Justo como lo hacía con Naruto, aquel destello púrpura que cubría a Kumorizora Yusei lo proveía de un vertiginoso aumento en su velocidad, reflejos y fuerza. A tan corta distancia el choque entre ambos Shinobis se llevó a cabo en un instante. La desbordante lluvia retrató el fuerte impacto que derivó de aquel centellante encuentro, replegándose esféricamente en una película de agua que aumentaba su volumen y terminaba desapareciendo en el abundante líquido que seguía cayendo de las nubes.

—No dejaré de insistir Yusei, basta ya con esta locura—Naruto había detenido el golpe con la vara negra, se encontraba sujetándola de ambos extremos y seguía forcejeándola con el puño de Kumorizora.

—Esto ya fue decidido, solo estoy llevando a cabo la parte que me corresponde.—Yusei no dejaba de aplicar presión con su puño. La fuerza del miembro de Jitsu era potencialmente superior a la de Naruto. La vara de aquel complicado elemento concordaba entre los nudillos de su brazo derecho; poco a poco, con la presión adecuada fue quebrándose por la fuerza desmedida que soportaba. Sin embargo, tuvo que detenerse cuando vislumbro que la extraña materia negra que componía aquella vara oscura comenzaba a desgastar el destello púrpura de chakra que rodeaba su puño—Maldición—.Dijo Yusei mientras se alejaba con un solo salto que lo impulso hacia atrás.

—A pesar del poder de tu jutsu, dudo que puedas hacer lo mismo con esto. Es un material compuesto de cinco Naturalezas de chakra condensadas. Cualquier ataque a base de chakra se haría trizas en un simple contacto con él.—Dijo Naruto mientras Yusei se sacudía el puño y de este caía un cascajo percudido que volvió a trozarse al golpear el suelo.

—Olvidas que soy usuario de Senjutsu—.Dijo Yusei a unos metros de distancia.

—Pero como tal eres diferente. La energía de la naturaleza que absorbes es corrompida y transformada en tu chakra. No existe armonía con el chakra de tu cuerpo, sino que es obligada a complementar el tuyo. En consecuencia, la energía de la naturaleza que utilizas lo es en porcentajes muy bajos.—Dijo Naruto mientras aun sujetaba ambos extremos de la estrecha vara. Al cerrar los ojos por unos segundos esta volvió a recuperar la integridad de su estructura, por lo que los rastros de rompimiento desaparecieron inmediatamente.

Yusei observaba con detenimiento como el daño que había causado era corregido fácilmente. Naruto volvía a mirarlo con ambas pupilas en sus ojos. El pelipúrpura comenzó meditar para sus adentros.

—Ese material se recupera como si nada—Pensó mientras al mismo tiempo hacía un ligero bufido. Naruto percibió el aura dubitativa de su rival.

—Yusei, este desgaste mental y físico es innecesario. Piénsalo bien, aunque parezca que esto debería terminar pronto aún hay preguntas por hacernos.—Naruto había bajado un poco la guardia como muestra de sinceridad.

—No uses mis pausas como una oportunidad para intentar convencerme de algo que no sucederá. Desgaste o no, estoy dispuesto a lo que sea necesario.—Agregó Yusei con una mirada gélida.

Tal parecía que el comentario de Naruto había tenido la consecución contraria que deseaba obtener. Su rival había reafirmado su postura una vez más y en cada nueva ocasión lo hacía con mayor resolución.

—No es justo que tenga que pelear nuevamente con un hermano de enseñanzas.—Naruto bajo la cabeza como una señal de exasperación. Al subirla de nuevo vio de manera gélida a Yusei e inmediatamente una Gudōdama salió disparada hacia él. El peli púrpura apenas y tuvo tiempo para hacer una mueca de sorpresa y un sonido ahogado. La esfera de materia negra se había precipitado en el momento indicado explotando agresivamente para asegurarse de generar el mayor daño posible. El agua se había evaporado alrededor de los lindares de la explosión por lo que una película de humo negro y blanco aun formaban el perímetro de una esfera de grandes proporciones. Naruto, quien no se encontraba a una distancia segura había creado un escudo de dos Gudōdamas para matar la onda expansiva.—Haré uso de todo mi esfuerzo para convencerte, justo como lo hice con Nagato y Obito. Sin embargo, no puedo negar que fueron necesarios algunos golpes de mi parte.—Naruto sonrió ligeramente.

Mientras el humo seguía emanando de la hierba incinerada una voz en el interior de Naruto decidió hacer signo de presencia.

—No recuerdo que algunos de esos golpes hubiera sido con una Gudōdama, ¿estás seguro que no lo quieres matar?—Agregó Kurama con un tono burlón dentro de la cabeza del rubio.

—No te preocupes. Él es fuerte, además las Gudōdama no son tan letales para él ahora.—Dijo Naruto con seguridad.

—¿Qué has dicho?—Al parecer Kurama se encontraba bastante alarmado con la revelación del rubio, pero pronto la evidencia fue más que clara.

