La técnica de Ichirō y el secreto del Kushin
-¡Que emoción se ha vivido en este torneo!, todos estamos impresionados de lo que se ha visto hasta el momento. Sharin-San ha despertado su Kushin y le ha demostrado al equipo de Genin que su nivel de Taijutsu esta muy por encima del suyo. Me siento orgulloso de informarles que fui uno de los Sensei que sentó las bases de tan asombroso estilo de pelea. Pero, ¿acaso la juventud de tres Genin serán suficientes para contener la juventud de Sharin?—Decía eufóricamente Rock Lee, quien como narrador no se había perdido un instante de la pelea.
-Las heridas de Sharin han sanado rápido. Y la nariz de ese chico es muy buena a pesar de su experiencia.—Kiba.
-Me pregunto si no están sintiendo dolor.—Decía Hinata preocupada. Aunque estaba consiente de que el Kushin mantenía seguros a sus hijos aunque sufrieran heridas graves, el dolor era el mismo hasta que las heridas sanaban por completo.
-Ya no te preocupes hermana, se como te sientes pero estarán bien, ellos pueden soportarlo.—Hanabi.
-Vaya, que manera de comenzar el encuentro. Una poderosa técnica elemental, Jiton y por si fuera poco, estrategias y planes con ingenio.—Temari.
-Si, me sorprende que más de uno haya usado el cerebro, pero sin duda el que se llevo la victoria en todo esto fue Minato. Manipular a Sharin para que hiciera lo que exactamente quería fue un plan muy creativo. Parecia como un juego en el que cada uno mostraba su resolución, pero desde que lanzó esos Kunai Minato ya sabia que tendría la victoria momentánea.—Shikamaru.
-Bueno, esa es una manera de verlo.—Temari.
-¿A que te refieres?—Shikamaru.
-Tal vez Sharin en realidad no se mostró tan dispuesta a deducir el plan de Minato ya que podía enfrentar por completo el ataque y aun así salir ilesa. Para mi eso solo muestra aun más control por parte de Sharin.—Temari.
-¿Ilesa?, Sharin recibió todo el daño de la explosión.—Shikamaru.
-Si, pero aun así, Sharin tiene el Kushin. La explosión solo pudo dañarla por un momento, pero ya se encuentra a su 100% nuevamente. Minato debió atacarla en ese instante, pero no creo que aun así haya podido solo. Además, Sharin logro debilitar el escudo considerablemente y aunque la explosión no hiso mucho, estoy segura de que el escudo se ha debilitado un poco mas.—Temari.
-Ya entiendo a lo que te refieres, pero aun así no creo que Sharin haya salido indiferente de todo esto.—Shikamaru.
-¿Por qué lo dices?—Temari.
-Puede que se encuentre al 100% de sus capacidades físicas nuevamente pero en verdad ¿no hubo consecuencia alguna? No lo creo, todas las técnicas cuentan con debilidades, y aunque no conozco a fondo como funciona el Kushin, es muy probable que el ataque de Minato no haya sido en vano.—Shikamaru.
-Sharin debió ser mas cuidadosa, ahora sus planes deben haber cambiado.—Kakashi.
-¿A que te refieres padre?, por lo que veo, Sharin recibió un gran daño pero el Kushin la ha restaurado.—Katashi.
-Lo se, pero ahora que Sharin me ha contado como funciona la técnica, tengo entendido que deberá apresurarse mas de lo que tenia pensado o las cosas solo se le complicaran mas.—Fueron las palabras de Hatake Kakashi.
-Entonces, los tres niños quieren seguir jugando con su hermana mayor.—Sharin.
-Tal vez ahora lo veas como un juego pero no actúes como si nuestros ataques no te hubieran afectado. Es cierto que luces igual de saludable y llena de energía que al principio, pero ahora que tenemos una forma de contrarrestar tu Yōkai, poco a poco ganamos terreno. Además, te hemos hecho usar el Hiringū Kushin y el Kōgeki Kushin, y ambos consumen chakra.—Minato.
