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Capítulo 16: Retorno

Un mes después de la gran batalla, y la enigmática desaparición de 666, Hachi y Nana monitoreaban las actividades de los Parásitos del Escuadrón 13, aislados del mundo entero, en compañía del Dr. FranXX, quien estaba ahí supervisando personalmente que todo fuera bien.

- La prueba está yendo por muy buenos caminos – Dijo el científico con cierto júbilo – Aunque lamento la pérdida de 666; hubiera sido muy divertido monitorearlo a lo Gran Hermano. Por desgracia, sus emociones le consumieron – Añadió con tristeza, al intuir el fatídico destino de su amigo.

- Pues gracias por enterrarme antes de tiempo, cabrones – Respondió una voz familiar para el trío, que se volvió rápidamente hacia la puerta, quedando asombrados por ver quién había vuelto – ¿Me veis muerto? – Preguntó Yesayd irónicamente, al mostrar que estaba totalmente impoluto mientras se metía en la sala.

- Te ves bien – Dijo Nana, queriendo sonreír por ver a ese bribón vivo, una alegría que compartían los dos hombres – ¿Qué te pasó?

- A ver... – Dijo Yesayd comenzando a hacer memoria, hasta que se acordó – ¡Ah sí! Cuando estaba por emigrar de la Plantation 934, me caí a un nido secreto de Klaxosaurios, no como el de la Colmena de las Cinco Muertes, pero peligrosillo, aunque no hubiera un Bicho Cerebro dando vueltas por ahí – Empezó a explicar – En cuanto recobré la conciencia y vi que yo era el desayuno, me valí de mi ingenio, como en los viejos tiempos, para escapar intacto con Cosmos Ruler. Evidentemente, al no saber dónde estaba, vagué hasta que vi los regueros de sangre Klaxosauria y Parasitaria que adornan Gran Crevasse ahora, sin mencionar la chatarra triturada, o los órganos desparramados. Joder, me he perdido ese fiestón, con las ganas que tenía de estar ahí, aunque me alegro que los buenos hayamos ganado.

- No parece que lo hayas pasado tan mal – Señaló Nana con cierto enojo, para recordarle a Yesayd que aún seguía enfadada con él.

- *Suspiro* Imagino que estarás tan enfadada conmigo, que ni querrás saber que tuvimos una hija – Contestó Yesayd de manera casual, asombrando a los dos hombres por la revelación que hizo.

- Nada de lo que digas hará que... – Intentó contraatacar Nana, cuando oyó lo último – ¿¡QUÉ!? ¡HABLA BRIBÓN, O TE ENTERAS! – Exigió saber, ahora conmocionada por la revelación repentina.

- Aquí está mi palabra – Dijo Yesayd, antes de arrancarse del cuello el medallón que solía llevar, el cual inmediatamente se abrió, mostrando una fotografía en el que acompañaba a una chica, de unos diecinueve años, tenía el cabello rojo carmesí completamente alisado que llegaba hasta la mitad de su espalda, llevaba una horquilla en forma de V en el lado izquierdo del flequillo que tenía, además de una boina color beige, que estaba adornada con una Angraecum sesquipedale, la cual parecía simbolizar la inocencia y pureza que su sonrisa desprendía, unos ojos verdes fulgurosos y una piel clara como el océano. Vestía una camiseta blanca de manga corta parcialmente oculta por un chaleco de tonos beige, unos shorts vaquerizos negros, unas medias blancas que dejaban un cuarto de su piel a la vista, y unas botas beige de tacón medio grueso, muy parecida a Nana, además de una niña, de unos cuatro años aproximadamente, tenía el cabello rojizo queriendo tirar a rosa, debido a la capa blanca que anulaba la intensidad carmesí de su cabello, el cual la llegaba hasta sus rodillas e incluía algunos flequillos, sus ojos rojizos enverdecidos brillaban con alegría e inocencia. Vestía un lindo vestido blanco inmaculado de mangas largas, unos guantes blancuzcos de seda señoriales, unas medias blancas de pierna completa y unos botines blancos de poquito tacón, que a juzgar por el físico y tal, debía ser su hija.

- ¿Cuándo...? – Intentó preguntar Nana, muda ante la sorpresa.

- Fue al poco de recuperar el Star Entity – Respondió Yesayd con calma – Es mejor que os lo cuente desde el principio para entenderlo, pues no solamente esclarecerá esto, también descubriréis por qué decidí realmente abandonar APE, la verdadera razón de mi exilio en estos cuatro años...

Continuará...


¡Uuuuh...! No estaba tan desacertado con ese bribón y su secretismo (naah, si ya lo sabía, no por algo soy el Director), que por como pinta todo, parece que finalmente la verdad se esclarecerá, y quizá por fin consiga reconciliarse con Nana, ¡no se levanten de sus asientos hasta la próxima semana, porque esto promete ponerse interesante, y Felices Navidades por anticipado!