Cuando el humo se había disipado, un Yusei jadeante, con las piernas ligeramente abiertas, las rodillas inclinadas, los brazos extendidos hacia adelante con las palmas hacia arriba y los dedos arqueados, se había hecho perceptible tras los últimos rastros de humo. El miembro de Jitsu había recibido todo el daño de la Gudōdama. Pedazos de chakra que componían su destello purpura caían percudidos y desgastados de varias partes de su cuerpo sin embargo, antes de caer ya había chakra que remplazaba al dañado.

—Definitivamente no me esperaba eso.—Comento el miembro de Jitsu con una sonrisa alimentada por el ligero dolor lacerante, proveniente de las partes de su cuerpo que habían recibido mayor daño. Aparte de los pedazos percudidos de chakra, Yusei no había mostrado señas de que alguna otra consecuencia le hubiera afectado después de dicho ataque. La misma voz en el interior de Naruto volvió a mostrar asombro.

—¿Cómo es posible que pudiera haber recibido el daño sin mayores secuelas?—Aunque Kurama ya presentía que Naruto no se equivocaba, presenciarlo era difícil de creer. El viejo zorro respetaba mucho el poder del sabio de los seis caminos. Ver que alguien podía lidiar con esto no le parecía nada recofortante.

—Se lo impresionante que fueron estas cosas en su momento Kurama, pero aun así recuerda contra qué nos enfrentamos. Se supone que el Oshoku no jutsu fue creado para un posible enfrentamiento con el poder del Sabio de los seis caminos. Así que supe en el momento que paré el golpe con mi vara…—.Naruto recordó el momento en que la vara por poco se rompía a la mitad—…que Yusei podía darse el lujo de tocar el material negro. Tu sabes que solo hace falta un instante para que las Gudōdama devoren cualquier cosa que toquen, pero Yusei forcejeo contra mi vara durante varios segundos, eso sería imposible si no fuera por sus habilidades.

—Ya veo, así que ese destello púrpura es más que una simple copia del tuyo.—Agregó Kurama al descubrir a lo que se enfrentaban. Naruto sonrió al ver que Kurama se había dado cuenta.

—Así es. Ese destello de chakra purpura que cubre su cuerpo es mil veces más denso que el mío. En pocas palabras…—Naruto volvió a observar con atención el destello purpura de Yusei. Este ya se encontraba prácticamente reformado—…una armadura de chakra. A las Gudōdama no les costaría trabajo perforar una simple armadura como la mía, pero ya que Yusei posee más chakra que el Juubi, debe llevar una considerable cantidad de tiempo desintegrar esa cantidad desorbitante de chakra.

—¿Estás diciendo que este mocoso tiene chakra suficiente para recibir todo lo que le lances y salirse con la suya?—El tono de Kurama sugería cierta molestia.

—Bueno, no todo. Aunque podría darse el lujo dudo que se comporte de una manera tan imprudente. Asumo que a partir de ahora optará por movimientos más inteligentes.—Naruto volvió su atención al campo de batalla después que Yusei volvió a tomar una postura más relajada.

—Esto es como lo esperaba. Es extraño que hiciera lo que exactamente quería Séptimo. Veo que no corro ningún peligro si uso mi fuerza para acabar con esto.—

Inmediatamente Naruto hiso una mueca de decepción.

—Bueno, ese no es un movimiento muy inteligente.—Agregó Naruto a sus adentros para que solo Kurama lo escuchara.

—De que te quejas, esto es bueno para nosotros.—Comentó Kurama con una sonrisa algo burlona.—Al parecer el chico es igual de tonto que tú a esa edad, me pregunto si tendrá que ver con el maestro que tuvieron.—Agregó el zorro para relajar un poco la tensión. Por otro lado Yusei no demoró más y volvió arremeter contra el rubio.

Naruto volvió a poner la vara en el camino de Yusei para recibir el impacto de su puño, pero esta vez el primer impacto partió la vara en dos, logrando que solo el golpe perdiera un poco de su fuerza. Además los ataques comenzaron a ser más consecutivos. La velocidad del pelipúrpura era equiparable con la del Hokage, su fuerza más desmesurada que antes y sus deseos de hacer daño mucho más obvios. Naruto se dio cuenta que la vara no le serviría de mucho si continuaba usándola como escudo así que empezó a complementarlas con las Gudōdama. Con los pedazos sobrantes en cada una de sus manos, transformó la forma del material para que este cubriera sus manos y parte de los antebrazos. El Rubio ahora tenía una especie de guanteletes que le permitían golpear el cuerpo de Yusei sin arriesgar su chakra.

Con los guanteletes de sabio y las Gudōdama, Naruto sincronizó sus ataques con las esferas. Estas cambiaban su forma para generar un escudo que recibiera los golpes de Yusei, después, se replegaban inmediatamente para darle espacio al rubio de conectar un ataque con sus puños. Aquella configuración de ataques parecía todo un estilo nuevo de Taijutsu que a Naruto se le daba muy bien. Yusei molesto aumento la fuerza con la que atacaba. El rubio resintió el poder físico de su contrincante.

