Antes de impresionarse, Yusei se preguntó por un momento porqué uno de sus Kage Bunshin actuaba de manera tan extraña. Pero aquel no era uno de sus clones, llevaba puesto el abrigo blanco de Jitsu, y él, el abrigo blanco del Hokage. Fue entonces que la impresión finalmente se trazó en la gesticulación del rostro al mismo tiempo que se hacía sentir en sus entrañas.
"Yu…¿Yusei? Pero…esto…es" Azumi giraba su cabeza constantemente para ver al Kumorizora Yusei con el que había estado luchando y al Kumorizora Yusei que se acercaba por detrás de ella.
"No dudes Azumi, yo soy el verdadero. ¿Crees que yo sería capaz de pelearme con una muchacha tan hermosa como tú? Ven y dame un abrazo por este reencuentro tan roma…aghhh" Gritó el recién llegado Kumorizora Yusei mientras Azumi lo golpeaba en la boca del estómago antes de que la abrasase por detrás.
"Definitivamente eres el verdadero" Dijo Azumi, quien detrás de su rostro ofendido escondía una sensación de alivio. El Yusei que conocía ella era un pervertido y resultaba que después de todo no los había traicionado. Quien se encontraba peleando frente a ella debía ser el impostor. "¿Qué está pasando Yusei? ¿qué estoy haciendo peleando con alguien que tiene tu apariencia y habilidades?" Dijo pasando a un rostro de seriedad.
"Es una larga historia. Te la contaré luego cariño. Por el momento, no bajes la guardia, el impostor es igual de poderoso que yo" Respondió el recién llegado.
El Yusei con el abrigo del Hokage se había quedado sin habla. Aquel impostor actuaba como él, hablaba como él, se movía como él. Y había llegado tan de repente, le costaba trabajo procesar lo que sucedía. "Yo no soy un impostor" Dijo el pelipúrpura sin sonar muy convencido, aún estaba impresionado por lo que sucedía. Si quería germinar una pizca de duda en Uzumaki Azumi, no lo había logrado en lo absoluto.
"¿Qué hacemos?" Susurro la pelirroja al Yusei que recién había parecido.
"Rescata a tu hermano y a los demás de los clones del impostor, mientras yo me encargó de él"
"Ok" Dijo Azumi con una mirada decidida que sacó al Yusei sorprendido de su trance.
"Esto es una pelea" Pensó el pelipúrpura del abrigo de hokage. "Haz lo que viniste a hacer" Este le ordenó a sus clones que huyeran con los miembros de Jitsu y con Hinata. Azumi se abalanzaba hacia ellos con velocidad mientras se deslizaba sobre la tierra como patinadora profesional.
El Yusei del abrigo de Jitsu realizo unos sellos de manos rápidamente, sellos que el otro conocía a la perfección. Yusei de Jitsu levantó la cabeza y expulsó una gran cantidad de llamas hacia la parte más alta del cenote.
"Solo alguien con mucho chakra puede hacer esa técnica, solo yo puedo hacer esa técnica" Dijo el otro sin poder creer lo que pasaba frente a sus ojos.
"¡Katon: Taiyō keikan!(Estilo de fuego: Paisaje solar)" Del techo que ahora estaba completamente cubierto de fuego, salió la cabeza gigante de un dragón que se dirigía en picada amenazante hacia el Yusei de la alianza.
"Maldición" Dijo el pelipúrpura mientras usaba gran parte de su chakra para crear manos gigantes de chakra que sujetaran la cabeza del dragón.
Tan pronto llevó a cabo su ataque, el Yusei recién llegado emprendió carrera hacia otro lado.
"¿A dónde va con tanta prisa?" Pensó realmente extrañado. Y sintió la misma urgencia de contrarestar el ataque e ir tras él, sin embargo, cuando intentó corromper la técnica del adversario pudo sentir que algo andaba mal. La cabeza de fuego del Dragon no cedía, no se dejaba corromper. "Lo puedo sentir, mi chakra no puede corromper las particulas de chakra de la técnica, el efecto se anula porque él tambien es usuario del Oshoku no jutsu" Se encontraba muy presionado, concentrado en que sus clones escaparan de Azumi y esperando que los Fukitsu Jinchūriki se encontraran inconscientes aún. Fue entonces que sintió un vació en la boca del estómago. "Si ese maldito tiene realmente mis habilidades…entonces…" Pensaba Yusei poniendo un rostro serio y presionado. Pensó: "Es una medida acémila, pero no se me ocurre otra forma de quitarme de encima mi propia técnica de rango S" Las púpilas de sus ojos adquirieron una forma alargada, como los de una salamandra, y mientras las manos de chakra contenían al dragón de fuego que quería devorarlo, con su mano derecha, comenzó a formar una esfera de un púrpura translúcido que parecía palpitar de forma amenazante, mientras una especie de ondulaciones se trazaban periódicamente en su superficie. Era aproximadamente del tamaño de un Rasengan, pero se trataba de la técnica más destructiva del pelipúrpura. "Senpō: Shizenmetsu (Arte sabio: Aniquilación por naturaleza)" Yusei lanzó la técnica hacia el dragón y tan pronto la esfera se encontró con él, el fuego fue extinguiéndose al paso de ésta. En unos pocos segundos las llamas habían cesado su existencia por completo. Yusei redirigió la trayectoria de su ataque hacia el impostor que continuaba corriendo hacia donde se encontraban los fukitsu Jinchūriki. "No importa si eres usuario del Oshoku no jutsu, nada puede detener esta técnica, ni siquiera Naruto pudo hacerlo" El ataque golpearía la espalda del otro Yusei, y la técnica ni siquiera tenía que tocarlo directamente, con solo estar cerca era capaz de borrar la existencia de cualquier cosa.
