Ordainetan
Por GeishaPax
y
Light of Moon 12
NOTA DE LAS AUTORAS:
GeishaPax y Light of Moon 12: Volviendo de las tinieblas con otra nueva actualización.
Respondiendo reviews pasados:
Cecick C. Iugetsoiru: Un abrazo de nuestra beta para ti, le pasamos tus saludos desde la vez pasada pero estábamos arreglando unos pendientes de fics. Sabemos que la formación de equipos está siendo inusual y los celos están a la vuelta de la esquina, pero es divertido, hay química entre nuestros personajes y es interesante ver que es posible una relación con personalidades tan diferentes.
Ruth: no podemos hacer una continuación de un fic que no nos pertenece, Titanium es un fic de una de nuestras amigas y colaboradoras del grupo Behind The Horror, ella está al tanto de estos comentarios y te aseguramos que no le es grato ver este tipo de peticiones. Sabemos que ha demorado pero debes entender que a veces los escritores tenemos mil ocupaciones fuera del fandom, así que te recomendamos la paciencia.
Manu: El fic ya está prácticamente finalizado así que lamento informarte que las sugerencias que nos das, no podemos aplicarlas. Estamos escribiendo Light Of Moon 12 y GeishaPax a la par, el que Geisha suba el fic no significa que Light Of Moon no esté participando. Puede que algunas cosas salgan como quieren y otras no.
Guest: No siempre Geisha tiene los tiempos para poder escribir tantas historias como quisiera. Entró a un proyecto que le quitó mucho tiempo y Light Of Moon trabaja. Somos autoras que escribimos por placer en nuestro poco tiempo libre. Tal vez Geisha pueda hacer su secuela, pero también depende de la creatividad y que tenga una buena idea para plasmarla en fic.
Resident Evil y sus personajes son de CAPCOM.
El argumento es de sus servidoras.
Gracias a Violette Moore por ser nuestra beta.
Ordainetan
CAPÍTULO 5:
Las instalaciones de Tricell eran tal y como las recordaban; imponentes, espaciosas y bien organizadas, pero esta vez en completo abandono. El viaje a África les había llevado varias horas por lo cual tuvieron que tomarse un día previo para descansar y acoplarse al cambio de horario. La misión no era difícil pero sí requería mucha concentración.
El equipo formado por Sheva Alomar, William Coen y Chris Redfield habían estudiado previamente el mapa de las instalaciones y habían organizado una ruta con un pequeño esquema de posibilidades el cual se organizaba de la siguiente manera; Chris revisaría el laboratorio, Sheva Alomar el jardín subterráneo y William Coen la zona de bodegas. A este último le habían asignado la zona medianamente más "sencilla" de explorar debido a que los otros dos ya conocían y habían estado antes en el lugar y en caso de perderse, los agentes de la B.S.A.A. sabrían cómo actuar.
—Conocen la operación; tenemos los radios, las armas y la munición lista por cualquier cosa. Nos mantendremos en comunicación constante y cualquier hallazgo precisamos en informar a los demás de inmediato. Nos veremos aquí en una hora y cualquier contingencia, enviaremos nuestra posición exacta a las PDA's. ¿Entendido?
—Copiado. —Respondieron al unísono Sheva y Billy al capitán.
Los tres se separaron para inspeccionar sus respectivas áreas y el primero en llegar a su zona fue el agente de Interpol.
Las bodegas estaban en total oscuridad, telarañas y bichos llenaban el lugar junto con cajas gigantes de madera y embarques que se habían quedado allí después de la clausura de la empresa.
Quizás sería bueno empezar por abrir alguna de esas cajas.
Portando un mismo uniforme que los soldados de la B.S.A.A. tomó del cinturón de combate su cuchillo y una lámpara. Al juzgar por el material, el paquete que se disponía a abrir no cedería con una simple perforación de un artefacto punzocortante, era necesario usar más fuerza. Comenzó a caminar de entre la amplia zona de embarque para buscar algún artefacto que pudiera ayudarle con su nueva tarea. Y fue de entre una pila de materiales rotos que encontró un pedazo de hierro que bien podría servirle como palanca.
