Ordainetan

Por GeishaPax

y

Light of Moon 12


NOTA DE LAS AUTORAS:

GeishaPax: Ya volvimos y empieza lo divertido, espero que les guste nuestro capítulo.

Light of Moon 12: Esperemos disfruten este cap. y le den una oportunidad a esta historia un poco diferente.


Resident Evil y sus personajes son de CAPCOM.

El argumento es de sus servidoras.

Ordainetan

Tailandia del Sur, Asia.

—Nos encontramos reportando en vivo y en directo desde el lugar donde han sido liberados veinticinco menores de diferentes nacionalidades, cautivos por una organización desconocida, que de la mano de Interpol, la B.S.A.A., y autoridades locales, se ha convertido en el mayor desmantelamiento de una célula de trata de personas acontecido en el país. En este momento vemos llegar a agentes de la organización mundial "Terra Save" para brindar ayuda a las víctimas. —Informó la reportera que al ver llegar la unidad comandada por Terra Save pidió a su camarógrafo enfocarlos y seguirlos, tratando de obtener una entrevista. —Señorita, señorita, ¿podría decirnos algo sobre el estado de salud de los menores?

—Aún no tenemos información sobre el caso, en cuanto tengamos algo, se dará un comunicado a los medios. Gracias. —La pelirroja acosada por los medios quiso ser amable para evitar malas especulaciones pero a veces la prensa no ayudaba, a pesar de estar siendo resguardada por un grupo de policías que detuvieron a la gente en el primer retén, los medios se habían duplicado.

La periodista intentó acercarle el micrófono a la cara pero Claire Redfield alejó el aparato con la mano, estaba un poco fastidiada por la actitud de la prensa y la ineficacia de la policía al poner el cerco.

Se alejaron como pudieron de la gente y pasaron encima del primer cordel.

—¿Qué tenemos aquí, Moira? —Cuestionó Claire a su subordinada al recibir la tableta con la información del caso.

—Es una supuesta fábrica textil que por cuestiones fiscales fue clausurada diez años atrás, había material y equipo médico que ya fue confiscado y mandado a analizar. —Señaló con la mano algunas de las ambulancias. —Claire, no quiero sonar paranoica pero, todos los chicos sustraídos, son pelirrojos, de ojos azules…

La activista tragó saliva.

—Esto no significa nada, Moira.

—Hay un hombre con el que deberías hablar.

Las dos mujeres avanzaron hasta una zona de matorrales, en donde varios agentes de la Interpol se encontraban inspeccionando lo que de lejos parecía ser un cadáver.

Claire frunció el ceño, por lo general una agencia de ese estilo no llamaría a Terra Save, a menos que…

—Señor, la directora de operativos, Claire Redfield.

—Mucho gusto, Señorita Redfield. Haytham Bears, Director General de Interpol, Francia. —Se presentó un hombre mayor que vestía un traje gris, estrechando la mano de la activista. Moira hizo un gesto de despedida y se separó para continuar con su reporte.

—El gusto es mío.

—Verá, señorita Redfield, el asunto que nos tiene aquí, es un poco más delicado de lo que creíamos, tan es así que en Interpol no nos pudimos hacer cargo de ello sin necesitar ayuda de ustedes y de la B.S.A.A. En este momento uno de mis agentes más experimentados está hablando con el representante de la B.S.A.A. para explicarle a la par la situación. Mire, de hecho allí vienen. —Señaló mirando a dos hombres que se acercaban.

—¿Chris? —Dijo la Redfield al reconocer al mayor de la B.S.A.A.

—¿Lo conoce? —Preguntó Haytham.

—Es mi hermano.

—Claire, ¿qué haces aquí? —Cuestionó Chris un tanto sorprendido de ver en esa operación a su hermana mayor.

—Vaya casualidades de la vida, nunca había visto a dos hermanos inmiscuidos en este mismo negocio, pero supongo que eso facilitará las cosas. —Mencionó el titular de Interpol y continuó: —Como ya se les ha explicado la situación se nos está saliendo de las manos y fue que solicitamos el apoyo tanto de la B.S.A.A. como Terra Save.

El tercer hombre hizo un chasquido para hacerse notar y fue que su jefe lo presentó con los hermanos.

—Señores Redfield, les presentó a uno de mis mejores elementos, el señor William Coen, oficial al mando de esta operación. William, los hermanos, Chris y Claire Redfield.

