Los Primeros en Llegar

El Examen escrito había terminado, y al día siguiente había iniciado la Segunda Etapa del Examen a cargo de Namiashi Rikuto, quien seria el examinador durante la prueba mejor conocida como el Bosque de la Muerte. Uzumaki Sharin, Uzumaki Senkō, Uchiha Minato y Hatake Akari habían logrado pasar el examen escrito y ya se encontraban en la segunda prueba. Desde el inicio de los exámenes Chūnin, ya habían pasado 3 Días, y varios líderes de las Aldeas comenzaban a llegar a Konoha. Los primeros en llegar fueron las aldeas pequeñas de Uzushiogakure, Takigakure, Amegakure y Kusagakure, al parecer las 4 grandes aldeas faltantes y algunas aldeas pequeñas demorarían unos días más. Mientras la segunda etapa de los exámenes Chūnin se llevaba a cabo, Naruto como Hokage y Hinata como su esposa, estaban recibiendo a los líderes de las aldeas.

-Que tal Karin, llegan muy temprano.—Naruto.

-Bueno, estamos cerca, así que era inevitable, además hace mucho que no veo a Senkō y quería llegar al menos para ver el final de la segunda etapa.—Karin.

-Gracias por venir Karin, la segunda etapa hace no mucho que comenzó, así que podrás ver el desempeño de Senkō y los resultados de su entrenamiento.—Hinata.

-¿No ha llegado Suigetsu?, es decir, Kirigakure.—Karin.

-Tal vez se demoren un día mas, Karin.—Respondió un pelinegro, que tomando de la mano a una pelirosa, se iba acercando a la conversación.

-Otra pareja feliz viene a recibirnos, hay mucho amor en esta aldea.—Karin.

-Gracias por el cumplido Karin.—Sakura.

-¿Cómo ha estado todo últimamente Sasuke?—Jūgo.

-A diferencia de Sunagakure. No hemos tenido ningún encuentro con la organización llamada Jitsu. Y ¿Uzushiogakure no ha tenido ninguna novedad relacionada al tema, Karin?—Sasuke.

-Soy la Uzukage ahora Sasuke, deja de hablarme con tanta despreocupación. Y la respuesta a tu pregunta es no, aunque de todas maneras no veo la razón de infiltrarse en nuestra aldea.—Karin.

-Aun así, podemos suponer que Jitsu esta buscando formas de fortalecerse. Al parecer la razón porque se infiltro en Sunagakure, se debe a las marionetas de alto nivel que poseía, y ahora que Uzushiogakure se encuentra totalmente restablecida y ha recopilado todos sus jutsus y técnicas secretas de sello, podrían ser un objetivo.—Dijo Shikamaru, que junto con Temari, se iba acercando a la conversación también.

-Tchu, otro par de enamorados.—Karin.

-¿Qué te pasa Karin?, ¿el puesto de Uzukage te mantiene demasiado estresada?—Temari.

-¿Y a ti el matrimonio demasiado vieja?—Karin.

-¿Qué dijiste?—Temari.

-Ah, que fastidio. Las mujeres disfrutan hacerse daño.—Pensó Shikamaru. Mientras Karin y Temari se mantenían discutiendo.

-Listo Uzukage-Sama, nuestro equipaje ha sido colocado en la mansión Uzumaki como usted lo pidió.—Dijo una joven pelirroja, con una banda que tenia un remolino en el protector, dando a entender que pertenecía a Uzushiogakure.

-Bien. Gracias por dejarnos quedar en su casa, Naruto, Hinata.—Karin.

-No te preocupes, es un lugar demasiado grande, es muy bueno que haya mas compañía.—Dijo Hinata con una sonrisa.

-Veo que las pequeñas aldeas, están llegando una detrás de la otra.—Dijo un Shinobi de pelo plateado, que tenia un libro, y desvió su vista para saludarlos a todo con la mano.

-¿Donde estabas Kakashi?—Sasuke.

-Estaba saludando a Shimizu Nanami. La líder de Takigakure, ya que vio ocupado a Naruto, decidió pasar a saludar mas tarde.—Kakashi.

-Pero, no, no la vi, jejeje.—Dijo Naruto.

-Que cortesía, baka(Idiota).—Temari.

-Veo que te has desarrollado espléndidamente Azumi.—Comento Kakashi con su sonrisa de ojos cerrados muy común en el. Todos se sorprendieron de escuchar a Kakashi mencionar un nuevo nombre, solo a Naruto, y Sasuke les sonaba conocido.

-Gracias Kakashi-Sensei, es un placer volver a verlo.—Contesto la joven pelirroja con una reverencia.

