Infiltración en Sunagakure

Cerca del país del viento, 2 Shinobis se encontraban sobrevolando los alrededores del desierto. Kai estaba montado en Homatsu la legendaria Katana del la niebla con un corte explosivo, mientras Hagane simplemente flotaba por los aires, como si volara por si mismo.

-Vaya, que alivio que viajemos volando, entre mas es la Altitud el aire es mas fresco.—Kai.

-No te acostumbres demasiado Kai, muy pronto descenderemos para tomar otro camino.—Hagane.

-¿De que hablas?, se supone que tenemos que infiltrarnos y no hay mejor manera que volando.—Kai.

-Hace algunos años, Sasori y Deidara de Akatsuki se infiltraron en Sunagakure. Sasori logro entrar con el uso de un jutsu especial, como el manipulador que era, y Deidara continuo con la misión por el cielo. Las consecuencias para Sunagakure fueron el secuestro del Godaime Kazekage y si no hubiera sido por la ayuda de Konoha y la abuela de Sasori, tal vez su muerte. Ahora Sunagakure se toma muy en serio estas cosas, después de todo son el mayor productor de vidrio en todo el mundo Shinobi, cuentan con un sistema óptico muy avanzado que vigila los cielos. Entrar volando ya no es una opción sutil.—Hagane.

-Ahh, entonces no me digas que tendremos que caminar por el maldito desierto.—Alego Kai mientras bebía un gran sorbo de su Té.

-No exactamente. Es cierto que tendremos que caminar por todo el desierto, pero no será en el desierto en si, caminaremos por debajo de él.—Hagane.

-¿Por debajo?, ¿y como haremos eso?—Kai.

-Existe un túnel que atraviesa todo este desierto, es un túnel que se conecta a Sunagakure directamente.—Hagane.

-¿Cómo sabes eso?—Kai.

-Lo utilicé una vez cuando era pequeño. Fue la ultima vez que estuve en Sunagakure.—Hagane.

-Ya veo, así fue como pasaron las cosas ¿eh?—Kai.

-Así es, y hemos llegado—Hagane y Kai comenzaron a descender, aterrizaron en un montón de arena.

-Debajo de nosotros esta la puerta, utiliza a Homatsu para disipar esta Arena.—Hagane. Kai blandió Homatsu y comenzó a golpear la Arena con ella, pronto comenzaron a desarrollarse una serie de explosiones que sacudían a la Arena muy fácilmente, después de unos segundos la puerta se reveló.

-Vaya, luce muy vieja.—Kai.

-Supongo que no ha sido usada durante mucho tiempo. Entremos.—Hagane levanto la puerta y ambos entraron por ella.

-Genial, no se ve nada.—Kai.

-No te preocupes, es un Túnel con un solo camino, solo tenemos que seguir derecho y llegaremos.—Hagane.

Después de algunos minutos de estar caminando en silencio, Kai decidió preguntarle algo a Hagane.

-Oye, ¿porque no trajiste a Takumi?, tu y el son una excelente pareja en Jitsu, y sus habilidades se complementan muy bien entre si.—Kai.

-Tengo 2 razones. La primera es que tus habilidades en esta misión serán muy útiles, lo digo en el sentido de un enfrentamiento. El Shinobi más poderoso en esta Aldea es el Godaime Kazekage Gaara, además, ahora que ha vuelto a ser el Jinchūriki del Shukaku su poder se ha fortalecido, sin embargo coincide que las habilidades que representas son precisamente las que le causaron muchos problemas a Gaara en el pasado. Y la segunda es porque Kazuto, tiene algunos planes que involucran a Takumi y es necesario que conserve su anonimato, aun no es tiempo que se revele su participación en Jitsu.—Hagane.

-Ya veo.—Kai.

-Hemos llegado.—Hagane abrió una puerta, cuando salieron Kai se sorprendió ya que aquella entrada a Sunagakure se encontraba oculta entre una serie de grandes estatuas.

-Vaya, si que es una entrada secreta ¿no?—Kai. Pero Hagane estaba distraído viendo fijamente una de esas estatuas.

-¿Es el?—Kai.

-Si…. felicito al que hiso estas estatuas, son muy parecidas a la persona que representan.—Hagane seguía viendo a la tercera estatua en el extenso cuarto que parecía ser una sala de reunión.

