Poniéndose al día
Senkō estaba en el gran portón de acero de su casa, saludo a los guardias y servidumbre de una manera normal, pero noto en ellos un especie de sentimiento extraño, parecía que querían decirle algo pero simplemente decidían no hacerlo, cuando corrió la puerta de su casa todo fue normal, el olor de la comida que provenía de la cocina, seguramente su madre era la única que se encontraba en casa así que paso a verla y todo tuvo sentido cuando vio a una rubia de 1.70 m aproximadamente, mas alta que su madre era seguro.
-¿Madre?—Senkō.
-Hola hijo, adivina quien esta aquí.—Hinata. Cuando Sharin escucho la voz de su hermano tuvo un poco de nervios y emoción al principio, por lo cual no volteó al instante, pero sabía que su hermano estaba desesperado por confirmar lo obvio, así que paro de cortar las verduras que tenia en una tabla y se dio la vuelta lentamente mientras hablaba.
-Hola hermanito, ¿me extrañaste?—Sharin. Senkō se quedó impresionado con el aspecto de su hermana. Era muy bonita, más alta y con un aura de Kunoichi experimentada. Era muy diferente de como la recordaba, pero era un hecho que su hermana estaba frente a él, de alguna manera tuvo un impulso por abrazarle en ese momento, pero el ya no era un niño como antes, se sentía incómodo al pensar en abrazar a su hermana.
-Ya veo. Cuando éramos pequeños, recuerdo que siempre que llegaba de la Academia me abrazabas, y ahora que no me has visto en años estas parado ahí como estatua. No cabe duda que mi hermanito dejo de ser un niño. En ese caso yo iré a abrazarte, a diferencia tuya mi orgullo quedara intacto.—Sharin se acerco a su hermano y lo abrazó, al principio Senkō no sabia que hacer, pero simplemente decidió responder al abrazo, no había duda en que extrañaba mucho a su hermana.
-Lo siento hermana.—Senkō.
-No importa, se que me extrañabas.—Sharin.
-Que bien que ya estas aquí. Tengo muchas cosas que decirte.—Senkō.
-Lo se, pero primero vas a comer lo que te preparé.—Sharin.
-¿eh?—Senkō.
-Le he estado enseñando a tu hermana como cocinar, y ha preparado un platillo especial para ti. Tu favorito y el de tu padre.—Hinata.
-¿Ramen?—Senkō.
-Si. Así que prepárate y siéntate.—Sharin tomo a su hermano de la mano y lo sentó en la mesa del comedor. Mientras Senkō esperaba en la mesa, decidió hacerle unas preguntas a su hermana mientras terminaba de preparar el Ramen.
-No sabia que durante tu entrenamiento te hubieran enseñado a cocinar hermana, supongo que ahora con los consejos de mama estará completo tu estilo de cocina.—Senkō.
-¿De que estas hablando Senkō?, fui a un entrenamiento Shinobi, no de cocina, por supuesto que no me enseñaron a cocinar.—Sharin.
-¿Entonces que estas haciendo?—Pregunto Senkō realmente preocupado.
-Ya te había dicho. ¡Ramen!—Sharin.
-No…no me refiero a eso, lo que quiero decir es que ¿como estas cocinando si no sabes cocinar?—Senkō.
-A, te refieres a eso ¿eh? ¿No soy fabulosa?, acabo de aprender a cocinar hoy.—Sharin.
-¿Ehhhhhhhhhhh?, ¿hoy?, ¿acaso es eso posible?—En ese momento Sharin colocó el plato de Ramen que no tenia un buen aspecto y expedía un olor extraño.
-Ahí tienes hermanito. Come, quiero verte.—Sharin.
-Jejeje, gracias por la comida, ahhh. Pero al acabar mis misiones pase a comer a una casa de té y mi apetito se ha ido.—Senkō.
-Pero, te veías muy hambriento cuando llegaste, y no dijiste nada relacionado a eso.—Sharin.
-A, bueno….jejeje, este, quería esforzarme ya que estabas preparando tu platillo antes de que yo llegara, pero creo que mis esfuerzos serán inútiles por que simplemente no tengo hambre, si es eso, jejeje.—Se formo un silencio incómodo. Senkō comenzó a ponerse nervioso, lo que era un hecho es que el Ramen estaba muy caliente lo cual lo hacia sudar mucho mas. Entonces se escucho el sonido de las tripas del peli azul, y ahí fue donde todo había acabado para él.
