Luego de que Lal estuviera prohibida de asistir a las reuniones de Padres y Maestros (Debido a cierto incidente que Tsu no pensaba repetir) Fon tuvo que ocupar el lugar, el unico problema era que se le estaba haciendo algo tarde, lo que era extraño por decir lo menos ¿Quizas se perdió? algo preocupada comenzo a hacer preguntas hasta que escucho algunos susurros sobre el Padre de Hibari-san visitando la escuela... Oh...
— ¿Donde esta ahora? — Pregunto a las chicas que vió comentar al respecto.
— Uno de los estudiantes lo llevo a la sala del comite disciplinario para esperar a Hibari-san quien no esta en la escuela sino en sus patrullas. — Le contesto a la chica.
— Gracias. — Asintió para suspirar, debio haber esto venir.
Fon estaba curioso, luego de que alguien lo guiara a esta extraña recepción o oficina donde se encontraba no pudo evitar revisar un poco, no todos los dias podia ver el lugar donde habitaba su clon (Aun sospechaba de Verde, pero dado a que si de haberlo clonado habria fanfarroneado al respecto lo dejo ser)
El lugar estaba bastante impecable, y bien organizado, bastante de su agrado a decir verdad. Vio su escritorio habriendo uno de sus cajones encontrandose con una foto de su cielito... Parecía que no solo compartían apariencia, sino que gustos también... Un pequeño apice de celos lo molestó, al darse cuenta que quizas, y solo quizas, Su cielito haría mejor pareja con él debido a que la diferencia entre edades no era tanta entre ellos.
— ¿Fon? — Escucho en la puerta guardando la foto en el cajon rapidamente.
— Tsu, creo que ya no alcanzo a llegar a tu reunión, mis disculpas. — Dijo caminando hasta ella.
— Esta bien, debimos venir juntos de todas formas. — Le quitó importancia dandose la vuelta para abrir la puerta y salir hasta que sintió un abrazo en su cintura y la cabeza del asiatico en su hombro. — ¿Fon? — Pregunto curiosa.
— Dejame recompensarte por perderme tu reunión. — Dijo pasando sus labio por su cuello haciendo que la chica sintiera un escalofrío recorrer su cuerpo.
— ¿De qu— ¡mhmm! — Se calló tapando su boca al sentir las manos del asiático acariciando su intimidad por sobre la tela de sus bragas.
— Sere rápido. — Dijo dándole la vuelta para atrapar sus labios en un beso hambriento, mientras sus manos bajaban a su trasero levantandola y haciendo que enredara sus piernas en su cintura.
El calor en el cuerpo de ambos comenzo a subir al mismo tiempo que las manos ansiosas recorrian el cuerpo ajeno. Fon la dejo con cuidado sobre el escritorio del carnivoro bajando sus labios por su cuello lamiendo y mordiendo la suave piel a su paso, repasando viejas marcas que él mismo o sus compañeros dejaron.
Tsu utilizó sus manos para tapar su boca evitando dejar salir gemidos que los delataran, sabiendo perfectamente las consecuencias de que la encontraran con la persona que se suponia era su apoderado. Por unos segundos el darle una patada e intentar detenerlo paso por su cabeza pero en cuanto sintió la humeda lengua de su tormenta sobre sus bragas.
— Fo-Fon... — Gimió notando la mirada depredadora del arcobaleno que le hizo estremecer, eso y la forma en que comenzó a succionar su clítoris haciendo a un lado sus panties, tomando contacto directo con su piel.
Enterro sus uñas en la madera del escritorio en busca de algo de lo cual aferrarse encorvandose hacia adelante con su respiración echa un desastre mordiendo su labio inferior a mas no poder para no gritar por el placer.
Fon disfruto pasar su lengua por el interior de la chica, sabiendo perfectamente el camino que le causaría perder la cordura, de vez en cuando mirando hacia arriba maravillado con la vista de la chica con sus mejillas sonrojadas, sus ojos empañados por pequeñas lágrimas y un pequeño hilo de sangre corriendo por su labio debido a lo fuerte que lo estaba mordiendo.
Hibari podía ser mas joven, pero él tenia mucha mas experiencia, no solo en peleas, sino en hacer a su cielito llegar a lo más alto en placer.
— F-Fon... ya... ya no puedo... — Le hizo saber con su voz quebrado intentando alejarlo con sus brazos temblando, pero el asiático tomo esto como una señal para aumentar la intensidad.
Su lengua recorrio y atacó todos sus puntos sensibles mientras su pulgar estimulaba su clitoris haciendo círculos sobre este hasta que la mas joven no pudo mas y se vino en su boca jadeando y suspirando con fuerza intentando regular su frenética respiración.
Se alejo Relamiendo sus labios para luego mirar a su cielo con la mirada perdido, los labios un poco separados dejando escapar pequeños suspiros y un brillo anaranjado en sus ojos. Sonrió satisfecho arreglando a la chica un poco para tomarla en brazos y salir por la ventana para no ser vistos.
— Tienes prohibidas las reuniones... — Fue lo único que Tsuna dijo acomodandose mejor en sus brazos, ¿A quien se supone que iba a traer ahora?
