La Presentación de los Kages, y una inesperada reunión
Naruto se estaba preparando para asistir a la reunión que el mismo había convocado. Hinata le estaba poniendo su abrigo mientras lo sacudía un poco, después le colgó el sombrero en su espalda y le deseó suerte con un beso.
-Deberías usar el abrigo original para el Hokage. —Comentó Hinata mientras le tomaba el rostro con su mano.
-Mi padre jamás lo uso, nos hace ver viejos, además no es mi estilo. —Decía Naruto mientras abrazaba de la cintura a Hinata.
-No importa que traigas puesto Naruto, tu siempre te veras bien. — Agregó Hinata con una sonrisa.
-Jajaja, gracias Hinata. Cuídate mucho, y cuida a nuestros hijos, te veré dentro de unos días.—Naruto le dio un profundo beso.
-Tu también cuídate Naruto. —Agregó Hinata un poco triste de que su esposo se iría por unos días.
-No te preocupes Hinata, soy "El destello Naranja de Konoha", y mis mejores amigos estarán para cubrirme las espaldas. Todo saldrá bien, de veras. —
-Jajaja, lo sé.—Hinata volvió a darle un beso.
-Bueno Hinata, iré a despedirme de Senkō y Sharin.—
-Te acompaño Naruto.— Naruto y Hinata caminaron hacia los cuartos de sus respectivos hijos, pero no estaban ahí.
-Que raro, no están en sus cuartos.—Comentó Naruto un poco extrañado.
-Yo se donde están.—Hinata tomo de la mano a Naruto y se dirigieron al campo de entrenamiento.—
-Ya veo, están entrenando.—Dijo Naruto con una sonrisa.—
-Senkō, Sharin, vengan a despedirse de su padre.—Gritó Hinata, ya que al parecer Senkō y Sharin estaban muy concentrados en su entrenamiento.
-Si mama.—Gritaron los dos al mismo tiempo.
-Adiós padre.—Dijeron los dos igualmente al mismo tiempo, mientras Naruto los abrazaba.
-Sigan entrenando y esforzándose, estaré fuera solo por unos días, después regresare y comenzaremos a entrenar juntos, ¿les parece?—Comentó Naruto mientras los veía a los ojos, ambos tenían activado su Kitsugan.—
-Si padre, me esforzare, ya lo veras.—Dijo Senkō mientras Naruto le sacudía su pelo.
-Te extrañaremos papa. Saluda a la tía Karín de nuestra parte.—Comentó Sharin.
-Lo haré. Yo también los extrañare. Nos veremos luego.—Naruto voltio a ver por ultima vez a Hinata, le sonrió y desapareció en una nube de Humo.—
En la entrada lo esperaba Uchiha Sasuke, Sai y Shikamaru, quienes serían sus guardaespaldas durante el viaje.
-Naruto esta un poco retrasado, ¿no te parece Sasuke-Kun?—Pregunto Sai, mientras miraba al cielo.
-Si, siempre ha sido así, y no creo que sea uno de los aspectos que cambié.—
-Ja, eso jamás dejara de ser un fastidio.—Agregó Shikamaru mientras estaba recargado en una de los pilares de la puerta principal de Konoha.
-Escuche que tu misión tuvo un contratiempo, incluso que saliste herido.— Comentó Sai, con una expresión de serenidad.
-Humph, algo así. Ese tal Kazuto, tiene talento, pero hay algo más en él, que solo ese jutsu prohibido.—
-¿Algo más, a que te refieres Sasuke-Kun?— Pregunto Sai, muy interesado. Mientras Shikamaru también mostró un poco de interés.
-Si, sus ataques estaban impregnados de mucho Chakra, incluso mi Susanoo no soporto el impacto de uno de ellos. Habría sido algo interesante, probar la capacidad de sus habilidades.—
-Ya veo, no crees que….—Antes de que Sai terminara de dar su conclusión, Naruto apareció en medio de los dos.—
-¿Ya están listos?—Pregunto Naruto con un tono de emoción.
-Que pregunta tan mas tonta Naruto, desde hace cinco minutos que estamos mas listos que tu.—Naruto frunció su rostro, pero antes de que le contestara a su amigo, del cielo un ave blanca aterrizo enfrente de Sai.
-El camino que tomaremos esta totalmente despejado Naruto. Al parecer no tendremos ningún contratiempo.—Comentó Sai mientras enrollaba su pergamino.
-Bien, es hora de irnos. ¡Vamos!— Dijo Naruto con entusiasmo.
