Por cierto, en la imagen de esta fanfic he anexado el Mangekyō Sharingan de Minato. Si le dan click, verán como se ve el diseño de su ojo. El ojo azul de hasta arriba sigue siendo el Shiroi Kitsugan de Senkō, abajo esta el Intonshi Kitsugan de Sharin (El segundo nivel del Kuroi Kitsugan) y finalmente hasta abajo, el Mangekyō Sharingan de Minato. Es algo que yo dibuje, espero en el futuro poder dibujarles más cosas. De nuevo, gracias por leer mi historia.

"¿Y qué hiciste?" Pregunto Yusei.

"Me deshice de él. No ofreció dinero a cambio de que los encontrara y ya me estaba desesperando. Como dije, siempre tuve control sobre él por lo que no hubo resistencia de su parte"

"Era de esperarse de ti" Comentó Itachi con una sonrisa nostálgica.

"Como sea. Si a tu conocido le está pasando lo mismo es porque la marioneta se ha adueñado de la consciencia del Bijū, lo mejor es que las mate, son una molestia"

"No creo que esa sea una opción. Las marionetas funcionan como Jinchūriki ahora, si las marionetas mueren…" Decía Yusei, viendo al extraño atardecer que aparecía en el horizonte de repente.

"El Bijū también moriría" Le interrumpió Naruto.

"Hemos llegado, bienvenidos a Konohagakure" Dijo Itachi y Naruto no supo cómo responder ante el asombroso paisaje frente a él. Realmente se trataba de la aldea escondida entre las hojas, aunque algo distinta a lo que era ahora. Se trataba de una Konohagakure, justo como el la recordaba durante su juventud, con las cabezas de los 5 Hokages y sin la enorme metrópolis por encima del monte.

"No puedo creer que también exista Konoha en este lugar" Dijo Naruto.

"Es nuestro hogar, construido a partir de nuestros recuerdos. Aquí descansan en paz las almas de aquellas personas que no pueden pelear contra los Urami" Agregó Jiraiya.

"Y no es el único lugar que existe, también hay una Iwagakure y otras aldeas repartidas a lo largo del reino del Shinigami, jum"

"Pero ¿cómo es esto posible?" Pregunto Yusei, impresionado.

"El reino del Shinigami es un universo infinito, y los mundos que conforman el universo se construyen a partir de los recuerdos de las almas que los habitan" Comento Sakumo mientras el dragón de Deidara ya iba aterrizando cerca de la entrada de la aldea.

"Pero llegamos muy rápido, no recuerdo que hayamos volado por algún lugar conocido en los alrededores de Konoha" Dijo Naruto, pensativo y algo confundido.

"Usamos un portal. Sería imposible defender nuestras fronteras de los Urami si no los tuviéramos, ya que podrían atacar de todas direcciones, jum" Agregó Deidara. Ya todos se encontraban en tierra firme.

"Y a todo esto, quiénes son los Urami" Pregunto el rubio en lo que Yusei se ponía de pie con dificultades.

"No lo sabemos con certeza Naruto. Solo sabemos que llevan aquí mucho tiempo y que su objetivo es robar almas" Le respondió Itachi. Jiraiya le ayudaba a Yusei a que se pusiera de pie. Sakumo, Deidara y Kakuzu discutían algunas cosas relacionadas a la seguridad de sus fronteras. Al parecer, ya habían enviado a Kisame, Hidan y Sasori a remplazar a Sakumo y a Jiraiya.

"¿Pueden hacer eso? ¿Robar almas?"

"Si, solo necesitan tocarte por unos segundos. Debido a eso solo envían a Shinobis fuertes a resguardar las fronteras. El único que es inmune a ese efecto es Hidan, por ello es el mejor de nosotros a la hora de pelear contra Urami, él y Kakuzu"

"¿Kakuzu es inmune también?"

"No, pero sus marionetas pueden sincronizarse con los Urami para leer sus movimientos y saber exactamente lo que piensan hacer. Son de hecho muy parecidos, los Urami y sus marionetas, incluso en habilidades" Comento Itachi, algo que dejo a Naruto pensativo.

