Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. El argumento es parte de mi cabecita loca.


Quiero salvarte

Por GeishaPax

II

¡Qué agotadores eran los días de guardia! Y no por la gente que iba al hospital por los malestares y situaciones más tontas, sino por el mal de informes que tenían que actualizar y pasar a las computadoras que había implementado Kakashi a todos los departamentos importantes dentro de Konoha. Agradecía las innovaciones que venían con el Sexto Hokage pero, pasar pergaminos al ordenador no era lo más agradable, llevaban años sin poder terminar algunos archivos de casos importantes y serios.

Tsunade iba y venía, y eso la animaba un poco. Se veía feliz de cumplir su sueño de viajar por el mundo, sin dejar de estar al pendiente de lo que sucedía en el hospital.

Pero hoy no era un día particularmente feliz, la lluvia amenazaba con caer y ella estaba saturada en deberes.

Tenía que cubrir horas de clínica y se dirigió a la habitación en donde la esperaba un paciente. Abrió la puerta y se encontró con el Hokage.

—Eres malo inventando nombres, Nikito. — saludó Sakura mientras cerraba la puerta y empezaba a recogerse el cabello.

—Es más divertido hacer eso que decir que viene Kakashi a su revisión mensual. — respondió el peliplata desde la cama en donde esperaba sentado.

—Pues vamos a empezar, abre tu chaleco. — Sakura sacó un estetoscopio mientras el hombre hacía caso, empezó a escuchar el corazón de su maestro. —Respira profundo.

El hombre le hizo caso, empezó a respirar después de que un rayo iluminó la habitación y marcó el inicio de una gran tormenta.

—Haré ahora una revisión rápida con chakra. — señaló Sakura para que cerrará el chaleco nuevamente.

—Sakura, voy a sonar insistente pero, llevas mucho tiempo con la mirada triste. — aprovechó el Hokage para hablar con ella. —Sabes bien que respeto tus decisiones como mujer, pero realmente me tienes preocupado.

—Estoy bien, te lo prometo, tal vez el amor que ronda en el aire de la aldea hace notar un poco más a los solitarios.

—¿Y por eso pensaste en Lee antes que en Sasuke? — preguntó burlón.

—Pensaría en todos antes que en él. — respondió Sakura mientras bajaba las manos cubiertas de chakra verde a la cadera del ninja. —Si Naruto te ha dicho algo, no le hagas caso, sigue con la esperanza de que pase algo entre nosotros, pero yo no quiero.

—¿Miedo tal vez?

—No, amor propio. — respondió ella mientras sentía que las lágrimas se empezaban a formar en sus ojos.

Mucho tiempo se antepuso a su propia felicidad y se olvidó de que lo principal era cuidarse y valorarse, siempre se sintió acomplejada, inferior, débil y fea por los acontecimientos de los últimos años. Sakura tenía que florecer alguna vez, y dejando atrás lo que puede que sea un capricho, era lo mejor.

Kakashi escuchó como la respiración de la chica cambiaba y giró sobre el hombro para encontrarla con los ojos a nada de llorar y pérdida en sus pensamientos.

Giró en la cama y se puso de pie ante una confundida médico.

—Vales demasiado incluso para el mejor hombre del país del fuego. Pero eso te lo digo yo porque no soy objetivo y me he encariñado contigo. — le dijo mientras levantaba el rostro de Sakura y le limpiaba algunas lágrimas que se escaparon. —Sé que harás lo correcto.

—Y pensar que el primer día que conociste al equipo siete, dijiste que nos odiabas. — contestó mientras le dirigía una sonrisa tímida.

—Un comentario muy desatinado para el primer equipo que me robó el corazón.

Sakura soltó una risita tímida por la declaración tan tierna que acababa de soltar su ex maestro.

—Tengo que terminar de revisarte. — Sakura iba a retroceder cuando se tropezó con la rueda de la cama de atrás.

Kakashi la quiso detener pero el pie de la chica fue otro impedimento, logrando que tropezara cayendo sobre ella en la cama.

—¿No te lastimé?

—No, pero pesas. — respondió una apenada ninja.

