Situaciones Inesperadas

En la guarida de Jitsu. Takumi y Yujin eran los únicos que faltaban para comenzar la reunión. La reunión de aquella organización que le estaba causando muchos problemas a la Alianza Shinobi y al gran Destello Naranja, Uzumaki Naruto.

-Aquí esta Kazuto. El Gobi.—Dijo Takumi, colocando la tetera en el centro del lugar.

-Fue un gran trabajo Takumi. Con esto, estamos cada vez mas cerca de lograr nuestras ambiciones.—Kazuto.

-¿Y entonces?, ¿comenzamos con el sellado del Gobi Kazuto?—Pregunto una peliroja que estaba sentada, y con los brazos cruzados.

-Ahora que tenemos al Gobi en nuestro poder, me gustaría primero, discutir otros asuntos.—Respondio el líder de Jitsu.

-Así es niña, no seas tonta y tranquilízate. No es como si el Gobi tuviera prisa.—Agregó Kasumi.

-¡Maldita Kasumi!—Alegó con Rabia Sumiko mientras apretaba su puño en el aire.

-Oh vamos, ¿en serio empezaran a pelear en este momento?—Comento Kai quien cargaba con Samehada en su espalda.

-No, claro que no chicos. Es solo una pequeña diferencia que no tiene importancia.—Respondió Kasumi mientras caminaba y esta vez se dirigía a Kai.— Oye Kai, veo que lograste apoderarte de Samehada. ¿Sabes?, hoy tuve una conversación con unos ANBU de Iwagakure. Me hicieron recordar a mi legendario mentor y su increíble espada Kubikiribōchō. ¿No será que la tendrás en tu reciente colección? Puedo comprártela si lo deseas.—Kasumi.

-Lo siento Kasumi, pero esa espada no la tengo. Si la quieres, tendrás que derrotar a Suigetsu Hōzuki.—Kai.

-¿Huh?, así que ese tipo la tiene.—Kasumi.

-¿Lo conoces?—Kai.

-Zabuza Senpai tenía alumnos por doquier. Sin embargo ponía más interés en los que mostraban algo inusual. No pude ganarme el puesto de favorito que ya tenia Haku-Sama pero…. mi relación con el era lo suficientemente buena para que me contára de su pasado, y los otros alumnos inusuales que tenia. Suigetsu Hōzuki, me encantaría pelear con él.—Kasumi.

-Yo tendría cuidado si fuera tú, pelo de chicle. Suigetsu Hōzuki ya no es solo el líder de los espadachines de la niebla. El es ahora el Jinchūriki del Sanbi. Bueno, aunque es probable que no necesite a su Bijū para patear tu esfumable trasero.—Sumiko.

-¿Qué dijiste maldita?—Kasumi.

-Basta Sumiko. No tenemos tiempo para esto.—Yujin.

-Si, si…lo que sea.—Sumiko.

-Ya que el tiempo de convivir ha terminado, me gustaría proceder con los planes que hemos empezado. Kasumi… Yujin ha confirmado que Isao Rinzu ha secuestrado a un miembro del clan Hyūga. Puedes proceder en cuanto a eso.—Kazuto.

-¿En serio?, vaya. No pensé que ese idiota de Isao fuera a actuar tan rápido. Pero sin duda el que es rápido aquí es Yujin-San. Todos los planes que tenemos jamás funcionarían sin ti. Todos dependemos de Yujin-San. Incluso fuiste tu quien me enseño a usar el Jutsu de sello que Zabuza había robado en el pasado.—Comenzaba a comentar Kasumi mientras hablaba en un tono seductor y comenzaba a dar vueltas alrededor de Yujin. Lo cual comenzaba a molestar a Sumiko. Sin embargo Yujin solo parecia ignorarlo.

-Oye, ¿se puede saber que estas haciendo pelo de chicle? Aléjate de mi hermano.—Sumiko.

-Oh, así que es cierto que los hermanos son celosos. Que extraño.—Kasumi.

-Oigan, y a todo esto, ¿como es que descubrieron a Sumiko antes de que pudiera marcar a la hija del Hokage?, ¿no se supone que estaba usando ese jutsu que sella la presencia?—Kai.

