Hola, feliz año nuevo, espero que te la hayas pasado bien, lamento la demora, pero realmente aunque es extraño decirlo he tenido mucho trabajo, pero ya paso la temporada de más trabajo, vuelvo a disminuir mi carga de trabajo y espero pronto terminar.

Por ahora espero que te la hayas pasado super bien y espero que disfrutes este capitulo.

Discleimer. Nada me pertenece.


AMOR A PRIMERA VISTA.

Peeta miro sorprendido a Katniss, sus palabras aun parecían estar suspendidas en el aire y la miraba atónito.

- Lo siento, debo irme, nos vemos mañana.

- Oye espera, ¿Qué fue eso? – dijo Peeta.

- Realmente lo siento, fue algo muy tonto.

- Tu comentario no fue sin razón – dijo el rubio deteniendo la puerta.

- Peeta es que – dijo ella – mis padres me están obligando a tener cita tras cita, y estoy harta, yo solo necesito dejar que todo sane.

- Bien, no estoy seguro que todo saldrá bien, pero debo pensarlo, ¿te parece si mañana hablamos? Pero si lo hago debes ser sincera conmigo.

La castaña solo asintió y cerró la puerta, para arrancar a toda velocidad. Al llegar a su departamento aun no podía creer lo que había dicho, pero más aun que el rubio le dijo que lo pensaría y si decía que si debía aceptar su vulnerabilidad ante él.

Vio que el teléfono tenía un par de mensajes y los escucho.

Katniss, mis padres quieren invitarte a ir con nosotros al distrito 4, ¿Qué dices? Deja tu estrés y pasa la navidad con mi familia, vamos, seremos solamente tu y yo como cuando eramos niñas, ¿lo recuerdas? Llámame.

Entro el siguiente mensaje, la voz de su padre resonó en el teléfono.

Hija necesito que hagas mañana un viaje, y no quiero peros, un importante exportador del distrito 4 quiere ver algunas joyas y no se las puedo confiar a cualquier persona, además quiero que conozcas a alguien, es el hijo de mi comprador, vamos será divertido y se que será un buen partido.

-Gracias papá. – dijo ella sarcástica.

Tomo su teléfono y marco a su mejor amiga que en el segundo timbrazo contesto.

- ¿No me digas que apenas vas llegando del trabajo? – le dijo Annie Cresta – Eres una loca.

- Claro de que no – dijo Katniss mirando el reloj no había visto que era tan tarde - ¿Y que haces despierta a las tres de la mañana?

- Esperaba tu llamada – dijo ella como si fuera obvio - ¿Entonces irás conmigo?

- De hecho, quiero que tu vayas conmigo, verás papá quiere que vaya a llevar unas joyas pero por lo visto es para presentarme a alguien y bueno quiero que me acompañes para evitarlo.

- ¿Y si es el amor de tu vida? Katniss debes dejar de rehusar conocer a chicos.

- No me rehuso, además hoy salí con uno.

- ¿QUEEEE? – grito Annie – Debes contármelo todo.

- Es muy tarde y debemos viajar mañana, promete que me lo contaras.

- ¿Eso significa que iras conmigo?

- Lo haré. –dijo la chica del otro lado del teléfono y colgó.

Katniss se recostó en su cama, no podía dejar de pensar en lo que le había dicho a Peeta, ¿que significa ser sincera con él? Busco su holo en su bolsa y envió un mensaje a su mejor amigo, ¿Qué le diría Gale de lo que había hecho?

Lo dejo sobre la cama y cerro los ojos sabía que no podría dormir, a su mente llego la imagen de unos ojos profundamente azules que tenían unas pequeñas arruguitas a su alrededor por sonreír, sintió el peso del sueño y dejo que esa mirada la transportara a un lugar al que hacía tiempo no iba, un lugar sin pesadillas.

- Katniss despierta – dijo una voz – Katniss no alcanzaremos el tren.

- ¿Annie? ¿Como entraste? –pregunto la castaña.

- Me diste una copia, ¿lo olvidaste? ¿O a todo el mundo le das una?

- No – dijo ella sonriendo – Dame diez minutos y estoy lista.

- Bien – dijo ella – iré a preparar café.

Quince minutos después las dos salían a prisa para alcanzar el tren que les llevaría directo al 4, Katniss miraba distraída el camino, Annie había decidido manejar y se detuvo en la estación.

- ¿Lista?

