Espero que les siga agradando esta historia. Se preguntaran porque estoy subiendo capítulos tan seguido, se debe a que llevo tiempo de estar escribiendo esta Fanfic y ya tengo varios capítulos listos, espero que aun así tengan tiempo de dar sus opiniones. Gracias por seguir leyendo y suerte. Disclaimer: Los personajes, técnicas, lugares y nombres originales de la serie Naruto, pertenecen a Masashi Kishimoto.


En la cueva del lobo

-Asi que esta decidido, iremos a Takigakure con la técnica espacio-temporal de Sasuke ahora mismo.—Shikamaru.

-Si.—Mizukage.

-Bien.—Raikage.

-Puedes estar seguro.—Naruto.

-Comprendo.—Kazekage.

-Entendido.—Tsuchikage.

-¿Sasuke?—Shikamru.

-Humph, ya lo sé. Todos acérquense y párense a mi lado.—Como Sasuke lo indico, Naruto, Shikamaru y los demás Kages se colocaron lo mas junto posible, al costado izquierdo y derecho del Uchiha. Este finalmente reveló el Rinnegan que se escondía detrás del fleco y abrió un portal—Vamos—Sasuke entro al remolino purpúreo que se había formado frente a él y los demás Kage y Shikamaru le siguieron.

De un momento a otro, los 5 Kages, Sasuke y Shikamaru ya estaban en el centro de la aldea oculta en la cascada. No faltó mucho para que los miembros de la aldea se dieran cuenta que de la nada, 7 individuos habían aparecido. Sasuke, Shikamaru y los 5 Kages fueran rodeados por una gran cantidad de ninjas. En ese momento Tsubasa salió para ver si era cierto lo que le notificaron, a su lado Kazuto también observaba lo que le parecía increíble.

-Tsubasa, estamos aquí para hablar, ¡baja ahora mismo!—El llamado un poco hostil del Raikage alteró a Kazuto, pero antes de que intentara hacer algo, Tsubasa lo detuvo.

-¡No Kazuto!—Tsubasa.

-Pero Tsubasa-Sama, es obvio que están aquí para atacarnos, traen consigo al destello Naranja y a Uchiha Sasuke, tenemos que advertirles a las demás aldeas.—Kazuto.

-Has escuchado al Raikage, están aquí para hablar, además tu sabes que no podemos derrotar a todos, ¿Qué pretendías al atacarlos eh?—Tsubasa.

-Lo…lo siento es…todo esto del Jiongu, la guerra, y también es….—Kazuto fue interrumpido por Tsubasa.

-Entiendo cómo debes de sentirte. Has sacrificado muchas cosas para obtener el poder que se necesita para proteger a tu aldea. Y es algo por lo que se te estará eternamente agradecido. No dejes que aquellos pensamientos negativos nublen tu juicio. Ahora acompáñame a bajar Kazuto, si algo sale mal tu eres el único que puede protegerme.—Tsubasa.

-Si, Tsubasa-Sama.—Kazuto.

Tsubasa y Kazuto bajaron juntos y se acercaron a los 5 Kages. Shikamaru estaba atrás, Sasuke tuvo que sentarse por un momento para recuperar su chakra.

-¿Y de que quieren hablar?—Tsubasa.

-Estamos aquí para consolidar la paz con todas las Aldeas. Tenemos entendido que se ha estado pensando, que la Gran Alianza Shinobi piensa suprimir a las pequeñas aldeas, y nuestras verdaderas intenciones, son desmentir esas suposiciones.—Kazekage.

-Tenemos razones para creer que nuestras suposiciones no están del todo mal.—Tsubasa.

-Y nosotros tenemos razones para explicar los malentendidos. No queremos que haya otra guerra.—Todos en la aldea escucharon al Kazekage. Sonaba muy serio y seguro de sus palabras, incluso Kazuto sintió un pequeño alivio de que no habría guerra.

-En ese caso, quisiera escuchar esas explicaciones, y también su propuesta de paz.—Tsubasa.