Las miradas se cruzaron en ese momento, con una fuerza más grande que la tormenta que cubría en ese momento el hospital. Kakashi sabía lo hermosa que era Sakura, lo había percibido desde que era pequeña y la vio dejar poco a poco la apariencia de niña, cuando menos se dió cuenta, Sakura se había vuelto una mujer muy bella admirada por muchos hombres de todas las naciones. Pero al tenerla así, debajo de él, se dió cuenta de que ni para el sexto Hokage le era indiferente, por eso la molestia con ella en particular por llamarle maestro o por los títulos de respeto, por eso se molestó un poco al inicio cuando ella le dijo "hermano mayor" y por eso su molestia al escuchar la mención de darle una oportunidad a otros hombres.

Solo había una forma para descubrir si había pasado Sasuke a la historia. En un impulso un tanto idiota, se bajó la máscara ante la mirada sorprendida de su antigua alumna y la besó.

Sakura se había quedado pérdida igual en la mirada de su ex profesor, siempre pensó que era particularmente guapo e intrigante por la máscara. Pero el tenerlo fuera de una misión, tan cerca, era desconcertante, se sintió como una niña pequeña que estaba haciendo una travesura muy mala cuando vió la mano de Kakashi subir hasta la máscara y bajarla de golpe. ¡Le estaba mostrando el rostro sin pedírselo! Y no sólo eso, ese rostro ya lo conocía, era Sukea, su profesor les había mostrado el rostro en sus narices y no se dieron cuenta. Cuando iba a decirle la grata sorpresa que acababa de recibir, la sorpresa aumentó diez veces de nivel cuando sintió los labios de Kakashi sobre los suyos.

Nunca había pensado en Kakashi como una posibilidad, tal vez por su cargo actual, porque lo conocía un poco como compañero de la Hoja. En lo más profundo de su ser, como toda chica, en su momento se sintió atraída por su maestro, pero Sasuke estaba cerca de ella y eso le hacía olvidar todo eso.

Ahora lo tenía besándola tímidamente y ella no sabía qué hacer. Un impulso le hizo subir las manos y tomarlo del rostro para besarlo sin timidez.

Kakashi se sorprendió ante el acto de Sakura, ¿qué estaba pasando por la cabeza de Sakura en ese momento? Pensó que lo iba a separar y se ofendería por lo sucedido, pero para su asombro, la kunoichi era curiosa.

Kakashi se acomodó mejor y profundizó el beso con más pasión. Su lado racional estaba muriendo, estuvo a punto de bajar la mano a su cintura cuando la voz de Shizune en el pasillo les hizo separarse abruptamente.

Es una cirugía de emergencia, la necesitamos pronto.

Sakura observó a su maestro de reojo mientras se sentaba en la cama y él se subía la máscara ya estando de pie.

—Sakura yo…

—No digas nada, yo también lo propicié, "Sukea". — el tono que usó para decir el nombre del fotógrafo fue un poco resentido. —Será un secreto entre los dos. Estás bien Kakashi, sigue ejercitándote y come mejor.

Sakura se puso de pie y abrió la puerta para salir. Shizune estaba justo frente a ella, pero no percibió a Kakashi gracias a que Sakura cerró la puerta detrás de ella y siguió a Shizune.

Kakashi miraba la puerta como si algo raro hubiese salido tras de ella. Tenía que hablar con ella pero no en ese día, Sakura se quedaría hasta mañana en el hospital y sabía que no era buen momento. Regresaría mañana para disculparse por lo sucedido si era necesario, aunque él no lo lamentara ni un poco; se había sobrepasado, pero ella no parecía molesta o inconforme. Solamente frustrada por descubrir al hombre detrás del disfraz de Sukea.


La ex alumna intentó distraerse en su guardia pero realmente no estaba funcionando. Seguía sintiendo los labios palpitantes y lo que al parecer era una muestra clara de que su maestro había dejado de verla como una niña, o al menos ese beso no era para una niña. En el pasado podría verse como un crimen, pero ya era adulta, incluso alguna vez Ino le dijo que no pasaba nada si salía con alguien mayor que ella, que catorce años no eran nada, la única diferencia es que su amiga se refería a Genma y no a su antiguo maestro. El ninja era conocido por su afición a las mujeres y este mes, Sakura encabezaba la lista en el top 10 de Genma.