-Hermanito, hermanito, no necesito usar el Yōkai para saber que me estas mintiendo. ¿Acaso no quieres probar el platillo que hice especialmente para ti?, de verdad quieres llegar a esta situación ¿eh?—Sharin. Lo que era un hecho es que Sharin daba más miedo que antes.
-Anda hijo, come lo que te preparo tu hermana.—Dijo Hinata con una sonrisa pacifica.
-Si madre, jejeje.—Senkō se armó de valor, trago un poco de saliva antes de comer un bocado, tomo los palillos y comenzó con un poco de fideos y narutomaki. Una vez que entraron a su boca sintió como su cuerpo se estremecía por dentro y fuera.—Como pensé, esto sabe horrible.—Después de eso un dolor punzante surgió de su estómago.—Lo siento Akari-Chan, no podre verte hoy, o tal vez nunca.—Pensó el peli azul antes de que quedara inconsciente en el suelo.
Después de unas horas, Senkō despertó en una cama, por la luz que había en el cuarto se dio cuenta que ya era de noche. En el cuarto se podía oír a 3 mujeres hablando, una de las voces era definitivamente de su madre y otra de su hermana, después de escuchar con mas cuidado pudo identificar la voz de la tercera mujer, se trataba de Sakura, la madre de su mejor amigo y rival. Sin embargo se comenzó a escuchar una cuarta voz, esta persona parecía estar balbuceando, identifico la voz a la primera pero pensó que no tenia sentido, así que tuvo que voltear hacia el origen de aquella voz. Se trataba de su padre Uzumaki Naruto, que estaba abrazando la almohada de Kakashi-Sensei que Naruto le había regalado a Sharin desde pequeña.
-No hija, ya no quiero comer mas por favor, ya no tengo hambre.—Comenzó a balbucear el Hokage, mientras se movía inquietamente en la cama.
-Oh no, ¿tú también papa?—Senkō.
-Son unos exagerados.—Dijo Sharin mientras le daba una serie de cachetadas a su padre para que reaccionara y dejara de hablar de sus alucinaciones.
-Hermana, casi nos matas.—Senkō.
-¿Tan mal estuvo?, yo digo que son unos delicados.—Dijo Sharin de manera orgullosa. Después de la ultima cachetada, Naruto paro de hablar por un momento, después comenzó a balbucear sobre Sakura.
-No Sakura-Chan, Sasuke y yo odiamos tus píldoras de soldado, saben horrible, ya no las hagas por favor.—De pronto Sakura se levanto rápidamente de su silla y comenzó a dar unas cachetadas mas consecutivas y agresivas que las de Sharin, incluso la rubia se sorprendió de la agresividad de la peli rosa.
-Ya despierta Naruto, y deja de decir tonterías ¡Cha!.—Después de la última cachetada de Sakura, al igual que con Sharin, Naruto paro de hablar pero después comenzó a balbucear sobre Hinata.
-Hinata, eres tan hermosa, se mi novia por favor, te amare y te protegeré siempre, puedes estar segura de ello.—Hinata comenzó a sonrojarse y Sharin voltio a ver a su madre de una manera sugerente.
-¿En que tiempo cree que esta Naruto? Oye Naruto, ¡ya despierta!, Hinata es tu esposa ahora.—Grito Sakura, pero Naruto seguía hablando.
-Hinata, no sabia que fueras tan se….—Antes que Naruto terminara su frase, Hinata se levanto rápidamente de su silla.
-¡Jūken!—Hinata golpeo a Naruto en el pecho y el rubio despertó.—Creo que es hora de que despiertes mi amor.—
-¿Qué pasa?, ¿Qué hace Sakura-Chan aquí?—Naruto.
-Hinata me llamo para revisarte a ti y a Senkō, pero no te preocupes, fue simplemente una inflamación estomacal.—Sakura.
-Lo ultimo que recuerdo fue haber probado el Ramen que Sharin preparó y después….—Naruto.
-Ya olvídalo mi amor, por ahora descansa.—Dijo Hinata mientras acariciaba con su mano el rostro del rubio, esto siempre tranquilizaba a Naruto, por lo que esta vez comenzó a relajarse.
-Creo que también ya eres muy grande para dormir con mi muñeco.—Dijo Sharin mientras tomaba el muñeco de Kakashi-Sensei antes de que su padre volviera a abrazarlo con fuerza.
-Yo tengo que ir a ver a Akari-Chan, ahorita vengo.—Decía Senkō, pero simplemente no salía de la cama.
-Si claro, así llegaras temprano.—Dijo Sharin de manera burlona.
-Tu también tienes que descansar hijo, mañana veras a Akari, no te preocupes.—Hinata.
