La Furia del Destello Naranja

Una vez que Sasuke confirmo la ausencia del enemigo, liberó a Sakura de su dimensión. La peli rosa estaba un poco molesta, pero sabia que no tenia derecho a reclamar nada. Ya que comprendía que se había dejado llevar de nuevo y que Sasuke solo pensaba en su protección. Así que solo miro dulcemente al pelinegro y después retrocedió para hablar con Hinata. Por otra parte el pelinegro se dirigió hacia Naruto que también se mantenía detenido en medio del pasillo, mirando fijamente al piso, donde seguramente se encontraba pensado muchas cosas.

-¿Estas bien Hinata?, debiste estar impresionada con lo que acaba de pasar.—Sakura.

-Si, lo sigo estando Sakura-San, pero….—En ese momento Hinata levanto la vista para ver como se encontraba el rubio.—Naruto-Kun, Naruto-Kun debe estarlo aun mas.

-Lo se.—Sakura también voltio a ver al rubio.

-Intente atraparlos en mi dimensión, pero esa berrera no solo limita objetos físicos, si no otras dimensiones. ¿Cómo estas tu?—Sasuke.

-No lo se Sasuke. No entiendo lo que esta pasando, hay muchas cosas que no entiendo. ¿Cómo es que llegaron aquí?, ¿Por qué tienen a mi madre?, ¿Quién es ese gigante enmascarado que tiene el chakra y al parecer la misma identidad que Chōmei? Cuando parece que podemos manejarlos, vuelven a hacer cosas que sacan todo de quicio. No me sentía así desde la batalla con Obito y Madara.—Dijo Naruto, ignorando por completo que sus hijos seguían ahí y que lo estaban escuchando todo.

-¿La madre de mi padre?—Comenzó a pensar Sharin, recordando con exactitud el aspecto de aquella mujer que veía fijamente a su padre y que por un momento también volteó a verla.—Ven Senkō, no deberíamos estar aquí.—Dijo Sharin intuyendo mas o menos como estaban las cosas.

-Pero papa y mama….—Senkō.

-Ellos estarán bien, no nos necesitan aquí, esto es asunto de Akatsuki.—Sharin persuadió bien al peliazul. Lo tomó de la mano y no encontró más que una ligera resistencia por quedarse esa noche en el hospital. Sasuke agradeció la discreción e inteligencia de la rubia, por lo que decidió seguir con toda tranquilidad su conversación con el Hokage.

-Tus sospechas en realidad son ciertas Naruto. El tipo alto que estaba con Kazuto seguramente era Chōmei.—Sasuke.

-¿Qué?, no entiendo, ¿Por qué?, nunca había visto algo así.—Naruto.

-Esto también se desvía un poco de la información que recibí hace unos minutos.—Sasuke.

-¿Información?—Pregunto el rubio que poco a poco recobraba su serenidad, pero de una manera no muy común en él.

-Samui fue a verme hace unos minutos, me entregó este pergamino y tan pronto lo hiso regreso a los cuarteles de Akatsuki. ¿Recuerdas que viajo unos días a Kumogakure?—

-Si, para notificarle en persona al Raikage sobre la nueva formación de Akatsuki y nuestros planes contra Jitsu, yo mismo le dije que fuera.—Naruto.

-Bien, Samui regreso con más información. Killer Bee recobro el conocimiento y contó como fue su batalla con Kazuto. En resumen, Kazuto es capaz de almacenar varios Bijū dentro de el y aunque ya sospechábamos eso, al parecer Kazuto también es capaz de corromper la voluntad de ellos.—Sasuke.

-Te refieres a….—Naruto.

-Si Naruto. Kazuto puede controlarlos a la perfección, y ellos lo obedecen sin ningún problema. Los detalles están en el pergamino, se supone que te los entregaría esta noche en tu casa, pero cuando te vi salir de esa manera supe que pasaba algo. A mi también me hubiera gustado saber esto antes.—Sasuke.

-Gracias Sasuke.—Naruto.

-Tú ya no te preocupes por esto. Yo me encargare de averiguarlo, esa es la razón por la que creaste Akatsuki y me convertiste en su líder. Te informare sobre todo.—Sasuke.

-Entiendo.—Dijo el rubio sin una gota de entusiasmo que solía estar presente en cada una de sus palabras. Sasuke comprendió por lo que estaba pasando el rubio, aceptaba que no era el mejor consolando a los demás y se marcho con una sonrisa a medias. Sakura estaba poniendo atención esta vez, así que también se despidió de Hinata, se marcho junto a su esposo y dejaron al matrimonio Uzumaki, solo en el pasillo.

-Naruto-Kun.—Hinata se acerco con unos pasos dulces hacia el rubio, hasta que ya se encontraba a su lado y tomándolo de la mano.