-Tranquilo Naruto, en realidad el lugar que escogiste no esta tan lejos de Konoha, tal vez las otras aldeas se demoren algunos días en llegar, no creo que valga la pena apresurarnos. Sería un verdadero fastidio llegar con días de anticipación, y estar esperando a los demás Kage. Lo mejor será tomarnos nuestro tiempo.—Dijo Shikamaru mientras seguí recargado en el pilar.
-Pero….—Alegó Naruto, y antes de que diera sus razones Sasuke también comentó.
-Yo estoy de acuerdo con Shikamaru, Naruto, no pienso apresurarme a ningún lado.—Agregó Sasuke mientras caminaba a una velocidad normal y tranquila.
-Yo tampoco tengo prisa Naruto, lo mejor será ir a paso lento.—Agregó Sai con una sonrisa, y al igual que Sasuke, comenzó a caminar, dejando atrás a Naruto. Después Shikamaru dejo de recargarse, hiso un ligero bostezo y comenzó a caminar también. Naruto se quedo parado con los ojos en blanco, mientras los demás seguían caminado delante de el.
-A pesar de que soy Hokage, me siguen tratando como siempre. Esto me pasa por traer a los mas relajados de la Aldea.—Con la cabeza mirando al suelo, Naruto comenzó a caminar de manera desanimada.
En el país del viento, el Kazekage Gaara se despedía del resto de su aldea. Al lado de el se encontraban Temari y Kankuro, quienes serían sus guardaespaldas en este viaje.
-Que les vaya bien Gaara. Ten mucho cuidado—Comentó Matsuri mientras abrazaba a su esposo, el Kazekage.
-No te preocupes Matsuri, el lugar de la reunión es seguro, todos estarán bien.—
-Así es niña, esta reunión se esta llevando a cabo en tiempos de paz, además estamos Kankuro y yo para protegerlo. ¡No exageres!— Agregó Temari, con una sonrisa presumida en su rostro.
-Lo se Temari-Sama, pero jamás me dejare de preocupar por mi Gaara.— Contestó Matsuri, mientras se aferraba más a su esposo. A la distancia, una niña de pelo rojo observaba a la pareja con cierto recelo.
-Taji, ven aquí. Tu padre ya casi se marcha.-Dijo Matsuri mientras se agachaba con los brazos extendidos hacia la pequeña. La niña finalmente se armó de valor y caminó hacia ellos. Matsuri la cargo y la acercó al Kazekage.
-Buen viaje, señor Kazekage.-Dijo la pequeña Taji.
-Taji, pero ¡qué formal! Al fin le dirigiste la palabra a tu padre. ¿Ves cómo no era tan difícil?-Dijo Matsuri con auténtica felicidad.
-Gracias por los buenos deseos Taji. Sé que te tomará tiempo acostumbrarte a nosotros, y por eso no demoraré. Tu padre volverá pronto.-El Kazekage le sonrió a su hija adoptiva y finalmente emprendió el viaje.
-Buena suerte, Kazekage Gaara.—Comentó Baki.
-Recuerda aumentar la seguridad en la Aldea. Tendrán que estar preparados para cualquier cosa.—Agregó Gaara con la expresión de tranquilidad y sabiduría que lo caracterizaba.
-Así será Kazekage.—Contestó Baki con una expresión despreocupada. Cuando Gaara se dio la vuelta para irse, Kankuro le susurro algo al oído.
En el país del agua, Terumi Mei se encontraba haciendo lo mismo.
-Regresaremos en unos pocos días, el lugar de la reunión esta muy cerca de aquí, si se presenta algún problema lo sabrán rápidamente.—Comento Mei.
-Le deseamos mucha suerte Mizukage-Sama.—Dijeron varios aldeanos y ninjas de la aldea.
-Gracias.— Respondió Mei con una linda sonrisa.
-Tienen que cuidar con su vida a la Mizukage, espero su compromiso en este viaje.—Comento uno de los ancianos.
-¡Lo, lo haremos!, no permitiremos que corra algún peligro.—Comento Chōjūrō un poco presionado.
-Tranquilo abuelo, no le pasara nada. Además la Mizukage es mas fuerte que nosotros, seguro y se cuidara mejor ella misma.—Replico Suigetsu mientras tomaba agua de una cantimplora morada.
