Insomnio

Naruto ya se encontraba en su cama, acostado a lado de Hinata pero a diferencia de ella, el no podía dormir. Estaba pensando en las posibles consecuencias que sucederían cuando lograran confirmar que lo que dijo Kurama, era cierto. Antes que nada el no podría ocultar la información, como Hokage era importante que solicitara una reunión para opinar sobre el tema y no solo con los miembros de Konoha, sino con todos los grandes Kages. Naruto comenzó a hablar en su mente.

-Ahh, ya me puedo imaginar lo que me dirán esos mugrosos viejos del clan Hyūga, jamás les agradé, pero yo soy el Hokage y amaba a Hinata, contaba con el apoyo del jefe de su clan, mi aldea y mis compañeros Kage, no pudieron soportar la presión y finalmente cedieron de mala gana. Pero ahora se van a querer vengar, seguramente van a decir- Esto es lo que pasa cuando dejas que los clanes se mezclen-. Maldición, de solo pensarlo, pero ni crean que aislaran a mi hija o algo por el estilo, oh no, eso no lo permitiré.- Naruto cambio de posición, pero no podía dejar de pensar acerca del tema.

-Pero eso no es lo único por lo que me tengo que preocupar, estamos en una situación delicada ahora, cualquier cosa podría detonar pensamientos y decisiones equivocadas y no puedo dejar que eso suceda.- De nuevo, Naruto volvió a cambiar de posición.

-Pero siempre es sabio ver el lado bueno de las cosas, que maravilloso será saber que mi hija a desarrollado un nuevo Dōjutsu, me pregunto cuales serán sus habilidades, seguramente será el centro de atención y una increíble Kunoichi. Pero tal vez llame tanto la atención que los chicos se quieran acercar mas a ella, después de todo es igual de hermosa que su madre, y que tal si empieza a salir con uno de ellos tan joven, y después llega a la casa a presentarlo, y al ver que su madre y yo nos casamos tan jóvenes querrá hacer lo mismo. Y después tendrán hijos y yo me convertiré en abuelo cuando ni siquiera pasaré de los 40 y después…ya ya, me tengo que calmar, ya me parezco a Omoi. Está bien tratar de anticipar las cosas pero tampoco está bien exagerar.- No pasaba ni un minuto y Naruto cambiaba de posición nuevamente, una y otra vez, se movía tanto que terminó despertando a Hinata.

-¿Qué pasa Naruto, no puedes dormir?- Dijo Hinata con su voz dulce y tranquila.

-Siento haberte despertado Hinata, pero sí, aún no he podido dormirme.-

-Qué raro, jamás has tenido problemas en dormir, de hecho siempre duermes más de la cuenta.- Agregó Hinata con una risa muy tierna que también hizo reír a Naruto.-

-Sí, lo sé, pero tengo demasiadas cosas en la mente.- Naruto trató de ser precavido, para no decir de manera directa que estaba pensando en Sharin y lo que le estaba pasando.-

-Tu mismo dijiste que teníamos que relajarnos acerca del tema, además lo afrentaremos como siempre lo hicimos, je, aún no puedo creer que pueda llamarte esposo, que pueda presumir que estoy con el Hokage mas guapo y famoso de la historia de Konoha, que tenga dos hermosos hijos contigo, y que tú de igual manera, me ames como yo te amo. Estoy viviendo mi sueño Naruto, verte feliz y verme feliz a tu lado, eso fue lo que siempre quise. Así que dicho eso, no creo que haya algo que no podamos superar.- Después de su comentario se acerco a Naruto y le dio un beso profundo, que se fue alargando más y más. Después Naruto se separó por un momento he hizo un comentario.

-Claro, ahora lo recuerdo, tú eras aquella chica hermosa que vi en el lago cuando estábamos buscando el Bikōchū, siempre fuiste hermosa Hinata, incluso de niña.-

-Hinata se ruborizó demasiado, hace mucho que no se ponía tan roja desde que era pequeña.-

-Có..có..Cómo lo supiste Naruto-Kun.- Hinata se sorprendió al ver que ese viejo hábito que tenia de nombrar a Naruto, le había salido de la nada. Ella también había recordado perfectamente ese momento que por primera vez Naruto la había visto desnuda, lo recordó tanto que la que habló fue la Hinata del pasado.

-Jajajaja, espero me perdones Hinata, de hecho desde hace tiempo lo había recordado, pero lo estaba guardando para un momento como este, extrañaba que me llamaras así.-

Pero Naruto-Kun…- Hinata estaba impresionada, no podía dejar de llamarlo así, estaba tan apenada y tímida.

-Tranquila Hinata, en realidad lo hice para hacerte pensar que en el pasado también me pude haber enamorado de ti, además que hables así me enciende un poco.- Naruto la tomó entre sus brazos y volvió a besarla.

Hinata no podía evitar sentirse diferente, era como si estuviera besando a ese hombre inalcanzable del que se enamoró desde joven, pero ese hombre ya era su esposo y el padre de sus hijos, pero no importaba simplemente ella no podía evitar sentirse así, definitivamente el plan de Naruto había funcionado y lo mejor es que ella lo estaba disfrutando al máximo. Ahora Naruto, solo tenía una cosa en la mente...