-Ya les dije que fue un tipo de pelo violeta que se reía como lunático. Me lanzo una serpiente encima como si supiera donde estaba y tuve que cancelar el jutsu para poder evadirla.—Sumiko.

-Ya tendremos manera de averiguar que fue lo que salió mal. Por ahora, debemos concentrarnos en otras cosas. Sumiko…. ¿Obtuviste tu otro encargo?—Kazuto.

-Si, aquí esta el pergamino. Ya esta preparado, solo tienes que realizar la técnica y listo.—Sumiko.

-Entiendo. Yujin, ¿tienes los talismanes para poder controlarla?—Kazuto.

-Si.—Yujin.

-Esperen un momento. ¿En verdad vamos a controlarla? No puedo asegurarlo, pero seguro es más débil que Deidara y Sasori, supongo que podemos manejar la situación. Además, no me siento cómodo haciéndole esto a….—Sumiko.

-Comprendemos Sumiko. Pero es necesario. En esta ocasión, creo que sera mejor no correr algún riesgo. Es importante su completa cooperación, incluso si esta dispuesta a ayudarnos.—Yujin.

-Se que les dije que no usaría este tipo de técnicas contra nuestros adversarios. Pero en este caso, es solo para obtener la información que necesitamos. No hare uso de su fuerza, y evitaremos las situaciones sentimentales.—Kazuto.

-¿Y bien?, ¿Cuándo lo vamos a hacer?—Kai.

-No hay que apresúranos aun. Me gustaría comenzar a moverme cuando los Kages dejen de estar reunidos y vuelvan a sus respectivas aldeas. Además, necesito apropiarme del poder del Gobi para aumentar nuestra fuerza y posibilidades de éxito.—Kazuto.

-Que aburrido. ¿Y cuanto se supone que hay que esperar?—Kasumi.

-Con la captura del Gobi, hemos realizado un golpe importante contra la alianza Shinobi. Es obvio que no se tomaran a la ligera el hecho de que Takumi haya sido quien lo tomó. Además de que ha sido revelada su participación en Jitsu, al igual que la tuya Kasumi. Lo mas sabio por el momento, es mantenernos inactivos, aumentar nuestras fuerzas, y volver a actuar cuando menos se lo esperen. No podemos permitirnos ser vencidos por ellos. No si queremos que una nueva paz gobierne este mundo Shinobi. Si….una paz eterna.—Kazuto.

-Entiendo. Entonces comenzaremos el proceso de sellado.—Sumiko.

-Bien, yo iré a vigilar a Isao. Actuare cuando lo creas conveniente.—Kasumi.

-Iré a familiarizarme con Samehada, y a perfeccionar mi Kenjutsu ahora que poseo 5 Katanas de la niebla.—Kai.

-Yo no necesito decir lo que tengo que hacer. Nos vemos.—Hagane.

-Yo solo necesito descansar un poco.—Takumi.

En Iwagakure, Akatsuchi se encontraba con la unidad de cifrado para enviarle un mensaje al Tsuchikage que se encontraba en Konoha.

-¿Ya esta listo el mensaje?—Akatsuchi.

-Si señor.—Shinobi de cifrado.

-Bien. Envíenlo cuanto antes. Esta información no puede esperar.—Akatsuchi.

-Si. Sera enviado en nuestra halcón mas veloz.—Shinobi de cifrado.

-Maldición. No debí haberme confiado de esa manera. No tenia idea del poder que Takumi escondía…ahora que lo pienso, seguramente lo hiso a propósito. Es cierto que es el mejor Tokubetsu Genin de su generación, pero eso es nada comparado con las habilidades que acaba de mostrar. Si es cierto que venció a Deidara, sin duda es peligroso. Sin embargo, lo más preocupantes es que Kazuto sea capaz de usar el Edo Tensei. Si lo que dijo Takumi es cierto…probablemente estemos en un problema mas grave de lo que pensamos.—Pensó Akatsuchi antes de que la veloz ave se apresurara a llegar a Konoha.

El día transcurría en la Aldea oculta entre las hojas. Mientras Naruto y Kakashi buscaban a Keisuke. Sasuke ya había regresado con Midori para hablar con Sakura.

-Veo que ya están aquí Sasuke-Kun, y Midori-Chan.—Dijo Shizune mientras se agachaba para saludar a Midori.