—Ya nos hemos presentado. —Mencionó el de cabello oscuro refiriéndose a Chris y enseguida desvió su mirada a la pelirroja. —Encantado de conocerla, señorita Claire Redfield.

Claire asintió y le dedicó una sonrisa cálida al recién llegado. El mayor de Interpol, continuó;

—Ya que todos nos conocemos; ahora les informo. Como ya lo saben, las desapariciones llamaron la atención de la Policía Internacional al ser los plagios de personas con características similares; cabello rojizo, ojos azules, piel blanca…

Claire resopló, ese tema no dejaba de inquietarle.

—El operativo se estaba llevando a cabo con todas las medidas de precaución y rigor posibles, al mando del Señor Coen, cuando fue que encontramos una anomalía.

—Fue cuando encontramos el cadáver del infectado, alguien le había disparado. —Informó el de cabello oscuro, llevándose ambas manos a los bolsillos. —Supimos que no estábamos tratando con cualquier criminal.

—¿Cómo identificó con precisión al infectado? —Cuestionó Chris un tanto escéptico, no era normal que una persona que no estuviese integrada de lleno en alguna organización como Terra Save, B.S.A.A. o D.S.O. supiera distinguir cuando una persona se infectaba de alguna cepa de virus y se transformara en no-muerto.

Billy enarcó una ceja. No hablaba con nadie acerca de lo sucedido en el Ecliptic Express y no le apetecía contar esa historia a un desconocido.

—Estudios, señor Redfield. En Interpol es nuestro deber conocer a profundidad todo tipo de amenazas y desastres que hayan atentado contra los civiles en algún momento. —Respondió Coen con astucia, saciando por un momento la curiosidad del representante de la B.S.A.A.

El ex S.T.A.R.S. no quedó del todo convencido pero en ese momento uno de los subordinados del titular de la Policía Internacional se acercó:

—Señor, disculpe. —Se disculpó un agente. —Hay un hombre que estaba merodeando la zona.

—Pues llevenlo a custodia. —Sentenció Haytham Bears.

—Señor, debería ver…

—Puedo presentarme solo, gracias. —Un hombre castaño de más de cuarenta años, bronceado, latino, unas cuantas canas enmarcaban sus patillas.

Extrañamente se le veía tranquilo, tranquilo para haber llegado ante la mirada de los presentes, con un zombie al que le voló los sesos frente a sus narices.

—Carlos Oliveira, ex mercenario de la U.B.C.S, investigador privado y asesor de la policía de Nueva York.

Claire y Chris intercambiaron miradas ante la revelación. Por su parte William Coen se había sorprendido por la identidad del tercer hombre que implicaba en toda su extensión a Raccoon City, pero trató de disimular su sobresalto.

—Perdonen mi descortesía y mi falta de educación al haber escuchado su conversación, pero yo fui quien le disparó al infectado. Por cierto, un gusto conocerlos, señores Haytham Bears, William Coen, Chris y Claire Redfield.

—¿Cómo sabes de nosotros? —Replicó nuevamente el veterano de guerra con mala espina.

—Es mi deber saberlo, para eso me pagan. —Dijo con suficiencia el investigador. —Además todos tenemos un pasado que nos une por desgracia: Umbrella.

Carlos empezó a relatar de forma breve su inicio en las operaciones de guerrilla antigubernamental de Sudamérica, cuando fue reclutado por la corporación Umbrella para alistarse a la unidad de operaciones especiales U.B.C.S, el fallido rescate en el medio oeste de Montana; el breve pasaje con una mujer policía de la ciudad de los muertos hasta el tormentoso ataque. La vida posterior del especialista en armas pesadas fue interesante; seguido de una lucha por limpiar su nombre y asegurarse de que su reputación como la de soldados como Mikhail Victor fuese limpiada.

Con las pocas evidencias en contra de Nikolai Zinoviev, jefe de escuadra que había llevado al límite las enfermas metas de Umbrella para medir el rendimiento de BOWs y la terrible caza del arma con el nombre código "Némesis" que tenía el propósito de aniquilar a los miembros restantes del casi extinto grupo de los S.T.A.R.S.

Las revelaciones del hombre para obtener la confianza de la mayoría fueron las siguientes:

Nicholai había visto a una mujer cerca del edificio de la comisaría de Raccoon. Se trataba de una chica de rasgos asiáticos, vestida con un traje rojo ceñido sin mangas y que empuñaba una pistola como si supiese utilizarla. Nicholai la estuvo buscando durante casi cuatro horas, pero no volvió a ver a aquella mujer misteriosa.

