Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. El argumento es parte de mi cabecita loca.


Quiero salvarte

Por GeishaPax

VII: Sarada

Un poco de tristeza es el sentimiento que tuvo Gaara al conocer el relato de lo que le había sucedido a Sakura en esa misión y el saber que estaba esperando un hijo de Uchiha Sasuke.

No habían pasado muchos días desde que llevó el antídoto a Konoha cuando la ninja le dio una respuesta: iría a empezar el hospital en esa aldea también. No opuso resistencia cuando Sasuke Uchiha escoltó a la chica y tampoco se le prohibió la entrada a la aldea para visitar a Sakura en la residencia oficial del Kazekage.

Gaara no podía mentirse, le interesaba un poco la pelirrosa. Con el paso del tiempo se había convertido en una hermosa mujer y bastante enigmática.

Cuando supo del embarazo de la Kunoichi fue un día que se desvaneció antes de la hora de la cena; si no hubiese sido por su arena, la ninja hubiera caído en el suelo empedrado del patio. Sakura ese día se quebró y les contó la situación al Kazekage y sus hermanos, omitiendo por supuesto cuál era el otro hombre por el que se debatía su corazón. Temari ahora entendía el porque del repentino interés de Shikamaru por saber del estado de la médico. Sakura pidió que no se dieran muchos detalles de ella solamente que se encontraba bien.

La rubia sospechaba los motivos de su petición, pero algo le hizo dejar el tema de lado: su propio embarazo.

Otra gran sorpresa para todos, Temari había salido a una misión de escolta en donde se encontró a Shikamaru, una cosa dio a la otra y a los tres meses de la estancia de Sakura, ya tenía una paciente nueva bajo supervisión hasta que el padre fue en la búsqueda por una atenta carta de Gaara exigiendo se hiciera responsable.

Y el flojo de Shikamaru lo hizo.

En una ceremonia bastante rápida, se unieron por la vía legal los dos ninjas. Sakura había estado un poco delicada por un resfriado, estuvo en cama esos días, por lo que no asistió a la ceremonia. Kakashi también estuvo presente pero se les dijo lo mismo que a todos, tampoco hizo más por intentar ver a la ninja.

Sakura había sido muy clara en que maestro y alumno estaban pasando por una rencilla, nadie la contradijo, no querían alterar a una mujer embarazada.

Sasuke iba y venía con mayor frecuencia, hasta que al parecer algo inquietante le hizo quedarse una semana y después partir con la pelirrosa.


Tiempo después.

Kakashi estaba de pie junto a la ventana de la oficina. Siempre estaba al pendiente de alguna carta o noticia, la fecha del parto de Sakura estaba próxima, solo quedaba un mes.

No habían tenido novedades de la aldea de la Arena por mucho tiempo, y cuando mandó a Shikamaru para investigar cómo iba la construcción del hospital para niños huérfanos por la guerra, regresó con la noticia de que Sakura y Sasuke ya habían partido de Sunagakure hace tres meses.

Incluso cuando fue en visita diplomática con Gaara, aprovechó para investigar los pormenores.

Al parecer algo sucedió en la misión de Sasuke, no sabemos qué. Insistí a Sakura para que se quedara en la aldea y que tendría los servicios médicos completos, pero rechazó la idea rotundamente.

La respuesta de Gaara lo dejó aún más inquieto. Mandó a los ninken en su búsqueda, al menos para saber la ubicación pero fue inútil. Sasuke y Sakura estaban demasiado lejos.

Sin contar con la aparición de un viejo fantasma del pasado: Hanare.

La ninja estaría una temporada nuevamente en la aldea, escondida y en calidad encubierta. En el pasado la hizo pasar por muerta, actualmente trabajaba con un grupo de músicos y artistas itinerantes que cuidaban con recelo a un miembro del equipo que había sido atacado.


Sakura estaba demasiado sensible, llevaban días moviéndose entre guaridas. Sasuke había llamado a Karin para acompañarlos y aún no entendía muy bien la razón. Habían hecho otra pausa, Sakura se sentó como pudo en un tronco mientras meditaba en la opción de volver a Suna o ir a Konoha. El embarazo empezaba a disminuir su ritmo y no quería una sorpresa extra.

Ese tiempo lejos de la aldea esperaba fuese el suficiente para que Tsunade y Kakashi hubieran arreglado los por menores con el consejo para que no volviese a suceder alguna situación problemática como la que se había desatado meses atrás con ella. También deberían discutir sobre las medidas de seguridad que se tomarían al tener un dōjutsu de esa índole en la aldea. Sasuke sabía que había peligro latente si Sakura seguía en la aldea, ya habían atacado Konoha en el pasado por el hecho de ser un Uchiha, de ahí la necesidad de irse un tiempo y que el embarazo de Sakura también fuese un asunto ultra secreto.

El consejo sabría de la existencia de un Uchiha nuevo hasta que ella estuviera a punto de dar a luz en la casa de seguridad que designaría el Rokudaime. Ahora estaba como en las últimas semanas con ligeras molestias y esperando.

—Ten, debes estar hidratada.

La mano de Karin con la botella de agua le hizo volver a la realidad. Sasuke no se encontraba muy lejos así que eso le dio la oportunidad para hablar con la pelirroja.