-Estamos aquí porque confiamos en tu opinión Shizune. Ahora…¿Qué debemos hacer?—Sasuke.

-Primero deberán entrar Hinata y tú. Hinata estará ahí para brindar un apoyo a Sakura. Después de todo no le será fácil manejar la situación ahora que sabe que en realidad Sasuke Uchiha es su esposo.—Shizune.

-Entiendo.—Respondio el pelinegro, pero en ese momento su hija lo jalo de su pantalón para preguntarle algo.

-¿De que están hablando papa?—Midori.

-No te preocupes Sasuke, yo me encargare de explicarle todo mientras estas en el cuarto.—Comento Shizune.

-Te lo agradezco. Minato…tu sabes que tu madre se pondrá bien ¿no es así?—Sasuke.

-Por supuesto padre.—Fue lo único que Sasuke esperaba escuchar antes de entrar al cuarto. La primera en pasar fue Hinata, sin embargo tan rápido entro Sasuke, la peli rosa desvió su mirada de la puerta mientras intentaba ocultar el ligero sonrojo de su rostro.

-Hola de nuevo Sakura-San.—Dijo amablemente Hinata, sin embargo tan pronto se acerco a Sakura, la pelirosa la jalo apresuradamente del brazo para poder susúrrale algo al oído.—¿Que pasa Sakura-San?—

-¿Qué hace Sasuke aquí?—Sakura.

-Bueno, en realidad yo…yo te dije antes que seria una buena idea, que seguramente te ayudaría a recordar las cosas.—Hinata.

-Lo se pero…ahora que el esta aquí yo no….—Sakura.

-Tranquila Sakura-San, por eso yo estoy aquí.—Respondió Hinata tomando de la mano a su amiga. Sasuke sabía exactamente lo que estaba sucediendo, y por esa razón, le estaba dando a Sakura su espacio.

-Entonces….Hinata me dijo que te sietes mejor.—Comento Sasuke mientras se recargaba en un pared cercana.

Si…si Sasuke-Kun. Ya me siento mejor.—Sakura.

-También me dijo que piensas que esto es Genjutsu.—Comento Sasuke con un tono frio.

-Ah eso…jajaja, este…yo, bueno, es solo una idea Sasuke-Kun, es que yo…yo no recuerdo mucho sobre…ya sabes…nosotros.—Sakura.

-Ya veo. Supongo que jamás pensaste que me enamoraría de ti.—Las palabras de Sasuke dejaron a la pelirosa helada por un momento. A pesar de que estaba evitando tener contacto visual con el pelinegro, no pudo evitar el impulso de ver la mirada de Sasuke después de haber dicho aquellas palabras. Todo en el era exactamente como lo recordaba. A pesar de tener mas de 30 años, Sasuke se seguía viendo muy joven, con una belleza madura que lo hacia ver aun mas atractivo. Su voz, su manera de hablar, incluso se distinguía esa altanería en su forma de expresarse, y sin embargo había una pequeña diferencia que Sakura noto en el instante. Su mirada, su mirada era segura como siempre, pero dulce al mismo tiempo. La mirada de alguien que ya no odiaba, tal vez la mirada del hombre más frío que por fin, había logrado enamorarse. Tan solo unos segundos fueron suficientes para que Sakura sintiera que amaba más a Sasuke, si es que eso era posible. Sin embargo, la pelirosa sintió que lo había mirado por demasiado tiempo, así que rápidamente bajo la mirada, con la intención de ocultar el sonrojo que rodeaba sus mejillas.

-Si…debe ser eso. El Sasuke-Kun que conozco…el no…el no se enamoraría de una chica como yo.—Comento Sakura un poco triste al darse cuenta de las palabras que había dicho. Siendo dura consigo misma, intentando convencerse de que jamás seria feliz con Sasuke. Hinata también se sintió triste, y tomo con más fuerza la mano de Sakura para brindarle su apoyo. Sasuke dedujo muchas cosas de su pequeña conversación con Sakura, asi que decidió usar su intelecto para mejorar la situación.

