Justo como lo había descrito Yujin, los 4 individuos median más de 2mts aproximadamente, parecían rebasar en estatura incluso al Raikage A. Ocultando su extraño cuerpo tras el largo abrigo blanco de Jitsu, y presentando una especie de rostro por medio de sus máscaras.
-Para un hombre que lleva mucho tiempo observando el mundo con su corazón, ¿que se siente verlo ahora con tus verdaderos ojos Kazuto?—Dijo el individuo que seguramente por sus características correspondía a Chōmei.
Kazuto voltio a verlo; era verdad, ahora poseía unos ojos mas humanos y que sin duda correspondían al de un usuario normal del Jiongu. Unos ojos con el globo ocular ligeramente rojo y un iris verdoso. Miró con intriga a los misteriosos personajes, ya había hablado con 2 de ellos anteriormente, pero los 2 nuevos miembros, su manera de pensar o actuar resultaban una interrogante para él, aunque en realidad no se tratara de algo por lo que habría de preocuparse demasiado. Antes de contestar Kazuto rió entre dientes.
-¿Mis verdaderos ojos? Es correcto, estos ojos fueron alguna vez mis verdaderos ojos, pero ahora solo son un recuerdo o un vestigio del pasado, estos son los ojos de un muerto que solo funcionan por el poder siniestro del Jiongu. Entonces díganme compañeros, ¿que puede tener de verdadero una mirada así? Creo que todos estamos de acuerdo en que solo hay una mirada realmente verdadera, la que definitivamente puede asegurar la paz en este mundo. Y esa es la mirada por la que estamos luchando.—Kazuto.
-Comprendemos como te sientes ahora Kazuto, somos tus corazones ¿recuerdas?—Saiken(Rokubi).
-¿Ah?, de hecho si, lo había olvidado. Pero que me dicen ustedes 2, ¿se sienten en sintonía con las circunstancias?—Pregunto Kazuto dirigiéndose a los otros 2 individuos que se mantenían atrás de Chōmei y Saiken.
Uno de estos individuos llevaba una mascara con 4 cuernos prominentes de la parte posterior de la cabeza, y en cuanto al rostro de la máscara contaba con forma alargada en señal de un hocico prolongado. El personaje restante llevaba una máscara de aspecto mas simple, al igual que el anterior, contaba con cuernos solo que estos eran 2 y provenían de los costados de la cabeza, como si se trataran de los cuernos de un toro, ya que el rostro de la mascara generaba una simetría similar.
-A diferencia de Gyūki, yo no he pasado por un intenso enfrentamiento. Solo he estado esperando por la situación apropiada que requiera mi presencia, y estoy mas que bien ahora.—Kokuō(Gobi)
-Es cierto.—Saiken.
-Lo habíamos olvidado. Perdona por la pequeña sacudida, pero tu tuviste la culpa por usar lo que te quedaba de chakra para proteger a tu Jinchūriki.—Chōmei.
-¿Qué no escuchaste a Kazuto?, ya estaba contemplado conservar la vida de ese tipo. No debiste hacer algo así.—Saiken.
-Ya lo creo, je, debiste haber estado muy encariñado con tu Jinchūriki, Gyūki.—Chōmei.
-Ya ni lo mencionen, por culpa de ese gusano perdí tan fácil contra ustedes 2, si hubiera estado solo podría haberlo hecho mejor.—Respondió de una manera muy fría el Hachibi, como si en verdad desconociera sus lazos con Killer Bee. Como si algo hubiera cambiado en él, o algo lo hubiera cambiado a él.
-Jejeje, ¿eso crees? Bueno, no importa hermano, ahora estamos juntos en esto y al parecer te recuperas tan rápido como siempre.—Chōmei.
-¿Gyūki?, ¿ese es tu verdadero nombre?—Pregunto Kazuto mirando fijamente al Hachibi.
-Si.—Gyūki.
-¿Y dime Gyūki?, ¿como te sientes?—Kazuto.
