El Fénix de la hoja
En las alturas, un pequeño se encontraba bostezando a pesar de los problemas en los que se encontraba el lugar que sobrevolaba.
-¡Aaohh!-Levantó la cabeza ya que se encontraba acostado, y lo primero que se encontró fue el golpe de un pájaro que se había estrellado con su cara. Muchas plumas volaron, y aun incrédulo por lo que había acabado de pasar, alcanzó a tomar entre sus manos a la repentina ave y la lanzó fuera de su vista.-¿Que demonios?, de donde salió el maldito paja... wooow.-Dijo sorprendido el peilazul al percatarse que no se encontraba en una camilla como el pensaba, de hecho se encontraba a varios metros sobre la tierra. Sai quien llevaba su máscara puesta, fue el primero en darse cuenta ya que Sakura estaba concentrada en que nadie los estuviera siguiendo.
-Oh Senkō, veo que despertaste, el Kushin en verdad es algo revitalizante. Parece como si no hubieras acabado de pelear con una Tokubetsu Genin hace tan solo unos minutos.-Sai como siempre hablaba de una manera relajada.
-¿Que?, ¿Senkō ya despertó?-Sakura volteó su mirada hacia el peliazul, que seguía acostado para no arriesgarse a caer de la ave gigante hecha de tinta.
-Sai-San, Sakura-Sensei ¿Qué se supone que?, ehh, no le encuentro mucho sentido por lo que no puedo hacer mas que preguntar, ¿Qué hago aquí?-Senkō parecía despreocupado e incrédulo, justo como Naruto cuando niño, realmente la preocupación no era algo que se le daba, mucho menos tratar de encontrarle sentido a las cosas.
Sakura tuvo que pensar dos veces si era adecuado mentirle o decirle la verdad. De saber con exactitud lo que estaba pasando el peliazul dificultaría las labores de protección y se pondría en peligro, si le mentía tal vez lograría tenerlo calmado por un tiempo pero de enterarse después perdería su confianza.
-Senkō, tu eres muy importante para la aldea, para tu madre, para tu padre, para tu hermana, para mi...para todos, y aunque eso lo confundas con sobreprotección, por el momento lo único que puedes hacer es esperar. Jitsu ha estado preparándose para capturar a tu hermana y a ti, así que no tengo que decirte lo que ya debes estar imaginándote en este momento. Ellos vienen por ti y nosotros te llevamos lejos de ellos, esa será la rutina de ahora en adelante. Se que te estaré pidiendo mucho pero tienes que ser paciente, incluso tu padre que era como tu de pequeño, tuvo que serlo durante un tiempo. Créeme, una vez pase ese tiempo, podrás esta seguro que nosotros pediremos por tu ayuda.-Sakura escogió la opción de decirle la verdad, la cual pareció ser la indicada.
-Entonces, quiere decir que...-Senkō.
-Así es, Jitsu esta aquí y en cuanto a los detalles no se mas que tu. Mi misión es protegerte, lo único que se es que incluso tu hermana también ha sido aislada del peligro ya que como te he dicho, ninguno de los dos esta oficialmente listo para encargarse de esto. Konoha ahora esta repleta de los Shinobis mas fuertes de la Alianza Shinobi, ¿crees que puedes hacerlo mejor que ellos?-Desde un principio, Sakura no quería dejar espacio para la introvertida forma de pensar que el peliazul tenia. Quería cortar con ella desde el principio antes de que se saliera de sus manos.
-No, bueno, yo no pienso así...-Dijo Senkō un poco mas tranquilo de lo que normalmente estaba cuando se enteraba de este tipo de temas. La autoridad de Sakura estaba haciendo efecto en el.
-Y así debe ser Senkō. No quiero que cometas los mismos errores que Naruto o Sasuke. Su personalidad los llevó muy lejos pero hubo momentos en los que su soberbia se sobresaltó y si hubieran sido mas consientes de su imprudencia, serian mejores hoy en día. Para ser sincera, yo hice muchas tonterías también. Piénsalo, tu eres como Naruto de pequeño Senkō, se un poco mas prudente y te aseguró que lo superaras.-Finalmente Sakura logro calmar a Senkō por completo antes de que este se pusiera a reprochar.
-¿Perdí contra mi hermana?-Sai y Sakura se sorprendieron por la pregunta.
Hubo algunos segundos de silencio, Sai decidió ser quien le diera esa respuesta.
