Tratando de parar una guerra parteI
Los Kages y sus guardaespaldas, dieron por terminada la Reunión en el país del remolino, y como era de esperarse decidieron regresar inmediatamente a sus aldeas. Una vez que salieron del templo, en el centro de la isla todos se encontraban despidiéndose. Naruto esta presentado a sus hijos junto con Hinata, Sakura también lo hacia, mientras Sasuke y Minato no se veían muy animados. Mei Terumi y Genma también estaba anunciando su relación.
-Estaremos en contacto para discutir y planificar los detalles que vayan surgiendo en cuanto a la pequeña Alianza Shinobi.—Kazekage Gaara.
-Muy Bien.—Raikage A.
-Esperemos que la respuesta no se demore mucho.—Mizukage.
-Iwagakure estará pendiente en cuanto a eso. Debido a nuestra cercanía con las pequeñas aldeas supongo que tendremos datos muy pronto.—Tsuchikage.
-Estén seguros que así será.—Naruto.
Los Kages comenzaron a darse la mano, al igual que sus guardaespaldas.
-Una vez que todo se encuentre arreglado, regresaré a Konoha Shikamaru. Dile a Shikadai que disfrute estos últimos días para holgazanear.—Temari se despidió de Shikamaru con un beso.
-Parece que no sólo serán los últimos días para mi hijo, sino también para mi.—Pensó Shikamaru.
-Nos veremos luego Sasuke. Ahora que soy un Jinchūriki, tal vez te pueda derrotar.—Suigetsu.
-Humph. Eres un hablador Suigetsu. Si tu Bijū tuviera mas colas, y no fueras tan débil al Raiton, tal vez podrías representar un reto para mi.—Sasuke.
-No seas tan presumido Sasuke. Ya no soy tan débil al Raiton como antes.—Suigetsu. En ese momento Jūgo y Karín pasaron a despedirse de sus invitados.
-Sasuke, Suigetsu, que alivio que ya no me voy a tener que preocupar por su presencia.—Karin.
-Oye, para el tiempo que hemos pasado juntos, ya deberías estar acostumbrada.—Suigetsu.
-Que tengan buen viaje Sasuke, Suigetsu.—Jūgo.
-Si, gracias Jūgo.—Sasuke.
-Que bien saber que por lo menos alguien se hiso mas gentil.—Suigetsu.
-¡Suigetsu!, es hora de irnos.—Mizukage.
-Mi amada Mizukage me necesita, nos vemos luego.—Karin pareció alarmarse con el comentario de Suigetsu, al punto de que también parecía molesta.
-¿A que te refieres con amada eh?, ¿acaso te gusta esa vieja?—A Sasuke y Jūgo les pareció un poco extraño el comentario de Karin.
-Jajaja, ¿de que estas hablando Karin?, es una manera de decir que ella y yo no nos llevamos muy bien. Pero, ¿para que preguntaste?—Suigetsu.
-Este…yo solo... ¡a mi me pareció raro tu comentario es todo!—Karin jugaba con sus gafas mientras lucía nerviosa por la pregunta de Suigetsu.
-Jeje, nos vemos Karin.—Suigetsu se dio la vuelta y camino hacia la Mizukage y Chōjūrō.
-¿No se lo dirás ahora Karin?—El comentario de Sasuke tomo por sorpresa a la pelirroja, que de nuevo comenzó a jugar con sus gafas y se sonrojo en seña de nerviosismo.
-Pero…tu…de…. ¿a que te refieres Sasuke?, yo no tengo nada que decirle al tonto de Suigetsu.—Karin.
-Humph, ¿Cómo sabes que me refería a Suigetsu?—Sasuke.
-Yo…solo…supe… simplemente lo intuí Ok. ¡Vamonos Jūgo.—Cuando Karin se dio la vuelta para alejarse de las preguntas de Sasuke, se detuvo en seco, al parecer sentía algo. De pronto comenzó a pensar.—Este chakra, es inmenso. Y se dirige hacia acá increíblemente rápido. ¡Escuchen todos, una gran cantidad de chakra se dirige hacia esta dirección!—Gritó Karin, mientras todos los Kages y sus guardaespaldas se preparaban por si se trataba de un enemigo.
-¡Ella tiene razón, es un chakra inmenso, y se aproxima hacia nosotros a gran velocidad!, yo diría que es solo cuestión de segundos para que llegue!—Shī(C).
-Bien, ¡estén preparados!—Después de la advertencia del Raikage, se empezó a escuchar un extraño sonido de aleteos consistentes y rápidos. Si existieran helicópteros en el universo de Naruto, así se escucharía.
-¿Qué es ese sonido, me suena familiar?—Naruto.
-Yo también lo escucho.—Suigetsu.