Antes de abrir la caja trató de leer la inscripción que llevaba en la parte lateral, pero el papel era tan viejo que el texto se había difuminado y era imposible tratar de averiguar. Así que la mejor opción, seguía siendo abrirla.
Colocó la palanca en la parte superior de la caja para ejercer presión y comenzó a tirar con fuerza. Después de unos intentos, la tapa finalmente cedió y pudo mirar al fin el contenido de ese paquete. Con decepción miró que se trataba de nada importante, más que indumentaria de laboratorio seguramente ya vencida como guantes de látex, hisopos y mascarillas quirúrgicas.
—Gasté tiempo valioso en esto. —Murmuró con cierta molestia mientras observaba con frustración su hallazgo cuando de repente escuchó un ruido.
La bodega no estaba en completo silencio ya que además de sus pisadas que hacían eco en el inmueble, también sonidos de animales y ratones asustados que pasaban corriendo entre sus piernas igualmente formaban un leve bullicio en el ambiente, pero había escuchado un sonido diferente, que nada se parecía a los sonidos naturales de un lugar abandonado.
—¿Quién está allí? —Amenazó a la vez que sacaba su arma y daba una mirada retrospectiva.
Aparentemente no había nadie a su alrededor, pero como si fuese un sexto sentido apuntó a sus espaldas con una sola mano, con el dedo en el gatillo, listo para disparar. Lo que miró enseguida, lo desconcertó.
Se trataba de una mujer vestida con una especie de quipao color rojo escarlata con bordados de mariposas en hilos dorados, que dejaban ver sus piernas largas y sus tacones altos a juego. Era esbelta, con curvas de infarto y buena estatura, cabello corto y negro cayéndole a los hombros y en el rostro las facciones ligeramente asiáticas. Si no hubiese sido por el lugar, Billy habría jurado que se trataba de una dama que se preparaba para asistir a una fiesta elegante. ¿Qué demonios?
—Señorita, ¿qué hace aquí? —Interrogó William acercándose un paso.
La fémina se quedó quieta sin responder nada.
—Este es un lugar peligroso y cerrado al público, podría salir lastimada. —Argumentó él acercándose un poco más y tomándola educadamente por el brazo. —Vamos, la escoltaré para asegurarme que salga ilesa de aquí.
La asiática dio una media sonrisa, sin quitarle la mirada de encima al desconocido. Era evidente que este tipo no era de la B.S.A.A. aunque portara el uniforme. Regularmente los oficiales de la dependencia eran agresivos y desconfiados y este hombre era educado y un caballero, se veía a leguas.
"Es un tío chulo", pensó la espía al ver la buena apariencia de William Coen y su delicadeza para con ella a pesar de ser una intrusa.
—No lo creo, lindo. —Habló negando por primera vez desconcertando al dependiente de la Policía Internacional.
Y antes de que el varón pudiera realizar algún cuestionamiento, la espía se zafó rápidamente de su agarre, sacando con agilidad su lanzagarfios, quedando en pocos segundos en la parte superior de la bodega.
—¿Pero qué…?
—Me ha caído bien soldado, pero me temo que no puedo acompañarlo… Por ahora. —Dijo ella esbozando una sonrisa radiante que hubiera derretido el hielo.
—¿Quién es usted? —Preguntó aún intrigado, sin dar crédito a la hazaña de la femme fatale.
—¿Y a usted que le importa?
—Me importa porque se está metiendo en mi camino. —Respondió con suficiencia, pero con el debido tacto considerando que se trataba de una dama.
—Escucha guapo, aquí no hay nada que merezca la pena investigar, así que mejor sal de aquí y deja de perder tu tiempo. —Respondió tuteándolo por primera vez.
—No me iré de aquí.
—Entonces quédate a hacer el inventario de material viejo de laboratorio. —Contestó dándose la vuelta y caminando con tranquilidad. —Yo que tú voltearía mi atención a Terragrigia, y al suero PG67A/W, si es que no lo han descubierto.
