Intervención

Sharin se había quedado de pie nuevamente, intercambiando miradas con las chicas, diciéndoles con aquellos ojos blancos de iris negro y alargado, que estaba lista para decidir la pelea. Igualmente ellas dejaban ver, que no tenían pensado perder. Nada podía darse por sentado, todos se habían esforzado y aunque el final estuviera acerca, los implicados habían mostrado un gran despliegue de habilidades. Sharin sabia que todo se resumiera a un movimiento, la hora de hablar ya había terminado.

-¿Cuanto ha pasado desde que iniciamos nuestros ataques?—Pregunto Akari de una manera discreta a Shizuka quien estaba a su lado.

-Como 5 minutos, ¿Por qué?—Shizuka.

-Me lo temía. Sharin, ha recuperado sus 24 segundos del Yōkai.—Akari.

-¿Qué?—Pregunto Shizuka algo alarmada.

-En los primeros ataques, vi como se marcaron las venas y utilizo rápidamente el Yōkai en una de nosotras. Sin embargo la duración no fue prolongada. Seguramente fueron los pocos segundos que le quedaron con la batalla de los chicos, los uso solo para iniciar la cuenta de restauración que es de 5 minutos.—Akari.

-Así que esa es la razón por la que querías terminar en ese periodo de tiempo. Maldición, si en verdad cuenta con el Yōkai de nuevo, podrá usarlo con las tres al mismo tiempo. Sabrá la configuración de nuestros ataques y podrá acercarse sin problemas, una vez llegue a nuestros lado no podremos competir carpo a cuerpo como lo hicieron los chicos, incluso sin el Kushin ahora tiene el Rasenken. Unos cuantos golpes y…..—Shizuka.

-Lo se.—Akari.

-Supongo que tendremos que cerrar los ojos.—Shizuka.

-No, esa ya no es una opción del todo, solo se lo haríamos más fácil.—Akari.

-¿A que te refieres?—Shizuka.

-La única que cerrara los ojos seré yo.—Akari.

-¿Qué?, ¿Por qué?—Preguntaba Shizuka quien no lograba entenderlo.

-Akari-San, yo tampoco entiendo. Si se trata de cerrar los ojos y aun mantener la calidad de los ataques, mis habilidades son mas adecuadas.—Yushiko.

-Las probabilidades de que llegue a nosotros es muy alta. Y justo como dijo Shizuka, una vez el combate pase a ser de cuerpo a cuerpo, no resistiremos mucho si puede usar el Yōkai. Así que nuestro mejor plan es hacerle usar el Yōkai en su camino hacia nosotras. A la distancia que se encuentra y a la velocidad a la que actualmente ha estado corriendo se demora 8 segundos, si nos esforzamos podemos aumentar al doble esa cantidad. Con el Mokuton de Yushiko y la presión de Katon de Shizuka se vera obligada a usarlo en ustedes. Eso quiere decir que una vez llegue aquí solo dispondrá de 8 segundos para usar el Yōkai, como máximo, solo podrá usar esa cantidad de tiempo en dos de nosotras.—Akari.

-Ya veo, es una buena idea, pero, que ¿harás tu?—Shizuka.

-Desde luego, la atacaré junto con ustedes.—Akari.

-Pero Akari-San, con los ojos cerrados….—La peleiplata interrumpió a Yushiko.

-No te preocupes, puedo hacerlo, siempre y cuando Shizuka ataque primero.—Akari.

-¿Eso que quiere decir?—Shizuka.

-Por cierto, Shizuka, tomare un poco de fuego prestado de las técnicas que utilices.—Akari.

-Ya veo, no te preocupes, si se trata de chakra, aun tengo mucho por dar.—Shizuka.

Aquí viene de nuevo.—Advirtió Akari. Inmediatamente la peliplata cerró sus ojos. Y las chicas los mantuvieron abiertos para poder atacar a Sharin.