"Ahora que lo dices es cierto. Entonces lo que le paso a Yusei al tocar al Urami…"

"Si, debió haber perdido energía vital. Nosotros a los que solo nos queda nuestra alma hubiéramos desaparecido, pero ya que ustedes no están muertos lo más seguro es que sufran un repentino agotamiento. Aunque si lo hubiera tocado por más tiempo no me puedo imaginar lo que le habría sucedido"

"¿De qué hablan?" Pregunto Yusei, quien ya podía caminar, aunque con mucha precaución, aun se sentía cansado.

"De los Urami y lo extraños que son" Le respondió el rubio.

"Bueno, sigamos, el Shinigami está esperándolos" Dijo Itachi. Después de que Deidara y Kakuzu se despidieran, Naruto, Sakumo, Jiraiya, Itachi y Yusei empezaron a caminar por las calles de Konoha.

Por su parte Naruto simplemente no dejaba de sentirse sorprendido, todo le resultaba tan familiar. Incluso encontró allí algunas locaciones y establecimientos que ya no existían en la actual Konoha. Se sentía como un viajero en el tiempo. Había niños en la calle jugando, señoras acompañadas de sus esposos comprando comida en las tiendas y jóvenes parejas disfrutando de una cita bajo el sol del ocaso. Lo más nostálgico era que se trataban de personas que Naruto había conocido, personas que ya habían fallecido.

"Bueno muchachos, yo los dejo aquí, tengo que visitar a mi esposa mientras puedo. Naruto, fue un placer conocerte, eres mucho mejor de lo que cuenta Jiraiya. Si te es posible, dile a mi hijo que su madre y padre están bien y que nos volveremos a ver" Dijo Sakumo, estrechando la mano del rubio.

"Si, yo se lo diré a Kakashi-Sensei" Respondió Naruto y Sakumo se desvió por otro camino.

Mientras continuaron con su trayecto por una de las calles más transitadas de Konoha, Naruto notó algo que no cuadraba para él. Pudo vislumbrar al viejo Sandaime acompañado del brazo con una mujer quién debía ser su esposa y muy cerca de ellos un niño, un niño muy parecido a Asuma Sarutobi. Se habían detenido cerca de una tienda de juguetes.

"¿Ese no es el viejo Sandaime?, se ve más joven de lo que lo recuerdo. Y el niño con el que vienen, ¿acaso no es…?"

"Si, es mi viejo Sensei con su esposa y el pequeño Asuma, están disfrutando de este lindo atardecer" Le respondió Jiraiya, con una expresión pacífica.

"Pero Asuma Sensei no murió de niño, el…"

"Te será difícil entender esto Naruto, pero cuando morimos y llegamos a este lugar, somos libres de vivir sin las limitaciones del tiempo, después de todo ya estamos muertos." Cuando Naruto regresó su vista hacia su sensei había desaparecido de repente.

"¿Ves?" Dijo una voz aguda e infantil por debajo de la vista de Naruto. El rubio tuvo que bajar la cabeza para poder ver de quién se trataba. Era nada mas y nada menos que Jiraiya convertido en un niño de 8 años aproximadamente.

"¡Increíble!" Dijo Naruto. Yusei por su parte, se reía del aspecto infantil que tenía su Sensei.

"Suponga que tampoco tenía éxito con las mujeres cuando era un niño, Sensei" Comentó Yusei, ya menos fatigado. Jiraiya regresó a su etapa adulta de nuevo y miro con molestia al irreverente de su alumno.

"Aunque no lo creas, mi infancia fue mi etapa más exitosa con las mujeres"

"Sí, porque seguramente no lo golpeaban cuando lo atrapaban husmeando en los baños públicos" Respondió Naruto, carcajeándose junto con Yusei. "Pero, entonces, ¿porque Asuma Sensei escogería ser un niño?" Pregunto Naruto antes de perder de vista a Asuma y el viejo Hiruzen.