Se aproximaba su hora de salida y eso significaba algo seguro: Kakashi estaría esperándola en la entrada para hablar, y aunque fuese el Hokage, era capaz de estar ahí. Y no quería verlo, quería pensar, quería estar sola. No era buen momento para hablar, se había pasado de la raya. Tal vez, en su necesidad de alejar a Sasuke de su mente, había llegado demasiado lejos.

Hatake Kakashi en verdad el atraía, pero ¿eso sería suficiente para dejar de amar a Sasuke?

Sí, amaba a Sasuke, pero era diferente, no era el amor que todo le perdonaba, el amor que la cegaba. Cada vez iba desapareciendo ese sentimiento que la ataba al último Uchiha, y eso le daba miedo. ¿Sería capaz de volver a sentir algo por alguien más?, o lo que le preocupaba más ¿podría sentir algo tan grande por alguien cómo Kakashi?

—Kaede-san, ¿sabes si el Hokage tiene consulta hoy? — preguntó Sakura a su compañera mientras cerraba su ordenador.

—No, pero. — la médico meditó. — Creo que está esperando a alguien, llegó hace rato al hospital y está en la entrada, ¿a quién buscará?

—Seguro anda perdiendo el tiempo y el venir por sus vitaminas es un buen pretexto. — Sakura no quiso profundizar en el tema o alentar la curiosidad de su colega. —Me voy, ¿podrías sellar mi salida? Tengo algo urgente que hacer saliendo.

—Seguro.

Sakura agradeció y salió por el pasillo. En verdad no quería verse como una cobarde, pero no se sentía lista para hablar con él. No aún.

Giró por el pasillo de la izquierda y salió por la entrada de emergencia. No se quitó la ropa del hospital.

En el mejor de los casos, no la buscaría y sabría que deseaba tiempo para pensar. En el caso más viable, se convertiría en una persecución por toda la aldea jugando al gato y al ratón, en dónde quitarse los cascabeles sería un juego de niños.

Intentó ocultar su presencia, y salió corriendo del hospital a toda velocidad.


Las seis con dos minutos, ya habían pasado dos minutos de la salida de la pelirosa y no la veía cruzar la puerta. Sabía que no desaprovecharía la oportunidad de salir a menos que tuviesen una emergencia o cirugía. Decidido, cruzó la puerta automática y saludó a la recepcionista.

—H-hokage-sama, ¿tiene revisión hoy?

—No, busco a Sakura.

—Oh, no la he visto salir, pero enseguida le puedo decir si está en alguna cirugía. —Mikarin, la recepcionista revisaba la computadora principal. —Es extraño, esto marca que ya pasó su tarjeta y se fue, tal vez salió por atrás.

—Posiblemente, ni hablar, gracias por tu ayuda, iré a buscarla a su casa. — Kakashi se dio media vuelta y se apresuró a salir.

Esa niña había hecho un movimiento no esperado, por estar tan nervioso, no se percató cuando el chakra de Sakura desapareció. Y tampoco lo detectaba en los alrededores, era su ex alumna y muy lista, lo estaba evitando.

Hizo varios sellos e invocó a Pakkun.

—Hace mucho que no me llamabas, Kakashi.

—Tenemos una misión: buscar a Sakura.

—¿Dentro de la aldea? Suena a que estás aburrido más que una misión. — recriminó el nikken mientras comenzaba a olfatear. —Casi no la huelo, cambió de jabón… es muy ligero el aroma en el interior del hospital y también afuera.

—Llévame hacia donde se encuentra. — pidió Kakashi mientras seguía al perro. —Con que quieres jugar, Sakura.


La ninja dejó su ropa en el buzón de la casa y siguió por los techos. Seguramente parecía un joven Naruto que huye de alguna travesura, pero realmente quería estar lejos, ya se había topado con Iruka en el camino, diciéndole que Kakashi la estaba buscando.

Sabía que su maestro cuando se proponía algo que le importaba, podía ser demasiado persistente, pero nunca creyó ser un posible motivo para que empezara a movilizarse por la aldea en su búsqueda para confrontarse por lo sucedido la noche anterior. Internamente se quería golpear, pero esa voz oscura en su interior estaba festejando con fanfarrias.

Corrió a gran velocidad hasta llegar a la cabeza de piedra de Sarutobi. Un poco lejos de todos, pero el aroma se perdería.

