El Arte de la Explosión vs La Ciencia de la Explosión

-¡Edo Tensei!—Kazuto. Una gran mancha negra se formo alrededor de los dos criminales que serian sacrificados y una gran cantidad de cenizas comenzaron a cubrirlos, tomando la forma de Sasori y Deidara, ambos revividos con su uniforme de Akatsuki.

-Ahora todo dependerá de ustedes. Tanto derrotarlos, como convencerlos de pelear.—Kazuto salió de la extensa área de entrenamiento, y Hagane y Takumi caminaron para colocarse de frente a sus adversarios tan deseados.

-Esto es…. Edo Tensei.—Sasori.

-¿Qué?, ¿de nuevo?... ¡bien!, al fin tendré la oportunidad de renovar mi arte jum.—Deidara.

-No te hagas ilusiones Deidara, así no es como funciona el Edo Tensei. Lo mas seguro, es que vuelvan a controlarnos para cumplir los propósitos de quien ha realizado la técnica, además, nadie esta interesado en ver tu arte infantil.—Sasori.

-No se de que esta hablando Maestro Sasori, el arte de la explosión no es infantil jum, mi arte es diferente a todas las demás, y con la obra que deje inconclusa no habrá persona en este mundo que no la vaya a admirar jum.—Deidara.

-Ya te he dicho que no podrás hacer lo que te plazca Deidara.—Sasori.

-Te equivocas Sasori. Nadie esta aquí para controlarlos, han sido revividos con total soberanía sobre su cuerpo, y nadie piensa intervenir en eso.—La voz de Hagane sorprendió tanto a Sasori como a Deidara. Ambos no se habían dado cuenta donde estaban, ni de los Shinobis que estaban frente a ellos.

-¿Quién eres?—Sasori.

-Comprendo que no me recuerdes Sasori. Te encantaba asustarme cuando era pequeño, ¿lo has olvidado?—Hagane.

-¿Conoce a este tipo maestro Sasori?—Deidara.

-No me gusta recordar, así que déjate de rodeos y dime quien eres, ¿Dónde esta Madara?—Sasori.

-No me ignoreee Maestro Sasori, jum.—Deidara.

-Humph Madara ¿eh?, ese tipo ya esta muerto, bueno, ya lo estaba, supongo que lo remataron…. El punto es que Madara fue derrotado, Akatsuki perdió la guerra, gano la Alianza, así de sencillo.—Takumi. Deidara tampoco se había dado cuenta del Shinobi que estaba frente a él, pero al escuchar su voz y voltear a verlo, tenía una expresión de sorpresa en su cara.

-Tú eres…. Takumi.—Deidara.

-Qué envidia Takumi, tu enemigo te ha recordado a primera vista.—Hagane.

-No tenia intenciones de hacerlo sentir mal Hagane-San.—Takumi.

-No te preocupes, en este momento, no hay manera de que me sienta mal.—Hagane.

-¿Enemigos?, no entiendo, quien mas seria capaz de usar el Edo Tensei a este nivel. He sido revivido con todas mis fuerzas y el tipo de la Armadura tiene razón, no estoy siendo manipulado. Si Akatsuki ha sido derrotado, ¿Cuál es el propósito de haberme revivido en estas condiciones?—Pensó Sasori con el seño fruncido.

-Así que si eres Takumi…. No entiendo para nada lo que esta pasando pero…. si en verdad tengo total control sobre mi cuerpo no me importa lo demás jum. Al fin tengo de nuevo la oportunidad de completar mi arte jum.—Deidara.

-No ha cambiado para nada Deidara-Senpai, el arte siempre fue más importante para ti que el escuadrón, más importante que tus compañeros, más importante que la guerra, más importante que la Aldea. De solo pensar que exageras tanto por una simple explosión me da asco.—Takumi.

-¿Una simple explosión?, una clásico comentario de alguien que no sabe admirar el arte. Tu jamás entendiste Takumi, ni siquiera se por que te llamaron así (Takumi significa artesano), ni siquiera deberías hablar de arte jum.—Deidara.

-Jejeje, lo había olvidado, estoy hablando con el Artista incomprendido.—Takumi.

-¿Qué dijiste?—Deidara.

