Peligro fuera de Konoha

En la reunión de todas las aldeas, se escuchaban los gritos y quejas de varias mujeres, al parecer, había alguien que estaba causando algún tipo de problema.

-Pero que lindas jovencitas hay en Konoha, sin duda esta aldea no ha cambiado mucho jiji.—Decia la voz de un anciano de barba blanca.

-Señor por favor ¿podría tranquilizarse?, esta incomodando un poco a las chicas.—Comento Ten Ten con una cara dulce.

-Jajaja, por supuesto jovencita, puedo enfocar toda mi atención a ti si es lo que deseas.—Dijo el Anciano mientras abrazaba a Ten Ten.

-Argghh, ¡maldito vejete suélteme ya!—Dijo Ten Ten mientras golpeaba al anciano y lo mandaba a volar hacia una pared. El anciano se levanto un poco adolorido.

-Umm, tan dulce que se veía, sin duda, jamás cambiaran su humor, jajajaja.—Decía el Anciano, y en ese momento se pudo ver a Karin tomando de las ropas al viejo.

-Arghh, ¡maldito anciano!, ¡creí haberle dicho que se quedara en la aldea!—Decia Karin furiosa mientras tomaba del cuello de una especie de Kimono que vestía el anciano.

-Lo se, lo se, pero no podía dejar a mi hermosa Uzukage-Sama sin protección durante mucho tiempo….—En ese momento el anciano toco una parte del la cadera de Karin.—¿Ve?, esta muy desprotegida de atrás, cualquiera se podría aprovechar de eso.—En ese instante Karin se puso roja de furia, pero antes de que dijera una palabra, Suigetsu hablo primero.

-¡Oye maldito anciano!, ¡Es a mi mujer a quien esta tocando!—Dijo Suigetsu en un tono molesto, mientras Karin se había quedado sin palabras.

-Umm, no recuerdo que la Uzukage Karin tuviera un esposo.—Dijo el anciano con una expresión confundida mientras intentaba recordar algo.

-Bueno….no es así exactamente. Aun así, no me importara que seas un anciano, si la vuelves a tocar te rebanare con Kubikiribōchō.—Dijo Suigetsu mientras apuntaba la gigantesca espada hacia la cara del anciano. En ese momento, una peliroja llego con una cara dulce, mientras hacia varias reverencias.

-Disculpe Uzukage-Sama, Suigetsu-Sama, yo me encargare de esto, en verdad no hay necesidad de llegar tan lejos.—En ese momento la joven tomo al anciano de su Kimono y se lo llevo con él.—Sensei ¿que demonios esta haciendo?—Pregunto la chica.

-Solo estaba socializando con estas hermosas jovencitas.—Contesto el anciano como si se tratara de la verdad.

-No creo que a eso se le pueda llamar socializar Kisuke-Sensei, además, se supone que tendría que quedarse en Uzushiogakure.—

-Hay algo muy importante que tengo que hacer aquí Azumi….—En ese momento, el anciano dirigió su vista a una rubia que se encontraba hablando con Rock Lee.—….Jejeje, y creo que por fin he dado con ella.—En ese momento el anciano camino hacia la rubia.

-Espere Kisuke-Sensei, ¿a donde va?—Pregunto Azumi un poco nervosa.

-Yo voy por aquí.—Indico Kisuke, cuando Azumi vio hacia donde se dirigía, volvió a correr detrás de el. En ese momento Yoshiro también pareció percatarse de eso.

-Jaja, a ese anciano no se le escapa nada.—Comento Rikuto de manera burlona.

-No, por supuesto que no lo hará.—Yoshiro también se dirigió hacia el anciano.

Cuando Kisuke estaba apunto de llegar, se detuvo enfrente de la rubia y le hiso una ligera reverencia. Yoshiro y Azumi se detuvieron al encontrar la situación un poco inesperada. Después de eso, al anciano comenzó a hablar de una manera seria.

-Es un placer conocerla Sharin-hime, mi nombre es Uzumaki Kisuke.—Dijo el anciano inclinándose nuevamente.

-Umm, escuche el grito de Ten Ten Sensei, ¿que paso?—Pregunto Senkō, quien al parecer había salido a comprar un poco de comida, y traía una especie de banderilla en la boca.

-Oh, y desde luego, también es u placer conocerlo Senkō-Ōji.—Volvio a comentar el anciano con una reverencia.

-¿Oji?(Principe), ¿que le pasa a este viejo?—Pregunto Senkō de una manera indiferene. En ese momento Sharin le dio un golpe en la cabeza al peliazul.

-No seas grosero hermanito. Disculpe, aunque en realidad yo también no entiendo la razón por la que nos llama así.—Pregunto Sharin de una manera dulce.