—¿No es difícil para ti?

—¿Qué cosa Sakura?

—Esto, yo, Sasuke…

—No lo es. — respondió mientras se sentaba junto a ella. —Siempre me preocupé por la felicidad de Sasuke, y desde que nos vimos en ese puente, sabía que yo no era la indicada para él.

—Ninguna de las dos lo éramos. — afirmó la pelirrosa mientras cerraba la botella de agua.

—Sakura, él volvió a Konoha por ti, y si estamos aquí es porque está preocupado por tu estado y por qué está niña nazca sin problemas. — Karin habló con seriedad. — Sabes que no han atacado a la aldea en mucho tiempo desde que no está ahí, incluso ahora sabemos que hay algo peor que Kaguya en algún lado…

—Esa es solo una teoría, Karin…

—Sakura, sabes de la inteligencia de Sasuke… por lo general no se equivoca.

La médico agachó la cabeza un tanto preocupada. Era cierto.

—No pongas esa cara, además para eso estoy yo, que aunque no lo creas, he aprendido a quererte y querer a ese bebé cómo su tía, por eso estoy aquí, si algo pasa yo seré la encargada de… ¿Sakura?

La mencionada tenía la cabeza agachada y temblaba ligeramente. No hacía el intento de moverse más. Sasuke volvió y miró confundido a las mujeres.

—¿Qué sucede?, ¿otra vez anda melancólica?

—Llevenme a Konoha. — habló la pelirrosa sin moverse y en un susurro.

—No creo que sea para tanto, sé que te recordé a tus amigos pero…

—Llevenme entonces a Suna…

Los antiguos miembros de Taka se miraron confundidos.

—¡Ay no!

El ruido de líquido cayendo les hizo girar de nuevo.

—¡Mierda Sasuke! Caminar tanto ha ayudado a que aceleremos la labor de parto. — Karin se acercó a la ninja para revisarla.

—¿Qué hacemos? Suna está a dos días y Konoha a cinco.— exclamó Sasuke preocupado.

La mente de Karin empezó a trabajar mientras Sakura estaba intentando respirar.

—La guarida sur de Orochimaru…

—Deben estar de… — una contracción le hizo callar.

Sasuke no lo dudo y cargó como pudo a Sakura. En ese momento maldecía no haber aceptado el brazo en la aldea.

—Karin, ¿tu teléfono tiene señal?

—No tiene batería.

—Invoca al halcón y avisa que Sakura no podrá llegar a la casa de seguridad.

Karin hizo los sueños pertinentes y escribió la nota con las palabras exactas del Uchiha, mandó al ave mientras revisaba a Sakura nuevamente.

—Tenemos que llegar rápido. — algo no andaba bien, una mancha morada estaba apareciendo a un costado del vientre de Sakura.


Naruto entró como alma que llevaba el diablo a la oficina de Kakashi. Shikamaru y el Hokage lo observaron con curiosidad.

—Eh, Naruto, empieza a ser una costumbre el que no llames antes de entrar.

—Noticias de Sasuke. — soltó mientras avanzaba y dejaba la nota en el escritorio. —Un mes Kakashi, se ha adelantado un mes…

Kakashi miró a su acompañante para que saliera un momento de la oficina y quedarse con Naruto. Levantó la nota.

"Será imposible llegar a la casa de seguridad, llegaremos en cuanto sea posible a la aldea".

No había más, ni una ubicación, ni el plan, si Sakura se encontraba bien o no. Nada más. Kakashi se molestó bastante, Sasuke prefirió avisar a Naruto en vez de una autoridad directa.

—¿Debería buscarlos en modo sabio?

—No, tú debes enfocarte a tu hijo y tú mujer, estoy seguro que al saber en dónde están, irías corriendo a buscarlos.

Naruto no dijo nada e hizo caso a su antiguo maestro.

Pese a que ambos estaban ansiosos, su respuesta fue contestada nueve días después. Un equipo ANBU avisó al Hokage que Sakura Haruno venía entrando a la aldea.

Salió disparado hacía la entrada.

Lo que vio le rompió el corazón.

Karin cargaba un pequeño bulto mientras Sasuke sostenía por la cintura a una tambaleante Sakura. Semiconsciente y con un color bastante anormal blanco y ojeras.

Shizune ya se encontraba corriendo para revisar a Sakura.

—Estará bien Rokudaime. — le dijo la Uzumaki mientras veían como la llevaban a lo que era su antiguo departamento. —Fue un parto difícil, por la falta de anestesia muy doloroso, le duele todo el cuerpo y no tiene fuerza aún.

—¿Y el bebé? — preguntó aún con miedo.

—Ella está bien, Sarada es fuerte como su madre.

El ninja copia abrió de golpe los ojos.

Sarada…

Era niña y se llamaba Sarada.

Sakura había puesto en su hija el nombre de la fallecida madre de Hatake Kakashi.