-Por las características de este cuarto puedo apostar que se trata de el consejo de esta Aldea.—Kai.

-Estas en lo correcto. Aquí es donde el Kazekage y los miembros del consejo se reúnen para discutir los asuntos de Sunagakure.—Hagane.

-En ese caso ¿no te parece que es un poco peligroso que estemos aquí?—Kai.

-Es cierto, le dije a Takumi que no demoraría. ¡Vamos!—Hagane dejo de ver la estatua y ambos salieron del cuarto para dirigirse a una especie de taller. Cuando abrieron la puerta, el cuarto estaba lleno de marionetas y así como madera e instrumentos ninjas de todo tipo.

-Vaya, este cuarto es un poco tétrico, no puedo creer que alguien trabaje aquí.—Después del comentario de Kai, Hagane se acerco a la marioneta Karasu (Cuervo), la vio y comenzó a hablar.

-Recuerdo que al ser pequeño, una vez me perdí y entré a este lugar por accidente. Al ver todo lo que había me dio un poco de curiosidad, así que decidí adentrarme, y estoy seguro que ese fue el momento en que lo conocí. Estaba viendo la marioneta Karasu, y de un momento a otro me callo encima, yo estaba muy asustado, je, al ser un niño pensé que la marioneta estaba viva y que quería matarme o algo por el estilo, pero la marioneta no estaba atacándome, solo hacia ese horrible ruido; después una anciana llamada Chiyo entró y me quito a la marioneta de encima. Le conté todo lo que me había pasado, le dije que se deshiciera de esa marioneta porque estaba viva. Ella comenzó a reírse muy alegremente, después me explico "Las marionetas no están vivas, siempre hay alguien que las esta controlando, pero aquí no hay nadie, así que puedes estar tranquilo de que probablemente fue solo un accidente y un poco de tu imaginación". Pero sabia que esa marioneta me había atacado apropósito y ahí fue cuando descubrí que alguien estaba jugando conmigo en aquel cuarto, y desde ese momento le tuve miedo a las marionetas. Recuerdo que siempre tenia pesadillas en la que las marionetas salían de aquel taller y me atacaban, y un día esa pesadilla se hizo realidad.—Mientras Hagane contaba la historia se iba acercando a una mesa donde había varios pergaminos y una marioneta colgada en un gancho.

-Pues no parece que les sigas teniendo miedo.—Kai.

-Deje de tenerlo hace mucho tiempo, cuando tome la decisión de pelear contra él.—Hagane se acerco a la marioneta, y al estar colgada en aquel gancho parecía que se veían a los ojos, cara a cara.—Me hubiera gustado matarte con mis propias manos…. Akasuna no Sasori (Sasori de la Arena Roja), pero me tendré que conformar con esto.—Hagane tomo un pergamino y sello la marioneta "Sasori" en él.

-¿Esto fue solo por lo que viniste?—Kai.

-No, no solo por esto.—Hagane siguió caminado dentro del taller y después saco otros 3 pergaminos de una caja de madera.

-¿Qué tienen esos pergaminos?—Kai.

-Algo que también necesitaré.—Hagane.

-¿Eh?—Kai.

-Pronto lo entenderás, es hora de irnos.—Hagane.

-Esta bien.—Kai.

Cuando Hagane y Kai estaban por salir, se escuchaban pasos y voces afuera del taller, estas voces se iban acercando muy rápido. Kai se le quedo viendo a Hagane esperando alguna respuesta u orden de que se escondieran, pero él le dio a indicar que se quedara solo parado. Finalmente, la puerta se abrió y entraron 2 personas, se trataba del Kazekage Gaara y Kankuro. Al entrar tanto el Kazekage como su hermano se sorprendieron.

-Que mala suerte, pensábamos salir de aquí sin ser descubiertos, pero veo que eso no será posible. ¿Quién diría? que de todas las personas que nos descubrirían serian el Kazekage y su hermano, eso definitivamente es mala suerte.—Hagane.

-¿Quienes son ustedes?—Kankuro. Gaara estaba sorprendido, pero aun aso se mostraba tranquilo. Cuando vio a un Shinobi de pelo parado cargado hacia la derecha, de color blanco con las puntas azules, lo reconoció rápidamente. Ya que la Mizukage envió varias fotos he información sobre Kai a todas las Aldeas.