-Bien, yo tengo que regresar al hospital, tengo un turno hasta tarde, me hizo muy bien hablar con ustedes chicas, luego nos vemos.—Sakura se despidió de Hinata y Sharin y después salió del cuarto. Sharin estaba cerca de la cama de Senkō, al descuidarse para despedirse de Sakura, inconscientemente Senkō le arrebato el muñeco de Kakashi-Sensei y lo abrazo con fuerza al igual que su padre cuando era niño.
-¿Ehhhhhhh?, oye espera, ese es mi muñeco.—Dijo Sharin, pero ya era tarde, Senkō se encontraba profundamente dormido.
-Ya déjalo hija. Ven, acompáñame a limpiar la cocina.—Hinata.
-Ahhh, si madre.—Dijo Sharin un poco desanimada.
Al día siguiente Senkō aun no se despertaba, cuando comenzó a abrir los ojos voltio a ver la cama donde se encontraba su padre anoche, pero no estaba, al parecer se había repuesto antes que el, seguramente porque su estómago ya estaba acostumbrado a comidas pesadas.
-Que bien, al menos mi padre no murió.—De pronto Senkō, escucho una voz que lo hiso sentir escalofríos.
-No pensé que fueras un gran admirador de mi padre Senkō, debo decir que esta muy chistoso.—Akari. Senkō volteó lentamente, rogando por que siguiera siendo una de sus alucinaciones, pero en realidad ya no se sentía tan mal. Cuando vio a una joven enmascarada con pelos de plata sonriendo como el Shinobi en el que estaba basado el muñeco que continuaba abrazando, trató de hacer un gran esfuerzo para recuperar su dignidad.
-Ehhhh, Akari-Chan, ¿esto?, je, esto no es mío, es de mi hermana. Bueno en realidad primero fue de mi padre, el lo hizo, solía practicar con él y ahora es una reliquia familiar, jejeje.—Senkō aventó el muñeco a la cama de al lado y se quedo rascándose la nuca, mientras Akari lo miraba detenidamente.
-Te creo, no te preocupes. Pero eso no explica porque lo abrazabas con tanta fuerza y porque intentabas besarlo.—Akari.
-¿Qué?, ¿yo?, yo no hice eso.—Dijo Senkō cada vez mas sonrojado.
-Lo hacías mientras dormías Senkō.—Akari.
-Eso es imposible.—Senkō.
-¿Me estas llamando mentirosa Senkō?—Akari.
-¿Qué?, no, nonono, claro que no Akari-Chan, pero….este….¡ya se!—Dijo Senkō en el instante que se le ocurrió un pretexto para encubrir su vergonzoso sueño que al igual que su padre, representaba mientras dormía.
-Ayer comí un horrible plato de Ramen que me hiso enfermar del estómago, estuve teniendo alucinaciones toda la noche, y seguramente las sigo teniendo porque aun no me siento muy bien, jejeje.—Senkō.
-Así que a eso se refería Hinata-Sama cuando dijo que estabas enfermo.—Akari.
-Si, eso es, y a todo esto, ¿Qué haces aquí Akari-Chan?—Senkō.
-Estaba un poco preocupada porque no fuiste a Ichiraku anoche, siempre que me decías que irías jamás faltabas, pensé que debió haber pasado algo contigo, pero ya veo que me preocupe de más.—Akari.
-Vaya, Akari-Chan se preocupa por mi, que bien.—Pensó el peli azul.
-Espera, dijiste que comiste un Ramen horrible que te hizo enfermar, ¿donde comiste anoche?—Akari.
-Yo no diría que estaba tan horrible, simplemente mi hermano y mi padre son unos delicados.—Contestó una rubia que iba entrando al cuarto.
-Sharin-San.—Akari.
-¿Delicados?, un día tome leche echada a perder y no me desmaye unos segundos después de beberla.—Senkō.
-¿Ah si?, te hare desmayarte de dolor en este….espera, ¿ese es mi muñeco de Kakashi-Sensei?.—Sharin corrió a ver al muñeco que Senkō había aventado en la cama.—Por que esta todo mojado, ¿acaso tu?—Sharin comenzó a ponerse furiosa, después se acercó a su hermano para darle un buen golpe en la cabeza.
-Lo siento hermana, fue mientras dormía.—Respondió Senkō mientras se sobaba la cabeza.
-Espero que también sepas lavar mientras duermes, no lo quiero todo babeado, ¿¡entendiste!?—Sharin.
-Si, hermana, claro que si, jejeje.—Senkō.
