El Hakke Kūashi(Ocho trigramas: Patada del vacío) de Hanabi, impulso a Kasumi por lo aires de una manera brutal. La fuerza de aquella técnica estaba dirigiendo a la pelirosa hacia una colisión con algunos arboles que aun se mantenían de pie por encontrarse mas alejados del campo de batalla. Un choque a esa velocidad y Kasumi seguramente sufriría una serie de fracturas mortales. Hanabi no había tenido piedad cuando llevó a cabo ese ataque. Por un momento todo parecía indicar que la técnica de Hanabi acabaría con la pelea, pero cuando Kasumi choco con el árbol, simplemente se desintegro, como si fuera humo.

-Maldición, logro salvarse.—Pensó Hanabi al ver que Kasumi se había convertido en gas a tiempo para poder evitar un mayor daño físico.

Konohamaru se fue acercando hacia la Hyūga, pero antes de que lo hiciera mas, Hanabi le advirtió que tuviera cuidado con los largos restos de Kitaitetsuchi, que seguían clavados en el piso.

-Ten cuidado Konohamaru. Esas hojas de metal están hechas de la sangre de Kasumi, puede crear clones de su cuerpo con ellas. Mantente alerta y no permitas que te sorprenda.—Indico la castaña.

-Entiendo.—Konohamaru.

Finalmente, la nube de gas en la que se había convertido Kasumi volvió a tomar su forma física, pero cuando lo hiso, la Kunoichi de la niebla alcanzo a escupir un poco de sangre por la boca. Ya que aunque había evadido el mayor estrago de la técnica, si logro recibir un golpe en su abdomen por parte de la ojimalva. Kasumi se limpio la sangre con la mano.

-Tchu, te salvo Konohamaru-Kun, vaya suerte que tienes. Pero….—Kasumi volvió a realizar un sello de manos parecido al que utilizo para convertir en gas las hojas de metal.

-Aquí viene, cuidado con las hojas Konohamaru.—Advirio en voz alta Hanabi.

Las hojas parecían estar en el proceso de convertirse en gas, sin embargo no lograron hacerlo como se esperaba. Konohamaru y Hanabi lucían confundidos, pero la mas confundida era Kasumi.

-Maldición, ¿tanto ha descendido?—Pensó la pelirosa, que rápidamente prosiguió a otro ataque.—De todas maneras, pienso administrar mi chakra a partir de ahora, aun cuento con las condiciones suficientes para usar a Kitaitetsuchi y acabar a los 2 con mi Satsujin Taiki. Y quien sabe… tal vez tenga la suerte de que Konohamaru vuelva a ayudarme en esta.—

Kasumi desenvaino ambas Kitaitetsuchi, que como se había dicho anteriormente llevaba una en la cintura y otra en su espalda.

-Esta vez no me confiare contigo Hanabi. Aquí voy.—Agrego la pelirosa que comenzó a correr hacia sus 2 oponentes.

-Opto por combate cercano. Mantente al margen Konohamaru, se que todavía te falta un poco para recuperarte por completo.—Dijo Hanabi en voz baja para que Kasumi no escuchara.

-Ok. Entiendo.—Respondió el Sarutobi, que ponía atención a la pelirosa que venia aproximándose.

Kasumi se aproximaba amenazante, pero al parecer también estaba consciente de la situación, y su principal atención estaba enfocada en Hanabi, quien ya la había visto pelear, además de que estaba consciente de su Taijutsu y la habilidad de sus Kitaitetsuchi. La Kunoichi de la niebla apunto una de su Katanas e hiso que se estirara a una gran velocidad. Hanabi evadió el ataque, pero cuando intentaba romper la katana de nuevo, Kasumi arremetía con su segunda Kitaitetsuchi y provocaba que Hanabi solo se limitara a evadir los ataques y retroceder poco a poco. Konohamaru solo ponía atención a la pelea por si Hanabi necesitara en algún momento su ayuda.