-Ustedes son hijos de Uzumaki Naruto, quien a su vez fue hijo de Uzumaki Kushina, su linaje proviene de la familia más importantes de nuestro clan en el pasado, y desde luego yo, soy de los pocos que aun tiene conocimiento de eso.—Dijo Kisuke con una sonrisa orgullosa.

-Oh, ya veo, ahora que lo recuerdo, su nombre es Uzumaki Kisuke, eso quiere decir que usted es miembro del clan Uzumaki.—Respondió Sahrin un poco emocionada

-Vaya, ¿en serio?—Pregunto Senkō impresionado mientras se sentaba en su lugar.

-Así es jóvenes príncipes, yo soy uno de los miembros mas antiguos del clan, tengo…ehm…ah…¿cuantos años tengo?, umm, creí haberlo recordado hace unos días. ¡Azumi!—Grito Kisuke. La peliroja quien estaba atrás del anciano junto con Yoshiro respondió.

-Si Sensei.—Respondió Azumi. En ese momento Sharin se sorprendió y puso atención en la peliroja.

-¿Cuántos años tengo?—Pregunto Kisuke mientras Sharin, Yoshiro y Senkō tenían rostros perplejos.

-No lo se Sensei, cuando se lo pregunte… dijo que lo había olvidado.—Respondió Azumi confundida.

-Bueno, jeje, en realidad no importa cuantos años tenga, pero para que se den una idea, yo era un gran amigo de Hashirama Senju, al igual que de su hermano y el clan entero, también conocía al Clan Uchiha, al clan Sarutobi, al clan Shimura y al clan Hyūga.—Kisuke.

-¿Que?, ¿usted conoció a Hashirama Senju?—Pregunto Yoshiro a espaldas de Kisuke.

-Por supuesto, todos éramos compañeros de batalla. Vaya que eran buenos tiempos, lamentablemente, las cosas no terminaron igual de bien. Aun así, todo parece estar mejor ahora. Fue un placer saludarlos jóvenes, presiento que nos volveremos a ver, por el momento, tengo que retirarme. Azumi, vamos.—Kisuke se despidió con una reverencia y ambos se fueron.

-Si Sensei.—Respondió Azumi.

-Vaya, no me esperaba esto. Y tampoco esperaba que este anciano fuera el Sensei de Uzumaki Azumi.—Pensaba Sharin.

-Que historia tan interesante, sin duda, cosas muy emocionantes rodean a los Uzumaki.—Comento Rock Lee.

-¿Acaso dijo clan Shimura?—Pregunto Senkō de manera confundida. Lo cual llamo la atención de Lee, Sharin y Yoshiro.

-Seguramente si.—Comento Yoshiro de una manera tranquila.

-¿Como?, no sabia que Ichirō tuviera un clan.—Pregunto Sharin interesada.

-Es uno de los clanes mas antiguos de Konoha, aunque no se si le podría seguir llamando así.—Yoshiro no siguió hablando, ya que no quería seguir tocando ese tema, después se acerco a Rock Lee y le dijo unas palabras al oído, lo cual cambiaron un poco su expresión.

-Oye, ahora que lo pienso, no veo a la tía Hanabi por aquí, ¿que habrá pasado con ella?, siendo la líder del clan Hyūga debería estar en la reunión.—Sharin. Ten Ten se acerco para responderle a los chicos.

-Hanabi se fue hace tres días a un evento con el señor feudal. Pero su caravana fue atacada cuando venia de regreso.—En ese momento, Senkō y Sharin se impresionaron bastante.—Ja, tranquilos chicos, es el clan Hyūga después de todo. Recibimos un mensaje en donde indicaban que Hanabi estaba bien, solo solicitaron un poco de suministros y a un equipo de búsqueda.—Respondió Ten Ten con una sonrisa.

-¿Que?, ¿suministros y a un equipo de búsqueda?—Pregunto Sharin interesada.

-Así es, no sabemos porque, pero eso es lo que han solicitado. Lamentablemente el mensaje llego hoy en la mañana, y debido a que no era una emergencia, no pudimos enviar un equipo con esas características, es importante que la aldea se encuentre lo mas respaldada posible.—Ten Ten.

-Entonces, ¿que va a pasar con mi tía?—Pregunto Sharin preocupada.

-Tranquila Sharin, en un principio se iba a solicitar a Hanabi que regresara cuanto antes a la aldea, pero Konohamaru se ofreció para llevarle los suministros.—Ten Ten.

-¿Konohamaru-Sensei?—Preguntaron ambos hermanos al mismo tiempo.

En un camino algo desolado, se alcanzaba a ver 2 siluetas, una era increíblemente más grande que la otra, parecía que un niño caminaba al lado de un Gigante.

-Tu abuelo estaría indignado al ver como haces uso de mis habilidades.—Comento Enma, que venia cargando 2 cajas gigantes.

