Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto. El argumento es parte de mi cabecita loca.

ESTA ACTUALIZACIÓN ES CUMPLIENDO LO ACORDADO A LA IMAGEN DE APOYO A MEXICO CON EL TERREMOTO, KARIS MNJRZ HA IDO DOS DÍAS DE VOLUNTARIA.

VAYAN Y NO DUDEN EN APOYAR, EN VERDAD VOY A ESCRIBIR A LOS QUE DEN UN GRANITO DE APOYO.


Quiero salvarte

Por GeishaPax

VIII

Dos años transcurrieron en Konohagakure con una lentitud asombrosa. La generación de niños había crecido y las parejas al fin de habían consolidado, con la excepción de una en particular.

Había encuentros de índole no romántica ya entre ellos. La pelirrosa y el peliplata no podían negar el romance entre ellos pero al menos se mantenían al margen lo más que les era posible. Kakashi la visitaba con frecuencia y velaba por la seguridad de Sakura y Sarada a la lejanía. Por su cuenta, la mujer médico se dedicaba a la salud de los habitantes de la aldea poniendo especial atención a la vida del Hokage.

Todo iba en una calma relativa hasta que el consejo llamó a Sakura a la torre Hokage.

Una reunión urgente se había llevado a cabo, solamente estaban los ancianos y Kakashi, Shikamaru estaba en una misión urgente en el país de las olas.

—Haruno Sakura, te hemos convocado por un motivo que concierne a tu hija. —Homura Mitokado habló cuando la mujer ya se encontraba en la sala.

Sakura asintió mientras esperaba de pie alguna pista nueva sobre el motivo de la reunión.

—Hemos postergado el registro como miembro de Konoha de tu hija, sin embargo, es importante pensando en el futuro de tu hija y por seguro, que sea registrada como miembro del Clan Uchiha. — soltó Koharu Utatane. —Ya hemos llamado a Sasuke Uchiha y no debe tardar mucho en llegar a la aldea.

—¿Pero para hacer el registro como Uchiha no debería yo…?

—Dejar de ser Sakura Haruno y adoptar el apellido del esposo. — respondió el anciano de gafas.

—Ellos no están casados. — habló Kakashi con ligera molestia. — Yo podría…

—No es prudente Rokudaime. — la mujer mayor lo interrumpió. — Deben pensar en la niña, no debe ser privada del apellido de su padre, seguro Sasuke no estará de acuerdo en que se haga de otra forma, sin contar que puede ser perjudicial en una emergencia que se sepa que la niña lleva sangre Uchiha o es portadora del Sharingan.

—Solo estamos pidiendo el trámite civil para el registro de la niña, lo que suceda entre tus antiguos alumnos será su decisión. — Himura remató el discurso con esas sencillas palabras.

—¿Qué deseas hacer Sakura? — preguntó Kakashi.

—Es obvio, primero veré por la estabilidad y seguridad de mi hija. Al ser registrada como miembro de la aldea, contará con la ayuda de todo ninja… — Sakura hizo una reverencia y se dirigió a la salida seguida por su antiguo profesor.

—Eso no te obliga a casarte, Sakura.

Su flor de cerezo se detuvo en seco y giró hacia él con determinación. En ese momento la presencia de Sakura era impresionante.

—No es que vaya a cambiar mucho el panorama, no va a vivir en la aldea, no va a venir al próximo cumpleaños de su hija, por mucho que la quiera no va a cambiar su misión.

—Si estás segura, respetaré la decisión que tomes, en cuanto Sasuke y tú tengan los detalles, los esperaré en la oficina.

—Gracias.

Kakashi sonrió bajo la máscara y caminó de vuelta a su oficina.

Sakura siguió su camino sin decir nada. Realmente estaba aterrada, como mujer no deseaba casarse, pero su instinto de madre era más fuerte.


—¡Sakura-chan! — el saludo efusivo de Naruto la sorprendió al abrir la puerta.

Miró al interior mientras se quitaba los zapatos y encontró al rubio con su hijo en brazos y con Sasuke en la sala.

No tenía mucho que se había mudado a la casa que había mandado a construir Sasuke y que estaban pagando de forma modesta. El trabajo de ambos les permitía vivir bien pero no en la opulencia.

—¿Sarada? — preguntó el pelinegro.

—En la guardería, planeaba cambiarme de ropa e ir por ella. — respondió con desgana.

—Yo iré por ella, ustedes tienen que hablar. — Naruto no dio oportunidad a la mujer de decirle algo cuando ya le había puesto al pequeño Boruto en brazos y salía a toda velocidad.