William se quedó de piedra. ¿Qué sabía esta mujer y qué piezas jugaba en todo este embrollo.
—No será la última vez que nos encontremos, soldado. Nos vemos más tarde.
Y Ada Wong desapareció entre las sombras.
En la hora pactada el equipo de la expedición se reunió para hablar de sus hallazgos antes de volver a casa.
—No encontré nada, los laboratorios estaban intactos, tales y como estaban en el momento de la clausura por parte de la B.S.A.A. y el gobierno. —Informó el capitán trayendo las manos vacías.
—Yo encontré unas viejas notas, al parecer alguien estuvo investigando arduamente el virus T-Abyss junto con un mapa de una vieja ciudad y un par de embarcaciones. —Explicó Sheva sacando de su pequeño maletín un cuaderno de anotaciones y los mapas que estaban en el jardín subterráneo.
Redfield revisó los apuntes y mostró una expresión contrariada.
—Efectivamente son estudios del T-Abbys y son mapas del Queen Zenobia, Queen Semirabis y el Queen Dido… —Afirmó inspeccionando los documentos y agregó; —Este es un mapa de Terragrigia.
William se quedó callado. La misteriosa mujer de rojo tenía razón. Pensaba informar a sus compañeros acerca de su extraño encuentro con la dama asiática pero al confirmar que la fémina no había mentido, consideró pertinente no mencionar ni una sola palabra de esto a Chris y a Sheva, en caso de que volviera a encontrarla como ella lo había afirmado, convenía tenerla de su lado.
—No encontré nada, salvo material quirúrgico y cosas viejas en las bodegas. —Mintió el ex teniente, omitiendo su charla con Ada Wong.
Los tres recogieron sus cosas y tomaron el Jeep que los llevaría de regreso a la ciudad, volarían a América de inmediato.
La mujer de cabello rojo observó el reloj, estaba anocheciendo en África, por mucho, Chris llevaba tres días de la ciudad.
Y no lo podía evitar, estaba preocupada. Antes de partir Chris no dio detalles, pero sabía que su hermano no era tonto, él sospechaba algo, tal vez no quería decir nada hasta tener algo más sólido.
Pero Claire no se había quedado de brazos cruzados, también había hecho sus indagaciones. El hecho de que fuesen pelirrojos era una situación preocupante, estadísticamente ella y los demás representaban el 1-2% de la población. Gen que no fue identificado hasta el año 2000.
La mutación genética en MC1R es la que provoca el color rojo y la típica piel clara de la gente de cabello de fuego. Esta mutación también libera una hormona en el cerebro que tiene la capacidad de imitar la producción de endorfinas; que son las encargadas de proporcionar alivio para el dolor, por lo que, los pelirrojos son más sensibles a los analgésicos recetados por los médicos. Deben tomar dosis más pequeñas que el resto de la población para alcanzar el mismo nivel de tolerancia al dolor que los demás.
Y es que la relación de este grupo específico de la población con los medicamentos es curiosa: algunos de ellos prácticamente no les hacen efecto y otros, les hacen tanto efecto que necesitan dosis tan bajas.
La famosa mutación de MC1R también provoca que sean más sensibles a los cambios de temperatura, hasta los cambios más mínimos o leves.
En las intervenciones quirúrgicas, necesitan un 20% más de anestesia.
Hace miles de años atrás, en África, los humanos desarrollaron una piel más oscura con objeto de bloquear los rayos UV del sol, perdiendo en el proceso la capacidad de producir de forma natural la vitamina D, contrario a Europa, que se adaptaron para producir altos niveles de vitamina D.
Los pelirrojos tienen casi el doble de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson, también tienen un mayor riesgo de melanoma y demás enfermedades.
Realmente nunca había investigado las características de su color de cabello, pero todo el caso le hizo sentir especial interés. No era solo casualidad que los chicos secuestrados fueran pelirrojos, eran especímenes de interés particular para investigación científica.