-¡Pero qué insolencia Suigetsu!, como líder de los 6 espadachines de la niebla, tu deber es proteger a la Mizukage, y evitar que se involucre en una batalla.—
-Sinceramente no creo que haya alguna pelea, pero esta bien, si cualquier hombre se acerca a la Mizukage, le cortaré la cabeza con Kubikiribōchō.—Replico Suigetsu mientras blandía la legendaria Katana. En el momento de su comentario, la Mizukage trago un poco de saliva y después hizo un comentario.
-Espero que no te refieras a todos los hombres, solo a los que me quieren hacer daño.—Comentó la Mizukage con una sonrisa nerviosa.
-¿De que esta hablando Mizukage-Sama?—Pregunto Chōjūrō mientras jugaba con sus lentes.
-Bueno, hay un hombre...digo. Hay hombres en este mundo que no son tan malos...conmigo. No, no, olviden eso chicos, es mejor que ya nos vayamos.—Agregó Mei, mientras se disponía a caminar un poco rápido.
-¿A que crees que se refería con eso Suigetsu?—Pregunto Chōjūrō un poco confundido.
-¿Y yo queé sé?, tu llevas mas tiempo conociéndola, pero a veces creo que es así por que esta un poco loca.—De pronto Mei se detuvo, y volteó a ver a Suigetsu con una mirada misteriosa.
-¿Dijiste algo Suigetsu?—
-No, no, claro que no Mizukage-Sama, en serio.—Contestó Suigetsu mientras se escondía detrás de Chōjūrō.
-Bien, entonces sigamos.—Respondió la Mizukage, de nuevo con una tierna sonrisa.
En el país de la Tierra, el Yondaime Tsuchikage Kitsuchi, se despedía de su aldea, junto con su hija Kurotsuchi y Akatsuchi, quienes serian sus guardaespaldas durante el viaje y la reunión.
-Es hora de irnos, el viaje será un poco largo para nosotros.—Comentó Kurotsuchi.
-Que les vaya bien.—Gritaron varios Ninjas y personas de la aldea.
-Vaya, vaya papá, creo que te tienen mas cariño del que le tenían al abuelo.—Le susurro Kurotsuchi, con una sonrisa.
-No sea grosera con la memoria de tu abuelo Kurotsuchi, el fue un excelente Tsuchikage.—
-Jaja, tú sabes cuanto quería al abuelo, pero el no era exactamente amable.—Agregó Kurotsuchi.
-El era divertido Kurotsuchi, jamás olvidare al viejo.—Respondió Akatsuchi.
-Bueno, solo tu y yo conocíamos su lado chusco. Siempre nos divertíamos de sus quejas y egocentrismos.—Comento Kurotsuchi con la mirada al cielo, recordando al viejo Ōnoki—
-Bien, ya vasta de reírse del Sandaime Tsuchikage. ¡Vamos!—Kitsuchi dio media vuelta, y comenzó a caminar, su hija y Akatsuchi le siguieron el paso.
En el país del rayo, el Raikage A, se preparaba para partir, pero antes de eso, le estaba dando algunas indicaciones a Bee.
-Seguro que no quieres que vaya contigo ¡Brother!—Comento Bee mientras movía sus brazos.
-No Bee, pensaba retirarme y dejarte a cargo de esto, pero aun no estas listo para tomar decisiones tan importantes. Además, recuerda que la Aldea no se debe quedar sin su Kage por mucho tiempo, estos son las situaciones que aprovechan los enemigos para atacar. Tú tienes que quedarte a proteger la Aldea. Como el Godaime Raikage ese es tu deber.—Comentó el Raikage mientras, sujetaba el hombro de su hermano.
-¡Ok brother, acabare a cualquier enemigo de un solo golpe, yeah!— A se acerco a Samui y le susurroó algo al oído.
-Samui, no dejes que haga alguna tontería, como uno de esos conciertos o algo por el estilo.—
-No se preocupe Raikage-Sama, lo tendré vigilado.—Respondió Samui.
-Cuento contigo Bee.—A choco el puño con Bee y después tomo la decisión de irse.— ¡Vamos!, ¡Darui! ¡Shii!—Gritó el Raikage mientras se daba media vuelta.
-¡Adios Raikage A!—Grito Omoi, Karui y otros ninjas de la aldea.
Mientras tanto en Konoha, las Kunoichis Yamanaka Ino, Ten ten, Uchiha Sakura y Uzumaki Hinata, se encontraban reunidas, hablando en el BBQ.
-Por fin estamos todas, la solución era que nuestras parejas se fueran por unos días.—Comento Ino mientras tomaba un sorbo de agua.