-¿Que es esto?, la velocidad con la que Kitaitetsuchi se expande es mas rápida ahora. Apenas y puedo evadir los ataques y ni siquiera me deja responder. Al parecer aprendió de mis movimientos y de cómo evitar que rompa sus Katanas.—Pensaba Hanabi mientras seguía retrocediendo. Llegó un momento en que Hanabi ya había retrocedido demasiado y las Katanas de Kasumi ya no podían seguir expandiéndose. La pelirosa simplemente se limito a detener sus ataques. Había avanzado por el campo de batalla y ya estaba parada en la posición en que los restos de Kitaitetsuchi seguían clavados en la tierra. Toco ambos con las Kitaitetsuchi de sus manos y los restos comenzaron a convertirse en gas, uniéndose al filo de la espada original.

-¿Qué piensas chico?—Pregunto Enma, que seguía transformado en el bastón expandible y aun estaba en las manos de Konohamaru, esperando igualmente el momento para actuar.

-¿Por qué tuvo que acercarse hasta ellas para poder convertirlas en gas?—Pregunto Konohamaru a Enma. Mientras Hanabi no dejaba de ponerle atención a él más mínimo movimiento de Kasumi.

-No lo se. Tal vez creyó que seria mas seguro acercarse ella misma que arriegarse a que ustedes anticiparan sus movimientos. Después de todo Hanabi ya te había advertido de lo que Kasumi podía hacer con aquellos restos de sus Katanas.—Respondió Enma.

-No lo se. Además, físicamente sus movimientos se han vuelto más lentos, mientras que los de sus Katanas han acelerado. Es como si….—Dijo Konohmaru que se mantenía pensativo.

-¿Como si que chico?—Enma.

En ese momento Kasumi clavo sus Katanas en el suelo y comenzó a realizar sellos manuales.

-Katon: Gōka mekkyaku (Estilo de fuego: Aniquilación de fuego).—Kasumi volvió a llevar a cabo aquella técnica de alto nivel que solía usar Uchiha Madara. Hanabi al igual que Konohamaru se sorprendieron de gran manera. No le encontraban sentido a aquel movimiento de Kasumi, pero sabían que tenían que rechazarlo nuevamente.

-¿Por qué otra vez esa maldita técnica?—Grito Hanabi mientras se preparaba para el contraataque.—Jūken Fūton: Miehakke Kūshō (Puño suave de viento: Triple pared de viento).—Justo como la primera vez, Hanabi también rechazo de igual manera el Gōka mekkyaku de Kasumi. Mientras Konohamaru no podía entender lo que estaba sucediendo.

-No entiendo. Gōka mekkyaku es una técnica que por lo general se usa sola una vez. Requiere un gran nivel de chakra y carece de mucha utilidad cuando el objetivo es solo una persona o dos. Además se vuelve aun más inútil cuando tu adversario ya es capaz de contrarrestarla. ¿Por qué gasto una valiosa cantidad de su chakra utilizando esa técnica de nuevo?—Se preguntaba Konohamaru una y otra vez.

-Tal vez opto por presionar a Hanabi. Ella también debe estar agotada de rechazar esa técnica de nuevo.—Enma.

-No, seria mas arriesgado para Kasumi que para Hanabi.—Konohamaru.

Justo como el primer encuentro entre estas 2 poderosas técnicas, el Miehakke Kūshō empujo todo el fuego hacia Kasumi, además de incrementarlo aun más. Solo que esta vez Kasumi no pensó en rechazarlo con Suiton.

-¿Que esta haciendo, tiene que apresurarse o el fuego…..?—En ese momento Konohamaru pareció haber comprendido algo.—Enma, Hanabi le dijo a esos 2 miembros del clan Hyūga que se mantuvieran fuera de la batalla no es así.

-Así es, se mantienen ocultos detrás de esa zona de allá. Después de todo ahora que esta zona del bosque ha sido destruida, el frio ya no es un problema.—Enma.

-Transfórmate de nuevo y ve a decirles que concentren su chakra y preparen el mejor Hakke Kūhekisho que puedan. No creo que Hanabi sea capaz de volver a utilizar esa técnica en un buen rato. –Konohamaru.