—Está bien, deja que vaya. — respondió Sasuke mientras recogía la bolsa de la pelirrosa y la llevaba al perchero.

La ninja subió las escaleras y depositó al vástago de Naruto en la cama.

Sasuke subió y se sentó en la cama junto a ella.

—Gracias por las fotos.

Sakura se sonrojó, le había mandado algunas fotografías de la niña en el tiempo que había estado ausente. En ellas, los dos primeros cumpleaños de la pequeña, que aún era muy joven como para saber lo que sucedía.

—Pero es peligroso que las tenga, tendrás que evitar enviarlas.

—Oh, sí… entiendo.

El silencio se apoderó de ambos mientras el pequeño Boruto murmuraba algo entre sueños.

—Tenemos que casarnos, o eso me dijeron.

—Sí. En la oficina de gobierno de Konoha. — respondió Sakura sin mucho humor.

—¿No van a pedir una fiesta gigante para la heroína de guerra? — preguntó con ironía Sasuke.

—No creo, invitarán por mucho a algún Kage, si fuese una boda grande tal vez vendría mucha gente.

—¿Y no quieres una boda grande?

—No, en otra circunstancia hubiera sido mi gran sueño…

—Con otra persona…

—No. — Sakura negó con fuerza. —No me refiero a eso, en otra época, sin hijos, jóven e inmadura, ahora solo quiero que sea algo íntimo.

—Entiendo.

Sasuke revisó su bolsillo y le tendió junto al niño una bolsita.

La Kunoichi la tomó entre sus manos y deshizo el moño del pequeño cordón que tenía a su alrededor. Deslizó en su mano el contenido y se quedó helada.

—¡¿SE VAN A CASAR DATTEBAYO?!

Naruto estaba junto a la puerta abierta con una niña que los observaba confundida.

—¿Pero qué clase de propuesta fue? — el rubio empezó a llorar desconsolado. — Siempre me pierdo las cosas importantes, ¿dijiste que sí Sakura?

—No había dicho nada… — respondió aún nerviosa.

—¿Pero vas a decir que sí?

—Naruto, nos vamos a casar. Fin del comunicado. — sentenció Sasuke mientras cargaba a Sarada quien lo observaba con curiosidad.

—¿Cuándo?

—Esta semana, no estaré mucho tiempo en la aldea. — respondió mientras miraba embobado a su hija.

—¿Y la luna de miel? — preguntó mientras se acercaba a Sakura y observaba a su hijo moverse.

—Naruto, no vamos a tener una fiesta o recepción, así que ve bajandote de tu nube de organización de bodas en este momento. — amenazó con su puño la médico.

—No entiendo, todas las mujeres quieren una boda grande… si Hinata estuviera aquí, sabría que decir. — Naruto se rascó la cabeza mientras intentaba encontrar sentido a lo que sucedía. —¡Ah, idiota! — se acordó de algo y señaló a Sasuke con nervios. —No vas a estar listo en una semana, yo me acostumbré al brazo en un mes de rehabilitación.

—No me pienso poner ese brazo solamente para una ceremonia civil.


—Esta semana, bien. — Kakashi escribió la fecha en su computadora mientras esperaba más detalles. —¿Invitados?

—Nadie.

—¡Sasuke, necesitamos testigos! — la mujer no sabía si reír o llorar de la frustración del momento, estaban los dos hombres que amaban decidiendo su boda. No podía ser más irónico todo.

—Prefiero luna de miel…

—¿Vas a empezar como Naruto? — le regaló la mujer al ver como lograba la incomodidad en el Hokage. —No vamos a tener ni luna de miel, ni fiesta ni nada. ¿Necesitas saber algo más Kakashi-sama?

—No me digas así Sakura. — contestó un poco más relajado por la picardía de la mujer. —Solo la lista de testigos y de los que van a asistir.

—¿No puedes firmar tu en lugar de los demás? — preguntó Sasuke fastidiado, realmente se veía con intención de quererse ir.

—Naruto, Sai, Hinata e Ino. — respondió Sakura aún con la mirada asesina clavada en el azabache. —Kakashi es el representante legal de la oficina.

—Supongo que los demás chicos serán los invitados.

—Eso tendría que preguntarlo directamente a Ino que quiere organizar la comida al salir. — Sasuke no dejaba de molestar a su ex maestro.

—De acuerdo. — respondió el ninja copia mientras observaba de reojo el anillo de su flor de cerezo. —Pueden irse.