Justo como la joven Hatake había anticipado, la rubia se veía bastante confiada, y activo su Kantsū Yōkai para entrar en la mente de las castañas. Fue bastante rápida la acción de la joven Uzumaki. Inmediatamente, ambas adversarias comenzaron a bombardearle con sus ataques, sin embargo a diferencia de la vez pasada, la rubia comenzaba a evadirlos rápidamente. Los primeros fueron los obstáculos de Yushiko, gran cantidad de pilares de madera salientes del suelo, eran esquivados sin mayor problema. Después llegó la parte de Shizuka, quien comenzaba a realizar un Gōkakyū no Jutsu, sin embargo este disminuyo de tamaño cuando una parte de su fuego era absorbido por la mascara de la peliplata, quien seguía mostrándose con los los cerrados. Shizuka ya estaba consiente por lo que no demoro en liberar su técnica y dirigirla a Sharin. La rubia se encontraba algo confundida pero decidió no darle importancia. Al saber las intenciones de Shizuka, pudo anticipar la velocidad y dirección de la técnica, justo como lo estuvo haciendo con los ataques de Yushiko. Por lo que Sharin paso de lado aquella esfera de fuego, y solo utilizó una de sus manos para dispersar superficialmente el calor, sin embargo tan pronto la esfera paso cerca de Sharin, Akari hiso un sonido ahogado, y sin abrir los ojos libero fuego de su máscara, recurriendo de nuevo a la pequeña esfera de gran velocidad. No es necesario decir que Sharin no se lo esperaba, ahí se podía ver claramente la diferencia entre conocer las intenciones de tus enemigos y no hacerlo. De nuevo no hubo otra opción más que usar el Rasenken para dispersar el fuego. Casi idéntico a la vez anterior, Sharin pudo controlar el fuego sin problemas, pero era obvio que le había costado mas esfuerzo.

-¿Qué es esto?, el fuego de la técnica es mas intenso, también el calor. Debe ser por eso…(Sharin recordó cuando la mascara tomo fuego de la técnica de Shizuka). Los ataques de Shizuka y Yushiko son prácticamente inútiles ahora que están bajo la influencia de mi Yōkai, pero los de Akari no tanto. Solo quieren atrasarme más de la cuenta y hacerme usar más chakra, ya veo. No se dan por vencidas. Pero…..no tengo la intención de seguir demorando.—Las venas alrededor de sus ojos desaparecieron lo cual Akari intuyo era una mala señal. Sharin reinició su carrera solo que esta vez, logro acercarse de un solo brinco a las tres chicas.

-¡Esta aquí!—Dijo Akari sorprendida.

-Imposible, ¿como pudo acelerar de esa forma?, no tiene el Kushin.—Dijo Yushiko preocupada.

-Maldición.—Shizuka.

La peliplata recordó el momento en que Sharin pauso el Yōkai comenzó a moverse de nuevo. Aún le faltaban algunos metros, distancia que las Genin aprovecharían para desgastar aunque fuera un poco a la rubia. Sin embargo por la forma de correr de los Shinobi, no demoro en encontrar la causa. Sharin había utilizado el Rasenken para acelerar. Como una especie de propulsores, debió haberlos colocado atrás de su torso mientras inclinaba un poco su cabeza hacia delante. Desde luego nadie pudo haberlo anticipado porque aquella era la forma natural en la que los Ninjas solían correr.

Shizuka era quien se encontraba en la línea delantera, por lo que fue el primer objetivo de Sharin.

-Demonios, aun sin el Yōkai Shizuka no podrá…-Akari.

-Ha llegado el momento ¿ah?—Dujo Shizuka con una sonrisa a medias. El Rasenken de Sharin estaba a punto de alcanzarla sin embargo, un pilar de madera salió de la tierra justo a tiempo para estorbar en dicha acción.

-Esto es…¡Yushiko!—Dijo Shizuka algo alegre por la asistencia.

-Humph, no desactivé mi Yōkai si no tuviera la confianza…—Sharin dio una media vuelta justo a tiempo, haciendo que el pilar de madera no sirviera de mucho, ya que el ataque había cambiado de dirección.

-¡Shizuka-San!—Grito Yushiko al ver que su defensa había sido en vano.

-Estoy lista.—Shizuka se encontraba preparada para lo que fuera, o al menos eso pensaba ella; porque definitivamente se sorprendió al ver que Akari Hatake había tacleado a Sharin, haciendo que ambas rodaran algunos metros. La rubia se levanto ágilmente, la peliplata no tanto.—Ak…Akari.—Dijo Shizuka con sorpresa.

-No me esperaba esto, pero ya que ustedes son las que tienen más chakra no puedo permitir que sean derrotadas. Yo me encargare de desgastarla lo mejor que pueda, así… estoy segura de que tendrán mas posibilidades de vencerla.—Dijo Akari con convicción mientras con trabajo se ponía de pie nuevamente.

-Akari-San.—Dijo la castaña preocupada.

-Hiciste un excelente trabajo Yushiko. Tu ataque no fue en vano, gracias a el, Sharin-San no pudo verme venir.—Akari.

-Te doy la razón en eso. Creí que tenía todo bajo control pero como siempre, actúas inteligentemente. Pensé que serias la ultima a la que me enfrentaría pero ahora tienes toda mi atención, dime Akari-Chan ¿realmente tengo la tuya?—Dijo Sharin al ver que Akari mantenía sus ojos cerrados.