-Lo que escuchaste Deidara, a nadie le importaba tu patético arte. Tan patético e impredecible, que no se aseguro de matarme. El arte es solo para admirarse, para exhibirse, no es para pelear…. No es para matar. Jajaja, ¿Cuántos adversarios tuviste a parte de mi que creíste muertos?, déjame pensar…. El Kazekage Gaara, Hatake Kakashi o no ya se…. Uchiha Sasuke. También me entere que estuviste a la merced de Uchiha Itachi. ¿Ves a lo que me refiero?, tu patético arte no mato a nadie, ja, ¿el arte definitivo?, mas bien al arte inconcluso, algo que sin duda impresiona al principio pero…. que al final le falta algo, dejando mucho que desear. —Takumi.

-Malditooo, como te atreves de hablar de mi arte de esa manera y con un rostro tan despreocupado.—Alego Deidara con su rostro fruncido.

-Creo que mi incentivo ha funcionado Hagane-San, ya que fue el primero, tomare la iniciativa de alejarme un poco, este tipo es un pesado y no quiero interrumpir su pelea.—Takumi.

-¿Pesado?, como se atreve el maldito mocoso…. yo no soy pesado jum.—Deidara.

-Estoy de acuerdo con el, esa fue mi primera impresión de ti.—Sasori.

-¿Qué?…. porque Maestro Sasori, ¿de que lado esta?—Deidara. En ese momento Takumi comenzó a correr lejos de Hagane y Sasori.

-Maldito…. ¡espera! ¡No huyas maldito cobarde!, ¡no creas que te dejare ir después de haber insultado mi arte jum!—Deidara comenzó a seguirlo.

-Espera Deidara.—Sasori.

-¿Ya te has dado cuenta?, No están aquí para pelear por nosotros, están aquí para pelear con nosotros.—Hagane.

A unos 50 metros de donde se encontraban desde el inicio, Takumi seguía corriendo, y Deidara se mantenía detrás de el.

-Ja, ¿adonde crees que vas Takumi?, no creas que escaparas de mi.—Deidara.

-¿Escapar?, ¿porque habría de hacer eso?—Después de avanzar unos 20 metros mas Takumi se detuvo. Deidara se sorprendió y también se detuvo, quedando de frente a Takumi.

-Que bueno que te has detenido, si seguías corriendo te hubiera ido peor jum.—Deidara.

-¿No me digas?, ¿y como seria eso?—Takumi.

-¿No es obvio?, te hubiera mandado a volar con una explosión jum.—Deidara.

-Ya veo. ¿Y porque no lo hiciste?... ¿Sabes?, me ha dado un poco de nostalgia, me gustaría ver de nuevo esas arañitas explosivas, me mostraría una Deidara-Senpai.—Takumi.

-¡No te burles de mi….—Deidara dirigió sus manos a los costados y subió su abrigo para intentar agarrar algo, pero lo único con lo que se encontró fue con el aire.

-Que…. que demonios.—Deidara.

-Jaja, no has cambiado nada Deidara, tan impaciente que se te olvida que eres inútil sin tu arcilla explosiva…. En verdad eres un idiota, jajaja.—Takumi.

-¡Silencio maldito!, ¿como rayos iba a saber que no tenia mi arcilla, si fue revivido con mi antiguo uniforme de Akatsuki jum?, esto no tiene sentido.—Respondió Deidara un poco rojo de vergüenza y de coraje.

-Jajaja, tienes razón. Jajaja, hay no puedo creer que un tipo que odio me haga reír tanto.—Takumi.

-Ríete todo lo que quieras Takumi, ahora entiendo tu valentía ante mi, sabias que no tenia mi arcilla y por eso te atreviste a desafiarme y burlarte de mi de esa manera, eres mas patético de lo que creí jum. ¿Y de esta manera piensas obtener tu venganza?—Deidara. Takumi paro de reír en seco, cambiando su expresión de risa a una muchos mas seria.

-De nuevo, te equivocas.—El Abrigo de Takumi de color blanco tenia la misma forma que el de Akatsuki de Deidara, así que al igual que el rubio, subió su abrigo revelando dos pequeñas bolsas con cierre en los laterales, y otras 2 del mismo tamaño y diseño enfrente y atrás. Dirigió sus manos atrás y desabrocho el cinturón que las mantenía sujetadas en su cadera, después acomodo las otras dos en el lugar de las otras.—Toma.—Takumi le aventó las 2 bolsas que se había desabrochado a Deidara. El rubio volvió a sorprenderse y poner una expresión confusa.