—Veo que esta vez está usando toda su fuerza.—Pensó Naruto con un rostro exasperado. Cada golpe de Yusei desprendía una onda de choque que repelía el agua y pintaba esferas de esta alrededor de ellos. Mientras tanto, el complejo material de las Gudōdama no podía recibir un solo golpe sin trozarse por lo menos en una parte de su extensión. Por otra parte, Yusei se sacudía los puños para desprender el chakra desgastado de su destello purpureo, era la única acción que le daba un pequeño respiro al Hokage, sin embargo, una vez hecho esto los ataques continuaban. No tardo mucho tiempo antes de que Naruto volviera a tomar medidas para contrarrestar esto. Ahora, las Gudōdama no solo eran usadas para bloquear los golpes, sino también para atacar. Yusei pudo notar lo complicado que era lidiar con aquellas esferas negras.

—Maldición, sus habilidades con Taijutsu son mejores de lo que me imagine.—Pensó el pelipúrpura que en sus actuales condiciones solo podía aumentar la fuerza de sus ataques, que desde luego, eran más que suficiente pero de alguna manera algo lento también.

Por otro lado a Naruto no parecía gustarle nada lo que sucedía. Existía cierta incomodidad en su rostro que no solo derivaba de la desmesurada fuerza de su contrincante. En el instante en que Yusei parecía bajar su guardia Naruto envió una Gudōdama para que fuera a impactarlo con fuerza en el antebrazo.

—No sé qué estas tramando, pero esto no tiene sentido.—Dijo Naruto mientras la Gudōdama hiso su movimiento centellante.

Con la percepción que le proveía el Senjutsu, Yusei entendió el ataque y con una acción oportuna golpeo tan fuerte la Gudōdama que ésta se hiso pedazos en el aire. Su respuesta había sido tan impresionante que dejó escapar una ligera risa de su boca. En esos instantes las tres Gudōdama restantes que le quedaban a Naruto salieron disparadas a una velocidad igualmente fugaz y en trayectoria recta. Yusei las había visto venir desde hace mucho pero no hiso nada ya que su percato de que no se dirigían a él. Aquellas esferas negras que se dirigían a la nada fue lo último que vio el pelipúrpura antes de que los restos de la Gudōdama que había destrozado comenzaran a brillar cegadoramente. Por consiguiente, la luz hiso que por un momento perdiera de vista a Naruto. A tan corta distancia, Naruto hiso muestra de su velocidad al golpear con ambos brazos el estómago del miembro de Jitsu.

—¡Senpo: Roku essensuken! (¡Arte sabio: Esencia de 6 puños!)—.Gritó Naruto mientras conectaba sus guanteletes contra el abdomen del rival.

El pelipúrpura dejó escapar un sonido ahogado. Solo hasta el momento en el que el intenso dolor despertó por completo la adrenalina en su cuerpo, pudo deducir lo que había ocurrido y lo que estaba por ocurrir. La primera Gudōdama había sido claramente una distracción, pero al mismo tiempo un movimiento que de antemano ya sabía que la fuerza de su contrataque le haría trisas, después, las tres Gudōdama restantes fueron la segunda distracción que saturó sus canales perceptivos. El aura de aquellas esferas siempre era pesado y amenazador, sin embargo, justo en el instante de que se percató de ello, los restos de la Gudōdama comenzaron a resplandecer haciendo que perdiera de vista a un Naruto, que ya se había agachado ligeramente para conectar sus golpes.

El destello purpura de Yusei había probado su efectividad como armadura, ya que a pesar de la gran fuerza que le puso Naruto a su doble golpe, el miembro de Jitsu tuvo la lucidez suficiente para intentar tocar a Naruto ahora que las Gudōdama se habían alejado de él. Sin embargo, cuando intento mover los brazos sintió otro golpe doble en sus pectorales. De hecho, la fuerza del golpe y su ejecución parecían ser un reflejo del anterior, solo que esta vez había venido de la nada. Un golpe invisible tan fuerte que retumbo en sus pulmones a pesar de la densa armadura de chakra que lo cubría.

El rubio seguía agachado, la fuerza del primer golpe continuaba su camino por el abdomen del pelipúrpura. Nuevamente, Naruto aplicó toda la fuerza que le proveía el chakra de Kurama para empujarlo. Éste salió disparado a gran velocidad mientras la fuerza del segundo golpe doble también le había dado un impulso extra y los guanteletes, esos restos del cetro negro que Naruto había estado usando para poder golpear a Yusei se separaron de sus manos y continuaban dándole más velocidad y continuidad al movimiento. Todo esto, había sucedido en menos de tres segundos, y cuando Yusei recuperó una visión más clara pudo observar a su alrededor que aquel golpe lo había llevado a aproximarse hacia aquellas Gudōdama que lo habían distraído, resultaba que al final también eran parte del ataque.

—Maldición, me la hiso de nuevo.—Dijo Yusei mientras miraba hacia su abdomen, ya se encontraba bastante enterado de lo que estaba a punto de pasar por lo que intento quitarse aquellos guanteletes negros que seguían empujándolo y acercándolo más al trio de Gudōdama. Pero cuando intento tomarlos con las manos, estos rápidamente se replegaron como manchas negras en la superficie de su destellante chakra púrpura. Esta vez cuando levanto la vista, ya compartía el mismo punto en el espacio que aquellas esferas de penumbra.

