La Historia del Sonzai Inpei

-Sin embargo, yo estuve presente durante el ataque. Estaba discutiendo con Shino en ese momento, se molesto porque no había escuchado el tonto comentario que había hecho. Se como funciona el Hiraishin no jutsu, lo vi durante la guerra, y pude percatarme de una extraña situación. Tan pronto se transportaba el usuario, me era más evidente detectar su aroma, eso por la repentina aparición de su presencia en la atmósfera. Si alguien que no estaba durante la cumbre desde un principio, hubiera aparecido, habría detectado su aroma inmediatamente, pero no detecte algo diferente.—Kiba.

-Además, esta persona era invisible, incluso para el Byakugan, ¿como es que logro acercarse a mí sin que alguien a excepción de Rikuto, detectara su presencia?—Sharin.

-Oh, es probable que se deba a que sello su presencia con el Sonzai inpei.—Dijo una voz distinta a la de todos los que se encontraban ahí desde un principio. Rikuto y Yoshiro parecieron haberla escuchado antes. Cuando todos se voltearon a ver de quien provenía esa voz, se sorprendieron al ver a Kakashi, acompañado de un anciano.

-¿Sellar su presencia?—Kiba.

-Keisuke-Sama.—Dijo Sharin sorprendida.

-Pero si es el mugre anciano pervertido.—Dijo Suigetsu mientras lo señalaba.

-Es cierto, es el mismo.—Yoshiro.

-Oye Kakashi. ¿Quién es el anciano que viene contigo?—Pregunto Sasuke de una manera seria.

-El es Uzumaki Keisuke. Es la persona que me dijo como funcionaba el jutsu del Shinobi que ataco a Sakura.—Kakashi.

-Oh, ya veo, con que es él. En verdad es un anciano.—Comento Naruto de una manera relajada.

-Kof, Kof, es cierto que soy muy viejo, pero no tienen que repetirlo tantas veces. Por otro lado, debo decir que es un honor conocerlo Naruto-Ōsama(Rey Naruto).—Comento Keisuke inclinando un poco su cabeza.

-Je, lo siento. Pero créame, no es necesario que me llame así. Mi nombre es Uzumaki Naruto, nada mas.—Naruto.

-Uff, que alivio. Un anciano que ha vivido tanto como yo debería quedar exento de este tipo de cortesías. Aunque probablemente mis ancestros no dudarían un segundo en golpearme por lo que acabo de decir. Afortunadamente el mismo Naruto-Ōsama me esta exigiendo que no lo llame así, y eso es algo que debo acatar.—Dijo el anciano con una sonrisa.

-Creo que se acostumbro muy rápido a la idea. Además, yo no escuche que Naruto le exigiera eso.—Dijo Ten Ten al oído de Rock Lee, mientras hacia un gesto muy gracioso.

-En ese caso. Me imagino que estas aquí para ayudarnos. Tal vez Kakashi no te lo dijo en el camino hacia este lugar, pero hemos confirmado que hay 2 miembros del Clan Uzumaki, en una organización llamada Jitsu. El primer miembro velo su propia identidad, y el segundo, fue confirmado gracias a su información. Por lo que, mas información de ese tipo, no estaria mal.—Dijo Sasuke sin perder su tono de seriedad.

-Si información es lo que quieren, se las puedo dar. Por eso accedí a venir con Kakashi. Y de hecho, la historia del Sonzai Inpei, es algo que les ayudara a entender mejor las técnicas de el poderoso clan Uzumaki, así que….—El anciano Keisuke saco lo que parecía ser un pequeño pergamino de sus túnicas, después lo aventó al piso, realizo una serie de sellos de mano, y una silla aprecio justo en el lugar del pergamino.—No soy muy joven , así que necesitare sentarme.—Esto sucedió hace unos…. Umm, la verdad fue hace mucho tiempo, y no se recordar la cuenta de los años. Así que comenzare con esta historia del Clan Uzumaki.—Keisuke.