-Fue una buena pelea y deberías sentirte orgulloso, pero la próxima vez tendrás que hacerlo mejor que eso. Naruto jamás dejo que la derrota se hiciera un hábito, una vez es suficiente, ¿lo entiendes no es así?-Sai.
-Si, lo entiendo.-Senkō volvió a recostar su cabeza y se le quedo viendo al cielo azul.-Creo que he perdido suficiente por hoy, pero definitivamente, quiero aprender como ganar.-
En otro pedazo de cielo en Konoha, el torso de una pelirosa se asomaba por delante una neblina rosada que se desplazaba a gran velocidad. Como si esta fueran sus piernas, el abrigo blanco de Jitsu volaba por cielo con algo de sencillez y sin ninguna dificultad.
-Vaya, este lugar es mas grande de lo que pensé. Je, lo encontré...-Después de lo que parecieron varios años de búsqueda para Doku Kiri no Kasumi, pudo verse con claridad aquel lugar al que estaba pensado ir desde que pisó Konoha. La peli rosa descendió con rapidez hacia una ventana, su aterrizaje fue tan silencioso que nadie se percato que hace unos momentos estaba volando por el cielo. Tan pronto se materializo para esta vez desplazarse por tierra firme, varias explosiones en distintos alrededores de la aldea se escucharon a unos cuantos metros de donde estaba.
-¿Que fue eso?-Dijeron varios Shinobis de Konoha que pasaban por ahí en una de sus rutinas de patrullaje.
-Rápido, no se escuchó como un accidente.-Rápidamente los Shinobis corrieron hacia la dirección del evento.
-Tchu, ¿que caso tiene hacer todo eso? Como me aburre seguir planes tan complicados. Que bueno que mi parte del plan le pareció bien a Yujin-Kun, al menos esto también me conviene a mí. Sera mejor darme prisa, pronto este lugar estará lleno de personas.-Acelerando su paso, Kasumi salió del cuarto al azar que había escogido y comenzó a moverse rápidamente por el largo pasillo.-Se que es en este piso pero... rayos, una ya no puede conseguir buena información en estos días.-Finalmente Kasumi opto por husmear en cada cuarto usando clones de gas.-"Disculpen", "husmeare un poco por aquí", "podría ser por aquí tal vez"-Decían los numerosos clones al unísono, dividiendo su búsqueda y acelerando el paso. Finalmente, una de las últimas puertas se corrió y una silencio ligeramente prolongado dio por terminada la búsqueda, seguido de un...-Te encontré.-El clon que había encontrado el cuarto indicado se convirtió en gas junto con los demás, uniéndose al original por medio de hilos delgados de humo rosado.
Kasumi dio un paso enfrente, con un tacto cuidadoso cerró la puerta de nuevo y se sentó tranquilamente en una silla postrada al lado de una camilla; camilla que no había dejado de ver desde que miro al interior de aquel cuarto. Se puso un poco mas cómoda en esa silla cruzando sus piernas y dio paso a hablar.
-No puedo creer que hayas sobrevivido a nuestra pelea. Pero si estuvieras consiente, supongo que dirías lo mismo, así que es justo. Solo que yo puedo lidiar mejor con las heridas.-Kasumi decidió darle un vistazo a los instrumentos que mostraban los signos vitales de Konohamaru Sarutobi. Inspeccionó con mas detalle sus vendajes y heridas e incluso; se dio a la tarea de consultar su cuadro de diagnósticos.-Parece que te vas a recuperar muy bien chico. Tchu, y yo que creí que había sido lo suficientemente dura contigo. En realidad no te hice algo que unas cuantas horas en la cama no puedan remediar ¿no crees?-Kasumi se levantó con los brazos cruzados, se asomó por la ventana y vio varias nubes de humo negro elevándose por el cielo de Konoha.
-¿Me pregunto si estas pretensiones valdrán la pena?, realmente no va conmigo.-Kasumi cerro la ventana para que no entrara mas sonido del exterior. El cual comenzaba a sonar como señas de confrontaciones. Poco a poco también se realzaba el grito de multitudes de personas dentro de la aldea.-Recuerdo cuando era muy joven y quería formar parte importante del mundo Shinobi y su futuro. Ahora que lo estoy haciendo, realmente es algo que da miedo. Se viene algo grande Konohamaru-Kun y he tomado mi decisión, seguiré con esto. No puedo dejarlo solo... no ahora que lo he vuelto a encontrar. Te lo estoy advirtiendo como una recompensa a haber sobrevivido, aunque si el plan de Jitsu funcionó, no creo que puedan hacer mucho.-Kasumi se acercó mas a la camilla.-Escuché que la gente en estado de coma puede escuchar lo que sucede a su alrededor, por lo que si no lo recuerdas, estoy segura de que tu se lo dirás...-Kasumi volteó hacia una esquina del cuarto cubierta por una cortina.
