-Vaya, en verdad no me esperaba eso.—Dijo un Shinobi que formaba parte de un grupo de tres. Se trataba del equipo de Ichinose Yuki, que había estado caminando por días con dirección al campamento central. Aun estaban cansados y tenían que moverse con precaución pensando en la posibilidad de que Konoha hubiera enviado a más ninjas para el rescate de Kō.

-Lo se. Cuando despertamos no podía creer lo que estaba viendo. Doku Kiri no Kasumi contra Konoha no ryū. Creí que no existían Shinobis tan poderosos desde….—Este ultimo fue interrumpido por Ichinose.

-Silencio, ¿que creen que hacen al adular a nuestros enemigos?, tchu, tuvimos suerte de salir vivos durante una de esas explosiones. Aun así necesitamos regresar con Isao cuanto antes. Debe estarse preguntando donde estamos. En lo que debemos pensar es en la vestimenta de Kasumi. Según nuestros informes así es como se visten los miembros de Jitsu.—Ichinose.

-Con que era eso. Aunque ya no creo que importe señor, ella ahora esta muerta. Además el jefe no estará molesto, ya que le estaríamos llevando buenas noticias. Nunca creí que Kasumi escondiera una habilidad así, supongo que es debido a que nunca se vio en la necesidad de usar todo su poder, y aunque no parecía que fuera a acabar así, el dragón de la hoja pudo terminar con ella.—Miembro del clan Yuki.

-Pero…. si Kasumi era así de poderosa….¿crees que el Byakugan le hubiera servido de algo al jefe Isao?—Miembro del Clan Yuki.

-No lo se. Hasta este momento el Jefe Isao pensaba que Kasumi solo era una buena practicante del asesinato silente, además de contar con su Satsujin Taiki (atmosfera asesina), pero ahora tú viste lo que paso. Ni siquiera la líder del clan Hyūga pudo sola, por lo que….—

-¿Quieren callarse ustedes dos de una vez por todas?—Replico Ichinose de manera molesta al escuchar los comentarios que parecían solo alentar a Kasumi y a Konohamaru.—Isao-Senpai también cuanta con jutsus poderosos que muchos no han visto, estoy seguro que podría ganarle a Kasumi y a ese estúpido de Konohamaru.—Concluyo el líder de quipo, que seguía molesto por su fracaso y por escuchar como sus subordinados se lo recordaban de alguna manera.

-Jeje, si fuera así debería estar en Jitsu. Aunque no creo que Kazuto lo hubiera recibido, tu jefe es muy ingenuo.—Dijo una voz siniestra que resonaba entre las congeladas copas de los arboles.

-¿Qué fue eso?—Miembro del clan Yuki.

-Fue la voz de alguien. Estoy seguro.—Dijo el otro miembro del clan Yuki, que se encontraba bastante asustado.

-Imposible. Aunque haya resultado que hay más Shinobis aparte de nosotros que se pueden mover por estos alrededores, veo muy difícil que alguien más este aquí. Debió haber sido el viento.—Comento Ichinose para relajar a sus subordinados.

De pronto la misma voz volvió a escucharse, solo que esta vez se oía mas clara y mas cerca.

-¿El viento?, ya veo, deben estar muriéndose de miedo para querer pensar algo así.—Finalmente se mostro el origen de aquella voz, que parecía normal en un principio pero que escondía cierta oscuridad en ella. La persona o ser que poseía aquel tono para hablar media más de 2 metros, y tenía un abrigo blanco con los símbolos de todas las aldeas marcados en el.

-¿Eres tu un miembro de Jitsu?—Pregunto Ichinose al percatarse de la persona mas alta que jamás había visto. Si es que podía llamarse persona a alguien así, tenía una forma humanoide pero tras esa mascara de toro no podría decirse con seguridad si era humano o no.

-El abrigo suele contestar esas estúpidas preguntas. Odio hablar con humanos tan patéticos como ustedes.—Respondió el extraño ser, que al referirse de esa manera a los miembros del clan Yuki parecía abrir una nueva y perturbante interrogante. Si ellos eran humanos, que era él?

