El Plan de Kazuto
En lo que parecía ser una casa de Té, un Shinobi con la banda de Kirigakure se encontraba comiendo y bebiendo. Al parecer esta casa de té también rentaba cuartos para los viajeros, por lo que llevaba mucho tiempo ahí, su mirada era algo pérdida y muy pensativa. Todo indicaba que lo que mas le gustaba era el té, llevaba varias tazas y sin duda aun no estaba satisfecho, en seguida otro ninja se sentó a su lado y pidió unos Dango.
-Esa Katana se parece mucho a Kabutowari, podría jurar que se trata de la misma.—Kazuto.
-Pues no te equivocas, estas 4 Katanas son las legendarias armas de los espadachines de la Niebla.—Kaito.
-Ya veo, debe ser un poco difícil cargar con todas ellas, y mas con ese jarrón.—Kazuto.
-Je, ¿Cómo sabes que este jarrón es mío?, déjame advinar…. sabes quien soy y pretendes arrestarme. Déjame decirte que no pondré resistencia, puedes hacer lo que quieras.—Kaito.
-Tienes razón Kaito, se quien eres, pero no pretendo arrestarte, solo quiero que me cuentes tu historia, ¿Qué te llevo a matar a tus compañeros y a robar el Jarrón del Rokubi?—Kazuto.
-Me sorprende que un Ninja de Takigakure sepa quien soy y lo que hice pero….¿ Porque quieres escuchar mi historia?—Kaito.
-Mi nombre es Kazuto, y aunque amo a mi aldea….—Kazuto se quito la banda revelándole sus ojos a Kaito, después saco un Kunai y araño el protector con el símbolo de Takigakure de manera horizontal—…. Por su bien, ya no puedo ser fiel a ella.—Volvió a ponérsela alrededor de sus ojos.
-¿Qué le pasó a tus ojos?—Kaito.
-Creo que para que confíes en mi…. tendré que contarte primero mi historia.—Kazuto.
Mientras tanto, en el Resto de las 5 Grandes aldeas había una gran celebración. Las fuerzas de la pequeña Alianza Shinobi se retiraron de una manera amistosa. Naruto les dijo que pronto recibirían un mensaje para discutir los términos de paz y la propuesta de las 5 grandes Aldeas.
-Bien, creo que es hora de irme Gaara, que alivio que logramos para esta guerra a tiempo.—Clon de Naruto en Sunagakure.
-Todo se lo debemos a Kazuto, si no hubiera sido por el, Tsubasa podría haber tenido éxito.—Gaara.
-Si, tienes razón, Kazuto quería la paz en su Aldea y en todo el mundo Shinobi, seguramente ya derroto a esos ninjas religiosos. Bien Gaara, necesito que me des un buen golpe para que desaparezca y pueda regresar a mi cuerpo original.—Clon de Naruto.
-No creo que me sea tan fácil golpear a un amigo, ni siquiera cuando me lo pide o es solo un clon.—Gaara.
-Yo puedo hacerlo Gaara.—Dijo Temari mientras golpeo en la nuca a Naruto con su abanico. Rápidamente despareció.
En Konoha, Naruto hiso una señal de que algo pasaba, al abrir sus ojos y mover un poco la cabeza.
-¿Qué pasa Naruto?—Kakashi.
-Al parecer en Sunagakure, también se llego a un acuerdo y no hay guerra.—Naruto.
-Era la única Aldea de la que nos faltaba noticias, eso quiere decir que toda la pequeña Alianza Shinobi esta de acuerdo con la paz.—Kakashi.
-Hubiera sido un fastidio que alguna de las aldeas optara por la guerra. Si no hubiera sido por Kazuto, tal vez Tsubasa….—Shikamaru fue interrumpido por Naruto.
-Je, todos dijeron eso. Espero verlo para agradecerle lo que ha hecho.—Naruto.
-Bien, creo que es hora de regresar por nuestra familia Naruto.—Sasuke.
-Jajejeje, es cierto.—Contestó Naruto. En ese momento Sasuke se puso frente a el y los 2 desaparecieron con el Kamui.
-¡Naruto!—Hinata.
-¡Sasuke!—Sakura.
