La acción comienza
En la guarida de Jitsu, una molesta pelirroja con los brazos cruzados y sentada de mal modo no dejaba de ver con discrepancia a Uzumaki Yujin, que también estaba sentado a unos metros de ella.
-Por lo general no siento incomodidad con miradas así, pero si quiere decir algo es libre de hacerlo.—Yujin.
-Ese jutsu que usaste fue el Hiraishin no jutsu, el jutsu de mi esposo.—Kushina.
-Estoy seguro de que usted esta al tanto del origen sobre este jutsu, el cual no le pertenece exactamente al Nidaime Tobirama Senjū o al Yondaime Namikaze Minato. Es por eso que no me fui difícil aprenderlo y después mejorarlo.—Yujin.
-Lo se ttebane. Y es por eso que estoy molesta contigo.—Kushina.
-Usted no me conoce.—Yujin.
-Eres miembro de mi clan y usas el Jutsu de mi esposo, no me agrada que alguien con tus características este con los tipos malos ttebane.—Kushina.
-Jajajaja, esto es increíble, usted en verdad es una persona sencilla. Solo porque estemos en contra de su hijo no significa que seamos los malos.—Yujin.
-Tu lo dijiste, te desconozco por completo pero a Naruto no. El es mi hijo, y se que a pesar de todas las dificultades que pueda causar por parecerse a mi, el siempre elige el camino correcto ttebane.—Kushina.
-Dudo que le hagan falta amigos, su personalidad y la forma en que ve las cosas hacen parecer que en verdad es el elegido a seguir, pero…., aunque parezca muy tentador al final es otra mentira. No pienso convencerla de lo contrario, el es su hijo y no pensara nada malo sobre el. Solo le diré que lo hizo bien mientras pudo, pero la forma en que sigue haciendo las cosas no van a continuar funcionando, ahora es el turno de nosotros.—Yujin.
-Lo dijiste bien Yujin, ahora es nuestro turno de continuar manteniendo esta paz.—Dijo Kazuto mientras aparecía custodiado esta vez por sus tres Fukitsu Jinchūriki, Chōmei, Saiken y Kōkuo.
-¡Tu!—Dijo Kushina aproximándose amenazadoramente a Kazuto y viéndolo frente afrente, aunque tenia que alzar un poco la cara para poder verlo a los ojos.
-No fue mi intención llegar a esto, pero el hecho es que te necesito.—Kazuto.
-No es justo, no es justo que hagas sufrir a mi hijo por esto.—Kushina.
-No es mi culpa que el siguiente en la línea de sucesión sea el Shinobi más fuerte de todos los tiempos. Resultaba mas sencillo hacerme contigo, que con él.—Kazuto.
-¿Pero, estás estancado no es así ttebane? No les será fácil controlarme con el Edo Tensei. Hay sellos del clan Uzumaki que me protegen del control de alguien más—Dijo Kushina con una ligera sonrisa que disfrutó mostrarle a Kazuto.
-No me imaginé que el clan Uzumaki sería tan precavido.—Kazuto.
-El sello fue hecho por el mejor clan que podía hacerlo. Está hecho para no romperse ttebane.—Kushina.
-Estoy de acuerdo de que no se me ocurre nada por el momento, pero no me daré por vencido. Encontrare la forma de liberar el sello y obtener lo que quiero, o de lo contrario no tendré mas opción que arrancarle los ojos a tus nietos.—Kazuto.
En ese momento Kushina cambio su expresión, escucharlo había afectado su carácter. Kazuto aprovechó que la pelirroja lucía con la defensa baja.
-¿Los viste no es así? Te diré un secreto, en realidad no quería que me dijeras quien era la otra persona que necesito para romper el sello. El clan Uzumaki no es el único que sabe acerca de este secreto, después de todo el clan Hyūga también está envuelto en esto. Y la primera portadora del Byakugan no tuvo problemas en mostrármelo.—Kazuto.
-Kaguya, ¿conoces a Kaguya?—Kushina.
-Ella ya no es un secreto en el mundo Shinobi, Kushina. Tu hijo y Sasuke Uchiha pelearon con ella y la sellaron hace poco más de 10 años. Aunque lo que me mostró por medio de visiones no era del todo claro, fue más que suficiente para empezar a investigar. La razón por la que te llevé, era para confundir a Hinata y provocar a Naruto. Con las cosas como están, seria mejor dejarlo fuera de la ecuación.—Kazuto.