-Genial, las historias del abuelo antes de irse a dormir.—Dijo Suigetsu en un tono burlón.

-Que bien, una historia del clan Uzumaki. En verdad me gustaría escucharla Keisuke-ojiichan.—Dijo Sharin en un tono emocionado.

-Vaya, una historia de mi clan. Yo también quiero escucharla.—Naruto.

-Vaya, esto si que es un fastidio. Pero creo que después de todo lo que sucedió hoy, nos vendría bien olvidarnos por un momento de nuestros problemas.—Comento Shikamaru a Sasuke. Después, el joven Nara se acerco a una especie de mesa y se acostó en ella, en una posición relajada y con los ojos cerrados.

-No me gusta perder el tiempo, pero Shikamaru tiene razón, tal vez no se note, pero todos deben tener sus propias preocupaciones que no los dejan tranquilos. Incluso yo.—Pensaba Sasuke mientras pasaba la imagen de Sakura por su mente.—Solo espero que podamos conseguir información útil de esto.—Penso Sasuke por ultima vez antes de recargarse en una pared y preparado para escuchar lo que el anciano tuviera que decir.

-Si todos están listos para escuchar, es hora de que comience.—Dijo el anciano Uzumaki.

-Así que al parecer si vamos a hacer esto ¿eh?—Dijo Kakashi, que también busco un lugar apara acomodarse.

-Ya que estamos en Konoha, y gran parte de ustedes es originario de esta aldea, tal vez debieron escuchar hablar de Uzumaki Mito.—Keisuke.

-¿Uzumaki Mito?—Sharin.

-Vaya, creo que me suena.—Decía Naruto con su rostro pensativo.

-Se refiere a la esposa del Shodaime Hokage, Hashirama Senju.—Yoshiro.

-Como era de esperarse, lo recordaste tan pronto escuchaste su nombre, descendiente del clan Senju, Yoshiro Senju.—Keisuke.

-Oh, ya veo, si ya lo recuerdo. Mi madre me hablo de ella, fue la primera Jinchūriki de Kurama.—Dijo Naruto, al parecer alegre de haberla recordado.

-Y una pesadilla.—Dijo una voz grave dentro de los pensamientos de Naruto.

-Jejeje ¿No se supone que todos lo fuimos Kurama?—Respondió Naruto.

-Kushina se volvió menos molesta cuando se relaciono con el Yondaime. Pero Mito…Mito siempre se tomo enserio su titulo de Jinchūriki.—Kurama.

-Jajajajaja, eso no es justo Kurama. Para ti molesto significaba que no tenias oportunidad de liberarte.—Decía Naruto en su mente.

-Cállate Naruto. En ese tiempo era alguien distinto, además, ya estaba cansado de estar sellado en mujeres, vaya que son soberbias. Tu fuiste una especie de alivio, ya que eras un chico tonto y distraído.—Kurama.

-¡Oye!—Naruto.

-Me alegra que la haya recordado Hokage Naruto.—Dijo Keisuke retomando la conversación—Sin mas preámbulos, comenzare esta historia.…..

Uzumaki Mito, era una de las mujeres más hermosas que el Clan Uzumaki había tenido. Sin contar que era parte de la familia mas importante de nuestro clan, y una extraordinaria Shinobi. Cruel con los hombres y muy amable con los niños, Uzumaki Mito era una mujer increíble. Cuando ella tenía aproximadamente 17 años, yo era apenas un mocoso, pero me sentía enamorado por primera vez. Creo que ella fue la razón por la que me volví tan amable con las mujeres….—Dijo Keisuke mientras miraba al cielo.

-¿Amable?, no, eso no es. Usted es un viejo pervertido.—Dijo Ten Ten e Ino al mismo tiempo.

-¡No soy un viejo pervertido! Ustedes son muy jóvenes para comprender el corazón de un anciano. Pero bueno, continuando con la historia…

Mito Uzumaki era una excelente mujer, pero al pertenecer a la familia real, también tenia que convertirse en una excelente esposa.—Keisuke.