—Claire, tu hermano está por llegar. —Avisó Moira por el intercomunicador del teléfono. —Encontraron algo en su viaje y no lo quisieron postergar más, ha convocado a los agentes de la D.S.O.
—Gracias por avisar Moira, iré de inmediato a la sala de juntas.
Tomó sus archivos, su tablet y su taza de café.
Cerró con llave la oficina y caminó hasta el elevador. Al abrirse las puertas se topó con Leon, se saludaron con una sonrisa y la mujer entró.
—¿Y Helena?
—Hoy no viene, Hunnigan la mandó a Michigan.
—¿Misión?
—Investigaciones de contrabandistas.
—Ya veo.
Las puertas se abrieron y el ex policía le cedió el paso como todo un caballero.
—¿Sabes qué encontró Chris?
—No, realmente me sorprendió, pensé que no sería algo relacionado con TerraSave de nueva cuenta para pedir vernos aquí. Creo que soy la última en enterarme. —Le sonrió.
—Veamos que quiere Schwarzenegger. —Respondió el agente con su particular humor abriéndole la puerta.
Carlos se encontraba ya en la oficina acomodando las evidencias nuevas en una pizarra del muro cercano al de las proyecciones.
—Bom día. —Saludó en portugués.
—Buenos días, Carlos. —Saludaron casi al unísono los sobrevivientes de Raccoon.
—Ya sé que soy un anticuado, pero me gusta más la evidencia y lo que hemos obtenido en una pizarra. —Señaló el ex mercenario su obra.
—No, está bien, a mí también me gusta trabajar así. —Se acercó la mujer a observar lo que llevaban hasta ahora.
—Aún en instalaciones modernas, algunos viejales seguimos haciendo lo mismo. —Respondió el rubio. —Pero falta alguien por acá.
Señaló un espacio vacío y alejado de lo que estaba unido y pegó la fotografía de Ada Wong. Hasta no tener algún indicio de que estuviera metida en esto, la dejaría como un caso aislado.
—Es guapa. —Admiró Carlos, ganándose una mirada asesina de Claire.
—Lo es. —Afirmó llanamente el ex policía.
¿Querían ver lo que era guapa? Claire Redfield se los demostraría pronto. La próxima vez que se vieran con ella…
—Buenos días, perdonen la demora, tráfico al salir del aeropuerto. —Se disculpó Chris entrando seguido de Sheva y Coen.
Claire se sentó en medio de los dos hombres del lado izquierdo de la mesa, quedándose Chris, Coen y Sheva acomodados en ese orden.
—¿Qué es tan urgente? —Se aventuró a preguntar la pelirroja con la ansiedad taladrándole la cabeza.
Chris sacó los apuntes hallados por Sheva y los mapas de los barcos y de Terragrigia.
—Creemos que el agente patológico que están utilizando es una variante del T-Abyss fusionado con el suero PG67A/W. —Informó el mayor de los Redfield.
Leon tomó uno de los mapas en sus manos.
—¿Esto tiene relación con el incidente de los Queen Zenobia, Queen Semirabis y el Queen Dido?
—Es lo que tenemos que averiguar. —Respondió Chris al agente de la D.S.O.
—Hay una triangulación muy extraña pero interesante en todo esto. —Expuso la morena mostrando un esquema de su libreta de apuntes. —Tricell, el T-Abyss y el suero PG67A/W forzosamente debe de tener un punto en común nuestras tres vértices, un cabo suelto…
Carlos prestó más atención, las ideas la africana comenzaban a hilar en su cabeza.
—Alguien que ha estado robando información, un espía.
Claire miró a Carlos sorprendida.
Leon tragó saliva, la única espía que sabía cómo mover los hilos así era Ada. Una espía en la que no sabía el bando al que pertenecía.