Shizune aún observaba con recelo al Uchiha mientras cuidaba de la recién nacida. Sakura en verdad se sentía muy mal, no se podía sentar sin ayuda desde hace tres días. Si no es por Karin y Sasuke, cosas tan sencillas como bañarse o acostarse le serían imposibles. No pensaba ser tan intolerante al dolor y menos en recuperarse tan lentamente, pero era normal, hubo complicaciones en el parto. Una hemorragia severa que tuvo que mantener como pudo con ayuda de Karin y su chakra, sin contar que la niña no estaba acomodada.

Todo el mundo hablaba de la parte linda de ser madre pero personalmente nadie le dijo la parte desagradable, comprensible por todo lo que se tenía que pasar y tener a su hija en brazos. Nadie dijo que era más que insoportable el dolor sin bloqueo y anestesia.

Las seis horas más difíciles en su vida después de la cuarta guerra ninja.

—¡Debieron ir a un hospital! — exclamó al fin Shizune. —Pescó una infección que por milagro no la ha matado.

—Estaré bien, el byakugō…

—Entiende que tienes que evitar usarlo, puede tener efectos secundarios, puedes quedar en coma o como un vegetal. — Shizune volvió a revisar la intravenosa en donde había medicamento para ayudarle. —Y nada de alimentarla, que se salvó de contagiarse de ti.

—Entendido.

—Avisaré a Tsunade-sama, será la primera en querer volver para conocer a tu hija.

La médico salió, Karin al fin pudo hablar.

—Vaya que estaban preocupados.

—Irritante, casi despierta a Sarada. — el hombre sostenía la mano de la bebé. —Creo que tiene hambre.

Sakura sonrió levemente, era extraño. Había compartido un viaje con él, jugando al matrimonio feliz y viendo otra característica nueva en el Uchiha, pero eso no la hacía completamente feliz. Debía aceptar que era tierno y conmovedor, pero su mente aún no se hacía a la idea de que esto estuviera sucediendo con Sasuke.

—Iré a comprar algo para los siguientes días. — exclamó Karin mientras salía de la habitación, estaba extrañamente feliz con la bebé.

La pareja se observó antes de que la niña empezara a reclamar atención. El pelinegro fue hacia la maleta que había dejado Karin y sacó un biberón.

—Déjame hacerlo. — pidió Sakura desde la cama.

—Lo haré yo, apenas y puedes moverte. — habló Sasuke con determinación mientras se acomodaba junto a ella y con sus limitaciones al tener solo un brazo acomodó a la niña en sus piernas y empezó a darle de comer.

—No fui derrotada por Kaguya pero le dejó en cama un parto.

—Considero mil veces peor el parto que Kaguya, fue horrible.

Sakura rió con debilidad.

—Disculpame, me excedí desde que me recuperé del resfriado.

—Debes entender que la vida de una konoichi cambia al embarazarse, Sakura. — el Uchiha la miró con seriedad. — Supongo es difícil intentar quedarse quieta, pero tú como médico debiste prevenirlo.

—Sasuke, yo no podía saber en qué posición estaba Sarada ni las complicaciones que se presentarían, su fecha estaba programada en un mes, ya debería estar acomodada. No tenía el equipo médico para saberlo.

El hombre solo respondió con un "Hmm".

—Se que te asustamos, perdón.

—Cuando nació ella estaba tranquilo, pero después tú empezaste a empeorar y ahí tuve miedo.

Sakura abrió los ojos con sorpresa.

—Yo no me puedo ver solo cuidando a una niña mientras tengo una misión peligrosa, sería el peor padre y ninja de la historia.

La pelirrosa guardó silencio mientras observaba con tranquilidad al hombre alimentar a la bebé.

—Sabes que pronto tendré que partir, Karin puede quedarse en lo que mejoras…

—Gracias.

Un ninken observaba por la ventana lo que estaba sucediendo.


Y más pronto de lo esperado Sasuke Uchiha salió de Konohagakure después de recibir a un alterado Naruto que llevaba a su hijo en un portabebé. Un desfile de visitantes a lo largo de los siguientes días por al departamento de Sakura se hizo presente, todos aún sorprendidos por la noticia que no había salido de un grupo muy pequeño de ninjas que conocían el secreto.

Karin era celosa con los cuidados de la bebé y extrañamente era muy cercana a Sakura. Algo había sucedido en ese tiempo que los demás desconocían, pero las mujeres tenían un vínculo muy fuerte, y ese día lo descubrió el Rokudaime Hokage.

No había pasado a visitar a Sakura, no estaba de humor de lidiar con Sasuke y tenía miedo de conocer a la niña. Estaba extrañamente atemorizado e intimidado por la presencia de ese pequeño ser, ya que no sabía que sentimientos había despertado en la ninja y lo que había pasado con los padres en ese tiempo fuera de la aldea.

Pero seguía preocupado, la imagen de una Sakura tan débil y enferma no salía de su cabeza. ¿Qué había sucedido para qué terminara en esas condiciones?, y principalmente, ¿por qué le había puesto ese nombre? No sé imaginaba a Sasuke accediendo al nombre, seguramente era un secreto a medias por parte de la médico.

Dejó a un clon en la oficina y se adentró como en el pasado por la ventana. Sakura dormía tranquilamente, y le alivió verla casi como siempre, solamente unas ojeras nuevas la acompañaban.

