Hola a todos, bueno aquí esta la continuación, ya casi estamos por terminar, ya se mi hermana dice que cuando no se que hacer mato a todos jajaja pero no voy a matar a nadie, solo tengo un poco de drama que meterle a la historia. Disfruten su lectura, y no olvides sus comentarios, tomatazos o porras.

Discleimer. Nada me pertenece.

Capítulo 8

El rubio entro en su apartamento, los lienzos reposaban en los caballetes con las pinturas que aún estaban sin terminar, tenía tantos proyectos y ahora de pronto se sintió que la inspiración se había marchado.

Los días anteriores fueron como un sueño del que no quería despertar, sabía que el aceptar su propuesta iba a ser difícil si era una broma, pero se había propuesto conquistarla, ¿acaso Delly no le había dicho que lo intentara? Ella era su mejor amiga y le había aconsejado jugar su juego, ella aposto que ella se enamoraría de él, ahora todo parecía una mentira.

Encendió el televisor para dejar de pensar, más las imágenes eran dolorosas, podía verla en la televisión, al parecer quería mostrarle al mundo su gran amor por ese chico, pero ¿acaso no estaba casado? ¿no la había dejado por otra? ¿Por qué Katniss aceptaba eso? Ella valía mas que eso, pero si ella no estaba dispuesta a creerlo el se daría por vencido. El teléfono sonó y levanto la bocina.

- Hey enamorado, ¿Cómo va todo? Pronto estaré en tu boda.

- Hola Delly – dijo el apagando el televisor. – No si has visto la televisión.

- Claro que la he visto, y por si no lo sabes tu y yo nos casaremos – dijo riendo su mejor amiga – acaso no lo has oído.

- ¿Qué? ¿de que hablas? tu estas comprometida con Thom

- Si, calma, deja te explico, lo pasaron en alguno de esos programas de chismes, en la madrugada lo repiten, es hilarante, oye -dijo cambiando de tema - te interesa invertir en un evento de caridad.

- Si, ¿sobre qué?

- Ya sabes, ayudaremos al distrito nueve, ha tenido problemas con su producción, al parecer hay un brote de una enfermedad que tiene a la mayoría en cama.

- Mañana tengo un evento, porque no vienes al Capitolio y me ayudas y todo lo recaudado lo llevas a ese distrito.

- Peeta eres un amor, y así tendré tiempo de hablar con Katniss y veras que la convenzo de que, si ella no se apura, me casare yo contigo.

- Claro – dijo el sonriendo – Mañana nos vemos, iré por ti a la terminal.

- Descansa.

Peeta miro el teléfono y marco los números de Katniss, era tarde, pero, quizá aún estaba acompañada, lo mejor era terminar todo de una vez, si ella estaba dispuesta a jugar bien, el no sería parte de eso, ya no más.


Katniss abrió los ojos y los sintió entorpecidos como antes hacía meses que había dejado esa sensación atrás, Annie decía que era por los medicamentos para dormir que le recetaron por su depresión, pero hacía más de un año que los había dejado atrás, pero sentía su boca reseca y sus sentidos embotados.

Miro la hora cuando la televisión se encendió por sí sola la tenía programada para encenderse a las cinco ya que tenía que ir al mercado a surtir ciertos productos, era la forma en que normalmente despertaba los sábados, vio que el canal estaba en las noticias sobre la socialite de los distritos. Normalmente estaba fuera de casa ya a esa hora. Pero no podía moverse. Estaba muy casada. ¿Qué tanto había hecho ayer? ¿Porque no lo recordaba? ¿Había bebido? La voz del comentarista le hizo distraerse de sus pensamientos.

- Bienvenidos esta mañana de noche buena a nuestro especial de Navidad, este día debemos empezar rememorando las celebraciones y compromisos de estos últimos meses e iniciamos con una grata noticia la hija del alcalde del distrito dos está comprometida. Vamos a ver la noticia.

- Así es – dijo la reportera que siempre traía noticias escabrosas sobre romances ficticios, aunque todos lo creían como real. – Cayus, la ya casadera hija de nuestro alcalde del distrito 2 al fin contraerá nupcias y lo mejor es que su galán no es uno de los muchos chicos que la buscan sino alguien que ha luchado por darse un lugar en la vida. – dijo la pelirroja y salió una foto de un adolescente que miraba derrotado una casa en llamas, se quedó mirando la pantalla ya que el niño no tenía más de la edad de Prim. – Después de perder a toda su familia en un terrible incendio, este chico tuvo que vivir en 13 casas de adopción en cada distrito y no por que fuera un chico problemático, sino porque era un genio, hijo de padres reposteros, el con miel en la sangre y harina en las manos comenzó su carrera de maestro panadero a los 12 años, siendo reconocido en cada zona por aprender los secretos de la cocina, al final siendo reconocido por un maestro llegó al distrito 12 donde había perdido todo y con el apoyo del gobierno logró abrir una pastelería, donde conoció a la hija del alcalde – apareció una nueva escena, de la hija del alcalde con Peeta riendo en un café. – y donde inició una amistad que los llevaría al altar. Pero eso no es todo Cayus

- ¿Acaso puede tener algo mejor este chico? – dijo la peli azul.