- Si – dijo Annie - ¿Trajiste lo que vas a llevar?

- He – respondió la castaña – Claro, las joyas… ¡Las joyas! Olvide pasar por ellas.

- Fui yo, dime que es lo que te pasa, tu nunca olvidas nada.

- Solo estoy algo distraída.

- Bien – dijo Annie – me dirás en el tren.

Katniss subio a su asiento y su mejor amiga la miro profundamente lo que la hizo sonrojar.

- ¿Dime quien es el chico?

- Nadie.

- Donde lo conociste? No puede ser nadie.

- Es bueno, es el nuevo panadero.

- ¿Y es guapo?

- Si – dijo Katniss admitiéndolo – Muy guapo.

- Vaya – dijo Annie.

- Pero como es que decidiste salir con él.

- Me invito a dar una vuelta y bueno, me la pase muy bien.

- ¿Entonces va en serio?

- No – dijo Katniss – Solo somos amigos.

- Amigos, claro – dijo Annie. - ¿Cuándo volverán a salir?

- Me mando un mensaje – dijo Katniss – Pero no lo he leído.

- Oh – dijo tomando el holo – Prestamelo, lo revisaré.

- ¡Annie no!

- Katniss si, vamos a ver que dice .

" Katniss, me la pase muy bien anoche, hoy no te he visto espero vengas aunque Enobaria me dijo que no te presentaras, tenemos que hablar sobre el compromiso, yo estoy dispuesto a seguir adelante, pero solo promete que serás sincera conmigo. Mañana tendremos un día perfecto solo tu y yo, dejaré el trabajo listo y no me presentaré, te lo aviso de antemano, así que ¿saldrás conmigo? Te veré a las diez en el monumento." Peeta.

- Katniss suena muy galante, ¿en que monumento? Hay demasiados en el distrito. ¿De que compromiso habla? – dijo Annie.

- Déjate de tonterías. – dijo ignorándola.

Katniss miro al exterior dando por cerrada la conversación. Annie no dijo mas y volvió a revisar el mensaje del holo, quizá al fin Katniss podría olvidar a aquel que le había roto el corazón.

El distrito 4 olía a algas y sal, el aire se sentía fresco y sabía que el mar estaba cerca, Katniss y Annie disfrutaban ir, siempre cada año iban juntas en vacaciones desde que estaban en la escuela y se habían conocido en un intercambio entre distritos, y desde entonces siempre la pasaban juntas allí hasta antes de Cato.

Tomaron la misma ruta de siempre y se bajaron del taxi cerca de la playa, Annie miraba melancólica el mar y se sentó allí en el limite de la playa húmeda por el mar.

- Lo siento – dijo Katniss – De verdad.

- No es tu culpa. – dijo Annie.

- Has sido muy buena al no reclamarme nada.

- ¿Qué podía hacer? Tu te molestaste las primeras veces que te dije que él te estaba cambiando.

- No fue así – dijo a la defensiva.

- Lo fue, primero la navidad cada año viajabas a con tus padres y Prim y con Gale y después nada, luego las vacaciones ya no tenías tiempo para mí, luego dejaste tus sueños.

- ¡PERO ABRÍ EL RESTAURANT!

- ¿A costa de que? El te pego. – dijo la pelirroja en un susurro.

Katniss miro al frente y recordó lo que le había costado el restaurant, al principio Cato le apoyo ella lo recordaba, pero después comenzó a ser diferente, pero de alguna forma ella de alguna forma todo lo que decía Annie le parecía mentira, era como si ella no viera las cosas como habían sido. Ella se había dicho una y otra vez que ella era la culpable, que ella había provocado a Cato.

- No fue así.

- Katniss cuando conozcas a la persona correcta, te darás cuenta que nadie, nadie que te ame realmente nunca te lastimaría ni física ni psicológicamente. Se – dijo ella haciendo una pausa – Se que es difícil para ti ver esto, pues tu le amabas realmente, pero no quiero volver a ver que alguien te lastime.

- El no me lastimaba.

- Katniss te quiero, eres como mi hermana y quiero lo mejor para ti. Por favor, no me vuelvas a sacar de tu vida.

- No lo haré – dijo Katniss tomando su mano sin dejar de mirar al frente.

Katniss sabía en su corazón que Annie y Prim, las únicas que sabían todos los pormenores de su relación tenían la razón sobre su relación con Cato, pero por alguna razón ella lo amaba y aun le extrañaba.