Había leído un poco sobre el tema, los bebés al inicio requerían atenciones cada tres horas aproximadamente. Seguramente apenas y dormía.

Una cuna pequeña, improvisada estaba del otro lado de la cama.

El ninja copia se sentó a lado de la mujer y le acarició la cabeza. Sakura abrió los ojos lentamente y casi grita de la impresión.

—Antes no reaccionabas así.

—Es normal considerando que no te he visto en menos de un año y la última vez estaba desvariando por la fiebre.

—No era la fiebre, fui a recibirte. — le dijo mientras le acomodaba el cabello detrás de la oreja.

Sakura se sentó con lentitud ante el alarmado Hokage.

—Ya casi no duele, no te preocupes.

—¿Por qué no vinieron a la aldea para evitar esto?

—Estábamos a dos días de Suna, cinco de la Aldea, Sasuke-kun estaba aún agotado por el uso del rinnegan como para traerme, descubrimos que tarda cierta cantidad de días en volver a su normalidad…

—Sasuke-kun, ¿eh? — Kakashi no dejó pasar por alto el uso nuevamente del sufijo en el nombre.

—Es el padre de Sarada…

—¿Y ahora juegan a la casita feliz? — los celos en su voz ya eran demasiado obvios. —¿A qué estás jugando Sakura?, ¿por qué le pusiste ese nombre a la niña?

—Porque estoy mal, porque soy idiota y era mi forma de recordarte al tenerte lejos, aunque sé que yo soy la responsable de todo esto. — respondió con una extraña calma.

—Fui a Suna, ¿me evitaste a propósito?

—Sí y no, en verdad estaba resfriada y delicada, pero no tenía la cara para verte.

Kakashi acarició el rostro de la ninja y ella cerró los ojos, era algo que necesitaban desde hace mucho tiempo. La mujer puso la mano sobre la del ninja y él se llevó la mano a los labios para darle un beso.

Karin abrió la puerta y no fue del todo agradable encontrar al Hokage sentado en la cama y saludandola.

—Oh, Kakashi-sama, que agradable sorpresa. — dejó las bolsas de las compras sobre la mesa. — Justo hoy conocí a una chica muy agradable, Hanare-san, amiga suya del pasado.

Sakura abrió los ojos sorprendida, una de sus cualidades era su buena capacidad de memoria y aprendizaje. Hanare era una ninja de la aldea oculta de la cerradura, ninja que en el pasado el equipo siete quería emparentar con su antiguo maestro. El ninja les había dicho que había saltado de un acantilado, pero el obvio interés amoroso de la mujer sobre Kakashi era más que notorio si seguía viva y estaba en la aldea.

¡Qué estúpida! Kakashi tenía derecho a hacer su vida, y ella ilusamente pensó que al volver a la aldea pondría orden a esa extraña situación en la que estaban. Se había auto engañado, el consejo no aceptaría nunca que el Hokage estuviera con una mujer que tenía al hijo de otro.

—Ella le quiere sinceramente, Hokage-sama. — Karin terminó de derramar la gota que llenó el vaso.

—Así es, desde niños lo supimos siempre. — respondió Sakura con una sonrisa.

El peliplata observó con sorpresa a Sakura, una señal de alarma lo hizo inquietarse, no era normal que actuara así y no se creería el cuento de qué era por su reciente maternidad.

—¿Quiere conocer a Sarada?

Karin rompió un poco la extraña tensión al ir por la bebé a la cuna.

—Nunca he cargado a un bebé…

—Es fácil, sostenga la cabeza con el brazo y el cuerpecito con el otro brazo. — la mujer le puso a la niña sin darle mucho tiempo de asimilarlo. —Muy bien, ¿ve cómo no es tan difícil?

—No la dejará caer o sabe que lo mataría. — exclamó Sakura riendo.

Kakashi observó detenidamente a la niña, los ojos cerrados en un puchero que le conocía a Sakura cuando dormía con profundidad. Era tierno ver ese gesto en un ser tan pequeñito, era la segunda vez que realmente tenía a un niño en brazos si contábamos a Uzumaki Boruto. Pero había una realidad innegable.

—Sacó el color de cabello de Sasuke, yo creo que es muy posible que tenga el Sharingan. — señaló Karin mientras le acariciaba la cabeza.

Kakashi sonrió con un poco de amargura, Boruto y Sarada eran idénticos a sus padres.


Pasaron algunas semanas hasta que Karin partió de Konoha y Tsunade llegó hecha una furia con Sakura, pero al conocer a la niña, su molestia de evaporó de inmediato. Sarada estaba ganando el corazón de varios, en especial de la tía Ino y de Naruto.

Las cosas con Kakashi no iban mejor, la pelirrosa se dedicaba a esquivarlo en cuanto tenía oportunidad. No quería verlo con Hanare rondando en la aldea, sabía que estaba en la aldea resolviendo alguna situación por boca de Sai, pero también por Ino sabía que no desaprovechaba la oportunidad de acercarse al hombre en su tiempo libre.

Seguía de incapacidad afortunadamente, pero pronto volvería a trabajar en el hospital y salir a misiones. Shizune, la guardería del hospital e Ino serían sus opciones para ayudarla en cuanto regresara a las ocupaciones normales.