-Jajaja, mi abuelo estaría feliz de ver que ya no hay tantas peleas como antes. Además, yo jamás podría cargar algo tan pesado.—Comento Konohamaru, que venia cargando con un barril.

-Maldito mocoso, yo no soy un cargador. ¿Quién te crees para invocarme y hacerme cargar estas cajas?—Dijo Enma furioso.

-Vamos Enma, te he agradecido más de 100 veces en todo el camino, además ya estamos apunto de llegar, ¿ves?, ahí esta la caravana.—Comento Konohamaru, ya que a lo lejos se veía una carreta de gran tamaño, radiada de varias mas pequeñas.

-Hanabi-Sama, Sarutobi Konohamaru se acerca por el oeste.—Dijo uno de los guardias del clan Hyūga.

-¿Qué?, ¿Konohamaru?—Dijo Hanabi sorprendida. Después de unos minutos Konohamaru y Enma ya habían llegado a la caravana. Ambos dejaron los suministros en el piso, y después Hanabi se acerco a ambos.

-¿Qué demonios haces aquí Konohamaru? Enma, gracias por traer los suministros—Comento Hanabi.

-Jaja, no hay nada que agradecer. Sin duda mi día ha mejorado un poco. Buena suerte mocoso—En ese momento Enma desapareció en una nube de humo, mientras Konohamaru tenia una cara hostil.

-Le encanta burlarse de mi.—Pensaba Konohamaru.

-¿Y?, no te quedes callado Konohamaru, ¿Dónde esta mi equipo de reconocimiento?—Preguntaba Hanabi con los brazos cruzados.

-Je, deberías considerarte con suerte de que estoy aquí. Por si no lo sabes, actualmente hay una reunión con todas las aldeas en Konoha, y se le ha ordenado a todos los Shinobis, que resguarden la aldea. Iban a solicitarte que regresaras a Konoha si la situación no era muy urgente, pero yo vine para ayudarte. Además, ¿porque el clan Hyūga habría de solicitar un equipo de exploración?, tchu ahora que lo pienso, creo que solo vine por uno de tus caprichos.—Respondió Konohamaru un poco molesto de que Hanabi fuera con el de esa manera.

-¡Tonto!, no es ningún capricho. Kō… Kō ha sido secuestrado por los malditos bandidos de Ōame Kasumi.—Hanabi.

-¿Qué?—Pregunto Konohamaru evidentemente sorprendido.

-Eres un estúpido. Pero tienes razón, no debí haber pedido ayuda desde un principio, gracias por los suministros, pero creo que es mejor que te vayas.—Hanabi se dio la vuelta, pero Konohamaru empezó a hablar para detenerla.

-Espera Hanabi. Se que tu y yo tenemos problemas, pero si en verdad necesitas ayuda, no puedo dejarte sola.—Hanabi se detuvo, volvió a darse la vuelta y se acerco a Konohamaru.

-Está bien, tienes razón. Si en verdad fuiste el único que vino a ayudarme, te lo agradezco.—Hanabi.

-Bien, ahora dime, ¿que fue lo que paso?—Konohamaru.

-Ya era de noche cuando nos atacaron. Los guardias de mi clan recomendaron que descansara en un hotel, pero tenia pensado llegar a tiempo a la reunión en la que se discutiría la situación de mis sobrinos, y su relación con Jitsu , así que decidí seguir con el viaje a pesar de las condiciones…yo jamás pensé…lo que pasaría después. De un momento a otro comenzó a formarse una espesa niebla alrededor de nosotros, yo iba en la caravana y fue en ese momento que tuve mi última conversación con Kō.

FLASHBACK:

-¿Qué esta pasando?—Hanabi.

-Por favor Hanabi-Sama, no salga, nosotros nos encargaremos de todo.—Respondió Kō, unos segundos después empezó a dar indicaciones de batalla.—¡Prepárense, aquí vienen!—

En ese momento, de entre la niebla aparecieron varios Shinobis con un uniforme gris con tonos en negro y la banda de Kirigakure amarrada de lado, un estilo que recordaba a la manera que Zabuza Momochi vestía. Aunque superaban en número a los guardias de clan Hyūga, sus habilidades y jutsus no eran suficientes para vencer a los mejores usuarios del Byakugan.

-Esta niebla solo me hace pensar que no tenían idea de con quien estaban tratando, maldito ninja renegado.—Respondió Kō mientras tenia un duelo de Taijutsu con el que parecía ser el líder del ataque.