-Listo para seguir tus órdenes, por supuesto….—Respondió Gyūki con una ligera reverencia, expresando así también su plena lealtad.
En Konoha había finalizado la reunión secreta, de la recientemente formada organización de respuesta táctica Akatsuki; o así era la manera que eligió la Alianza Shinobi para presentar a este equipo de Shinobis de élite, y que el mundo no se lo tomara como algo malo debido a la mala fama que se había ganado aquel nombre.
Naruto y Sharin regresaban a casa juntos, se estaba haciendo tarde y el día fue pesado, incluso el Hokage se veía cansado.
-Lo hiciste bien Sharin.—Naruto.
-Gracias padre, aunque aun no esta decidido. Usted escuchó a Sasuke-Sama, dentro de un mes necesitaré demostrar que estoy hecha para Akatsuki. Se que soy buena, pero no estoy segura de serlo al nivel de Akatsuki….—Sharin.
-Tienes razón, pero no sabrás si lo eres o no hasta que des tu mejor esfuerzo. Nadie tiene mejor ojo para esto que Sasuke. Si el considero que podrías hacerlo es porque un gran poder esta latente en ti. Lo único que necesitas es sacarlo, controlarlo, adueñarte de él. Combinarlo con tu confianza y metas que deseas lograr y proteger. Lo sé porque yo no fui un prodigio innato, me costó tiempo y esfuerzo. Pero no te imaginas lo que gané. No solo fue poder, si no también amigos.—Naruto.—Hubo una ligera pausa, y Sharin sonrió por las palabras de su padre, en ese momento ambos divisaron a un pelinegro parado enfrente de la puerta del clan Uzumaki.
-¿Minato-Kun?—Sharin.
-Parece que mi hija ya tiene los amigos que necesita. No te pongas nerviosa de ahora en adelante, y apóyate en ellos. De ahí es donde proviene el mas grande poder que alguien podría alcanzar.—Fueron las ultimas palabras de Naruto antes de que él y su hija llegaran a su hogar.
Minato saludo con una ligera reverencia a Naruto.
-Buenas noches Hokage Naruto.—Minato.
-Je, ya le he dicho a todo el mundo que no me llame así, me pone incómodo. Pero me da gusto verte Minato, todos ustedes se han vuelto muy fuertes últimamente, de hecho me entere que tu Sharingan esta completo y que el equipo de Konohamaru y Sakura fue el único en pasar a la ronda final de los exámenes Chūnin.—Naruto.
-Gracias Hokage Naruto, me seguire esforzando para ser un Shinobi digno de Konohay el clan Uchiha.—Minato.
-Vamos, no tienes que ser tan frío como tu padre. Estoy seguro que vas por buen camino. Incluso Sasuke y yo cuando éramos Gennin, no dejamos pasar algunos momentos tontos y divertidos.—Comentó Naruto, lo cual provoco una ligera sonrisa en Minato, una sonrisa que no se veía muy a menudo, incluso Sharin se quedo por un momento sorprendida de aquella expresión hecha por el pelinegro.
-Bueno hija, entraré, no sabes cuanta hambre tengo, ya quiero comer la increíble cena que debió haber hecho Hinata. Siento por no invitarte a pasar Minato, pero los niños no deberían comer ya a estas horas, será para la próxima.—Dijo Naruto con un ligero guiño de ojo. Sharin se sonrojó debido a que esa era una excusa inventada por su padre para arrasar con todo la comida el solo.
-Maldición papa, ¿porque en frente de Minato?—Pensó Sharin.
Una vez que Naruto se marchó, Minato voltio a ver a Sharin.
-Minato, ¿Cómo se encuentra Sakura-Sama?, ¿esta todo bien?—Sharin.
-Si. Mi madre esta bien, ella es fuerte, no tienes que preocuparte tanto.—Respondió Minato de una manera mas fría de lo normal, y con una pequeña sugerencia de molestia. Sharin se dio cuenta, lo cual la preocupo un poco mas.