Ese día había llevado a su hija a revisión y a las primeras vacunas, aprovechó para hacer sus compras y dar una vuelta para ver los pocos cambios en la aldea. Incluso fue a revisar si el trámite de la nueva casa estaba listo.

Sasuke en su viaje y misiones había sido un hombre previsor, había juntado una cantidad considerable para el hogar de su hija. Sakura no se opuso a la idea, independientemente de su situación sentimental, el hogar debería ser en un futuro para Sarada. Aunque había un incremento en su salario en la cuenta bancaria, sospechaba que el aumento de Ryo era obra del peligris.

Estaba por llegar a su departamento cuando un movimiento en el suelo le hizo alarmarse. Era un temblor.

Y bastante fuerte.

Y aumentaba.

Estaba a punto de ir a una zona más segura cuando escuchó una especie de crujido y el ruido de metal doblándose le hizo ponerse en alerta. El edificio estaba por derrumbarse.

Soltó las bolsas y empezó a acumular chakra para deshacerse de los escombros y posibles objetos que pudieran lastimar a su hija cuando un chakra conocido por ella la sacó a una velocidad increíble.

Naruto la había tomado en brazos y la llevó al parque cercano en donde Hinata estaba acompañada por otro clon de sombras y calmaba a un alterado Boruto que lloraba.

—¿Estamos bajo ataque? — preguntó con seriedad la médico.

—No. — respondió Hinata. — Es un desastre natural.

—Esto es horrible. — habló el clon que dejó a Sakura en el suelo. —¿Estan bien?

Las dos mujeres asintieron.

Otros clones aparecieron con una enorme Ino embarazada, Sai, Temari y Karui.

—¿Hay bajas? — preguntó Ino horrorizada mientras observaba los últimos movimientos telúricos.

—Parece que no, pero el rescate de la gente en los escombros ahora es primordial. — contestó Sai.

—Naruto… —. Sakura llamó al rubio quien la miró con un poco de preocupación.

—Lo sé, pero Sarada…

—Estará bien. — interrumpió Hinata. —Yo me encargo.

Sakura dejó en brazos de Hinata a su hija mientras empezaba a recorrer la aldea acompañada del clon del Uzumaki.

—Sakura-san. — Rock Lee la llamó seriamente. —Tenemos un problema, te estábamos buscando, ¿estás bien?

—Sí Lee-san, gracias. — usó la goma para cabello y lo recogió en una coleta un poco alta, aún conservaba el cabello largo.

Rock Lee había encontrado a una buena mujer en la boda de Naruto, al parecer la relación se formalizó muy rápido y se encontraba a punto de ser padre.

—El hotel de Konoha está en riesgo de un derrumbe, creemos que hay heridos que podrían volverse mortales si quedan atrapados. Es uno de los más afectados.

Sakura asintió mientras algunos médicos de su antiguo equipo se reunían para explicarle el plan de rescate.

El plan era sencillo en apariencia, Sakura usaría su fuerza monumental para levantar uno de los muros caídos y un equipo formado por el clan Inozuka sacarían a la mayor cantidad de personas posibles en caso de no poder rescatar a todos. La ninja sentía adrenalina y mucho nerviosismo, era la primera en mucho tiempo que usaba su chakra así.

Acumuló la mayor cantidad de chakra mientras un grupo de médicos formaba un jutsu en conjunto para detener los muros contiguos. Kiba y un grupo de perros y gatos ninja entraron con rapidez para localizar a las víctimas atrapadas. El equipo de rescate entró a los pocos segundos para el rescate.

—Tenemos poco tiempo, si sigo aplicando más fuerza los muros se van a deshacer. — exclamó Sakura con las manos cada vez más tensas.

Poco a poco fueron sacando a los empleados del hotel, niños y algunos miembros del grupo de artistas que se quedaban ahí.

—¡Hanare! — chilló un niño hacía el interior del edificio.

—Tranquilo, mandaremos a alguien para que la saque de ahí. — respondió Kiba.

Un ligero derrumbe hizo flaquear a Sakura y sintió como un dolor agudo empezaba a crecer en el brazo izquierdo. Se había lastimado el brazo roto hace tiempo.

—Sakura. — Chōji llegó en su apoyo para detener la pared. —Hay una chica atrapada entre escombros y se ve muy mal.

La pelirrosa ya sospechaba de quién se trataba, así que siendo lo más profesional que pudo y desechando los celos, le encargó a Chōji el muro mientras entraba a la dañada estructura y localizaba a la ninja.

Todo el edificio era un desastre, temía que las tuberías del gas explotaran, y que las chispas de la instalación eléctrica provocaran un desastre.

Avanzó buscando el chakra de la ninja renegada con rapidez hasta dar con ella. Y la situación no se veía nada bien; Hanare estaba atrapada bajo una loza bastante pesada, la mujer observó a la médico y la reconoció en seguida.

—E… eres la alumna de Kakashi.

—Era Hanare-san, ahora soy médico y jōnin al servicio del Hokage. — no quería entrar en detalles y cada segundo era vital — No hable si no es necesario, es importante que guarde energía, voy a revisarla rápidamente.

