Queridos lectores, he decidido subir capítulos de 2000 palabras en promedio, esto con el fin de ponérselos a su alcance en menor tiempo. Así, tan pronto termino de escribir uno, lo reviso y lo subo. Creo que así al final estarían leyendo más a la semana y se continúa mejor el hilo de la historia. Si tienen alguna opinión sobre esto no duden hacérmela saber en los comentarios, una vez más gracias por su comprensión.

Algunos instantes antes, en el reino del Shinigami…

Uzumaki Naruto veía absorto hacia la fogata que se encontraba frente a él. Era el único sentado observándola. Jiraiya veía con escepticismo a la oscuridad que los acechaba, lo mismo que Sakumo. Y era claro que Yusei estaba evitándolo, caminando de un lado a otro alrededor de la fogata. Entonces todos lo escucharon, un grito desgarrador y tan agudo que parecía un susurro imposible de no advertir.

"¿Qué fue eso?" Dijo Naruto poniéndose rápidamente de pie. Yusei también reaccionó y apunto sus ojos a dónde creyó haber escuchado el aterrador sonido.

"Están aquí. ¡Rápido, acérquense a la fogata lo más que puedan y formen un perímetro!" Dijo Jiraiya y en breve todos ya se encontraban rodeando la fogata, espalda con espalda. "¿Qué hay de los refuerzos Sakumo?".

"Ya no deben tardar" Respondió.

"¿Qué pasa?, ¿qué fue eso?" Pregunto Yusei, ansioso.

"Eso fue un Urami. Siempre su mueven en grupos, así que tengan cuidado y no dejen que los toquen".

Naruto y Yusei se habían quedado con ganas de preguntar más cosas, pero entendían que estaban rodeados. Sakumo desenfundó su Tantō de chakra blanco y Naruto sacó un Kunai de su bolsa de herramientas, alcanzándoselo a Yusei ante la mirada perpleja de éste.

"¿Aún no te recuperas cierto?" Dijo Naruto.

Yusei tomó el Kunai. Se sentía ligeramente apenado después de hacerlo. Tan solo hace unos instantes estaba más que decidido a asesinar al rubio, ahora ambos habían acordado colaborar juntos para encontrar respuestas a las profecías.

Se empezaban a escuchar pisadas y jadeos provenientes de la penumbra de los alrededores. Filosas pezuñas que rasgaban la tierra iban de un lugar a otro esperando a atacar.

"¿Qué están esperando?" Pregunto Naruto.

Segundos después, unas filosas garras se habían estirado desde la oscuridad, buscando apuñalar al abrigo blanco de Jitsu. Las había rechazado exitosamente con el Kunai que le acababan de entregar. No pudo vislumbrar al atacante, solo el alargado brazo que provenía de la nada y que desapareció tan pronto como había aparecido. Cuando se recuperó de la sorpresa, le pareció encontrar algo familiar en aquellas garras negras y filosas que intentaron atravesarlo. Naruto fue el siguiente blanco. Al igual que antes, un brazo, negro y alargado se dirigió directamente hacia su estómago, con oportuna prontitud, el Hokage había activado su destello naranja. Usandoel chakra del Kyūbi creó una garra más grande que sujetó a la del Urami y la aprendió con fuerza mientras otra garra de Naruto creaba un Rasengan. Dirigió éste hacia la penumbra, siguiendo la línea del brazo como un camino que le conduciría hasta el cuerpo del Urami. El ataque había dado en el blanco. La luz que se había generado durante el ataque reveló por unos instantes el gran numeró de enemigos que se resguardaban tras la oscuridad.

"Son muchos más de los que solemos toparnos" Dijo Sakumo.

"Eso significa que pueden sentirlo, el hecho de que Naruto y Yusei no estén muertos" Dijo Jiraiya, al mismo tiempo que usaba su pelo para bloquear un ataque y al igual que Naruto, sujetaba el brazo del enemigo y extendía su aliento de fuego hacia éste, incinerándolo en el momento. Sakumo, blandió en repetidas ocasiones su Tantō de chakra blanco, creando una infinidad de colmillos blancos en el aire que salían disparados hacia los Urami que continuaban rodeándolos.

"Prepárense, esto no es lo único que saben hacer" Agregó Jiraiya. De la misma oscuridad provino entonces una poderosa masa de fuego que Jiraiya rechazó extendiendo todo su pelo como un muralla blanca y puntiaguda. Naruto por su parte, creo una vasta cantidad de clones que respondían propinando más Rasengan a los enemigos. Además, los destellos naranjas de estos clones funcionaban como lámparas que le permitieron al resto poder visualizar con mayor facilidad la ubicación de los Urami que ahora parecían ser capaces de utilizar las cinco afinidades.