-¿Esto es….?—Deidara.

-Si.—Takumi. Deidara abrió las bolsas, ambas estaban llenas a su máxima capacidad de arcilla explosiva. Unos segundos después, el rubio sonrió.

-Bien Takumi, no eras un cobarde después de todo. Aunque si no eres un cobarde, eres un idiota por haberme dado tanta arcilla explosiva jum.—Deidara.

-No te preocupes. Este lugar fue construido para soportar tus explosiones…. Además, me pareció que esa arcilla seria suficiente para pelear conmigo, por que te aseguro que no la usaras para otra cosa.—Takumi.

-Deja de ser tan creído Takumi. No creo que tú me hayas revivido, y la verdad no me importa quien haya sido, y si en realidad soy tan independiente, acabare contigo pronto, y así podre dedicar toda mi atención a mi obra definitiva jum.—Deidara.

-Me parece justo. Si logras derrotarme Deidara, serás libre de irte, y al estar bajo en Edo Tensei, será muy difícil detenerte.—Takumi.

-Ja, no se que es lo que pretendes al pelear conmigo. Aunque este cuerpo va en contra de mi arte, tengo que reconocer que es muy conveniente ya que no puedo morir. Si no uso el arte en mi no tendré ningún problema jum.—Deidara.

-Entiendo que siendo inmortal estés tan despreocupado Deidara-Senpai, pero será mejor que te olvides de eso.—Takumi.

-¿Qué?—Deidara.

-Aunque estés enfrente de mí, hablando como si nada, tú ya estás muerto. Me hubiera encantado ser yo quien te arrebatara la vida, pero durante ese tiempo me encontraba incapacitado. Pero tú pelearas como si tu vida dependiera de ello…. No, como si tu existencia dependiera de ello.—Takumi.

-¿Por qué habría de ir tan lejos Takumi?, en nuestra pelea pasada no duraste ni un minuto contra mi jum.—Deidara.

-Esta vez será diferente Deidara. ¿Por qué iras tan lejos?, porque yo te llevare hasta ese punto. No tomes a la ligera esta pelea simplemente porque no puedes morir. El usuario del Edo Tensei estará observando nuestra batalla, si tu me derrotas, el te dejara ir y no acabara con el Edo Tensei, pero si yo te derroto…. Ya lo vas comprendiendo ¿no?—Takumi. Deidara frunció el rostro un poco, pero despues comenzó a sonreír.

-Bien, si no, no seria divertido jum.—Deidara subió su abrigó y ajusto ambas bolsas a su cadera con el cinturón.

-Me di a la tarea de mejorar un poco la formula, Deidara, esos explosivos son mas prácticos.—Takumi.

-Tsk, jamás fueron importantes tus formulas. Desde el inicio siempre me has parecido una persona insoportable Takumi, un ¿chiquillo científico en el escuadrón de bombas?, tsk, todos se asombraban de tus investigaciones, pero solo yo me daba cuenta de lo aburrido y tonto que eras. Mi arte termino por vencer a tu ciencia fácilmente jum.—Deidara.

-Es cierto que en ese momento fuiste muy superior a mi, Deidara. Pero como ya te he dicho, ahora es diferente. La ciencia tiene que pasar por muchas confirmaciones e investigaciones para convertirse en una verdad absoluta, pero una vez que lo logra se vuelve en una ley, una ciencia exacta, algo que jamás falla. Eso es lo que poseo ahora Deidara, la ciencia a diferencia del arte, se asegura de su conclusión. Mi ciencia, es muy superior a tu arte, Deidara.—Takumi.

-Como había dicho, eres tan insoportablemente aburrido cuando hablas como un sabelotodo jum. Pero…. ¡me enferma que te atrevas a comparar mi arte explosivo con tu patética ciencia!—Deidara dio un salto para atrás, metió rápidamente sus manos a ambas bolsas que tenían la arcilla, y con las bocas de sus palmas comenzó a tragarla.

-Gracias a mi ciencia, mejore tu arcilla considerablemente, deberías agradecérmelo. Ahora tienen un mayor poder y estabilidad.—Takumi.