-Nosotros tampoco nos queremos detener a hablar contigo. Seas lo que seas deberías quitarte del camino. Somos miembros del clan Yuki y de los bandidos de Isao Rinzu, que fue alumno de Zabuza Momochi. Ni siquiera Jitsu se atreve a buscar problemas con nosotros, así que mejor….—Ichinose fue interrumpido por el gigante ser enfrente de el.

-Mejor detente ahí hablador, o de lo contrario me harás enojar. ¿Jitsu no se atreve a buscar problemas con ustedes?, creí que el líder era ignorante, pero ustedes lo son mas.—Reafirmó el enmascarado, que lucia verdaderamente tenebroso mientras los observaba por los huecos de su mascara.

Ichinose no solía sentir miedo, pero había algo de ese extraño ser que lo ponía muy nervioso.

-Jitsu es una organización que lleva algo de tiempo. Oí que defienden la justicia, pero nosotros no hemos tenido problemas mientras continuamos con nuestros robos y asesinatos. Por lo que deben de tenernos miedo. Así que apúrate a….—En ese momento el extraño ser se desplazo tan rápido para tomar por el cuello a Ichinose.

-Humano ignorante, débil y patético. Estas hablando con Gyūki, portador de ocho colas y alumno del sabio de los seis caminos. La octava parte del chakra que reside en el mundo y miembro de Jitsu. Dime ahora….¿crees que alguien como yo tiene miedo de un grupo tan deplorable como el tuyo? Y esta vez abstente de aparentar no tener miedo, porque puedo olerlo tan claramente que parece que ese olor se convierte en algo visible frente a mis ojos.—

Rápidamente los miembros restantes del grupo se alejaron y comenzaron a correr aterrorizados. Sin embargo Gyūki no quitaba su vista de Ichinose. Al que había levantado del suelo para poder verlo frente a frente y a la misma altura. Por unos segundos Ichinose desviaba su vista para ver si sus compañeros tenían un plan para rescatarlo.

-¿Te atreves a mirar humanos cobardes en vez de mi?—Rápidamente Gyūki saco por debajo de su abrigo ocho colas de color negro, estas se estiraron rápidamente por el suelo, alcanzaron a los fugitivos y una vez estaban lo suficientemente cerca 2 de ellas tomaron una consistencia filosa y atravesaron el cuerpo de los Shinobis sin piedad alguna, arrancándoles los corazones en un instante.—Ahora ya no tienes nada que mirar. ¿O acaso alguien como tu no puede sostener mi mirada?—

Ichinose grito horrorizado por lo rápido que había cambiado las cosas. En un instante un extraño los había acorralado y ya había asesinado a dos de ellos. Lo peor de todo es que hablaba como si se tratarse del Hachibi, el Bijū que por lo que tenía entendido, se encontraba sellado en Killer Bee el nuevo Raikage de Kumogakure.

-Lo siento, lo siento en verdad no quería ofenderte.—Decía Ichinose para evitar la muerte que lo rodeaba.

-Te voy a matar humano, pero eso ya lo sabias. ¿Después de todo esa es la razón por la que estabas nervioso al principio no es así? No se puede evitar, nuestros deseos de matar a alguien se sienten al otro lado del mundo.—En ese momento el Hachibi siniestro arranco con sus filosas manos el corazón de Isao y rapidamente sus hilos negros lo cubrieron para mantenerlo en buenas condiciones. Gyūki arrojo el cuerpo y unos segundos después varios Shinobis de abrigo negro con los símbolos de todas las aldeas estampados comenzaron a aparecer.

Incluso ellos lucían un poco perturbados por lo que acaba de suceder. Se trataba de los otros miembros de Jitsu. Los usuarios del Jiongu que habían decidido seguir a Kazuto después del asunto en Takigakure y la traición que recibieron por parte de su antiguo líder Tsubasa.

-Gyūki-Taichō, encontramos la ruta hacia el campamento central. La situación esta controlada.—Dijo uno de aquellos miembros.