El segundo brote de T-virus fue causado por las malas condiciones de higiene en la instalación de investigación de Umbrella de disposición de material, de nombre clave "Fábrica Muerta". En el futuro, la empresa debía tomar mayores precauciones en la liquidación de sujetos de pruebas virales.

El investigador de Umbrella Albert Wesker fielmente ejecutó sus órdenes de cubrir el brote en la mansión y conducir a los miembros S.T.A.R.S. en la zona a comprobar al B.O.W. en combate. Sin embargo, varios de los miembros de S.T.A.R.S. fueron capaces de escapar de la mansión antes de que Wesker destruyera la instalación. Wesker fue dado por muerto, asesinado por su propio y querido prototipo de Tyrant. Sin embargo, sabemos que esta información no puede ser verdadera. Wesker estaba probablemente vivo. Su fracaso de ponerse en contacto con Umbrella después del incidente quiere decir que él trabajaba con agencias exteriores o para él mismo como un operativo traidor.

Los miembros S.T.A.R.S. que escaparon de la mansión intentaron revelar la información al público en cuanto a la participación de Umbrella S.A. en el incidente del brote. Los miembros que sobreviven de esta unidad de policía son: Chris Redfield, Jill Valentine, Barry Burton, Rebecca Chambers y Brad Vickers. El brasileño había encontrado a la muchacha Valentine vagando por la ciudad infestada.

Una muchacha llamada Claire Redfield se infiltró en el laboratorio de Birkin y obtuvo el antídoto del G-virus. Sin embargo, según se informa ella lo usó para salvar a la niña de Birkin. Al parecer Birkin infectó a su propia hija. La muchacha, según se informa, fue salvada, pero este comportamiento extraño del sujeto infectado del G debería ser estudiado más lejos antes de que fuesen llevados a cabo más experimentos. Además, de que Nicholai advirtió una amenaza posible a todas las instalaciones de Umbrella. La comprobación de fondo solicitada por el Sr. Spencer confirmó en su momento que Claire Redfield era la hermana menor de Chris Redfield, que pudo haber entrado en Raccoon City en busca de su hermano. El paradero corriente de Chris Redfield y Claire Redfield fue desconocido. Se predijo que si la hermana no encontraba al hermano, ella seguiría buscándolo entrando en otros edificios de Umbrella e instalaciones. Que preparara a sus soldados en cuanto a esta amenaza, de modo que los hermanos Redfield no se infiltraran en las instalaciones de la indetectable Isla Rockfort.

Carlos descubrió muchos de los informes del desaparecido Nicholai. Ser despreciable que logró escapar de las manos de la justicia en 1998.

—¿Y eso como explica qué se encuentre aquí, Señor Oliveira? —Interrogó Claire después de escuchar con cuidado la historia que la involucraba directamente.

—¡Hey, dulzura! No soy tan mayor. —Replicó el ex mercenario provocando que Bears riera, los ojos en blanco de Billy, una mueca desagradable de Chris y el sonrojo de la mujer. —Como dije al inicio, soy investigador privado, y fui contratado por Anthony Altobello…

—¿El panadero que tiene un programa en televisión por cable? —Preguntó aún más extrañada la mujer, ante la mirada confusa de su hermano con la conversación.

—Su hija, Victoria Altobello, fue sustraída, y ¿físicamente cómo creen que es?

—Creo que es obvio… —La respuesta del ex marine fue interrumpida.

—Con la particularidad de que Victoria Altobello es paralítica por esclerosis múltiple. —Acotó el hombre, sacando una foto de su camisa. —Me llegó esto gracias a mis contactos.

El capitán de la B.S.A.A. tomó la foto y fue rodeado por los demás, descubrieron a la joven de pie con la piel extrañamente más pálida de lo normal.

—Un caso muy extraño, debo decir, la chica está aquí y aparece en cámaras de seguridad junto al enrejado caminando como si nada, ¿cómo explicarían eso a su padre?

—No es un caso aislado, también tengo el reporte de Richard James y Samuel Souza, dos jóvenes ciegos de Alaska y Venezuela respectivamente que también fueron plagiados. Probablemente tenga algo que ver con el caso de Victoria. — Comentó Coen interviniendo en la conversación.

