El bosque de la noche fría
Ya hacia 2 días que Konohamaru y Hanabi perseguían a los bandidos. En un bosque inmenso y parcialmente oscuro, que comenzaba a cubrirse en tinieblas después del atardecer. Se encontraba el escuadrón de Isao Rinzu, aún en movimiento y alejándose lo mas que podían del suroeste, ya que se trataba de la dirección donde habían asaltado en primera instancia la caravana de Hanabi Hyūga, e inesperadamente habían secuestrado a Kō Hyūga. El quien desde hace muchos años había sido el guardaespaldas y ayudante de la pequeña Hyūga Hinata, y que después que se caso con el Destello Naranja Uzumaki Naruto, paso a ser el sumo protector de la actual líder del poderoso clan Hyūga, Hanabi, la hermana pequeña de Hinata.
-Donde están, ¿porque no puedo verlos?, ¿que es lo que esta pasando?—Gritaba Hanabi con desesperación mientras se desplazaba con velocidad por la fauna del bosque y el frio de la noche. Y su mirada alerta, pudiendo ver todo con el Byakugan, menos lo que verdaderamente quería encontrar.
-Tranquilízate Hanabi, perder tu temple no ayudara en nada.—Respondió Konohamaru, quien encabezaba el grupo de 4 ninjas conformado por el joven Sarutobi, Hanabi y otro 2 miembros del clan Hyūga.
-No se preocupe señora, yo tampoco puedo verlos, no tiene que sentirse impotente.—Agrego el miembro del clan. De repente Konohamaru hiso una expresión de preocupación, como si supiera lo que seguía después de ese comentario.
-¿Qué no me preocupe?, ¿Qué no me sienta impotente?, tal vez este bien para ustedes decirlo, son miembros del clan Hyūga, pero yo soy la líder de ese clan. Y el nivel que demanda mi posición tiene que ser desde luego superior al de todos ustedes. ¿Crees que me tranquiliza que tú tampoco puedas verlo? En lo absoluto. La gente que se siente superior por el fracaso de los demás es patética e ingenua.—Hanabi.
-Discúlpeme Hanabi-Sama.—Miembro del clan Hyūga.
-Si, el clan siempre ha sido importante para ella. Mas que su propia persona, o su propia hi….—En ese momento Konahamaru detuvo sus pensamientos, ya que Hanabi volvió a quejarse de la situación.
-Ya me estoy cansando de esto. Ni siquiera sabemos si estamos en la dirección correcta. Que tal si se están yendo por el lado contrario y nosotros estamos siguiendo una mera corazonada. Te encanta guiarte por esas cosas ¿no Konohamaru?—Dijo Hanabi buscando una provocación.
-Recuerda Hanabi que soy el único que vino a ayudarte. Pero está bien, con tal de que te distraigas un momento del miedo que esta corriendo por tu cuerpo, puedes molestarme lo que quieras.—Konohamaru. En ese momento Hanabi se sorprendió un poco, pero volvió a una actitud agresiva y reiteró.
-Yo…. yo no tengo miedo.—Hanabi.
-Te conozco desde hace mucho. Créeme que es más evidente ver el miedo en personas que no suelen tenerlo como tú. Es por eso que aun no te odio después de lo que pasó. Porque se que el día que tomaste esa decisión el miedo se podía percibir muy claramente en tu mirada. La decisión que tomaste, te sigue asustando ¿no es así?—Konohamaru. Los miembros del clan Hyūga se quedaron extrañados, no sabían de lo que Konohamaru estaba hablando, pero Hanabi si, ya que con cada palabra del Jōnin, su mirada al igual que sus expresiones, se volvían mas suaves.
-Ya cállate Konohamaru.—Hanabi.
-Está bien, lo haré. Mi punto aquí es que se lo importante que es Kō para ti y tu familia. Lo traeremos de vuelta, lo prometo. —Dijo Konohamaru decidido, se paro de súbito y Hanabi al igual que el resto de los ninjas se desconcertaron.
-¿Qué haces?, no me digas que hemos ido por el camino incorrecto todo este tiempo.—Hanabi.