La pareja salió de la oficina. Ya hablarían más tarde sobre las provocaciones de Sasuke con Kakashi. Caminaron hablando de banalidades hasta el departamento de los Uzumaki y tocaron el timbre.

Hinata acaba de volver de una misión y les abrió aún con el chaleco puesto.

—Felicidades, ya me ha contado Naruto. Pasen, Sarada está jugando en la sala…

Los tres ninjas ingresaron a la mirada pero un grito de varios ninjas les hizo casi caer de espaldas.

—¡Sorpresa!

Sus compañeros más cercanos estaban reunidos en la pequeña sala de Naruto.

—Sakura-san, has florecido como ninja y madre, vas a emprender el mejor camino de tu juventud, no dejes esa flama morir. — Gai estaba de pie sobre sus muletas con su característica gran energía.

—G-gracias sensei…

—Pasen chicos, esto es tan sorpresa tanto para ustedes como para nosotros. — Ino los empujó al sillón mientras un sonrojado Naruto reía. —Naruto mandó a un ejército de clones a buscarnos, tienen un buen amigo.

—Uno que podría ser asesinado aquí y ahora… — susurró Sasuke mientras Naruto reía ahora de nervios.

—No lo pueden culpar, tenemos menos de tres días para organizar una boda… — señaló Ten Ten mientras les daba dos latas de cerveza.

—Boda civil. — aclaró Ino con cierto rencor.

—Detalles más, detalles menos. — contestó Temari. — No tendrán una fiesta de lujo, pero al menos acepten lo que podemos hacer en poco tiempo.

—Gracias chicos. — Sakura los observó de reojo y le conmovió la emoción con la que estaban hablando.

—¿Y el ejército de bebés? — preguntó Sasuke al notar la ausencia de los hijos de todos.

—Con Chōji y Karui en la habitación de Boruto. — señaló Sai.

Sasuke se disculpó y fue a la habitación.

—Desde que llegó, está así, no se despega de Sarada. — señaló Sakura.

—Es normal, estuvo mucho tiempo lejos. — le dijo Uno mientras la tomaba de la mano y se ponía de pie. —Pero. — le habló al oído. — deberías ir al balcón y hablar con ese caballero o los demás se darán cuenta de que sucede algo raro.

Sakura levantó la mirada y observó a Kakashi hablando con Yamato. La mujer apretó un poco la lata de cerveza sin romperla y salió por la puerta corrediza.

—Sakura. — la saludo Tenzo con una sonrisa y le ofreció un abrazo.

La chica con nombre de flor de cerezo aceptó el abrazo con una risa mientras el que fue su antiguo capitán le sacudía el cabello en gesto amigable.

—Supongo que es un poco acelerado y no estaba en los planes, pero felicidades.

—G-Gracias.

—Sakura-chan.

La voz de Kakashi los hizo girar.

—Iré por algo más fuerte. — comentó el hombre señalando su botella vacía, dejando solos al ex maestro y antigua alumna.

—Así que… con esto se acaba todo. — habló Kakashi mientras se recargaba en el barandal y observaba las cabezas de piedra de sus predecesores. —Dejarás de ser Sakura Haruno.

—De nombre solamente. — la mujer se recargó a su lado.

—No creo que tú futuro esposo se quede conforme con eso.

—Se necesitan dos partes para eso, Kakashi. — respondió la mujer mientras bebía su cerveza y agachaba la cabeza.

—No lo has dejado de amar y…

—No quiero casarme… — respondió con hilo de voz que hizo girar al Hokage. Unas lágrimas cayeron sobre los brazos de la mujer. —Solo lo hago por mi hija.

—No lo hagas. — respondió Kakashi mientras la rodeaba con el brazo y sentía como se limpiaba el rostro.

—El consejo lo dijo, será en apariencia. — respondió ella. —Sabes que no he estado con nadie más que tú desde la última vez y así será.

Kakashi la miró con un poco de sorpresa. Cuando la aldea seguía en reconstrucción, Sakura y el habían compartido sábanas el día en que ella había decidido vivir en otro lugar. El ninja copia no la dejó partir de inmediato y esa semana Sakura fue víctima de los meses de abstinencia de su maestro.

Poco tiempo después, tenían como en el pasado encuentros ocasionales, menos frecuentes pero con más necesidad de no estar solos. La última vez, que se habían visto para intercambiar una noche de amor, había sucedido hace un mes. Podría decirse que la vida sexual de ambos ninjas no era tan activa pero los encuentros eran intensos.