-Huhh, ¿desde cuando sabes que estoy aquí?-Dijo otra voz femenina detrás de aquella cortina.
-Desde que entre al cuarto por supuesto. Me entrene con la mejor nariz de Kirigakure, así que al menos puedo saber con exactitud si hay alguien mas conmigo en un cuarto cerrado.-Kasumi.
-Ya veo, ya veo. Debió haber sido toda una experiencia entrenar con Zabuza Momochi.-
-¿Así que sabes de lo que estaba hablando?, veo que no eres un simple guardia que se estaba muriendo de miedo detrás de esa cortina.-Kasumi.
-Jejeje, que bueno que remplace al anterior a tiempo aunque no me consideraría un guardia del todo. Conozco al enfermo ¿sabes?-
-¿A si? Veamos, una voz femenina, que no se siente intimidada por mi presencia y que además es un Sarutobi. Creo saber quien eres.-Kasumi.
-Jamás dije ser un Sarutobi.-
-Je, todos tienen un olor característico, ¿ceniza tal vez?, nah no lo sé, nunca lo he pensado a detalle.-Kasumi.
-Así que era algo como eso. Realmente eres todo lo que dicen sobre ti.-
-Vaya, ¿lo has escuchado todo?, y yo que creí que solo había un Sarutobi obsesionado conmigo-Kasumi.
-Me gusta viajar mucho, el mundo en general es algo realmente interesante. Sobre todo las cosas que escuchas.-
-¿Sabes?, esta vez estoy completamente segura...¿puedo?-Kasumi se había parado frente a la cortina.
-Adelante.-Dijo la chica detrás de la cortina. Kasumi tomo la tela por un extremo y procedió a correrla por completo. Sin embargó lo único que vio fue una silla vacía.
-Disculpa, soy algo tímida.-Dijo la misma voz a sus espaldas. Justo en ese momento, la misteriosa joven levanto su pierna con la intención de golpear a Kasumi. Esta estaba envuelta de lo que parecían llamas de un color carmesí, por lo que bloquear el ataque seria la opción mas complicada. Kasumi se disperso en una niebla rosada por lo que la reacción oportuna de la agresora fue dejar de respirar, inflando un poco sus mejillas.
La neblina rosada retrocedió algunos metros mas y después Kasumi volvió a materializarse. La misteriosa joven se quedó de espaldas después de ver que la abrigo Blanco de Jitsu había esquivado exitosamente su ataque.
-No hay duda, aunque para ser sincera solo vine a una pequeña visita y a estas alturas estoy perdiendo un poco de mi ligereza. Maldición, a parte de haberme hecho experimentar por poco la muerte, Konohamaru-Kun me ha puesto en una situación muy problemática.-Kasumi.
-Supongo que el pequeño secreto de Doku Kiri no Kasumi le hacía la vida más fácil.-
-Bueno, algún día tenía que saberse. Sinceramente, no es como si me atara por completo de manos. Hay calor por todos lados y mas aún cuando hay un Sarutobi cerca, ¿no es así...Mirai Sarutobi?, o ya que solo te has dirigido a mi por mi sobrenombre debo decir Konoha no Aka ōtori(El Fénix rojo de la hoja)-Esta vez Kasumi sonrió entre dientes cuando la chica que le estaba dando la espalda se volteó tranquilamente.
-Es un placer conocerte Ōame Kasumi.-Dijo Miari, la hija de Kurenai Yūhi y Asuma Sarutobi.
-Realmente tienes unos ojos envidiables, lástima que te guste peinarte como chico.-Después de la tranquila charla que habían tenido, este último comentario pareció afectar de gran manera la actitud tranquila de la pelinegra.
-¡Yo!, ¡yo no me peino como chico! ¡¿Ok!?-Dijo algo molesta la pelinegra.
-Jajaja, no te preocupes. Si alguien te mira con atención llegara a la conclusión de que eres mujer.-Kasumi.
-Je, creo que ya sabias que no te dejaría salir con vida de aquí así que te das el lujo de hacerme enojar. Pero incluso si es así, no dejare que te vayas de este mundo con un sonrisa en tu rostro.-Mirai se colocó en una posición de ataque.