-Ya te dije que no. Isao Rinzu tiene sus cuarteles en este bosque. Date cuenta, ¿no sientes que la temperatura desciende rápidamente?—Konohamaru.
-Ahora que lo dices….—Respondió Hanabi mientras se hacia evidente el frio en el ambiente, después de que se pudiera ver su aliento al abrir la boca, un signo característico de una baja temperatura.
-Este es el bosque Yosamu(bosque de la noche fría), sospechaba que Isao traería a Kō hasta acá, pero no pensé que se arriesgaría a trasladarlo el pleno atardecer. Cada árbol tiene cientos de metros de altura, tomaría bastante tiempo escalar hasta la cima de uno de ellos. Pero lo mas raro de estos arboles es su característica de absorber calor. Durante el día es meramente tolerable viajar por estos bosques, pero una vez que oscurece la temperatura comienza a descender drásticamente. Esta es la razón por la que nos ha sido imposible capturar a Ōame Kasumi o a Isao Rinzu desde que la Alianza Shinobi encargó su detención. Hemos sabido por años que se esconden aquí, y ahora sabes porque.—Konohamru.
-¿Aun así que tanto puede descender la temperatura?—Hanabi.
-Varios grados bajo cero, lo suficiente para ser imposible atravesarlo sin un equipo necesario.—Konohamaru.
-Correcto. Konoha y las demás aldeas cuentan con el equipo necesario. Porque nadie ha podido atravesar la profundidad de este bosque donde se esconden todos los bandidos. ¿Como es que ellos pueden vivir aquí de todas maneras?—Hanabi.
-Ya hemos venido anteriormente. Estos bosques no son producto de la naturaleza. Deben contar con alguna especie de jutsu secreto. El punto es que todo el calor que absorben de la luz del sol durante el día es dirigido al centro del mismo bosque. Ahí deben mantenerse seguros cuando el exterior del bosque se vuelve un polo sur, o algo más frio.—Konohamaru.
-Entonces, ¿nadie ha llegado hasta ese lugar?, ¿Cómo es posible?—Hanabi.
-Nadie puede llegar simplemente a ese lugar. Ni Sasuke o Naruto han considerando sensato aventurarse así como así y abrirse paso a lo estúpido. El equipo, los abrigos, todo entorpece y alenta los movimientos. Tal vez no lo has sentido, pero el frio no solo afecta el flujo sanguíneo, si no también el flujo de chakra. Es muy difícil pelear en estas condiciones, pero lo que lo hace prácticamente imposible incluso para los Hokages, es Ōame Kasumi, no sabemos como lo hace, pero ella y los miembros del clan Yuki son los únicos que puede pelear en las periferias del bosque. Y no me refiero a que peleé decentemente, me refiero a que puede pelear a sus máximas capacidades sin ningún problema. No creo que siquiera un miembro del clan Yuki pueda moverse tan bien en este frio como lo hace ella. Créeme cuando te digo que pusimos a Kazuto como el criminal mas buscado después que nos enteramos que Kasumi se convirtió en su subordinada. De no haber sido así le hubiéramos dejado que encabezara el libro Bingo un poco más. Es inteligente, cuidadosa, muy prudente y nada ingenua. Ella creó esta fortaleza para librarse del los mas poderosos ninjas que pudieran vencerla. Aquí los 5 hokages se verían en una penosa situación si pelearan con ella. Tal vez la vencerían, pero no creo que los 5 salieran con vida.—Konohamaru.
-Ya deja de fanfarronear sabelotodo, parece como si fueras su admirador secreto. Tu también te estas viendo en una penosa situación, ¿si ya sabias todo esto porque nos trajiste en primer lugar? ¿Porque no nos apresuraste?, ahora parece imposible llegar hasta Kō.—Dijo Hanabi mientras derramaba algunas lagrimas y se hincaba en señal de angustia y tristeza.
-Escucha esto Hanabi, no sabes lo afortunada que eres de que yo viniera ayudarte en vez del escuadrón de búsqueda que solicitaste.—Rio ligeramente Konohamaru.
