Iba a morir, Dino lo sabia, es que no había forma en que saliera vivo de esta, y ni siquiera era su culpa ¿como se suponía que iba a saber que Tsuna se emborracharia con tan solo media copa de vino? Es decir vivia con los arcobalenos, con Reborn de todas las personas, el solamente asumio que Tsuna ya había bebido antes ¡Ella no dijo nada cuando le entrego la copa! asi que no era totalmente su culpa, si, no tenia porque morir por algo que al menos parcialmente no fue su culpa... Ahora tan solo quedaba pensar el como salir de esta no solo bien parado, sino que vivo.

Romario fue el señuelo (Dios bendiga su santa alma) que llevo al pequeño cielito de vuelta a su casa, y tomo toda su valentia no temblar cuando se encontro con la mirada de escrutinio del gran Hitman.

— Explicaciones, ahora. — Demando Reborn al ver a una dormida Tsuna en los brazos del asistente de Cavallone.

— El señorito Dino invito a la señorita Tsuna a celebrar el fin de sus tutorias y la señorita tomo una copa de vino, media para ser exactos, por supuesto ninguno sabia de su... poca tolerancia al alcohol. — Respondió y Reborn elevo una ceja, no era como si le hubieran prohibido el alcohol a Tsuna, tan solo ella jamas mostro interes en probar, y ellos nunca le ofrecieron, aunque si se embriago con tan solo media copa, y ella sabia que esto era una posibilidad... Quizas explicaba porque jamas deseo tomar con ellos a su alrededor.

— Esta bien, tan solo asegurate de que no vuelva a pasar y dile al cobarde de Dino que por esta vez no lo matare. — Dijo con una sonrisa maliciosa tomando a la joven en brazos.

— Lo agradezco, con su permiso. — Se fue antes de que el Hitman pudiera cambiar de idea, agradeciendo el haberlo encontrado de buen humor ...

— ¿que se supone que hagamos? — Pregunto Skull al ver a una dormida Tsuna sobre el sofá con el resto de los arcobalenos viendo curiosos a la joven.

—Yo voy a despertar la Kora.— Anuncio Colonnello acercandose al cielito.

— Espera ¿porque? ¿no seria mejor solo dejarla dormir? — Sugirio la nube pero nadie le hizo caso.

— Skull tiene razón, lo apropiado seria solo dejarla descansar. — Intervino ahora Fon y el rubio parecio pensarlo.

— Oh vamos, quiero saber que tipo de ebria es y no pueden negar que ustedes también. — Se formo un pequeño silencio y todos se miraron por unos segundos, algunos dicen que el silencio forma aceptación asi que... — Eso crei — Sonrio de forma maliciosa comenzando a mover a la joven hasta que finalmente logro su cometido. Todos los presentes se quedaron expectantes ante el proximo movimiento del cielito.

Tsuna rasco uno de sus ojos de forma perezosa, enfocando alrededor para luego posar sus ojos sobre el rubio y por unos instantes un brillo anaranjado se dejo relucir en sus ojos.

— Colonnello~ — Le llamo con una suave y dulce voz que ella nunca usaba (al menos no con ellos) que logro confundirlo, y la chica aprovecho este momento para abrazarlo del cuello y unir sus labios en un beso apasionado y hambriento que sorprendió a los presentes. Tsuna no iniciaba el contacto... Ella les seguia la corriente, pero eran contadas las oportunidades que por iniciativa propia hacia algo como eso.

En cuanto el agarre en su cuello se aflojo Colonnello cayo de espalda al suelo con sus mejillas mas que sonrojadas y su respiracion algo acelerada.

—¿Q-Que...? — Murmuró sorprendido viendo a la moreno sonreir de forma maliciosa, con un brillo de lujuria en sus ojos.

— Gracias por la comida~ — Dijo relamiendo sus labios de forma seductora.