Puso sus manos sobre ella con una cantidad importante de chakra para ver que estaba pasando. Estaba mal, una varilla metálica la había perforado en el estómago y la loza estaba cortando la circulación de la pierna, a ese paso la perdería.

—Hanare-san, si desea, apriete mi mano. — le ofreció la mano izquierda pese a que le dolía aún. — Esto puede doler pero necesito que sea fuerte.

Aplicó todo el chakra en su mano derecha y cortó la varilla provocando un grito en la mujer que casi le tritura el brazo.

—Se que duele pero necesito que evite moverse.

La mujer soltó a Sakura mientras intentaba calmarse, la kunoichi hizo los sellos correspondientes y mordió su pulgar derecho para invocar a Katsuyu. Una pequeña porción de la reina de las babosas apareció frente a ellas.

—Sakura-san, ¿qué está sucediendo?

—Un terremoto, necesito que ayude a las personas heridas de la aldea con su chakra Katsuyu-sama.

La babosa se quedó con ella mientras transmitía un poco de chakra en Hanare. Sakura esperó un poco en lo que empezaba a mitigar el dolor de la herida que trataría en el exterior.

—Él sufrió mucho por ti.

La voz de la castaña le hizo verla.

—No fue el único. — respondió mientras analizaba la estructura para poder levantar la placa.

—En cuánto salga de aquí y me recupere, me encargaré de patearte la cara.

Katsuyu observó a la ninja herida y su cabeza se dirigió después a Sakura. La ninja pelirrosa negó con la cabeza, sabía que la reina de las babosas podría entrar a la defensiva por la amenaza de ataque.

—Encárgate de sobrevivir y podrías hacerlo feliz. — respondió Sakura al encontrar en donde podría mover la loza. —Katsuyu-sama, ¿podría pedirle a Kiba que traiga un equipo médico con camilleros?

—Por supuesto Sakura-san, ¿notifico a la señora Tsunade? No sé encuentra muy lejos y se ha puesto en movimiento a la aldea.

—Hágalo, puede invocar a otra parte suya y curar a más heridos.

La babosa asintió mientras avanzaba a la herida de la mujer en fragmentos más pequeños.

—Sakura-san, la herida es grave… y empieza a agotarse tu reversa de chakra del Mōryōjika.

—Lo sé, no tenemos tiempo que perder.

Un grupo de shinobis entró a la bifurcación abierta por el equipo de rescate y siguió el chakra de Sakura. Llegaron con las dos mujeres y la médico levantó la loza de cemento con cuidado mientras sacaban lo más rápido y con precaución de no romper más la pierna de Hanare.

—Esto no va a durar mucho tiempo de pie, ¡en marcha! — ordenó la ninja a los médicos que avanzaban velozmente con una muy débil Hanare. —Detengan la hemorragia y si el hospital sigue intacto, a cirugía, Shizune-san les dará instrucciones.

Su brazo no se encontraba bien. Primero tendría que hacerse una revisión minuciosa, Shizune le había ordenado no usar el Byakugō no In en caso de ser necesario y ya estaba agotándose demasiado, no quería usar aún el Infūin: Kai.

Un temblor nuevamente los hizo perder el equilibrio casi para llegar a la salida en donde el ninja Akimichi aún sostenía parte de la estructura que se estaba despedazando.

Corrieron un poco pero Sakura al notar que una ninja no lo lograría, reunió chakra para quitarla del camino.

—¡Sakura-san! — gritó la genin aprendiz de médico.

—Iré por ella… — habló Chōji decidido.

—Espera. — Shino llegó corriendo antes de que se pusiera de nuevo en acción para activar su jutsu de crecimiento. —Vamos a seguir presentando secuelas en temblores más pequeños, deja que pase este y empezamos a analizar la estructura, podríamos aplastarla adentro. Mandaré un insecto para que sepamos que tan mal está la situación.


Kakashi estaba con un gran despliegue ANBU por toda la aldea, se encargó de ir primero al hospital y sacar a los enfermos de gravedad en calidad urgente. Un alivio para él fue saber que la pelirrosa ya no se encontraba ahí. Pero como el Rokudaime Hokage, ahora tenía que enfocarse en todos los habitantes y no solo en una persona por más inevitable que sea.

El crecimiento demográfico en Konohagakure se había disparado en los últimos años, el comercio, los avances tecnológicos y las atracciones hacían para los turistas también un punto de visita en parte de la primavera y verano. Y justamente estaba por iniciar el verano. El mes de mayo empezaba y la aldea no estaba en el punto más alto de visitantes.

Su vista se enfocó en el camino a un centenar de babosas que avanzaban en hileras en diferentes direcciones. Sonrió, Sakura estaba bien. O eso creía hasta que vió en el parque solamente a las ninjas en gestación y a Hinata con dos bebés.

Corrió en dirección a ellas mientras indicaba al grupo de ANBU que siguieran hacia el siguiente punto.

—¿Están bien?

—Un poco asustadas pero lo estamos, Naruto se encargó de rescatar a todas las personas más vulnerables. — señaló Temari a Ino y Karui. —Un edificio casi aplasta a Sakura y Sarada pero las sacó a tiempo.

—¿En dónde está Sakura? — preguntó buscándola con la mirada en los alrededores.