- Claro es artista y todas sus pinturas las dona para apoyar a los hospitales principalmente en el área de aquellos que sufren quemaduras y sus pinturas son valuadas por miles de oros.

- Vaya que nuestra alcaldesita encontró un diamante entre el carbón del 12.

- Tenemos una entrevista exclusiva con una fuente que nos ha dicho que ellos están planeando reunirse en el Capitolio donde ahora el vive trabajando en un restaurante de cinco estrellas.

- Así es – dijo la chica – Peeta y yo tenemos muchos años de conocernos, él es mi alma gemela, siempre desde niños hemos estado juntos. ¿Verdad? – dice radiante Delly mientras disfrutan un café donde fueron interrumpidos.

Katniss apago el televisor, no podía descifrar que sentir. ¿Acaso no le había dicho que la amaba? O ¿había sido un sueño?

Miro la rosa que seguía perfecta pero ahora ella no sabía qué hacer. De nuevo rompían su corazón, después de haberse prometido no entregarlo, en el momento en que se lo abrió el decidió lastimarla. Siempre por alguien más. Nunca era suficiente. No lo eres. Casi escucho decirlo, aunque estaba en su mente resonaba por todo su departamento.

- Katniss - dijo su hermana entrando en el departamento. - ¿Estas aquí?

- Hola Patito – dijo saliendo de la habitación, sabia que tenia los ojos enrojecidos por evitar llorar. - ¿Qué haces aquí?

- ¿Dónde estabas? ¿Desde ayer te he tratado de localizar y tu teléfono? Es tarde y papá va a matarte si no llegas al banquete.

- No lo sé yo - dijo tomando su bolsa mientras luchaba con las lágrimas y lo buscaba en vano - creo que lo perdí.

- ¿Oye estas bien?

- Si yo - dijo mirando su reflejo en la televisión.

- No luces muy bien, ¿estas enfermas? Anímate, hoy es la fiesta y anunciaras tu compromiso. – Dijo la pequeña emocionada - ¿Vamos de compras?

- No me siento bien. Oye – dijo ella dudosa - ¿Sabes que hice ayer?

- No. Enobaria me dijo que saliste con Johana

- Es cierto, pero después no recuerdo como llegue a casa.

- ¿No bebiste verdad? Sabes que no es bueno más con esos medicamentos que tomas.

- Sabes que no me gusta y ya no me médico, no desde hace tiempo.

- ¿Saliste con Peeta? Ayer el tampoco estuvo en el restaurante.

- No. Hasta hoy nos veremos. – dijo Katniss con un nudo en la garganta - aunque ya no estoy tan segura

- Oye hacen una linda pareja y quizá lo del compromiso se pueda volver realidad.

- ¿Como sabes que no es verdad?

- Rory se lo contó a Rue, al parecer los escucho hablando de eso, no se, pero el dice que tu lo montaste todo y como sabes a ella le encanta apostar que no es cierto, pero tu me lo has confirmado - dijo ella - Pero quizá si es verdad yo gane.

- No eres simpática - dijo Katniss intentando esbozar una sonrisa - Creo que me quedare en casa, aunque papá se moleste.

- De eso nada. Levántate y vámonos debemos ir a arreglarnos.

Prim la arrastró y llegaron al salón donde las arreglarían para la fiesta.

- Katniss. Cinna te atenderá en un momento.

- Hola - dijo el estilista sonriéndole. - hacía mucho que no venias

- Ya no tengo ganas de vivir como antes.

- Katniss - dijo él. - Acompáñame

Lo siguió a una parte donde nunca había ido. Siempre durante el tiempo que duro su relación con Cato iba a arreglarse allí. Pero se sentía superficial. Siempre demasiado arreglada. Demasiado maquillada. Quizá por eso Annie decía que estaba distinta.

- Hay Katniss dime cómo te sientes. – dijo el estilista mirándola de cerca.

- La verdad un poco adormilada.

- Ya veo. ¿Te drogaste? Has vuelto a usar Morplin

- ¿Que? - dijo tratando de pensar claro - yo nunca me he drogado.

- Espera - dijo sacando unas botellas y sirviendo en un vaso. - bebe eso

- Que es.