-Como es costumbre, palabras tan temibles salen de tu boca Minato-Kun, pero aunque ese sea el caso, no creo que hayan ganado tanto terreno como ustedes piensan, porque ustedes están aun muy lejos de poder vencerme.—Sharin volvió a salir a gran velocidad hacia los tres Genin.
-¡Aquí viene!—Minato se preparó para recibir el ataque de la rubia.
-Recuerden, en estas condiciones los tres tenemos que mantener el ataque.—Ichirō.
-Si.—Respondió el peliazul
De nuevo, un combate de Taijutsu puro comenzó a llevarse a cabo, solo que ahora era el Sharingan, la nariz del joven Shimura y el Shiroi Kitsugan de Senkō contra el Kuroi Kitsugan de Sharin. La batalla era muy variada y aunque Sharin no usaba el Yōkai, no era necesario, es mas hubiera sido un desperdicio ya que no había necesidad de leer las intenciones de sus adversarios. Porque a pesar de que el Sharingan veía los rápidos movimientos de la rubia era imposible responder a ellos si el usuario no contaba con la condición física de ella. Por otro lado la nariz de Ichirō solo le indicaba una pobre idea de lo que Sharin estaba haciendo y se necesitaba mucho más que eso para al menos colocarle un golpe. Y ni siquiera se necesitaba con Senkō que disponía de la misma mejora física, porque Sharin podía inclinar la balanza a su favor gracias a los distintos entrenamientos de Taijutsu que tuvo con varios especialistas de todas las aldeas. Aun así, todo esto se cumplía, claro, si los duelos se daban por separado o incluso en un 2 vs 1 como hace un momento. Pero era claro el esfuerzo de los tres chicos ya que en efecto, los golpes de ellos no la alcanzaban, pero los de ella tampoco.
-Los tres están haciendo un excelente trabajo. Los hombres del equipo protegiendo a las chicas, que interesante. Me pregunto si es por eso que se están esforzando tanto.—Sharin.
-No malgastes tu aliento Sharin, ese tipo de provocaciones no surtirán efecto en nosotros.—Minato.
-¿Y qué hay de ti hermanito? Seguro y Akari está encantada ahora mismo de que te encuentras protegiéndola.
-¿Qué…que?, no, no digas tonterías hermana, esto es parte del plan.—Senkō.
-¡Senkō no bajes la guardia!—Sin embargo la advertencia del Uchiha había llegado muy tarde.
-¡Conozco a mi hermano mejor de lo que crees!—Sharin aprovecho el momento de desconcentración de el peliazul para apartarlo de los otros Genin, golpeándolo en el estómago y después lanzándole hacia arriba con gran fuerza.
-Mi hermano es la base de este ataque porque el puede curarse igual que yo, por eso los primeros de los que me tengo que deshacer son ustedes.—Sharin se desplazó hacia delante con mucha decisión, como si se dispusiera a continuar con un ataque físico, tanto el Uchiha y Shimura se colocaron para bloquear, aunque esto solo había sido una trampa.
-¡Apártate!—Minato uso ambas piernas para apartar a Ichirō y empujarse a él mismo al mismo tiempo. Este último movimiento logró que ambos salieran del rango de ataque de un poderoso vórtice de aire que salió de la boca de la rubia. Este poderoso ataque fue tan destructivo que llego hasta el otro lado de la arena, golpeando un muro de contención y desbaratándolo agresivamente. Las secuelas del ataque habían dejado unas visibles grietas.
-¿Cómo vio venir mi ataque?—Pensaba la rubia una vez había terminado la técnica. Sin embargo, no dejó seguir pasando el tiempo. Minato e Ichirō aun no se ponían de pie cuando Sharin apareció frente a ellos. El joven Shimura fue el primero en ponerse de pie, pero al hacer esto no pudo ver venir la poderosa patada de la rubia, la cual lo mandó lejos. Sharin siguió con Minato, pero esta vez no era tan fácil ya que el Uchiha veía sus movimientos.
-Parece que ahora tienes prisa.—Decía Minato mientras se mantenía concentrado en los movimientos de su rival.
-Querían que luchara sin contenerme, ¿quieres decir que ya están cansados?—Sharin.