-Estoy feliz de estar con ustedes amigas.—Contestó Hinata.
-Nosotras también Hinata, hay muchas cosas de las que tenemos que hablar.—Agregó Sakura con una sonrisa.
-Si, si, por ejemplo, ¿Cómo te esta yendo con Naruto?—Pregunto Ino con un tono chismoso.
-Bueno, en realidad el es muy bueno conmigo. Siempre lo ha sido.— Contesto Hinata un poco ruborizada.
-Vamos Hinata, eso ya lo sabíamos, me refiero a algo mas intenso.— Agregó la rubia.
-¿Intenso?, ¿a que te refieres Ino-San?—Pregunto Hinata un poco mas avergonzada que antes.
-Ya sabes, por ejemplo, que tan romántico es contigo, como besa, esas cosas. Después de todo ya tienes hijos con él.—Hinata se puso muy roja, no sabia que contestar.
-Bueno, en realidad yo no sabría que… que contestarte.—Agregó Hinata con su voz tímida de siempre.
-Ya Ino, no se empieza la conversación con temas como esos. Por ejemplo, ¿ustedes saben dónde será la reunión?, traté de sacárselo a Sasuke, pero el fue muy específico en que tenia que mantenerse en secreto.— Preguntó Sakura con mucha curiosidad.
-Tuve la misma suerte con Sai, el siempre ha sido muy misterioso con los temas relacionados a sus misiones. Y Shikamaru es muy inteligente para que le puedan sacar algo de información.—Contestó Ino.
-No para Temari, lástima que viajó a Sunagakure hace unos días para conocer a su nueva sobrina. Tal vez ella vaya a escoltar a Gaara.-Agregó la pelirosa.
-Si ustedes no lo saben, menos yo.—Agregó Ten Ten.
-Bueno, Naruto no sabia qué lugar escoger para la reunión. Así que yo le sugerí el lugar donde se llevará a cabo la cumbre.
-¿Tú lo sabes Hinata?, dinos, ¿Dónde será?— Preguntó Sakura realmente interesada, mientras Ino y Ten Ten también mostraban atención a las palabras de Hinata.
-Sera en el país del remolino, en el Templo del Clan Uzumaki y alrededores.—Contestó Hinata.
-¿Ehhhh?, ¿en el país del remolino? Creí que ese lugar estaba solo desde las guerras ninja.—Comentó Ten Ten.
-Así era, pero Naruto se entero que ahí fue donde se originó su antiguo clan, así que mandó a reconstruir el templo y a recuperar toda la información y jutsus que el clan poseía. Como su nombre se hizo muy popular en todo el mundo Shinobi, mandó a llamar a todos los miembros del clan Uzumaki que se encontraran dispersos, para que lo ayudaran a restablecer el clan. Por el momento han estado llegando varias familias que no han olvidado su linaje y que están dispuestas a continuar con él. Ahora el país del remolino esta prácticamente restaurado y es un lugar muy seguro. También es un lugar lindo donde Naruto, los niños y yo, solemos pasar el verano.
-¡Qué bien Hinata!, ¿quién diría que también tienen casa de verano?, no estaría mal que nos invitaran algún día de estos, hace mucho que no voy a la playa.—Comentó Ino emocionada.
-¿Tu sabías esto Sakura?—Pregunto Ten Ten, pero Sakura tenia la cabeza hacia el suelo, y parecía un poco preocupada.
-Je, ¿que si lo sabía?—Comentó Sakura con una sonrisa que apretaba los dientes.
-¿Y quién se encarga de ese lugar? Aquí Naruto es el Hokage y también tienen su propia mansión para el clan Uzumaki.—Pregunto Ten Ten, bastante interesada.
-Bueno, ese fue un problema que al inicio tuvo Naruto, pero Sasuke-Kun le sugirió a una persona, dijo que era buena encargándose de la seguridad de grandes lugares y que coincidía que también pertenecía al clan Uzumaki, ella es….—Antes de que Hinata terminara su explicación, Sakura la interrumpió.
-Uzumaki Karin—Agregó Sakura un poco irritada.
-Oh nooo.—Comentó Ino un poco burlona.—Siempre me había preguntado adonde había ido Karin.— Agrego Ino mientras optaba por comer y mejor callarse.
-Creo que no debí haber preguntado nada—Agregó Ten Ten un poco nerviosa.
