Día cuatro

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Promp: Sexo semipúblico

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Me tuve que saltar el día tres porque no me salió nada, y me llegue a atrasar con el resto de días, así que ya que, tengo que ponerme al día XD

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Katsuki gruñó mientras seguía subiendo la pendiente, tras él, Kirishima se quejaba de lo agotado que estaba. Tras de Kirishima, Mina y Kaminari estaban casi colgados de Sero para que los ayudara a subir.

—¿Por qué vine con todos estos idiotas? —preguntó Bakugō. Kirishima le dio una sonrisa cuando llegó a su lado, no había escuchado.

—Porque son tus amigos, y aunque no lo demuestres, ellos saben que los quieres —le respondió el pelirrojo y Katsuki rodó los ojos.

—Sí los quiero… los quiero tirar por el acantilado —Kirishima rió a su lado, embelesando a Bakugō con esa hermosa risa.

—Tenemos la cinta de Sero para sostenernos —dijo Mina llegando a su lado. Katsuki notó con una risa que tanto Mina como Kaminari estaban atados a la cintura con la cinta del pelinegro para que no se quedarán atrás.

—Parecen niños de guardería que hay que llevar atados para que no se pierdan.

—Bueno, Kaminari lo necesita —argumentó Sero—. Ya sabes que no tiene orientación.

—¡Oigan! —exclamó el rubio.

Katsuki miró la cima, estaban cerca.

—Estamos a una hora de la cima —comentó—. Tomen agua, coman dulce que seguiremos sin parar. Allá acamparemos.

—¡Sí, señor! —exclamaron sus amigos. A su lado, Kirishima bebió de su botella y se la ofreció. Katsuki la aceptó sin dudar bebiendo de la misma boquilla de la cual su novio había bebido.

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Cuando llegaron a la cima, se tardaron media hora más de lo esperado y ya estaba bajando el sol. Habían tenido que colocar las carpas corriendo y encender la fogata. Cenaron las latas de frijoles y se quedaron sentados hablando mientras la noche les caía más encima.

—Hay dos carpas para tres personas —comentó Katsuki metiendo más leña en el fuego, el aire frío de la montaña les estaba calando los huesos ya—, Kirishima y yo dormiremos en una y ustedes tres en la otra —ninguno cuestionó nada, tan solo le lanzaron una mirada que Katsuki decidió ignorar pero Kirishima se sonrojó un poco.

La verdad es que el pelirrojo no esperaba más que acurrucarse con su novio en la carpa, compartir el calor… pero su había alguna posiblidad…

No.

No la había.

Decidió ignorar las miradas de sus amigos y el calor en su estómago que se iría a su entrepierna si pensaba más en aquello.

Bakugō apagó la fogata, dando a entender que era hora de dormir y decidieron entrar a las carpas.

—No griten mucho —pidió Kaminari—. No queremos saber cuándo tienen sexo —Kirishima se sonrojó aún más y Bakugō le gritó haciendo pequeñas explosiones. Kaminari solo rió para entrar en la carpa.

Kirishima entró a la suya junto a Bakugō quitándose los zapatos afuera. Cerró la carpa y se acostó obre la colchoneta. Bakugō se quitó la camiseta y Kirishima pudo contemplar la fuerte espalda de su novio. Estiró las manos y tocó con sus dedos aquella espalda. Katsuki se tensó y luego tembló ante el suave toque del chico.

Se dio la vuelta y se situó sobre el muchacho con una sonrisa malévola. Abrió las piernas de Kirishima para quedar entre ellas y bajó para besarlo fuertemente en la boca.

Kirishima se sumergió en aquel beso, pasando sus manos por la suave espalda mientras los dientes de Katsuki se clavaban en sus labios y sus manos se enredaban en su cabello caído.

Soltó un gemido cuando pudo sentir la dureza de Katsuki en su entrepierna. Debía admitir que le excitaba hacerlo en aquel lugar, tan cerca de sus amigos por la adrenalina de ser pillados.

Katsuki volvió a rozarse, las fuerzas dolían, y Kirishima solo quería liberarse.

—¿Sí quieres hacerlo aquí? —le preguntó el rubio y Kirishima asintió.

—Sí —respondió. Bakugō se levantó un poco y le acarició las abdominales mientras le levantaba poco a poco la camisa. El calor se estaba instalando en el lugar y Kirishima ansiaba quitarse la ropa. Levantó los brazos y Bakugō pasó la camiseta por ellos quitándola y observando los músculos que Kirishima tenía. Le encantaba acariciarlos, tocarlos y contemplarlos como si fuera la primera vez.

