Acero y Lluvia
-Veo que no te costó mucho trabajo asumir el liderazgo de Amegakure, Yusei.—Kazuto.
-Esta aldea estaba muy bien cuando Konan y Pain gobernaban... y yo sé muy bien cómo mantener el mismo orden.—Yusei
-Recuerda que necesito que contactes a esas Kunoichis rápido.—Kazuto.
-Sin duda, no te preocupes, por suerte es temporada de lluvia en todo el mundo Shinobi, moveré una de mis nubes y las mezclaré con las demás.—Yusei.
-Bien. Es hora de que me vaya, asegúrate de que reciban el mensaje, te veré luego Yusei.—Kazuto sacó 2 colas del Nanabi y se fue volando.
-Ahora... veamos, donde están ese par de hermanas y mi querida compañera.—Yusei.
En la enfermería de Sunagakure, Gaara y Kankuro se encontraban conversando, mientras Baki estaba a un metro de ellos, asegurándose de que nadie entrara por la puerta y escuchara algo indebido, y también poniendo atención de lo que estaban hablando los hermanos.
-Nos puse en demasiado riesgo Kankuro, debimos haber alertado a toda la Aldea, pero yo...—Gaara fue interrumpido por Kankuro.
-Ya déjalo Gaara, simplemente ellos ya estaban preparados para enfrentarnos y nosotros no. Eso hace toda la diferencia. Aunque me sorprendió mucho verte caer al suelo, no le encontraba sentido a lo que te había pasado, creí que la arena se movió a tiempo para protegerte.—Kankuro.
-El problema no fue el movimiento de mi Arena, si no el ataque de Kai.—Gaara.
-¿Qué tipo de ataque fue?—Kankuro.
-Cuando levantó las manos y separo sus dedos, recordé el ataque Teshi Sendan de Kimimaro, ya que según la información de la Mizukage, Kai posee el Kekkei Genkai del clan Kaguya el Shikotsumyaku, pero olvidé por completo su relación con el clan Hōzuki, no pensé que fuera capaz de combinar un ataque de esa manera. ¿Recuerdas los problemas que tuve para capturar al segundo Mizukage?—Gaara.
-Sí, lo recuerdo Gaara. Así que se debió a eso.—Kankuro.
-Ese tipo de líquido que usan en sus jutsus, es un poco diferente al agua, tiende a filtrarse e inutilizar mi arena. Kai combino su Teshi Sendan con el Mizuteppō no Jutsu del clan Hōzuki, por lo que me dijo, las falanges que me disparo estaban cubiertas de ese líquido, y al ser disparadas con la fuerza de las 2 técnicas, pudo filtrarse sin problemas en mi defensa absoluta, sin perder velocidad para penetrar mi armadura de arena, y lograr romperme algunas costillas. Incluso me saco el aire, y el dolor en todo mi cuerpo termino por dejarme inconsciente—Gaara.
-Ya veo, así que esa fue la razón. Eso quiere decir que, ¿si te vuelve a atacar con esa técnica, ¿tu defensa absoluta no servirá para nada?—Kankuro.
-Tendré que evadir el ataque, es algo irónico, no estoy acostumbrado a eso, mi defensa absoluta siempre me protegía. Pero tal parece, que estaban preparados por si tenían un encuentro con nosotros. Por eso estoy aquí Kankuro, antes de desmayarme, alcancé a escuchar una parte de tu conversación con el tal Hagane, al parecer lo conocías. Estoy seguro que él era el líder durante esta intrusión, estoy seguro que él fue quien escogió a Kai para que le acompañase, seguramente el sabía lo que iba a pasar una vez que Kai utilizara esa técnica en mi.—Gaara.
-Tienes razón Gaara, no lo conozco, pero se quién es, él mismo me lo confirmó.—Kankuro.
-¿Quién es Kankuro?—Gaara.
-Hagane, es el hijo del Sandaime Kazekage.—Kankuro.
-¿Qué dices?, ¿el hijo del Sandaime?, pero…. no recuerdo algo que mencionara que el Sandaime tenía hijos, si fuera así, seguirían en la Aldea.—Gaara.
-Eso es porque todos los que sabían de Hagane, pensaban que estaba muerto.—Kankuro.
-¿Cómo sabes todo esto Kankuro?—Gaara.
-Ebizō-jiisama me lo dijo, antes de morir. Después de la muerte de Chiyo-baasama, el me pidió que regresara por las marionetas….