-¿Por qué lo dices?—Enma.

-A partir de ahora Kasumi ira con todo y Hanabi apenas y podrá mantenerse con vida. Además….ya se lo que tengo que hacer, y si quiero tener éxito, tengo que hacerlo antes de que las cosas se vuelvan a enfriar.—Dijo Konohamaru decidido mientras se ponía una mascara de gas en el rostro.

Kasumi seguía quieta, esperando que las gigantescas llamas la alcanzaran, cuando estas estaban a punto de llegar, la pelirosa desclavo sus Katanas del suelo y sonrió cuando el fuego infernal finalmente la abrumó. Ahora que esta vez no hubo Suiton que contuviera el ataque, las gigantescas llamas envolvieron a la Kunoichi de la niebla y de la lluvia, haciendo parecer que se le había puesto fin a su vida.

-¡Hanabi no bajes la guardia y esfuérzate como nunca! –Gritaba Konohamaru a la distancia mientras se acercaba corriendo.

-Lo se.—Respondió Hanabi en voz baja, lamentablemente esto no fue suficiente para lo que venia. Del resto de llamas que seguía ardiendo, la punta de Kitaitetsuchi se estiro hasta que alcanzó a la ojimalva. Hanabi era en verdad una maestra con el Byakugan, y a pesar de que lo había estado usando durante mucho tiempo logro esquivar el sagaz filo que solo alcanzo a cortarle su mejilla.

-¿Es lo mas rápido que se a estirado esa Katana, como es posible?—Se preguntaba Hanabi.

-¡Noooooo!—Grito Konohamaru como si hubieran matado a su compañera.

-No te alteres Konohamaru, estoy bien.—Dijo Hanabi.

-Todo este tiempo estuve esperando a hacerte un pequeño rasguño para acabar contigo. Je, finalmente lo hice.—Decía Kasumi mientras salía de las llamas y regresaba el filo de Kitaitetsuchi a su estado original.

-¿De que estas….?—En ese momento Hanabi se desplomo en el suelo, comenzándose a sentirse realmente débil.—¿Que, que me esta….que me esta pasando?—Balbuceaba la líder del clan Hyūga que seguía arrodillada.

-Debiste poner más atención a lo que decía pequeña. ¿Acaso no había dicho que hay una bacteria que vive en mi cuerpo?, ¿acaso no dije que Kitaitetsuchi estaba hecha de mi sangre? ¿Acaso no deje en claro porque me conocen como Doku Kiri no Kasumi (Kasumi de la niebla venenosa: que junto con el nombre Kasumi tiene otro significado: significa la neblina y la niebla venenosa)? Yo soy la niebla venenosa, líder del clan Hyūga. Mi niebla venenosa no es más que mis bacterias en estado gaseoso en consecuencia de que puedo convertirme en gas. Mi sangre esta llena de esas bacterias que pueden destruir cualquier organismo celular existente, así que con una simple cortada pude introducirte una gran cantidad de ellas.—Dijo Kasumi con una ligera sonrisa.

-Maldición, ¿porque no pensé en eso?.Konohamaru tenía razón, es demasiado fuerte para mi. No puedo creerlo, estoy apunto de morir, odio esta sensación. Soy la líder de mi clan y ni siquiera puedo rescatar a uno de mis subordinados yderrotar a un miembro de Jitsu que pretende caza a mis sobrinos. Maldición.—Decía Hanabi con la poca energía que le quedaba.

-Mi veneno destruye tus células una por una. Es algo doloroso y no existe antídoto para ello. Pero ya que eres la primera que logra darme un golpe, te daré una muerte rápida.—Kasumi.

Hanabi ya no podía ver bien, su Byakugan se había desactivado por si solo en señal de que había llegado a su límite. La ojimalva estaba arrodillada de frente a su enemiga. Lo único que podía distinguir era una silueta oscura que venia de las llamas. Esta silueta de repente se detuvo, aun se encontraba algo distante, por lo que la Hyūga pudo intuir la manera en que la pelirosa terminaría con ella.