Chris negó con la cabeza, aún bastante confundido.

—Si están utilizando a estos chicos como conejillos de indias potenciando sus habilidades con algún virus, quiere decir que se trata de alguien que ya ha estado involucrado en estos asuntos de bioterrorismo. —Habló el mayor Redfield, desarrollando una posible hipótesis.

—Lo mismo creemos, es por ello que recurrimos a ustedes. —Completó Haytham considerando probable el planteamiento de Chris.

—Tenemos que atender rápido a las víctimas. —Afirmó Billy poniendo manos a la obra.

—¿Claire crees que podrías darnos una mano con eso? —Preguntó Redfield a su hermana menor.

—Seguro, y… —Calló de golpe, sintió su teléfono vibrar. — Esto se pone interesante.

No hizo por separarse de sus colegas, con media sonrisa habló al fin:

—Leon, ¡qué sorpresa! No esperaba tu llamada. —Activó la cámara de la videoconferencia y observó al agente de la D.S.O. aún en su oficina.

Esto es un poco confuso querida Claire pero, me han hecho comunicarme directamente contigo. No te encontré en la oficina y pensé que, tú sí tienes vida…

—No, no la tengo. —Sonrió con ligereza. —Estoy en una escena de crimen, pero dime, ¿por qué razón soy importante para los súper agentes?

Hubo un secuestro que involucra a la familia del embajador ruso…

—Déjame adivinar, galán. — Carlos se paró junto a la activista rodeándola con un brazo, provocando un nada discreto levantamiento de ceja del ex policía. —Hombre o mujer entre quince y diecisiete años, secuestrado, con el mismo look de ésta preciosura.

Claire, ¿quién carajo es este tipo?

—Creo que debemos hablar con la gente que me acompaña, Leon.

La motociclista hizo una seña a su hermano para que se acercara con la gente de la Interpol.

Si el grandote está ahí, debe ser serio.

—Y vaya que lo es, ellos son Carlos Oliveira, Haytham Bears y William Coen. — el latino no soltó a Claire pese a la mirada inquisitiva del rubio. —Les presento al agente Leon Scott Kennedy de la D.S.O.

La activista empezó a relatar con la ayuda del extrovertido brasileño la situación, seguido de las acotaciones de Coen y su superior. Jóvenes con alguna clase de discapacidad o enfermedades sin cura conocida aparecían sanos.

Chris por su parte externó su preocupación al saber que de alguna forma los presentes con excepción de la gente de Interpol fueron involucrados directamente con los incidentes de Raccoon y con los hallazgos de muertos vivientes en la zona del rescate.

—Estamos ante un posible secuestro para experimentación. —Añadió Bears. —Es por ello que me atrevo a proponer que trabajemos en conjunto; La B.S.A.A., Terra Save, el señor Oliveira y usted como titular de la D.S.O.

Al escuchar esto, William Coen fue el primero en mostrar su descontento.

—Haytham, creo que involucrar a tanta gente en la misma misión resultará contraproducente. —Expresó el agente de Interpol en un intento de protesta.

—¿Pero por qué lo sería? ¿Acaso usted duda de la capacidad de alguno de nosotros o de la bella señorita? —Intervino Oliveira sin soltar a Claire.

Leon puso mala cara, sin poder ocultar su disgusto y Chris también frunció el ceño con expresión pocos amigos, ese tipo estaba coqueteando con su hermana de una manera bastante evidente y Claire no parecía incómoda con ello.

—Por supuesto que no, sólo que creo que de manera individual seríamos más productivos. —Contestó Billy casi de inmediato con notoria molestia. El tal Carlos comenzaba a caerle mal.

—Pienso lo mismo que Carlos, —mencionó la Redfield tuteándolo por primera vez. —En conjunto nos será más fácil resolver este lío, cinco cabezas piensan mejor que una. ¿O tú qué opinas Chris?

El interpelado desvió la mirada unos segundos, estando poco convencido de la idea de su hermana, pero pensó que quizás la posibilidad de éxito era más alta trabajando en conjunto. Tampoco le agradaba mucho la idea de trabajar con tanta gente, pero siendo una situación especialmente riesgosa, no iba a negarse.

—Quizás tengan razón.

—Entonces creo que es de común acuerdo. —Deliberó el líder de Interpol, ignorando la opinión de Leon. —Oficialmente, formamos un equipo.