- Es muy fácil. Si no te drogas es sólo jugo de arándano con unos pocos inhibidores que no te harán efecto, claro si lo haces vomitaras hasta que lo saques de tu sistema todas las drogas que hayas consumido. De todos modos el baño y las cremas también te ayudarán, anda bebelo.

- Te digo que no lo hago. - y de un trago vacío la botella. Cinna le acercó un balde al verla devolver el estómago.

- Tranquila tardará en salir, pero te sentirás mejor. Volveré en un rato. Me llevaré un poco de esto. – dijo tomando una muestra de sus desechos.

Cinna miro a Katniss cuando esta dejó de regresar el estómago, sabía que el efecto había terminado, le entregó otra botella pero esta vez, simplemente la paso sin decir nada.

- No te preguntaré cómo te sientes, porque me imagino que muy mal.

- ¿Tu crees? – dijo ella mirándolo.

- No sé qué fue como lo consumiste, pero es demasiado lo que había en tu sistema. – dijo entregándole una pequeña tableta y Katniss miro la pantalla frente a ella y no entendía que pasaba.

- ¿Qué es esto?

- Tus drogas.

- ¿Qué? ¿Todo esto llegue a consumir?

- Ahora me pregunto si lo hacías tu o alguien te lo administraba.

- Pero. No es posible.

- Una regla entre los maquillistas es que no podemos administrar ciertos productos de belleza porque chocan con ciertas drogas. -Dijo Cinna con tranquilidad - Así que la primera vez que firmas contrato de cliente se nos permite revisar tu sistema. Siempre te he atendido yo, así que esto ha sido muy confidencial. Pero siempre revise tu sistema antes de cualquier sesión.

- Pero ¿porque nunca me lo dijiste?

- Katniss dejaste de venir de repente. Y antes venias con ese pelafustán que te dominaban. Cuando comenzaste a ser noticia por tu restaurant supe que dejaste de estar así. Tu piel lo decía. Por eso nunca te dije nada.

- Pero entonces crees ¿qué Cato me drogaba?

- Estuviste con él en esta semana.

- Ayer lo vi. Pero solo comimos y yo… no recuerdo solo que desperté en casa.

- Aléjate de él. -dijo Cinna molesto, no era la primera vez que veía a una chica morir por una sobredosis dada en una bebida, sabía de casos extremos donde por tener a alguien les daban drogas en la comida y la bebida y la mayoría de los restaurantes con unos pocos oros participaba en eso. - Y no aceptes nada que te ofrece. Quizá te lo de en las bebidas. Habla con tu padre. O con alguien que pueda ayudarte.

- Imposible el no. No lo haría, yo lo conozco desde hace años y…

- Te sientes diferente. Ya viste desde cuando es ese registro. – Miré las fechas año con año, mes con mes mientras estuve con él, cada análisis estaba más y más afectado. – Katniss no quiero decir nada de él, se que su padre es un poderoso empresario del dos, pero no por eso es una buena persona.

- Por favor, comentaselo a alguien que pueda ayudarte.

- Gracias, lo haré – dijo ella abrazándolo – Has sido un gran amigo, aunque yo nunca.

- Hey eres de mis mejores clientas – dijo el sonriendo – No te desaparezcas ya tanto y verás como serás mi nueva estrella.

- Gracias – dijo Katniss sonriendo. – Volveré pronto.

- Ahora vamos a trabajar, que esto ha tardado demasiado.

La tarde pasa entre baños y cremas. Cinna le comenta que al terminar toda la droga habrá salido de su sistema.

Cuatro horas después Prim la mira preocupada cuando sale del salón, su rostro esta perfectamente maquillado y el vestido se ceñía a sus caderas dándole un toque de sofisticación que la hizo enrojecer cuando no solo Prim se le quedo mirando, sino todos los que estaban en el salón.

- Katniss, wow – dijo Prim - ¿Por qué Cinna no me puede atender a mi también? Estas fabulosa, te ves tan bien.

- Gracias.

- Tardaron demasiado. ¿Me dijeron que esa área es una clínica, todo está bien?

- Claro patito, solo Cinna me dio un tratamiento para mis ojeras. ¿Como me veo?

- Reluciente.

- Vamos.

Ambas sonrieron al llegar a la fiesta de sus padres, la casa está llena de gente, y Prim es arrastrada por Rue que la espera en la entrada, a Katniss siempre le gusto esta fecha, pues su padre era otra vez eso, un padre, no ese hombre obsesionado con las joyas y con el lujo del Capitolio.

Las luces iluminan el salón tenuemente, sus padres ríen al otro lado del salón, la comida huele deliciosa y las mesas están distribuidas por todos lados, sus ojos se dirigen a la puerta de la cocina y sonríe al ver a Peeta allí.