-Me niego.—Mito.

-¿Qué dijiste Mito?—

-Que me niego. Yo no tengo planes de casarme tan joven padre. Quiero seguir entrenando para volverme mas fuerte, y poder defender a mi aldea.—Mito.

-Eso lo pueden hacer las demás familias Mito. Al ser de la familia real, es muy importante resguardar nuestros secretos y valiosa información, y para eso, necesitaras a un hombre a tu lado. Después tener una familia, y adiestrar a tus hijos para que continúen con la misión de nuestra familia y nuestro clan.—Decía el padre de Mito, quien tenia un aspecto un poco viejo.

-Jajaja, yo no necesito a nadie a mi lado.—Dijo Mito de una manera irónica y soberbia.

-Incluso una chica como tu no podría vivir sin amor. —Padre de Mito.

-¿Eso crees padre?, bien, entonces escucha. Yo no pienso casarme con un hombre que sea más débil que yo. Eso del amor, solo será una distracción y estorbo para mis objetivos. Espero que te haya quedado claro. Me voy, tengo que seguir entrenando.—Mito desapareció rápidamente.

-Espera hija. Al menos hubieras puesto un requisito mas sencillo..—Dijo el padre, quien fue bajando el tono de su voz tan pronto se dio cuenta que Mito estaba muy lejos para escucharlo. Después comenzó a pensar…— Sera muy dificl encontrar un hombre dentro del clan que sea mas fuerte que ella. Si creyera en el amor como las demás jovencitas, tal vez seria más sencillo.

-En el clan Uzumaki existían varias familias. Estas familias funcionaban como los clanes e unidades especiales en Konoha y las actuales aldeas Shinobi. Estaban las familias de guerreros, que se dedicaban a proteger la aldea y a las demás familias, y sobre todo a la familia real. La familia de selladores, buscadores, etc. Y éramos familias, porque todos pertenecíamos a un mismo clan. Por lo tanto, todos los miembros de cualquier familia, podían relacionarse con las demás, incluso con la familia real. Por lo que muchos hombres, sobre todo los de la familia guerrera, pretendían a Mito, y a pesar de ello, lograba vencerlos. El padre de Mito cayó en cuenta de que su hija jamás se casaría por decisión propia, y que si permitía pasar más tiempo, se volvería cada vez más difícil lograr que se casara y tuviera una familia. El padre de Mito tenía que acercar un hombre a su hija antes de que se le endureciera más el corazón. Al ser de la realeza, Mito Uzumaki tenía prohibido salir de la aldea sin consentimiento de su padre o una gran guardia que la estuviera protegiendo, además de que a ella tampoco le agradaba la idea. Con las guerras constantes y los conflictos en el mundo Shinobi, sentía que con su ausencia, dejaba en gran vulnerabilidad la aldea del remolino. Así que aprovechándose de esta situación, su padre decidió organizar bodas seretas y presentarle pretendientes constantemente, hasta lograr que al menos se casara para que su padre dejara de molestarla. Al principio parecía funcionar, era mayor el número de pretendientes que llegaba a cortejarla, se decía en toda la aldea que habría fiestas todo el día relacionadas a la boda de Mito, incluso no la dejaban en paz cuando estaba entrenando, por lo que Mito no tardo mucho en desesperarse, hasta que un día, los pretendientes ya no la encontraron. Toda la gente de la aldea que funcionaba como centinelas para decirles en que parte de la aldea estaba Mito, tampoco podían verla. Finalmente cuando las fiestas cesaban, Mito volvía a aparecer…y con una sonrisa llena de felicidad, orgullo y soberbia.