-Veamos... creo que si tengo un poco de tiempo para jugar contigo.-Kasumi se colocó en una posición de pelea. Rápidamente Mirai se abalanzó sobre ella lanzando una buena configuración de Taijutsu el cual denotaba sus grandes habilidades y experiencia. La pelirosa podía evadirlos pero llegó un momento en que la falta de espacio y la presión de la pelinegra la hicieron salir disparada por la ventana que daba hacia las calles de Konoha. Kasumi aterrizo con naturalidad y su contrincante la siguió, colocándose nuevamente frente a ella. Estaba vez, Mirai comenzó a hablar.
-Por fin me siento libre de darte lo que mereces. Aunque no debiste cerrar esa ventana.-Mirai.
-De vez en cuando hay que dejar que se ventile el cuarto, pero si lo que te preocupa es el aire frío...calentémoslo un poco.-Kasumi comenzó a realizar sellos de manos.
-Esa técnica...-Dijo Mirai sorprendida.
-¿Qué pasa?, ya tenemos un poco mas de espacio.-Dijo Kasumi quien comenzó a succionar aire por la boca. La razón por la que Mirai se encontraba sorprendida era porque la técnica que la pelirosa usaría tenía un gran poder destructivo. Esa técnica era el Gōka mekkyaku(Gran aniquilación de fuego) una de las técnicas favoritas de Kasumi cuya razón de ser ya la había explicado Konohamaru con anterioridad. Sin miramientos, Mirai se precipito hacia ella con gran velocidad.-Je, ¿Qué esta loca o que?-Pensó Kasumi, ya que vio como una tontería la respuesta de su adversario. A pesar de su velocidad, Kasumi había sido implacable con la ejecución de sus sellos, por lo que no llegaría a demorar en lo absoluto la liberación de la técnica. Cuando la pelinegra se encontraba a unos metros todo el fuego fue concentrado hacia el suelo, haciendo que la gigantesca masa de fuego envolviera a ambas. La técnica había sido muy vistosa, y ya que sucedió en los alrededores del hospital, varios ninjas de Konoha no tardaron en arribar al lugar donde se había originado el fuego.
El fuego finalmente se había disipado, y la primera silueta que se vio en el cráter de tierra quemada y humo que había dejado la técnica, fue la del abrigo blanco de Jitsu, Ōame pelirosa no mostraba señas de haber estado en las entrañas del mismo infierno. Todo lo contrario, parecía mas enérgica que nunca. Los Shinobis de Konoha que habían acudido al incidente se mostraron sorprendidos y temerosos al reconocerla.
-Ella...ella...ella es...-
-¡Doku...Doku Kiri no Kasumi!-Gritaron varios de los Chūnin y Jōnin.
-Imposible, ella fue derrotada por Konohamaru-San.-
-Sea lo que sea debemos reportarlo. Es el primer abrigo blanco que se ve fuera de la arena y nosotros no somos rivales para ella.
Justo cuando Kasumi iba a hacer uso de sus poderes para deshacerse de los Shinobis, la voz de una mujer les indicó que se retiraran.
-No se preocupen. Diríjanse a brindar apoyo a otras zonas de la aldea, yo me encargaré de esto.-
Los Shinobis se quedaron perplejos por un momento, sin embargo acataron la orden y se dispersaron. Kasumi dibujo una sonrisa en su rostro, al parecer había un poco de sorpresa en ella.
-Wow, ¿pero que es esto?, de Konohamaru-Kun puedo entenderlo pero de verdad me negué a creer que tú siguieras con vida.-Dijo la pelirosa, dirigiéndose a una castaña que acababa de llegar.
-Lo mismo puedo decir Kasumi.-Dijo Hanabi, quien acababa de llegar después de haber advertido la presencia de la Kunoichi de Kirigakure y Amegakure.
-Veo que a ti te fue un poco mejor con las heridas. Eso esta muy bien, esta vez me aseguraré...de llevarme la vida de la líder del clan Hyūga.-Kasumi se mostro hostil nuevamente y Hanabi, quien ya había peleado con ella y aun no se encontraba totalmente restablecida, frunció su rostro mientras se mostraba decidida y un poco presionada.
-No, no, no, nuestra pelea acaba de empezar Kasumi. No deberías despreocuparte de mas.-Dijo la voz de Mirai, cuya silueta comenzó a hacerse visible una vez el humo se disipó por completo. Kasumi la vio ligeramente sorprendida, no por verle con vida, mas bien por notar que cargaba con graves quemaduras en su piel. Hanabi, quien acababa de darse cuenta de su presencia, no mostró la misma sorpresa.