Las 2 corrieron a abrazar a sus maridos, mientras Sharin, Senkō y Minato observaban felices lo que sucedía con sus padres.
-¿Qué paso en la Aldea?—Sakura.
-Todo esta bien, llegamos a un acuerdo con las pequeñas aldeas, no habrá guerra y estaremos reuniéndonos para resolver nuestras propuestas de paz.—Naruto.
-¡Esas son buenas noticias Naruto!—Hinata.
-Jeje, si, lo son Hinata.—Naruto.
-Regresamos por ustedes, las fuerzas de las pequeñas Aldeas se retiraron, ya es seguro que estén en Konoha.—Sasuke.
-Es hora de irnos chicos, despídanse de la Tía Karin.—Naruto.
-Adiós Tía Karín, espero que te pongas mejor.—Sharin.
-Si tía, vas a estar bien.—Senkō.
-Gracias chicos, cuídense ¿esta bien?—Karin.
-Siii.—Contestaron los 2 al mismo tiempo.
-Gracias por todo Karin.—Sasuke.
-Ha, de nada Sasuke, solo manténganme informada de la situación.—Karin.
-Bien. Gracias por cuidar a mi hijo Jūgo.—Sasuke.
-Siempre protegeré a tu familia Sasuke, pueden contar con mi ayuda siempre.—Jūgo.
-Gracias Jūgo.—Sasuke.
-Yūgao-San.—Sakura.
-Si, ya voy.—Yūgao se acerco al grupo mientras cargaba con Haruka y todos regresaron a Konoha.
Kazuto había terminado de escuchar la historia de Kaito. Después de eso comprendió que los 2 se entendían muy bien el uno con el otro.
-Así que fue por eso que asesinaste a los espadachines y robaste el jarrón del Rokubi.—Kazuto.
-Si…. y dime, ¿Cuál es ese plan que garantizara la paz en el mundo Shinobi?—Kaito.
-Hace poco tiempo, me enteré de que en Konoha, los hijos del Destello Naranja desarrollaron un nuevo Dōjutsu, de sus habilidades la que mas me llamo la atención fue que este nuevo Dōjutsu llamado Kitsugan, es capaz de ver las intenciones de alguien con solo mirarlo a los ojos.—Kaito se sorprendió.
-¿Y esto es cierto?—Kaito.
-Si. Mi plan es muy parecido al Tsuki no Me Keikaku (Plan ojo de luna), que alguna vez intentaron Madara y Obito Uchiha.—En seguida Kaito comenzó a reírse.
-Jajaja, si ese es tu plan no contarás con mi ayuda. La paz no vale la pena cuando solo es una ilusión. No puedo creer que intentes algo así, no funcionara Kazuto.—Kaito.
-Te equivocas Kaito, la paz que yo pretendo no es una ilusión. Mi plan no consiste en proyectar el Tsukoyomi en la luna, si no proyectar el Yōkai, la habilidad del Kitsugan que permite ver las intenciones de los demás, de esa manera sabremos la intención de cada una de las personas en este mundo, sabremos quien planea asesinar, robar, traicionar, engañar y lo podremos detener antes de que suceda. Las buenas personas continuaran con sus vidas, pero los malos que planean hacer daño a esta paz pagaran antes de que lo lleven a cabo. De esa manera la paz será una certeza, y la verdad siempre estará a nuestra disposición. Con una mirada lo sabremos todo.—Kaito se quedo sin palabras por un momento.
-Pero…. Aunque sea así, llevar a cabo ese plan requiere muchas cosas Kazuto. Acaso no escuchaste todo lo que Akatsuki y Madara tuvieron que hacer. Tienes que poseer el Rinnegan para convocar el Gedō Mazō, y reunir a todos los Bijū para convertirte en el Jinchūriki del Jūbi y tener suficiente poder para lograr eso.—Kaito.
-Te equivocas Kaito.—Kazuto.
-¿De que estas hablando Kazuto?, todo lo que te he dicho es cierto.
-Lo es…. pero te equivocas en que es la única manera de lograr el Tsuki no Me Keikaku.—Kazuto.
-¿A que te refieres?—Kaito.