—Es que alguien debió estar involucrado de alguna forma en los tres incidentes, no solo eso, ese alguien debió robar muestras, sacar la información correcta para sus fines. —Expuso Carlos con una cierta incomodidad. —En mi experiencia con traidores, los malditos siempre se dedican a recolectar información a lo bestia, sea de relevancia o no, sus herramientas son su vida, entre más información recolecten, tienen más protección.
—Tendría que ser alguien que de alguna forma haya estado relacionado con Albert Wesker, Excella Gionne, Jack Norman o Morgan Landsdale. —Repuso Claire a lo que Carlos asintió.
—Claire trabajaba para Terra Save y en ese entonces Landsdale dejó el relevo a Neil Fisher. —Añadió Carlos. —Así que tendríamos que añadir ese nombre a la lista también.
La mujer agachó la mirada, cosa que no fue desapercibida por Leon, quién apretó los dientes.
—Solamente hay una mujer que pudo estar más que conectada en todo esto, además de estar involucrada directamente y se encargó de robar mucha información. —Chris se puso de pie y con su tablet mostró la fotografía en la pantalla. —Jessica Sherawat.
Todos los presentes se sorprendieron menos Leon, y Claire que ya conocían el historial y los alcances de la ex B.S.A.A.
—Jessica formaba parte de la Comisión Federal del Bio-terrorismo, se asoció con Parker Luciani durante el ataque biológico de Terragrigia. Los dos trabajaron juntos para rescatar a un herido llamado Raymond Vester y después de luchar contra oleadas de Hunter controlados por Il Veltro. Los dos escaparon de la ciudad condenada en helicóptero poco antes que su comandante, el general Morgan Lansdale, ordenó la destrucción de Terragrigia a manos de los programas del satélite Regia Solis. Sherawat y Parker se unieron a la BSAA en 2005. Trabajó un tiempo bajo mi mando, como los dos informadores sobre el regreso de II Veltro.—Explicó el capitán a los tres que no conocían la identidad de la espía.
—No puedo creer que haya habido una doble espía entre nosotros. —Mencionó Sheva haciendo un ademán.
—Normalmente los dobles agentes no trabajan por iniciativa propia, siempre hay alguien detrás que los contrata para hacer el trabajo sucio. —Detalló Oliveira abriendo una nueva teoría.
—De ser así, encontrando a la tal Jessica encontraremos quién la está detrás de ella. —Acertó la más joven de la reunión.
—Creo que ahora tenemos un objetivo. —Afirmó el titular de la D.S.O. mirando la imagen de la mencionada en la tablet de Chris.
Después de obtener esa nueva información la reunión formalmente terminó y los agentes se separaron para especular y formar ideas en particular. Billy que permaneció callado toda la reunión se quedó mirando fijamente la pizarra de Carlos por un buen rato. Se quedó tan perdido en sus propios pensamientos que no notó la presencia de Claire Redfield a sus espaldas.
—¿Todo bien señor Coen?
William se sobresaltó al escuchar la voz de la pelirroja detrás de él.
—Seguro, señorita Redfield. Sólo observaba la pizarra. Por cierto, ¿quién es ella? —El varón señaló a la fotografía de una mujer asiática que portaba un vestido rojo de cóctel.
—Llámame Claire, aunque resolviendo la duda creo que Leon tiene una mejor respuesta que yo.
—Una vez Ada me dijo que hay cosas que es mejor no saber, sabemos realmente poco de ella. —Respondió Leon antes de señalar a la mujer de la foto —Su nombre, tal vez falso es Ada Wong. No sabemos nada de ella antes de 1998, era una espía corporativa trabajando para un competidor no identificado de la Corporación Umbrella, que tenía la intención de adquirir de parte de Umbrella todo tipo de armas bio-orgánicas y una muestra del Virus-G desarrollado por William Birkin, se infiltró llegando por medio de una relación romántica con uno de los investigadores, incluso a mí me llegó a engañar en Raccoon City, logró su objetivo y se hizo pasar por muerta hasta que supimos que llegó a trabajar para Wesker en otra organización, para no hacer el curso largo William, también traicionó a Wesker, me he encontrado con ella en diferentes ocasiones y no solo eso, su actitud es errática conmigo,me ayuda, me usa… —Hizo una pausa larga y continuó. —Fue inculpada por el atentado de 2013, y hasta la fecha la he visto contadas ocasiones.
