La noche en Konoha apenas comenzaba, una noche en la que sucedieron y sucederían muchas cosas relacionadas entre si, algunas de reconciliación y recuerdos perdidos, y otras de revelaciones que perturbarían de nuevo al mundo Shinobi.

Muy poca luz de luna comenzaba a filtrarse en la guarida de Jitsu, pero era suficiente para ver al líder sentado en un trono blanco. Lucia cansado, fatigado de mantener una lucha con la Alianza, pero aun mas de tener a sus corazones lejos de el. Era cierto que de esta manera él se mantenía seguro, y por otro lado su sentido de vigilancia se volvía más amplio. Todo lo que los Fukitsu Jinchūriki percibían, el también podía percibirlo.

-Gyūki va bien parece que tiene todo bajo control. Pero por otro lado, Kokuō y Saiken aun no tienen éxito en su búsqueda. Definitivamente les hubiera sido de ayuda Kasumi, pero ahora esta indispuesta. Humph, nunca creí que Kasumi pudiera verse tan presionada, y ni siquiera peleó con Akatsuki. En verdad no podemos seguir subestimando a la alianza Shinobi.—Kazuto lucia un adormecido mientras hablaba, pero por el tono de su voz no lo hacia solo, alguien mas estaba escuchando lo que el decía.

-Estoy seguro que tanto Saiken como Kokuō tendrán resultados pronto, no tienes que estar tan estresado Kazuto.—Respondió el Nanabi, el primer Fukitsu Jinchūriki de Kazuto, y el que cuidaba de el actualmente.

-Se que lo entiendes Chōmei, después de todo eres uno de mis corazones. Necesitamos confundir aun más a nuestros adversarios. Y necesitamos hacerlo rápido. Y lo intentare esta noche, intentare llevármela esta noche.—Kazuto.

-No hay necesidad de arriesgarnos tanto Kazuto. Aun no estamos seguros de que sea verdad lo que sea que te haya querido decir ella. Ya ha engañado antes para su propio beneficio, ¿no crees que volvería hacerlo contigo?—Chōmei.

-Fue realmente inusual mi encuentro con ella. Su cuerpo está sellado, pero no creí que su conciencia estuviera esparcida en los Bijū. Y ahora que poseo a tantos, ha intentado comunicarse conmigo. Aunque solo he podido ver visiones, recuerdos suyos supongo. Como sea, no solo ella me ha mostrado lo que esto significa, Yujin también ha escuchado hablar de ello en el pasado, esa es la razón por la que el Clan Uzumaki se dispersó y escogieron el olvido, antes de revelar lo que escondían desde un principio. Y lo hicieron bien, escondieron los rastros y las señales, de hecho tuve suerte de dar con esto, y ahora no desaprovechare la oportunidad.—Kazuto seguía luciendo tranquilo mientras conversaba con el Nanabi, con su cabeza recargada en su brazo de hecho parecía alguien que acaba de despertar de un profundo sueño.

-Aun así, no te beneficia en nada iniciar algo esta noche. Es muy apresurado.—Decía el Capitán de Jitsu, que al igual que el Hachibi, también poseía una gran estatura, al igual que un aura siniestra cubierta esta vez por una mascara blanca de escarabajo.

-Te equivocas, creo que esto nos ayudara mucho más. Uzumaki Naruto no podrá quedarse quieto con mi provocación, vendrá a buscar al mas poderoso de Jitsu, y le daré algo con que entretenerse. De esta manera lo que siga de nuestro plan no se convertirá en una abrumadora batalla que a ninguno de ambos bandos convendría.—Kazuto.

-Entiendo. Entonces….—Chōmei.

-Si, tráela mientras le digo a Gyūki que me envíe a Yujin.—Kazuto.

El hospital de Konoha se había convertido en una zona muy concurrida. Por un lado todos estaban preocupados por el estado de Sarutobi Konohamaru, pero por otro las buenas noticias de que Sakura había recuperado la memoria, tranquilizo y despejo los sentimientos de angustia que se habían vivido últimamente. Minato, Midori y Sasuke ya estaban juntos en la mansión Uchiha, descansando para poder visitar a la ya recuperada Sakura, Sasuke ya la habia visto asi que como era obvio la única deseperacion estaba en sus hijos, que por la emoción seguramente no podrían dormir muy bien esa noche. Sin embargo aun había alguien en el hospital que tuvo permiso para visitar a Sakura.