-El Gedō Mazō era una forma de obtener el chakra de todos los Bijū, pero digamos que el poder del Jūbi es mucho más de lo que necesito. En realidad podría llevar a cabo el plan con el Chakra de los Bijū más poderosos. En este momento soy el Jinchūriki del Nanabi, y si me ayudas en esto también tendríamos al Rokubi, solo necesitaría al Gobi y tal vez al Hachibi.—Kazuto.
-Espera, déjame ver si estoy entendiendo Kazuto…. Estas diciendo que el Gedō Mazō solo era una forma de obtener el chakra de varios Bijū, ¿pero tu conoces otra?—Kaito.
-Aun no soy capaz de hacerlo pero…. pretendo sellar a los Bijū que te he dicho, en cada uno de mis corazones. De esa manera podre convertirme en el Jinchūriki de varios Bijū sin necesidad de recurrir al Gedō Mazō.—Kazuto.
-¿Corazones?... ¡claro!, tu eres un Shinobi con el poder de Kakuzu, ¿no es así?—Kaito.
-Así es. Ahora dime, Kaito…. Me ayudaras en esto o no.—Kazuto.
-Odio ser engañado Kazuto, creo que ya lo sabes. Por eso no quiero que en el mundo Shinobi existan más mentiras, y si la paz proviene de la verdad, te ayudare en esto y usare todos mis poderes para ver que se lleve a cabo.—Kaito.
-Gracias Kaito, no solo me has ayudado con tu cooperación y habilidades, ahora gran parte del plan ha avanzado porque posees al Rokubi. Pero me temo, que necesitaremos mas fuerza para poder continuar con el plan.—Kazuto.
-En eso estoy de acuerdo, si en verdad el Kitsugan es exclusivo de los hijos del Destello Naranja, no será fácil obtenerlo con nuestro poder actual, ¿Qué tienes en mente?—Kaito.
-Por el momento tenemos que irnos de aquí, no me fue muy difícil encontrarte. Creo que no es exactamente tu habilidad pasar desapercibido Kaito.—Kazuto.
-Ja, tienes razón Kazuto.—Kaito y Kazuto se levantaron, pagaron lo que comieron y se fueron juntos.
Después de unos días, Naruto se encontraba entrenado con Sasuke, Minato, Senkō y Sharin en el campo de entrenamiento del clan Uzumaki. Los 2 más grandes Ninjas de Konoha estaban puliendo las habilidades de sus hijos, quien en algún momento se convertirían en sus sucesores.
-Bien creo que es todo por hoy, se ven muy cansados.—Dijo Naruto al ver que los pequeños se encontraban demasiado cansados, ni siquiera podían mantenerse de pie.
-Bien hecho Minato, pero espero aun mas cosas de ti.—Sasuke.
-Si padre.—Minato.
-Naruto, amor.—Hinata.
-¿Qué pasa Hinata?—Naruto.
-Kakashi-Sensei quiere verte, dice que es muy importante.—Hinata.
-En un momento iré.—Naruto.
-Yo iré contigo Naruto.—Sasuke.
Sasuke, Naruto y Hinata entraron a la sala. Kakashi y una joven mujer, solo unos años más grande que Hinata también se encontraban ahí.
-¿Quién es ella Kakashi-Sensei?—Naruto.
-Es la nueva líder de Takigakure, y la hija de Tsubasa.—Kakashi.
-Ohhh, ya veo.—Dijo Naruto un poco incómodo con la situación.
-Hokage Naruto, es un placer conocerlo.—Saludó Nanami con una reverencia.
-Jeje, igual el mío, y créeme que de alguna manera, siento la muerte de tu padre.—Naruto.
-Mi nombre es Nanami, y gracias por su preocupación.—Nanami.
-Nanami, que bonito nombre.—Nanami era una joven muy hermosa, pero Naruto no estaba sonrojado por eso, si no porque estaba nervioso de no saber como manejar esta situación. Algo que confundió a Hinata, y aunque no era muy celosa, si le preocupo un poco.
-Significa 7 mares.—Nanami.
-Ya veo.—Naruto.
-Hokage Naruto, estoy aquí por que necesito hablar con usted.—Nanami.