—Creo que todos la conocen más por ser sangre fría y elegante que por sus actos. —Interrumpió la menor de los Redfield. —Es la clase de persona que traiciona y se deshace de sus colaboradores sin ningún escrúpulo.
Ahora fue Leon quién le dirigió una mirada non grata a la activista, pero sabía que tenía razón.
William meditó estas palabras en silencio. La tal Ada Wong era de cuidado, pero necesitaba indagar más.
—¿No juega de nuestro lado? —Preguntó el ex Marine con fingida indiferencia.
—No juega del lado de nadie, salvo de sus propios intereses. Ada sigue siendo un misterio para todos. —Complementó el agente de la D.S.O. contemplando la fotografía de la espía asiática.
Confirmado, Ada Wong era una espía, mujer dura y de cuidado. No sabía de qué lado estaba ni sus intenciones pero no era conveniente mencionar a los demás su encuentro con ella, no sabía cómo iban a reaccionar los demás y era mejor permanecer con un perfil bajo. William sabía perfectamente el modus operandi de gente como Ada Wong y aprovecharía que conocía bien las reglas. Trabajar tanto tiempo en Interpol lo habían hecho un tipo duro y versátil, también sabía jugar al espía.
Las cartas estaban sobre la mesa era momento de usarlas.
—Hay algo más. —Comentó la pelirroja poniéndose de pie y avanzando hasta el tablón. —Creo que los chicos son sujetos de experimentación por el gen que produce la característica de "mi raza". —Ironizó la última parte. —Hablé con Rebecca Chambers sobre las características del MC1R, y es posible que las enfermedades relacionadas directamente con el gen, sean las encargadas en volvernos buenos sujetos de experimentación, somos más sensibles a ciertos ambientes y medicamentos. Tal vez por eso tardé más de lo esperado en mi recuperación cuando fue el secuestro en las instalaciones.
Claire comenzó a relatar todas las características que tenían los pelirrojos y las aportaciones de la doctora Chambers.
—Vaya… —Soltó Oliveira con verdadera sorpresa. —Entonces la melena roja sirve para algo más que verte endemoniadamente bella.
—Solo por hoy fingiré que no dijo nada. —susurró Chris, cosa que escucharon Leon y Sheva.
—Bueno, si nos ponemos más frívolos, el gen MC1R hace el proceso de envejecimiento más lento en los pelirrojos. Por eso un pelirrojo gradualmente pasa a rubio hasta llegar a tener el cabello blanco en edades muy avanzadas. —Respondió Claire un poco colorada.
—¡Esto es serio! Claire pasó por un momento muy difícil al volver de esa isla. —Exclamó Leon bastante molesto. —Y no solo eso, se les olvida que Claire terminó involucrada en todo esto a la edad de diecinueve, si alguien descubre la cantidad de patógenos a los que estuvo expuesta y no solo eso, vacunada, puede ser riesgoso.
Billy observó al rubio perder la paciencia, al menos con eso mantuvo el orden y a raya un poco al brasileño.
—Creo que entiendo el punto de Leon, pero en este momento me preocupa que es lo que realmente se está planeando con todos esos raptos. —Señaló la activista. —Quiero tener un papel más activo en la investigación.
—Pero… Claire. —Billy se atrevió a tutearla. —No quiero menospreciar tu trabajo, pero nosotros tenemos más capacitación en situaciones de riesgo.
—Lamento informarte William, que debes leer el historial de Claire. —Señaló Chris.
—Debemos pensarlo bien Claire, no es una situación muy a la ligera. —Le habló más sereno el ex policía.
—Por primera vez concuerdo con Ricitos de Oro. —Señaló Carlos. —Tu papel ha sido muy importante desde aquí, con la investigación.
Sheva se había mantenido al margen de la conversación hasta ese momento.