-¿Creí que no te gustaba salir de la aldea Mito?, además, tienes prohibido salir de ella.—

-Es cierto, jamás te he mentido en cuanto a eso padre. En ningún momento he salido de la aldea, además, lo selladores te informarían si eso llegase a suceder, ya que nuestra aldea es rodeada por una barrera que indica exactamente quien sale y quien entra. Y si eso no es suficiente, recuerda que desde pequeña fue marcada con un sello especial. Por si me secuestraban, al salir de la aldea, seria transportada directamente a tu lado,. Simplemente me escondí muy bien, eso es todo.—Dijo Mito mientras desayunaba un poco de fruta.

-¿Esconderte?, ¿y como puedes esconderte tan bien para que absolutamente nadie te encuentre? ¿Eh? Acaso te la pasas escondida en un lugar todo el día, sin comer durante tanto tiempo, a pesar de que te encanta comer.—Dijo el padre un poco irritado. Mito se sonrojo un poco, pero recobro su altiva expresión.

-Eso no es problema para mí. Ya te dije que jamás me casare con alguien que sea más débil que yo. No importa las bodas secretas que organices, o las personas que traigas.—Mito se levanto y decidió marcharse.

Después de las seguidas discusiones con su hija, su padre no se dio por vencido, pero se vio obligado a pedir ayuda externa. Ya que Mito seguía desapareciendo por largos periodos de tiempo, hasta que sus pretendientes se daban por vencidos. Tanto era el deseo de que su hija se casara, que llego a traer a los mejores ninjas del clan Inuzuka, y el mejor rango de visión del clan Hyūga, pero ni siquiera ellos podían encontrarla. Nadie podía creer que en realidad siguiera dentro de la aldea. Cada vez que la veía, su padre le seguía preguntando, ¿como es que lograba esconderse incluso de la vista del Byakugan sin salir de la aldea?, ella no le respondía, pero siempre le aseguraba que todo el tiempo, estaba dentro de la aldea, y que jamás había salido. La noticia le llegó al Shodaime Hokage Hashirama Senju, que estaba impresionado de que el Byakugan o el olfato del clan Inuzuka no hubieran sido capaces de encontrar a la princesa Mito.

-¿Esta seguro de que no salió de la aldea?—Hashirama Senju.

-Si, estoy seguro. Mi hija jamás saldría de esta aldea, ella siente que con su partida, la deja desprotegida.—

-Humph, había escuchado que su hija era soberbia, pero jamás me imagine que lo fuera tanto. Esta aldea esta protegida por Konoha, y ella aun cree que con su ausencia estará desprotegida. No lo creo posible, tal vez su hija es una mentirosa y solo lo esta engañando.—Comento un Shinobi de mirada fría, una gran cabellera negra y porte sombrío.

-Ya basta Madara. El mundo Shinobi esta en guerra desde hace mucho tiempo. No la culpo porque se sienta asi.—Respondió Hashirama mientras agachaba un poco su mirada.

-No es solo la palabra de la princesa Mito en lo que nos basamos. Por su seguridad, desde que era pequeña fue marcada por un sello especial que la regresaba al lado de su padre tan pronto dejara la aldea. Es un sello infalible, solo lo puede deshacer el usuario, quien en este caso es su mismo padre. Además de que no importa que métodos utilice para salir de la aldea, ella simplemente regresara tan pronto se encuentre afuera.—Comento un hombre que tenia mas o menos la edad de Hashirama y Madara. Y quien era el Uzukage de la aldea en esos tiempos.

-Ya veo. ¿Ves? Te lo dije Madara, Mito no esta mintiendo.—Hashirama.

-¿Mito?, ¿y desde cuando la llamas por su nombre? Aun no la conoces, tal vez ni siquiera es digna de que la llamemos por su nombre.—Dijo Madara quien seguía con sus brazos cruzados. Mientras el padre de Mito hacia unos gestos de molestia al igual que el Uzukage.