-Vaya Mirai, no creo que este en posición de hablar sobre heridas, estas hecha pedazos.-Kasumi.
-¿Oh, te refieres a esto?-Las heridas de Mirai comenzaron a incendiarse en fuego rojo y una vez este se extinguía, desaparecían por completo. Una vez la pelinegra había quedado como nueva, sonrió hacia su contrincante la cual lucía menos burlona que antes.-¿ves?, no es nada.-
-Creo que ahora se porque te llaman el Fénix rojo de la hoja, mocosa.-Dijo Kasumi un poco mas seria que antes.
En la arena...
Una vez que Suigetsu había terminado de hablar, colocó de nuevo su espada sobre el agua y la monto como tabla de zurf. Esta vez Kubikiribōchō había completado su transformación, su color era completamente negro y trazos rojos aparecieron con la misma forma de los orificios que desaparecieron. Una vez Suigetsu se montó por completo, comenzó a deslizarse rápidamente hacia Kai y Azumi.
Yujin observaba a espaldas de su hermana. Cerró sus ojos, dio un largo suspiro y habló en voz mediana solo para que los 30 abrigos negros detrás de él alcanzara a escucharle.
-Ya va siendo hora de que marche, ya saben lo que tienen que hacer.-Los subordinados de Jitsu no entendieron exactamente a que se refería, pero no por eso demoraron en acatar las órdenes de Yujin asintiendo con la cabeza.
Suigetsu seguía acercándose amenazantemente hacia Kai y Azumi, sin embargo esta vez solo se dirigía hacia ellos sin mostrar alguna seña de arma o ataque adicional como la hacia antes.
-¿Crees que se cierto que puede cortarte con esa espada de la niebla?-Pregunto Azumi preocupada.
-No lo sé, pero aun así veamos si al menos es capaz de pasar su filo cerca de mi.-Kai levantó a Samehada al intuir el movimiento que seguiría.
Acompañado de una sonrisa, el ataque de Suigetsu dio inició. Una vez había tomado velocidad y se había acercado a menos de 7 metros levanto su espada con las piernas y dejo que la inercia hiciera lo demás.
-Sabía que harías eso.-Dijo Kai con una sonrisa, y levantando a Samehada para bloquear la espada que se aproximaba con violentos giros sobre sí misma. Azumi por su lado, optó por crear un agujero de agua en el cual bajo como en un elevador, saliendo por completo del blanco de ataque. Justo cuando Kai creyó que detendría el ataque simplemente chocando su espada con Kubikiribōchō, Suigetsu agregó algunos sellos manuales.
-Satsusei Tetsu(Tiroteo de hierro)-Agregó Suigetsu. La espada de hoja gigantesca rápidamente se dividió en una infinidad de balines negros.
-¿Qué?-Dijo Kai sorprendido, y que apenas tuvo tiempo de cambiar su defensiva. Este rápidamente se convirtió en liquido y se mezclo con el agua de la arena, evadiendo el ataque.
-Que bueno que lo esquivaste, aunque no era para ti exactamente.-Suigetsu.
Los balines siguieron avanzando hacia adelante con rapidez, amenazando esta vez con impactar a Yujin y a los 30 abrigos negros. Estos rápidamente tomaron la decisión de retirarse sin embargo Yujin se quedo parado sin presentar preocupación alguna.
-Ja, engreído.-Dijo Suigetsu con una sonrisa. Repentinamente, dos Shinobis aparecieron del lado derecho e izquierdo de Yujin. Sujetando sus brazos para que no intentara escapar. El pelirrojo se mostró algo sorprendido.
-Si vas a algún lado no te olvides de nosotros amigo.-Dijo Rikuto quien aprehendía con fuerza el brazo izquierdo del abrigo blanco.
-Ya veo. ¿Y si decido quedarme con ustedes?-Pregunto calmadamente el miembro de Jitsu.
-Nos da lo mismo.-Respondió Yoshirama de manera seria y volteando a ver el ataque que se dirigía a ellos. Yujin se extraño por la respuesta y el gesto, sin embargo lo entendió al instante después de ver como la nube de balines que se acercaba se había amotinado en un sola pieza con forma de lanza que esta vez solo tenía como objetivo dañarlo a el.
-Humph, ya veo. No creí que alguien me hubiera visto lanzar mi Kunai hacia el Kamui que había creado Sasuke para salvar a su hijo.-Yujin.
-No eres tan bueno como crees ¿eh?-Agregó en un tono satírico el hijo de Anko.