-Puede que no parezca pero ahora usted… es todo a lo que me mantengo enfocada.—Akari.

-Ya veo. Así que no tienes la intención de ser presa de mi Yōkai.—Sharin.

-Me percaté de que pauso la técnica para ahorrarse 8 segundos, tendrá que seguir guardándolo para otra ocasión. Sabía que tan pronto llegara al combate cercano las tres estaríamos acabadas, pero yo sola, yo sola puedo hacer algo al respecto.—Akari.

-¿Que? Es por tu estado actual que decidí dejarte al ultimo Akari-Chan, tu sola y con los ojos cerrados, bueno creo que no tiene mucho sentido para mi.—Sharin.

-Lo se, pero ahora lo vera.—Akari realizo un sello y una gran cantidad de fuego comenzó ser liberado de la máscara. Esta vez la manera e intensidad con la que el fuego salía era diferente. El proceso fue mucho mas intenso, el fuego simplemente parecía salir desesperadamente formando con igual disposición un domo de fuego que rodeo en poco tiempo a ambas chicas. Dejando afuera a ambas castañas.

-¿Que?—Pensó Sharin al verse rodeada por tanto fuego.—Este Domo es mas pequeño, definitivamente no es esa técnica de nuevo. Pero, ¿que es lo que planea?—Seguía pensando Sharin hasta que un cierto dolor punzante la hiso notarlo.—Quema, quema.—Dijo Sharin tomando su brazo. La rubia pronto dedujo la respuesta, sin embargo levanto la mirada preocupada a su compañera. El calor dentro del domo era mas que notable, por la misma densidad del aire y la convección del calor, la temperatura iba y venia, pero en todo momento el oxigeno disminuía.

-Me hace sentir un poco mal que me vea así. Le agradezco la preocupación, pero no la traje aquí para convertirme en un sacrificio. No he perdido de vista que esto es el examen Chūnin, no iría mas lejos de lo necesario.—Dijo la peliplata quien no parecía inmutada en lo absoluto por la hostilidad del ambiente.

-Je, vaya Akari-Chan, a veces das miedo. Pero, ¿Cómo supiste que te estaba viendo de manera preocupada?, cuando tienes los ojos cerrados.—Sharin.

-Amaterasu Kamen tiene varias utilidades y herramientas. Una de las más importantes, es que me hace invulnerable al fuego. Incluso el Amaterasu de Sasuke Uchiha no podría sentirse más allá de una tierna y abrigadora sensación cálida. Solo el Chōetsu Katon de los Sarutobi puede quemar la piel de una salamandra de fuego como Ryōyōshiro. Lo cual me remite a mencionar que como las serpientes, las salamandras de fuego también suelen ubicarse por medio de la radiación infrarroja. Por lo que puedo ver y percibir la temperatura como Rikuto-Senpai. Así que, rodeada por todo este calor que penetra en su piel y cuerpo, puedo verla mas claro que la luz del día.—Akari.

La rubia lucía sorprendida, no esperaba ser la única que se sentiría en el infierno dentro de ese lugar. Ahora tenia sentido. Lo único que lo hacia tolerable era su Rasenken, quien se encargaba de dispersar la mayor parte del calor, pero no todo, y aun así, la técnica no brindaba una solución para el escaso aire que comenzaba a notarse.

-Sorprendente, así que a esto te referías con hacer algo por ti misma. En ese caso tengo que darme prisa, ya me harte de este lugar.—Sharin mostro su iniciativa al comenzar el ataque. El Rasenken seguía en sus manos, y aunque efectivamente, Akari no lucia torpe por las circunstancias del ambiente, ya se encontraba cansada desde antes. Un golpe de aquel chakra giratorio seria suficiente para acabar con ella. Después de todo no es que aquella técnica de último recurso le diera una ventaja, simplemente igualaba un poco las cosas.

Sharin comenzó a arremeter con golpes rápidos, contra alguien que se encontraba mas cansado, aquel tipo de movimientos era los mas difíciles de lidiar. Sin embargo, cuando Sharin alejaba sus puños del cuerpo y lo enfocaba en el ataque, el calor del domo volvía a abrazarla, quemándola parcialmente. Por otro lado Akari estando mas cómoda, reconocía que la velocidad de los golpes la estaba cansando con éxito.

Afuera del domo, no solo Shizuka y Yushiko lucían preocupadas. Todo el mundo no podía contener los deseos de saber que estaba sucediendo ahí adentro.