-¿Qué?—Volteo Hanabi a ver a Konohamaru. Rápidamente este le coloco su distintiva bufanda color azul alrededor de su cuello.
-Hace frio, la necesitaras mas que yo.—Dijo Konohamaru con una sonrisa.
-¿Qué estas haciendo?—Hanabi.
-Pronto hara calor aquí, y esa bufanda solo me hará sentir incómodo.—Konohamaru..
-¿De que estas hablando Konohamaru?—Hanabi.
Rápidamente, el joven Sarutobi realizo un jutsu de invocación, había llamado a Enma nuevamente.
-¿Ahora que estas pensando hacer mocoso?—Enma.
-Enma, tu sabes como funciona esta técnica, no se alejen mucho, el frio del bosque los mataría, pero tampoco se acerquen tanto a mi. Si las cosas se complican, usa tu cuerpo para protegerlos, no dejes que nada les pase.—Konohamaru.
-¿De que esta hablando Konohamaru, Enma?—Preguntaba Hanabi muy confundida y cada vez mas angustiada.
-No lo hagas chiquillo tonto, tu abuelo se esforzó mucho para erradicar esa maldición. Le prometió a Sarutobi Sasuke que nadie del clan Sarutobi volvería a recurrir a ese extraño poder.—Enma.
-Sarutobi Sasuke era un exagerado. Si el ha sido el único que ha podido controlarlo, ¿Por qué dijo que esta mal hacerlo?—Konohamaru.
-Porque el sabia perfectamente lo que conlleva algo así, y tu lo has dicho, el ha sido el único del clan Sarutobi que ha podido controlarlo. No porque lo hayas heredado significa que puedas hacerlo también. Además esta técnica, no es algo que se pueda dominar. Tu padre falleció por intentar usarla un vez, y Sarutobi Sasuke podía usarla durante un tiempo, y solo cuando la situación verdaderamente lo requería. Esta técnica es algo que pueda afectar incluso el tiempo atmosférico, y el ambiente.—Enma.
-Yo se todo eso Enma. Escucha, esta es una situación que lo requiere. Además, ya no soy un niño o mocoso como tu dices, soy un Jōnin. Sarutobi Konohamaru, un Jōnin de Konoha. Y me convertiré en Hokage, cuando Naruto se canse de serlo. Jejeje, aunque creo que el malvado no va a querer dejar el puesto hasta que sea tan anciano como lo fue mi abuelo, jajaja.—Decía Konohamaru mientras reía tranquilamente.
-¿Ves tonto?, ya estas perdiendo la razón. Aun no alcanza su menor temperatura el bosque, aun tenemos tiempo de salir. Volverás otro día, mas preparado y con la posibilidad de arriesgar menos.—Enma.
-Con un enemigo como ellos, ¿Qué lograremos si no arriesgamos algo?—Konohamaru.
-Oye tu….mocoso, ya déjate de….—Enma.
-Se que mi abuelo te encargo que me cuidases. Con un modelo a seguir como Naruto, debió pensar que haría muchas estupideces, je, y de hecho las hice. Ebisu-Sensei me protegía, mi tío Asuma, mi abuelo, tu, toda la aldea me protegía por ser el honorable nieto. Y en verdad se los agradezco, ahora, como un Shinobi de la hoja, como un miembro del clan Sarutobi, como alguien que lleva el nombre de Konohamaru en nombre de nuestra aldea, permíteme protegerla. Unos cobardes se acaban de llevar a un miembro del clan Hyūga, y como los miserables que son, quieren robarle sus ojos para ser más poderosos. Si vuelvo mañana, será demasiado tarde. El clan Hyūga ha estado en Konoha desde sus inicios. No permitiré que a alguien como Kō le hagan esto.—Konohamaru.
-Mocoso….tu….—Enma.
-Je, mi abuelo me dijo que es difícil ganarse tu respeto. Mas por que no solo respetas a un guerrero poderoso, si no a alguien que lleva honor y resolución en las decisiones que toma. Eso es lo que me debe faltar, ya que creo que actualmente soy muy fuerte.—Dijo Konohamaru riéndose mientras se rascaba la nuca.
-Tchu, ¿poderoso, eso crees…?—Enma.