Tsubasa invitó a los Kages, Sasuke y Shikamaru a pasar a su oficina. Si era una trampa o todo salía mal, Sasuke ya tenia el chakra suficiente para usar el Rinnegan y salir de ahí.

-Comenzare con esta pregunta, ¿Por qué razón las 5 grandes aldeas sigue unidas después de la guerra? En conflictos anteriores, las alianzas terminaban al terminar la guerra, y comenzaban su batalla para quedarse con el motín.—Pregunto Tsubasa. Shikamaru fue elegido para representar los deseos de la Alianza Shinobi, así que fue el quien le contestó.

-Eso debió haber sido un fastidio. Acaso no es suficiente razón que las 5 grandes aldeas ya no quieren ni una sola guerra. Estoy seguro que las pequeñas aldeas piensan lo mismo. Durante la guerra, la Gran Alianza Shinobi formo lazos importantes, lazos de amistad y confianza. Esas son las razones porque la Gran Alianza Shinobi permanece. Además como seña de amistad, regresamos el Nanabi a esta aldea.—Shikamaru

-Ya veo. No me es difícil de creer, acertaste en que nadie quiere otra guerra, incluida esta aldea. Pero aun así, no podemos esperar lo mejor de las 5 grandes aldeas, quienes siempre han sido las protagonistas de las grandes batallas. Supongo que aun no han olvidado lo que sucedió con Amegakure, ellos son los más sensibles a este tema, y la situación empeora cuando no tiene una organización estable.—Naruto pareció molestarse un poco con el comentario de Tsubasa.

-Puedes estar seguro que no hemos olvidado ni una sola perdida, ni una sola batalla y ni una sola guerra. Es por eso que estamos aquí viejo.—Naruto.

-Ya veo, tú eres el famoso "Destello Naranja", el Shinobi que salvo al mundo. Créeme que no es mi intención desconfiar del Ninja mas honorable que ha visto este mundo, pero…hay todavía una pregunta que necesito hacerles.—Shikamaru apretó un poco la mirada. Se imaginaba cual seria esa pregunta. Pero también pensaba en otras cosas relacionadas a el, había algo raro.

-¿Cuál es?—Shikamaru.

-Hace unas semanas, un equipo espía de nuestra aldea fue atacado y asesinado por Shinobis que habían entrado en el perímetro de Takigakure. Estos Shinobis al parecer llevaban un mensaje a Iwagakure. Es obvio que era con la intención de convocar a una reunión pero, este tema de la paz y de nuestras extremas medidas fue después de eso. Díganme Kages, ¿Cuál fue esa razón tan importante por la que enviaron a un equipo de ninjas a entregar un mensaje, con la intención de reunirse?.—Tsubasa.

-Que fastidio. Veras Tsubasa se trata de….—Naruto toco el hombro de Shikamaru como señal de que le correspondía decir esto. Kazuto se mostro extrañado y pareció poner mucha atención a lo que Naruto diría.

-Mis hijos han despertado un gran poder, un gran poder en sus ojos… este poder es un nuevo Dōjutsu, al que muchos ninjas inseguros, les gustaría conseguirlo o destruirlo. Como el séptimo Hokage y el "Destello Naranja", se que muchos ninjas le temen a Konoha, y al saber que un nuevo poder ha despertado en mi aldea, la tención aumentaría mas y la guerra iniciaría. Es por esa razón que estamos aquí, viejo.—Tsubasa y Kazuto no se esperaban una respuesta así, parecían muy sorprendidos.

-Un nuevo Dōjutsu ¿eh? No veo porque un Shinobi como tú habría de mentirme, si fuera una mentira, seria la más improbable que hubiera pensado. Y este nuevo Dōjutsu, ¿exactamente que es?—Tsubasa.

