Yusei continuaba recordando la conversación que él y Naruto tuvieron en el reino del Shinigami. Lo hacía mientras Kazuto abría la pesada puerta de madera que daba a un cuarto improvisado, iluminado por antorchas y utilizado principalmente, para las conversaciones que requerían un poco de privacidad.
"Ahora pareces comprenderlo Naruto. Ustedes humanos, tienen un potencial increíble para lograr cosas que no se supone que puedan lograr desde un principio. Su ignorancia, es en realidad, un instrumento, en el peor de los casos, una pequeña desventaja que puede compensarse con el esfuerzo y la esperanza. Así que decidí tomar por aliados a personas como ustedes, todo con la intención de detener a mis hermanos y darles a los humanos, el derecho de defender su planeta, su autonomía y su propia vida"
"Sí, por supuesto que lo vamos a defender" Dijo Naruto masajeando sus nudillos.
"Puedes contar con nosotros Shinigami-San" Le secundó Yusei, refiriéndose a su aliado de manera respetuosa.
"En ese caso, debemos darnos prisa y trazar un plan cuanto antes. Mis hermanos se encuentran en una posición fuerte. Rodeados de aliados poderosos, protegidos por las vidas de los Bijū mismos y más que resueltos para encontrar la forma de salir de su prisión. Ellos están completamente conscientes de que esta es la única oportunidad, no la desaprovecharán. Por el momento, nuestra ventaja es que ellos ignoran por completo que ustedes ya están enterados de su verdadera identidad."
"Necesito preguntar" Dijo Yusei rápidamente. "¿Por qué no puedes intervenir directamente en el problema? Con tu ayuda, podríamos derrotar a tus hermanos al igual que a los que se interpongan. Y después, romper el sello que mantiene a los Bijū atrapados en los corazones de Kazuto."
Naruto comenzó a asentir con la cabeza. Las palabras del pelipúrpura tenían una razón de ser.
"Sí, todo este tiempo, nos has dado la impresión de que no puedes intervenir directamente en el problema. ¿Por qué?" Dijo el rubio.
"Mis hermanos no se quedaron viendo como mi hermana los atrapaba. En un instante, analizaron toda su situación. Sabían que oponerse en el momento era inútil, pero también dedujeron que la dimensión de mi hermana no tendría sustento sin mi ayuda, y además llegaron a la conclusión de que la clave para salir se escondía en el mundo humano. Por consiguiente, como un jugador de ajedrez, hicieron su movimiento. El tipo de movimiento que funciona como una doble amenaza, que no permite al contrincante mover sus piezas con libertad, la clase de movimiento que puede ser fatal si no se le da el tratamiento adecuado. Ese movimiento, son los Urami"
"¿Los Urami?" Repitió Yusei, no esperaba escuchar de esas horribles bestias nuevamente.
"¿Así que esas cosas son creaciones de Jiongu y Jashin?" Pregunto Naruto.
"Así es. Su función principal es invadir el mundo humano, obtener poder, información y conseguir a toda costa liberar a sus creadores. En pocas palabras, representan la voluntad de mis hermanos. En este momento, me encuentro usando gran parte de mi consciencia con el fin de crear una intrincada y densa capa de dimensiones alrededor del reino del Shinigami, con esto, ninguno de ellos será capaz de teletransportarse al mundo humano. Aunque, por otro lado, también me obligan a quedarme forzosamente aquí. Algo que a la larga ha beneficiado a Jiongu y Jashin. Con mis poderes actuales, sería capaz de dejar el reino del Shinigami y mantener el laberinto de dimensiones alrededor de él. Pero de lo que no sería capaz al mismo tiempo, es de proveer a sus habitantes de chakra."
"¿A qué te refieres?"
"El chakra me temo, es algo que solo posee un cuerpo vivo. Por lo tanto, cuando las almas de los Shinobis llegan aquí, no son capaces de usar ninjutsu, a menos que alguien les suministre de chakra"
"Y tu eres ese suministro" Concluyó el pelipúrpura, entendiendo el inconveniente que significaba aquello.
"Así que, si te fueras del reino del Shinigami por tan solo unos segundos…". Dijo Naruto imaginándose todo en su cabeza.
"Las almas humanas que habitan en él se quedarían indefensas contra los Urami. Éstos, con solo tocarlos, absorberían su alma, borrando por completo su existencia"
"¿Por qué no matar a los Urami?" Se apresuró a sugerir el pelipúrpura, aunque sabía de antemano que, si no se había hecho ya, era por algo.