-Se que he cometido muchos errores, no he hecho las cosas bien, he complicado la vida de alguien mas y esa es la razón por la que no confías en mi Enma, lo sé. Y debes pensar ¿que hay de honor en desobedecer los deseos de mis ancestros?, las reglas que ha impuesto mi clan durante mucho tiempo. Tienes razón, no debe haber mucho honor en algo así. Pero no hago esto porque quiera demostrar que puedo controlarlo, o porque no tenga miedo, lo hago porque tengo que hacerlo. Esa es mi resolución, y que puede importarme el honor de mi clan, cuando es mi aldea la que corre peligro, cuando es mi estudiante y a la hija de mi Sensei a los que planean capturar. Si yo….no doy lo mejor para proteger mi aldea, en ese momento en verdad habré perdido mi honor. Y no te preocupes, se que hay alguien mas de quien tengo que hacerme responsable, y regresare para hacerlo lo mejor que pueda.—Después de terminar de hablar, varios Kunai fueron lanzados hacia Konohamaru. El joven Sarutobi los desvió con un Kunai propio.—Tchu, sabia que enviarían a alguien para que no regresáramos.
-Vaya, vaya, pero si es Sarutobi Konohamaru.—Dijo uno de los ninjas que trabajaba bajo las ordenes de Isao.
-Isao-Senpai no dijo nada de que el grupo que lo seguía estuviera comandado por Sarutobi Konohamaru.—Ichinose Yuki.
-Sabía que aun había miembros del clan Yuki trabajando para Isao. Ichinose, sin Oame Kasumi tu grupo de bandidos es patético, mejor entrégate de una buena vez, llévame con Isao y no seremos tan duros con tu sentencia.—Konohamaru.
-Te equivocas, sin Kasumi somos bandidos de verdad, mas duros, severos y fuertes, como alguna vez lo fue la aldea de la niebla y como debería seguir siéndolo.—Ichinose.
-¿Sabes que hay un Tokubetsu Genin esperando los exámenes Chūnin para tener la autorización de matarte no es así? En algún momento esconderte en este lugar helado no te servirá de nada.—Konohamaru.
-Si, claro que lo se. Shiroyi Yuki. Jajaja, adelante, deja que ese mocoso venga aquí a morir, te dejare solo vivir a ti para que puedas darle el mensaje, ¿Qué te parece?.—Ichinose.
-Estoy seguro que tendré que hablar con Shiroyi Yuki. Y será para pedirle disculpas por encargarme de ti en vez del clan Yuki.—Konohamaru.
-Jajaja, vaya, el dragón de la hoja piensa que sus llamas tendrán algún efecto aquí. La temperatura desciende rápidamente, tú sorprendente Katon se morirá de frio justo como tú estas apunto de hacerlo. Solo los miembros del clan Yuki estamos hechos para pelear con estas temperaturas. Pero esta bien, no hay necesidad de que te deje ir, ese chico vendrá de cualquier manera, y seguramente seré muy famoso por haber matado al Dragón de la hoja.—Dijo Ichinose con una risa soberbia. Konohamaru con la mirada hacia el suelo le respondió.
-No me llames así.—Konohamaru sonrió de una manera extraña después de haber dicho eso.
-¿Que dijiste?—Ichinose.
-Un gusano como tu no puede llamarme de esa manera cuando no sabe la razón por la que me conocen así. Pero no te preocupes, pronto lo sabrás.—Konohamaru.
-Maldito presumido. Te lo advierto Konohamaru, mi elemento hielo no se derrite con simple fuego, y con este ambiente se vuelve aun mas fuerte, ni tu podrás hacer algo. ¡Hyōton: Hissatsu Hyōsō!(Elemento hielo: Picos de hielo)—Ichinose extendió sus manos, y de estas comenzaron a salir varios picos de hielo alargados, los tomo con sus manos y los lanzo como si fueran lanzas. Konohamaru volvió a desviarlos con el Kunai, pero con solo esta acción el Kunai pareció desbaratarse bastante.
Konohamaru se veía un poco impresionado por el estado de su Kunai después de haber desviado tan solo 2 picos de hielo lanzados por Ichinose.
