El Regreso de Uzumaki Sharin

Habían pasado 8 años desde que la pequeña rubia Uzumaki Sharin decidió salir de Konoha para viajar por todo el mundo Shinobi. En realidad más que ser un viaje era una propuesta que la Absoluta Alianza Shinobi conformada por todas las grandes y pequeñas Aldeas lanzó 9 años atrás, esta consistía en que cada Aldea enviaría a sus mejores jóvenes Genin a convivir y entrenar con todos los Shinobis y Kunoichis de todas las Aldeas, esto para poder formar grandes ninjas que comprendían la vida por la que pasan todas las aldeas, así como sus costumbres y cultura, de esta manera los lazos que se formarían llegarían a ser mas fuertes y garantizarían la paz entre las Aldeas y por supuesto era el principio de una posible unión de todas las Aldeas bajo una sola bandera. Así que hoy era el día en que la hija del Destello Naranja regresaba como un Ninja, que ahora no solo era de Konohagakure, si no de todas las Aldeas Ocultas. Sin embargo aun en estos tiempos no se puede saber con exactitud a que hora o día llegaría alguien, por lo que Sharin y su abuelo Hiashi aparecieron en la entrada de Konoha sin un recibimiento especial.

-Estamos en casa Jiji(Abuelo).—Sharin.

-Esa tal Kurotsuchi en verdad te pego ese hábito de llamarme así.—Hiashi.

-No tiene nada de malo Jiji, es una manera de referirme a ti con cariño. No seas tan gruñon.—Sharin.

-Me hace sonar más viejo de lo que soy.—Hiashi.

-Pero Jiji, en verdad ya eres viejo.—Sharin.

-Pero que….—Hiashi pareció ponerse triste con el comentario de Sharin, pero antes de que pudiera regañar a su nieta, Sharin lo interrumpió.

-Ya Jiji, no regrese a mi hogar solo para quedarme parada en la puerta. Es hora de que entremos, le daré una sorpresa a mi hermanito.—Sharin continuo caminado de frente, mientras se dirigía a la residencia del Clan Uzumaki. Durante el camino se detuvo a comer un poco de Ramen en Ichiraku, en realidad no era tan amante del Ramen como su padre y hermano pero era una de sus comidas favoritas, y como la hija del Hokage estaba de acuerdo en que nadie hacia un mejor Ramen que el de Ichiraku.

-Veo que no ha perdido el toque viejo Teuchi.—Sharin.

-Ohhh, muchas gracias Sharin-Chan, que bueno que estes de regreso, dime,¿ tu padre ya esta enterado de que estas aquí?, seguramente se pondrá feliz de saber que has regresado. No sabes cuantas veces me hablaba de lo cuanto que te extrañaba, mientras lo hacía incluso dejaba de comer, eso quiere decir que en verdad te extrañaba mucho.—Teuchi.

-Yo también he extrañado a mi familia demasiado, viejo, pero no he comido nada desde que salí para llegar aquí, es por eso que pase primero a comer de su delicioso Ramen, pero no veo la hora para ver a mi familia de nuevo.—Sharin.

-Jajaja, eso es bueno Sharin-Chan, ¿como saludaras a tu familia con el estómago vacío?, te desmayaras de la emoción, así que come un poco más. El siguiente plato lo invitaré yo.—Teuchi.

-Gracias viejo.—Sharin.

-Así que es cierto, la joven Sharin-Chan ha regresado a Konoha.—Ayame.

-Ayame-San, por un momento olvide que usted seguía trabajando aquí.—Sharin.

-Ya no tanto como antes, tengo un Marido, una niña y un pequeño que necesitan de mi completa atención.—Ayame.

-¿Ehhhhh?, ¿Kakashi-Sensei y usted han tenido otro hijo?—Sharin.

-Si, Akari esta muy contenta, pero Kakashi sigue torturando a tu padre con el misterio. No sabes las veces que ha venido a preguntarme como es y como se llama, pero como siempre el tiempo lo dirá todo.—Ayame.

-Ya veo jejeje, y como ha estado Akari, tuve muy poco tiempo de conocerla, pero solo eso basto para que me agradara.—Sharin.

-Akari ha estado muy bien, de hecho ella es una gran admiradora tuya. Pensó en la posibilidad de graduarse como Genin joven, pero decía que tenía deseos de pasar más tiempo con Senkō y Minato. Ahora ya se han graduado los 3 de la Academia, y ahora Akari, Minato y Senkō son un equipo.—Ayame.

-¿De verdad?, que bueno, esos tres hacen un buen equipo.—Sharin.