"Senpō: Shizenmetsu (Arte sabio: Aniquilación por naturaleza)" Antes de que la esfera se acercase más por su espalda, el Yusei impostor lanzó la propia y dos ataques cataclismos se encontraron el uno con el otro. Adhiriéndose como si se tratasen de objetos blandos y pegajosos que se absorbían el uno al otro de forma inquietante.
"Imposible" Yusei no podía creer que el impostor tambien fuese capaz de usar Senjutsu, y no solo eso, sino la técnica distintiva de su maestro, Ryōseima-sennin. Sin embargo, lo más preocupante ahora eran aquellas técnicas. No tenía idea de lo que pasaría, pero se imaginaba lo peor. Dos ataques del mismo calibre, que albergaban en su interior el lado destructivo de la vida se absorbían el uno al otro. Y con cada segundo que pasaba, aquella fusión de ataques se vislumbraba más inestable.
El Yusei impostor que acababa de realizar el ataque tampoco tenía idea de lo que pasaría, sin embargo, continuaba corriendo hacia los Fukitsu Jinchūriki, ya se encontraba a solo unos metros de llegar a ellos.
"Todos tenemos que salir de aquí" Dijo, preocupado por las intenciones del recién llegado impostor, pero no teniendo otra opción. Nunca dos Shizenmetsu habían sido lanzados uno contra otro, y no quería estar allí para presenciarlo. Emprendió la huida mientras el abrigo del séptimo se agitaba contra el viento. Al menos tenía el alivio de que Hinata y Azumi y los demás ya se encontraban lejos del peligro.
El Yusei impostor había llegado hasta Jiongu y Jashin, dándose prisa en restaurar su chakra.
"¿No se te pudo haber ocurrido algo mejor? Esa cosa es Senjutsu, si nos da estamos muertos" Agrego la máscara de Hachibi.
"Lo lamento Jiongu-sama, Jashin-sama, mi adversario había lanzado su ataque más destructivo, y yo solo he actuado según mi naturaleza, la cual es imitarlo" Agregó con un gesto avergonzado.
"Y en eso ha sido un éxito." Dijo Jashin quien rápidamente se ponía de pie. "Salgamos de aquí". Los tres individuos dejaron un destello momentáneo, huyendo a gran velocidad del epicentro de la colisión. Este finalmente colapsó y una onda expansiva se precipito rápidamente de formal radial. Había alcanzado a todos, a los clones de Yusei que huían de Azumi, a aquel que se encontraba huyendo con Hinata, al mismo Yusei y al otro impostor, a los Fukitsu Jinchūriki, a los miembros de Jitsu, a Kushina, absolutamente a todos en un radio de 2Km. Era como si la onda expansiva les hubiera arrebatado el alma.
Nunca se había sentido tan feliz, y por ello al fin comprendía porque él y sus congéneres atacaban las almas del mundo Shinigami con tanta desesperación. No solo obedecían a la voluntad de sus creadores, sino a algo más, a una concesión natural, justa y necesaria, hacerse de la pieza faltante en su lastimosa e incompleta existencia. Un alma. Todo eso le pasó por la mente al Yusei impostor cuando habría los ojos y lo primero con lo que se encontraba era un hermoso campo de flores tan diverso y de vívidos colores. Poco a poco se fue incorporando del suelo, al igual que los Fukitsu Jinchūriki que había salvado.
"¿Qué fue lo que pasó?, ¿qué es esto?" Dijo aquel que ostentaba la identidad de Jashin.
"¿Niega la verdad dos veces y qué obtienes?" Preguntó Jiongu.
"Verdad de nuevo" Respondió el Yusei impostor. "¿Quién lo diría?" Dijo mientras reía de forma singular, como si el hecho de reírse en sí fuera algo de lo cual sentirse tan agradecido.
Jiongu caminó hacia el Yusei impostor y se paró frente a él. El ente de mas de 3m le tocó el pelo, luego el rostro, le agitó sus brazos y después apoyo su alargada mano en su hombro.
"El trabajo de nuestra hermana es impecable. Si tan sólo hubiese coincidido con nosotros, tal vez y ya lo comprenderíamos todo. Pero eso ya no será posible" Jiongu retiró su mano y se dio media vuelta. "Has hecho un trabajo estupendo al haberte hecho del alma de nuestro enemigo más formidable, ahora apresurémonos y vayamos por los demás" Fue entonces que la máscara del Gobi y del Sanbi también se unieron a su grupo. Jiongu controlaba al Hachibi y al Nanabi, mientras que Jashin al Rokubi y al Gobi. Comenzaron a movilizarse rápidamente.