—¡Senpo: Kyū Zokuhenken! (¡Arte sabio: Secuela de 9 puños!)—.Naruto junto sus manos. Con un rostro sereno y amenazante observó si Yusei y las Gudōdama se encontraban lo suficientemente lejos, después de todo ya no habían Gudōdama que lo resguardaran de una amenazante onda expansiva.

—Tal vez me estoy exponiendo demasiado—.Dijo Yusei con una sonrisa forzada. Las Gudōdama y las manchas en su abdomen comenzaron a resplandecer en un destello azul que eventualmente opacó el suyo. La inminente explosión finalmente no se hiso esperar. 5 esferas azules comenzaron a agrandarse de maneras incontrolables hasta que finalmente formaron solo una. Naruto realmente había sido muy sabio al esperar un poco más. Una onda expansiva llegó a escabullirse por varios centenares de metros, al rubio solo le llegó una fuerte pared de aire que le dio una ligera sacudida.

—Con eso debería bastar para que dejes de jugar conmigo.—Naruto aun lucía tonificado y fresco, el destello naranja que parecía componer la piel de su cuerpo seguía resplandeciendo con intensidad. La esfera azul gigante en la que derivó su ataque también brillo durante unos minutos más hasta que eventualmente, toda la energía destructiva que componía su forma comenzó a desvanecerse poco a poco. El cuerpo de perfectas circunferencia paso a convertirse en una moribunda implosión, dejando entrever en los débiles destellos luminosos que un le quedaban lo que parecía una estatua humana de barro oscurecido.

—Vaya, eso no se ve muy bien, jejeje.—Reía Kurama en el interior de Naruto. La risa del viejo zorro siempre había sido muy intimidante, lo cual hiso que su anfitrión se sintiera más tranquilo.

—Es muy pronto para reírse viejo amigo, a estas alturas creó que usaremos "eso" después de todo.—Naruto también sonrió un poco, solo que esta vez se le veía un preocupación sutil escondida en la mirada.

La estatua de barro negro que había dejado atrás el ataque de Naruto se desplomó de rodillas en un suelo tan negro como ésta. Con una boca completamente abierta y una cuenca de los ojos apenas visible apuntando hacia la nada. Cuando una ráfaga de aire rebelde no dudo en pasar por ahí, la mejilla de la estatua moribunda se estrelló levemente. Unos delgados hilos de luz púrpura se escapaban por las fisuras e inmediatamente, un gritó de furia hiso que todo el cascajo de chakra percudido saliera disparado por doquier, dejando ver a un Yusei que realmente no se veía dañado en lo más mínimo y a su destello de chakra púrpura, tan brillante como el del Hokage. Con furia, se incorporó del suelo y miró directo hacia la luz naranja que parpadeaba a la distancia. La lluvia arreció aún más y Yusei apareció frente a Naruto, como si se hubiera transportado hasta allá cuando en realidad fue su velocidad pura lo que lo llevó hasta allí.

—Tengo mucho chakra, tanto que no todo puede contenerse en mi cuerpo. Pero eso no es muy importante, lo puedo ir tomando cada vez que lo necesite.—Yusei lucía más tranquilo, se sentía furioso de que aún no pudiera vencer a su oponente, pero había otro tipo de incomodidad que lo asechaba igualmente. Era el hecho de que la batalla eventualmente estaría a su favor y que de hecho, siempre lo estuvo y Naruto seguía luchando como un vencedor. El rubio lo miró a los ojos nuevamente.

—¿Cuál es tu punto?—Dijo Naruto parado de pie, completamente derecho y con una mirada pensativa.

—Mi punto es que según mis cálculos ya no te quedan más cosas por usar conmigo. Y por supuesto, no necesito mencionar que tu chakra se acabará primero que el mío, eso seguro.—Yusei rascó su cuello y recupero un porte seguro nuevamente. Miro por un momento a su silencioso rival y después realizó un sello de manos.—Tajū Kage Bunshin no jutsu.—Inmediatamente una cientos de clones destellantes aparecieron alrededor de Naruto.

El rubio no había hecho nada. La luz púrpura que lo rodeaba se reflejaba incluso en su misma piel luminosa. Después, un suspiro por parte de Naruto pareció cambiar lo tenso del ambiente.

—Yo sé a lo que te refieres. Cuando luche contra el oponente que más se te acercaba en cuanto a cantidad de chakra nos referimos, tuve que hacerlo con Sasuke a mi lado. Solo, no creo que hubiera tenido oportunidad. Estoy usando mi estado Sennin, pero tú también eres usuario de Senjutsu y las Gudōdama no pueden perforar la densa capa de chakra que protege tu cuerpo.—Naruto comenzó a mostrarse más expresivo y relajado, usaba sus manos y también hacía gestos alusivos a sus ejemplos.—Podría usar mil multiclones de sombras, pero tu responderías usando millones. También me falta por usar las versiones más poderosas de mis Rasenshuriken, pero eso solo sería lo mismo. Podrías corromper todas mis técnicas ahora que te encuentras usando Senjutsu.—Naruto sonrió por última vez recordando que hace mucho no usaba aquellas técnicas. También le pareció interesante ver el gran poder de su oponente ya que después de todo, se sentía algo orgulloso de él.