—Lo sé. — respondió el peligris. — Pero recuerda que no voy a permitir que te vayas nuevamente de la aldea.

—No lo haré.


Todos estaban en una de las salas de la oficina del registro civil de la torre Hokage. Ya habían firmado los documentos en donde Sakura dejaba el apellido de sus difuntos padres y estaban en el registro de una Sarada que se negaba a prestar su mano para la toma de la huellas dactilares.

Sasuke la tomó en su brazo y le dijo algo en el oído. Provocando que la niña se riera y la madre pudiera poner la almohadilla con tinta y que le tomaran al fin la primera identificación como miembro de la aldea y como una Uchiha.

Algunos rieron con la acción de la niña, reconocían que a veces era igual de malhumorada que su padre. Pero por lo general era una niña tranquila y dulce.

Ino había organizado una pequeña reunión en lo que era el jardín de su antigua casa y parte de las floristería Yamanaka.

Naruto había contratado al viejo Teuchi para que llevara la comida. Aunque no era algo que sorprendiera a los presentes, sabían que tampoco es que tuviera mucho dinero para un gran banquete.

—Yo seré el padrino de esa niña. — peleaba Naruto con Gaara.

—Pero Naruto, nosotros velamos por Sakura en la aldea de la arena, el Kazekage es la mejor opción. — Kankuro estaba abogando por Gaara y Temari lo apoyaba en un divertido cuadro para los miembros de la hoja.

—Lo lamento mucho por ustedes, pero ya he decidido quién será el padrino de Sarada. — habló Sakura con voz tímida mientras se acomodaba su vestido azul.

Sasuke miró de reojo a Kakashi pero no dijo nada.

—Eh… Sakura, no creo que sea buena idea. — exclamó Kakashi poniéndose de pie.

—Ino es la madrina, no hagas un drama de esto por favor sensei. — habló Sasuke con su particular tono de fastidio.

—Eh, sensei, esto es un gran esfuerzo por parte de Sasuke, acepta. — le susurró Naruto mientras le daba un codazo.

—De acuerdo… esto eso más extraño que me han hecho pasar ustedes. — Kakashi se rascó la nuca mientras aún observaba con confusión a la "pareja".


La reunión seguía de forma extrañamente tranquila cuando Sasuke se alejó de ahí y le hizo a Kakashi una seña de que lo siguiera. Se acercaron al invernadero Yamanaka.

—Kakashi, sabes que te odio…

—Uh, ¿gracias?

—Cuida de ellas mientras no estoy.

—¿Eh?

Sasuke observó a lo lejos a Sakura mientras sostenía a su hija al hablar con Tsunade.

—Son lo que más amo, y sé que no dejarás que les suceda algo mientras estoy viajando.

Kakashi se relajó un poco ante lo que comentó su ex alumno y observó a la mujer de cabello rosa que golpeaba con un puño a Naruto ante una apenada Hinata.

—Me quedan pocos años como Hokage en lo que Naruto está listo.

—Se que volverás a las misiones, solo no te alejes demasiado.

Sasuke empezó a caminar hacia el exterior. —Y nada de joderte a mi esposa.

Continuará.

Yo!

México pasa por momentos terribles, hace unos días vivimos un temblor que afectó a los estados de Oaxaca y Chiapas principalmente. Pero ayer a la 1:00 aproximadamente, en el aniversario 32 de un terremoto fatal en la capital, volvió a temblar y aunque no fue tan fuerte como el día 8, fue demasiado cerca. Afortunadamente vivo en zona metropolitana y de todos modos de sintió horrible, en mi casa cayeron objetos, libros y hasta un librero.
Pero a la CDMX le fue muy mal, a Morelos peor... Parece una broma cruel que a las dos horas y media de lo que fue el terremoto más fatal, tuviéramos un temblor así. Ahora no son miles de muertos pero si sobrepasamos los 200, México anda con la expectativa del rescate de una escuela en específico que tiene niños atrapados desde ayer. Lamentablemente ya llevan 21 niños muertos y cuatro adultos.
Les pido su ayuda y solidaridad con los estados afectados desde el día 8 de septiembre y ahora con el sismo de ayer.

Gracias por su comprensión.

Por ahora no responderé ningún review. Dejémoslo en que es el equivalente a tres minutos de silencio.

Recuerden que mi página de Facebook y mis perfiles Wattpad/FanFiction tienen el mismo nombre de usuario y estaré subiendo mis actualizaciones.

Nos leemos pronto.