El Destino del clan Hyūga

Era de noche, el pequeño Senkō y Sharin estaban durmiendo tranquilamente, pero Naruto y Hinata permanecían despiertos. Seguían hablando de los planes que se estaban llevando a cabo y las decisiones que se tomarían muy pronto; entonces Mizuki, una chica de la servidumbre se vio obligada a interrumpirlos:

-Disculpe Hokage-Sama, Hinata-Sama, pero su padre, Hiashi-Sama esta aquí e insiste en verla. Hinata sintió un vacio en su corazón, simplemente no se sentía preparada…no después de la reacción que mostro en la reunión. Naruto se dio cuenta rápidamente de la reacción de su esposa y decidió calmarla.

-Ya es tarde Hinata, voy a ir a dormir, cuando termines de hablar con tu padre espero que me acompañes.-

-Pero, Naruto…- Naruto se acerco a Hinata y le dio un beso, después le dijo unas palabras:

-Se como te sientes, pero tienes que hablar con él, además el hecho de que este aquí es una buena señal.- Naruto le dio otro beso pero esta vez fue mas profundo, después sonrió y se levanto dirigiéndose a su cuarto. Hinata vio como su esposo se iba, después sonrió como si hubiera recordado algo-¿Cuándo se volvió tan perfecto?-se preguntaba ella, mientras Mizuki también se conmovía por la ternura y compresión del Hokage hacia su esposa.

-Mizuki, hazlo pasar por favor.-

-Si, Hinata-Sama.- Un minuto después Hiashi entro a ver a su hija, corrió la puerta y volvió a cerrarla. Una vez que entro, prevaleció un silencio de 8 segundos aproximadamente, después su padre pasó a sentarse a lado de su hija y comenzó la conversación.

-¿Cómo estas hija?- Pregunto su padre.

-Me extraña tu pregunta padre, ¿Cómo crees que me siento después de tu reacción y la de mi abuelo?, ¿como crees que me siento de saber que mi clan decidió darme la espalda?, ¿Cómo crees que me siento de saber que el esfuerzo de Neji y el mío por cambiar al clan fue en vano?, de hecho me extraña que estés aquí.-

-No te culpo porque sigas pensando que soy el mismo hombre de antes- Hinata estaba confundida, escuchar hablar así a su padre le hacía pensar que no estaba ahí para regañarla o humillarla, todo lo contario, el tono de voz de su padre sonaba un poco triste y sereno.-Escucha hija, en verdad lamento mi reacción, puedo imaginarme lo que debiste haber sentido, pero créeme esa reacción era algo que yo tampoco me esperaba.- Hinata comenzaba a preguntarse demasiadas cosas.

-¿De que estas hablando padre?-

-Cuando escuche las palabras de Naruto, todo fue muy confuso. Las palabras de mi padre me hicieron recordar mi pasado, me hicieron recordar lo injusto que fui con mi hermano, con mi sobrino, contigo, con mi clan. Comencé a pensar en Neji, lo que el hubiera hecho. Después comencé a pensar en lo que hubiera hecho yo antes, seguramente sería el primero en mostrar su repudio hacia ti y hacia tu marido, seguramente te hubiera dejado de reconocer como mi hija, y a Sharin como mi nieta. Pero aunque me lo imaginaba, eso no era lo que sentía, lo que en realidad sentía era preocupación, preocupación de saber lo que pasaría después, también tenía miedo, miedo de que esto pusiera en riesgo tu vida y la de mi nieta. Durante ese instante, no pensé en el clan, o en mi, solo pensaba en ustedes. La combinación de esos sentimientos era algo que yo jamás había sentido, me encontraba sofocado, por un momento mis ojos se tornaron cristalinos, me tuve que ir de ahí, espero me perdones Hinata.- Hinata no podía creerlo, su padre, aquel hombre frío que no había derramado una lagrima por ella, estaba llorando, ahí junto a ella.

-Entonces, eso significa que no estabas de acuerdo con mi abuelo, simplemente no querías dejar que te vieran así.-

-Sigo siendo el líder del clan Hyūga hija, se que los sentimientos no son algo que se tenga que esconder, pero hay momentos en el que mostrarlos puede ser contraproducente. He cargado con duras decisiones durante toda mi vida creyendo que estaba protegiendo a mi clan, pero en realidad solo lo estaba separando. Neji, el único recuerdo que tenía de mi hermano se ha ido, pero no sabes cuanto le agradezco a Naruto por haberlo acercado a mi de nuevo. Ahora Sharin es el recuerdo de la ultima voluntad de Neji, el sabía que amabas a Naruto, y el fue el que te acerco a el…por eso no voy a dejar que algo les pase, el destino del clan Hyūga cambio hace mucho, ahora no solo nos protegemos entre nosotros, también protegemos a nuestra familia, a nuestros amigos y compañeros. Por eso, tienes el apoyo del clan Hyūga, ya he hablado con tu abuelo y aunque siga pensando lo contrario, el ya no puede hacer nada.

Hinata estaba muy sorprendida, ahora sabía lo que sentía su padre durante la reunión, las palabras de Hiashi la habían conmovido y el hecho de no llorar era inevitable, más aun en alguien como ella.

-Gracias papa.- Hinata abrazó a su padre, aun era algo extraño, ya que muy pocas veces lo habían hecho. En el fondo del cuarto, Naruto sonreía, desde un principio se había dado cuenta de la reacción de Hiashi en la reunión, solo estaba esperando que viniera a hablar con Hinata.

-Aunque me siento un poco decepcionado.-

-¿Por qué papa?-

-Quería enseñarle a mi nieta a ser la mejor en el Byakugan, pero ahora que ha desarrollado un nuevo jutsu visual, creo que eso ya no será posible.

-Jajaja, de que hablas papa, aun hay muchas cosas que ella puede aprender de ti, y ahora mas que nunca quiero que seas uno de sus maestros. Ella tiene una habilidad del Byakugan, puede ver la los canales y flujo de chakra y también puede ver a distancia pero de una manera muy reducida a comparación del Byakugan. Estoy segura que si la entrenas podrá mejorar notablemente.- Su padre sonrió.

-En ese caso, hare que de lo mejor. Bien, ya es tarde hija, ahora mas que nada tienes que descansar, yo también tengo que regresar. Mañana pasare a ver a mis nietos, espero que no hayan heredado el gusto por dormir de tu esposo.-

-Sharin no, pero mi pequeño Senkō si jaja.- Dijo Hinata un poco apenada.

-Entonces, será un gran Shinobi, y Sharin una valiente Kunoichi, como tu. Hiashi le sonrió a su hija, corrió la puerta y se fue caminando a la salida.

Hinata también se levantó, y con una sonrisa que reflejaba paz, se dirigió hacia su cuarto. Tenía la intención de darle la noticia a Naruto, pero el ya estaba dormido profundamente, así que solo se cambio y se acurruco junto a el, y después de dos noches de no dormir bien, Hinata por fin pudo descansar.