-Y dime Sharin, como te fue en tu viaje, te has puesto muy bonita. Seguro le robaste el corazón a muchos jóvenes de varias aldeas.—Sharin se sonrojo con el comentario de Ayame.

-En realidad me concentre más en mis entrenamientos. Aunque si había muchos chicos que me pedían salir con ellos.—Sharin.

-Jeje, ya veo, y seguramente ninguno tuvo suerte.—Ayame.

-Digamos que mi abuelo me ayudaba con eso.—En ese momento Hiashi, que comía al lado de su nieta se unió a la conversación.

-La mayoría de esos chicos era unos fracasados. Además no tendría sentido iniciar una relación, cuando estábamos en constante movimiento.—Hiashi.

-O tal vez Sharin-Chan, ya está enamorada de alguien.—Ayame.

-¿Qué?, jejeje, no….—Sharin se volvió a sonrojar, pero se tranquilizo rápidamente. No quería que su abuelo exagerara las cosas.

-Bien, me tengo que ir Sharin, necesito saber como han ido las cosas con el Clan Hyūga en estos 8 años, tu tía Hanabi, es una excelente líder, pero siempre surgirán problemas que necesitan de un sabio consejo.—Hiashi.

-No se preocupe Jiji, aun recuerdo muy bien el camino a mi casa, pero si lo ven caminando por ahí delatara nuestra presencia, así que yo también iré ahora a mi hogar. Nos vemos Ayame-San, viejo.—Sharin.

-Hasta luego Sharin-Chan.—Contesto Ayame y Teuchi al mismo tiempo.

Sharin se despidió de su abuelo y comenzó a trepar árboles y edificios como todo un ninja para llegar lo más rápido a su casa. En el camino no dejaba de pensar en los cambios que había sufrido la Aldea, pero sobre todo sus familiares y amigos, después de todo 8 años era bastante.

No tardó mucho en llegar a la lujosa Mansión de los Uzumaki, que por fortuna se veía igual de hermosa como la recordaba. Los guardias de la gran puerta con el remolino en su centro la reconocieron al instante, ya que no había muchas jóvenes rubias con los ojos perla.

-Sharin-San, que bien que este de vuelta, pase por favor.—Guardia del clan Hyūga.

-Muchas gracias.—Sharin paso por el jardín en el que le encantaba jugar, y al igual que con los guardias, la servidumbre también la reconoció al verla, por lo que tuvo muchos recibimientos y cumplidos ese día. Finalmente se poso en frente de la puerta, mientras la servidumbre la saludaba se había asegurado de que al menos su madre se encontrara en casa, abrió la puerta y ahí estaba, su madre que a pesar de los años lucia igual de joven y hermosa, justo como la recordaba. Se encontraba preparando la comida y tomando un poco de té. Hinata en realidad no aprovechaba a la servidumbre como debía, a ella siempre le encantaba cocinar para Naruto y sus hijos.

-¡Hola mama!, te extrañe mucho.—Cuando Hinata escucho la voz de su hija, levanto la vista hacia la puerta, y vio a una joven de 15 años que lucia verdaderamente hermosa, pero sobre todo como la recordaba. Un poco mas alta y evidentemente ya había pasado a convertirse en una señorita, pero su rostro aun reflejaba la sonrisa infantil de su padre.

-¡Sharin!, hija….—Hinata se levantó y corrió a abrazar a la niña que no había visto en ocho años. Se aseguro de abrazarla mas fuerte que aquella vez que se despedía de ella. Tan emocionada estaba de volver a ver a su hija que no se percató de que ahora Sharin era un poco mas alta que ella.

-No puedo creerlo, ahora eres más alta que tu madre. Extrañaba tener que agacharme para abrazarte, no se porque creí que así seria.—Hinata comenzó a derramar lágrimas, recordar que se había perdido tantos años de ver a su niña crecer fue un poco doloroso.

-No te preocupes madre, ya estoy aquí.—Contestó Sharin mientras también derramaba algunas lágrimas.

-Y dime, donde dejaste a tu abuelo.—Hinata dejó de abrazar a su hija y la tomo de la espalda para que se sentara a platicar con ella.

-Dijo que tenía que regresar a ver cosas del clan, pasara a saludarte más tarde, y pues yo tenía muchas ganas de ver a mi familia. Por cierto ¿dónde esta Senkō?, se me hace raro que aún no este comiendo lo que estas preparando.—Sharin.

-Jejeje, en eso tienes razón, si Senkō estuviera aquí no me dejaría preparar por completo la comida, pero el ahora es un Genin y se encuentra haciendo misiones en este momento. Supongo que ya no debería tardar.—Hinata.