-Humph. Tampoco te hagas ideas erróneas Sakura. No es como si me hubiera enamorado de ti a primera vista. La razón por la que hablas de esa manera, se debe a que simplemente no recuerdas las razones por las que me enamore de ti.—Volvió a comentar Sasuke en un tono frío.

-Sasuke-Kun….—Dijo Sakura confundida por las palabras de Sasuke.

-Es hora de aclarar la razón por la que estoy aquí Sakura. Tu tienes razón, jamás me enamoraría de una mujer como tu. Yo estoy enamorado de Uchiha Sakura, mi esposa y la madre de mis hijos. Yo no estoy aquí para seducirte, yo estoy aquí para hacerte recordar a la grandiosa mujer que eras, hace solo unas horas. –Sasuke dejo de recargarse en la pared, y se dirigió a la puerta.

-Espera Sasuke-Kun, no…no te vayas.—Sakura.

-Humph. Para que fueras asimilando la idea, Hinata te debió haber comentado acerca de nuestros hijos. ¿O me equivoco?—Sasuke.

-Si, ella…ella ya me lo había dicho Sasuke-Kun.—Sakura.

-Sea esto un Genjutsu o no. Dime Sakura, ¿no te gustaría ver a nuestros hijos?—Sasuke.

-¿Qué?—Dijo Sakura sorprendida.

-Tal vez pensaste por un momento que se trataba de una mentira, pero si es así, te equivocas. Ellos están detrás de esta puerta, esperando que yo la habrá para que entren ver a su madre.—Sasuke.

-¡Espera Sasuke Kun!, eso, eso no seria….—Sakura.

-No te preocupes. Ellos ya están al tanto de tu situación. Están completamente consientes de que no los recuerdas. Pero ellos aman a su madre, y el hecho de que no los recuerdes, no es una razón para que no quieran entrar a verte.—Sasuke.

-Pero no me siento…no me siento preparada para….—En ese momento Hinata interrumpió a Sakura.

-Tranquila Sakura. Todo estará bien, después de todo son tus hijos. Créeme que sabrás como tratarlos.—Hinata se levanto, y decidió salir por la otra entrada del cuarto.—Ahora dejare solo al clan Uchiha.

-Pero….—Sakura.

-No tienes que preocuparte por eso. Antes de que pasen te diré como se llaman, cual es su edad, y su personalidad. Lo demás, lo sabrás cuando hables con ellos.—Sasuke se alejo de la puerta, se sentó en el asiento donde estaba Hinata anteriormente, y comenzó a hablar con Sakura. Después de unos minutos… Sasuke volvió a levantarse para dejar entrar a Midori y a Minato.

-Espera…tengo miedo . No quiero, no quiero que se sientan tristes…o decepcionados de alguna manera.—Sakura.

-Yo también estaré aquí Sakura, no hay necesidad de que sientas miedo. Humph, aunque la preocupación que sientes por tus hijos que aún no conoces, es el primer paso para que te recuperes.—Sasuke abrió la puerta. Tan pronto la abrió, Minato entro por la puerta con sus 2 manos en el bolsillo, mientras Midori se sujetaba de uno de sus brazos. Tan pronto los vio sintió un sentimiento extraño en su mente y en su corazón. Minato le recordaba a alguien, su pelo era negro como el de Sasuke, pero tenía un increíble parecido con Uchiha Itachi. Eran un niño muy apuesto de piel blanca y ojos negros, con un cabello largo y lacio, justo como el de Itachi. Midori era una niña realmente impresionante, sus ojos color verde jade y su pelo negro ligeramente alborotado como el de su padre, se complementaban bien con su piel blanca, dando como resultado a la niña mas hermosa que había visto.

-Mami, te ves chistosa con esa banda en la cabeza.—Dijo Midori con una sonrisa. Sakura sentía muchas cosas en ese momento. Estaba conmovida de haber escuchado la dulce voz de Midori llamándola madre. Y es que no se trataba de que le hubieran dicho que esos 2 eran sus hijos. Ella sabía que sin duda, Minato Uchiha y Midori Uchiha eran sus hijos. Cada segundo que pasaba pensando en todo lo que estaba sucediendo, la hacia reconocer que era imposible que incluso un Uchiha, pudiera representar de esta manera a 2 personas que ella no conocía. Si…definitivamente, no era un Genjutsu.