-Su nombre es Kitsugan, se origino por una mutación que se derivo del chakra de Kurama, el Bijū del que soy amigo y Jinchūriki, mis rasgos genéticos y los de mi esposa Hyūga Hinata. El Kitsugan es capaz de sentir la maldad y leer las intenciones de una persona con tan solo mirarla a los ojos, esta habilidad recibe el nombre del Yōkai, entre otras habilidades como el Kushin, que es capaz de curar al usuario prácticamente de cualquier daño o herida. En pocas palabras es un aumento, en las habilidades que yo poseo, y también tiene intima relación con el Byakugan.—Naruto.

-Seria un fastidio, pero si no nos crees Tsubasa, podríamos hablar para mostrártelo. Claro, si Naruto esta dispuesto.—Shikamaru.

-No, no, claro que no. Sinceramente les creo, tiene sentido, al final son tus hijos Hokage Naruto, debes sentirte muy preocupado por ellos, y piensas protegerlos justo como proteges a Konoha. Bien, así que no habrá guerra. Todo fue tan rápido que casi es imposible de creer que fue un malentendido. ¿Ahora que es lo que sigue?—Tsubasa.

-Ya que tu eres el líder de la pequeña alianza Shinobi, necesitamos que les digas todo esto a las pequeñas aldeas, una vez que sean notificados, la Gran Alianza Shinobi enviara un mensaje para que todas las Aldeas se reúnan en una cumbre y discutamos nuestra propuesta de paz.—Shikamaru.

-En ese caso, pueden contar con que así será. Desde este momento Takigakure formara parte de la Gran Alianza Shinobi, y pronto hablare con mis aliados, para que la pequeña alianza completa se una a esta propuesta de paz.—Todos los Kages, Shikamaru, Sasuke, incluso Kazuto, no pudieron evitar sentirse aliviados. Tsubasa saludo a todos de mano para consolidar la Alianza que habían formado.

-Por su rápida respuesta, puedo decir que Takigakure en verdad deseaba la paz.—Raikage.

-Todos deseamos la paz, Raikage. Pero hay ocasiones en que le tenemos tanto miedo que no sabemos enfrentarla, y solo la iniciamos empeorando las cosas. Tal vez eso hubiera pasado sin no hubiéramos dejado atrás nuestro miedo.—Tsubasa.

-El miedo es un fastidio, pero siempre encontraremos la mejor manera de hacerle frente.—Shikamaru.

-Nos tenemos que ir, esperamos su respuesta a la brevedad posible.—Kazekage.

-Lo sé.—Tsubasa.

-Que fastidio, ahora me esperan otros problemas en casa.—Dijo Shikamaru con una sonrisa, mientras recordaba a Temari.

-Bien. Ya saben todos lo que tienen que hacer.—Sasuke.

Los 5 Kages y Shikamaru se juntaron al lado de Sasuke, de nuevo desaparecieron en unos breves segundos dejando solo en la oficina a Tsubasa y Kazuto.

-Discúlpame Kazuto, debes sentirte….—Esta vez Tsubasa fue interrumpido por Kazuto.

-No Tsubasa-Sama. Esto es lo que siempre quiso mi hermano y yo. Si accedimos a usar el Jiongu, fue porque nos queríamos asegurar de proteger a nuestra aldea. La paz y lo mejor para Takigakure es lo que siempre quisimos. Ahora ya no importa nada mas, estoy seguro que nuestro sacrificio no fue en vano. Si me disculpa, tengo que salir un momento.—Kazuto salió por la puerta de la oficina, al girar la manija se le cayo lo que parecía ser un anillo. Detrás de el entro Haruka, el asistente de Tsubasa.

-¡Ya estoy aquí Tsubasa-Sama!—Dijo Haruka, al parecer parecía muy impaciente.

-Bien. Mi plan salió como lo esperaba Haruka, ja, de hecho el destino me ayudo un poco.—Tsubasa se sentó en su silla y comenzó a escribir en un pergamino. En esos momento Kazuto se dio cuenta que había perdido algo, así que regreso rápidamente a la oficina. En el suelo, de frente a la puerta que daba al pasillo se encontraba su anillo. Se agacho a recogerlo, pero escucho algo que le llamo la atención, algo que estaba hablando Tsubasa con Haruka.