-Tú eres Hōzuki Kai, ¿no es así?—Gaara.

-Ya veo, al parecer la Mizukage ha estado revelando información sobre mi.—Kai.

-Es cierto, ya lo recuerdo, esa Katana es Homatsu, una de las espadas que robaste de Kirigakure.—Kankuro.

-Umm ¿la conoces?, vaya, antes eran pocos los Shinobis que conocían esta espada, supongo que era porque ninguno sobrevivía una vez que luchaba contra ella. Y en cuanto a como la adquirí, yo no diría que la robe. No es como si yo me hubiera escabullido en la noche y la hubiera tomado en secreto mientras nadie me veía. Yo desafié a su antiguo dueño y lo derroté. No es para presumir pero en realidad desafié a los 4 al mismo tiempo, los derrote y me quede con sus espadas.—Kai.

-Arghh, maldito, ¡tu los mataste!—Kankuro.

-Lo dices como si hubiera estado mal, en realidad fue misericordioso. Cuando derrotas a un espadachín de la niebla y le quitas su Katana, este sufre una gran deshonra, si eres un buen Shinobi, lo mataras para acabar con su agonía. Así fue como esos idiotas me educaron, y así es como actuare contra ellos.—Kai.

-¿Quién eres tu?, y ¿cuales son sus asuntos en esta Aldea?—Gaara.

-¿Qué dices Kai?, crees que sea buen momento para presentarnos en nombre de todos.—Hagane.

-Tal vez Sumiko se enoje un poco contigo pero…. ya se le pasara.—Kai.

-Cierto. Bien me arriesgaré, yo soy Hagane, y tanto Kai como yo pertenecemos a Jitsu, una organización liderada por Kazuto cuyo objetivo es…. Bueno estoy seguro de que ya lo saben.—Hagane.

-¿Hagane?.…. ¿Dónde he escuchado ese nombre?—Pensó Kankuro.

-Ya veo, por eso llevan atuendos similares. En ese caso, no permitiremos que salgan de aquí.—Gaara.

-Lo sabemos Godaime Kazekage, pero me temo que tendremos que mostrarnos un poco hostiles.—Hagane.

-Si es lo que quieres, nosotros también.—Gaara. En ese momento de la calabaza de Gaara comenzó a salir Arena, mientras Kankuro lazó uno de sus hilos a la Marioneta Karasu para controlarla. En ese momento Kankuro se dio cuenta de que Hagane llevaba consigo el pergamino de Sasori, el de Haha(Madre) y Chichi(Padre), y el de Jikki Chikamatsu no Shū(Las Diez Marionetas de Chikamatsu).

-Un momento, ¿Qué haces con mis Marionetas?—Kankuro.

-Planeo llevármelas. Espero no te moleste.—Hagane.

-Arghh, ¡claro que me molesta idiota!, esas marionetas no te pertenecen, son mías y no permitiré que te las robes.—Kankuro.

-No te preocupes, cuando termine con ellas te las regresare, por el momento solo quiero agradecerte por haber reconstruido las marionetas de Chikamatsu, harán mis deseos mas emocionantes.—Hagane.

-¡No me importa lo que vayas a hacer con ellas!, ¡tu no saldrás de aquí con esas marionetas!—Kankuro.

-¿Pero de que hablas?, esta fue la razón por la que espere 8 años. Cuando escuché que estabas reconstruyendo las 10 marionetas de Chikamatsu atrase mis planes, y ahora que están tan cerca ¿pretendes que las deje aquí?. Lo siento Kankuro, pero Kai y yo saldremos de aquí a como de lugar.—Hagane.

-Arggh, ¡presumido!—Kankuro.

-Tranquilo Kankuro. Escucha, del único del que tenemos información es de Kai, al parecer es un rival muy poderoso, yo me encargare de el, tu concéntrate en Hagane.—Gaara.

-Perfecto, es exactamente lo que quería.—Kankuro.

-Kai, ya sabes que hacer.—Hagane.