-Acabala de un golpe Kitaitetsuchi.—Kasumi apunto el extremo de su Katana al pecho de Hanabi, y con la rapidez que ya había demostrado, la Katana se expandió con la intecion de travesar el corazón de la ojimalva.

-Shi…Shi…—Hanabi.

-Rasengan.—

Lo suficientemente rápido fue Konohamaru para impactar su técnica contra la punta de Kitatetsuchi. La creación de Minato Namikaze era demasiado para que Kitaitetsuchi pudiera hacer algo por si sola, por lo que la Katana comenzó a convertirse en un gas de coloración rosa.

-¡No respires Hanabi!—Le gritaba el joven Sarutobi a la castaña que aun parecía mantener el conocimiento. La chica hiso un esfuerzo pero logro tomar una bocanada de aire limpio a tiempo.

-Maldito Konohamaru, ¿como lo supiste?—Dijo Kasumi al ver que el Sarutobi llevaba una mascara de por medio. Kasumi retiro el gas de regreso y Konohamaru aprovecho para retroceder, tomando a Hanabi en sus brazos.

-Hanabi, quédate conmigo, no te mueras por favor.—Decía Konohamaru con su voz sonando a través de la mascara.

-¡Hanabi-Sama!, ¡Hanabi-Sma!—Gritaban los miembros del clan Hyūga que se iban acercando.

-Tranquila Hanabi, te voy a salvar, te juro que te salvare.—Decía Konohamaru con un poco de lagrimas saliendo de sus ojos.

-¿Qué a sucedido muchacho?—Decía Enma que también se fue acercando.

-Kasumi logro envenenarla. No pude hacer nada antes, ella fue demasiado rápida.—Dijo Konohamaru con lagrimas que no dejaban de salir de su cuerpo.

-¿Qué hacemos Konohamaru- Senpai?—Preguntaban los miembros del clan Hyūga igual de preocupados.

De un momento a otro Konohamaru acerco su boca a la mejilla de Hanabi y comenzó a chupar el veneno.

-Konohamaru.—Dijo Enma sorprendido al ver que Konohamaru chupaba el veneno sin dudar por un momento.

-Je, un beso no va a salvarme Konohamaru. Al menos tiene que ser en la boca ¿no es así?—Decía Hanabi con una voz ligera y dulce, en señal de que estaba perdiendo la conciencia.

-No te estoy besando tonta. Te he sacado gran parte del veneno. Al menos te dará mas tiempo.—Dijo Konohamaru.

-Escúpalo Konohamru-Senpai.—Dijo un miembro del clan Hyūga.

-No, eso no me serviría de nada. Este veneno se corre rápido por el cuerpo.—Konohamaru.

Los 2 miembros del clan Hyūga estaban sorprendidos de que Konohamaru hubiera condenado su vida solo para darle más tiempo a una Kunoichi que probablemente estaba destinada a una muerte segura.

-Muchas gracias Konohamaru-Senpai. En verdad muchas gracias.—Decían los 2 miembros del clan Hyūga mientras se arrodillaban y hacia constantes reverencias.

-Si en verdad quieren agradecerme. Venguen a su líder.—Dijo Konohamaru, que se fue levantando. Este comenzó a adquirir una coloración azul en sus ojos, y una gran cantidad de vapor comenzó a salir de su cuerpo.—¿Estan listos?—Pregunto Konohamaru a los 2 usuarios del Byakugan.

-Si, estamos listos Konohamaru-Senpai.—Dijeron los Chicos de una manera decisiva.

-Hanabi, cuida mi bufanda por un tiempo mas.—Dijo el sarutobi al ver que la Hyūga seguía llevando puesta su bufanda.

-Si lo que se es correcto. No servirá de nada lo que estas por hacer muchacho.—Decia Enma a Konohamaru, quien comenzaba liberar mas y mas cantidad de vapor de su cuerpo.

-Lo se. Yo tampoco estoy seguro pero es lo único que puedo hacer. Tengo que intentarlo.—Konohamaru.

-Pero mocoso….—Enma fue interrumpido por Konohamaru.