— Asi que una ebria caliente... — Aparecio Verde viendo a la chica con interes sosteniendo su rostro de su barbilla para poder analizarla mejor. — ¿que haces? — Parpadeo un poco sorprendido al ver a Tsuna tomar su mano y comenzar a lamer y chupar sus dedos de forma coqueta.

— ¿que? ¿quieres que lama algo mas? — Se acerco un poco mas dejando sus rostros a milimetros uno del otro. — Porque estaria encantada de hacerlo — Murmuró y ¿oyeron eso? Eso fue el sonido de su auto control rompiéndose.

— Yo... Creo que necesita mas estudios... La llevare a mi laboratoria para pod—

— No la llevaras a ninguna parte. — Intervino Fon haciendolo a un lado junto a Colonnello. — No podemos hacer nada con ella ebria, esta m—se calló al sentir unos conocidos labios sobre la parte de atras de su cuello, la sensacion le hizo estremecer, y noto unas manos suavemente pasar de sus hombros a su pecho.

— ¿No quieres jugar conmigo...? — Le susurro al oido la joven mordiendo el lobulo de su oreja, y otro pobre Autocontrol cayó en batalla señores y señoras.

— ¡Espera Fon! ¡No caigas! — Le alejo Skull antes de que pudiera hacer algo, tomando a la joven por los hombros. — Vamos Tsuna, ambos sabemos que no quieres hacer esto, es el alcohol hablando.

— ¿conejito a sido malo? — Pregunto con pequeñas lagrimas formandose en sus ojos haciendo un puchero.

— ¡C-Claro que no! ¡Solo ...! — No pudo terminar ya que Tsuna aprovecho que bajo la guardia para dejarlo debajo de ella, sentadase sobre sus caderas.

— En ese caso, conejito quiere un premio. — Sonrio moviendo sus caderas frotandose contra su miembro mordiendo el labio inferior del motociclista. Creo que no es necesario decir que otro mas cayo.

— Realmente no me interesa que estes ebria o no, pero estoy curioso. — Fue esta vez Reborn quien interrumpió sujetando al cielo de la cintura para hacer que se parara y darle la vuelta quedando de frente. — ¿algun truco para mi? — Pregunto viendo el brillo de malicia resplandecer en los ojos ajenos.

— ¿truco? Esos no funcionaran con Reborn-sama. — Negó suavemente mordiendo su labio inferior y para el hitman no paso desapercibido el "sama" en su nombre. — Solo dire la verdad.

— ¿y esa es? — Elevo una ceja divertido y Tsuna se acerco a su oído para susurrar algo en este. Nadie supo a ciencia cierta que le dijo, y Reborn jamas lo diria, pero fue suficiente para que el auto control del sol saliera volando por la ventana.

— ¡Todos ustedes son pateticos! — Los acuso Lal quitándole a Tsuna quien tan solo sonrió de forma inocente en sus brazos. — Dejarse engatusar de esa forma... realmente. — Mascullo negando con la cabeza hasta que sintio una lamida en su cuello que la hizo estremecer.

— Lal sabe deliciosa, ¿puedo probarla toda? — Pregunto viendole con un pequeño puchero y ojos de cachorrito, que hicieron a la mujer parpadear. — Por favor... — Rogo de forma necesitada.

— ¿Decias? — Pregunto Reborn con un tono de voz arrogante que hizo que fuera asesinado con la mirada por la Arcobaleno. — Asi que ahora solo queda decidir ... ¿quien se la queda? — Porque ninguno estaba dispuesto a compartir, y tampoco estaban por perder la oportunidad.

En la mañana cuando Tsuna despertó con un dolor de cabeza horrible en el sofa de su sala no pudo evitar preguntar se que paso anoche, y esa pregunta volvió a ella con mayor intensidad cuando vio parte de la casa parcialmente destrozada y todos los arcobaleno con una que otra herida prohibiendole beber alcohol de nuevo. Por suerte Viper llego un par de horas luego, y arreglo la casa, las facturas necesarias fueran enviadas al joven Don de Cavallone, quien no logro safarse de la ira de un muy molestó Reborn.