-Si Akari ya ha recurrido a esa técnica, debe estar en su límite.—Dijo Kakashi Hatake, el padre de la Genin enmascarada que se encontraba peleando en el interior del domo.

-Aun sin el Kusin y con poco chakra, Sharin-San resulto ser alguien difícil de vencer.—Dijo el hermano menor de Akari. Quien todo el tiempo estuvo viendo el encuentro con gran atención y deseos de aprender.

-Desde luego que si. Después de todo Sharin-Chan es la hija de Naruto.—Dijo Ayame con una sonrisa.

-Sin embargo mi nieta también es fuerte. No dudo en que ambas se convertirán en las Kunoichis mas fuertes de Konoha.—Dijo el viejo Ichiraku una vez todos habían dado sus opiniones.

El domo de fuego duro unos minutos mas para finalmente desaparecer. El fuego había quemado tanto la tierra, que un humo negro no dejaba ver la zona donde se había formado.

-El domo ha….—Yushiko.

-Yushiko mantente atenta.—Shizuka.

-Eh, si esta bien.—Yushiko.

Ambas chicas estaban preocupadas, se sentían mas inspiradas después de ver como Akari se había encerrado en aquel lugar a pesar de sus precarias condiciones. Seguro y ese jutsu había sido su último suspiro de chakra. La persona del otro lado debió haberlo sabido, ya que no las hiso esperar demasiado. Sharin cargaba en sus brazos a Akari, la cual llevaba su vieja máscara. La peliplata lucía inconsciente mientras que la máscara blanca se había convertido en el pequeño Ryōyōshiro, quien se encontraba trepado en el pecho de su dueña, luciendo preocupado por su situación.

-No te preocupes Ryōyōshiro, ella estará bien, simplemente esta exhausta es todo.—Dijo Sharin agachándose con una tierna sonrisa para acomodar con cuidado a la peliplateada en el suelo.

-Gracias Sharin-Sama, usted es una excelente Kunoichi.—Dijo la pequeña criatura blanca con voz algo infantil.

-Eso es solo porque he peleado con excelentes personas.—Sharin.

-Akari-San fue….—Yushiko.

-Ella lo sabía desde el principio, por eso nos dejo fuera de esto.—Dijo Shizuka, quien a pesar de saberlo tenia las esperanzas de que la que saliera de pie fuera su compañera.

-Bien, me gustaría ir a bañarme e invitarlas a comer a mi casa después de esto. Nos falta un poco mas, ya hemos llegado tan lejos, solo un poco mas…..¿lo saben no es así?—Dijo Sharin, quien lucia evidentes quemaduras y raspaduras en varias partes de su cuerpo. Al igual que una ropa bastante maltratada.

-Por supuesto. Pero, será el equipo 13 y el equipo 3, quienes llegaremos hasta el final.—Shizuka.

-Difiero en eso pero después de todo…..no me molestaría que resultara así.—Sharin activó de nuevo su Kantsū Yōkai, entrando al instante en la mente de ambas chicas. Su primera elección fue Shizuka. Por lo que se precipitó hacia ella con gran velocidad.—8 segundos, aun puedo mantener mi Rasenken por 8 segundos y mi Yōkai por 16.—Decía Sharin, que golpeaba y se movía con movimientos mas flojos y cansados, pero que aún era una ferviente amenaza para sus contrincantes.

Por otro lado Shizuka se encontraba en buenas condiciones, con buenas reservas de chakra y sin heridas o dolor en su cuerpo; aun con su habilidad inferior de Taijutsu en comparación, podía defenderse parcialmente, aunque solo fuera cuestión de tiempo debido al Yōkai. Yushiko también se encontraba óptima y como la asistente principal en todos los ataques, no decidió convertirse en una simple espectadora.

En una excelente sincronía y precisión, un pilar de madera salió con gran velocidad, sin embargo Sharin podía evadir este y otros ataques que Yushiko utilizaba para entorpecer a su enemigo y ayudar a su amiga.

-Con el Yōkai no puedo tomarla por sorpresa.—Dijo Yushiko desesperada de ver que sus ataques no presionaban a la rubia.

-Shizuka y Yushiko lo hacen bien. Sin el Yōkai tal vez ya me hubieran vencido.—Pensaba la rubia al ver que a pesar de anticipar su defensa Shizuka no se dejaba alcanzar.—Pero es hora de arriesgarme un poco y aumentar mi velocidad. Sharin sonrió por un momento, había logrado encontrar un buen punto donde un golpe resolutivo entraría con éxito. Por la posición de su cuerpo dejo de ver la cara de Shizuka por unos segundos, tal vez la sonrisa que la castaña mostraría después le hubieran servido a la rubia para anticipar lo que sucedería.