—Esto no es muy maduro, Sakura.

La voz de Kakashi se escuchó detrás de ella, casi pudo sentir su aliento en la nuca.

—Sería madura si fueses paciente y me dejaras pensar un poco sobre lo que pasó.

Sakura avanzó hasta el borde de la escultura y se dejó caer. Kakashi sonrió, no se había percatado del clon.

La kunoichi miraba su objetivo, caería en unos arbustos cerca del parque. De repente una mano la tomó del brazo y la jaló contra el pecho de alguien. En un hábil movimiento, giraron antes de impactar en las hojas. Sakura escuchaba el corazón acelerado de su mentor.

—Me hiciste sudar, en definitiva tengo que salir de ese despacho en cuanto Naruto esté listo.

—Tuviste tiempo para poder pensar, yo no. — Sakura interrumpió. —¿Por qué no me dejas encontrar una buena disculpa?

Kakashi sintió como Sakura se rendía y empezaba a sollozar.

—Ningún hombre en el mundo, ni siquiera el Hokage merece ser culpable de tus lágrimas. — la abrazó al fin y no se movió. —Te presioné demasiado y mereces una disculpa, en verdad creí que Sasuke…

—¡Qué no es por Sasuke! — dijo en un grito ahogado en el pecho del ninja.

Kakashi ya no entendía, ¿ella no se sentía mal por ese beso?

—¿Acaso soy mala, Kakashi? — Sakura se separó al fin un poco para mirarlo con absoluta seriedad —¿Es posible sentir algo por dos hombres?

El peligris solo abrió los ojos de golpe.

—Siento dos cosas distintas por dos hombres, ¿eso me hace mala?

—Uno de los dos va a resultar herido. — respondió al fin.

—Lo sé.

—Seguro será el mayor.

—También lo sé, pero sería por mi.

—Tu nunca me herirías, Sa…

Fue callado, y los métodos no eran los más ortodoxos, le bajó la máscara de golpe y lo besó con fuerza. Era un beso desesperado, ansioso, y el más delicioso en menos de dos días.

A ese paso, el Hokage iba a ser multado por faltas a la moral en un parque familiar y tendría un gran problema con los ancianos del consejo, porque pese a que Sakura no era considerada una niña, legalmente en el País del Fuego, sería una adulta completa hasta los veintiun años. Podía manejar, podía beber, pero sus obligaciones como adulto vendrían hasta los veintiuno.

Usó su jutsu y aparecieron en la mejorada antigua casa en donde vivió con Sakumo.

Sakura abrió los ojos por la sorpresa y se separó al fin del beso. Le asombraba estar en la vivienda oficial del Hokage y le alegraba que al fin hubiese salido del departamento tan deprimente en donde vivía cuando era su capitán. Se encontraban sobre un sillón.

—Estoy rompiendo como mil reglas al hacer esto. — Kakashi interrumpió lo que sea que estuviera pensando. —No sabía lo mucho que significabas para mí antes de ese beso, y mucho menos que tenía ese sentimiento dormido muy dentro de mi.

No dijo nada, la ex alumna no esperaba algo así.

—Se que no hablo mucho, que soy un flojo, que no sabes mucho de mi, pero que también sabes más que todos; que soy mayor, que muchos no verían esto como algo sano, pero por favor, no rompas esta hermosa burbuja.

—No sé que esperas de mi, no sé que pueda ofrecerte.

—Con que puedas ofrecerme estos momentos, seré feliz. — respondió antes de volverla a abrazar. —Déjame conocerte y deja que me conozcas.

—Kakashi. — las manos que reposaban en su pecho lo rodearon correspondiendo el abrazo.

Y así se quedaron, pasaron las horas y ellos no se movieron. Kakashi sintió la respiración más tranquila en la chica, sabía que se había dormido profundamente. La cargó con rumbo a su habitación y la dejó sobre la cama.

Le besó la frente y se fue a la sala para leer un poco, sin disimular la sonrisa que se formaba en su rostro descubierto.


Escuchó ruidos a lo lejos pero no se quiso mover. De repente una voz que tarareaba lo hizo recordar que tuvo visitas en casa.

Su invitada había despertado y él se había roto prácticamente el cuello con el brazo del sofá.

Subió las escaleras y deseó por un momento ser un simple Shinobi y no tener que ir tan temprano a la oficina.