Flasback
-Kankuro, necesito pedirte un favor.—Ebizō.
-Ebizō-jiisama.—Kakuro.
-Quiero que regreses al campo de batalla, y recuperes las marionetas de mi hermana. Significaban mucho para ella, y estoy seguro, de que ella quería dejártelas.—Ebizō.
-Claro Ebizō-jiisama, iré por ellas.—Kankuro.
Cuando llegue a ese lugar, todo estaba destruido, la batalla que habían tenido con Sasori fue muy intensa y todo el lugar estaba lleno de Marionetas, pero yo ya sabia que era lo que estaba buscando, no fue muy difícil, las marionetas de Chikamatsu llevaban túnicas blancas, y según lo que nos había dicho Sakura, Sasori fue apuñalado por Haha(Madre) y Chichi(Padre). Ahí fue donde vi los restos del la marioneta del Sandaime Kazekage, definitivamente había recibido un buen golpe por parte de Sakura, no había manera de reconstruirla. Finalmente regrese con Sasori, Haha, Chichi y las 10 marionetas de Chikamatsu.
-Has regresado Kankuro. Veo, que has empezado con las reparaciones.—Ebizō.
-Si, necesito hacer mejores Marionetas, si pretendo ser rival para Akatsuki.—Kankuro.
-Por eso no solo regresaste con Haha, Chichi y las marionetas de Chikamatsu, trajiste contigo el cuerpo de Sasori.—Ebizō.
-Cuando quité el sello que mantenía su cuerpo inmóvil, me di cuenta que era un trabajo muy bueno, después de todo fue hecho por el mismo Akasuna no Sasori, me pareció una buena idea, usar su cuerpo para pelear contra Akatsuki, también quería recuperar el cuerpo del Sandaime Kazekage pero…. estaba completamente destruido.—Kankuro.
-Ya veo, es una tragedia lo que termino sucediéndole al Sandaime. Incluso su hijo…el pequeño Hagane.—Ebizō.
-¿El pequeño Hagane?—Kankuro.
-Bueno, hoy en día ya no debe ser tan pequeño, pero…. era un niño la última vez que lo vi.—Ebizō.
-No sabía que el Sandaime Kazekage había tenido un hijo. ¿Qué paso con él, porque murió?—Pregunto Kankuro mientras seguía reparando la marioneta.
-Hagane estuvo presente cuando secuestraron a su padre. Eso fue lo que él dijo, pero cuando le preguntábamos quien había sido, él no podía responder, estaba en Shock y muy asustado. En esos tiempos, todas las Aldeas estaban en guerra, y los Kekkei Genkai eran armas que decidían batallas, y la Arena de hierro del Sandaime Kazekage era de las más poderosas. Cuando lo secuestraron, los altos mandos pensaron que era porque estaban tras su Kekkei Genkai, además estratégicamente, sería como matar a un pájaro de 2 tiros. Por un lado, el enemigo obtiene un arma poderosa y por otro lado genera un gran daño al secuestrar al líder. Así que el consejo tomo la decisión de sacar a Hagane de la Aldea cuanto antes, ya que también poseía el Jiton y Sunagakure no era lo suficientemente segura. Lo sacaron por un túnel secreto, ya que había puestos avanzados enemigos alrededor del desierto, esperando un descuido de nuestra parte. Pero no tuvimos noticias de él y sus escoltas, hasta que los ANBU encontraron los cuerpos de sus guardaespaldas cerca de la frontera del país del viento. Durante todo ese tiempo la situación fue muy tensa, pero jamás escuchamos noticias sobre el uso de la arena de hierro, o un chantaje o negociación por la vida de Hagane, nos hizo pensar que las Aldeas no tuvieron nada que ver con esto, y que a esos 2 solo les había tocado una suerte muy cruel. Pero ahora, al menos sabemos qué pasó con el Sandaime Kazekage, pero me gustaría saber qué paso con ese chiquillo. Aunque todo ocurrió hace tanto tiempo, el suficiente para que hubiera regresado. Todo parece indicar que al igual que su padre, después desaparecer le siguió la muerte.—Ebizō.
-Ya veo, ojalá y algún día sepamos…lo que le pasó.—Kankuro.
Fin del Flasback
-Ya veo, así que fue de esa manera que lograron entrar sin ser vistos.—Gaara.
-Si. Cuando le pregunte porque hacia esto, no me dijo nada, solo que tenía prisa. Pero no hay duda, de que es él.—Kankuro.