-Sí, Karin-San era compañera de Sasuke-Kun, mientras el buscaba a su hermano Itachi-San. Ahora ella se encarga del clan Uzumaki en el país del remolino, junto con Jūgo-San, quien también era otro de los compañeros de Sasuke en el pasado.—Respondió Hinata.
- ¿Jūgo?, ¿no sabía que él también perteneciera al clan Uzumaki?—Agrego Ten Ten.
-No. Pero fue de gran ayuda para la reconstrucción de Uzushiogakure (la Aldea Oculta del Remolino).—Comentó Hinata.
-¿Porqué?—Volvió a preguntar Ten Ten.
-El país del remolino estuvo abandonado durante mucho tiempo. Durante ese tiempo la fauna creció y muchos animales tomaron el control de lugar. Jūgo-San es capaz de hablar con los animales, así que nos ayudo a decirles que nuestra intención era restablecer la Aldea que alguna vez existió ahí, ahora los animales también resguardan el país y sus fronteras. Además Jūgo-San estaba muy agradecido con el clan Uzumaki, ya que gracias a un jutsu de sello del clan, es capaz de controlar su instinto asesino y el poder que tiene.—Respondió Hinata con una sonrisa.
-De haber sabido que seria ahí la reunión, hubiera acompañado a mi esposo.—Agregó Sakura más molesta de lo normal.
-¿Por qué Sakura-San?—Preguntó Hinata de una manera muy inocente.
-Sakura y Karin tuvieron sus diferencias en el pasado. No creo que se buena idea que le preguntes.—Agregó Ino.
-Esa maldita de Karin, nunca le ha dejado de coquetear a Sasuke. Cuando el se disculpó con ella por estar apunto de matarla, Karin lo malinterpretó todo y pensó que Sasuke le estaba pidiendo que fuera su novia, ¡y lo besó!, ¿pueden creerlo?, ¡lo besó!, cuando yo ya era la novia de Sasuke.—Alegaba Sakura mientras elevaba sus puños, con intención de golpear a alguien.
-Te dije que no le preguntaras Hinata.—Comentó Ino.
-Lo siento Sakura-San, de haberlo sabido no hubiera sugerido el país del remolino….—Comentó la peliazul.
-No te preocupes Hinata, no pasa nada, porque me acompañaras al país del remolino.—Dijo Sakura mientras se levantaba de la mesa.
-Pero, pero no podemos, nuestros hijos….—Pero Hinata no había terminado de hablar, cuando Sakura la interrumpió.
-Les vendrían bien un poco de vacaciones, no creo que les moleste.—Agregó Sakura.
-¿Estás loca Sakura?, no pueden salir de la Aldea con los niños así nada mas, necesitan protección.—Ino.
-Por eso ustedes irán conmigo, también quiero que llamen a Kiba, Lee y Chōji, para que nos acompañen.—
-Pero Chōji es el líder de su clan, el tampoco puede dejar la aldea así como así.—Agrego Ino sin encontrar sentido a las palabras de Sakura.
-Dile que habrá comida exótica. Además, Karui seguramente se alegrará de que no tendrá que matarse en la cocina por una semana.
-Sakura, estás llevando esto muy lejos ¿no te parece?
-No Ino, son solo unas pequeñas vacaciones. Ademas, creía que estabas emocionada por ir a la playa. Por cierto, recuerda que Sai estará ahí también, y el también es muy bien parecido, ¿acaso crees que Karin no es capaz de coquetearle?—
-¡Hagámoslo!—Replicó Ino mientras se levantaba como un rayo.
-¿Ehhhh?, ¿tu también Ino?—Pregunto Ten Ten sorprendida.
-¡Vayamos Ten Ten!—Dijeron Ino y Sakura, mientras ponían una cara de miedo que asustó a su amiga.
-Ok, ok.—Dijo Ten Ten de manera nerviosa.-Ustedes tienen claros problemas de confianza con sus parejas.—Pensó.
-Bien, nos veremos en la entrada de la aldea en dos horas, asegúrense de empacar todo lo necesario.—Comentó Sakura. Después ella e Ino salieron corriendo.
-Pero qué buenas amigas, nos dejaron con la cuenta.—
-No te preocupes Ten Ten-San, yo la pagaré.— Comento Hinata.
-Bien, yo te ayudaré a empacar las cosas de Senkō y Sharin.—Comentó Ten Ten con una sonrisa.
-Gracias Ten Ten-San.—Una vez que pagaron la cuenta, Hinata y Ten Ten se dirigieron a la casa del clan Uzumaki.