-Me alegra que este bien Sakura-San.—Dijo la tierna voz de una peli azul.

-¡Hinata!, que bien que estas aquí. Shizune-San esta muy estricta últimamente, no quiere que nadie me visite hasta mañana.—Sakura.

-Lo se, pero entiéndela, ella te considera su hermana menor por lo que debe sentirse muy preocupada por todo esto. Vamos, se que eres muy impaciente, pero es solo una noche la que tienes que esperar.—Hinata le sonrió a Sakura y se acerco a ella para continuar la charla.

-Gracias por todo, mi memoria regreso así que estoy al tanto de todo lo que hiciste por mi estas ultimas semanas.—Sakura.

-No podía hacer menos Sakura-San. Fue muy lamentable lo que sucedió contigo, pero ya no es momento de pensar en eso. Me alegra mucho que por fin este bien, y a tiempo para que disfrutes de los exámenes Chūnin. Ya faltan solo unos días así que…supongo que debes estar feliz de que veras los logros de Minato-Kun.—Hinata.

-Así es. Ahhh mi bien parecido hijo, solo le faltaba ser Chūnin para alcanzar la perfección.—Dijo Sakura con una expresión de ilusión reflejada en los ojos. Hinata se puso un poco incomoda.

-Bueno, estoy segura de que Minato-Kun debe ser tan popular como Sasuke-Kun. Y supongo que como madre te será difícil lidiar con ello.—Hinata.

-Bueno, sinceramente lo que mas me gustaría es que saliera con alguna chica. Pero es igual a su padre, siempre diciendo con ese acento cool, "no me interesan esas cosas" Tengo que reconocer que me rompe el corazón un poco.—Sakura.

-El es aun muy joven Sakura-San, es obvio que el tiempo cambiara mucho las cosas, ya no tienes porque pensar tanto en eso. Creo que lo mejor será que te deje descansar.—Hinata se levanto poco a poco y procedió salir del cuarto.—Duerme bien Sakura-San, mañana vendré a visitarte con Sharin y Senkō, estarán muy emocionados de ver que ahora estas bien.

-Si, a mi también me encantara verlos. Gracias Hinata, también descansa.—Sakura se acurruco en sus sabanas mientras Hinata cerraba la puerta lentamente con tal de evitar ruido. Ya era de noche, por lo que el hospital ya estaba muy vacio, de hecho Hinata era de las ultimas ahí, ya que también se había quedado con Hanabi y Konohamaru. Finalmente cuando la puerta se cerro dio media vuelta para por fin dirigirse a su casa, sin embargo se detuvo repentinamente al ver algo verdaderamente aterrador en el largo pasillo.

En este había un hombre encapuchado con un abrigo blanco lleno de los símbolos de todas las aldeas. Y su altura asusto aun más a Hinata, al percatarse que su cabeza tocaba el techo, y que aun lucia encorvado para poder caber. Sin embargo lo que mas llamaba la atención era el hecho de que llevara una mascara tan inusual. Una mascara de escarabajo. Hinata estaba tan impresionada que no se percato de los 2 hombres enfrente del alto ser. Cuando Hinata enfoco su atención a ellos pudo reconocerlos inmediatamente. Ya los había visto aquella vez que acompaño a Naruto en Kumogakure. Se trataba de Kazuto y Yujin.

-Por favor no haga ruido Hinata-San. Recuerde que Sakura-San recién se ha recuperado, no me gustaría que el daño colateral volviera a lastimarla. Se que a usted no le gustaría eso.—Dijo Kazuto quien se acercaba poco a poco a la peliazul.

Hinata igualmente se alejo de la puerta haciendo el menor ruido. Era verdad que no quería poner en riesgo a Sakura. Pasara lo que pasara, era ahora responsabilidad de ella.

-Gracias por entender. Sin duda es una mujer hermosa e inteligente.—Kazuto.

-¿En que estas pensando Kazuto?, ¿Cómo es que atravesaste la barrera de la aldea?, ¿Cómo es posible que estés aquí?—Dijo Hinata en un tono mas áspero. Ya no lucia asustada, si no decidida de enfrentar a la persona que pretendía capturar a sus hijos.

-Soy el enemigo de tu esposo Hinata-San. ¿No te parece que debo ser así de impredecible para merecer el puesto de adversario digno?—Kazuto.