-¿Estas seguro que todo esta bien?—Sharin.
-¿Qué todo esta bien?, humph, ¿quien dijo que todo?—Minato.
-Minato-Kun.—Respondió Sharin intuyendo la razón por la que el joven Uchiha se encontraba a esas horas de la tarde.
-¿Qué hay de ti Sharin?, ¿tu también fuiste atacada hoy no es así?—Minato.
-Si, pero no te preocupes, yo estoy muy bien, no tienes porque….—Sharin fue interrumpida por Minato.
-¿Estas bien?, humph, como puedes decir eso. ¿No se supone que ahora que Jitsu se ha declarado nuestro enemigo y tú su principal objetivo, deberías mantenerte alejada de todo esto?—Minato.
-Minato-Kun, escucha, esto es algo que debo hacer, de hecho fue Sasuke-Sama quien….—Sharin fue interrumpida de nuevo por el Uchiha.
-Mi padre es quien apoyo tu decisión en frente de los demás y el que deliberara si es lo que debes hacer. Pero la decisión, fue únicamente tuya. No se que es lo que pasa por tu mente en este momento, pero estoy aquí para decirte que no deberías arriesgarte de esta manera. Tal vez parezca una buena idea usar el poder que tanto ambiciona Jitsu contra el mismo, pero un solo descuido terminara con tu fracaso, y el de la Alianza Shinobi. Humph, ni siquiera eres una Chūnin.—Minato trataba de esconder su preocupación con algo de soberbia, algo que se le daba muy bien, pero Sharin lo entendía de alguna manera.
-Gracias por preocuparte por mi Minato-Kun. Pero no soy una novata cualquiera ¿sabes?, soy una Tokubetsu Genin, y aunque aun no me he convertido siquiera en Chūnin, demostrare que soy incluso más hábil que un Jōnin. Este problema me involucra a mi, y no puedo dejarlo pasar sin hacer nada, tengo que intentarlo, para eso he entrenado mucho.—Sharin.
-Mi madre es más hábil que un Jōnin, fue la discípula de la Sannin Tsunade, y la actual Sannin de los 3 legendarios que pelearon contra Madara. Es más fuerte que un Bijū ¿sabias? Podría ganarle en vencidas al Hachibi con su fuerza física. Pero….eso no importó, porque un solo descuido termino por tirar abajo los logros, habilidades y títulos que mi madre ganó durante toda su vida como Shinobi. Así que no me importa todo lo que digas de tus habilidades y logros que has desarrollado con tu esfuerzo, ni siquiera tienes experiencia en batalla. Yo no dejare de pensar que el riesgo que estas tomando es demasiado Sharin. Se que eres igual de terca que tu hermano, pero yo tampoco me quedare con los brazos cruzados viendo como te arriesgas así, no podría….—Minato se detuvo antes de terminar su frase, y se marcho estrepitosamente.
-¡Espera Minato-Kun!—Gritó Sharin, pero el pelinegro ya se había marchado. La rubia tenía un expresión preocupada, pero después sonrió desde su interior, lo cual terminó viéndose en su rostro.—Gracias por preocuparte. Todos me han animado hasta ahora, pero parece que tu eres el único que siente miedo por mi.—Sharin finalmente entro a su casa, su padre estaba comiendo como si no hubiera mañana, y al parecer su madre solo había regresado para hacer la cena y se marchó tan pronto hubo terminado, ya que seguramente se encontraba asistiendo a Sakura. Y tal vez así era mejor, si Minato había reaccionado de esa manera cuando se enteró, no quería imaginarse la reacción de su madre, al menos no quería lidiar con ella esa misma noche. Camino a su cuarto se encontró con Senkō, el también lucia muy pensativo.
-Hola hermana, ¿estas bien?—Senkō.
-Si. ¿Tu….le dijiste a Minato que me ofrecí para ser parte de Akatsuki?—Sharin.