-Si, escuche que ya se había graduado como Genin y que ahora tienen un equipo con Akari y Minato. Me alegro mucho, debe ser muy fuerte mi pequeño hermano.—Sharin.

-Lo es. Ha estado entrenando mucho con tu padre y Minato, se graduó a los 11 junto con Minato y Akari, todos se han convertido en excelentes ninjas.—Hinata.

Me hubiera gustado ayudarle a entrenar, siempre entrenábamos juntos.—Sharin.

-No te pongas triste Sharin. Siempre que Senkō entrenaba pensaba en los entrenamientos que tenía contigo, también decía que no permitiría que su hermana lo superara, de alguna manera tu ayudaste a tu hermano a entrenar.—Hinata.

-Gracias madre, en verdad me haces sentir mejor.—Sharin.

-Me alegra saber que puedo seguir consolando a mi hija. Ahora acompáñame a la cocina, te enseñaré algo que de seguro nunca te enseñaron en tu viaje.

Por otro lado el equipo Konohamaru, conformado por Uzumaki Senkō, Uchiha Minato y Hatake Akari había terminado sus misiones de Rango C, había sido un largo día para este equipo, pero no existía una misión que no hubieran completado.

-Haaa, me muero de hambre.—Senkō.

-Pasamos a una casa de té cuando habíamos completados la misión, no puedo creer que sigas teniendo hambre.—Minato.

-En realidad de solo pensar en la comida de mi madre es lo que me da más hambre, si la probaras sabrías de lo que estoy hablando.—Senkō.

-Humph, eso no será necesario Senkō, yo no soy alguien que pueda hacer espacio en su estómago aun cuando está lleno, ese deber ser un poder exclusivo de tu Kitsugan.—Minato.

-¿Pero que estas diciendo?, ¿acaso te estas burlando de mi Minato?—Senkō.

-¿Acaso no te das cuenta?—En ese momento Minato y Senkō pegaron sus frentes en señal de enfrentamiento.

-¿Ya van a volver a pelear chicos?, no pueden calmarse un momento por favor.—Akari.

-No intentes detenerme Akari-Chan, yo me encargare de este presumido.—Senkō.

-Humph, me gustaría verte intentándolo.—Minato.

-Bien, aquí voy.—Senkō.

-Aquí vamos de nuevo. Creo que debí separarme de estos dos cuando tuve la oportunidad.—Akari.

-¡Kitsugan!—Senkō.

-¡Sharingan!—Minato.

-¡Tajū Kage Bunshin no Jutsu!—Senkō.

-¿Kage Bunshin no Jutsu tán rápido?, si haces eso tu Kushin se tardara en cargar más tiempo.—Minato.

-¡Callate Minato!, yo se lo que estoy haciendo, ahora prepárate.—Rápidamente los clones de Senkō comenzaron a acercarse hacia Minato, pronto como el Uchiha que era, comenzó a analizar la situación en la que estaba.

-No puede utilizar el Kitsugan en sus clones, solo el original puede. Ya veo, piensa confundirse entre los clones, lo que quiere es que me descuide y logre hacer contacto visual con el original, si usa el Yōkai contra mi estaré perdido, pero se exactamente cuál es el original, así que eso no funcionará, pero eso él lo sabe. Aunque mi Sharingan no este completo aun, puedo ver el flujo de chakra, y no necesito ver el rostro de mi oponente para leer sus movimientos.—Durante todo ese tiempo que analizó la situación, los clones de Senkō estaban más cerca, ya era hora de actuar, sin embargo esta vez los clones del peli azul brincaban encima de otro para conseguir altura. En unos pocos segundos 7 clones estaban encima de Minato.—Pero que….—Minato se sorprendió al ver que los 7 clones dispararon al instante 7 bolas de fuego que se dirigían a el, esquivarlas en la tierra seria imposible, por lo que solo tenían una opción la cual era también saltar. Una vez que se encontraba en el aire un clon con una patada impulso a otro que llevaba en la mano un Rasengan listo para atacar.

-Te tengo Minato, en el aire no podrás evadirme.—Senkō.

-Humph.—En ese momento un hilo pareció tensarse y jalar a Minato hacia el suelo justo a tiempo para evadir el Rasengan de Senkō, debido a eso, el peso que Senkō pensaba dirigir en el ataque lo hiso caer bocabajo, por lo que el Rasengan que llevaba se precipito y exploto debajo de el, dejando un cráter de gran tamaño.

-¿Como pudiste evadir mi ataque?—Pregunto Senkō mientras seguía boca abajo sin poder levantarse.

-Clave un Kunai con un hilo corto en el suelo antes de saltar.—Minato.