-Todos lo escuchamos Suigetsu. Solo intenta ubicar de donde proviene.—Sasuke.
-De ahí.—De una manera muy preocupada, Karín señalo hacia el cielo.—¡Se aproxima volando!—Todos voltearon a ver hacia el cielo. Se alcanzaba a distinguir un punto que a pesar de que se encontraba a una gran altura, parecía descender a una gran velocidad. Unos segundos después, el punto se convirtió en un gigantesco escarabajo que terminó por convertirse en un Shinobi de pelo negro. Llevaba puesto un abrigo largo con el símbolo de Takigakure en la parte frontal, y una banda que cubría sus ojos con el mismo símbolo. Sasuke fue el primero en reconocerlo, a los 5 Kages y Shikamaru les pareció familiar. Los guardaespaldas se asombraron por un momento, pero se veían listos para atacarlo.
-Tranquilos. Es Kazuto, el guardaespaldas de Tsubasa. ¿Qué haces aquí?—Sasuke.
-Tsubasa los ha traicionado. En este momento la pequeña Alianza Shinobi se esta preparando para atacar de manera simultánea las 5 grandes aldeas. Si no nos damos prisa, no podremos detener esta guerra.—Kazuto.
-¿A que te refieres con que nos ha traicionado?—Shikamaru.
-Su plan desde el principio fue incitarlos a que decidieran formar una Alianza con él. De esta manera el sabría que ofrecerían la paz y le confiarían hablar con las pequeñas aldeas y ofrecerles el mismo mensaje. El cambio el mensaje, para que las pequeñas aldeas atacaran a la Gran Alianza Shinobi, aprovechando un ataque sorpresa y la ausencia de sus Kage.—Kazuto.
-¡Maldición!, que problemático, sabia que había lago raro con ese tipo.—Shikamaru.
-¿Y como sabes todo esto?—Sasuke.
-Uno de los instrumentos que utilizo para incitarlos a formar una alianza con él, fue el Jiongu, en pocas palabras fui usado con el propósito de que sus planes funcionaran. Pero eso ya no importa, aquí esta su asistente para que les cuente todo con lujo de detalles.—Kazuto levanto con facilidad el cuerpo de Haruka y lo aventó hacia el grupo de los Kage.—En cuanto a Tsubasa, ya le he arrancado su corazón.—Todos se sorprendieron por la manera tan tranquila con la que hablo Kazuto sobre el asesinato de su líder.
-No debiste asesinarlo.—Naruto.
-El asesinato de Tsubasa será la menor de tus preocupaciones… Naruto.—Kazuto.
-¿A que te refieres con eso?—Sasuke.
-A que si no dejan de hacer tantas preguntas, esta guerra acabara con miles de personas. Sin mencionar que sus aldeas no están enteradas de este ataque, por lo que no estarán preparadas y el daño que sufrirán será considerable.—Kazuto.
-El tiene razón, tenemos que actuar ahora.—Shikamaru.
-Pero, ¿Cómo llegaremos a tiempo a nuestras aldeas para avisar sobre el ataque?—Comentó la Mizukage. De su chaleco Sikamaru saco un pergamino que contenía el mapa del Mundo Shinobi.
-Oye tú, Kazuto. Supongo que al ser el guardaespaldas de Tsubasa, y el general de las fuerzas de Takigakure, sabes sobre los planes militares. Necesito que veas este mapa y me digas como se distribuirán las pequeñas aldeas para iniciar los ataques.—Kazuto se acerco al mapa que Shikamaru había puesto en el suelo. Puso su mano enfrente de el, y la movia de un lado a otro, en seña de que veía con su mano.
-La Aldea de la Hierba y la Aldea de la Lluvia piensan atacar simultáneamente a Konoha, Iwagakure y Sunagakure.—Kazuto.
-¡Imposible!, ¿tienen la fuerza militar para poder hacer eso?.—Tsuchikage.
-La mayor parte del poder militar de la pequeña Alianza Shinobi se concentro en esas 2 aldeas. Tsubasa envió a varios Shinobis usuarios del Jiongu, también disponen de marionetas automáticas alimentadas por el agua del héroe, armas sofisticadas proporcionadas por la Aldea de los artesanos y por supuesto la fuerza militar que ya reside en esas aldeas. Después algunos ninjas de la ya extinta Aldea de las agua termales apoyaran en el ataque a Konoha.—Ino Shikamaru se sorprendieron por el ultimo comentario de Kazuto.
-Eso no puede ser—Ino.
-Eso quiere decir ¿que aun hay Ninjas con el poder de Hidan de Akatsuki?—Shikamaru.