—Así que lo comprende entonces. Si no ganó en este preciso instante, lo haré en un futuro próximo.—Yusei y Naruto volvieron a mirarse fijamente por unos segundos más. Parecía que lo seguirían haciendo por más tiempo cuando de pronto varios clones de Yusei se abalanzaron hacia Naruto con la intención de tocarlo, pero este con la velocidad que lo caracterizaba, logro encerrarse a sí mismo en una bola gigante hecha de varias Gudōdama.—¿En qué momento?—Yusei se encontraba un poco confundido, los clones que habían tocado la gran esfera negra se había esfumado en una pequeña nube de humo.—¿Creí que ya había usado todas sus Gudōdama?—

—Eso no significa que no pueda hacer mas ¿no crees?—Decía Naruto con un tono algo burlón desde los adentros de la esfera negra.

Yusei levanto el brazo derecho y los cientos de clones de sombra que había creado se convirtieron en chakra morado que comenzó a acumularse en la palma de su mano.

—No le dije la verdad de esta pelea para que optara por esconderse séptimo. ¿Acaso piensa quedarse todo el maldito día ahí?—Yusei seguía acumulando chakra mientras veía aquella esfera negra con algo de exasperación.

—Bueno, si no te molesta me gustaría meditar mi plan de acción por unos minutos.—Naruto seguía hablando con un tono burlón y sereno.

—¿Molestarme? No Naruto-San, de hecho me ha hecho reír un poco. Mi oponente no tiene oportunidad conmigo pero por alguna razón no puedo deshacerme de él…—Yusei se encontraba hablando relajadamente hasta que de manera repentina la sugerencia de su tono cambio drásticamente. Desde la seguridad de su esfera, Naruto comenzó a notar un aura extraña que lo inquietaba un poco.—…sin embargo—Continuo Yusei.—, no me volví tan poderoso para que mi oponente le cruzara por la cabeza que se encontraba luchando por lo correcto. Yo estoy luchando por lo correcto, no porque yo quiera sino porque es el destino. Usted ya se ha basado en el destino y las cosas parecían obedecer a este ¿no? Yo hago lo mismo pero usted se resiste. Y no me malentienda, no me refiero al hecho de que se encuentre luchando por su vida o por la esperanza de volver a ver a su familia, me refiero, a que realmente piensa que usted no puede ser lo que está mal en este mundo.—

Las últimas líneas del miembro de Jitsu parecieron quitarle a Naruto incluso la seriedad. Por un momento se sintió aterrado. Hasta esas instancias no había pensado en lo que realmente le hacía sentir la revelación de Yusei y la profecía de la que hablaba. No había razón para la que el muchacho mintiera, su resolución de continuar con aquella batalla le había demostrado que Yusei basaba sus acciones en algo más allá de los ideales, un capricho o el coraje. Tampoco había razones para que el fuera considerado un mal latente en el mundo Shinobi que tanto trabajo le había costado construir. Pero, aquellas profecías eran misteriosas y lo que había estado pasando durante todo ese tiempo también lo era.

—Esto en parte es mi culpa séptimo—Ahora el pelipúrpura miraba con cierta nostalgia la esfera negra—Me sentí tentado a comparar mis habilidades con las suyas. Desde un principio quise prolongar esta batalla, no sé por qué—.Miro su mano derecha con serenidad. En esta había una esfera de tamaño mediana, una circunferencia un poco más grande que la del Rasengan, solo que su superficie era mucho más translúcida, con una sugerencia de colores púrpura y pequeñas olas que perturbaban constantemente su forma.—Sea lo que haya sido, es el último capricho infatil que he de permitirme. No tengo derecho a hacer esperar la paz que llegará con su muerte a este mundo Shinobi. Ahora que lo pienso, me es más sencillo hablar con usted dentro de esa esfera.—Lentamente, fue levantando la mano derecha, como si su intención fuera estrellar el extraño cuerpo que llevaba en la mano con la prisión esférica del rubio.—Quédese un poco más ahí dentro por favor, todo es más fácil así—.

Finalmente Yusei estrelló su mano derecha y lo que llevaba en ella contra el cuerpo esférico de Gudōdama. Un estruendoso sonido se escuchó después, como si una bola de demolición hiciera trisas una pared de concreto. La esfera ondeante de Yusei había hecho un agujero en el escudo definitivo de Naruto, pero no había nadie allí dentro.

—Vaya objeto interesante que tenías escondido Yusei. No puedo creer que hayas hecho un agujero en las Gudōdama.—Decía el rubio mientras flotaba por encima de su oponente.

—Escapaste antes, ¿Por qué me sorprende?—Cerró los ojos mientras suspiraba por un segundo. Aún tenía ese extraño jutsu es su mano derecha. Una de las olas que transitaba en la superficie de su esfera pareció trascender fuera de esta, liberando una onda de choque que terminó por hacer polvo el resto del escudo perforado. Naruto volvió a mirar dicho evento asombrado.

—No me imagino que podría hacerle esto a las Gudōdama a parte del Ryōton.—

—Esto no es un elemento, es una técnica de Senjutsu.—El pelipúrpura evidenció su mano derecha para que la técnica pudiera ser admirada mejor.

—¿Una técnica de Senjutsu?—A Naruto pareció impresionarle más este hecho en lugar del poder destructivo que encerraba la técnica.