Sakura se estaba estirando perezosamente con una de sus playeras de manga larga, en calcetines largos y sin pantalones. Y al subir los brazos mostró la lencería negra que usaba. El cabello estaba aún húmedo, señal de que acababa de salir de la ducha.

Giró de golpe después de una especie de gruñido involuntario proveniente de su garganta.

Sakura soltó un grito de sorpresa.

—No era mi intención.

—D-descuida, mi uniforme se rompió un poco en los arbustos y pensé en pedirte prestado algo.

Kakashi sonrió, no la había escuchado nunca tan tímida. Hizo uso de su autocontrol o haría realidad todos los pensamientos guarrillos que empezaban a formarse con la breve imagen de la kunoichi usando solamente su playera.

—No hay ropa de mujer aquí pero en un futuro puede que la tenga…

—Vale, ya entendí, usaré mi short para salir, no presiones tanto Ho-ka-ge.

Kakashi giró para demostrarle que en ese momento el título se podía ir al diablo pero la encontró cerrando su pantalón.

—Será mejor que vaya a la ducha. — tenía que irse pronto o haría algo de lo que no sabría las consecuencias, no podía faltar hoy a la torre Hokage como para mandar al diablo sus obligaciones.

Hiashi Hyūga iría con los ancianos del clan para acordar una fecha para la próxima boda de Naruto con Hinata.


—Serás idiota, era obvia la tensión sexual entre ustedes. — soltó Ino.

Sakura había quedado en desayunar con su amiga al ser su día libre. Kakashi había insistido en que desayunaran juntos, pero el compromiso ya estaba hecho, y sabía de primera mano, que Ino se la cobraría si faltaba nuevamente.

—En verdad, soy una tonta por no haberme dado cuenta antes. — se cubrió el rostro con las manos y soltó un bufido.

—Sakura, eres afortunada y a la vez una aventurera, creo que solamente yo me lo noté, pero si Tsunade-sama o alguien más se da cuenta, estarían en un problema enorme. — señaló Ino antes de beber un poco de jugo.

—No sé ni en que me he metido… — respondió con honestidad la pelirosa.

—Frentona, al menos haz hecho las cosas bien, no es que tengan una relación pero tampoco corriste en el primer intento a su cama, eso habla bien de ti para alguien mayor. Además, aunque en tu lugar, seguramente hubiera hecho todo lo opuesto, creo que encontrarán una forma de seguir con esto. — Ino habló con una seriedad que solo era usada en momentos de crisis entre el grupo de amigas.

Sakura agradecía que al menos no se estaba tomando a juego la situación, sabían que había una especie de conflicto entre el consejo de viejos con las relaciones de menores con mayores, pero con ella la situación se agravaba por ser ex alumna-ex maestro y ahora máxima autoridad y jefe de la aldea.

—Supongo que en algún momento tendremos que definir a dónde vamos a parar, pero por ahora dejaré las cosas fluir.

—Todos hacen las cosas a su tiempo, al menos puedo decir con orgullo que en esto si le he cumplido a Asuma-sensei, te gané en el amor, lo encontré primero. — la rubia intentaba liberar la tensión en su amiga y al parecer lo logró, sintió como una bolita de papel hecha con el envoltorio de su pajilla le caía en la cara.

—Tal vez yo siempre lo tuve de frente y te gané, cerda.

Ino quería fingir indignación pero no pudo evitar reír y contagiar con la carcajada a Sakura.


—¡Pero ese día no debe ser! — exclamó Naruto apoyado por el agarre de Hinata.

—Uzumaki Naruto, tienes que comprender que no podemos hacerlo otro día, si lo aplazamos, tendría que ser muchos meses después de la ceremonia tributo a los ancestros Hyūga, no podemos cambiar las tradiciones. — el abuelo de Hinata estaba siendo firme y parecía no cambiar de parecer.

—Hinata-sama, las tradiciones marcan el ritual hacía el sol, es un honor que nuestro apellido… —Hoheto Hyūga iba a dar nuevamente el discurso del origen de su nombre cuando Hinata lo calló.

—Creo que el Hokage y sus ayudantes ya se aprendieron la historia del clan con sus atinadas observaciones. — Hinata se sintió poderosa al ver la reacción del ayudante de su padre— entonces ¿por qué no nos permiten casarnos antes?