Sin entender el porqué, un golpe contundente entró en el estómago de Sharin, sacudiéndola bruscamente y haciéndola retroceder agresivamente varios metros. Sin embargo no fue un golpe fantasma o algo parecido, el golpe fue un movimiento de Taijutsu proveniente de Sarutobi Shizuka, quien solo había bajado su guardia para que Sharin se precipitara hacia ella rápidamente y el golpe tuviera aun mas impulso. Todos lucían sorprendidos, nadie podía creer lo que estaba sucediendo.

-Imposible, ¿como es que Sharin recibió un golpe usando el Yōkai?—Dijo Hiashi Hyūga, quien acababa de llegar a los palcos.

-Padre.—Hinata.

-Padre llegas tarde.—Dijo Hanabi, sin embargo ambas regresaron rápidamente su atención al lo que estaba sucediendo. Incluso el abuelo de los hermanos Uzumaki no se inmutó por esa falta de respeto ya que también había centrado toda su atención a lo que había pasado.

-¡No llegué tarde!, jamás podría llegar tarde al examen de mi nieta. Simplemente tuve pereza de subir hasta aquí, pero he observado el encuentro desde el principio en los palcos inferiores.—Dijo Hiashi, quien se sentó una vez un miembro del clan Hyūga le colocó rápidamente una cómoda silla al lado de Hinata. Y claro, todo esto sin quitar por un segundo su vista del encuentro.

-Lo logré, fue como lo esperaba, aunque…—Shizuka no lucia tan convencida de y emocionada después del ataque. Mas bien se mantuvo sería lo cual era raro en ella.

-¿Que?, ¿Qué fue eso?, ¿porque no vi venir su ataque?—Pensaba Sharin mientras intentaba ponerse nuevamente de pie. Pero tan pronto lo logro volvió a sentirse mareada, desvaneciéndose de nuevo por unos segundos.—Maldición tengo que darme prisa en pausar el Yōkai.—Sharin relajo sus venas, y después levantó las palmas de sus manos.—En este momento acaban de pasar los 8 segundos. Ya no podre usar el Rasenken. No entiendo, fue su golpe, no creí que me fuera a afectar tanto. Je, estos golpes se sienten como los de mi abuelo cuando solia entrenarme—Decía Sharin haciendo muecas de dolor.

-Esto no se ve bien. Sharin se encuentra escasa de chakra.—Kankuro.

-Al parecer su cuerpo esta comenzado resentir las heridas que ha sufrido durante todo la batalla. A este paso, no creo que pueda ganarle a dos adversarios que la superan por mucho en chakra. Aunque…..—Sasuke.

-¿Qué?—Kankuro.

-Hay una forma, pero, no creo que suceda.—Sasuke.

-A este punto, no me sorprendería que incluso Sharin no pueda mas.—Hanabi.

-Oye, ¿como puedes decir eso?, Hinata esta…..—Kiba.

-No es necesario que se preocupen por mi Kiba-Kun, conozco los límites de mi hija. Lo ha hecho muy bien, ha peleado contra 6 adversarios, los mejores 6 Genin de Konoha. Pero si estando a punto de la victoria ya se encuentra en ese estadon es porque esta cansada. Aun siendo una Tokubetsu Genin, pelear con Genin que al igual que ella superan claramente la habilidad de un Genin común y corriente, debe ser imposible. Un prodigio peleando con seis prodigios, no hay duda, mi hija es muy poderosa. Si Naruto estuviera aquí, sabría que tengo razón. Los dos, hubiéramos querido tener ese nivel de habilidad a su edad, todos son sorprendentes. Lo único que me preocupa es que…..Sharin se ponga triste después de haber perdido.—Hinata comenzó a derramar lagrimas. Hanabi la abrazó.

-Tranquila hermana, tu lo has dicho, todos lo hicieron bien. Además, tu sabias que no habría de otra más que consolar a uno de tus hijos. Puede que Senkō sea un orgulloso y distraído como su padre, pero también se hubiera puesto triste ¿no crees? Sharin puede que sea igual de sensible que tu en estas cosas, pero si estas ahí junto con Naruto y Senkō, no estará triste por mucho tiempo.—Hanabi.

-Entonces, mi nieta ha llegado a su limite.—Dijo Hiashi con una expresión triste.

-Esperen un momento, esto aún no ha terminado. Entiendo el sentimentalismo, bla, bla bla, pero aun puede….—Kiba.

