Día 2
-Lo lamento
-Mi sentido pésame
Así eran las palabras de los familiares y amigos que iban llegando al sepulcro y pasaban por la joven pareja vestida de negro. Tenían una mirada perdida en el ataúd que yacía bajo un pequeño toldo. La misa pasó rápida, todos botaron lágrimas. Él había sido un gran niño, era gentil, dulce y sobre todo pensaba como ayudar a los demás. Empezó a llover y mientras todos se dirigían a la mansión Uchiha, Sakura se quedaba parada en la lluvia sin algún movimiento.
-Sakura, amor, tenemos que ir a la casa.
-No, estaré acá…
-Te enfermeras, recuerda que en la última semana te has sentido mal.
-Te dije que estaré acá ¡Acaso no entiendes!
Su voz era nula y se notaba la tristeza aún en sus gritos. Sus lágrimas se mezclaban con la densa lluvia. Pasaron los minutos y Sakura seguía frente a la tumba, Ino, su mejor amiga, se acercó a ella.
-Sakura, entremos, tienes que comer algo- la voz suave de Ino hizo que ella voltee. Sus ojos verdes ya no tenían ese brillo característico.
-No tengo hambre Ino- volteó de nuevo a ver la tumba de su querido hijo y se sentó- tal vez después coma algo- Ino al ver que se negaba volteó a ver a sus amigos que aún permanecían viéndola, no era momento para dejarla sola. Todos se acercaron y se pusieron atrás de ella mientras su esposo la abrazaba.
El gran silencio que reinaba se vio sustitiuido por un gran grito proveniente de los padres. Todos bajaron su cabeza y nadie se movió de ahí hasta llegar la noche.
Continuará