-Enma, escucha con atención. Tal vez no salga vivo de esta. Asegúrate por todos los medios que ninguno de mis muchachos intente vengarme. Y por favor cuida de Shizuka, te necesitara más que nunca si las cosas salen mal. Se que lo harás bien, después de todo me convertí en alguien fuerte gracias a ti. O…. y dile a Naruto que me perdone, puede que no pueda convertirme en Hokage esta vez.—La mascara de gas comenzó a deshacerse hasta que cayo en el suelo mientras sus restos se quemaban.

-Dejen a Hanabi aquí y márchense. Rapido.—Konohamaru.

-Pero si la dejamos aquí su Chōetsu Katon podría….—Miembro del clan Hyūga.

-No te preocupes. Mi bufanda la protegerá de heridas mortarles. Ademas creeme, ella necesita recibir el mayor calor que pueda.—Konohamaru.

-Confíen en el. Esta dispuesto a morir por ella… no dejara que le pase algo.—Las palabras y la mirada de Konohamaru llenaron de confianza a los miembros del clan Hyūga, por lo que obedecieron las ordenes y se alejaron rápidamente.

-Vaya. Comenzaba a aburrirme con la larga despedida.—Decía Kasumi en un tono soberbio.

-Tsk.—Dijo Konohamaru que comenzaba a sentir los efectos del veneno.

-¿Huh?, no puedo creer lo tonto que eres. ¿Qué tienes con esa chica que estas tan empeñado en salvarle la vida?—Kasumi.

-No te importa Kasumi. Pero no dejare que sigas con esto. No entiendo porque estas ayudando a Isao pero estoy seguro de que si yo no puedo averiguarlo, mi Sensei y mis alumnos lo harán para finalmente acabar contigo y con Jitsu.—Konohamaru.

-Vaya, veo que el veneno ya empezó a afectar tu cabeza. Pero te puedo asegurar algo, no tengo ninguna intención de ayudar a Isao, esto es solo por el bien de Uzumaki Sharin y Uzumaki Senkō.—Kasumi.

-¿Qué dices?—Pregunto Konohamaru confundido.

-Digamos que Kazuto prefiere comprender las cosas en vez de robarlas.—Kasumi.

-¿Qué demonios significa eso?—Pregunto Konohamaru mas furioso que antes. Luciendo un aspecto intimidante y la sensación de que su Chōetsu Katon estaba listo.

-No tiene sentido que te lo diga ya que e todas maneras no podrías entenderlo. Tu cerebro debe estar frito en este momento. Creí que habías entendido como funcionaba mi técnica, pero ¿ahora me vienes con esto?, también creí dejar en claro que soy inmune al fuego, y al calor. Pero bueno, de todas maneras no tenias esperanzas conmigo, supongo que esto es lo mejor que puedes hacer.—Dijo Kasumi mas tranquila y esperando solo para matar a Konohamaru.

-Humph, te equivocas. En verdad entiendo tu técnica Kasumi. Gyōketsu no jutsu(Jutsu de condensación), en verdad es una técnica impresionante, debe tratarse de uno de los nuevos Kekkei Genkai mas poderosos que existen, después del Kitsugan por supuesto.—Dijo Konohamaru con una sonrisa que pareció molestar a la pelirosa.— Y el hecho de que tu seas la primera en desarrollarlo me hace pensar que debes ser la segunda mas fuerte de Jitsu. Eres un genio en verdad lo reconozco Kasumi, pero ignoras algo de tu propia técnica que hará que pierdas contra mi.—Konohamaru.

-Jajaja, ¿que dices?—Kasumi.