Bakugō bajó su boca y apretó con los dientes un pezón provocando que Kirishima se mordiera el labio, sus filosos dientes clavándose en su boca. Soltó un ruidito provocando que el miembro de Katsuki vibrara de excitación.

Bakugō tomó la cinturilla del pantalón de chándal de Kirishima y lo bajó de un solo junto con el bóxer liberando su excitación.

—Katsu… —gimió Kirishima y Bakugō, con tal de hacer las cosas más excitantes, le tapó la boca.

—Despertarás a los idiotas —le comentó a su novio. Kirishima le lanzó una mirada roja llena de reproche, luego sus ojos volaron hacia arriba y su espalda de arqueó cuando la mano de Bakugō lo acarició.

El rubio apretó más su mano en la boca de Kirishima conteniendo sus gemidos, el chico era bastante ruidoso en la cama. Lo soltó un momento y tomó la botellita de lubricante. Soltó la mano de la boca del muchacho y agarró la botella para aplicarla en sus dedos y comenzar a trabajar. Metió la mano que no tenía lubricante en la boca de Kirishima, sintiendo la amenaza de los dientes de tiburón en sus dedos y su otra mano comenzó a abrirlo.

Primero un dedo, y Kirishima se comenzó a retorcer. Luego un segundo y el pelirrojo movía sus caderas y soltaba ruidos complacidos amortiguados por los dedos en su boca. Un tercer dedo y Katsuki siseó cuando sintió las largas uñas de Eijirō enterrandose en la piel de sus hombros.

La saliva salía por las comisuras de la boca de Kirishima mientras Bakugō aún mantenía sus dedos en la boca y los otros dedos dentro de él. Kirishima sentía que podía tocar el cielo nada más con ese toque, con Bakugō empujando sus dedos en su próstata.

Sacó sus dedos de ambos lugares del pelirrojo y se quitó rápidamente los pantalones. Kirishima se retorció un poco observando a su novio desnudarse y abrió más las piernas. Bakugō se echó lubricante en su miembro y se recostó sobre Kirishima. Tapó la boca del muchacho y se alineó con su entrada.

Kirishima se retorció cuando entró.

Quiso gritar de placer, pero la mano sobre su boca lo evitaba. Las embestidas de Bakugō eran fuertes y rápidas provocando que la quemazón en su cuerpo se extendiera más rápido. Enterró las uñas en la fuerte espalda de Bakugō y cada embestida provocaba Kirishima rasguñara.

Sus ojos se llenaron de lágrimas de placer, se sentía lleno, feliz y el estar restringido de gritar le excitaba aún más. Bakugō le hizo levantar la cabeza dejando al descubierto su cuello y chupó fuerte en el lugar. Provocando que Kirishima vibrara aún más de placer. Podia sentir la cabeza del pene de Bakugō golpear su punto dulce y su pene entre los dos cuerpos siendo rozado.

Se iba a venir y Bakugō se dio cuenta porque le quitó la mano de la boca y le besó en el momento en que el orgasmo le abrumó. Kirishima gimió en aquel beso, sus uñas se enterraron aún más en la espalda de Bakugō mientras las manos de Bakugō lo tomaban de las nalgas, siguiendo embistiendo a través de su orgasmo hasta que él llegó también.

Luego que el orgasmo de Katsuki acabara, recordaron que tenían que respirar y separaron sus bocas. Kirishima siseó cuando sintió a Bakugō salir suavemente y jadeó cuando el chico le acarició el estómago sucio de semen.

Se sentía agotado y quería dormir.

Bakugō le pasó una caja de pañuelos y Kirishima se limpió mientras que Bakugō se limpiaba también y se colocaba nuevamente la ropa. Kirishima también se cambió y se recostó. Bakugō se acostó a su lado y besó su mandíbula provocando que Kirishima riera.

—Nunca pensé en tener sexo en una montaña —comentó el pelirrojo. Bakugō soltó una risa.

—Te acostumbrarás —le respondió provocando que Kirishima sonriera.

—¡O sea, que vendremos más!

—Solo contigo. Ahora duerme, tenemos cuatro horas para despertar.

Kirishima se acomodó más en Bakugō, acurrucándose junto a él. Se quedaron dormidos rápidamente.

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Al día siguiente, durante el desayuno antes de irse de pesca al lago, sus amigos los quedaron mirando con una sonrisa, sabiendo claramente lo que habían hecho la noche anterior aunque no hubieran escuchado nada.

Kirishima agradeció que no lo mencionaran.


Nota: como dije allá arriba, tuve que volarme el tercer día porque no supe que hacer y ya me había atrasado tres días! Así que ahorita me pondré a escribir el resto de días que me faltan. Este me encantó.

Espero que a ustedes les haya gustó :3

My Hero Academia © Kōhei Horikoshi