-Nunca podrás con él. Si en verdad derrotó a Kaguya no hay nadie que pueda hacerle frente ttebane.—Kushina.
-Oh, no seré yo el que se enfrente a el. Tu sabes muy bien que hay un poder dentro del clan Uzumaki, que bien y podría contra él. Tampoco puedo asegurar que funcionará pero, seguro lo mantendrá entretenido el tiempo suficiente.—Kazuto.
En ese momento Kushina se alejó de Kazuto, estaba algo afectada y no quería seguir hablando, incluso algunas lágrimas salían de sus ojos. En ese momento volteó a ver a Yujin, lo miro directamente mientras tenia ojos cristalinos.
-Percibí la sinceridad en tus palabras Yujin, pero nada bueno puede resultar en romper el sello.—Finalmente Kushina se marchó.
Esa misma noche, Hinata y Sakura se sorprendieron cuando Sasuke Uchiha entró algo molesto al cuarto del hospital. Había azotado la puerta y tenia una mirada de impotencia en su rostro. Algo que no era muy común el en frio pelinegro.
-¿Qué pasa Sasuke?, ¿porqué estás enojado?—Sakura.
-Ese tonto de Naruto, me doy cuenta que sigue haciendo cosas sin pensar.—Sasuke.
-¿De qué estás hablando Sasuke-Kun?—Hinata.
-Ese tonto está más molesto de lo que creí. Naruto fue tras Kazuto.—Sasuke.
-¿Qué?—Dijo Hinata sorprendida.
-¿Estás seguro Sasuke?.—Sakura.
-Usó el Sorubunshin no jutsu y para cuando me di cuenta ya era demasiado tarde.—Sasuke.
-¿No puedes rastrearlo? Ahora que tienes el Kamui y el Rinnegan tal vez puedas….—Sasuke interrumpió a Sakura. Esta vez ya estaba mas tranquilo, pero seguía un poco molesto por lo que había pasado.
-El Kamui solo funciona cuando sé a dónde dirigirme. Y aunque puedo seguirle la pista con el Rinnegan, necesito que al menos se quede quieto por un momento. Además pudo tomar cualquier camino, y aún si me cruzo con él, volverá a evadirme con facilidad. Naruto sabía que mi última oportunidad de detenerlo era dentro de la aldea. Si yo también salgo para ir en su búsqueda, Konoha estará demasiado vulnerable.—Sasuke.
-Ya veo. Tienes razón, si en verdad está decidido a dar con Kazuto, no hay nada que podamos hacer para detenerlo.—Dijo Hinata con un rostro que denotaba preocupación.
-De alguna manera no dejó de confiar en mi. Me dejó a cargo de la seguridad durante los exámenes Chūnin. Desde un principio hizo un gran esfuerzo por mantenerse fuera de esto y solo dedicarse a Konoha y a sus hijos, pero ahora con lo que sucedió, dudo mucho que no quisiera ser él mismo el que pusiera en su lugar a Kazuto.—Sasuke.
-Kazuto se pasó esta vez. Aunque si lo pensamos bien, no fue la mejor idea. Ahora se echo encima toda la furia del Destello Naranja.—Aseveró Sakura.
-Aun así no es parte del plan. En parte es mi culpa que Naruto se viera involucrado. Le di demasiada libertad a Jitsu, debí presionarlos más.—Sasuke.
-No había nada que hacer Sasuke-Kun. Este era el plan de acción que se había acordado a seguir. Tu, Shikamaru-Kun y Kakashi-Sensei coincidieron en que era lo mejor que se podía hacer. Ninguno de ustedes pensó que podría suceder algo como esto.—Hinata.
-Sí Sasuke. Naruto puede estar molesto, pero sigue siendo el Naruto que conocemos. A el nunca le hubiera cruzado por la mente que te sintieras culpable por esto.—Sasuke.
-Lo se. Pero….No tengo un buen presentimiento. Aunque, sinceramente no me gusta basarme en cosas tan tontas como eso.—Sasuke.
-Yo también estoy preocupada por él. Y por Sharin y Senkō. Naruto-Kun estaba emocionado de verlos en los exámenes, como ellos de que su padre los viera. Las cosas no debieron haber pasado así.—Hinata.
