La Historia de los Dōjutsu
Naruto había entrado a su hogar, paso por el patio real y el hermoso jardín que había en el, saludó a algunos guardias y miembros de la servidumbre para finalmente llegar a la entrada de su casa donde Hinata lo esperaba. Antes de entrar hizo un largo suspiro, corrió la puerta y vio a Hinata sentada en la sala tomando té, con una expresión de nerviosismo.
-Naruto, por fin llegaste.- Dijo Hinata aliviada, pero sin relajar su expresión de nervios y angustia.
-Sí, y lamento haber llegado tan tarde pero había mucho trabajo, y también lamento lo de tu reunión con las chicas, de haber recordado que era hoy yo…- Antes de terminar Hinata lo interrumpió, colocando su mano dulcemente en el rostro de Naruto.-
-No te preocupes Naruto, fue mi decisión, además no hay nada mas importante para mi ahora que descubrir lo que está pasando.- A Naruto en verdad le encantaba que Hinata colocara su mano de esa manera, siempre lo tranquilizaba.
-Gracias Hinata.- Agregó Naruto con una sonrisa y colocando de igual manera su mano sobre la que tenía ella en su rostro.-
-¿A pasado algo en todo el tiempo que me fui?
-No, de hecho ya acosté a los 2, en este momento ya deben estar profundamente dormidos.-
-Bien entonces aprovechare para decirte lo que averigüé. Hablé con Kurama y el me dijo que tenia algunas sospechas de lo que estaba pasando, pero que para poder entenderlo tenia que explicarme la historia de los Dōjutsu.-
-¿La historia de los Dōjutsu?- Dijo Hinata verdaderamente confundida.
-Sí, Kurama tiene la sospecha de que los ojos de Sharin se deben a que ha desarrollado un nuevo Dōjutsu.- Después de explicar la razón, Hinata se tornó tan preocupada que tuvo que sentarse por un momento.
-Pero, ¿Cómo es eso posible?-
-Para mi también es difícil de creer, pero Kurama sonaba bastante seguro de sus sospechas. Sea lo que sea, cualquier información seria de gran ayuda, así que voy a cambiar con él para que también escuches lo que tiene que decir, ¿Estás de acuerdo?-
-Sí, por supuesto Naruto.- Naruto también se sentó, cerro sus ojos para concentrarse y se sumió en sus pensamientos.
-Kurama, ya estoy en casa y Hinata está a mi lado. Estamos listos para escuchar lo que nos tienes que decir, cambiaré contigo para que Hinata también te escuche.- Del cuerpo de Naruto comenzó a surgir una voz imponente y sabía.
-Me escuchas…Hinata.-
-Si Kurama, te escucho.- Hinata muy pocas veces había escuchado la voz de Kurama, el Kyūbi. No podía evitar ponerse nerviosa al escucharlo.
-Como ya te ha comentado Naruto, existe la probabilidad de que su hija haya desarrollado un nuevo Dōjutsu.-
-Pero no entiendo, yo provengo de uno de los pocos clanes que posen un Dōjutsu, y jamás había escuchado que algo así fuera posible, además Naruto no posee un Kekkei Genkai para que pudiera haber una extraña combinación o algo por el estilo.-
-Eso no es del todo cierto…Hinata.-
-¿A que te refieres?- En su interior, Naruto también se quedaba extrañado de las palabras de Kurama.
-Para que logren comprenderme, necesito explicar la historia de los Dōjutsu. Así que… comenzaré.
-Cuando mis compañeros Bijū y yo éramos pequeños, el sabio de los 6 caminos nos explicó que cuando se convirtió en el Jinchūriki del Jūbi, el chakra de la bestia era tan grande que comenzó a corromper partes de su cuerpo, una de ellas y la más afectada fueron sus ojos. Ademas de los miembros del clan Ōtsutsuki, el Jūbi fue el primer ser conocido en poseer un Dōjutsu, así que su chakra invadió los ojos del sabio de los 6 caminos provocando una mutación que origino el primer Dōjutsu humano…el Rinnegan. El Rinnegan era la versión más cercana al Dōjutsu del Jūbi, por lo que era el más poderoso en su momento; además el Jūbi era una bestia, así que se puede decir que jamás supo controlar el devastador poder que poseía.
Cuando el sabio de los 6 caminos tuvo hijos, el Dōjutsu volvió a sufrir una mutación en los ojos de su hijo mayor, el ancestro de los Uchiha. Se desconoce el nombre o la diferencia de habilidades en este nuevo Dōjutsu, pero se puede concluir que era una versión menos poderosa del Rinnegan, ya que finalmente este Dōjutsu mutó en el Sharingan y el Byakugan.- Después de escuchar la explicación de Kurama, Naruto decidió opinar.
-Sí, creo que ya había escuchado esa historia, pero cómo es que esto se relaciona con los ojos de Sharin, aún no termino de entender Kurama.-
-Tienes razón…Naruto, pero no he terminado. Tengo la sospecha de que la razón por la que los ojos de tu hija pudieron haber mutado esta íntimamente relacionado con las circunstancias de tu nacimiento…Naruto.-
-¿Mi nacimiento?, ¿a qué te refieres?-
-Así es…Naruto. Tú eres el primer Shinobi del que tengo conocimiento, que nació de una Jinchūriki para convertirse el mismo día de su nacimiento en el nuevo Jinchūriki del mismo Bijū.-
-Sigo sin encontrar relación Kurama.- Dijo Naruto confundido, rascándose la cabeza.
-Eso es porque sigues interrumpiéndome tonto.- Respondió Kurama un poco irritado, pero que sugería un tono de broma.