-Jaja, te equivocas, sabemos exactamente con quien nos enfrentamos, lo que tú no sabes, es lo que realmente queremos. Fūinjutsu: Sonzai inpei(Técnicas de sellado: ocultamiento de presencia). Ahora me ves…ahora no.—En ese momento, el atacante desapareció ante la vista de Kō. Era como si solo se hubiera esfumado, el líder de la guardia del clan estaba tan sorprendido que bajo la guardia por un momento, durante esos instantes sintió un golpe en la nuca, y cayó inconsciente en el suelo. De repente Kō comenzó a flotar y a alejarse de la caravana, al igual que los demás Shinobis renegados. La niebla comenzó a dispersarse tan pronto como los atacantes se habían alejado, Hanabi salió de la caravana de una manera desesperada, mientras miraba hacia la dirección en la que se había alejado los Ninjas renegados, sin embargo, a pesar de tener su Byakugan activado, no podía ver nada, más que el oscuro bosque que se encontraba enfrente.

Fin del flashback

-Ya veo, así que esa es la razón por la que ni siquiera ustedes pueden encontrarlo.—Konohamaru.

-Si. No se que fue lo que hizo, pero logro ser invisible incluso para el Byakugan. Estaba tan sorprendida que no pude reaccionar a tiempo, solo pude ver como Kō se alejaba de nosotros.—Dijo Hanabi mientras apretaba sus labios en señal de coraje.

-Tranquila Hanabi. Esto definitivamente estaba planeado. Tú jamás fuiste el objetivo, por alguna razón querían Kō. Dime, ¿en ningún momento viste a Ōame Kasumi?—Pregunto Konohamaru mientras tocaba el hombro de Hanabi.

-No, la hubiera visto desde un principio. Todos los atacantes que nos emboscaron eran hombres, incluso quien se llevó a Kō.—Hanabi.

-Entiendo, ahora todo tiene sentido.—Respondió Konohamaru.

-¿A que te refieres?—Pregunto Hanabi interesada.

-Kirigakure y varias aldeas han entregado informes de inteligencia en los que se coincide que Ōame Kasumi, ha perdido el liderazgo de su organización de bandidos y ninjas renegados. Al parecer gran parte de sus hombres se revelaron contra ella bajo el liderazgo de Isao Rinzu, el segundo Shinobi más fuerte después de Kasumi.—Agregó Konohamaru.

-Ya veo, yo también había escuchado algo sobre eso, pero…no entiendo como esto explica lo que sucedió.—Dijo Hanabi confundida.

-Isao Rinzu es fuerte, sin embargo no es rival para Doku no Kiri Kasumi (Kasumi de la niebla venenosa). Sabe que en cualquier momento Kasumi intentara recobrar el control de su organización, y necesita aumentar su poder en muy poco tiempo. Kasumi perteneció a la banda de Zabuza Momochi cuando era una niña, y recibió el entrenamiento del asesino silente y al parecer es tan buena como el demonio oculto entre la niebla. Isao lo sabe, así que necesita una forma de vencerla en una palea en esas condiciones, por lo que puedo concluir que….—Konohmaru fue interrumpido por Hanabi

-Quiere el Byakugan.—Dijo Hanabi con un tono de preocupación.

-Necesitamos encontrar a Kō pronto.—Konohamaru.

Dentro de un bosque muy espeso, se podía observar un movimiento inusual de las ramas de los arboles, mientras las hojas caían al ritmo de estos. Unos segundos después los movimientos se detuvieron y varios Shinobis comenzaron aparecer en las ramas mas altas de los arboles.

-Demonios, este jutsu es muy difícil de mantener. No me puedo mover ni la mitad de rápido de lo que puedo normalmente.—Se quejaba uno de los Shinobis que coincidía con el aspecto de los que atacaron la caravana del clan Hyūga.

-Paren de llorar, no nos hemos alejado mucho de la vista del Byakugan, seguramente están buscando a su amigo perdido y no tengo la intención de ser encontrado. En el pasado, a Zabuza-Sama le costo mucho trabajo conseguir este jutsu de sello del clan Uzumaki, y gracias a la única utilidad que ha tenido Kasumi en todo este tiempo, hemos logrado dominarlo, así que es mejor que dejen de quejarse y continuemos con el trayecto.—Comento Isao Rinzu, unos segundos después, todos los ninjas volvieron a desaparecer y se volvieron a mover las ramas de los arboles. Mientras estaban en movimiento de nuevo, Isao comenzó a pensar para si mismo.—Con esto, Kasumi ya no será rival para mi, y la organización volverá a ser lo que era desde un principio.—

En unas ramas aun más altas, un Shinobi de pelo rojo observaba la huida de los ninjas por medio del movimiento de las ramas.

-Kasumi, pudo manipular la situación para que Isao se animara a robar el Byakugan. Ahora solo falta conseguir la llave y el candado. Y ni siquiera el destello Naranja podrá detenernos.—Dijo Yūjin con un rostro serio.