-Si, necesitaba decírselo a alguien. Pero no te preocupes, Minato es Minato. Cuando se lo dije se mostro indiferente, dijo que seguramente no te dejarían hacerlo, ya que solo les estorbarías. La verdad no era el tipo de opinión que esperaba escuchar, pero en verdad me ayudó a tranquilizarme. Hermana, ¿vas a estar bien no es así?—Senkō. Sharin sonrió de manera confiada para tranquilizar a su hermanito.
-Pero que dices, ¿acaso tu tampoco crees que sea digna de pelear contra mis cazadores?, esta bien, es entendible, nunca me has visto ir en serio, pero te darás cuenta de mis poderes durante la ronda final de los exámenes Chūnin, y en ese momento no te quedara duda, y estarás tranquilo, te lo prometo.—Sharin frito la palma de suman con el cabello de Senkō, despeinándolo un poco en señal de juego. Después de eso ambos se fueron a recostar, esperando que al día siguiente el problema fuera más fácil de llevar.
En el hospital de Konoha, Sakura ya se encontraba descansando. La pequeña Midori estaba recostada en los brazos de su padre, mientras Sasuke miraba fijamente la luz de la luna que alcanzaba a entrar por la ventana. El único que estaba ausente de la familia Uchiha era Minato. Hinata, quien también permanecía dentro del cuarto por si alguna necesidad surgía, considero que Sakura estaba más que resguardada. De todas maneras Ino y Shizune aun se encontraban de guardia dentro del hospital, así que silenciosamente se despidió de Sasuke y se retiró del cuarto. Tan solo unos instantes después de haber salido, se encontró con Naruto. El rubio estaba parado en medio del pasillo y a unos cuantos metros de Hinata, que se había quedado parada por la sorpresa de verlo a esas horas de la noche y frente a el.
-La comida estuvo deliciosa, pero no me agradó tanto como otras veces. En verdad no me había dado cuenta de lo feliz que me hacia verte sonreír mientras disfrutaba de lo que me preparabas. No me puse a pensar los lazos que hecho contigo, lo feliz que puedo ser cuando tu lo estas, y lo triste que puedo serlo cuando tu lo estas también. Supongo que esa es la doble cara del amor. Y si, me siento como un tonto porque no suelo pensar mucho en esto, y mas cuando esa fue la razón por la que caí en un momento de duda por la provocación de Kazuto.—Naruto.
-Naruto-Kun.—Dijo Hinata un poco melancólica por las palabras de su marido.
-Sufrí demasiado en mi pasado, y tú lo sabes, muchos lo saben. La diferencia que es que tú quisiste compartir mi dolor para que fuera más llevadero, y después lo erradicaste por completo cuando te casaste conmigo y formamos una familia. Puedo ser el Hokage, el Destello Naranja o el Shinobi más fuerte del mundo, pero todo lo que soy ahora se encuentra sostenido por ti. Y yo, yo no puedo pensar como suelo hacerlo, después de imaginar que tengo que hacerlo solo de nuevo, sin ti, sin mi familia. Yo no podría salvar el mundo de nuevo Hinata, sin ustedes seria imposible. Esa es mi realidad. Yo ya no podria hacer lo que hice antes, ya no es mi deber. Puedo ayudar, puedo proteger, pero yo ya no podria ser el héroe. Y es tan extraño que sienta esto, pero creo que estoy en lo correcto.—Naruto.
-Lo se, lo entiendo Naruto. Yo también fui demasiado dura por pensar que las cosas se solucionarían como se hiso antes. Que tú no habías cambiado, pero tú cambiaste por mí, y es algo que siempre te voy a agradecer. Se que no se trata de poder, valor, o decisión. Si no del sentimiento de saber que todos tenemos un limite cuando se trata de nuestros lazos que nos unen a los demás. Jamás dejare de agradecerle a Kazuto por detener a los 7 del Jashin antes de que llevaran a cabo su plan contra nosotros. Pero quiero asegurarte, que yo no hubiera dejado que tocaran a Sharin o a Senkō, y desde luego, jamás hubiera dejado que me hicieran algo a mí. Porque se del lazo que me une contigo, y se que si lo pierdo, tu pierdes también.—Sin darse cuenta Hinata se había acercado a Naruto mientras hablaba, lo abrazó y después ambos se besaron. Hinata derramó algunas lagrimas, al igual que el rubio.