-Eso esta bien. Tomen, los dos mejores de ustedes deben poseer estos corazones. Sus antiguos dueños pudieron haber sido unos inútiles, pero poseen el Hyōton(Elemento Hielo), y eso es algo que no debe desperdiciarse.—Comento el Hachibi mientras entregaba dos de los corazones como si fueran simples objetos.

-Pero Gyūki-Taichō. Un corazón con Kekkei Genkai no se ha podido utilizar antes….ni siquiera Kakuzu de Akatsuki pudo….—Pero el miembro de Jitsu fue interrumpido.

-Ya he preparado todo, una vez lo tomen no habrá problemas. Sé más de este jutsu que ese humano del que hablas. Tómenlo, los miembros de Jitsu deben ser mas fuertes aun si no son capitanes, ¿entendieron?—Gyūki.

Si Gyūki-Taichō—Respondieron varios de ellos al unísono.

-Y tu….¿como es que sigues con vida?, vi tu pelea y estoy seguro de que aquel mocoso logro acabar contigo.—Dijo el Hachibi volteando a ver una nube de humo rosado que comenzaba a tomar una forma mas humana.

-Creo que tuve un poco de suerte. Aunque aun no logro recuperarme por completo.—Respondió la voz de Ōame Kasumi. La nube rosada había tomado la apariencia de su rostro y cuerpo, pero aun tenia una consistencia gaseosa que parecía reflejar su estado actual. Kasumi aun no podía recuperarse de la batalla que tuvo hace algunos días. Por lo que seguía flotando por los aires mientras hablaba con Gyūki.

-Ya veo. Por lo que oí tu debilidad es la temperatura. Ese chico sobrecalentó tu cuerpo gaseoso para que este se expandiera sin control, pero la corriente te trajo al lado frio del bosque. Y por consiguiente alcanzaste a mantener tu forma y tu vida. Es correcto Doku Kiri no Kasumi, tuviste suerte.—Gyūki.

-Si estabas viendo pudiste haberme ayudado un poco.—Replico Kasumi un poco molesta por que Gyūki le recordara que tuvo suerte.

-Eres una capitana de Jitsu. No necesitas ayuda.—Respondió Gyūki fríamente.

-Ja, estaba luchando con la líder del clan Hyūga y el dragón de la hoja. Creo que la situación era lo suficientemente injusta para que me ayudaras. ¿No se supone que eras mi pareja hasta que Kumorizora terminara sus asuntos en Konoha?—Kasumi.

-Esa pelea no estaba prevista. Además, parecías demasiado confiada en acabar a los dos. Recuerda que aun no es tiempo de que la Alianza se entere de mi existencia. Además velo de este modo, tú no fuiste la única que tuvo suerte de salir con vida. Si me hubiera enfrentado a aquellos muchachos ambos estrían muertos, incluso esos miembros del clan Hyūga y Enma el rey mono. A todos los hubiera masacrado y es por eso que los deje con vida. Para que les digas después que tuvieron suerte de vivir y que su victoria momentánea sobre jitsu fue una decisión prevista por mi.—Reafirmó el Hachibi siniestro.

-¿Y porque habría de decir abiertamente eso?, seria revelarles que tuve suerte de salir con vida. Olvídalo, yo ya no lo veo de ese modo. Después de todo requerí del poco chakra que tenia para poder mantener la forma de mi cuerpo por unos segundos mas hasta que el frio me ayudo en eso.—Kasumi.

-Pretextos Kasumi-Taichō —Gyūki.

-Nos alegra tenerle de vuelta Kasumi-Taichō.—Dijeron los miembros de Jitsu con una ligera reverencia.

-Como sea. Dígame la situación actual Gyūki-Taichō.—Decía Kasumi flotando a lado de la mascara de Gyūki.

-Como se esperaba. El ingenuo de Isao no perdió su tiempo y ya ha realizado el trasplante de Byakugan. Ya que represento los deseos de Kazuto yo seré el que se encargue de lo demás, y estaba apunto de hacerlo cuando me cruce con estos gusanos.—Dijo Gyūki dirigiendo su vista a los cuerpos de los miembros del clan Yuki que estaban desangrándose en la blanca nieve que cubría el suelo.