-Ya veo, tú debes ser Uzumaki Azumi. La Tokubetsu Genin de Uzushiogakure.—Sasuke.

-Si, es un placer conocerlos a todos.—Azumi.

-Si, si, ya lo recuerdo, siempre quise tener la oportunidad de ver tus entrenamientos y saludarte personalmente, pero creo que estuve demasiado ocupado. Pero que bueno que Kakashi-Sensei fue tu maestro durante tu estadía en Konoha, me imagino que para ser guardaespaldas de Karin, debes ser muy fuerte.—Naruto.

-Muchas gracias, Naruto-Ōsama. Me he esforzado mucho para lograr sacar adelante a mi aldea, y lo seguiré haciendo para logar un resultado similar en el mundo Shinobi.—Dijo Azumi con una reverencia.

- ¿Ōsama?—Naruto.

-¿Ōsama?—Sakura.

-Humph.—Sasuke.

-Ah, por poco lo olvidaba. Uzushiogakure esta muy agradecido por tus deseos de restablecer la aldea, y al parecer, hace poco, una de las familias, entrego un pergamino antiguo que contenía datos sobre la población de Uzushiogakure antes de que desapareciera. Resulta, que Uzumaki Kushina era miembro de la familia por decirlo "real", es decir, que provenía de los miembros mas respetados y poderosos del clan. Pronto, otros miembros viejos del clan, confirmaron que Uzumaki Kushina, era de las últimas descendientes de dicha rama de la familia, por lo tanto tú que eres su hijo, eres considerado el nuevo Rey. Ahora que vayas a la aldea, tendrás que acostumbrarte a que te llamen así.—Karin.

-¿Mi madre era….?—Pregunto Naruto impresionado.

-¿Quién diría que me case con un rey?, supongo que fui yo la aprovechada.—Respondió Hinata quien se aferro al brazo de Naruto en ese momento.

-Que fastidio, un Hokage y un rey.—Shikamaru.

-Esperemos que la gloria no se le suba a la cabeza.—Temari.

-Tendremos tiempo de bromear para después. Si no me equivoco, ese chico es el nuevo líder de Amegakure.—Dijo Kakashi, viendo a un joven de cabello purpura, custodiado por 2 Shinobis con mascaras de gas, largos sombreros y paraguas, un característico uniforme de la aldea oculta entre la lluvia. Naruto al oír esto, dirigió su atención inmediatamente a aquel chico.

-Si, yo también he escuchado hablar de el. Kumorizora Yusei. Hace no mucho que tomo el mando de Amegakure, me parece extraño que al antiguo líder, lo haya dejado tomar el poder tan tranquilamente. Todo indica que esta haciendo un buen trabajo, …., no, yo diría un trabajo milagroso.—Shikamaru.

-¿A que te refieres Shikamaru?—Sakura.

-Desde que Konan fue asesinada por Obito, Amegakure volvió a caer en la desgracia. Dado que era una aldea apartada del mundo exterior, sin la autoridad de un líder, se convirtió en el refugio de muchos criminales y bandidos de todo el mundo Shinobi. Ahí se llevaban a cabo robos, operaciones, y prácticamente la aldea paso a ser gobernada por el crimen. El antiguo líder quien era un Shinobi, pronto puso manos en el asunto y comenzó a solucionar el problema. Naruto envió una gran cantidad de ayuda, pero, había pasado demasiado tiempo, y el problema ya era muy complejo. Solo unos días después de que Kumorizora tomara el liderazgo, el problema quedo solucionado, y el crimen rápidamente erradicado.—Kakashi.

-Increíble.—Sakura.

-¿En verdad?—Karin.

-¿Que pasa Karin?, por que no le pides algún consejo, tal vez te ayude a mejorar el gobierno de tu aldea.—Temari.

-Tchu.—Karin.

-Iré a hablar con el.—Naruto, soltó delicadamente el brazo de Hinata, y se dirigió caminando tranquilamente hacia el joven de cabello purpura. El chico se encontraba distraído y muy curioso, que no se dio cuenta de que el rubio estaba acercándose.

-Que buena suerte, esta aldea tiene mujeres hermosas.—Yusei.

-Kumorizora Yusei.—Naruto.

-Hokage Uzumaki Naruto, es un placer, esta en lo correcto yo soy Kumorizora Yusei, el líder de Amegakure.—Contesto el chico con una sonrisa y cierta ingenuidad que llamo mucho la atención de Naruto.

-Me alegra mucho saber que Amegakure ahora se encuentra mejor, me hubiera gustado hacer mas pero….—Naruto fue interrumpido.