"Sería un desperdicio de mis poderes. Los Urami fueron engendrados por dos Dioses cuya conciencia se encontraba a su máxima capacidad y comprensión. Necesitaría las mismas condiciones para arrebatarle a los Urami el sentido de su existencia, en pocas palabras, matarlos."
"Y tu mente ya se encuentra muy ocupada" Dijo Naruto, pensando en otras posibles opciones.
"Incluso nuestro gigantesco cerebro tiene límites"
"Pero, dijiste que una vez fuiste capaz de visitar el mundo humano, el día que Naruto nació" Comentó el pelipúrpura.
"Cierto, mi padre te invocó con el Shiki Fūjin" Dijo el rubio mientras recordaba.
"Eso fue diferente. En aquella ocasión, yo era tan solo un observador, es decir, no estaba allí físicamente. Jutsus como el de Jiongu, el de Jashin y el mío, el Shiki Fūjin, todo ellos los creamos para tener un primer acercamiento con la vida humana. Todo humano que decidiera usar nuestros Jutsus, se convertía a sí mismo en un objeto de estudio del cual no solo drenábamos información, sino también energía. Y todo esto sin que el usuario se diera cuenta. A excepción de Jashin, él fue el primero que se presentó a sí mismo como una deidad y desde entonces, al jutsu se le ha dado un enfoque religioso, pero esa es otra historia. En fin, los jutsus lo único que hacen es crear un canal que conecta la mente del dios y la mente del usuario. Ese canal, siempre se huso principalmente para enviar y recibir chakra de manera instantánea.
"Entonces…¿cómo tenías pensado matarme ese día si solo eras un simple observador?"
"Al haber reunido suficiente poder, tenía pensado enviar chakra a través de ese canal mental entre la mente de tu padre y la mía. Después, durante un pequeño lapso de tiempo podría materializar ese chakra, permitiéndome interactuar en el mundo humano. Pero eso ya no es una opción, es más factible acudir a ustedes."
"Ya veo." Dijo Naruto decepcionado.
"Entonces…" Decía Yusei mientras lo meditaba con cuidado. "Este canal que crean esos Jutsus antiguos, ¿no es algo de lo que pueden aprovecharse Jiongu y Jashin también?"
"Ya lo están haciendo. Ese canal es la razón por la que se han originado todos estos problemas." El Shinigami apretó su puño derecho con fuerza, era la primera vez que mostraba su molestia. "Debo reconocer que, de alguna manera mis hermanos ya han logrado burlar la prisión de mi hermana. El canal mental fue diseñado para mantener un flujo de información, independientemente de la distancia tanto física como espacio-temporal. Y desafortunadamente, es algo que no logro anular por completo la dimensión de mi hermana. Sin embargo, lo que sí logro fue limitarla. Jiongu y Jashin no pueden enviar o recibir chakra a través del canal, lo único que pueden enviar es una mínima parte de su conciencia.
"Menos mal. No hay opción Yusei, tenemos que hacernos cargo" Dijo Naruto dirigiéndose al pelipúrpura. Éste, se encontraba al lado de él, con los brazos cruzados y una mirada más intensa de lo normal.
"¿En ese caso cómo podemos detenerlos? Es obvio que destruir los corazones no es una opción" Dijo el pelipúrpura.
"La mejor opción es Kazuto. Con él de nuestro lado, podríamos ponerle fin a este asunto fácilmente" Respondió el Shinigami.
"¿Por qué?" Pregunto el rubio.
"Aunque mis hermanos se las han arreglado para ser algo más que simples observadores, el usuario del Jiongu tiene total control sobre ellos y no existe nada que puedan hacer al respecto. Si lograran convencer a Kazuto de detener a mis hermanos, le pondríamos fin al problema en ese instante"
La revelación del Shinigami puso a ambos en un estado pensativo. El plan sonaba muy esperanzador.
"Kazuto es un hombre razonable ¿no Yusei? Seguro que accedería a ayudarnos." Pregunto el rubio.