-En lo absoluto. Yo diría que nos estamos acostumbrando.—Minato.
-¿Es eso?, entonces dime Minato, ¿como pudiste anticipar mi jutsu?—Sharin.
-¿Esa cosa de niños de hace un momento?, tu misma lo dijiste. Hay una rivalidad que tengo con tu hermano y contigo, conozco las desventajas que tiene mi Dōjutsu frente al tuyo, y es por eso que he entrenado mi Sharingan para que sea capaz de ver a través de tus técnicas. Cuando el Kitsugan no existía, el Sharingan era la visión que podía anticipar y seguir las técnicas de los demás. Podía engañar y someter con una sola mirada a sus enemigos, al igual que copiar los jutsus y usarlos contra el enemigo, pero…..eso dejo de ser tan sencillo frente a tus ojos Sharin. El Kitsugan es inmune a Genjutsus, capaz de ver las intenciones, incluso a través del Sharingan, podía leer de mejor manera los movimientos del adversario. Y tu Kushin, mejorando de gran manera la estamina y rendimiento del usuario, no solo te hace más resistente si no que te permite moldear chakra sin complicaciones y usar jutsus sin requerir sellos. Todo eso solo complicaba mis habilidades, las hacían ver inútiles y es por eso que me mejoré a mi mismo. Tal vez no requieras de sellos para usar tu jutsus pero después de todo si necesitas de chakra y su respectivo moldaje. ¿No lo sabias?, mi Sharingan puede ver tu flujo de chakra y el chakra como un color muy intenso. Y con entrenamiento puedo saber con una mirada de cuanto dispones, cuando lo piensas usar para una técnica y de qué nivel será la técnica que estas apunto de usar.—Minato.
-Ya veo, así que el hecho de que no requiera de sellos manuales no puede engañar a tu Sharingan porque eres capaz de verlo al momento. Eso es impresionante Minato-Kun, me alegra mucho por ti.—Sharin le rio tiernamente al pelinegro. Minato no se espero el gesto de la rubia por lo que se sintió distraído, justo como Senkō hace un momento.—Ohhh, una abertura.—Dijo Sharin igual de sonriente. Minato hubiera sido alcanzado de no ser por su amigo.
-¡No tan rápido!—Senkō caía del cielo para encestar un golpe aéreo lo cual hizo que su hermana diera varios brincos hacia atrás con tal de evadirlo. Finalmente Sharin logró escapar y Senkō impacto con gran fuerza el piso, levantando una nube de humo y polvo.
-Maldición, estuve cerca.—Dijo Sharin con una sonrisa.
-¿Estas bien Minato?—Dijo Senkō.
-Humph, vaya que eres tardo. Viendo como van las cosas, estoy mucho mejor que ustedes.—Dijo Minato, al ver que Ichirō se había puesto de pie nuevamente, reuniéndose junto a ellos.
-Wow Ichirō, ¿de donde sacaste la armadura?—Dijo Senkō al ver que el joven Shimura traía una armadura tradicional Shinobi color roja, las cuales solían usarse en los tiempos de Madara Uchiha y Hashirama Senjū.
-¿Huh?—Pensó Minato confundido al ver a Ichirō vestido con aquella armadura, sin embargo dejo de prestarle atención cuando el castaño empezó a hablar autoritariamente.
-Esto no durara si seguimos así. Nuestras capacidades físicas disminuyen mientras las de Sharin siguen igual. Solo Senkō puede con el ritmo de esta pelea. Pero si continua solo, terminaría siendo vencido por Sharin de todas maneras.—Decía Ichirō, que con trabajo podía permanecer de pie. Los golpes de Sharin no habían escatimado en daños, el era el único que lo había recibido de lleno y aun así podía mantenerse de pie.
-Vaya que estás hecho pedazos. Pero creo que yo puedo seguir con esto.—Minato.
-Tal vez no has recibido golpes directamente, ¿pero ya viste tus brazos?—Ichirō.
El joven Uchiha levanto ambos brazos para ver a lo que su compañero se refería. En la batalla no se había percatado debido a la concentración en la que se encontraba, pero al verse pudo entender a lo que el joven Shimura se refería.