—Si Hokage, si, Senjutsu, eso fue lo que dije. A usted le enseñaron la Kata de los sapos a mí me enseñaron esto. Senpō: Shizenmetsu (Arte sabio: Aniquilación por naturaleza). El lado destructivo de la naturaleza, lo único que es más aterrador que el Jūbi. Se supone que estamos rodeados de vida, pero detrás de ella siempre se esconde la muerte. Por eso me gusta mucho esta técnica, es literalmente el ejemplo gráfico de lo que la vida significa. Aunque también me asusta un poco.—Yusei no dejaba de mirar de reojo el extraño cuerpo que flotaba por encima de su palma. Como si en un ligero descuido este intentara matarle.

—No sé exactamente de lo que hablas, pero con mi Senjutsu puedo sentir el nivel destructivo que posee esa cosa. No tengo nada que pueda competir contra eso, me queda claro con solo verlo. Es tan poderoso que si te descuidas por un momento incluso podría matarte a ti ¿o me equivoco?—Naruto continuaba la charla a unos 5 metros del suelo, aunque el hecho de descubrir que su oponente poseía un jutsu de tales proporciones, no pareció cambiar el tono sereno que había estado manejando desde hace unos minutos.

—No, pero eso no pasará. Lo único que matara esta jutsu es a usted, Uzumaki Naruto, séptimo Hokage, alumno de Jiraiya-Sensei y desafortunadamente, alguien que tengo que ver morir personalmente.—Al paecer el tono tranquilo de Naruto lo había contagiado a él también. Parecía que tenían una simple charla y no una batalla pendiente.

—¿Y pensabas matarme con eso? Me da escalofríos de solo pensarlo.—Dijo mientras en el aire se abrazaba a sí mismo y cerraba los ojos con una sonrisa infantil.

—No es tan malo como parece.—Yusei también sonrió por un momento.—Sería todo muy rápido.—

—¿En serio?—Naruto seguía hablando serenamente, pero por alguna razón su última pregunta pareció cambiar por completo el humor de la conversación.— ¿Ya te has muerto?—.

Yusei se quedó pensativo mirando al Hokage que levitaba.

—Porque yo sí. No fue muy rápido que digamos pero realmente se siente así. Aprovechando lo que te dije, creo que contestaré a tu pregunta.—Naruto miró al cielo que se alzaba sobre él, la lluvia había cesado un poco, pero seguía viendo el velo de agua que continuaba con su descenso.

—¿Cuál de todas?—Yusei miro al Hokage con curiosidad.

—La que está relacionada con tu profecía.—

—No es mía. Se me confío justo como en el pasado a usted se le confío una.—Este mínimo detalle parecía muy importante para él. Miraba al Hokage ahora con reproche. Este decidió cambiar los ánimos con una sonrisa.

—Entiendo. Lo que quiero decir es simple. Si algo está mal en este mundo, entonces todos formamos una parte de ese mal. Sé que puede existir la posibilidad de que yo sea uno en gran parte, pero tengo esperanzas de que pueda arreglarse de otra manera. Cuando yo morí, si realmente mi destino hubiera sido seguir así, entonces algo me habría forzado a quedarme, pero fue todo lo contrario…—Naruto recordó en esos momentos a Hagoromo Ōtsutsuki—…alguien me forzó a regresar y terminar con mi deber.

Yusei pensó por un momento lo que diría y lo lanzó sin mas.

—Eso no quiere decir que ahora usted sea un peligro para el mundo Shinobi.—Miró una vez más al Hokage con ojos desafiantes.

—Tienes toda la razón. Tal vez mi destino era morir con junto con Sasuke en el valle del fin. Ya habíamos acabado con Kaguya, ya habíamos terminado con nuestra pelea. Pero Sakura-chan y Kakashi-Sensei nos encontraron antes y—Yusei interrumpió a Naruto en ese momento.

—Es por eso que yo fue elegido para asesinarte. Tal vez la vida era muy cobarde para hacerlo, pero yo puedo.—

—¿Eso es lo que crees? Me ha llegado la hora, ¿eso es lo que estás diciendo? ¿Moriré a manos de un compañero de enseñanzas?—

—Bueno, a mí me suena a destino.—Agregó Yusei decidido.

—Pues yo sigo vivo y no pienso rendirme. Lo que he estado intentando decirte, es que no siento el destino en este momento. No estoy listo para morir, es por eso que no te he dejado hacerlo. Dime ¿No te ha pasado por la cabeza que puede que tu profecía también este incompleta?—Naruto ahora hablaba con reproche. Yusei pareció haber escuchado a un fantasma hablarle al oído. Las palabras del rubio y la preocupación que le habían despertado se notaban en sus ojos.—Lo has hecho ¿no es así?—

—Yo no. Jiraiya-Sensei lo dijo, pero me pareció que solo era un pretexto para negar la verdad y ganar tiempo, desafortunadamente a él ya le quedaba poco.—El pelipúrpra desvió su mirada al Shizenmetsu para poder distraer sus sentimientos con otros.