-Bueno, hay veces en que uno no es tan bueno como quisiera serlo en ciertos instantes de la vida. Para su mala suerte, solo pienso experimentar esa horrible sensación una sola vez.-Justo cuando la lanza estaba apunto de atravesar el pecho de Yujin, este desapareció, sin embargo no de la manera esperada, ya que Yoshirama Senjū y Rikuto Namiashi fueron dejados atrás. La lanza paso entre ellos ya que el blanco que pretendía atravesar había desaparecido.
-¿Qué?-Dijo Yoshirama al no entender lo que había acabado de pasar.
Sharin seguía acostada, entretenida contando los cubos que veía arriba de su cabeza, sin embargo el eco de alguien que se había postrado en el piso de aquel espacio vacio la hiso voltear rápidamente. Sus ojos de sorpresa al ver a alguien de abrigo blanco había llegado a hacerle compañía fueron notables.
-Así que este lugar es en el que te escondían. Me gusta.-Dijo el pelirrojo de voz serena.
-Ese abrigo, tú, eres un capitán de Jitsu. Si, tu eres Uzumaki Yujin el usuario del Hiraishin no jutsu.-Sharin se había parado, mostrándose alerta.
-Veo que conoces mi nombre. Tu iniciativa por ser miembro de Akatsuki es cierta. Veo que fue sabio de mi parte cambiar el diseño de mis Kunai, aunque si te hubieras dado cuenta antes no hubieras podido hacer mucho.-Yujin.
-Así que de esa manera pudiste llegar hasta aquí, debí habérmelo imaginado. Como sea, si quieres llevarme tendrás que...-Sharin estaba a punto de hacer su declaración de guerra, sin embargo fue interrumpida por al pelirrojo antes de que la situación se tornara mas hostil.
-No, no vengo por ti. De hecho estaba buscando un lugar tranquilo donde concentrarme. Puedes sentirte tranquila de que no pienso hacer algo en contra tuya, te doy mi palabra.-Yujin se sentó en forma de mariposa, cerró sus ojos y comenzó a meditar. Sharin por su lado solo se quedo con la boca abierta, no podía creer lo que había sucedido.-Un momento, ¿Qué?, ¿Qué se supone que?, ¿acaso dijiste que querías estar en un lugar tranquilo?-Pregunto la rubia en un tono confundido.
-Menos mal que me escuchaste. Así es, mi única intención en este lugar es concentrarme.-Yujin.
-Pero, porque, creí que ustedes querían cazarme.-Sharian.
-Y así es. Veo que estas confundida, así que solo te diré que seguimos siendo enemigos, solo que en este momento mi única meta es cumplir con mi misión, misión que no te involucra a ti, así que no tienes porque preocuparte. Aunque conociendo tu personalidad te advierto que no intentes ninguna tontería. Estas débil y yo soy un abrigo blanco, no creas que podrás vencerme, incluso si no estoy dispuesto a hacerte daño.-Yujin volvió a guardar silencio.
-Espera un momento, no puedes.-Sharin.
-¿Disculpa?-Yujin.
-No puedes venir con un abrigo blanco de Jitsu, sentarte como monje y decirme que no piensas pelear conmigo o ni siquiera dirigirme la palabra en los minutos siguientes.-Sharin.
-Es una pena por que esa es mi total intención.-Yujin.
-No, no lo entiendo. En verdad es algo que no puedo comprender.-Sharin.
-Ya veo. En ese caso te diré porque lo hago. Tal vez eso nos evite problemas a ambos. Veras hay un compañero mío, que se encuentra en un lugar tan lejano que es difícil precisar que ese lugar exista. Es tan lejano que de solo pensarlo siento como me arrastra lejos de el, es una especie de paradoja y contradicción. Sin embargo, le jure a ese compañero que lo sacaría de ahí. Así que necesitare de toda la concentración posible para poder hacerlo. Es alguien importante para Jitsu, no te mentiré. Puedes tomar la decisión de estorbarme pero te aseguro que no permitiré que algo interfiera con mi misión. Dicho eso, proseguiré...-Yujin volvió a cerrar los ojos. Sharin esta vez pareció hacerse mejor a la idea. Por lo que también optó por sentarse, aunque aun siguiera sintiéndose como una tonta.
¿Qué misión es mas importante que la captura del Kuroi Kitsugan?
¿Tendrá algo que ver con Naruto?
¿Nuevos miembros de la Alianza hacen su aparición, pero eso bastara para detener los planes de Jitsu?
Próximo Capitulo el viernes