-Tal vez puedas seguir los movimientos de Sharin y bloquear sus ataques, pero es obvio que tus brazos resentirán la fuerza desmedida a la que te estás enfrentando. Tu Sharingan no te miente, y sabes que cuando Sharin decida acelerar la intensidad de sus ataques, no podrás seguirla aunque puedas ver sus movimientos. Es mejor detenernos ahora y no cuando no nos queden fuerzas. El Taijutsu es una perdida de tiempo.—Ichirō.
-¿Y para qué la armadura?—Preguntó Senkō, pero Ichirō siguió ignorándolo.
-Me disculpo si soy una chica tan difícil de manejar. No me gusta saber que soy dura con ustedes pero creo que seria aun peor si no lo hiciera. Te he golpeado tanto que has tenido que recurrir a una armadura, pero no creo que funcione de mucho, lo siento.—Sharin.
-No te disculpes Sharin-San. Es un alivio que por fin lo hayas entendido. Finalmente estos golpes y dolor terminaran por irse, pero el aprendizaje que obtendremos se mantendrá por siempre, así que desde luego, este combate no tiene nada de incorrecto y usted en realidad esta siendo generosa con nosotros. Lo siento chicos, pero ya no seré útil con los ojos cerrados.—Ichirō seguía hablando con los ojos cerrados pero llegó el punto en el que decidió abrirlos.
-No Ichirō, no abras los ojos, ella podrá…..—Senkō.
-Ya veo, tiene sentido.—Rápidamente, las venas en los ojos de Sharin se marcaron.
-Maldición, ¡Senkō!.—Gritó Minato, esperando que el peliazul estuviera listo con su Kitsugan.
-¡No hagas nada Senkō!—Contestó rápidamente el joven Shimura.
Cuando la rubia logró hacer el enlace con la mente de Ichirō, aprovecho la velocidad de su Kushin para acercarse a él y acabarlo de una vez por todas.
-Estoy listo. Mantente al margen Minato y confía en mí—Fueron las palabras de Ichirō, quien apartó al pelinegro de su lado y se abalanzó rápidamente hacia la rubia. El castaño comenzó a soplar en su mano mientras hacia finos movimientos con sus dedos, para cuando se dio media vuelta con la intención de agregarle mas fuerza a su puño, ya tenía una espada con la que comenzó a arremeter a Sharin. Los movimientos del joven Shimura eran ordenados, concisos y certeros, y Sharin, Sharin a duras penas podía evadirlos. Era su velocidad superior la que le permitía esquivar el filo de aquella espada de viento puro. Porque el Yōkai no funcionaba.
-No entiendo, esto es imposible.—Pensaba Sharin que por las venas marcadas en sus ojos, daba a entender que aun seguía usando su Yōkai. Mientras continuaba retrocediendo por los ataques de Ichirō.—Esto, esto no tiene sentido. Pude ver lo que Ichirō tenía pensado, sabia que se dio esa media vuelta para esconderme la espada de viento que usaría, pero después su mente, su mente se tornó en blanco. ¿Cómo puede moverse así si su mente no esta pensando en moverse?—Seguía preguntándose Sharin, presionada por la situación en la que se encontraba.
-Wow, Ichirō se esta luciendo ¿no crees?—Senkō.
-¿Pero cómo?, Sharin estaba usando el Yōkai y el se encuentra mal herido. Aunque sea capaz de soportar el dolor sus movimientos son muy rápidos.—Pensaba Minato quien también observaba el duelo entre ambos.
-Definitivamente estoy en su mente. Puedo ver que en efecto su intención es atacarme pero más allá de eso no hay nada, como si hubiera una pieza faltante, y además, su mente también se encuentra tranquila. ¡Eso es!, esto fue una trampa.—Sharin relajo de nuevo sus venas poniendo en pausa la técnica. Y mientras peleaba, elevo la velocidad de sus ataques para poder interceptarlos con una mano mientras la otra preparaba una técnica.