-También quiero decirte que Sharin se ofreció para ser un miembro de Akatsuki. Ella quiere pelear contra ellos, quiere protegerse también y no dejarle todo a los demás. Pero si tu no….—En ese momento Hinata volvió a darle un pequeño beso a Naruto para que dejara de hablar.
-Me lo imagine, ella es tan valiente como tu. Y no, no me gustaría arriesgarla así, pero tengo que confiar en ella, justo como lo hice contigo.—Dijo Hinata sonriendo con tranquilidad.
-Humph, ¿arriesgarla?, ¿que no saben quien es el líder de Akatsuki? Par de tórtolos.—Dijo Sasuke, quien había salido al pasillo y estaba recargado en la puerta del cuarto donde Sakura seguía durmiendo. Rápidamente Naruto y Hinata se sonrojaron.
-Oye, ¿que no se supone que tienes que cuidar de Sakura-Chan?—Naruto.
-Y eso es lo que hago. Esta atmosfera de sentimentalismo penetra los cuartos de todo el hospital. Ya es tarde, así que mejor váyanse y dejen descansar a los demás que no quieren soñar con cursilerías.—Sasuke volvió a entrar al cuarto. Hinata y Naruto seguían sonrojados, pero después se rieron, marchándose del hospital juntos y tomados de la mano.
En la guarida de Jitsu….
-Así que todo comenzó como un rumor, y ella te lo ha confirmado. Vaya, ni siquiera nosotros teníamos conocimiento de algo así, solo lo habíamos escuchado pero jamás creímos que fuera cierto.—Hachibi.
-Si, se puede decir que ahora ya no seguimos una simple corazonada o esperanza de poder. En verdad existe, y procederemos de la misma manera. Después de todo, le prometí a Hyūga Hinata que no le arrancaría el Kistugan a sus hijos.—Kazuto.
-Pero, ¿porque nos reuniste a todos de esta manera? No es necesario cuando nosotros y tu estamos conectados por medio del Jiongu.—Rokubi.
-Como el líder, no me puedo permitir más descuidos. No pensé que Naruto y Sasuke se fueran a enterar tan pronto de mi presencia en Kumogakure, y aun menos que llegarían tan pronto para lidiar conmigo. Si no fuera por el Hiraishin no jutsu de Yujin, tal vez no hubiera podido escapar de las manos del destello Naranja. Todo eso me hiso pensar que debo actuar con mas sensatez. Y creo que también ya es hora de que me muestren su lealtad y compromiso hacia nuestros ideales. Y ya que puedo ver, oír y saber todo lo que ustedes saben, ven y escuchan, seguiré estando enterado de todo.—Kazuto.
-Jeje, así que quieres que tomemos parte en la batalla. ¿Estas seguro?, ¿somos tu fuente de poder, te sientes cómodo con la idea de que andemos por ahí como si nada?—Nanabi.
-No tengo ningún problema, ya que la personalidad o manera de pensar de ustedes, se une con la mía. No necesito hacer uso de mi control absoluto para que actúen como debe de ser ¿o si? Ser malagradecido no forma parte de mi, al menos quiero darles un poco de libertad en ese sentido. Además creo que es una buena idea. La alianza jamás se ha enfrentado a alguien como ustedes, y lo mejor es que no pueden ser tan resueltos como piensan hacerlo con los demás miembros de Jitsu.—Kazuto.
-Entonces hagámoslo así, jejeje. Hace mucho que no tengo la oportunidad de pelear por mi cuenta, y no bromeo cuando digo que de esta manera, lo hago mejor—Hachibi.