—Hinata, Naruto. — fue el turno de Kakashi para hablar. — aunque quisiéramos adelantar su boda, deben entender la importancia de su enlace, Naruto es el héroe de la cuarta guerra, por relaciones diplomáticas entre naciones respetaremos hacerlo lo más familiar que se pueda, pero no podemos evitar a algunos invitados de alto rango.

—Debemos pensar en sus agendas también y ese día aún no hay nada programado. Es importante también esto Naruto. — Shikamaru intentaba hacer razonar al ninja.

—Pero sensei… —Naruto iba a reprocharle.

—No sé me olvida que fecha es Naruto, entiendo que para ustedes sería mejor otro día. — le sonrió a Hinata también. — Pero estoy seguro de que no tendrá problema alguno con eso.

—Kakashi-sama, sabemos que para estos niños es muy importante Haruno Sakura, pero el clan está dispuesto a hablar con ella. —Hiashi habló antes de darle oportunidad a su hija, quien rodó los ojos al escuchar el discurso prefabricado de su padre — Reconocemos su trabajo por la aldea e incluso por salvar a mi hija, siempre estaremos en deuda con ella, si es necesario, nos disculparemos con ella formalmente.

—No creo que sea necesario, yo mismo me encargaré de todo. — respondió Kakashi.

—Naruto, Hinata, Sakura es una persona razonable, no la subestimen. — completó Shikamaru el argumento del Hokage.

Hinata y Naruto no pudieron objetar nada.


Sakura no pudo evitar reír al terminar de escuchar el relato de Kakashi en aquella cafetería cercana a Ichiraku.

—No le veo lo gracioso, estuvimos por dos horas escuchando al viejo Hyūga y la importancia del clan. — dijo Kakashi frunciendo el ceño.

—No es eso, ahora entiendo la actitud de Hinata. — contestó la pelirosa aún riendo. — me encontró antes que Naruto y no dejaba de disculparse, no dejaba de hacer reverencias. Naruto la detuvo antes de que me quisiera besar los pies, aunque prometió que iríamos a cenar al restaurante más caro de la ciudad, después fueron llamados por el clan Hyūga nuevamente. No terminaron de explicarme que estaba pasando.

—Entre los viejos, el líder del clan y tus amigos, Shikamaru y yo estuvimos en una situación difícil.

—Por mi no hay problema, no es que tuviera planes de fiesta ese día…

—Es tu cumpleaños, Naruto lo hizo porque eres su amiga, entiéndelo. — interrumpió el ninja copia.

—Gracias por la preocupación. — contestó la mujer apenada, sabía que las palabras de su ex maestro venían con doble significado, no solamente Naruto, Hinata o Shikamaru estaban preocupados, Kakashi siempre fue el primero en felicitarla. Desde que formaron el equipo siete, dada año en la mañana de ese día encontraba un ramo de flores de cerezo en su ventana, hasta que un día descubrió al jōnin salir por la ventana.

—Al menos me siento aliviado de que no hayas destruido el lugar. — bromeó el Rokudaime.

—No lo destruiré si me prometes que no voy a encontrar a todo el clan frente a mi casa pidiendo disculpas. — respondió Sakura con una sonrisa.

—Hablaré con ellos para decirles que Haruno Sakura, jōnin médico, nueva princesa de las babosas, nueva Sannin legendaria y futura novia del Rokudaime Hokage acepta las disculpas de buena fe.

—No creo que sea buena idea hablar de "eso" precisamente aquí, Kakashi…

—¿Qué es lo que quieres entonces?

—Vivir lo que tengamos que vivir sin ponerle nombre, no hasta que pueda vivir sin fantasmas. ¿Es egoísta?

—No, me parece razonable. — Kakashi sonrió bajo la máscara.

La lógica de Sakura a veces lo desconcertaba, pero lo que dijo era cierto. No quería lastimarlo y tampoco estaba negándose a una oportunidad con él, quería que las cosas se dieran solas y sin presiones externas.

Un ruido ajeno sonó en el chaleco de Kakashi. Sakura lo miró extrañada.