-¿Qué esta haciendo?—Pensaba Ichirō cuando de repente un clon de Sharin apareció de la nada frente a el. El joven Shimura rápidamente lo apuñalo con éxito, creando una nube de humo momentánea. Detrás de ella, Sharin había creado otro clon que la ayudaba a realizar una técnica en su mano. Era plan de Sharin desde un principio para que no vieran venir su ataque.—Demonios, un Kage Bunshin por Kushin.—Cuando la nube de humo se despejó, Sharin contaba con un Rasengan en su mano, el cual utilizó para golpear directamente en el estómago a Ichirō.
-Oh no, si recibe ese Rasengan estará acabado.—Senkō.
-¡Démonos prisa!—Minato y Senkō comenzaron a correr hacia la rubia y el castaño, pero Sharin ya había colocado su movimiento correctamente.
-Debe tratarse de esa armadura ¿no es así?—Sharin.
-Creo que hubieras querido mantener el Yōkai un tiempo mas.—Ichirō.
-¿Que?—Sharin sintió como su Rasengan chocó contra el estomago del castaño, pero en ese momento Ichirō realizó un solo sello manual y fue empujado hacia atrás por unas manos de viento provenientes de su armadura. Cuando el joven Shimura abandonó aquella zona de pelea Sharin vio que la armadura roja que su Rasengan había impactado se convirtió en lo que parecía un humanoide de viento con piernas, brazos, cuerpo y cabeza translúcidos. El rasengan se encontraba atravesándolo, pero debido a que estaba hecho de viento, realmente el ataque no lo había afectado. El castaño rodó unos metros más y después logro colocarse de cuclillas. Tan pronto dispuso de sus manos realizo rápidamente sellos de manos.
Sharin continuaba confundida y no entendía lo que pasaba por lo que no supo como reaccionar. Cuando Ichirō termino con el último sello el humanoide de viento se enredó en el Rasengan y tomo una forma nueva. Minato, Senkō y Sharin no entendían nada y se confundieron más cuando vieron lo que acontecía. El humanoide se había transformado en una especie de bomba de mecha redonda que se había ajustado a la circunferencia de su Rasengan, absorbiéndolo en su interior. Pero al igual que la armadura, había adquirido color y hasta la apariencia de ser tangible. Parecía una bomba sacada de las caricaturas.
-¿Qué, qué esta pasando aquí?, ¿qué se supone que es….?—Decía Sharin sin poder dar crédito a lo que estaba pasando. Jamás había visto algo similar, pero cuando se percató que el tamaño de la mecha se encontraba disminuyendo ya era demasiado tarde…unos instantes después, una gran explosión se llevó a cabo. Sin embargo, la explosión no había involucrado fuego, sino una onda expansiva de viento y chakra azul proveniente del rasengan.
-En el palco especial, Sasuke sonrió.
-Así que por fin decidió usarlo.—Sasuke.
-¿Sabes lo que hizo ese chico?—Preguntó Kankuro, que a pesar de su experiencia nunca había visto algo igual. Pero no hubo respuesta del pelinegro. Por otro lado, en la zona de tribunas VIP, Sai también había dibujado una sonrisa en su rostro.
-Sabía que Ichirō estaba buscando el momento adecuado para usar su técnica.—Sai.
-Huh, ¿tu sabes sobre eso?—Ino.
-¿Conoces que tipo de Jutsu utilizó?—Preguntó Sakura, mientras Midori se mostraba igual de emocionada por saber de qué se trataba.
-Es una técnica secreta que le pertenece al clan Shimura desde hace mucho tiempo.—Sai.
-¿¡Al clan Shimura!?—Dijeron Ino y Sakura igual de sorprendidas.
-¿Quién es el clan Shimura madre?—Pregunto Midori.
-Bueno, es un clan muy viejo, tan viejo como el de tu padre, que también ha perdido muchos de sus miembros con el paso del tiempo. De hecho, aquel joven, debe ser el ultimo de ellos.—Sakura.
Después de la explosión, todo el mundo siguió hablando. Tratando de entender lo que había pasado. Kankuro ya ni siquiera se percató de que Sasuke no le había respondido, ya que seguía poniendo atención a lo que pasaba en la arena. El palco estaba completamente en silencio ahora y ni Hinata o Hanabi decía una palabra, hasta que una pelirroja con la banda de Uzushiogakure soltó unas palabras que llamaron mucha la atención de Sasuke.