-Bueno, ahora que lo dices solo me hace odiar más a Kazuto. ¿Porque se le ocurrió algo así? Si Naruto lo encuentra no la pasara nada bien.—Sakura.
Sasuke ya no quiso seguir hablando. Lo correcto era decirle primero a Hinata y a Sakura que Naruto se había marchado. Ahora tenía que lidiar con la ausencia del Hokage y lo que Jitsu pudiera estar tramando para los exámenes Chūnin.
-Que pase lo que tenga que pasar. Esta vez estaré preparado para proteger a Sharin y Senkō mientras su padre no está. Y Naruto…..Naruto ya está grande para cuidarse por sí solo. Es hora de descansar.—Sasuke.
-Por fin, el momento que todos estaban esperando. Bienvenidos a la ronda final de los ¡Exámenes Chūnin!—Dijo un anunciador lleno de entusiasmo y delectación que suele caracterizar a estas personas. La voz amplificada por las bocinas podía oírse dentro y fuera de la gigantesca Arena que había sido agrandada por la alta demanda que ya manejaban los Examenes Chūnin desde hace algunos años.
En cuanto la Aldea, estaba repleta de colores y adornos. Los Símbolos de todas las aldeas, tanto las grandes como las pequeñas, se encontraban flotando por encima de los transeúntes. Incluso había niños jugando por las calles con la misión de encontrarlas todas. Había mascaras ANBU de juguete con los diseños de todos los escuadrones de cada Aldea, al igual que uniformes típicos de cada una.
La comida también venia manejando esto concepto de variedad mundial, con pequeños puestos asegurando vender lo mejor de cada aldea y que no probarlo todo seria un sacrilegio en un evento de esta magnitud. Los abrigos del Yondaime y el Nanadime, el protector de Tobirama y la armadura de Hashirama era de los mas vendido en las pocas horas que Konoha había abierto sus puertas para que los invitados se reunieran por las calles de la Aldea oculta entre las hojas. Niños disfrazados de un uniforme fosforescente que asemejaba al destello Naranja corrían jugando a ser el Ninja mas poderoso de todos los tiempos, seguidos de los otros niños que discrepaban en este sentido y escogían a Sasuke Uchiha como el Shinobi definitivo, cargando detrás de ellos un muñeco hecho de hule inflable, el cual asemejaba a un Susanoo.
-Jajaja, mira ese de ahí papa. Tienes que admitir que se ve muy ingenioso. Los vendedores deben estar haciéndose ricos con el ultimo en disfraces de Sasuke Uchiha, que esta vez incluye a su Susanoo inflable. Jajaja.—Decía de una manera muy tierna Midori Uchiha.
-Con tal de que no te lo pongas, no tengo ningún problema.—Sasuke.
-¿No te gustaría usar uno hermano?—Midori.
-No lo se. Considerando que jamás podre tener un Susanoo de verdad, tal vez me serviría de consuelo.—Minato.
-Minato. No digas cosas como esas frente a Midori.—Sasuke.
-Está bien. Supongo que es aquí donde nos despedimos. Ven Midori, padre tiene que trabajar y nosotros que recoger a mama.—Dijo Minato, mientras cargaba a Midoria entre sus brazos y se marchaba del lugar. La pequeña pelinegra de ojos verdes se despidió tiernamente de su padre.
-¿Porque no te despediste de papá?—Midori.
-Estoy muy concentrado en este momento, olvidé hacerlo.—Minato.
-Pues yo sentí que estabas enojado hermano. ¿Seguro que todo esta bien?—Midori.
-Todo bien Midori, no te preocupes. ¿Por qué no mejor te compro uno de esos dulces que te gustan tanto?, estoy seguro que en este día debe haberlos de todos los sabores y súper económicos.—Dijo Minato con una sonrisa que solo le mostraba a su pequeña hermana.
-Si, gracias Onisan.—Midori.
Sakura ya se encontraba en la entrada del hospital, esperando porque sus hijos fueran a recogerla e irse juntos a la arena. La pelirosa no pudo esconder su felicidad cuando veía a ambos pelinegros aproximándose a los lejos.
-¡Mamá!—Dijo Midori mientras apresuraba el paso, aun con un dulce en la mano.