-Mi madre comento que habías venido a ver a Senkō, me alegra que alguien tan talentosa como tu hubiera cuidado de mi tonto hermano mientras yo no estaba. Gracias Akari.—Comento Sharin con una sonrisa, Akari se sonrojo un poco, pero por las máscara nadie se dio cuenta.
-Gracias Sharin-San.—Akari.
-Escuché unos sonidos, así que intuí que Senkō ya estaba despierto.—Comento Naruto mientras entraba en el cuarto.
-Vaya papa, te ves mucho mejor que yo.—Senkō.
-Je, durante mi infancia y adolescencia comí de una manera…. digamos, irresponsable tal vez jejeje, por esa razón creo que mi estómago ha desarrollado una gran resistencia, pero me sorprende haberme sentido tan mal después de comer ese Ramen. Sharin tiene un sazón muy fuerte.—Naruto.
-Ahh, si claro.—Respondió Sharin mientras cruzaba sus brazos y ponía una cara de frustración.
-Akari, Hinata me dijo que habías venido a ver como se sentía Senkō.—Naruto.
-Estaba un poco preocupada, después de todo tenemos una misión el día de hoy. Hokage-Sama.—Akari.
-No necesitas decirme Hokage-Sama, Akari, tú eres la hija de mi Sensei y la amiga de mis hijos, eres una persona especial para nosotros, no…. eres una miembro de nuestra familia ahora, puedes llamarme Naruto.—Comento el rubio con una sonrisa.
-Gracias Naruto-Sama.—Akari.
-Je, bueno, es un inicio. Si van a tener una misión, es mejor que desayunen bien, ¿no quieres quedarte a desayunar con nosotros Akari?—Naruto.
-No quiero causar tantas molestias Naruto-Sama.—Akari.
-Por favor Akari, quédate a desayunar con nosotros.—Senkō.
-Está bien. Gracias.—Akari.
Sharin, Senkō, Akari, Naruto y Hinata se sentaron en la mesa, agradecieron por la comida y comenzaron a desayunar.
-Tuve muy poco tiempo de hablar contigo ayer Sharin. Me gustaría que nos contaras más sobre tu viaje.—Naruto.
-Bien…. Veamos…. Que les podre contar. En si todo mi entrenamiento fue muy divertido, todas las Aldeas son lugares verdaderamente hermosos y toda su gente también, simplemente todos están felices de esta paz y poder convivir alegremente con los demás Shinobis y Kunoichis. Las aldeas en la que más disfrute estar fueron Iwagakure y Kirigakure. Me hice muy amiga de Kurotsuchi-Sensei, es muy buena como maestra, Suigetsu-Sensei también me enseño esgrima y combate con espadas, aunque se me hizo raro ver a la tía Karin muy seguido. Me dijo que debido a la cercanía entre el país del remolino y el país del agua esta constantemente viajando por suministros y comercio. Pero no se porque siempre se ponía nerviosa cuando lo decía.—Sharin.
-Ya veo, aprendiste mucho estos 8 años. Que bueno que lo disfrutaste hija.—Hinata.
-Aunque había algo muy extraño, a cada aldea que llegaba siempre me trataban muy bien, pero sobre todo me protegían constantemente, siempre estaba custodiada por al menos 2 escuadrones de ANBU. Mi abuelo dijo que era debido a que soy la hija del Hokage y por otro lado la hija del Shinobi que trajo la paz en todo el mundo, pero consideré que era demasiado pensando que no tenia amenazas de ataque o algo por el estilo, es decir, si estamos en paz ¿Quién querría hacerme daño? Créeme papa, te tienen mucho cariño y estima en todas las Aldeas, no se porque me protegían tanto.—Sharin siguió comiendo como si nada, pero Naruto y Hinata se sentían culpables por no decirles lo que realmente estaba pasando.
-¿Y que has aprendido?, ¿ya sabes jutsus geniales hermana?, ¿algo muy cool que me puedas enseñar?—Senkō.
-Je, bueno, para empezar he mejorado mi Kitsugan, espero que tu también lo hayas hecho hermanito.—Sharin.
-¡Claro que si! Ya puedo activarlo sin usar sellos, y puedo usar el Kushin en mis clones de sombras, además estoy trabajando en una nueva técnica.—Senkō.
-¡Eso es increíble Senkō! Bien, a mi me gustaría mostrar mis habilidades como parte de una sorpresa en los exámenes Chūnin.—Sharin.
-¿Exámenes Chūnin?—Senkō.