-Jejeje, lo siento, continúa.-
-Cuando una pareja decide tener un hijo, se sabe que este hereda parte del chakra de la madre y parte de chakra del padre, es así como se transmiten los Kekkei Genkai.-
-Sí, eso lo sabemos Kurama.-
-Lo que no sabían es que cuando la madre es una Jinchūriki, existe la extraña posibilidad de que el chakra del Bijū también intervenga en el proceso.- Naruto y Hinata se quedaron pasmados por un momento, hasta que Naruto decidió hablar.
-Pero en este caso es diferente, yo soy el Jinchūriki no Hinata, ¿Cómo explicas eso?-
-No estoy diciendo que eso lo explique…Naruto. Lo que le pasa a Sharin tiene más que ver contigo que conmigo.- Naruto volvió a quedarse en silencio y después formuló otra pregunta.
-¿A qué te refieres?-
-Cuando una Jinchūriki se embaraza, automáticamente se convierte en el anfitrión de dos seres vivos; su hijo y el Bijū. Cuando eso sucede, existe la posibilidad de que el chakra del Bijū invada el feto propiciando que cuando el hijo nazca, también herede propiedades del Bijū. Y lo confirma el hecho de que poseas esos inusuales bigotes Naruto, eso quiere decir que durante tu desarrollo estuviste bajo la influencia de mi chakra.
-Aun así Kurama, ¿acaso eso es suficiente para que suceda una mutación visual?-
-Buen detalle Naruto, tienes razón eso no es suficiente para desarrollar un nuevo Dōjutsu. Mi chakra no es lo suficientemente grande para corromper y alterar tu cuerpo a esos niveles…pero hay algo que pudo haber compensado eso.-
-¿Qué?-Pregunto Naruto intrigado.
-Tu cuerpo, y el tiempo que fuiste y sigues siendo mi Jinchūriki. Al haber heredado parte de mi chakra, tu cuerpo se hizo compatible con el mío. ¿Acaso no te has preguntado porque tu transformación a mi chakra o al modo Bijū, es distinta a la de los demás Jinchūriki?-Naruto se perdió en un profundo recuerdo, era obvio que jamás se había preguntado eso.- Escucha…Naruto, eso no es lo único en lo que me baso. Cuando tus ojos cambian de apariencia y se tornan a los míos, eso es a lo que se le puede llamar un reflejo de chakra; por medio de eso, podemos ver y escuchar lo que el Jinchūriki ve y escucha, sin embargo, la fuerza de ese enlace radica el la cantidad de chakra que esté utilizando el Jinchūriki del Bijū. Por lo general vemos y escuchamos de manera entrecortada pero en tu caso era diferente, el enlace era perfecto incluso si solo usabas una mínima cantidad de mi chakra; eso me hizo pensar que tal vez tus ojos eran compatibles con los míos, tal vez después de todo tu eres el Jinchūriki perfecto.- Naruto y Hinata empezaban a comprender a donde quería llegar Kurama con todo esto, pero no estaban seguros si querían seguir escuchándolo.
-Escucha Kurama, al fin estoy entendiendo, tú y yo tenemos una relación íntimamente especial pero… ¿sigue siendo posible que pudiera heredar esto a mi hija?, al parecer los requisitos para que así sea son muy difíciles de que se den.-
-Tienes razón Naruto, aun no es suficiente, pero es en este punto donde interviene Hinata.- Ambos padres, sobre todo Hinata comenzaron a tornarse nerviosos.
-El gen de compatibilidad que desarrollaste conmigo era muy débil para que lograra trascender a tus hijos, necesitaba hacerse en las mismas condiciones para que fuera así, pero intuyo que este gen encontró la manera de aferrarse.-
-¿Cómo?- Preguntaron Naruto y Hinata con el mismo tono de desesperación.
-El Kekkei genkai de Hinata.- Una vez que escucharon las palabras de Kurama , los sentimientos de angustia y desesperación empezaron a agitarse en sus cabezas con mayor intensidad.-
-¿Pero cómo, cómo pudo pasar esto?- Pregunto Hinata demasiado confundida.
-El gen de Naruto pudo haberse fortalecido de muchas maneras, al ver que el Byakugan de Sharin se activa junto con los ojos de Kitsune, me hace pensar que encontró una manera de unirse a él y provocar una mutación que originó este nuevo Kekkei genkai.
-Ya veo, tranquila Hinata no importa de que se trate esto, ahora nuestra hija nos necesitará más que nunca, y yo no dejaré que le pase nada, te lo prometo. Las palabras de Naruto tranquilizaron más Hinata, ella lo abrazó y se apoyó en su hombro.
-Aun así no importa las explicaciones que les de, al final la única manera de estar seguros es comprobar lo que Sharin puede ver cuando activa su Byakugan, tal vez al igual que con Naruto y conmigo solo es un reflejo del chakra y una manifestación más estética que nada. Eso es todo.-
-Gracias Kurama, espero que no sea tan serio, aun así intentaremos confirmar tus sospechas cuanto antes.-
-Está bien que te tranquilices Naruto, y recuerda que siempre contarás con mi poder y mi consejo.- Naruto terminó con el cambio y se quedó en silencio por unos minutos. No se había dado cuenta que Hinata se había quedado dormida en su hombro. Cuando la vio comenzó a pensar.
-Se como te sientes Hinata, solo tenemos 22 años y no parecemos padres muy preparados, debes de sentirte muy desconfiada. Pero ahora soy Hokage y como tal no dejaré que te pase nada a ti, a mis hijos o a la aldea, te lo prometo, de veras.- Naruto le dio un beso en la mejilla, la cargó y se dirigieron a su cuarto para por fin descansar.