-Es cierto que nada esta decidido hasta que termine el encuentro pero….Sharin esta muy agotada y sus adversarios tienen casi toda su reserva de chakra. Para que Sharin pueda ganar, tiene que dejar fuera de combate a sus dos contrincantes, pero para ello, tiene que generar un daño espléndido. La opción que mas le acomoda seria el Taijutsu, sin embargo su cuerpo tampoco se encuentra en buenas condiciones. Hace un momento, el Rasenken equilibraba las cosas, uno o dos golpes directos de la técnica generarían el daño suficiente para dejar fuera de combate a Genin como Yushiko y Shizuka, pero ahora que ya no es capaz de usar la técnica, no creo que pueda generar el suficiente daño para dejar fuera de combate a ambas. Por lo general el daño que pueda generar un Shinobi en proporcional a su reserva de chakra, si Sharin ya no posee mas que lo indispensable para mantenerla consciente, tristemente, ya no hay mucho que se pueda hacer.—Agregó Shino señalando la razón por la que todos parecían preocupados.

-Bien, Shino, veo que te gusta interrumpir también. Y ¿Qué me dices del Yōkai o el Kenbō?, aun puede usar esas técnicas ¿no?, que dices Akamaru, ¿crees que podría vencerlas con eso?—Dijo Kiba refiriéndose a su viejo amigo, quien estaba acostado y solo pudo responder con un intento de ladrido.

-Tienes razón, pero has perdido de vista que a pesar de que esas técnicas son muy poderosas no son de carácter ofensivo, mas bien de asistencia. Aun si Sharin usara una técnica tan compleja como el Kenbō para que Yushiko y Shizuka olviden sus intenciones, carecería de una técnica definitiva que las dejara fuera de combate durante ese periodo de tiempo. Recuerda que después de usar el Kenbō con Minato y Senkō, a ambos los derrotó con una técnica de rango A.—Shino.

-Tchu, lo había olvidado. Aun así…..igual puede pasar algo.—Kiba.

En las gradas…

-Que mal, Sharin estaba tan cerca.—Chōji.

-Auuu, que fastidio que se haya alargado mucho, creo que todo esta decidido. Iré a ver a Sasuke para que me deje libre el resto del día.—Shikamaru se levanto de su asiento mientras estiraba sus brazos y algunos espectadores se molestaban por que no los dejaba ver.

-Espera Shikamaru, ¿no te das cuenta de la situación?, la hija de tu amigo esta apunto de…..—Temari.

-Ganar. Bueno, eso si se da cuenta a tiempo.—Shikamaru se agachó de nuevo para despedirse de una sorprendida Temari con un pequeño beso.

-Espera, ¿que quisiste decir con eso Shikamaru?—Temari.

-Nada en especial. Pero no me preguntes de nuevo, seria un fastidio explicar todo cuando ya me he levantado de mi asiento.—Shikamaru siguió su marcha.

En las gradas del lado de Sakura…..

-No puedo creerlo, no creí que Sharin pudiera…..—Ino no completo su frase ya que aun no podía entenderlo del todo.

-Me gustaría decir que estoy feliz pero creo que ya nos habíamos hecho a la idea de que ganara quien ganara, no estaríamos tan cómodos del todo.—Sakura.

-Eres amiga de Naruto al igual que yo, es obvio que nos sintamos así pero…. Shizuka y Yushiko son tus alumnas, creo que mas que nadie, debes de sentirte orgullosa.—Sai.

-Gracias Sai, no lo había visto de esa forma.—Sakura.

-¿Porque mi hermano no despierta?—Preguntaba Midori al ver a su hermano recostado en el piso.

-Creo que Minato-Senpai ha estado fuera de combate desde hace mucho.—Respondió Inojin tiernamente.

-¿En serio?, yo creí que tomaba una siesta.—Midori.

-No te preocupes Midori, tu hermano estará bien. A tus ojos, se que ves a tu hermano mayor como alguien que nunca pierde, así que lo mas seguro es que si este tomando una siesta, jijiji. —Dijo Sakura con una ligera risa.

-Lo se verdad madre.—Dijo Midori con igual alegría.

-Así que ha esto se referían con mimar a los hijos.—Le dijo Ino en voz baja a Sai.

Regresando al campo de batalla….

-Sharin seguía intentado ponerse de pie, sin embargo ya estaba muy cansada, el golpe la había agotado mas de lo normal y sin mucho chakra no disponía de mas recursos.

-Sharin-San, si ya no puede ponerse de pie significa que…..—Shizuka.

-Espera Shizuka-Chan, aun puedo, no pienso rendirme…..—Sharin seguía con sus intentos, pero a pesar de su esfuerzo, no lograba conseguirlo. Yushiko, sabiendo el sufrimiento por el que pasaba la hermana del chico que le gustaba, no dudo en acercarse en su ayuda.