-Al principio no creí que esto funcionaría Tsubasa-Sama, pero al usar el Jiongu, a Kazuto y a los demás ninjas renegados para preocupar a la Gran Alianza Shinobi e incitarlas a que se reunieran y quisieran formar una alianza con usted, lo logró.—Haruka.

-Ahora solo falta la parte final Haruka, y comenzara la verdadera gloria de Takigakure, y finalmente esta aldea prosperara como se debe, será considerada una gran aldea y yo un Kage.—Tsubasa.

-Pero, ¿en verdad cree que las pequeñas aldeas crean que Takigakure ha sido tomada?—Haruka.

-Claro que si. Por muchos años han confiado en mí. Además, ellos introdujeron informantes aquí, y al momento en que llegaron los 5 Kages, se fueron rápidamente para informarle a sus respectivas aldeas lo que estaba pasando, ahora solo necesitan mi confirmación donde les diga que Takigakure ha sido tomada y obligada a formar parte de la Alianza Shinobi, y que tienen que aprovechar este momento para atacar, y de esa manera iniciara la guerra. Con la ausencia de los Kages en las cinco grandes aldeas, y la ventaja de un ataque sorpresa, el daño que las pequeñas ocasionaran al principio será devastador. La Alianza Shinobi no podrá aceptarlo y se verán obligados a responder sin cuartel. Una vez que esto suceda las pequeñas aldeas no duraran mucho y serán llevadas a la extinción. Después de eso Takigakure podrá disponer de mas territorios, una mejor economía y por fin llegara a ser una gran aldea de la Gran Alianza Shinobi.—Tsubasa.

-Ya veo. Con un ataque tan repentino la Alianza Shinobi no podrá darse el lujo de perdonar, y se verán obligados a responder con todo la fuerza.—Haruka.

-Espero que los hijos y la esposa de el destello Naranja estén presentes durante el ataque, de esa manera ni el podrá perdonar a las pequeñas aldeas, además, las habilidades de esos niños podrían ser un problema para mi en el futuro.—Tsubasa.

-¿Qué habilidades Tsubasa-Sama?—Haruka.

-Después te lo contaré Haruka, por el momento es importante que enviemos estos mensajes a las pequeñas aldeas. Afortunadamente ya se acerca la hora de enviar los reportes, de esa manera las pequeñas aldeas invocaran este mensaje, lo leerán y podrán atacar mientras los Kage aun están ausentes.—Haruka ayudo a Tsubasa a escribir el mismo mensaje en una serie de varios pergaminos.

-¿Alguna vez le dijo sobre su plan a Kazuto?—Haruka.

-Kazuto es aun muy joven e inocente para comprender el bien que le hará esta guerra a Takigakure. Sus ideales para proteger a esta aldea vienen del amor, la amistad y el cariño. No se da cuenta que le falta ser mas severo en sus decisiones.—Tsubasa.

-¿Qué será de Kazuto ahora que sus habilidades ya no son de utilidad?—Haruka.

-No lo se. Seguramente intentara suicidarse o algo por el estilo. Tú sabes que una vez que usas el Jiongu, no hay vuelta atrás. Debemos sacarle el Nanabi antes que eso suceda.—Tsubasa.

-Ya están listos todos los mensajes Tsubasa-Sama.—Haruka.

-Ahora solo hay que esperar 2 minutos. Gracias a este método que ideé para enviar mensajes, todo será rápido y sin interrupciones.— En ese momento Kazuto abrió la puerta y utilizo sus brazos para estirarlos y tomar del cuello rápidamente a Tsubasa y Haruka.

-Sin interrupciones ¿eh? La próxima vez asegúrate de que nadie te escuche, y de enviar los mensajes desde antes, Tsubasa. Aunque créeme... ya no habrá próxima vez—Kazuto.