-Le agradezco todo lo que hiso por mi Sensei.—Yusei.

-¿Eh?, ¿Sensei?—Naruto.

-Si, Konan-Sama y Nagato-Sama, fueron mis maestros. Se como se siente, tengo entendido que le prometió a Nagato-Sama que se encargaría de cambiar y proteger Amegakure. Pero todo esto sucedió durante la guerra, no había manera de que pudiera hacer algo al respecto, y su ayuda fue muy útil, no tiene que decirme nada más, Hokage Naruto.—Dijo Yusei con una ligera inclinación de cabeza.

-Vaya, no tenia idea de que eras alumno de Nagato y Konan.—Dijo Naruto con una sonrisa nerviosa.

-Mucha gente no lo sabe. En ese tiempo, se encargaban de entrenarnos en secreto. De todas maneras, espero que encontremos buenas propuestas y soluciones en esta reunión, y….—En ese momento un grupo de Kunoichis paso al lado de Naruto.—…. Creo que si no me apresuro cancelaran mi reservación en el hotel, discúlpeme por favor. Lo vere en la reunión.—Yusei apresuro el pazo para seguir a las Kunoichis, y sus guardaespaldas con una mirada fastidiada lo siguieron.

-Claro, hasta luego Yusei.—Cuando Naruto volteo a ver a Yusei se dio cuenta de lo que en realidad estaba tramando.—¿Eh?—Dijo Naruto con los ojos en blanco.

-¿Que sucedió Naruto?—Dijo Sasuke.

-Je, nada importante en realidad. Ese chico en verdad esta preocupado por su aldea, y no piensa dejarla caer.—Naruto.

-Ya veo. Me parece que no llegaran mas lideres por hoy. Aun hay temas que debemos manejar, vamos.—Sasuke.

-Si, vamos.—Naruto.

En el bosque de la muerte, una gran cantidad de equipos se encontraba inconscientes, y otros muy adoloridos para moverse, en el suelo y debajo de una neblina que comenzaba a desaparecer. Sin embargo, se alcanzaba a distinguir un equipo de pie, parados sobre una rama de un árbol alto. La expresión de su rostro de cualquier manera, reflejaba una gran impresión.

-Increíble, mi hermana es….—Senkō.

-¿Cuánto tiempo se van a quedar ahí parados?—Dijo Sharin con una sonrisa presumida, y el Kitsugan activado.

-Eso fue increíble Sharin-San.—Dijo Akari, quien fue la primera en acercarse.

-Les dije que no se preocuparan. Bien, aquí hay muchos pergaminos, supongo que tomare los tuyos.—Dijo Sharin que cuidadosamente tomo los 2 pergaminos del Genin de Kirigakure, que seguía consiente y con un rostro de dolor.

-Maldita.—Fueron las ultimas palabras del Genin que termino por desmayarse.

-Ya veo, a eso se referían con que le seria más sencillo si no tenía un pergamino desde el principio. Sharin sabía que de cualquier manera irían tras ella, pero, si no tenía un solo pergamino, los equipos se alejarían de ella, ya que no habría razón para apresurarse y arriesgarse a perder la oportunidad de obtener ambos pergaminos, Así que la dejaron para el final. Una vez que todos estos equipos poseyeran ambos pergaminos, todos vendrían a buscarla para eliminarla de la competencia, ya que sabían que no tenía un solo pergamino. Ahora, ha disminuido en gran cantidad el número de aspirantes, todos los equipos que tuvieron la oportunidad de pasar a la siguiente etapa, están aquí. Ahora, todo es más sencillo. Aunque, no pensé que Sharin tuviera este nivel de poder—Pensó Minato, quien fue el ultimo en acercarse.

-Maldición, me siento tan mal. Todos los equipos de las demás aldeas están aquí, supongo que solo pasaran a la siguiente ronda 7 Shinobis de Konoha.—Sharin.

-¿7?—Senkō.

-¿No es así?, Shizuka.—Dijo Sharin con una sonrisa. De un árbol mas retirado, 3 Shinobis se acercaron muy tranquilamente.

-Teníamos pensado ayudarte Sharin-San, pero tan rápido como terminaste con todo ellos nos dimos cuenta que solo te estorbaríamos.—Shizuka.

-Si claro. También vienen por sus pergaminos ¿no?— Senkō.

-Te equivocas.—Dijo Shizuka mostrando el pergamino de la Tierra, y con una sonrisa presumida en su rostro.

-Nosotros también venimos solo por uno.—Dijo Minato con un rostro indiferente. Shizuka se puso roja.