-Oh, así que se olvidaron de ellos. Aunque por un momento creí que habían muerto entre los daños que causo mi pelea con Konohamaru-Kun y Hanabi Hyūga. Pero, ¿Por qué tienen un agujero en el pecho?—Pregunto Kasumi un poco confundida.

-Arranque sus corazones para que las fuerzas de Jitsu posean Hyōton.—Dijo Gyūki sin darle mucha importancia.

-Vaya, se ven siniestros, pero no creí que lo fueran en verdad.—Kasumi.

-Solo estamos dispuestos a hacer todo para satisfacer los deseos de Kazuto. Y espero que tú poseas la misma determinación ahora que vuelves con nosotros, Kasumi-Taichō.—Esta vez Gyūki lo dijo de una manera mas seria que incluso perturbo un poco a la pelirosa.

-Si, si, lo que digas. Y nunca me fui, si no me morí es porque no me morí, tchu.—Kasumi.

-Es hora Gyūki-Taichō y… ¿Kasumi- Taichō?—Dijo Yujin, que llevaba el abrigo de Jitsu mas grueso para poder soportar el intenso frio que no parecía afectarle a los usuarios del Jiongu y al Fukitsu Jinchūriki (Jinchūriki Siniestro)Gyūki.-¿Sucedió algo en mi ausencia?—Pregunto Yujin al ver el estado en que Kasumi se encontraba.

-La capitana Kasumi tuvo una pelea que perdió. Pero la suerte estuvo de su lado y logro salir con vida.—Gyūki.

-Cállese Gyūki-Taichō. Tuve que pelear con dos oponentes muy fuertes, el dragón de la hoja y la líder del clan Hyūga. ¿Sabe lo que es eso?, y esta bien lo acepto, tal vez me pude haber confiado un poco pero también viste como quedaron ellos. Soy Doku Kiri no Kasumi y hace mucho tiempo que deje de creer en la suerte, soy digna de mi puesto y espero que nadie siga reclamando. Y tu Yujin, ni te atrevas a decírselo a tus hermanas o tendré que matarlas.—Dijo Kasumi claramente afectada por la pelea que perdió.

-Entiendo Kasumi-Taichō. Aun así, ¿estás bien?—Pregunto Yujin tratando de asegurarse que no había mas problemas de lo previsto. Kasumi se sonrojo un poco en la nube de gas y tratando de recuperar su confianza se tranquilizo.

-Si Yujin-Taichō, estoy bien. Pero, ¿Qué eso de estar llamándonos así?, es un poco tedioso.—Kasumi.

-Somos una organización ahora. Llamarnos así refleja la seriedad con la que nos tomamos nuestros ideales. Mejor acostúmbrate Kasumi-Taichō, ahora que has perdido no creo que tengas derecho de quejarte hasta que derrotes a alguien de la alianza.—Comento de nuevo Gyūki haciendo enojar a la pelirosa.

-Te dije que ya no siguieras hablando de eso.—Kasumi saco sus espadas y comenzó a balancearlas de una manera chistosa sobre la mascara de toro blanca que llevaba Gyūki. Sin embargo en su estado, las espadas solo atravesaban la cabeza del Hachibi como el humo que eran. Por cada vez que Kasumi chocaba una de sus espadas un cállate salía de su boca.—Cállate, cállate, cállate…..—dijo varias veces Kasumi hasta que se dio cuenta lo graciosa que se veía ya que solo era gas y aun no podía recuperar su estado tangible.

-Dejemos de perder el tiempo. Yo también se la prisa que tiene Kazuto en cuanto a este asunto.—Gyūki.

-Es cierto. Por un momento había olvidado que eres un corazón de Kazuto-San.—Comento Yujin mientras bajaba de la rama en la que se encontraba.

-Un corazón es lo que me conecta con el. Pero una vez afuera soy Gyūki, un Fukitsu Jinchūriki y un capitán de Jitsu.—El alto capitán de 2.30 m comenzó a caminar, al igual que los demás miembros de Jitsu, Yujin y al ultimo Kasumi que seguía flotando para poder desplazarse.