-Veo que te has vuelto diferente Kazuto. ¿Qué es lo que estas planeando? Ya veo, supongo que quieres secuestrarme para chantajear a Naruto y a mis hijos. Pero te advierto que no me llevaras cómodamente. Si me vi tan cooperativa es porque no quiero involucrar a Sakura-San, pero eso no significa que yo no piense en pelear.—Los puños de Hinata comenzaron a tomar una coloración azul, al igual que la forma de una cabeza de león. Kazuto se impresiono un poco, pero después trato de relajar las cosas.

-Tranquila por favor Hinata-San. Es cierto que un plan como ese tiene sentido, pero no estoy aquí por eso. De hecho solo me he arriesgado a venir para confirmar algo.—Kazuto.

Esa misma noche una cansada Sharin parecía fastidiada de seguir despierta. De hecho estaba sentada observando como el loco de su padre y de su hermano seguían entrenando a esas horas de la noche.

-¿Podemos parar ya?, quiero visitar a Sakura-San el día de mañana, y me gustaría hacerlo sin unas ojeras gigantes en mi rostro.—Sharin.

-Lo se Sharin. De hecho tú no necesitas mi entrenamiento. Sin embargo tu hermano me pidió que le enseñara técnicas super geniales y lo estoy haciendo. Puedes descansar hija mia.—Naruto.

-Je, como si estuviera esperando tu permiso padre, créeme que me encantaría si no fuera ¡Por el ruido que hacen cuando chocan sus Rasengan a mitad de la noche!—Justo en ese momento, el Rasengan de Naruto y el Rasengan de Senkō se impactaron para crear un gran destello que genero un sonido de vacio explosivo en que el peliazul salía disparado por los aires. Sin embargo Senkō solo se levantaba, se limpiaba el polvo y volvía a mostrarse emocionado por entrenar con su padre.

-Vaya papa, eres muy fuerte.—dijo el peliazul.

-Tu también lo eres Senkō. De hecho me impresiona que a tu edad puedas hacer el Rasengan con una sola mano. Pero aun te falta mas estabilidad y fuerza en el ataque.—Naruto.

-Si, si, se lo has dicho mucho últimamente padre. Escucha, se que estas muy feliz de que Sakura-San por fin se ha recuperado, pero creo ya es hora de dormir.—Sharin.

-Jajaja, creo que tienes razón hija. Vamos Senkō ya es hora de ir a la cama, si tu madre te ve aun despierto seguro me va a regañar.—Naruto.

-Espera padre, enséñame una ultima técnica mucho mas genial.—Senkō.

-Está bien, una última. De hecho hace mucho que no la uso.—Naruto.

-¿Ehhhh?, ¿le vas a hacer caso otra vez?—Sharin.

-Vamos, vamos, es tu hermano menor el que me lo esta pidiendo. No he podido pasar mucho tiempo con ustedes y quisiera mostrarles algunas cosas. Además no tienes que preocuparte, esta no es tan ruidosa.—Naruto paso a sentarse en una posición de meditación. Sharin y Senkō se quedaron extrañados, su padre de repente se había sentado en medio del patio de entrenamiento mientras tenia sus ojos cerrados.

-Creo que te ha hecho caso hermana y se puso dormir.—Dijo Senkō en manera de broma.

-Si claro, como no. Ya veras, si no duermes te quedaras enano.—Sharin.

-¿Qué?—Respondió Senkō asustado. Sin embargo en ese momento notaron una sensación extraña. Alrededor de los ojos de Naruto se comenzó a formar una coloración Naranja, y cuando el rubio por fin había abierto sus ojos, estos tenían una forma y color diferentes.

-¿Y que tal, no me veo genial?—Dijo Naruto levantándose alegremente mientras bailaba enfrente de sus impresionados hijos.

-¿Qué es eso padre?—Pregunto Sharin impresionada.

-Esto es Senjutsu. Mi modo Sabio.—Naruto.

-¿Senjutsu?—Repitió Senkō mientras le brillaban sus ojos.