—Pues yo creo que es posible. Estaba a punto de molestarme mucho contigo, por atreverte a matarme sabiendo todo esto, pero comprendo que confundieras la perspicacia de nuestro sensei con indecisión. Por supuesto, escuchar esa profecía debió parecerle una locura.—Naruto miro al cielo nuevamente, le era más fácil imaginar el rostro de Ero-Sennin a través de él.

—Ya te dije que estoy decidido a continuar con esto. Por lo que tu lástima o tu odio no pueden importarme. Pero…—La pausa de Yusei hiso que Naruto volteara a verlo.—Siento una ligera curiosidad. ¿Qué te hace creer a ti que la profecía que se me confío también está incompleta?—

—Me gustaría que Shikamaru, Sasuke o Kakashi-Sensei estuvieran aquí. Ellos podrían encontrar una respuesta mejor a la que yo te daré. Es simple, creo que pudo derrotarte. Y pienso hacerlo, te dejaré con vida y me llevarás con Ryōseima-Sennin para escuchar de su propia boca que es lo que opina de todo esto.—Yusei volvió a sorprenderse súbitamente.

—¿Mi maestro? Ja, jajaja, jajajaja.—Yusei comenzó a reírse abiertamente, había encontrado lo ridículo que le sonaba la respuesta de Naruto.—No crea que no sé qué ha recuperado la totalidad de su chakra en todo este tiempo. ¿Por qué otra razón se alargaría esto? Obviamente lo permití porque no hace diferencia alguna. Sigo sobrepasando su chakra junto con el del Kyūbi por mucho. Y ahora que ya le revele mi Shizenmetsu, esto acabará más pronto de lo que creé.—

—Pues yo sé que tú lo sabías. No recuperé todo mi chakra para derrotarte, bueno si pero—Naruto comenzó a titubear, se había dado cuenta que no sabía cómo explicarlo.—, no literalmente, era necesario para lo que sí puede derrotarte. ¿Sabes? ¿Porque mejor no te lo muestro mientras lo explico al mismo tiempo?—Naruto comenzó a descender, plantó sus pies en el suelo y miró a su rival con una sonrisa confiada.

—Conozco el límite de tus habilidades, después de tu modo Sennin no hay algo más poderoso que puedas ofrecer.—Decía Yusei confiado, negándose a creer que Naruto tuviera un jutsu escondido y el cual no había usado en todo este tiempo.

—Las generaciones del futuro nos dejaran atrás. Kakashi-Sensei no dejaba de atormentarme con eso cada vez que tenía la oportunidad. Así que me plantee algo, crear un jutsu, mi…último… jutsu. Uno que combinara toda la experiencia que había ganado durante la Guerra Mundial Shinobi y mi estilo de pelea. Me di cuenta que durante todo este tiempo había dependido mucho del Rasengan que había dejado mi padre, pero esta vez quería crear algo que no me permitiera quedar atrás tan rápido.—Naruto explicaba todo con una sonrisa de oreja a oreja, parecía que estaba emocionado de por fin usar la técnica que había creado.—Escucha con atención, se llama Sorubunshin no Jutsu (Clones de velocidad)—Todo este tiempo había logrado crear tensión en Yusei, pero cuando escuchó el nombre vio como la cara del pelipúrpura cambiaba por completo.

—Vamos, eso ya lo sé. Había olvidado que es una técnica que creó hace poco pero no es algo que pueda servirle para derrotarme.—El rubio se decepcionó de escuchar que su rival ya conocía el nombre de la técnica.

—Ah, así que ya la conocías.—Agregó Naruto más tranquilo.

—Sí, la usó conmigo desde el inicio de esta pelea ¿no recuerda? Usa su velocidad y deja un rastro de chakra para crear un clon instantáneo de usted. Incluso la técnica que esté usando el original se duplica en el clon. Es un jutsu muy bueno porque pueden crearse varios clones en un solo despliegue de velocidad y si el usuario no está atento el movimiento es tan rápido que es imposible darse cuenta. Pero no importa cuántas veces se duplique o cuantas técnicas poderosas pueda duplicar instantáneamente. Poseo la velocidad necesaria para darme cuenta y los jutsus para destruir todo lo que pueda lanzarme.—

—Entiendo, que bueno que lo sepas me has ahorrado mucho. Creo que explicas mejor el funcionamiento del Jutsu que yo.—Dijo Naruto sorprendido.

—He intentado hacerlo antes pero no tengo la velocidad suficiente…aunque creó que…—En ese momento Yusei se dio cuenta que el Shizenmetsu había desaparecido de sus manos y que su coraje había disminuido.—…Un momento, ¿Por qué le estoy contando esto?—

—Es simple, tú no me quieres muerto. Lo sé porque tu jutsu desapareció hace unos minutos. Es un jutsu muy fuerte al que tienes que ponerle atención, pero tú lo desvaneciste sin darte cuenta, porque algo en tu interior te dijo que no lo necesitabas.—Naruto miró con amabilidad al miembro de Jitsu.

—No, yo no pienso dudar ahora.—Apretó los puños mientras el sonido rechinante llegaba a los oídos del rubio.