-Deberías poner atención a lo que nos dice Konohamaru-Sensei cuando acabamos las misiones. Los exámenes Chūnin de este año serán en Konoha, y esta vez si podremos hacerlos.—Akari.
-Así es, muy pronto serán los exámenes Chūnin y ahora que la Alianza Shinobi ha crecido en su totalidad, tendremos a Shinobis y Kunoichis de todas las Aldeas.—Naruto.
-Genial, pero ahora que recuerdo, ¿Por qué no pudimos hacer los exámenes Chūnin después de unos meses de graduarnos como Genin?, me hubiera gustado volverme Chūnin como Shikamaru-Sensei o Kakashi-Sensei, que solo después de un tiempo del volverse Genin se volvieron Chūnin.—Senkō.
-En ese tiempo todos nosotros habíamos demostrado ser capaces de estar en los exámenes Chūnin, y claro también no había mucha competencia, pero recuerda que ahora los exámenes Chūnin se llevan a cabo con todas las Aldeas, por lo que el numero de Ninjas aumenta en un gran porcentaje y naturalmente la demanda también, por eso si quieres formar parte de los exámenes Chūnin tienes que haber completado cierto numero de misiones. Pero ya no pienses en eso Senkō, tu ya has cumplido con los requisitos, por lo tanto ya tienes tu lugar asegurado.—Naruto.
-Tienes razón padre, ahora me concentrare en estudiar y entrenar.—Senkō.
-Estuvo delicioso Hinata-Sama, Naruto-Sama, gracias por la comida. Pero es hora de que Senkō y yo nos vayamos a nuestra misión.—Akari se levanto y se despidió con una reverencia.
-Tengan mucho cuidado Akari, Senkō.—Hinata.
-No te preocupes madre, estaremos bien.—Senkō.
-Esperen, los acompañare.—Sharin.
-¿Sharin-San?—Akari.
-Es en serio hermana, vamos a estar bien.—Senkō.
-Jaja, no lo digo por eso. Tengo deseos de ver toda Aldea, cuando regresé solo pude ver cuanto había cambiado el camino a casa.—Sharin.
-Bueno, es ese caso está bien.—Senkō.
-Sera un honor que nos acompañes Sharin-San.—Akari.
-Nos vemos luego papa, mama.—Sharin.
-Cuídense mucho.—Hinata.
En otro lugar, bajo tierra, 4 Shinobis se encontraban conversando. Dos de ellos llevaban abrigos del mismo diseño, al parecer estaban por salir. Estos Abrigos eran muy parecidos a los de Akatsuki, eran largos, negros, con largas mangas que parecían esconder los brazos y manos, y llevaban bordados en ellos todos los Símbolos de todas las Aldeas ocultas.
-¿Esta seguro que no quiere que vaya con usted Hagane-San?—Dijo un chico castaño con el pelo puntiagudo de atrás pero lacio de adelante.
-No, como ya había dicho antes, Kai es el mas apropiado para acompañarme. Y tu Takumi, ¿estas seguro de esperar hasta que yo regrese?—Pregunto el Shinobi que llevaba consigo una gran Armadura de estilo Samurai, solo que esta era completamente de acero.
-Quisiera hacer esto lo mas emocionante posible para ellos, al menos ayudara un poco con nuestros egos, ¿no lo cree?—Takumi.
-Si, tienes razón. En ese caso no demoraremos mucho.—Hagane.
-Recuerden Hagane, Takumi, la cantidad de chakra que ahora poseo me permitirá revivirlos con todo su poder, pero no podre controlarlos, de ustedes dependerá el estímulo.—Kazuto.
-En mi caso no hay problema, a el siempre le gusta pelear cuando lo provocan.—Takumi.
-Mi caso es un poco impredecible, por eso voy a Sunagakure. Hay muchas cosas que necesito de ahí.—Hagane.
-Bien, una vez que completen esto, nos concentraremos en nuestra verdadera misión. Contactare a los demás para empezar a prepararnos.—Kazuto.
-Oye Takumi, pásame esa calabaza de ahí, ya debe estar llena.—Kai.
-¿Me puedes recordar que llevas aquí?—Takumi.
-Té, mucho, mucho té de Bancha.—Kai.
-¿Bancha?, ¿porque de Bancha?.—Takumi.
-Tiene un alto contenido en calcio y sabe muy bien. Me mantiene Hidratado y por otro lado me ayuda con mis huesos.—Kai.
-Tsuk, ya veo, pensé que era por una razón estúpida.—Takumi.
-Bien, nos marchamos Kazuto.—Hagane.
-Llevare el sombrero, odio el desierto.—Kai.