—Está sacando a un herido de gravedad en el hotel, tuvo que entrar porque era una situación urgente, nos dijo Tenten hace una media hora que trajo a un grupo de ancianos. — contestó Hinata mientras arrullaba a los niños.

Ino se acercó a ella y cargó a la Uchiha.

Kakashi estaba petrificado.

—¿Dijiste qué el hotel?

Hinata asintió preocupada, el Hokage no tuvo que decirle más para que la mujer activara el Kekkei Genkai. Con el Byakugan miró entre las la observó interrogante y ella asintió con nerviosismo.

Se alejó un poco de las mujeres para no alterarlas más en su estado. Kakashi la siguió.

—Está deteniendo la estructura con las palmas de las manos y las rodillas, usando el chakra que le queda, ya ha usado el Sello Yin… no sé qué tan buena señal sea.

—No es la mejor. — el ninja peliplata sabía que el chakra se le agotaría pronto. —¿Qué equipo está cerca del lugar?

—Uno médico y Naruto está a dos calles de ahí.

Con un gesto se alejó de ahí a toda velocidad buscando al rubio, tendrían que usar una estrategia en conjunto. Usaría el elemento tierra que aprendió cuando era Kakashi el del Sharingan mientras Naruto ayudaba a mover el edificio, algo tendrían que hacer.

Llegó al lugar mientras un desconcertado Naruto en modo sabio lo observaba.

—¿Todo bien sensei? Estás un poco alterado.

—¿No percibiste nada raro en Sakura?

Naruto se puso serio e invocó a más clones mientras se ponía en marcha con su maestro.

—Pensé que era cansancio normal, invocó a Katsuyu…

—Se derrumbó el hotel encima de ella.

—¡Le debí insistir en que se quedara!

—Era su deber, Naruto. — le dijo Kakashi mientras le ponía una mano en el hombro mientras se detenían en el lugar. —Su rápida intervención está salvando a mucha gente.

Shino y Chōji se acercaron velozmente.

—Sabemos cómo está la situación abajo de todo. — exclamó el maestro de la academia. — hay tres espacios grandes en los que puede entrar un jōnin y hacer alguna invocación, el problema es la zona en la que está Sakura.

—Tiene un brazo lastimado, en la réplica de minutos antes de deshicieron algunos muros, salvó a una aprendiz del hospital… si me hubiera esforzado más…

—Tranquilo Chōji. — Naruto lo interrumpió con media sonrisa. —Ella es fuerte.

—Kakashi-sama. — una de las miniaturas de Katsuyu se acercó con urgencia. — El chakra de Sakura está…

Las invocaciones desaparecieron de golpe.

—Mierda, sensei tenemos que entrar ahora...


Estaba perdiendo chakra con rapidez, se estaba cansando demasiado, las rodillas ya no las sentía y el brazo izquierdo dejaría de funcionales en cualquier momento. Ahí estaban las secuelas de las que tanto hablaba Shizune.

Sintió el chakra de Naruto cerca, ese bobo seguramente ya estaba buscando como sacarla. El sello empezó a desaparecer.

—No, no, no… me quedo sin fuerza.

Un mareo con una subida de color negro le invadieron la vista hasta llegar a la inconsciencia.

No sé percató que un muro de tierra apareció frente a ella y del chakra naranja en forma de garra de Kurama que la jalaba de entre los escombros.


Despertó de golpe en una camilla. Miró a su alrededor y un grupo de médicos se acercó a ella seguidos del Hokage y Shizune. A lo lejos Naruto la saludó moviendo la mano y sonriendo.

—Sakura… — la voz de Kakashi sonaba seria. — Te arriesgaste innecesariamente al no estar totalmente recuperada, tomaste decisiones que te pusieron en peligro…

Sakura suspiró, ya imaginaba lo que iba a venir como regaño por la mirada de la antigua ayudante de Tsunade.

—Pero salvaste muchas vidas y pusiste tú deber como ninja de la aldea, gracias.

—Debería volver para ayudar a los heridos… — respondió con timidez sin levantar la mirada a su superior.

—No irás. — ordenó Kakashi.

—Pero…

—¿Ya te diste cuenta de que aún no estás recuperada? — exclamó Shizune al borde de las lágrimas. —Pensamos que estarías en coma por mucho tiempo.

—Debo monitorear el estado de Hanare-san…

Kakashi negó con la cabeza, Sakura no podía creerlo, todo lo que se esforzó para salvarla y había sido en balde.

—Un coágulo en la pierna complicó todo Sakura, no sabíamos que al quitarle la placa iba a pasar esto. — la consoló Shizune.

—Shizune dio como indicación que tenías que reposar, ya has hecho demasiado por la aldea y Tsunade-sama pronto llegará. — el Rokudaime le tendió la mano para ayudarla a levantarse de la camilla.

—Confía en nosotros Sakura. — la médico se despidió para ir a atender a más heridos.

Sakura se puso de pie pero se sintió débil y mareada.

—Te tengo. —farfulló el peliplata al atraparla contra su pecho.

La médico se puso de pie después de unos segundos.

—Sube. — Kakashi se agachó y le señaló la espalda. —No me hagas rogarte, se vería muy bonito el Hokage de rodillas.