-Por favor no siga intentándolo sola, se puede lastimar, yo…..—Sin embargo Shizuka le cerró el camino a la castaña del clan Senjū.

-No Yushiko, eso solo heriría a Sharin-San de otra forma….—Dijo Shizuka, quien tampoco se sentía tan bien con la situación.

-No Yushiko-Chan, ayudarme seria en contra de las reglas.—Sharin levanto la mirada para ver al pelinegro que admiraba. La hija de Uzumaki Naruto sabia que si no se ponía de pie, en cualquier momento Sasuke Uchiha declararía el examen por terminado.—No entiendo lo que pasó, creí que estaba lista para ganar. Supongo que no me percate del agotamiento en el que me encontraba. Debió ser eso, fallé en mis cálculos, fuí demasiado arrogante creyendo que el Kushin me mantendría incansable todo este tiempo.—Sharin lucía unos ojos cristalinos, era obvio que se esforzaba por contener sus lágrimas.

-Lo hiso muy bien Senpai, si no hubiera sido por su cansancio nosotras estaríamos en su lugar.—Yushiko.

-Yo, Sharin-San, yo. Me siento mal con esto.—Shizuka.

-No te preocupes de más Shizuka, por supuesto alguien tenia que perder. Si he sido yo, no pienso deshonrar su victoria con mis lágrimas.—Sharin.

-Pero Sharin-San.—Shizuka.

-No pasa nada. Escucha, mi padre tampoco lo logro en su primer examen, así que no me puedo poner sentimental si he de pasar por lo mismo, esto no me detendrá, lo saben ¿no es así? Soy su Senpai, así que no pienso rendirme, debo de ser un buen ejemplo. En estos momentos me gustaría contar con el talento de mi padre, pero tal vez, fue alguna de las cosas que no heredé de él, como su talento en el…..—En ese momento Sharin pareció percatarse de algo.

-Bien, parece ya que Sharin ya es consciente de su derrota.—Sasuke se puso de pie y comenzó a caminar tranquilamente hacia el palco anunciador.

-¿No le darás mas tiempo?—Kankuro.

-Debí haber acabado esto cuando no pudo ponerse de pie al segundo intento. A estas alturas si no ha hecho algo al respecto… ya no merece más tiempo.—Sasuke siguió caminando. Alcanzo a hacer contacto con Hinata, solo para hacerle saber que estaba consciente de la situación pesar de que todo lo tratara de manera fría y superficial. Ya que después de todo su puesto lo exigía.

-Maldición. Sasuke-Sama ya se ha puesto de pie, rápido Sharin, ya debiste haberte dado cuenta.—Decía la hija de Gaara, quien lucia totalmente fuera de su personalidad tranquila, solo al ver a su amiga en aquella situación.

-Sharin-Senpai gracias por…..—Sharin interrumpió a Yushiko.

-Chicas, soy muy estúpida.—Sharin.

-¿Ah?—Pregunto Shizuka sorprendida de escuchar a la rubia. Ya que incluso había agachado la mirada, como si se encontrara más deprimida que antes.

-No, por favor Sharin-Senpai no diga eso….—Yushiko.

-No Yushiko, la que me disculpo soy yo. Soy muy estúpida al haber creído que no me quedaba nada por hacer. Incluso ustedes ya me estaban consolando. Lo siento en verdad.—Sharin alzó la mirada mostrando la pupila de zorro contraída mientras de sus ojos caían algunas lágrimas.

En ese momento Sasuke alzó su mano para anunciar el fin del encuentro, pero antes de dejarla caer algo lo detuvo….

-¿Huh?—Sasuke dio una ultima mirada a la arena antes de declarar al ganador. Todavía tenía su mano alzada en el aire. Incluso todos los espectadores e incluso la cámara principal del encuentro habían dirigido su completa atención a él. La gente ya esperaba que Sasuke anunciara a los Genin de los equipos 3 y 13 como ganadores. Pero cuando en las pantallas se veía claramente como el pelinegro había activado su Sharingan para ver fijamente el centro de la arena, al igual que acompañaba la acción con una sonrisa entre dientes; todos volvieron a regresar su vista hacia la arena. Solo para percatarse de que Yushiko y Shizuka se encontraban recostadas completamente sobre el suelo. Y Sharin, en la misma posición de antes, era claro que seguía incapaz de ponerse de pie, pero se mantenía aun consciente. Las pocas personas que no despegaron su vista hasta el final tampoco vieron la gran cosa, solo como ambas Genin caían al suelo tal cual piedras en el agua.—Humph, la ganadora es Uzumaki Sharin.—Dijo Sasuke bajando tajantemente su mano y dándose media vuelta rápidamente, alzando su capa de nubes rojas y haciendo que los suspiros de muchas mujeres se escucharan por todo el recinto.