-¿Por qué?—En ese momento Minato se acerco y ayudo a Senkō para que se levantara, después los 2 se sentaron en el centro del cráter.

-En verdad me sorprendió que pudieras usar el Kushin en tus clones, pero recuerda que yo puedo ver el flujo de chakra, por lo que vi como tus clones moldeaban chakra en su interior para un Gōkakyū no Jutsu, así que anticipé tu ataque y me prepare para ello. Hubiera funcionado en alguien que no posee un Dōjutsu.—Minato.

-Te volvió a vencer, Senkō.—Comento Akari mientras se deslizaba por el cráter.

-Akari-Chan yo….—Senkō.

-Esta vez el que se derroto fuiste tu mismo. ¿Que se siente ser golpeado por tu propio Rasengan?—Akari levanto la playera Azul de Senkō y comenzó a curarlo, y el peliazul se sonrojo.

-Duele, un poco, jeje.—Senkō.

-¿En verdad eres idiota o que?, el Kushin combinado con el Kage Bunshin y el Rasengan y sin mencionar los 7 Gōkakyū no Jutsu que hiciste consumen demasiado Chakra, si no esperas a que el Kushin se cargue por completo te arriesgas a quedar mal herido, solo necesitaste de un minuto para quedarte sin chakra.—Akari.

-Me arriesgué, si hubiera sabido que Minato puede saber cuándo hare un jutsu elemental viendo el flujo de chakra habría intentado otra cosa.—Senkō.

-El hubiera no existe Senkō. Tu poder es increíble, pero no sabes como utilizarlo, me preocupa que un día en verdad vayas a lastimarte y yo no esté aquí para curarte.—Akari.

-Ahora que me he quedado sin chakra, de verdad tengo hambre jajaja.—Senkō.

-Humph.—Minato.

-¿Porqué no me sorprende?.—Akari sonrió como Kakashi-Sensei, lo que le gustaba mucho a Senkō, ya que le parecía relajante. Una vez que Akari termino de curar a Senkō, el peliazul decidió invitarlos a comer.

-¿Qué les parece si vienen a comer a mi casa?, les va a encantar lo que cocina mi mama.—Senkō.

-Tengo que entrenar con mi padre hoy Senkō.—Minato.

-Yo tengo que ayudar a mi Madre en el trabajo. Lo siento.—Akari.

-Bueno, entonces me daré una vuelta por Ichiraku Ramen más tarde.—Senkō.

-No puedo creerlo. ¿Aun después de comer el banquete de Hinata-Sama, tendrás apetito para ir a comer Ramen?, no cabe duda que este metabolismo solo lo tienen los Uzumaki, por más que comes no engordas. Bueno, en ese caso te veré luego Senkō, hasta mañana Minato.—Akari trepó el cráter rápidamente y se fue brincando por los árboles y edificios.

-¿Cuándo se lo dirás Senkō?—Minato.

-¿De qué hablas Minato?—Senkō.

-Te gusta Akari, ¿no es así?—Minato.

-Que… de que, de que estas hablando Minato, a mi no me gusta Akari-Chan, je.—Contestó Senkō muy sonrojado.

-La verdad no puedo entender porque te gusta. Akari me agrada bastante y es una excelente Kunoichi, incluso es mejor que yo analizando las peleas, pero ella está muy concentrada en su camino ninja, sin mencionar que tiene la mitad de su rostro tapado con una máscara, no parece que este interesada en los chicos. En pocas palabras en una versión femenina de mi.—En ese momento Senkō se levanto enojado y comenzó a hablar sin parar.

-Como te atreves a decir que es una versión femenina de ti, ¿acaso crees que estoy enfermo? Akari es dulce y relajada, y no necesito ver el resto de su rostro para saber que es bonita.—Senkō.

-Humph, ¿acaso fue difícil?—Minato.

-¿A que te refieres?—Senkō.

-Dijiste que no estabas enfermo, eso quiere decir que no te has enamorado de una versión femenina de tu amigo y para eso me diste esta larga explicación de las aptitudes y características de Akari que yo ya tenían en cuenta.—Minato.

-Minatoooo, maldito.—Senkō.

-Jajaja, qué fácil es molestarte Senkō. Ya se hace tarde, tengo que irme.—Minato también trepo el cráter y se fue rápidamente.

-Maldito Minato. Akari es linda y al mismo tiempo genial, como se le ocurrió decir esas estupideces. Bien, ahora iré a comer, espero que mi madre no me regañe por traer de nuevo la ropa maltratada.—Senkō salió del cráter de un solo salto y se dirigió corriendo a su casa, donde sin saber, su hermana Sharin lo esperaba.