-Fugō-ka no jutsu—Dijo Azumi en voz baja, pero debido al silencio en toda la arena algunos la escucharon en el palco. Sobre todo Karin, que se encontraba unos centímetros delante de ella.
-¿Dijiste algo Azumi?—Pregunto Karin.
-Oh no Uzukage-Sama, solo fue un suspiro, este silencio es un poco incómodo.—Azumi.
-Sí, tienes razón. ¿Cuánto tiempo va a tardar esa nube de humo en despejarse?—Karin.
Hace varios segundos que la explosión se había llevado a cabo. Y Minato y Senkō aun continuaban de pie, mirando fijamente la nube de humo.
-Deberíamos ir a ayudar a Ichirō.—El peliazul rápidamente llegó al lado del castaño que se encontraba de rodillas, apoyo uno de sus brazos en el hombro y lo ayudo a levantarse.
-No te veías tan mal hace un momento, creí que el Rasengan no te había tocado.—Senkō.
-No lo hizo, esto es por los golpes de tu hermana hace un momento.—Dijo Ichirō. Minato también se dio prisa y se puso del otro lado para también apoyar el peso del castaño sobre sus hombros.
-Eso fue muy raro, ¿que fue lo que hiciste?—Minato.
-Lo mejor que pude. Creo que a partir de ahora no voy a poder ayudarlos como quisiera.—Ichirō.
-Vaya, eso si que fue algo que no me esperaba. La explosión fue muy fuerte, pero ya me encuentro bien, no se preocupen.—Sharin salió de la nube de polvo que se había formado. Estiraba sus brazos y su cuello mientras caminaba.
-El Kushin es en verdad algo problemático.—Ichirō.
-Lo sabemos, pero no tienes que preocuparte, tu ataque nos ayudó mucho.—Minato.
-Eso temía, fue por eso que me arriesgue de esta manera.—Ichirō.
-¿Así que por fin vas a explicar de que se trató todo eso? Jamás había visto algo igual. Ni siquiera en mis ocho años viajando por todas las aldeas Shinobi—Sharin.
-Se trata de una técnica secreta que mi clan ha escondido durante mucho tiempo. Fugō-ka no jutsu(Jutsu de encriptación)—Ichirō.
¿Fugō-ka no jutsu?—Sharin.
-Sabemos que es energía espiritual la que se utiliza por ejemplo, para técnicas como el Genjutsu, o energía física para técnicas elementales, pero no es muy común ver a alguien realizar técnicas que involucren ambas en una sola. El Fugō-ka no jutsu consiste en alterar los niveles de energía espiritual y energía física presentes en el chakra, pero sin descuidar la integridad de este. Si se tiene éxito, es posible realizar técnicas de Onmyōton al nivel del clan Uchiha o el clan Senjū. Naturalmente, la energía espiritual y la energía física suelen estar presentes y en igual proporción en cada uno de nosotros. La combinación de ambas es lo que conforma aquello que conocemos como chakra. Cuando realizamos sellos de manos para moldearlo, lo que en realidad hacemos es sintetizar ya sea energía espiritual o energía física de nuestras reservas de chakra, dependiendo de la técnica que queramos llevar a cabo. A este proceso, el clan Shimura lo conoce simplemente como síntesis de chakra. Sin embargo, el proceso que transforma energía espiritual en energía física o viceversa, para después utilizar una técnica que combine ambas, es denominado encriptación de chakra. De ahí el nombre del Jutsu.
-Vaya, ese conocimiento es increíble Ichirō, fui entrenada por varios Shinobis, pero muy pocos me hablaron con lujo de detalles acerca de las propiedades del chakra y su síntesis en energía espiritual o energía física. Pero, ¿cómo es que escucho hablar de esto y el clan Shimura por primera vez?—Preguntaba la rubia auténticamente intrigada, pues el tema había sido de su interés desde que escuchó que el Kitsugan hacia uso de energía espiritual y energía física.