-Jaja, vaya Sasuke-Kun si que sabe como terminar un encuentro.—Ino.

-Vaya, ni con Sai aquí te detienes.—Sakura.

-Sai sabe que solo lo hago para molestarte. Pero cambiando de tema, ¿Qué rayos fue lo que sucedió?—Ino.

-Bueno, yo tampoco lo se con exactitud.—Sakura.

-Yo tampoco puedo descifrarlo. Nos sacaremos de dudas una vez felicitemos a Sharin y le preguntemos.—Sai.

-Ahora que estoy despierta, me encargare de que mi equipo no pierda la próxima vez.—Sakura.

-Lo logré, pude hacerlo. Le he demostrado a Sasuke Uchiha que puedo ser miembro de Akatsuki.—Sharin lucia una tierna sonrisa. Después dirigió su vista a todo el campo de batalla, recordando todo lo que paso y con quien lo pasó.—Es en serio chicos, los invitare a cenar a mi casa luego de esto.—

En los palcos VIP, Hinata al igual que el resto de la familia Hyūga, lucían sorprendidos al igual que felices. La Uzukage Karin, tampoco escondía su felicidad.

-¿Estas llorando Karin?—Pregunto Juugo.

-Idiota, aquí nadie esta llorando. Azumi, puedes darme un…..—Karin.

En ese momento, la guardaespaldas de la pelirroja salto de un brinco el palco cayendo en el interior de la Arena y siguiendo su camino hacia el centro de esta.

-Azumi ¿que estas?—Karin.

Hinata al igual que Hanabi, Hiashi, Taji y Juugo lucían sorprendidos. Tan pronto Sasuke escuchó los gritos de Karin volvió su vista hacia atrás bruscamente.

-Tengo que darme prisa antes de que Sasuke Uchiha actu….—En ese momento Azumi vio como un remolino que modificaba la visión comenzaba a aparecer frente a ella.—Maldición.—Sin detenerse, Azumi continuo dirigiéndose al remolino. Una vez Sasuke estaba a punto de materializarse Azumi solo alzo ligeramente su mano y una caja de piedra se formo de la tierra que se encontraba dentro de la arena encerrando a Sasuke en ella justo a tiempo para que el pelinegro no modificara el destino. Demorándolo algunos segundos más.

-¿Qué es esto?, ¿Cómo pudo hacer un jutsu como este tan rápido?—Es lo que pensó Sasuke. En el interior de la caja podía verse como el pelinegro volvía a usar el Kamui para salir de ella.

-¿Esa no es Azumi-Senpai?, ¿porque viene hacia acá?—Pensaba Sharin quien no lograba entender la situación.

Con los pocos segundos que había conseguido, Azumi había sacado un pergamino y lo había impregnado de su sangre. Ya estaba muy cerca de llegar a Sharin pero antes de que lo hiciera la rubia desapareció en un remolino. La pelirroja se dio media vuelta rápidamente, solo para ver a Sasuke unos cuantos metros detrás de ella.

-Humph, no creas que es soberbia. Pero ya me encontraba sospechando de alguien como tu, solo espero que me digas que no fui tan obvio.—Sasuke.

-En absoluto. Ahora que lo dice, me siento mal por haber sido la obvia aquí.—Azumi.

-Ya se ha acabado, no hay forma de que puedas llevarte a Sharin ahora. Hiciste bien en esperar, pero creo que fuiste muy ingenua al pensar que podrías lograrlo sola.—Sasuke.

-No pensaba llevarme a Sharin en este momento, solo buscaba un lugar adecuado para usar esto. ¡Kuchiyose no jutsu!—Azumi alzó el pergamino. Una extensa hilera de humo se hiso presente en ese instante. La nube casi llegó a abarcar toda la arena. La gente seguía en sus palcos, pensando que toda la situación se trataba de la clausura del evento. Un aproximado de 300 Shinobis con abrigo negro, aparecieron frente a Sasuke Uchiha, de los cuales, destacaban mas aquellos que llevaban abrigos blancos.

-¿Qué?—Dijo Sasuke sorprendido.

-Siento la interrupción. Pero por fin me he decidido a venir por Sharin-San. Como lo prometí, no le haré ningún daño, ya me he encargado de eso.—Fueron las palabras con las que Kazuto el líder de Jitsu decidió introducirse. A sus espaldas, todos los capitanes de Jitsu también se encontraban ahí, con excepción del más fuerte.