"No lo sé Naruto-Senpai. Kazuto ha cambiado un poco desde la última vez que lo vio. Es cierto que hasta el momento ha procurado no asesinar a nadie, pero cuando llegó a la conclusión de que su muerte incrementaría nuestras posibilidades de éxito, no dudo ni un segundo en enviarme por usted." Dijo el pelipúrpura dirigiéndose a Naruto y dejándolo algo desconcertado al igual que decepcionado. "De alguna manera respeto a Kazuto e intentaré convencerlo de que nos ayude. Sin embargo, de no poder hacerlo, no tendré más opción que derrotarlo." Dijo de manera decidida, volteó entonces su mirada hacia su anfitrión. "Shinigami-San"
"¿Qué pasa?"
"Por lo que he entendido, tus hermanos son tan poderoso como el Bijū que controlan ¿o me equivoco?"
"Bueno, también son muy inteligentes, y sospecho que algo de conocimiento pudo haberse filtrado a través del canal mental del Jiongu. Por consiguiente, puede que tengan un as bajo la manga en contra del ninjutsu humano."
"Ya veo." Yusei pensaba en silencio mientras un preocupado Naruto lo miraba intrigado. "Por suerte, también soy usuario de Senjutsu. Acláreme de nuevo esta duda Shinigami-San, pero por lo que he entendido, puede que el Senjutsu sea lo más efectivo contra Jiongu y Jashin."
"Así es, la energía natural sería la mejor forma de luchar contra ellos."
"Espera Yusei, ¿qué piensas hacer? No me digas que…"
"Usted escuchó al Shinigami, tenemos que actuar rápido."
"¿Y cómo piensas hacerlo Kumorizora Yusei?"
"Jitsu está atacando Konoha en este momento"
"¿Qué has dicho?" Pregunto el rubio, la noticia le había significado una gran sorpresa.
"Lo siento, era parte del plan provocarlo para que saliera de la aldea. Así, mientras usted peleaba conmigo, Jitsu aprovechaba para atacar Konoha. Y aunque pensé que lo más probable es que se debiera a sus hijos, me dio la impresión de que tramaban otra cosa." Yusei se detuvo mientras apretaba la quijada.
"¿Qué estás diciendo?" Dijo Naruto, ya palpaba la verdad por su propia cuenta.
"Por lo que nos ha revelado el Shinigami…"
Naruto golpeo con fuerza el escritorio del Shinigami antes de que Yusei pudiera terminar su frase.
"¡Maldición!" Gritó Naruto exasperado. "Ya no tendría sentido ir por Sharin y Senkō, ellos han ido por Hinata"
Yusei se apresuró a tocar el hombro del rubio antes de que dijera cualquier otra cosa.
"No dejaré que le hagan daño. Le prometo que haré todo lo que este en mi poder para poner a salvo a Hinata."
"Cuento contigo Yusei" Dijo el rubio tocando la mano que el pelipúrpura había puesto en su hombro.
Yusei asintió con la cabeza y prosiguió "En estos momentos, Yujin ya debió haberse percatado de que mi presencia fue borrada por completo en el mundo humano. Esa es la señal para ellos, de que he triunfado, y ahora intentará traerme de regreso."
"¿Pero, el cerco de dimensiones se lo permitirá?" Pregunto el rubio preocupado.
"Le será muy difícil, más no imposible. El cerco de dimensiones que he puesto es imposible de burlar solo cuando no se tiene un faro." Dijo el Shinigami.
"¿Un faro?" Dijo Yusei.
"Con faro me refiero a algo que mantenga un enlace o un rastro con el lugar al que se quiere acceder. En este caso, Yusei es el faro ya que debe llevar consigo la marca del Hiraishin ¿no es así?" Dijo el Shinagami.
"Así es" Asintió el pelipúrúra. "Aunque lo que verdaderamente me preocupa es usted Naruto-San. ¿Cómo logaremos sacarlo de aquí?"
"No pensé en eso a detalle" Decía el Shinigami, pensativo. "Ciertamente podría hacerlo, pero me vería obligado a levantar el cerco y aunque fuera solo por un instante…"
"No se preocupen, eso está solucionado" Dijo Naruto al interrumpir al Shinigami. Lucía bastante despreocupado.
"¿De qué está hablando?" Pregunto Yusei.
"Ya basta con eso del 'usted', ya de por sí con Naruto-Senpai me siento extraño"
Yusei se sonrojó por un momento. "Entonces Senpai, ¿cómo piensas salir de aquí?"
"Hay alguien que podría venir por mí, estoy seguro de que es posible"
"¿Quién?"
"Mi hijo, Senkō"