-¿Qué?, no, no me refiero a eso Minato-Kun.—Shizuka volteo a ver a Ichirō, quien tenia un rostro tranquilo y despreocupado. Después de unos minutos, el Pelinegro siento la mirada furiosa de su compañera.

-¿Qué pasa?—Ichirō.

-Tu tienes el pergamino del cielo.—Shizuka.

-¿Y?—Ichirō.

-Tenias que mostrarlo junto conmigo, ahora has arruinado la sorpresa y nuestro estilo.—Después la pelinegra comenzó a susurrar—Y me has hecho quedar como una estúpida frente a Minato-Kun.—Shizuka.

-No recuerdo que nos hayamos puesto de acuerdo para eso.—Ichirō.

-¡Ya lo se!, pero es sentido común.—Dijo Shizuka cada vez mas molesta.

-Mi sentido común no me dicta, tener que sincronizarme con mi compañera para la presentación de un pergamino.—Ichirō.

-Te encanta burlarte de mi ¿eh? Shimura-Kun.—Dijo Shizuka quien esta vez tenia una mirada asesina en su rostro, y el sello del tigre.

-Ya te dije que a mi no me gusta bromear. Pero, si quieres pelear, no te lo negare.—Ichirō.

-Ya, ya Shizuka-San, Shimura-Kun siempre ha sido así, debiste decirle desde un principio.—Dijo Yushiko quien todo este tiempo, estaba muy retirada y escondida detrás de su amiga.

-Jaja, Yushiko tiene razón.—Dijo Senkō, quien parecía divertirse con la discusión del la Sarutobi y el Shimura. Acción que puso roja a la castaña.

-Está bien, el punto es que tenemos ambos pergaminos. ¿Ven?—Dijo Shizuka mostrando su pergamino de la tierra.

-Ehh…. sigo viendo solo uno.—Senkō.

-Shimura-Kun, ¿podrías mostrar tu maldito pergamino?—Dijo Shizuka con los ojos cerrados del coraje y una vena en su frente en el intento por controlarse, quien había pensado que esta vez Ichirō había sacado el pergamino del cielo. En silencio el pelinegro saco el pergamino de su bolsa de herramientas y lo mostro.

-Oh, así que era cierto.—Senkō.

-Si ya tenían ambos pergaminos ¿que hacen aquí?—Akari.

-Todos estos equipos se aliaron desde un principio y así obtuvieron ambos pergaminos rápidamente. Gran parte de los equipos derrotados se han concentrado en los alrededores de la torre, esperando la oportunidad de recuperar los pergaminos.—Ichirō.

-Ahh, que mala suerte, si supieran que aquí están todos sus pergaminos. Tenia la esperanza de que pasaran por aquí y los encontraran.—Sharin.

-Ya veo. Esperaba que consiguiéramos el pergamino del cielo por nuestra propia cuenta, pero, todos están aquí, no tenemos opción.—Minato.

-No te preocupes Minato-Kun, estoy segura que lo pudieron haber conseguido si no hubiera pasado todo esto.—Shizuka.

-Lo dices por mi ¿eh?—Dijo Senkō con ánimos de molestar.

-Y sin duda lo hubieran podido conseguir mas fácil, sin el estorbo de Senkō.—Dijo Shizuka con una sonrisa.

-¡Hey!, no soy un estorbo.—Senkō.

-Basta de jugar, tenemos que darnos prisa.—Minato se agacho y tomo el pergamino que les faltaba.

-¿No creen que necesitamos algún plan?—Yushiko.

-No te preocupes Yushiko, ya se nos ocurrirá algo, con mi Kitsugan podre ver 100 metros antes lo que esta pasando.—Dijo Senkō levantando su pulgar con una sonrisa de mucha confianza.

-Esta bien, se que lo harás Senkō-Kun.—Dijo Yushiko muy roja.

-¿Ah?, ¿te sientes mal Yushiko?—Senkō.

-No, no, no eso.—Yushiko.

-Olvida eso Senkō, están seguros de que no necesitamos un plan.—Shizuka.

-Senkō tiene razón. No sabemos que tipo de organización tienen los equipos en los alrededores de la torre, hacer un plan en este momento es como intentar predecir el clima.—Ichirō.

-Si claro, solo quieres sonar cool.—Shizuka.

-Estoy de acuerdo con Ichirō. Además, para estar mas seguros, afortunadamente, el perdedor no es el único que pose el Kitsugan, lograremos trazar un buen plan a tiempo.—Minato.

-¡Hey!, ¿Qué rayos quisiste decir con eso maldito?—Senkō.

-Bien, si todos ya están listos, vamos.—Sharin.