-Bien, al menos ya tenemos más información sobre Hagane. Enviare una alerta inmediata a todas las Aldeas, necesitan saber quién es este nuevo miembro y el alcance de sus poderes.—Gaara.
-Diles que es capaz de controlar cualquier metal a su voluntad, eso fue lo que hizo cuando lo ataqué con mis Kunai. Todos se pegaron en su armadura, después despego algunos y me los volvió a lanzar con la mano, puse al cuervo de escudo, pero, él los desvió e hizo que se clavaran en mi cuerpo. Además ahora posee mis marionetas más poderosas, eso lo hace aún más peligroso.—Kankuro.
-Se los hare saber Kankuro, ahora descansa.—Gaara.
En el país del remolino, 2 jóvenes chicas paseaban por uno de los senderos que conducían al puerto, al parecer venían de la Aldea del clan Uzumaki, estaba lloviendo, así que llevaban 2 sombreros con un cascabel y varios listones que cubrían su rostro.
-Esta lluvia, se siente diferente hermana, ¿no lo crees?—
-Sí Azumi, creo que ese maldito de Yusei nos está vigilando.—
-Puedo sentir su chakra mezclado en las gotas, qué raro se siente, me da cosa.—Azumi.
-Ese pervertido, ha de querer comunicarse con nosotras.—Sumiko. Mientras tanto en Amegakure, Yusei se encontraba con una sonrisa.
-Las encontré.—Decía Yusei desde sus aposentos en Amegakure.
-Azumi, dame el pergamino.—Sumiko.
-Aquí esta hermana.—Azumi.
Sumiko abrió el pergamino, cuando comenzó a caer las gotas de lluvia en él, se comenzó a revelar un mensaje.
Hermosa y fiera Sumiko, joven y radiante Azumi, Kazuto me ordenó que las buscara, espero y esto no generé un conflicto entre nosotros. Escuchen, es hora de que comenzamos a movernos, pero aún más importante, ¡Hagane y Takumi ya están listos!, es hora del espectáculo. Las he extrañado en demasía y no puedo esperar por ver cómo su belleza ha evolucionado en todo este tiempo que no nos hemos visto. Las espera su amado Yusei-Sama.
-Ese maldito, sigue empeñado en andar de confianzudo con nosotras.—Dijo Sumiko mientras achicharraba el pergamino con las manos y lo arrojaba al suelo.
-Sólo ignorémosle Onee-chan—Azumi.
-Sí, bueno, quizá después de que le propine la golpiza de su vida.—Dijo Sumiko chocando sus puños de forma decisiva y con una sonrisa perversa en el rostro.
-Está bien, una vez le demos la golpiza de su vida.—Dijo Azumi imitando los ademanes de su hermana mayor.
En el país del Agua, una chica se encontraba afilando una Katana, cuando la lluvia que caía sobre ella comenzó a perturbarle.
-Ese tonto de nuevo.—De pronto, la chica saco de su chaleco un pergamino y lo puso encima de su cabeza mientras seguía afilando su espada, después de unos minutos se quitó el pergamino y se metió a la pequeña casa que estaba cerca.
Kasumi, pareja mía de belleza intoxicante, Kazuto me ordenó que te buscara a ti y a las hermanas, se supone que es hora de comenzar nuestros planes, pero primero tienes que ir a ver a Hagane y a Takumi, ¡ya están listos! Después de que las cosas han estado tan tranquilas últimamente, esto va a ser muy entretenido. Por cierto, te extraño desde aquel día que nuestros destinos tomaron caminos diferentes. Te espera tu amado Yusei-Sama.
-Esto tonto nunca va a cambiar. Tal vez ya sea hora de matarlo—Dijo Kasumi dejando caer el pergamino y con una sonrisa en el rostro de oreja a oreja.—Aunque por otro lado, estas noticias me han puesto de muy buen humor.
En Amegakure, Yusei abrió los ojos y regreso al interior de sus aposentos. Ya había completado el encargo de Kazuto.
En el país del agua, Kasumi salió de la pequeña cabaña, enfundó su Katana en la espalda y se fue caminando.
-Así que Kazuto por fin hará uso de la información que le di, con el chakra que tiene no tendrá problema en revivir a esos dos. Me pregunto ¿cómo se irán a sentir ellos? Aunque, recordándolo mejor, ya han sido revividos antes—Kasumi siguió caminando hasta que desapareció en la niebla.