-Así es. Esto es mi modo Sennin, con el me vuelvo mas fuerte y mas rápido. Puedo hacer Rasengan gigantes.—En esta ultima parte Senkō se impresiono mas al ver el gran Chō Ōdama Rasengan de su padre. Mientras Naruto lo tenia en su mano, seguía explicando varias cosas.—Y bueno, también puedo hacer otro tipo de técnicas, además de que puedo curarme mas rápido etc, etc.—

-Ya veo. Así que esto es el Senjutsu.—Decía Sharin que esta vez ya no lucia fastidiada, si no interesada ya alegre de haberse quedado despierta un poco mas.

- Si, de hecho otra habilidad muy importante de mi Senjutsu es….—En ese momento Naruto hiso una pausa forzada. Su expresión había cambiado repentinamente. Sus hijos se percataron por lo que se mostraron preocupados.

-¿Qué pasa padre?—Pregunto Sharin, pero su padre no respondió. Simplemente se cubrió con el destello naranja de Kurama y desapareció repentinamente.

-¿Qué fue eso hermana?, ¿por que papa….?—Senkō.

-No lo se. Pero, debe estar sucediendo algo en la aldea.—Sharin.

-Mientras Naruto se desplazaba rápidamente, una gran cantidad de pasamientos pasaban por su mente.

-¿Qué es esto? Este es el chakra de…¿Que demonios esta pasando?, como sea tengo que darme prisa, el chakra de ellos esta cerca del de Hinata.—Naruto se movía a una gran velocidad, sin duda ya estaba a unos segundos de llegar a su destino.

Segundos antes…..

-¿Confirmar algo?, ¿a que te refieres?—Pregunto Hinata, que aun no bajaba su guardia.

-Sal, la persona que quiero que conozcas esta aquí.—Dijo Kazuto dirigiéndose a alguien que estaba atrás de el. Lentamente, una persona comenzó a caminar para mostrarse. Cuando Hinata la vio no supo como reaccionar. Jamás había visto a esta persona, pero de alguna formase sentía familiarizada con ella. La mujer que se había mostrado tenia un largo pelo de color rojo, llevaba un abrigo negro de Jitsu y sus ojos revelaban que estaba bajo la influencia del Edo Tensei.

-Ella es…-Decia la mujer con una voz algo triste y nerviosa.

-Así es, ella es la esposa de tu hijo. Ahora dime, ¿es la persona que estoy buscando?—Pregunto Kazuto, pero rápidamente la mujer se reveló ante el.

-Ja, jamás te lo diré-ttebane.—Respondió Kushina en un tono burlón.

-¿Que?—Dijo Kazuto impresionado.

-Como lo pensaba. No podemos controlar a Kushina Uzumaki con el Edo Tensei. El clan Uzumaki le brindo un sello de protección en el pasado.—Comento Yujin al ver la actitud de aquella mujer, que parecía seria al principio pero que ahora se comportaba completamente diferente.

-¿Quieres decir que estuvo fingiendo todo este tiempo que estaba bajo nuestro control?—Pregunto Kazuto que un no se creía lo que estaba pasando.

-Así es. Al enterarse de que Hinata era su Nuera debió engañarnos solo para conocerla.—Respondió Yujin.

-Ya veo. Aun así… créeme que encontrare la manera de que me lo digas Kushina-San. Dijo Kazuto tomando del brazo a la peliroja. Rápidamente esta comenzaba a moverse con la intención de que Kazuto la soltara.

-Suéltame-ttebane, si tuviera la mitad de mi chakra ya te habría pateado el trasero.—Seguía diciendo la mujer mientras golpeaba el pecho de Kazuto.

-¿Kushina Uzumaki?—Se repetía a si mismo Hinata, que poco a poco comenzaba a bajar sus puños, viendo fijamente a la mujer que tenia Kazuto agarrada por el brazo.

-No pensé que esto fuera a suceder así. Por el momento es hora de irnos. Vamos.—Dijo Kazuto en ese momento, pero antes de irse Kushina hizo contacto visual con Hinata.

-Sabia que mi hijo se casaría con una chica linda como tu. Me alegró mucho conocerte.—Dijo Kushina mientras le sonreía a Hinata.

-¡Kazutooo!—Dijo una voz furiosa a las espaldas del líder de Jitsu.

-¿Que?—Dijo Kazuto volteando repentinamente, al igual que Yujin y Chōmei.

-¿Como supo que estábamos aquí?—Yujin.

-¿Tuvimos mala suerte?, esos ojos…es Senjutsu, es obvio que sintió nuestra presencia.—Chōmei.

