Por alguna razón fuera de la comprensión de Tsu su profesora de economia del hogar decidio que la mejor forma de prepararlas para el futuro era darles la prueba mas dificil de todas, una catástrofe de magnitudes epicas, el terror de todo hombre, un bebé.
Bueno mas bien una perturbadora muñeca de plástico programada para actuar como un lindo bambino.
Tsu vio la muñeca en sus brazos... Ella queria a los niños (y ellos querían a Tsu) pero esta cosa parecia el anticristo... Dios despues de esto tendría suerte si la condenada muñeca no le provocaba pesadillas.
— Asi qué... ¿Quien es él Padre? — Pregunto su compañero de puesto Takeshi en cuanto vio el muñeco en sus brazos.
— Me tiene a mí. — Respondio viendo al pequeño vástago de Satan en sus brazos.
— Oh si quieres puedo ser el Padre. — Ofreció con una sonrisa y Tsu le vio como el idiota sin sentido de auto preservación que era, pero era uno de buenos sentimientos...
— ¡No digas tonterías! ¡Si alguien sera el padre de los hijos de la de-Tsuna-sama sera Reborn-san! — Intervino Hayato comenzando una discusión unilateral con el beisbolista, mientras Haru en una esquina lloraba por ser madre soltera a tan joven edad y le prometía a su descendencia que ella trabajaría para que no le faltará nada... Dejando los enternecidos momentos entre madre e hijo Hayato logro meter una pequeña incognita en la cabeza del cielo.
¿Quien sería el Padre de sus hijos?
Bueno Tsu por el momento no tenía intención de ser madre, pero si tenía la intención de convertirse en una algun dia, eso de seguro alegraría a su Mamá y le daria un ataque a su Padre, asi que era una situacion de ganar, ganar (Aun le guardaba resentimiento a su Padre por permitir a los Arcobalenos entrar a su casa tan libremente, traidor). Ahora solo quedaba una pregunta:
¿Quien seria el Padre?
Porque Tsuna no queria una gran familia, ya tenia suficiente con los Arcobalenos como para tener un hijo de cada uno (Dios, no, de seguro moriria en el intento) ella tan solo queria uno, o dos, máximo tres, y dado a que siempre pensó que era mejor planear las cosas, el nacimiento de sus hijos no seria algo fortuito, no, ella planearia cada momento, desde la concepción, hasta que su retoño entrara a la universidad (e incluso más alla probablemente).
Mientras el profesor pasaba algo que no le interesaba escuchar comenzo a pensar en sus posibilidades. Bueno Lal estaba fuera por obvias razones, (Bastante malo dado que a diferencia de lo que la mayoría pensaba era una de las mas cuerdas), Viper... ¿Siquiera podia tener hijos? Nunca le pregunto realmente cual era su sexo... Y realmente no quería meterse en eso ahora. Eso dejaba los siguientes candidatos: Reborn, Fon, Skull, Verde o Colonnello.
Reborn... No, ni pensarlo, de suceder quizas realmente terminaría cargando al vastago del diablo, o al mismo anticristo, el mundo no estaba listo para eso y no creia que lo estuviera jamas.
Fon, Bueno Tsuna no tenia duda de que seria un Padre fantastico, era la opción mas lógica... Pero estaba el problema de Kyoya (Sabia que no era su hijo pero el parecido era aterrador) ¿y si Kyoya era una premonición sobre su futuro hijo? ¿Podría criar a un carnivoro? ¿La pobre gente de Nanimori podria soportarlo? Probablemente no, asi que otro fuera.
Verde, para ser honestos Verde era una idea sensata... Pero ¿y si el hijo heredaba la inteligencia del Padre? (No que fuera algo malo...) o peor aun ¿Lo habitos del Padre? Dios, no creia poder lidiar con un Verde adolescente, que no hablaba de otra cosa que de sus proyectos y debía ser forzado a salir de su laboratorio para comer, teniendo que vigilarlo constantemente para que uno de sus experimentos no lo terminara matando... No creia que su presión pudiera con eso, nop, otro menos.
Colonnello... Debia admitir que sus ojos azules y cabello Rubio le daban puntos, tendria a uno de esos lindos bebes de comercial, pero ¿y si el Kora venia en la sangre? ¿y si quería ser militar como su Padre? ¿y si heredaba su estup—encanto? Bueno, otro menos.
Skull, su querida Nube, el lacayo de todos... ¿Su hijo también terminaría siendo uno? No aprobaba la intimidación, pero... Si tuviera que elegir prefería que fuera quien mandará.
Finalmente Tsuna asintió con la cabeza cuando la campana se hizo presente.
— Voy a adoptar. — Sonrió saliendo de la escuela con su bambino en sus manos, ya pensando en buscar buenos sitios de adopción y conseguir todos los documentoa necesarios para cuando fuera el momento.