El Nanadaime Hokage quería lucir distraído y demasiado enfocado en el pergamino, aunque ya lo había terminado de leer desde hace algunos segundos. Lo que debía ser un encuentro nostálgico solo lo atormentaba, ya que desconocía los asuntos que relacionaban a su madre con Kazuto, aunque no tenia que ser tan deductivo como Shikamaru para intuir de qué se trataba.

-Nunca la había visto en persona, pero recuerdo muy bien como me contabas sobre y ella. Y tienes razón, realmente es muy hermosa.—Hinata.

Finalmente el rubio abrazo a Hinata, estaba triste pero no quería mostrarlo. No quería recordar a su madre en ese momento porque solo lo confundiría mas, ya que por un lado la felicidad por verla de nuevo y la tristeza de que fuera en aquellas circunstancias le dificultaban muchas cosas. Pero Hinata con su apoyo había logrado que Naruto solo viera el lado bueno y feliz, y aunque tenia algo que decirle prefirió guardárselo hasta asegurarse que es lo que Kazuto quiso decirle. Esa misma noche Hinata solo se enfoco en consolar a Naruto.

Sakura y Sasuke habían regresado al cuarto del hospital. El pelinegro cerro la puerta y despues le pidió a la pelirosa que regresara a descansar.

-Hinata y yo alcanzamos a escuchar de lo que estabas hablando con Naruto. No me cuesta trabajo creerlo, solo un Bijū podría hacerme frente en fuerza bruta y esa técnica definitivamente era una pequeña Bijūdama. No hay duda de que el guardaespaldas gigante de Kazuto era el Nanabi.—Sakura.

-Lo se, lo único que me preocupa es su aspecto, nunca había visto que un Bijū o un Jinchūriki pudieran transformarse de esa manera.—Sasuke.

-De hecho, su aspecto a mi me pareció un poco familiar.—Dijo Sakura pensativa.

-¿A que te refieres Sakura?—Sasuke.

-¿Recuerdas el día en que Naruto te pidió que fueras a Takigakure en una misión tipo ANBU?—Sakura.

-Si, ¿que hay con eso?—Sasuke.

-Ese día te conto sobre Kakuzu el primer usuario del Jiongu que conocimos. Bueno, no te dije pero yo estuve presente cuando Naruto peleo contra el. Y la sensación que tuve cuando le vi su mascara y toque sus manos, me recordó a los corazones de Kazuto. El podía sacarlos de su cuerpo y hacer que lucharan por el. Parecían tener inteligencia propia o tal vez él los controlaba, no lo se, el punto es, que es muy probable que se trate de lo mismo. Al menos eso creo yo.—Sakura.

-Ya veo. Gracias por la información Sakura. –En ese momento alguien entro repentinamente al cuarto por medio de la puerta. Se trataba de Naruto seguido de Hinata. El rubio se veía mas tranquilo, pero no de una manera pacifica y serena, si no más bien fría y altiva.

-Sasuke, aun no has podido decirme como es que entraron a la aldea.—Naruto.

-Naruto, creí que te habías ido a descansar.—Sasuke.

-No necesito descansar Sasuke, y tampoco se trata de que no confié en tus habilidades. Simplemente no me siento tranquilo con la situación. Ya que esto paso en Konoha es mi deber enterarme al menos de esto.—De nuevo no había signos de alteración en Naruto, pero no hablaba como solía hacerlo, al igual que la sensación que mostraba en sus ojos azules.

Sasuke miro a Hinata por un momento. Tampoco mostraba una buena impresión de esto, era obvio que Naruto se notaba distinto, pero a pesar de todo era comprensible, así que el pelinegro no lo pensó demasiado para pasar por alto aquel presentimiento y compartir la información con su viejo amigo.

-Esta bien Naruto. En realidad estaba por ver el asunto de la infiltración.—Sasuke se acerco un poco mas a Sakura y levanto un poco la blusa que llevaba, revelando solo su abdomen. La peli rosa se sorprendió bastante.

-Sa, Sa, Sasuke-Kun ¿porque?, ¿Qué haces?—

-Tranquila Sakura, será solo por un momento, no te muevas tanto.—Dijo el pelinegro que coloco su mano justo en medio del abdomen de la pelirosa. En realidad Sakura no tenia problema en mostrar su abdomen, hacia ejercicio y no se avergonzaba de ello, el problema era la sensación que le producía cuando Sasuke le acariciaba en esa parte, como si intentara buscar algo.

-Porque estas tan roja Sakura, ¿te duele?—Hinata.

-Ahh, no, no exactamente.—Sakura.

En ese momento Sasuke sonrió ligeramente, cuando quito su mano revelo una extraña marca de tinta negra en el abdomen de Sakura.