- Vamos – dijo Annie – Dejemos el pasado y las cosas tristes atrás, tenemos que ir a entregar esto y a conocer a un galán.

- ¿Y como sabré que es el correcto? –dijo Katniss.

- Será como un puñetazo en el centro del estomago que te sacará el aire, así será.

Las dos caminaron y hablaron de su diario vivir, cuatro años atrás había sido sus ultimas vacaciones juntas de modo que hablaron de cosas sin sentido que les recordaban ese tiempo juntas.

- Vamos – dijo Katniss – No es cierto.

- Claro que si – dijo Annie riendo – recuerdas a Glimer.

- ¿La chica del uno?

- Si, bueno dice que su primo recuerdas, ese chico flaco como un fideo, estaba perdidamente enamorado de ti.

- MARVEL! – grito Katniss – Claro que no, si ni siquiera me habla.

- Era demasiado tímido. - respondió Annie.

- Eres una cuentera – dijo Katniss deteniéndose fuera de la dirección que su padre le dio.

- ¿Llegamos? Vaya siempre vi este negocio y me parecía tan glamuroso.

- Bueno, entremos.

La oficina era elegante y en las paredes colgaban distintos afiches de los anuncios que probablemente habían puesto durante años, había algunos que recordaba de cuando era niña.

- Puedo ayudarles.

- Tengo una cita con el Sr. Odair, soy Katniss Everdeen.

- Claro, la esta esperando. Sigame por favor.

Entraron en una linda oficina con muebles de caoba.

- Sr. Odair viene a verlo la Srita. Everdeen.

- Gracias Effie, puedes traernos café.

- Claro. Con permiso.

- Buenas tardes – dijo Katniss y vio al mismo chico que había estado tres noches atrás en su restaurant y lo miro soprendida.

- Nos volvemos a ver – dijo el – Y tu ¿Quién eres? – dijo mirando a Annie que parecía distraída.

- Es Annie Cresta, mi mejor amiga, hemos traido un pedido de mi padre.

- Oh claro, vamos a revisarlo.

- Claro.

Los tres pasaron a una pequeña sala y Katniss saco los diamantes, era un esplendido juego de gargantilla, brazalete y aretes que su padre había dicho que no vendería, pero aquí estaba, siempre le había gustado, lastima que ahora lo comprarían.

- ¿Te gusta? – Pregunto Finnick

- Si, siempre ha sido mi favorito.

- Y a ti – le pregunto a Annie que parecía haber perdido la capacidad del habla.

- Annie, te esta hablando.

- Claro, eres hermoso – dijo ella perdón – es hermoso. – dijo sonrojada.

- Bien, iré por mi chequera. – dijo Finnick.

- ¿Qué te pasa? – pregunto la castaña a su amiga.

- Un puñetazo. – dijo Annie sin despegar los ojos de Finnick. Katniss sonrió y volvió a mirar al chico que se acercaba.

- Bueno mi padre se sentirá muy decepcionado. - dijo Katniss.

Finnick volvió y se sentó frente a ellas.

- Tu padre me dijo que me lo vendería con una condición.

- ¿Cuál? – dijo alzando una ceja la ojigris.

- Que me casara contigo.

- ¿Acaso yo no tengo opinión?

- Eso le dije, pero insistió, pero la verdad – dijo Finnick – yo quisiera poder invitar a esta hermosa y tímida chica a salir – dijo mirando a Annie – Si no te molesta.

- ¿A mí? – dijo Annie sonrojada.

- Claro, que les parece los dejo aquí y tu la llevas a su casa. Yo tengo que regresar a mi distrito.

- Pero Katniss yo, no se…

- Vamos – dijo Katniss – Es un buen chico si mi padre lo busco para mí, el escoge solo chicos buenos.

- Gracias – dijo Finnick – Entonces ¿vamos a comer?

- Claro – dijo Annie extasiada.

- Nos vemos.

Katniss salio de la oficina sabía que Annie no salía con cualquiera, ella era una fiel defensora del amor a primera vista y sabía que eso era lo que había pasado allá adentro, y en ese momento realmente la envidiaba, sintió la ausencia de Cato tan fuerte que le saco el aliento, pero más bien era el sentimiento de la soledad y el miedo de no volver a sentirse así como se sentía con él y en ese momento no sabía si extrañaba el amor, o la idea del amor que tenía con él.