-Jajajaja, ese es su nombre ¿no? No veo nada de malo que la llamemos así.—Hashirama se acerco y rodeo con su brazo a Madara, en un gesto de amistad y con un rostro burlón.—Vamos Madara, no seas tan pesado. Te pedí que vinieras conmigo porque estaba cansado de la cara de pocos amigos que mi hermano lleva a todos lados. Pero tu tienes la mima cara y la misma actitud, en realidad no entiendo porque se llevan tan mal.—Decía Hashirama con una serie de sonrisas mientras Madara se sonrojaba un poco y hacia expresiones de incomodidad.

-Suéltame Hashirama. No me compares con el tonto de Tobirama. Y mejor apresúrate en encontrar a esa Kunoichi, ya que yo no perderé mi tiempo en ayudarte en su búsqueda.—Madara.

-Oh cierto. ¿Cuál es la razón por la que su hija se esconde?— Pregunto Hashirama con un rostro incrédulo. El padre de Mito se avergonzó un poco, pero finalmente le dio su respuesta al Hokage.

-Pues vera, ella no quiere casarse con ningún hombre que sea mas débil que ella. Asi que se esonde para evitar que sus pretendientes la sigan molestando.

-Humph, ¿Qué tontería?, ¿ y porque el Uzukage no se casa con ella?, ¿no se supone que es Shinobi mas fuerte de esta aldea?, o tal vez, no es tan fuerte como la chica.—Comento Madara nuevamente en un tono burlón.

-Mi labor es proteger a la aldea y a la familia real desde otros medios, me temo que yo ya no dispongo de tan grande honor. Pero si duda de mi fuerza, Uchiha Madara, puedo demostrarle porque soy el Uzukage.—Dijo el Uzukage retando al pelinegro.

-Ya basta Madara. Lo único que vamos a demostrar, es donde esta Mito. Bien, entonces ya no hay que prolongar esto, no tardare mucho.—Hashirama salió del cuarto en el que se encontraban, mientras el Uzukage y el padre de Mito se mostraban confundidos.

-¿Encontrarla?, y como va a lograrlo. En realidad, pensamos que habría un plan, o algunas ideas antes de buscarla de nuevo. No creo que la encuentre tan fácil, nadie lo ha hecho.—Uzukge.

-Hashirama no es un hombre que piense demasiado las cosas. Las ideas le surgen y prueba con todas hasta que finalmente logra su objetivo. Y sinceramente creo… que en verdad no tardara en encontrar a esa chica.—Madara.

Ya era de noche en Uzushiogakure, las calles de la aldea se veían muy hermosas, iluminadas por las lámparas del clan Uzumaki, además de que aun había mucha gente que disfrutaba de la cena y algunos festivales. En un establecimiento en especial, se podía ver como algunos platos de comida flotaban por si solos y eran colocados en una especie de carretilla, que una vez llena, también comenzó a moverse por si sola sin que nadie lo notara. La carretilla finalmente se detuvo en medio de un bosque, unos segundos después, uno de los platos volvió a flotar fuera de la carretilla, como si alguien tuviera la intención de comerlo, pero antes de que fuera colocado en el suelo, se escucho la voz de un hombre muy cerca de allí.

-¿Una princesa robando comida y teniendo un festín fuera de su palacio?, tal vez encontré a la persona equivocada.—Dijo el hombre en tono burlón. Unos segundos después el plato cayó estrepitosamente al suelo. Y después de eso, no se volvió a escuchar otro sonido, hasta que el hombre volvió a hablar.

-Pude encontrarte, eso quiere decir que se donde estas Mito. No me gusta creer que hablo solo, así que déjate ver.—Unos segundos después de que el volvió a hablar, una mujer pelirroja apareció detrás de él, con un rostro confundido y preocupado.

-¿Quién eres tu?, ¿y como pudiste encontrarme?—Pregunto Mito un poco asustada, pero una vez que voltio aquel hombre, solo se sintió sorprendida.

-Mi nombre es Hashirama Senju, el Shodaime Hokage. Me gustaría responderte en este momento, pero en realidad tengo un poco de hambre, jejejeje.—Dijo Hashirama mientras se sobaba la nuca en señal de vergüenza.