En ese momento Kushina voltio a ver a Naruto. En el instante que el rubio hizo contacto visual con su madre toda su rabia despareció y solo pudo sentir como algunas lagrimas salían de sus ojos.

-Ka…ka-chan.—Dijo Naruto aún sin poder creerlo.

-Naruto, hijo mío. Te quiero—Dijo Kushina, igualmente con ojos cristalinos.

-Papa, vaya que eres rápido. Tuvimos que usar el Kushin para poder alcanzarte.—Dijo Sharin que había aparecido al lado de su padre, al igual que su hermano Senkō. Sin embargo Naruto no pudo contestarles inmediatamente, seguía impresionado con la situación. Sharin y Senkō se dieron cuenta de que Naruto miraba fijamente a alguien, por lo que también dirigieron su vista a esta persona.

-¿Qué pasa papá, quién es?—Dijo Senkō, sintiendo el extralo presentimiento de que ya había visto a aquella mujer en algún lugar.

-Humph, parece que te saliste con la tuya Kushina-San. Me pregunto como me vas a agradecer por haber visto también a tus nietos y a tu hijo. ¡Yujin!—Kazuto.

-Entiendo.—Yujin.

-En ese momento la puerta del cuarto de Sakura salio volando y rapidamente esta comenzó a correr hacia los tres miembros de Jitsu.

-¡Malditooos!—Grito Sakura mientras pasaba de largo a la petrificada Hinata para poder golpear a Kazuto. Sin embargo en ese momento Chōmei se encaro con ella para proteger al líder de Jitsu, por lo que recibió el golpe tratando de detenerlo con su mano.

-Eres fuerte para ser un humano. Así que esta es la fuerza de la Sannin Sakura que supera a la de un Bijū.—Pensaba Chōmei mientras forcejeaba con los puños de Sakura, los cuales cada vez le costaban mas trabajo contener.—La situación se hará mas complicada si no partimos ahora.—La mascara de escarabajo abrió su boca, comenzando a formar una pequeña Bijūdama.

-Esto es…-Dijo Sakura impresionada.

-Cuidado Sakura-San, eso es peligroso.—Gritó Hinata. Sin embargo cuando la esfera de chakra se había completado, esta comenzó a desaparecer en un remolino que la absorbía rápidamente. Sakura y Hinata parecieron reconocer la técnica, así que voltearon a sus espaldas para poder ver a Uchiha Sasuke en el otro extremo del pasillo.

-No pienso dejarlos hacer lo que quieran esta vez.—Sasuke.

-Sasuke-Kun.—Hinata.

-Sasuke.—Dijo Sakura alegremente.

-No la suelte Chōmei-Taichō. Si tanto es su afán de irse con nosotros, que lo haga.—Yujin sacó unos kunais y los fue clavando rápidamente alrededor de donde estaban parados el y los demás miembros de Jitsu. Tanto en la pared como el piso, los Kunai marcados formaron un perímetro que solo abarcaba el de ellos y Sakura.

-No los dejare escapar.—Decía Sakura, sin embargo esta comenzó a desaparecer en un remolino.

-Así podre pelear mas tranquilo. Naruto.—Dijo Sasuke dirigiéndose al rubio, que ya había reaccionado. La intención de ellos era atacar por ambos lados del pasillo. Sasuke comenzó a moverse hacia los enemigos.

-Lo se.—Rápidamente Naruto comenzó a correr hacia su madre, mientras extendía la mano. Kushina también extendió la suya pero cuando estaban a punto de encontrase algo se los impidió.

-Sabía que a esta distancia no seria más rápido que el destello Naranja. Sin embargo esta técnica del Hiraishin no jutsu solo transporta a las persona dentro del perímetro. ¡Hiraishin no jutsu: Jikū shōheki!(¡Jutsu del dios trueno volador: Barrera espacio-tiempo!)—En ese momento una esfera transparente se formó y esta desapareció repentinamente, dejando un hueco en medio del pasillo, justo con la forma de la esfera que se tele transporto.

-Ka-chan.—Fueron las palabras de Naruto, al verse frustrado nuevamente por las habilidades de Uzumaki Yujin.

Nuevamente me tomare un descanso de 2 semanas aproximadamente. Espero que puedan esperar un poco mas para el siguiente capitulo. Gracias por sus lecturas y buena suerte.