—Shikamaru me dio un localizador, tengo que irme. — respondió el ninja al ver el mensaje en el aparato. —Te veré en…

—Sakura-san. — Lee entró en el lugar —ah, Kakashi-sama, Shikamaru mandó a llamar a Sakura-san.

—Entonces vamos juntos, supongo que por la misma situación fuimos llamados. — Kakashi dejó el dinero sobre la mesa y se puso de pie seguido de la kunoichi.

—Espero que no sea por el tema de los Hyūga, sensei. — dijo Sakura mientras observaba de reojo a Lee.

—Hmm.

Sakura sonrió, sabía que le molestó que le llamara así, pero era necesario.

El motivo realmente era diferente, una emergencia en la aldea del sonido que requería ayuda médica. Unos cuantos días de ausencia de Sakura, para terminar con el poco buen humor que le quedaba a Kakashi.

Continuará.


Yo!

Hola a todos, vuelvo en menos tiempo de lo esperado. La verdad desde el viernes en la tarde (horario de México) he pasado un momento muy difícil y el escribir fue lo que me ha ayudado a distraerme del día tan horrible. A veces es difícil despedirse de las personas que se van antes que nosotros, y pesa más al ser gente joven.

En fin.

No quiero hablar de tristezas. Quiero darles las gracias a todos los que me comentaron el primer capítulo, como dije anteriormente, soy nueva en este fandom y no esperaba respuesta tan pronta.

Sé que la historia entre estos muchachos se ve muy rápida, pero el título del fic lo dice, quiere salvarla, ¿de qué? Bueno, esa es la sorpresa, cuando las cosas se vean jodidas, se verán peor.

Sí, me gusta ver el mundo arder y a todos sufrir. De una vez, me disculpo.

Tengo una bonita página de Facebook con el mismo username de aquí, GeishaPax, ahí los mantengo al tanto de las actualizaciones, igual en Wattpad estoy con el mismo nombre.

Alguna vez experimenté lo que es el verdadero amor, lo que es no esperar nada de la otra persona, el de querer que sea feliz, un amor desinteresado en el que te preocupa la felicidad de la otra persona. El no ser egoísta y aceptar que puede estar contigo o no, y pues, bueno, de ahí sale la idea de mi visión de un amor puro y no las mam****s de Kishimoto jaja.

Acabando el comercial, yo acostumbro responder reviews:

savka: aquí estoy, continué más pronto de lo esperado.

Guest: me alegra mucho saber que te gusta la redacción, en el grupo KakaSaku Spanish voy a estar poniendo las actualizaciones (si me lo siguen permitiendo) en cuanto pueda.

Emi Green: ¡Seré linchada y quemada feliz entonces! Mucha gente sigue sin creer en ella, yo me enamoré del personaje desde el inicio porque sabía que podía tener sorpresas agradables. Eres otra lectora que me dice que le gusta mi redacción, muchas gracias. Pues antes de lo esperado, la segunda parte.

Lexia Konayev Z. W: Sasuki no, Sasuki malo, mejor chela. Claro que no la merecía. Creo que los fans KakaSaku sabemos que ese par merecía algo mejor y que nada sería mejor que no dejarlos juntos.
Chica, tu y yo pensamos igual

Sol: espero que no sientas muy acelerado el como se dan las cosas, pero realmente me interesa que entre ellos vaya todo de forma un poco veloz para lo que viene.

Bruna Balbino: muchas gracias Bruna, a base de tantos años en FF he intentado mejorar y aquí vienen los resultados, espero darles cada día algo mejor.

Murasaki: es complejo poder describir los sentimientos y la forma de pensar de un personaje, últimamente he pensado lo que sería realmente lo más lógico entre Sakura y Sasuke y voilà, creo que una buena mujer pensaría en avanzar, realmente deseo eso en Sakura y en el solitario Kakashi. En efecto, ya siente algo pero se dieron cuenta en este capítulo. Si así viene el segundo, mejor ni te digo lo que planeo. Por supuesto que hay preocupación, pero es de un amor bonito.

Les mando un beso a todos y les agradezco sus palabras, si tiene algún comentario o sugerencia, adelante, soy del club de recibir la mayor retroalimentación en cuanto a todo.

Nos leemos el próximo capítulo.

Ricardo, dónde se que estés… te amo amigo, nos veremos en menos de lo que se pueda contar en tiempo y universo.