-Se que los vi ayer, pero después de lo que paso me siento feliz cada vez que los veo.—Dijo Sakura, que ya cargaba entre sus brazos a Midori y con la otra mano abrazaba a Minato.
-Yo también estoy muy feliz de que al fin estés bien, Madre.—Minato.
-¿Entonces nos vamos ya?—Sakura.
-Ustedes adelántense, como soy un participantes tengo que ir antes a un lugar. No se preocupen, las veré allá.—Dijo Minato, que ya se había ido. Sakura se confundió un poco, pero no le dio importancia, dio media vuelta y comenzó a caminar junto con su hija.
Minato había mentido, el lugar al que quería ir era el Salón secreto del clan Uchiha. El único lugar del viejo Clan Uchiha que había sobrevivido después del ataque de Pein. Minato lo visitaba a menudo, a pesar de las constantes advertencias de su padre porque se alejara de aquel lugar. No había nada nuevo en él, solo que el joven Uchiha quería visitarlo antes de la prueba final de los exámenes. Estar ahí le recordaba pensamientos e ideas.
-¿Si sabes que lo que dice ahí es mentira no es así?—
-¿Quien anda ahí?-Pregunto Minato un poco impresionado
-Tranquilo Minato, soy solo yo.—
-¿Ichirō?, ¿Cómo llegaste aquí?—Pregunto Minato que a pesar de encontrase confundido, no lucia alterado.
-La existencia de este lugar ya no es un secreto Minato. No te fue tan difícil encontrarlo, eso debería darte una idea.—Ichirō.
-Mi padre me lo escondió, eso me hace creer que no es una mentira del todo.—Minato.
-Tu padre se avergüenza de este lugar, pero tampoco puede destruirlo porque también es algo nostálgico que esta ligado a su pasado. No deberías tomártelo tan en serio y menos a unas horas de los exámenes.—Ichirō.
-Eso también aplica para ti Ichirō, deberías ocuparte de tus propios asuntos.—Minato.
-Estoy un poco interesado en lo que alguien como tu debe estar pensando en este momento. Pero si ese es el caso, es hora de irnos, nuestros equipos esperan.—Ichirō.
-Ve tu, yo aun tengo cosas que hacer.—Dijo Minato, dirigiéndose a la salida, cuando Ichirō se interpuso.
-Bueno, si esos asuntos que tienes no demoraran tanto, te acompañare.—Ichirō.
-No necesito que vengas conmigo Ichirō.—Minato.
-Senkō y Akari han estado muy concentrados en el entrenamiento al igual que Sharin. Y alguien como tú debe estar pasando por un momento revelador, que al mismo tiempo es algo duro y posiblemente se vuelva decepcionante. ¿Seguro que quieres pasar por esto solo?—Ichirō.
-Hasta donde yo se, eres alguien incluso mas indiferente que yo, ¿porque te interesa acompañarme?—Minato.
-Yo he pasado por algo parecido antes, además como ya te había dicho, estoy curioso y no tengo nada mejor que hacer antes de los exámenes que seguir a Minato Uchiha. Entonces, ¿A dónde vamos?—Ichirō.
-A la prisión de Konoha. Hay alguien al que necesito preguntarle algo.—Minato.
Era de día, pero eso no impedía que se distinguiera un destello naranja que se movía a gran velocidad por el camino y que estaba a solo unos segundos de llegar a su destino. Uzumaki Naruto había estado viajando desde hace 2 días, donde las paradas eran únicamente para comer y dormir. Estaba completamente decidido y apurado en rescatar a su madre y esa voluntad había rendido sus frutos cuando finalmente detuvo el parpadeante movimiento de sus piernas para ver el bosque Yosamu. Se había detenido unos 100 metros antes para contemplar la extensión del bosque y darse cuenta de lo que estaba a punto de hacer y cual seria la mejor manera de encontrar lo que estaba buscando.
No había pasado demasiado tiempo cuando alguien salió a recibirlo. El individuo caminaba de entre los gigantescos arboles del bosque, aun estaba muy lejos para que se distinguiera su aspecto pero eso cambio cuando salió finalmente de las sombras y se paro en el largo tramo de campo verde que había entre los lindares del bosque y el camino que Naruto había tomado. Sin la sombra de las gigantescas copas el extraño ser enmascarado dejo de ser un misterio, pero eso no evitaba que el Destello Naranja se impresionara un poco al verlo.