—Confío en todos ustedes, en su trabajo y aunque son diferentes áreas, todos hemos trabajado bien hasta el momento, confíen en Claire, en su compañera, como activista también ha estado en situaciones de riesgo, podrá ayudarnos y fue entrenada por gente de la B.S.A.A. —Los labios de la mujer con ojos de avellana se tensaron un poco al recordar al difunto Nivans. —Puede ayudar y estoy segura que si es igual de testaruda que su hermano mayor, no importará que le digamos que no.
La reunión había terminado, después de varias horas de debate y de no llegar a una conclusión sólida. Carlos partió a recabar información sobre Terragrigia y no se quedó para sorpresa de los demás con la menor de los Redfield.
—¿Estás lista? —Preguntó Leon.
—Dame un segundo. —Pidió la ojiazul en lo que tomaba su tablet y su su bolso.
—¿A dónde van? —Preguntó Chris.
—A mi departamento. —Contestó Leon con sorna.
De repente sintió las pesadas manos de su camarada en el cuello con mirada asesina y amenazante.
—¿¡Qué!?
—Tranquilo papá, sólo iremos por un café y volveré temprano a casa. —Avisó la Redfield en tono de mofa para que su hermano dejara en paz a Kennedy.
—Muy bien señorita, quiero verte en la casa a las 22:00 en punto.
La menor de los Redfield puso los ojos en blanco. A pesar de los años su hermano no dejaba de ser una especie de padre y a la vez molesto adolescente.
No tardaron mucho en llegar a la cafetería "El Cafelito" donde servían café artesanal, chocolate caliente y el mejor pastel de almendras de la ciudad.
Después de ordenar un café americano y galletas de nuez para Leon y una taza grande de chocolate caliente con su respectiva rebanada de pastel almendrado, el agente analizaba cuál sería el mejor tema para iniciar una conversación amable.
—¿Cómo has estado? —Preguntó casi por obligación el rubio, sintiéndose patético por no saber expresarse mejor.
—Creo que bien, algo preocupada por el caso que ya conocemos y nos tiene de cabeza. Pero en general, creo que estoy bien. —Respondió mientras cortaba un pedazo de pan cubierto con almendra caramelizada.
El ex policía sintió ganas de llevarse una mano a la cara por lo imbécil de su pregunta. En ese momento detestaba más a Carlos. Ese estúpido investigador era un tipo extrovertido, fanfarrón, habilidoso con las palabras. Él también lo era en su juventud pero tal vez fue olvidando cómo ser un foco de atención. ¿Estaba perdiendo el toque? Había estado esperando esta cita por tanto tiempo y ahora no sabía qué hacer.
—¿Y tú cómo has estado? —Preguntó amablemente la Redfield, aunque Leon estaba seguro que esa pregunta fue casi por cortesía.
—Bien, también he estado bien… Creo que igual que hace como cinco años que no mido la noción del tiempo.
—Han pasado muchas cosas en poco tiempo, Leon. El tiempo es tan subjetivo desde nuestra perspectiva.—Contestó la pelirroja dando un suspiro hondo.
—Tienes razón, son demasiadas cosas. —Afirmó él haciendo un recuento mental de todas sus hazañas desde que había ingresado al escuadrón de R.P.D.
Leon comenzaba a ponerse nostálgico pero no era el momento. Esta cita tenía el objetivo de acercarse a Claire —por alguna razón desde hace varios días sentía que debía permanecer más cerca de ella— y hasta ahora no había obtenido más que paja. Tal vez debería de empezar por un tema sutil, inofensivo para tantear el terreno y después empezar una conversación profunda que le ayudara a recuperar los más o menos siete años o probablemente más que había de distanciamiento entre él y la menor Redfield.
—Y bueno, Claire, ¿estás saliendo con alguien?
Al escuchar la pregunta, la cuchara resbaló de entre las manos de la activista.
"Creo que no fue una pregunta sutil", pensó el de ojos azules que se comenzaba a lamentar por la pregunta que había hecho.