"No está mal Naruto" Jiraiya le sonrió al rubio y ambos sintieron una gran felicidad de volver a compartir un campo de batalla. Y Yusei, queriendo hacer algo más que replegarse atrás de un Kunai, esquivó hábilmente el Ninjutsu de un Urami y generó las condiciones para que éste se viera obligado a atacarlo físicamente, esquivando una de las garras y tocando momentáneamente el brazo, lo cual fue más que suficiente para corromper su chakra y absorberlo. Entonces vio como la bestia se convertía en una pasta negra que se escurría hacia la oscuridad, huyendo indefensa. Decidió no prestarle mayor atención.

Del chakra absorbido, Yusei ahora podía expandir su aura de chakra, lo que le permitía corromper el chakra de los enemigos que le rodearan con mayor facilidad. Se lanzó entonces hacia las filas de Uramis que rodeaban a los 4 Shinobis.

"¡No te precipites Yusei!" Gritó Jiraiya. Se le veía algo preocupado por su más joven pupilo.

"Espera Ero-Sennin, tienes que verlo en acción" Dijo Naruto tocándole el hombro a Jiraiya. Sakumo, quién era el que mejor peleaba cuerpo a cuerpo contra los Uramis, también observó con curiosidad como Yusei simplemente se lanzaba hacia todos los enemigos. Éstos, desconociendo la habilidad del abrigo blanco igualmente se lanzaron contra él sin la menor precaución. Fue en ese momento que Yusei expandió su aura de chakra, corrompiendo el de los enemigos que se encontraban más próximo a él, y arrebatándoselos en un instante. Al igual que la vez anterior, mas Uramis se convirtieron en una pasta negra y emprendieron la huida reptando por el suelo como serpientes. Yusei solo requirió de repetir el proceso una vez más para decrecer considerablemente el número de enemigos.

"Con que esto es el Oshoku no jutsu, me había dicho cómo funcionaba, pero nunca lo había visto" Comento Jiraiya, pero en ese momento se escucharon más lamentos de Uramis que se dirigían hacia ellos.

"Aquí vienen más. Será una noche larga" Dijo Sakumo.

"¿Qué estas cosas no mueren?" Le pregunto Yusei.

"No, solo podemos debilitarlas hasta que se convierten en esa masa negra. Después de un tiempo, recargan sus reservas de chakra y vuelven a atacar."

"Que vengan entonces, robaré todo su chakra" Dijo de manera decidida antes de desplomarse en el piso ante la sorpresa de todos, incluso la de él. Naruto se acercó al pelipúrpura para ver lo que le pasaba.

"¿No lo entiendo, si ya tengo suficiente chakra porqué me siento tan débil?" Dijo Yusei, viendo al suelo, cunfundido.

"No puede ser, ¿acaso dejaste que uno de ellos te tocara?" Pregunto Jiraiya y el pelipúrpura mencionó que fue él quien tuvo que tocar a uno para absorber su chakra en primera instancia.

"Debió haber absorbido parte de tu energía vital. Menos mal que fue solo por unos segundos"

"Prepárense, ya están aquí" Advirtió Sakumo.

"¡Amaterasu!"

Un muro de fuego negro se formó frente a los Urami y estos huyeron despavoridos antes de siquiera acercarse un poco más a las llamas negras.

"Maldición, siempre hacen eso cuando usas el Amaterasu. Te dije que quería mostrarles mi arte, jum" Reclamó Deidara a Itachi.

"Llegan tarde Itachi" Dijo Sakumo mientras enfundaba su arma. El pelinegro, quién vestía su mítica vestimenta de Akatsuki se disculpó. Impaciente, dirigió ahora su atención al rubio que le miraba sorprendido.

"Hola Naruto, mucho tiempo sin vernos"

"Realmente eres tú, Itachi" El pelinegro había estirado su mano para estrecharla con el rubio, pero Naruto se había lanzado directamente a abrazarlo.

"Lo logré, logré que Sasuke volviera"

"Ya veo. Es muy bueno escucharlo" Itachi sonreía, dejando escapar algunas lágrimas.

Deidara aterrizó a su dragón de C3, no venía solo. Kakuzu estaba con él y ambos vestían su uniforme de Akatsuki, justo como Naruto los recordaba.

"¿De pura casualidad no viniste con el maldito de Kakashi?, quisiera agradecerle personalmente por haberme matado" Dijo Kakuzu. Sakumo le cortó el camino con su Tantō y le miró a los ojos. Estos ya no eran verdes como antes, si no de su color natural.

"No hables mal de un ninja enfrente de su padre"

Ambos Shinobis se vieron con intensidad por unos momentos para después soltarse a carcajadas. Naruto observaba todo con suma extrañeza, mientras veía con igual asombro como Deidara y Jiraiya se hablaban con toda naturalidad y compañerismo. Cuando se hubo separado de Itachi no tardó en preguntarle porque Akatsuki parecían tan amigable y distinto a como lo recordaba.