-Cuando Konoha fue fundada y el clan Shimura decidió asentarse en ella, varios de sus miembros más importantes, incluyendo a mi abuelo, se alinearon con las ideologías de Tobirama Senjū. Estaban convencidos de que el clan Uchiha se sublevaría algún día, y que el conocimiento respecto al Fugō-ka no jutsu podría llegar a ser clave para detenerlos cuando llegara ese momento. Además, aún eran tiempos de guerra, muchos jutsus se resguardaban con más recelo que ahora. Sin embargo, lo único que logró ese secretismo fue que se prohibiera la práctica del jutsu, incluso dentro del propio clan. En consecuencia, el clan Shimura cayó en decadencia, el Fugō-ka no jutsu se convirtió más en un elemento teórico que empírico y finalmente se quedó en el olvido. Pero yo no comparto esa forma de pensar. Es por eso que aprovecho esta oportunidad y le muestro a la audiencia, el orgullo de mi clan, orgullo que paradójicamente, ocultaron durante tanto tiempo. Pero ya no más.
Senkō se había quedado impresionado con el relato, al igual que Minato. El pelinegro comenzaba a entender porqué Ichirō parecía entenderlo mejor de lo que el pensaba.
-Es un honor para mi entonces Shimura Ichirō, ser testigo y adversaria del poder del clan Shimura. Como la hija del Hokage, celebro este día histórico. Pues después de tantos años, el Fugō-ka no jutsu vuelve a ser usado en combate, en Konoha y en presencia de miembros de todas las aldeas.—Sharin juntó ambas manos y encorvó ligeramente su cuerpo, en señal de respeto.
El joven Ichirō, conmovido por el gesto de la rubia, respondió con el mismo gesto, aunque prolongándolo un poco más para ocultar las lágrimas que resbalaban por sus ojos. Rápidamente, el peliazul trató de involucrase en el momento emotivo.
-Eh... sí Ichirō, yo...eh...como hijo del Hokage, yo también apruebo esto. Felicidades.
-Nadie estaba hablando de aprobación zopenco. Hay que saber cerrar la boca a veces—Comentó Minato mientras le lanzaba una mirada de confusión al hijo de Naruto.
-¡Minaaato!—Gritaba Senkō mientras emprendía una marcha amenazante hacia su injurioso amigo.
-La hija de Naruto tiene material para Hokage, ¿no crees Sasuke?—Dijo Kankuro, lanzándole la pregunta al pelinegro sin esperar una respuesta de este. El líder del clan Uchiha simplemente se limitó a sonreír sosegadamente.
-Bueno, ahora que todos estan interesados en este jutsu, no me quedaré con las ganas de preguntar. ¿Cómo hiciste para engañar a mi Yōkai?
-Bueno, mis técnicas suelen involucrar una mayor cantidad de energía espiritual que de energía física. De esta forma puedo dotar a mis técnicas elementales de ciertas formas, e incluso infundir un dejo de consciencia en ellas. La energía espiritual está intimamente relacionada con la imaginación, y es de la imaginación de lo que me auxilio para lograr técnicas inesperadas. El jutsu que viste hace poco fue el Fugō-ka: Kaze no heishi(Soldado de viento). Es capaz de pelear de acuerdo con las técnicas de Kenjutsu y Taijutsu que he practicado durante toda mi vida, ya que lo doté de mi instinto de pelea. Después simplemente use el jutsu de transformación para hacerle ver como una armadura..
-Ya veo. Y como usé el Yōkai, una vez traías puesta la armadura, no pude saber la existencia de aquel soldado y solo pude ver cómo creabas la espada. Así que cuando abriste los ojos me atrajiste a tu trampa.—Sharin.
-No estaba seguro de si funcionaría o no, pero tenia que intentarlo.—Ichirō.
-Nada mal.—Sharin.
-Eso fue increíble Ichirō, no entendí nada pero aun así fue increíble.—Senkō.
-Bueno, creo que este momento de respiro fue fructífero para todos. ¿Pero ya va siendo hora de regresar en lo que estábamos no lo creen?—Dijo la rubia de forma decidida.