Sakura asintió y subió a la espalda de Kakashi.

—Iremos por Sarada y tus compañeras, se quedarán en mi casa, es uno de los pocos lugares que quedan de pie.

Se quedaron en silencio por varios minutos mientras Kakashi recorría la aldea a velocidad media.

—Lo siento, ella de verdad te quería. — la voz quebrada de Sakura lo descolocó.

—¿En verdad? Es una pena, no merecía morir tan joven. — contestó con sinceridad el hombre. —Aunque no era correspondida…

—Mereces ser feliz…

—Fui feliz, contigo a mi lado. — sintió las manos de la ninja aferrarse más a él. —No te vayas de nuevo.

—No lo haré, lo prometo.

En cuanto llegaron a las respectivas habitaciones que Kakashi prestó a sus invitadas, la dirigió a la habitación principal, la casa había sufrido algunos cambios y entre ellos, una habitación con algunas adaptaciones para la llegada de Sarada. Había algunos obsequios aún envueltos que se dedicaron a abrir, una cuna más grande y decente para la niña, y algunos peluches, una maleta completa con el kit de baño y cosas para los biberones.

Sakura se preguntó cuanto había investigado Kakashi sobre bebés. Se sintió realmente conmovida.

Pero no tuvo la oportunidad en el momento de agradecerlo, Ino Yamanaka entró en labor de parto en plena casa y todo se volvió un caos. Temari se quedó cuidando a los niños mientras Karui ayudaba a Sakura y Hinata, el Hokage salió en busca del futuro padre. ¡Tío qué día!

Continuará.

Yo!

Hola a todos, ya vine a romper de nuevo corazones, quiero aclarar algo del fic que parece que no quedó muy claro: Sakura no estaba en sus cinco para meterse con Sasuke, no lo hacía con plena conciencia. Ahora, siguiendo con la trama de la historia, los mocosos van a ser necesarios para llegar a la parte que le da el título a mi fic, así que se los van a leer más adelante. Casi alerta de spoiler: haré lo que creo es el inicio de Boruto con la aldea destruida y porque.

Vamo' a responder:

ryomaysakuno93: eres la primera persona que lee mi KakaSaku y se alegra de lo que ha pasado entre Sakura y Sasuke. Jajaja saludos.

Diana Negrete: muchas gracias por pasar, ya pasaré a dejar el link jaja

Un abrazo

Nessio: Tsunade sabía que tenía que evitar la quinta guerra ninja entre Naruto, Sasuke y Kakashi, quiere más a Sakura como para ponerse intensa. Además el plan inicial era matarlos cuando estuviera la ninja recuperada jajaja. Saludos.

Bruna Balbino: pues Sasuke solo quiere ser feliz, consideremos que es un pobre niño sin amor. Por eso se aferró a la única mujer que demostró interés sincero en él.

Perdón por no hacer tan largo el sufrimiento de Kakashi pero necesito avanzar en el tiempo más.
Besos

Tsuki-chan06: noooo Tsuki-chan no me lances nada, te juro que todo va a estar bien en parte, te lo prometo pero tienes que ser paciente y leerme. Los chiquillos tienen una razón de ser *coffcoffvoyacoffcoffmataralcoffcoffemo* por ejemplo, ahora todos saben que yo intento seguir el fallido canon.

Besos

Zaphyr Bell: me encanta que nadie esperaba niños emo en vez de niños peliplata. Pero les va a dar el soponcio cuando sepan lo que va a pasar, adelanto que lo siguiente no va a ser nada comparado con lo que se viene cuando los niños sean genin. Te mando un beso como la flor, con tanto amor.

Lexia Konayev Z. W: a mi tampoco me agradan los niños pero haré lo que Kishimoto debió hacer con la historia cuando salieron los primeros doce capítulos de Boruto, arreglar el cagadero jajaja y me atreveré a hacer lo que todos los KakaSaku, solo me cae bien Chōchō. Me encanta esa niña jajajaja cómo dije en el PM me pareció que aún había quedado la duda de que pasó en esa misión del diablo, era mi ejemplo de tener cuidado con lo que se consume y vivir sin drogas.

En cuanto a la actitud de Sakura, no me hubiera extrañado que lo hiciera así, esa actitud es más pasional como ella.
Kakashi realmente le dijo eso sabiendo que de todos modos la tendrían que mandar, no había nadie menos parecida a la princesa que ella. Iban a terminar convenciendola.
Prometo que Sarada va a apoyar el KakaSaku!

Un abrazo.

Jessica Ivonne: sustos que no dan gusto a mis lectores jajajaja saludos

Kari Mnjrz: ya me voy a comprar un casco para protegerme, seguro me van a amodiar. Sin Sasuke no hay intensidad, eres de las mías, te ganaste un chocolate. Se van a solucionar unas cosas, otras no tanto. Pero por algo el título, paciencia. Te mando un abrazo.

Sol: muchas gracias por pasarte, espero más comentarios. Un beso.

Recuerden que mi página de Facebook y mis perfiles Wattpad/FanFiction tienen el mismo nombre de usuario y estaré subiendo mis actualizaciones.

Nos leemos pronto.