"¿Por qué no? Tal vez no tiene razones para ser un adulto, tal vez está esperando por alguien más para que eso suceda. Por ahora, disfruta de pasar tiempo con su familia" Respondió Itachi antes de que doblaran en una avenida principal, avenida que Naruto conocía a la perfección ya que llevaba al lugar donde trabajaba. Cuando hubieron caminado un poco más la emoción comenzó a fluir por todo su cuerpo.

"Supongo que todos los Hokages están aquí, en Konoha" Pregunto Naruto, emocionado.

"Bueno, cuando no están en sus turnos protegiendo las fronteras, vienen aquí a descansar ¿Quieres ver a tu padre cierto?" Dijo Jiraiya con una sonrisa de complicidad.

"Si, y a mamá también" Entonces Naruto comprendió porque vio a Asuma como un niño. El mismo Nanadaime Hokage se sentía como uno ahora, queriendo ver a sus padres de nuevo, deseando vivir la infancia que nunca tuvo. Cuando ya se podía ver el edificio del Hokage, dos personajes esperaban de pie, en la entrada principal. Naruto reconoció a los dos en un instante y se adelantó, corriendo con la emoción de un infante que no ha visto a su padre en años.

"¡Papá!" Dijo Naruto mientras abrazaba con fuerza a Minato Namikaze. Ambos llevaban sus respectivos abrigos blancos con letras rojas bordadas en la espalda, el de Minato decía –Cuarto Hokage—, el de Naruto –Séptimo Hokage— El otro personaje que lo esperaba para sorpresa del mismo Naruto era el Sabio de los seis caminos, Hagoromo Ōtsutsuki.

"Veo que te has vuelto el Hokage, Naruto" Dijo Minato, con algunas lágrimas escurriendo de sus ojos.

"Si, mira," Dijo Naruto mientras se daba la vuelta y señalaba con el pulgar los Kanjis rojos bordados en su espalda "decidí usar tu estilo padre, porque te veías muy cool como Hokage"

Minato rio complacido

"Es bueno verte de nuevo Naruto, veo que has logrado grandes cosas desde la última vez que te vi" Dijo Hagoromo, dando un paso al frente.

"Viejo, no me diga que usted es el Shinigami"

"Oh no, yo solo he venido a verte Naruto al igual que tu padre. El Shinigami es alguien por encima de todos nosotros. Pero no nos demoremos más, él te está esperando en la oficina del Hokage"

¿Alguien por encima del viejo?, se dijo Naruto antes de seguir a Hagoromo. Entraron al edificio, y mientras los demás hablaban entre sí, Naruto decidió preguntarle a Minato por su madre, ¿Por qué no estaba ella allí?

"Eso es algo que de hecho quería preguntarte a ti Naruto. Tu madre ha desaparecido y eso solo puede deberse a una cosa…"

"Fue revivida, por el Edo Tensei" Interrumpió Naruto. Ya lo había olvidado. Volteó rápidamente a ver a Yusei para preguntarle por ella, pero ya estaban en el pasillo, apunto de llegar a la puerta de la oficina.

"Nosotros los esperaremos aquí" Dijo Hagoromo, con Minato, Itachi y Jiraiya a su lado, esperando porque el rubio y el pelipúrpura abrieran la puerta y entraran a la oficina del Hokage. Naruto tomó el picaporte y lo giró, empujando la puerta hacia adentro y dando un paso al frente. Yusei entró por detrás de él y cerró la puerta.

"¿Hay alguien aquí?" Pregunto Naruto algo nervioso. El lugar se sentía lúgubre y frío.

"En la silla" Advirtió el pelipúrpura, la silla giratoria estaba de espaldas, cubriendo la identidad de quien se encontraba sentado en ella. El personaje giro, revelando su aterrador rostro e intimidante porte. Naruto sintió como si ya lo hubiera visto antes y Yusei notó que el rostro era exactamente igual a la máscara de Shinigami que usó para pelear contra Naruto.