-¿Eso es?—Hinata.

-Una marca de chakra del Hiraishin no jutsu.—Naruto.

-No entiendo, no recuerdo haberla visto antes.—Sakura.

-Es una marca que puede mantenerse oculta si se desea.—Sasuke.

-Aun así, ¿en que momento?—Sakura recordó el momento en que la miembro de Jitsu la golpeo en el abdomen.

-Debió haber sido la miembro de jitsu que te atacó. En el momento que te toco debió haber dejado la marca. Son muy hábiles, estos malditos.—Sasuke.

-Pero, creí que la marca tenia que dejarla el mismo usuario.—Hinata.

-No exactamente. Si son hermanos hay una parte que el usuario puede recrear del chakra original de su pariente, y lo demás puede completarse con algún un principio parecido al Mangekyō Sharingan Eterno.—A todos les sorprendió la manera en que Naruto hablo tan a la ligera del Mangekyō Sharingan Eterno, no estaba mal pero no era común en el, al meno no sin que el rubio antes mirara al pelinegro o bromeara al respecto.

-Naruto esta en lo correcto. Lo que aun no entiendo es como lograron transportarse tan lejos de la marca. Lo normal seria que hubieran aparecido dentro de este mismo cuarto. Cuando Namikaze Minato se transportaba o transportaba algo no excedía un radio de 1 metro alrededor de la marca original.—Sasuke.

-Es obvio que Uzumaki Yujin a superado a mi padre en este jutsu Sasuke. No te sorprendas demasiado.—Naruto.

-Tu padre no era alguien fácil de superar Naruto, seria sabio que nos sorprendamos un poco con la habilidad de estos Shinobis.—Sasuke.

-¿Sabio?, para mi seria sabio detenerlos antes de que intenten cualquier otra cosa.—Naruto salió del cuarto, cerro la puerta educadamente y camino por los pasillos del hospital, parecía que aun tenia asuntos dentro del mismo.

-Naruto-Kun, espera.—Dijo Hinata en un intento por alcanzarlo, pero el ya se había ido.

-Yo se adonde se dirige Hinata. Ustedes quédense aquí.—Antes de irse, Sasuke borro la marca de chakra en el abdomen de Sakura y tan pronto lo hiso se dispuso a alcanzar al Nanadaime Hokage.

-Naruto parece un poco afectado por lo que sucedió.—Sakura.

-Lo se Sakura-San, solo espero que no lo afecte demasiado.—Hinata.

Naruto entro al cuarto donde se encontraba Konohamaru. A unos días de su regreso, el joven Sarutobi aun no había logrado recobrar el conocimiento y su estado aun se mantenía como delicado. Sin embargo Naruto ya estaba al tanto de esto, en realidad estaba buscando hablar con alguien mas.

-Hanabi, Hanabi despierta, necesito hablar contigo.—Decía el rubio mientras movía con delicadeza a Hanabi, que se encontraba recargada con sus propios brazos en la cama del Sarutobi.

-¿Naruto eres tu?—Dijo Hanabi mientras entreabría sus ojos.

-Si Hanabi, escucha, hay algo de lo que quiero hablar contigo.—Naruto.

-¿De que se trata Naruto?—Hanabi.

-Quiero que me digas en que sector del bosque lucharon contra Kasumi, y donde crees que puede estar el campamento central.—Naruto.

Después de unos minutos de hablar Naruto se despidió de Hanabi, le deseo buenas noches y después se acerco a Konohamaru para decirle algo en voz baja.

-No dejare que se nos escapen Konohamaru. No puedo esperar mas, siento que si lo sigo haciendo algo muy malo puede pasar. Además, no puedo dejarla un minuto más con ellos. Yo mismo los derrotare con todo lo que tengo.—Dijo Naruto en los oídos del Sarutobi, se despidió de nuevo pero cuando estaba apunto de marcharse Hanabi lo detuvo.

-Espera Naruto, hay algo que no pude decirte.—Hanabi.

-¿Que es Hanabi?—Naruto.

-No lo dije porque no estoy muy segura de haberlo escuchado, pero durante una de las conversaciones entre Konohamaru y Kasumi, ella dijo que había alguien más poderoso que Kazuto dentro de Jitsu.—Hanabi.

-¿Alguien mas poderoso que Kazuto?—Naruto.

-Si. Yo tampoco le encuentro mucho sentido ahora que se sabe que Kazuto puede controlar y almacenar a la perfección varios Bijū dentro de el. Pero se lo dijo porque estaba segura de que el moriría, lo cual no hace que lo descarte por completo.—Hanabi.

-Entiendo, lo tendré en cuenta no te preocupes.—Naruto.