-¡Ya cállate!, ya te dije que tus patéticas mejoras solo arruinan mi arte, me enferma tener que usar esta arcilla por el hecho de haber sido creada por tu mente aburrida.—Deidara finalmente termino de preparar su ataque.—Te mostrare de nuevo, que mi arte es muy superior a tu estúpida ciencia.—Deidara cruzo sus manos, y después las abrió en dirección a Takumi.—Dices que querías ver mis C1, aquí los tienes, jum—De las bocas de Deidara, salieron una gran cantidad de pequeñas esferas blancas con unas pequeñas patas en sus costados.—¡Bien!—Deidara realizo los sellos manuales, y todas las esferas crecieron un poco de tamaño y abrieron sus patas, en señal de movimiento.

Takumi de una manera muy tranquila abrió sus brazos en frente de el.

-Bakuton: Bakufū(Elemento explosivo: Explosión de onda)—Takumi choco las palmas de sus manos como si hubiera aplaudido una sola vez, en el instante del sonido que provoco el aplauso, una onda de fuerza salió de las manos de Takumi las cuales seguían pegadas. La onda de choque provoco que todos los C1 de Deidara explotaran en el aire antes de haber llegado a su objetivo. La explosión había resonado por todo el lugar, provocando un gran eco y una fuerte ventisca. Deidara se sorprendió por un momento frunciendo el rostro.

-Ya veo. Es cierto que has mejorado un poco. Pero solo destruiste a mis pequeños C1, tu Jiraiken(Puño de mina explosiva) no servirá con todos jum. Y si no puedes acercarte, eres inútil.—Deidara.

-Eso cierto, ya que he hecho tus explosivos mas estables, tus C2 no detonaran si no son inflamados, sin embargo seria muy aburrido detonar todos tus explosivos antes de que lleguen a mi. Pero te equivocas de nuevo al especular que esto es Jiraiken.—Takumi.

-¿Qué quieres decir?—Deidara.

-Es cierto que mi técnica actual deriva del Jiraiken, pero es aun mas avanzada y a diferencia del Jiraiken, no necesito estar cerca para dañar a mi adversario.—Takumi se agacho y choco sus palmas contra el suelo.—Bakuton: Haretsumen(Elemento Explosivo: Superficie explosiva)—Unos segundos después, varias explosiones comenzaron a darse en el suelo, y poco a poco se iban acercando a Deidara.

-¡Maldición!—Deidara metió la mano rápidamente a su bolsa, y comenzó a insertar la arcilla en su boca. La serie de explosiones se acercaba rápidamente a él. Deidara saco la mano de su bolsa, la boca escupió un pedazo de arcilla y comenzó a moldearlo con sus dedos los mas acelerado que podía. El rubio se veía apresurado ya que las explosiones estaban prácticamente encima de el.—¡Demonios!—Finalmente las explosiones lo rodearon y destruyeron el área en la que estaba parado el rubio. La nube de tierra y escombros cubrió toda el área de las explosiones, por lo que no se veía nada, hasta que de la nube de humo, un gran dragón salió extendiendo sus gigantescas alas y sobrevolando el área del daño.

-¡Que bien Deidara-Senpai, logro salvarse!, me hubiera sentido muy mal si lo hubiera vencido tan fácil.—Takumi.

La parte baja del abrigo de Deidara se encontraba quemada y maltratada, al igual que el resto de su ropa y rostro. Tenia un rostro fruncido en señal de confusión y enojo.

-¿Qué esta pasando?, ¿Acaso planto algo antes en el suelo?, no, es imposible, cuando me trajo hasta acá el se detuvo en el momento que yo le dije que lo hiciera, además, la serie de explosiones parecía guiada solo hacia mi, eso no lucia como unas minas colocadas. Me sorprendió que pudiera provocar una explosión en sus palmas solo chocándolas, pero esto….—Penso Deidara.

-Tienes mucho tiempo para pensar haya arriba ¿no? Deidara.—Takumi.

-Aun no comprendo como hiciste eso, pero estando aquí arriba, no tienes la oportunidad de hacerme algo jum.—Deidara.

-Humph, siempre fue de admirar tu habilidad a larga distancia Deidara. Fue esa la razón por la que me venciste en el pasado, pero aunque yo no pueda alcanzarte, no significa que estes seguro haya arriba. Mi Bakuton ya ha superado el tuyo.—Takumi.