"Bienvenidos, Uzumaki Naruto, Uzumaki Yusei"

"En realidad yo…"

"Yo sé que no acostumbras ser llamado por el nombre Uzumaki, pero ese es tu linaje. No tiene sentido ocultarlo aquí, frente a mi" Dijo el Shinigami interrumpiendo a Yusei.

"¿Usted es realmente el Dios de la muerte?" Pregunto Naruto, algo nervioso. La larga melena blanca y gruesa de su cabeza, los cuernos rojos prominentes de ésta, al igual que su vestimenta le recordaban un poco a Kaguya.

"Es una palabra fuerte, "dios" ¿no lo crees? Sin embargo, es la que más se acerca a lo que represento para la mayoría de los seres conscientes, como ustedes"

"Es que aún no puedo creerlo, creo que nunca había conocido a un dios antes. Bueno, conocí a Kaguya, ¿ella también era un dios?, porque era muy poderosa, jajajaja" Dijo Naruto, riendo un poco de nervios e ingenuidad.

"¿Kaguya Ōtsutsuki?, ¿un Dios? Me temo que ella es una creación de mis hermanos y mía"

La revelación del Shinigami tomó por sorpresa a ambos. Alguien tan poderoso ¿La creación de alguien más?

"¿Qué quiere decir con eso?" Pregunto Naruto, ahora intrigado y ansioso. Se sentía tan inferior ahora que comenzaba a comprender los poderes del individuo que se encontraba frente a él.

"Este lugar en el que te encuentras, fue ideado por mis hermanos y por mí. Lo construimos con el fin de aprovechar el poder de las almas. Antes, no existía lugar a donde las almas de aquellos que morían fueran a parar, una vez algo o alguien moría, toda esa energía, toda esa información, todos esos pensamientos, todos esos conocimientos se perdían y nunca se volvía a ver. Entonces, no queriendo que estas almas se desaprovecharan construimos lo que ahora se conoce como el reino del Shinigami. Aquí acogíamos el alma de todos aquellos que muriesen y forjábamos un vínculo con sus almas, de esta manera absorbíamos un poco de su energía vital y de sus conocimientos, mientras ellos tenían la oportunidad de ser testigos de una segunda vida, una vida eterna sin los sufrimientos y pesares que encontraron en su vida anterior"

"Pero, si ustedes tenían el poder para erigir algo como esto, ¿Por qué necesitaban conocimientos de almas mortales?"

"Nosotros los dioses somos como un fenómeno de la naturaleza, derivamos de una serie de eventos o situaciones tan complicadas de que se den como el nacimiento de un universo o la vida, porque nosotros nacimos con el universo mismo. Y como nacimos con el universo mismo, al instante ya comprendíamos gran parte de su funcionamiento. La materia, la energía, el tiempo, todo eso son como temas de sentido común para nosotros, pero la vida, la vida vino después, eones de tiempo después. Esa es la razón por la que la vida es algo de suma importancia para nosotros"

"Y qué hay de los Urami, ¿ellos también son una creación tuya?" Pregunto Naruto.

"De mis hermanos Jiongu y Jashin de hecho. En este momento ambos se encuentran sellados en una fortaleza dimensional creada a costa de la vida de mi hermana, Uzumi"

"¿Por qué?" Pregunto Yusei, más preocupado de lo que ya estaba.

"Porque ellos querían aprovecharse de la vida, algo que mi hermana consideraba sagrado. Verán, a mis hermanos no les era suficiente adquirir poder y conocimiento con este lugar. Pronto vieron que acelerarían considerablemente ese proceso aprovechándose de las almas mientras estas vivían en un mundo mortal, interfiriendo directamente con la vida como ustedes la conocen. No habría libertad, no habría espontaneidad o la oportunidad de desenvolverse a voluntad, ellos planeaban construir otro reino donde no existiera lo que mi hermana encontraba como lo más bello sagrado del mundo humano"

"¿Qué?" Pregunto Naruto, absorto y aun procesando lo que escuchaba.

"La mortalidad"