-Son 7 aproximadamente, pero si. Desde el principio han estado muy motivados por esta guerra. Últimamente les han faltado cuerpos para sus sacrificios, será mejor que yo me encargue de ellos.—Kazuto.
-¿Cómo atacaran a Kumogakure y Kirikagure?—Shikamaru.
-El país del cielo atacara a Kirigakure, y ninjas rebeldes del país de la nieve atacaran a Kumogakure. Tsubasa también contrató a ninjas renegados y mercenarios de todas las aldeas para reforzar los ataques en todos los frentes. No hay que menospreciarlos.—Kazuto.
-Jaja, en verdad se tomaron en serio lo de esta guerra, ¿no crees papa?—Kurotsuchi.
-Ahora no es tiempo de bromas hija, tenemos que llegar a nuestras aldeas cuanto antes.—Tsuchikage.
-Bien, Sasuke los llevara uno por uno a sus aldeas, recuerden que han sido engañados por Tsubasa, no debemos usar fuerza letal.—Shikamaru.
-Lo sabemos.—Dijeron todos en el grupo al mismo tiempo.
-Esperen.—Naruto se envolvió del Chakar de Kurama, haciendo honor a su nombre con el que ya era conocido en todo el mundo Shinobi, "El destello Naranja de Konoha";mientras Sharin, Senkō y Minato se quedaban sorprendidos ante la transformación del Hokage.—¡Tajū Kage Bunshin no Jutsu! Iré con cada uno de ustedes para hablar con la Pequeña Alianza Shinobi. Se que ellos me escucharan.
-Comprendo tu plan Naruto, pero Sasuke no puede llevar a tantos con el Rinnegan. Entre más sean mas chakra gast…-Shikamaru fue interrumpido por Sasuke.
-Deja que el optimista haga lo que quiera Shikamaru. Puedo hacerlo, con la ayuda de Karin.—Sasuke volteó a ver a Karin esperando una señal de aprobación. Naruto hizo una sonrisa en su rostro.
-Uff, ¡Ya lo se!, esta bien.—Karin.
-Yo también puedo curar a Sasuke para que no tenga que morder tantas veces a Karin.—Sakura.
-Que fastidio. En ese caso no veo porque este plan no funcionará. Bien, los primeros en irse serán el Kazekage Gaara, Temari y Kankuro.—Shikamaru se acercó a Temari para besarla y despedirse de ella.
-Ten cuidado Shikamaru.—Temari.
-Ahh... sera un fastidio, pero lo haré. Tú también cuídate.—Sasuke se transportó junto con Gaara, Temari , Kankuro y uno de los clones de Naruto, después de unos segundos volvió a aparecer en el país del remolino. Rápidamente, Sakura se acercó para brindarle un poco de su chakra.
-Aun tengo chakra para un viaje más.—Dijo Sasuke mientras suspiraba un poco como señal de cansancio.
-Bien. Los siguientes serán Iwagakure.—Shikamaru.
-¡Bien!, siempre quise viajar con el Kamui.—Kurotsuchi. Sasuke se transporto con los ninjas de Iwagakure y el clon de Naruto, e igualmente después de unos segundos volvió para seguir transportando a los demás. Pero esta vez Sasuke se desplomo en el suelo.
-Muérdeme ahora Sasuke.—Sasuke mordió a Karin, y casi al instante recuperó su Chakra.
-¿Ya estas bien Sasuke?—Naruto.
-Si.—Sasuke. Esta vez Karin fue la que se desplomó en el suelo, pero Suigetsu la detuvo antes de que cayera por completo.
-Oye Karin, solo te ha mordido una vez, no deberías estar tan cansada.—Suigetsu.
-Aun no termino de recuperarme del entrenamiento que tuve con Sasuke.—Karin.
-¿Cuál entrenamiento?—Dijo Suigetsu mas curioso de lo normal.
-Dejen las preguntas para más tarde.—Sasuke.
-Bien. Los siguientes son Kumogakure.—Shikamaru. Sasuke transportó al Raikage, Darui, C y el clon de Naruto, después volvió. Sakura se volvió a acercar a Sasuke para curarlo lo mas que pudiera.
-Ahora será la…-Shikamaru fue interrumpido por una voces lejanas que se acercaban.
-¡Mizukage-Sama!, ¡Mizukage-Sama!—Se trataba de dos ninjas de la niebla que se aproximaban corriendo.
-¿Qué pasa?—Mizukage Mei.
-Es Kaito, ha asesinado a los 4 espadachines de la niebla, se ha llevado sus Katanas y el jarrón del Rokubi.—La Mizukage, Chōjūrō y Suigetsu no pudieron evitar sorprenderse.
-¿Que?, tchu, ¿seguramente ya esta enterado...pero como?—Pensó Suigetsu.