-Antes de comenzar a pelear nos dijiste que tu Gyōketsu no jutsu era muy parecido al Suika no jutsu del clan Hōzuki. Comencé a darle vueltas y vueltas y no pude encontrarle sentido a tus palabras hasta que finalmente descubrí la relación a la que te referías. El Suika no jutsu necesita de un requisito, el usuario tiene que permanecer constantemente hidratado para poder llevar a cabo la técnica. Así que deduje que si ese era el caso tu Gyōketsu no jutsu también debía contar con ese detalle, pero no lo veía. En toda la batalla no parecías mostrar una seña de necesitar algo, pero lo supe en el momento en que usaste por segunda vez el Gōka mekkyaku de Uchiha Madara. El requisito para el Gyōketsu no jutsu… es el calor. El usuario tiene que mantener su cuerpo en altas temperaturas o no podrá ser capaz de usar la técnica apropiadamente. Seguramente te hice un favor cuando lance mi Ryuka no jutsu, y te cargue tanto de energía que te pudiste darte el lujo de usar Suiton para rechazar el Gōka mekkyaku y confundirnos a todos. Creaste una niebla y jugaste un rato con Hanabi, pero las cosas se dificultaron cuando la temperatura de mi ataque comenzó a disminuir. Después de todo el calor es una energía que fluye de los cuerpos con mayor temperatura a los de menor temperatura, y como seguimos estando rodeados por el bosque Yosamu, el calor se escapa rápidamente. Así que te volviste a calentar y de nuevo tu velocidad así como tus habilidades con Kitaitetsuchi y el Gyōketsu no jutsu aumentaron.—Konohamaru.

Kasumi comenzó a aplaudir en señal de admiración.

-¿Vaya, entonces que estas haciendo en este momento Konohamaru-Kun?—Kasumi.

-Humph, se que no tiene sentido Kasumi, pero créeme, no eres lo que crees que eres.—Konohamaru.

-¿Ah?—Kasumi.

Konohamaru comenzó a realizar sellos de manos. Una vez habia terminado comenzó a escupir una nube de cinizas de su boca que envolvió a ambos. Una técnica que solia usar Asuma Sarutobi, solo que esta vez Konohamaru no hacia ningún intento para salir de la nube.

-Si mal no recuerdo esta fue una de las ultimas técnicas que uso tu tio antes de morir.—Kasumi.

-¿Cómo lo sabes?—Dijo Kohamaru un poco sorprendido.

-¿No te lo dije? Soy una fan de Akatsuki. Bueno, lo fui, ya que los de ahora son los chicos buenos. De todas maneras parece que quieres morir de la misma forma que tu tío, je, creyendo que ya había ganado el juego.—Kasumi.

-Mi tio tal vez no gano el juego, pero permitió que los demás lo ganaran por el. Y esta vez no estoy seguro de hacerlo, pero dejare que los demás ganen por mi.—Konohamru.

-¿Entonces que sigues haciendo aquí? ¿No te dijo tu tío que hay que salir de la nube?—Dijo Kasumi con una sonrisa.

-Jejeje, esa si me hiso reír Kasumi. Tan burlona como siempre, eras mi villana favorita hasta que te uniste a Jitsu, no se porque lo haces pero ya has tomado tu camino y yo el mío. Al menos las cosas no cambiaron tanto, porque seguimos siendo enemigos.—Konohamaru.

-¿Entonces no sales de la nube porque te resignas a morir conmigo?, vaya que romántico.—Dijo Kasumi con una sonrisa y expresión tierna.

-No no es así….es para que toda la técnica se concentre en este punto. Chōetsu Katon: Haisekishō.—Dijo Konohamaru tranquilamente, después chasqueo sus dientes y una chispa azul se encendió, haciendo que la nube se incendiara en un color azul y un fuego altamente caliente. El calor era tan grande que el cielo no tardo mucho en reaccionar formando rápidamente nubes de tormenta. Todos los ataques de Konohamaru no habían tenido comparación con este último. Enma y los miembros del clan Hyūga se había alejado lo suficiente o de lo contrario hubieran muerto al instante. Mientras que Hanabi solo recibía cierta cantidad de calor sin sufrir quemaduras tan fuertes, gracias al poder de sellado de la bufanda.

Cuando la nube azul se fue despejando, se podía alcanzar a ver 2 siluetas en el campo de batalla. Una de ellas estaba desplomada en el suelo y la otra seguía de pie.

-Te dije que no serviría….

Continuara…