-¿De que se trata?—Naruto.
-Se trata de Kazuto.—Nanami.
-Haaa, Kazuto, ¿Cómo esta?, pensamos que vendría a asegurarse que la guerra se había detenido, y que por fin la paz con las pequeñas aldeas fue consolidada.—Nanami se tornó un poco incómoda, y de solo pensar de nuevo en lo que Kazuto había decidido, se tuvo que sentar y no pudo evitar derramar algunas lágrimas.
-¿Qué pasa Nanami?, ¿estas bien?, ¿acaso fue algo que yo dije?—Naruto.
-Dale un respiro Naruto.—Sasuke.
-No Hokage Naruto. Yo era la prometida de Kazuto, antes de que se convirtiera en un usuario del Jiongu. Hace unos días, justo cuando la paz se había logrado fue a verme para decirme que seguía amándome, pero que ya no podríamos estar juntos, después me dijo que se aseguraría de que esta paz fuera absoluta, y que para lograrlo se convertiría en nuestro enemigo. Me dijo que usted debía estar enterado, el dijo que su objetivo era el Kitsugan y que la única manera en la que podían detenerlo, era matándolo.—Todos en el cuarto se sorprendieron. Hinata era la mas angustiada. Después de todo Kazuto había declarado que estaba tras sus hijos.
-¿Esto es completamente cierto Nanami?—Naruto.
-Si.—Nanami.
-Kazuto es muy fuerte Naruto, y no parece alguien que tome decisiones a la ligera, si es cierto tendremos que pensar en como lidiar con todo esto. Empezando por proteger a Sharin y Senkō.
-¿Sharin y Senkō?—Nanami.
-Si, el Kitsugan es un nuevo Dōjutsu que solo mis hijos poseen.—Naruto.
-¿Son tus hijos?, por eso Kazuto se sintió obligado a que te dijera esto. No puedo creer que lo haya hecho.—Nanami seguía llorando.
-Kakashi-Sensei, creo que es hora de convocar otra reunión con todas las Aldeas.—Naruto.
Kazuto y Kaito se habían alejado bastante de aquella casa de té. Al parecer estaban entrando a un bosque lleno de raíces negras.
-¿Qué es este lugar Kazuto?, hace un momento los arboles y el pasto eran verdes, ahora son negros.
-Uno de los corazones de mis compañeros esta conectado a todas estas raíces y pasto, de esa manera pueden saber cuando un intruso se acerca y poder alejarlo o interceptarlo antes de que se acerque mas.—Kazuto.
-Ya veo.—Kaito.
La entrada era un gran árbol del que colgaban varias máscaras. Una vez que se reconoció a los visitantes el suelo se abrió y lograron entrar. Una vez adentro, Kazuto y Kaito comenzaron a hablar.
-Entonces, ¿Qué es lo que sigue Kazuto?—Kaito.
-Necesitamos a más Ninjas que estén dispuestos a ayudarnos. Tienen que ser muy poderosos.—Kazuto.
-Oye, en ese caso ¿porque no usas el Edo Tensei?—Kaito.
-Tengo 2 respuestas para eso Kaito, la primera es que desconozco como hacerlo.—Kazuto.
-Conozco a alguien que tiene información acerca del Edo Tensei. Solo necesito ir a verlo para que me de la información.—Kaito.
-En ese caso te daré mi segunda respuesta Kaito. ¿De que sirve revivir a un grupo de ninjas que sin duda son fuertes, pero que ya han sido derrotados por nuestro adversarios?, no vale la pena sacrificar una vida para revivir a un muerto. Los muertos no crecen, no mejoran y sin duda no son mas fuertes de lo que fueron antes, yo necesito a Shinobis que han tenido la oportunidad de hacerse mas poderoso con el paso del tiempo. En pocas palabras el Edo Tensei, es un jutsu destinado a fracasar.—Kazuto.
-Ahora entiendo, je. En ese caso nuestra búsqueda tal vez se alargue un poco.—Kaito.
-Contamos con el tiempo necesario Kaito, también necesitaremosmos mejorar nuestras habilidades. Y yo tengo que aprender a dominar la técnica de sellado del Jiongu.—Kazuto.