-Toma mas de tres días llegar al bosque Yosamu desde Konoha, y tú lo redujiste a tan solo dos. En verdad eres impresionante. Veras, el miembro mas rápido de Jitsu es Uzumaki Yujin, pero no le doy mucho crédito porque el usa una técnica espacio temporal. Pero tú eres completamente diferente, lo tuyo es velocidad pura, Uzumaki Naruto, Nanadaime Hokage, Dios Shinobi y el Destello Naranja. Jaja, tienes tantos títulos como historias que hablan sobre lo poderoso que eres.—Enmascarado.
-Esa máscara….¿donde la obtuviste?—Naruto.
-¿Esta?, un regalo de mi padre. Esta mascara era la que el escuadrón ANBU de Uzushiogakure solía usar cuando la Aldea estaba en sus mejores días, muy cool ¿no cree?—
-Una mascara de Shinigami. Tu debes ser el otro miembro Uzumaki que Jitsu ha estado escondiendo.—Dijo Naruto quien ya no se encontraba interesado en la conversación y se encontraba cada vez mas molesto.
-Jejeje, creo que ese debo ser yo.—
-Entonces escucha bien esto de tu senpai chico de la máscara. Yo quiero a Kazuto, aunque seas de mi clan ahora mismo es tu problema lo que hagas con tu vida. Dime donde está Kazuto de una vez y no tendré problema en considerarte mi aliado. En serio—Dijo Naruto en un tono mas sereno e intimidante de lo normal.
-Kazuto no esta aquí, pero en ves de el me tienes a mi.—
-Supongo que pretendes entretenerme o algo por el estilo. Mocoso, cualquier miembro de Jitsu está muy lejos de ser un contratiempo para mi, solo tu líder tiene la idea de que puede desafiarme y salirse con la suya. No suelo ser así de arrogante pero me hicieron enojar. Me perdí el examen de mis hijos por esto, quiero a Kazuto ahora.—Naruto se cubrió del destello naranja y levantó sus dos brazos para formar dos esferas de un tono azulado.
-Me preguntaba con que comenzaría el Destello Naranja, pero no veo la voluntad de tus palabras trasladada a tus técnicas. ¿En serio crees que me intimida un par de Rasen…..—El individuo enmascarado no pudo mostrar su expresión de sorpresa porque la mascara lo ocultaba muy bien. La luz del Rasengan que se mantenía en espera y a poco menos de un centímetro de su cara cubierta por el metal de la mascara, alcanzaba a filtrase por los huecos e iluminaba sus ojos. El sonido zumbante le había evitado escuchar los otros ocho Rasengan y tres Naruto que lo rodeaban con igual cercanía que el primero. Un Naruto y dos Rasengan en su pierna derecha, Un Naruto y dos Rasengan más en su pierna izquierda, el cuarto Naruto tenia sus dos Rasengan contra la espalda y la nuca del enmascarado y el primero ya se lo imaginan, era el original y quien había hecho la advertencia, por eso tenia sus dos Rasengan contra la cara y el abdomen del adversario, para ser quien hablara frente a el.
-No te confundas. Tal vez esta técnica ya no te parezca gran cosa, pero no debe ser subestimada. Me era difícil encontrar la oportunidad de conectar un golpe directo con ella, pero cuando lo hacia por lo regular ganaba. Ahora ya no tengo problema para buscar un objetivo y tu, estas rodeado por ocho Rasengan que esperan un mínimo movimiento para estremecer las partes de tu cuerpo. Si lo recibes, no podrás ponerte de pie durante un largo tiempo.—Naruto.
El enmascarado no había visto en que momento había sucedido todo. En un momento solo estaba hablando y en el otro ni siquiera le dio tiempo de levantar las manos para hacer algo. Derivado de esto comenzó a pensar en algo.