-De hecho, lo acabo de descubrir.—Kai levanto sus manos y las apunto hacia Gaara, los dedos estaban separados. Después de ver esa posición, Gaara recordó su batalla con Kimimaro y su técnica Teshi Sendan(Balas perforadoras de dedo), se trataba de un ataque en el que Kimimaro lanzaba las falanges a una gran velocidad, era un ataque rápido y de larga distancia. Pero Gaara y su Arena eran capaces de bloquearlo, por lo que no se preocupo tanto. En unos instantes, de los dedos de Kai salieron unos proyectiles, en ese momento la Arena de Gaara se movió igual de rápido para bloquear el ataque, y por el movimiento pareció que la defensa había tenido éxito.

-Ja, idiotas, necesitaran mas que eso para hacerle siquiera un rasguño a Gaara.—Kankuro. En ese momento Gaara se desplomo en el suelo con una cara de dolor. Kankuro no podía creerlo, estaba seguro de que la Arena se había movido a tiempo para bloquear el ataque, entonces ¿que había pasado?

-No puedo, respirar.—Gaara.

-¡Gaara!, ¡malditos me las van a pagar!—Kankuro hizo un movimiento rápido con sus dedos, Karasu abrió su boca y comenzó a disparar una serie de Kunais rápidamente, todos iban dirigidos a Hagane, sin embargo el Shinobi con armadura no se movió con la intención de esquivarlos, cuando parecía que los Kunais llegarían a impactar con su objetivo, estos se desviaron y comenzaron a pegarse como Imanes en el Sode(El Sode es la hombrera en una Armadura Samurai) de Hagane, Kankuro se sorprendió tanto que se quedo inmóvil durante un tiempo. Después de eso Hagane tomo 3 Kunais que estaban pegados en el Sode y los lanzó hacia Kankuro. Kankuro se percato a tiempo y puso a Karasu en su trayectoria, pero al hacer esto bloqueo su vista por unos segundos.

-Solo me vas a lanzar mis Kuna….—Kankuro fue interrumpido por un agudo dolor en sus piernas y otro en una de sus costillas.—¿Hagane?…. ¿Jiton(Elemento Magnético)?...ya lo recuerdo, tu eres el hijo del Sandaime Kazekage—Dijo Kankuro que ya se encontraba en el suelo sin poder moverse. Hagane se sorprendió al ver que Kankuro sabia quien era.

-¿Cómo es que alguien tan joven como tú, lo sabe?—Hagane.

-Ebizō-jiisama me lo conto hace tiempo, antes de que muriera.—Kankuro.

-Ya veo….. Tus Kunais están envenenados, pero por los ideales que maneja la Alianza Shinobi estoy seguro que solo es una toxina paralizante. Para nuestra fortuna, nos han subestimado.—Hagane.

-¿Por qué haces esto?—Kankuro.

-Estoy apresurado, no lo sabrás hoy.—Hagane se quito los Kunais que aun se encontraban pegados en el Sode se su armadura y salió del cuarto con los pergaminos en su mano. Para salir del cuarto tenían que pasar por el cuerpo de Gaara, quien aun estaba despierto. Kai se detuvo al ver que seguía conciente, después se agacho y comenzó a hablarle.

-Seguro te estas preguntando ¿como es que mi ataque surtió éxito?, es muy simple…. tu error fue pensar que mi ataque era un simple Teshi Sendan, en realidad mi técnica fue un ataque sincronizado que combina el Teshi Sendan del clan Kaguya y el Mizuteppō no Jutsu(Jutsu: Pistola de agua) del clan Hōzuki. Esto no solo aumenta la velocidad y penetración de mis proyectiles, si no que el agua que envuelve mis falanges permite que se filtren y logren pasar por tu arena sin perder su velocidad. Es un ataque imposible de bloquear con Arena.—Kai se volvió a levantar y salió del cuarto, dejando a Kankuro y a Gaara tirados en el suelo; después de unos segundos Gaara se desmayó.

-Kazuto no quiere que matemos a nadie, y yo también estoy de acuerdo, pero ¿crees que el Kazekage haya sobrevivido a mi ataque? Traté de lanzarlos con el propósito de que solo atravesaran su defensa absoluta—Kai.

-Recuerda que el siempre lleva una armadura de arena que cubre todo su cuerpo, seguramente tus proyectiles no penetraron lo suficiente para matarlo, estará bien.—Hagane.

-Después de esto Takumi y tu podrán hacer lo que Kazuto les prometió ¿no es asi?—Kai.

-Así es.—Hagane.

-Muy bien. Ya quiero ver esa pelea.—Kai.