—No, por supuesto que no. Has resultado muy poderoso Yusei, tanto que por fin será congruente usar esta técnica. Ambos pelearemos con nuestros propios ideales y finalmente veremos lo que nos deparará el destino, tal vez será lo que tú quieres, lo que yo quiero o lo que ninguno se imaginaba.—

—Y, ¿Su Sorubunshin será eso que le permitirá pelear conmigo? Lo dudo mucho.—Yusei agregó una última risa burlona.

—Yusei, el Sorubunshin que tú conoces no es el verdadero. Podría ponerles nombres diferentes, pero encontrar este me costó mucho trabajo, además, parten del mismo principio por lo que no tendría mucho sentido diferenciarlos forzosamente.—El interés y la preocupación de Yusei se hicieron presentes cuando este no noto una sugerencia de mentira en la mirada del rubio.

—¿Qué ha dicho?—

—Es simple, con mi chakra hago vibrar mi cuerpo a altas velocidades.—Mientras lo explicaba también pasaba a hacerlo. Por consiguiente, el destello naranja de Naruto comenzó a resplandecer aún más, mientras pequeñas partículas de chakra naranja se desprendían de su cuerpo como si fueran luciérnagas.—La cantidad de chakra de Kurama y mi velocidad crean una perturbación en el espacio-tiempo y después de unos 8 segundos, 8 clones del pasado aparecen en mi presente.—Súbitamente, nueve clones de Naruto comenzaron a salir del cuerpo original y a formar una fila horizontal, eran 9 Narutos en total, todos cubiertos del mismo destello naranja.

—¿8 clones del pasado?—El pelipúrpura no parecía ver la diferencia o entender la singularidad de su técnica.

—Sí, este clon soy yo hace 8 segundos—Dijo Naruto señalando un clon a su derecha. Este de aquí soy yo hace 7 segundos.—Esta vez Naruto señaló al clon de su izquierda.—El que sigue del de mi derecha es de hace 5 segundos.—El clon al que había señalado Naruto lo interrumpió.

—De hecho yo soy de hace 6 segundos.—Agregó el clon con una sonrisa hiperactiva mientras se inclinaba haci adelante para que el original lo viera. Naruto le regresó la sonrisa y el clon volvió a pararse derecho.

—Ya veo, bueno el punto es que todos estos clones son versiones pretéritas de mí que no pasan de un margen temporal de 8 segundos. No tengo la capacidad para sobrepasar de ese tiempo.—Naruto hiso una pausa al escuchar una voz grave en su interior.

—Así que piensas usarla después de todo chico.—Decía Kurama, viendo a Naruto parado de pie frente a él.

—Se te ocurre alguna otra cosa viejo amigo.—Decía el rubio con la cabeza hacia arriba para poder ver los gestos de su amigo.

—No, es sólo que me cuesta verme a mí mismo varias veces. ¿Sabes? es raro pedirle a uno mismo algo.—Decía el monumental zorro de nueve colas, a su lado derecho había otro Kurama teniendo una conversación agradable con un tercero, pero los dos de su izquierda se gruñían con desdén.—Algo como ¡que se callen de una buena vez!—Dijo Kurama viendo con el mismo desdén a los dos Kurama de su izquierda. A parte de ellos dos había otros 6 Kurama en una fila horizontal. Por supuesto sin contar al original, ya que juntos hacían un total de nueve.

—Jajaja, estoy seguro que se llevaran bien. Espero que ahora entiendas lo difícil que fue lidiar contigo cuando era pequeño.—Naruto miro a Kurama con emoción y regresó su concentración a Yusei.

—Ya veo. Así que clones del pasado. Puedo comprender a lo que se refiere pero no entiendo como esto le va a ayudar con…—En ese momento Yusei pareció captar algo que lo hiso sentirse vulnerable. Sus ojos estaban abiertos de par en par y no miraban a algo en específico.

—Veo que lo has comprendido. Por ser clones del pasado, no dividí mi chakra en 8 como en la mayoría de los jutsu de clones. Teóricamente, me he duplicado a mí mismo 8 veces. Sin embargo, este es un jutsu de clones porque justo como hice en mis entrenamientos para aprender a usar el Rasenshuriken; al hacer regresar mis clones puedo recopilar toda la experiencia que ellos hayan obtenido, la diferencia con este jutsu es que lo que busco de ellos no es experiencia sino chakra.—En ese momento, los clones de Naruto comenzaron a descomponerse en partículas redondas de chakra naranja, uniéndose al cuerpo de Naruto y aumentando el brillo de su destello una vez más.—Por lo que al regresar al cuerpo original. Mi chakra se duplica nueve veces, contando el del original.

Por un momento, el segador brillo que fue adquiriendo Naruto obligó a Yusei a poner su mano para cortar el paso de la luz. Cuando regresó su mirada, a Naruto le resplandecía el cabello de color blanco pero el destello naranja seguía cubriendo el resto de lo demás. Los detalles negros en su cuerpo y rostro seguían ahí pero habían cambiado un poco su forma y distribución. Ahora parecían darle al rubio un aspecto más intimidante.

—En estas circunstancias, teóricamente tengo tanto chakra como tu Yusei, pero como no puedes contener una gran cantidad en tu cuerpo, prácticamente tengo más chakra que tú ahora.—Naruto sonrió más confiado que de costumbre, pero más que parecer una burla significaba un reto.