—No, Leon. No estoy saliendo con nadie. —Respondió desconcertada la subdirectora de Terra Save.
—Oh, ya entiendo. Bueno, yo decía…—Intentó explicar entre balbuceos y se concentró un poco más para formular una oración coherente.—Creí que en verdad estabas con alguien… Ya sabes, Oliveira ha estado muy pendiente de ti y…
—Aguarda. —Respondió ella frenándolo de un golpe. —¿Me invitaste a cenar sólo para saber si estoy saliendo con Carlos?
Todo se estaba saliendo de control, conocía esa mirada asesina característica de los Redfield y Claire estaba a punto de ponerse realmente furiosa. La "cita" era un completo desastre.
—Odio que me usen como trofeo de una estúpida competencia de testosterona. —Determinó poniéndose de pie. Iba a irse.
Antes de que lo hiciera, Leon se levantó de su silla rápidamente y tomó suavemente del brazo a su acompañante.
—No Claire, por favor, no te vayas. Discúlpame por comportarme como un estúpido pero es que en verdad me siento celoso. —Admitió bajando la mirada y obteniendo toda la atención de la dama. —Eres una de las personas más importantes en mi vida y en verdad me duele sentirte distante y alejada. Te he descuidado y lo siento, pero en verdad me gustaría recuperar todo ese tiempo perdido.
—Leon… sabes que a pesar de la distancia o del tiempo, jamás te abandonaría. —La mujer tomó asiento de nueva cuenta y tomó la mano de su amigo. —Eres una de las personas que aunque pasen veinte o treinta años, siempre me van a comprender, y creo que a mi manera, también lo hago contigo. Creo que hemos tenido en los últimos años una racha muy difícil.
—Te he notado más distante y algo gris en general, ¿Qué ha pasado contigo para ver la alegría que siempre te caracterizaba se esté apagando?
—Creo que se ha muerto poco a poco en mi la esperanza de que podamos vivir en tranquilidad en un futuro.
Escuchar a su amiga así fue algo que no le gustó para nada.
—¿Qué pasó, Claire?
La activista se encogió de hombros.
—Todo y nada. La verdad es que la última experiencia del secuestro y mi recuperación fueron situaciones que me rebasaron. Ha sido algo difícil de superar y creo que también la experiencia más traumática que he tenido. La recuperación fue dolorosa, —expresó haciendo una mueca de sufrimiento al recordar su horrible estancia en el hospital clínico — y la traición de Neil fue un golpe duro.
El rubio apretó los puños por debajo de la mesa. Ese imbécil mandamás de Terra Save había lastimado mucho a la Redfield y lamentó en el alma no haber estado allí para ayudarla.
—Al no poder moverme en meses, muchas veces deseé ya no estar aquí, entre traiciones, secuestros, virus, todo. ¿Cuánto más va a aguantar mi cuerpo otro evento así? Ya no tengo diecinueve años.
—Me duele escucharte así, eres una de las personas más fuertes que conozco, más fuerte que yo.
—No puedo ser fuerte siempre.
El agente bajó la cabeza y tomó fuerte la mano de su acompañante. Quería reconfortarla pero él conocía bien el tema del que Claire estaba hablando e incluso él mismo estaba en medio de una situación similar.
—Te entiendo. También me he sentido como tú.
—¿De verdad? —Le pregunto bastante intrigada, jamás imaginó que Leon se encontrara vulnerable.
—Desde antes del incidente con el virus A, creo que toqué fondo… Ya no soy un jovencito, el chico de R.P.D. que se sentía un superhéroe invencible con el deber de salvar el mundo. Ya estoy cansado de esta batalla que parece no tener fin…
—¿Hablas del retiro?
—Sí.
—Leon no puedes hacer eso. —Insistió la pelirroja consternada por la sinceridad de su amigo. —Aún haces mucha falta aquí; a la D.S.O., a Helena, Hunnigan, al mundo…
—¿Te hago falta a ti, Claire?