-Es muy rápido. Bueno, eso ya lo sabía pero es difícil de comprender cuando lo ves con tus propios ojos. Ahora lo recuerdo, esta debe ser una de las nuevas técnicas del Destello Naranja. El Sorubunshin no Jutsu,(Clones de velocidad) sí, eso debe ser, solo eso explicaría porqué fui completamente inhabilitado de esta humillante manera. El jutsu de clones de más alto nivel que existe y que solo Uzumaki Naruto puede hacer. Hace vibrar sus partículas de chakra a tanta velocidad que por un momento el tiempo se detiene con respecto a ellas y Naruto es capaz de percibir el margen del presente. Esto y sus grandes cantidades de chakra de alguna forma crean una perturbación en el espacio-tiempo, de tal forma que el futuro y el presente se vuelven indistintos el uno del otro. Y Naruto puede existir varias veces al mismo tiempo, siempre y cuando sus demás versiones mantengan su chakra vibrando a esta velocidad. Una técnica mas allá del entendimiento convencional sin duda, aunque no es el único con una.
-Bien, parece que lo piensas demasiado. Creo que lo mas rápido seria que me dijeras donde está. Te lo advierto, en estas condiciones ya no hay nada que puedas hacer.—Naruto.
-¿No se supone que el más fuerte de Jitsu debe enfrentarse al más fuerte de la Alianza?—
-¿Qué?—Pregunto Naruto confundido.
-Kazuto no es lo suficientemente poderoso para luchar contigo, por eso me envió aquí, y no voy a decirte nada a menos de que pueda darte un golp…..—El Enmascarado había intentado levantar las manos para defenderse, pero para eso los ocho Rasengan impactaron todos sus objetivos.
-Rasenrokku(Bloqueo giratorio).—Dijo Naruto un poco decepcionado de tener que noquear a quien hasta ahora era su primera pista para llegar a Kazuto.—Le advertí que no se moviera. Ahora tendré que buscar por todo el bosque.—Dijo Naruto, al mismo tiempo que deshacía su manto de chakra. Sus clones empezaron a desaparecer como si fueran un espejismo. Lo que confirmaba que el enmascarado había estado en lo cierto, aquellos clones no eran como los Kage Bunshin que solía usar el rubio.
Cuando finalmente Naruto se disponía a marcharse, escuchó movimiento que provenía del enmascarado que yacía tirado sobre el pasto.
-Maldición, recibí daño equivalente a una paliza. No venia preparado para esto.—Dijo el individuo quien intentaba ponerse de pie pero no podía. Más bien parecía que estaba haciendo una especie de lagartijas, ya que lo único que le respondía eran sus brazos intentado levantar el resto del cuerpo.
-Me imagine que esa mascara te protegería un poco, pero ya déjalo, quiero encontrar a Kazuto lo antes posible.—Naruto.
-Espera, tengo chakra suficiente para curarme. Por favor espera, se que no parezco muy poderoso pero en verdad lo soy, ya lo veras.—
-¿De que está hablando este tipo?—Decía Naruto un poco burlón.
Unos segundos después, la máscara de aquel individuo comenzó a caerse a pedazos.
-¡Demonios, ahí va mi máscara!—
-¿Ah?—Cuando Naruto volteó su rostro había cambiado por completo.—No puede ser. Tú eres Kumorizora, ¿Kumorizora Yusei?—
-Demonios, Kazuto se enojará mucho conmigo. Se supone que la misión principal era luchar contigo y mantener mi identidad oculta.—Decía preocupadamente el joven de pelo morado quien de la impresión, se levanto de un golpe y recogió los pedazos de su mascara en un intento por reconstruirla, pero cuando intentaba ponérsela de nuevo esta se desmoronaba en su cara.
-¿Qué hace el líder de Amegakure aquí?, Yusei, ¿tu eres miembro de Jitsu?—Naruto.
-Supongo que ya no puedo ocultarlo más. Lo siento Naruto-San, pero creo que estoy mas del lado de Kazuto que del tuyo.—Yusei.
-Tu eras el infiltrado de Jitsu durante la cumbre.—Naruto.
-Algo así.—Yusei.
-¿Por qué?, ¿porqué estas haciendo esto?—Naruto.
-Hagamos un trato. Peleemos, si tu ganas, te diré todo lo que quieres saber.—Dijo Yusei, al mismo tiempo que juntaba ambas manos para invocar el abrigo blanco de Jitsu y la banda de Amegakure rayada por la mitad y vestir ambas en un instante.
No esperaban que lo subiera tan pronto ¿eh? Espero que lo disfruten, dejen sus comentarios y gracias por seguir leyendo.