-Y Naruto, ¿estas bien?, creí que Sasuke seria quien me cuestionaría sobre esto.—Hanabi.

-Estoy bien. Cuida bien de Konohamaru durante mi ausencia. Hanabi.—Naruto.

-Claro, lo hare Naruto.—Respondió Hanabi un poco confundida.

Mientras caminaba por los pasillos el rubio se detuvo por un momento.

-Sal Sasuke, también hay algo que quiero decirte.—Naruto.

Del suelo comenzó a salir lentamente el líder de Akatsuki para aparecer parado enfrente del Nanadaime Hokage, una habilidad que le otorgaba el dominio del Kamui y que lo hacia parecer intangible.

-¿Tu me quieres decir algo?, ¿Qué pasa si te digo que ya lo se Naruto?, y que como líder de Akatsuki lo desapruebo por completo.—Sasuke.

-Entonces te diré que siento mucho no poder sentarme a platicar como los amigos que somos, pero tengo prisa.—Naruto se cubrió del destello Naranja atravesando por completo el cuerpo de Sasuke por el efecto del Kamui. El pelinegro solio sonrió entre dientes y después volvió a desaparecer con el Kamui. Cuando Naruto estaba por cruzar la entrada de la aldea, Sasuke comenzó a materializarse por completo en la gran puerta que marcaba el camino principal para salir de la aldea, cruzándose exactamente en el camino del destello Naranja, haciendo que este se detuviera nuevamente frente a el.

-Tengo que hacer esto Sasuke.—Naruto.

-No Naruto, no tienes que. Pasado mañana será el examen de tus hijos, si te vas ahora no podrás verlo.—Sasuke.

-Lo se, pero por mas que me duela decirlo, esto es mas importante. Cuídalos, no salgan o lleven a cabo misiones hasta después de los exámenes, vigila con mucho detenimiento si alguno de los invitados lleva la marca de Yujin y no dejes que te soprendan. No tengo que decirte mas, en realidad tu eres mejor en esto que yo.—Naruto.

-¿Y que hay de lo que dijo Hanabi? Te diriges a una trampa y aunque siempre sueles caer en ellas, ir intencionalmente a ella no es común en ti.—Sasuke.

-Les mostrare el poder del nuevo dios Shinobi, les mostrare el poder del Destello Naranja Uzumaki Naruto.—Naruto.

-Es cierto que eres muy fuerte, pero si todos los miembros de Jitsu luchan contra ni tú podrás vencerlos.—Sasuke.

-Eso no pasara Sasuke.—Naruto.

-¿Y que hay del bosque?. Esa zona es un fuerte imposible de cruzar y adecuada para que el sistema de percepción del Senjutsu no funcione como debe, alguien tan desorientado como tu no tardaría en perderse en un lugar tan grande.—Sasuke.

-La única que podía detenerme en ese ambiente era Ōame Kasumi, y Konohamaru ya se ha encargado de ella. Y si aun así me veo en una situación peligrosa destruiré todo el bosque si es necesario.—Naruto.

-Asi no es como sules hacer las cosas Naruto. Kazuto te esta provocando, no deberías darle el gusto de hacerlo.—Sasuke.

-Lo hace porque se cree lo suficientemente poderoso para detenerme, pero no lo es. Se lo mostrare.—Naruto..

-Te recuerdo que seria muy peligroso usar de nuevo el poder que nos presto Hagoromo.—Sasuke.

-No lo necesitare. Cualquier miembro de Jitsu esta muy lejos de obligarme a usar ese nivel de poder.—Naruto.

-Entiendo como te sientes, pero por experiencia te digo que no es buena idea. No lo hagas. Confía en mí y déjame esto. Para eso me pediste ayuda y me hiciste líder de Akatsuki. Te prometo que recuperare a tu madre.—Sasuke.

-Tu labor es proteger a mis hijos mientras yo no estoy Sasuke. No puedo soportar que interrumpan el descanso de mi madre y la revivan para usarla con sus propios fines. Lo siento, pero es mi deber recuperar a mi madre—Naruto.

-No te dejare Naruto. Aun si tengo que luchar contra ti, no dejare que dejes la aldea en busca de venganza.—Dijo Sasuke mostrando a su Susanoo.

-Lo siento Sasuke, pero eso ya tampoco es una opción. Hace varios minutos que me he marchado.—Dijo Naruto, que comenzó a desvanecerse como si fuera una especie de espejismo holográfico, estaba claro que no era un clon normal o Sasuke hubiera sido capaz de notarlo desde un principio.

-Maldición, como odio ese Jutsu.—Sasuke desactivo el Mangekyō Sharingan Eterno, dio media vuelta y se marcho molesto al haber sido incapaz de detener a Naruto.