"Todos somos una familia ahora Naruto y luchamos por el mismo propósito"

"¿Cuál propósito?"

"Ya lo sabrás cuando lo conozcas"

"¿A quién?"

"Al dueño de estos parajes. El Shinigami"

"Naruto, sube, llegaremos más rápido en el dragón de Deidara" Gritó Jiraiya. Todos ya se encontraban a bordo del dragón blanco, incluso Yusei quién se mantenía recostado aún sin entender lo que le estaba pasando. El rubio finalmente subió junto con Itachi y el dragón emprendió el vuelo hacia un rumbo desconocido.

"Ero-Sennin, ¿quién es el Shinigami?"

"Bueno Naruto, el Shinigami es él Shinigami, el dios de la muerte. El líder de todos nosotros."

Naruto se quedó en silencio por un momento, aun asimilando que se encontraba en el lugar al que van todas las almas después de morir. Y preocupado también, volvió a preguntarse si realmente no estaba muerto.

"Sé en lo que piensas Naruto, pero no te preocupes. Ustedes dos no están muertos, aunque me pregunto cómo lograron llegar hasta aquí sin estarlo."

"Eso sería culpa mía" Respondió Yusei, incorporándose un poco más para hablar con mayor comodidad.

"Uso un Jutsu del clan Uzumaki, uno muy antiguo" Agregó Jiraiya.

"Ya veo, eso lo explica todo" Respondió Itachi.

"Yo tengo otra pregunta…para Kakuzu" Dijo Yusei. El miembro de Akatsuki quién durante todo este tiempo había estado alejado de la conversación se sorprendió por que un sujeto al que no había conocido en vida, se interesara por preguntarle algo.

"¿Qué pasa extraño, ¿qué quieres preguntarme?"

"Conozco a un tipo que en la actualidad es usuario del Jiongu y usó el Jutsu para sellar a 4 Bijū dentro de sus corazones…" Todos escuchaba con atención la pregunta del pelipúrpura. Más Naruto, quién sabía a quién se refería. "…¿mi pregunta es, que puede pasar si usas el Jiongu para algo así?"

"Déjame adivinar, una identidad se ha manifestado frente a él o ¿me equivoco?"

Yusei asentó con la cabeza. Por su parte, Naruto recordaba al extraño ente que se encontró en el hospital la noche en que Kazuto logro infiltrarse en la aldea. Aquel ser despedía el chakra del Nanabi pero su aura era distinta.

"Recuerdo que el pergamino original omitía una pequeña peculiaridad de la cual me entere por mi propia cuenta. En el escrito decía que podía arrebatársele cualquier órgano al sacrificado, todos prolongaban la vida, con la diferencia de que el corazón era el único que preservaba su afinidad y el cerebro los Jutsus. La mayor parte de las veces los Shinobis que guardaban jutsus secretos eran por los que pagaban más, por lo que nunca les quitaba nada. Sin embargo, hubo una vez en la que me enfrente con Kubikiribōchō Hōzuki. Ya estaba viejo y se negaba a morir en su lecho, quería tener por ultima vez una batalla con un enemigo poderoso y en ese tiempo había escuchado de mí y todos los ninjas a los que les había dado caza. Me encontró y me retó a una pelea a muerte. Terminé ganando la batalla, pero a costa de tres corazones, así que me fue necesario tomar el suyo en el momento. Y ya que su cuerpo no estaba en estado para venderse, no quise desperdiciar su cerebro. Durante un tiempo todo trascurrió sin rarezas, hasta que uno de las máscaras, justamente en la que había alojado el cerebro, comenzó a hablarme. Su voz era exactamente igual a la de Kubikiribōchō Hōzuki al igual que su vocabulario, pero aun así se trataba de algo distinto."

"¿Hablarte?, pero no recuerdo que ninguno de tus chaperones pudiera hablar, jum" Dijo Deidara.

"Lo sé, por eso dije que era algo que nunca había pasado"

"¿Y qué te decía?"

"Palabras vagas, llegue a percatarme que tenía mucho cuidado en revelarme sus verdaderas intenciones, aunque por un tiempo lo soporte, porque de alguna manera seguía teniendo total control sobre él. Sin embargo, hubo una ocasión en la que me pidió cazar a ciertos Shinobis del clan Uzumaki"

"¿Y qué hiciste?"

"Me deshice de él ya que no ofreció dinero a cambio de que los encontrara. Como dije, siempre tuve control sobre él por lo que no hubo resistencia de su parte"

"Era de esperarse de ti" Comentó Itachi con una sonrisa nostálgica.