-Jajajaja, te lo dije. A esta temperatura y con mi elemento hielo, puedo quebrar cualquier metal. Y si tu plan es solo desviar mis ataques ya estas perdido.—Ichinose.
-Ese tonto de Konohamaru, ¿que cree que esta haciendo?, Iré ayudarlo Enma, mi estilo de pelea será de mas utilidad.—Hanabi.
-No des ni un paso mas Hanabi, esta apunto de comenzar.—Enma.
-¿Que dices?—Hanabi.
-Creí que necesitarían mi ayuda, pero parece que tienen todo bajo control. A este paso Isao no tendrá problemas en llegar al centro del bosque con el tipo del clan Hyūga.—Decía Oame Kasumi que se encontraba parada en una de las ramas mas altas de los arboles en aquel bosque helado. Y no lo decía para ella misma, ya que estaba conversando con alguien encapuchado.
-Aun así, quédate un poco de más tiempo, nunca se sabe como saldrán las cosas. Me retiro.—Respondió Uzumaki Yujin.
-Espera Yujin, no me dejes aquí sola, quédate un poco mas ¿quieres?—Decía Kasumi, como si quisiera coquetear con el pelirrojo.
-Yo no soy tan resistente al frio como tu. Pronto la temperatura de este bosque me matara. Por eso tú eres la que tiene como misión supervisar a Isao. Pero eso tu ya lo sabes, después de todo tu construiste este lugar.—Yujin.
-Gracias a los Jutsus de sello de tu clan pude hacerlo. Ven, acércate mas y no tendrás frio.—Kasumi.
-Olvídalo Kasumi, no olvides tu misión. Suerte, me retiro.—En ese momento Yujin desapareció.
-Yujin, me pregunto si confiaras en mi, o si tal vez me recuerdas.—Pensaba Oame Kasumi, mientras seguía observando la batalla entre Konohamaru y los miembros del clan Yuki.
Konohamaru seguía esquivando y desviando los picos de hielo, pero cada vez que hacia esto cambiaba constantemente de Kunais, ya que poco a poco todos se iban quebrando.
-Jajaja, me pregunto cuanto duraras haciendo esto. La temperatura cada vez desciende mas, pero me sorprende que aun te puedas mover en estas frías condiciones.—Comentaba Ichinose en un tono de burla.
Por el frio y la nieve que se movía con el abrumador viento, Ichinose no se daba cuenta de la gran cantidad de vapor que salía del cuerpo de Konohamaru. El solo seguía lanzando sus ataques. Konohamaru solo tenia un Kunai, pero por suerte, este resistió el ultimo pico de hielo que lanzo Ichinose antes de pausar sus ataques.
-Date cuenta de esto, podría ser que tus últimos instantes estén por venir. Te queda solo un Kunai que no resistiría ni una aguja Senbon, el bosque cada vez esta mas frio, y durante todo este tiempo mis ataques han sido de los mas lento. Cuando te lanze mis próximo ataque, ni siquiera tendras tiempo de ver toda tu vida frente a tus ojos, será la muerte mas fría y rápida, la manera perfecta en la que matare a una de las llamas mas fuertes de Konoha. ¿Dragón de la hoja?, supongo que el dragón solo puede ser dragón en el país de fuego, aquí tu voluntad de fuego se congela con el viento.—Fueron las ultimas palabras de Ichinose antes de que volviera a extender su palma y de estas mas agujas de hielo salieran lentamente.
-Te hare digno de llamarme por ese nombre Ichinose, te impresionare tanto que contaras lo que viste, justo como lo han contado todos a los que he derrotado.—Después de las palabras de Konohamaru. Ichinose se detuvo por un momento, al ver lo que parecía una pequeña luz en la palma del Sarutobi. Konohamaru levanto su mano.—Je, ya estoy listo.—No se trataba de una luz, si no del Kunai quebrado que comenzaba a fundirse. La nieve que estaba cerca de Konohamaru comenzaba a derretirse formando rápidamente un charco de agua. Y los ojos del joven Jōnin se tornaban ligeramente rojos.