- Peeta - dice acercándose a su lado, siente su corazón vibrar, pero también se siente temerosa por la noticia, que sigue rondando en su cabeza. Su corazón se detiene cuando el la mira distinto. Como si la odiara.

- Oh Srita. Everdeen - dice una rubia a su lado - es un gusto conocerla en persona. Soy Delly Cartwright - dijo poniendo una mano en el brazo de Peeta. – He oído mucho de usted.

- Un placer.

- Delly revisa por favor las bandejas de canapés, iré también por galletas a la cocina.

- Si. – dijo el ignorando a Katniss y entrando en la cocina.

- Supe de su compromiso. ¿esta entusiasmada?

- Oh gracias. Yo, necesito ir a hablar con él. Peeta espera - dijo mirando a todos quienes los empleados que al verla entrar a la cocina salieron y los dejaron sola.

- ¿Qué es lo que te pasa? – dijo ella, pero él no la miraba.

- ¿A mí? - dijo el molesto.

- Dijiste que nos veríamos hoy. Y ni siquiera me has llamado y yo. Siento que algo te pasa.

- ¿Que? ¿Es en serio Katniss? Claro como lo ibas a saber si anoche que te llame estabas. Sabes que, olvídalo.

- No. ¿Porque estas molesto? No es justo que me trates así, no cuando tengo que enterarme por otras personas sobre que tienes secretos.

- Secretos – dijo el molesto mirándola - Te lo dije se sincera conmigo y solo has mentido. Tu eres la que tiene secretos, realmente creo que esto no fue buena idea.

- Yo no te he mentido. Te abrí mi corazón - dijo molesta Katniss conteniendo las ganas de llorar – Y tú, tu me engañaste igual.

- Claro me lo vienes a reclamar tú, que pasas la noche con él. Yo no sé qué crees o qué tipo de persona soy. Pero yo no puedo seguir con esto. Para mí no es un juego. Eres como todas las capitolinas. Ahora – dijo tomando una charola - Tengo mucho que hacer si me disculpas. Delly por favor acompáñala.

- Espero que no le importe que le haya robado a Peeta, pero es tan…

- Katniss hija - dijo su madre interrumpiéndolas cuando salían de la cocina. - luces hermosa mírate, quien lo diría, pero ¿estas molesta?

- Mama estoy bien, solo – dijo mirando hacia atrás – tenia que arreglar algo con mi empleado. – dijo enojada esperando que la escuchara.

- Veo que conociste a Delly, es hija del alcalde del 2 ¿lo sabias? Pero hace labor altruista la parecer todo lo recaudado será para una caridad en el distrito 9. Es tan triste. Pero mira no te imaginas quien vino.

- Lo imagino. – dijo ella molesta al ver la espalda de la persona a la que la guiaba su madre.

- Hola pajarita.

- ¿Qué haces aquí? – dijo ella apartándose de su toque.

- Cariño - dijo su madre - modales.

- No tienes nada que hacer aquí. El lo dejo muy claro cuando se fue.

- Soy socio de tu padre. Y él me ha permitido cortejarte de nuevo. – dijo Cato sonriente.

- Padre no. – dijo Katniss al ver a su padre sonreírle.

- Katniss debes pensar que es lo mejor para la empresa.

- ¿La empresa? Y yo. Tienes idea de todo lo que el me hizo.

- No hagas una escena. – Dijo Cato tomándola del brazo. – Creo que me la robaré un minuto para charlar, ven toma algo – dijo ofreciéndole una copa que descansaba en una repisa.

- Gracias - dijo tomándolo, pero sin beber.

Camino de su brazo mientras Cato saludaba a todos sus conocidos, ella quería irse, pero sabía que debía cumplir con esto, era importante para su padre, pero no permitirá que Cato volviera a engañarla, ya no más, ni el ni nadie. Intento mirar hacia donde estaba Peeta, pero no lo vio por ningún lado.

- Katniss cariño debes saber. – dijo el sonriéndole.

- Cato no me interesa. La verdad - dijo apartándose. - tengo novio y lo amo y no tengo intenciones de volver contigo. Estoy comprometida, creí que mi padre te lo dijo.

- Solo estas confundida. – dijo acariciándola - Bebe un poco y verás.

- ¿Que? No, no tengo ganas de tomar nada – dijo dejando la bebida en una charola.

- Vamos afuera. – dijo mirándola molesta – No debes hacer una escena frente a los socios de tu padre.

- No déjame - dijo intentando soltarse, pero el la apretó y la arrastro fuera.

Peeta estaba molesto, miro las galletas, pero su mente estaba en la castaña ojigris que había ido a reclamarle, ¿Qué? ¿Sus mentiras? No podía no sentirse confundido, lo ignoraba, y ahora le reclamaba, realmente el no quería ser parte de ese juego.

- Peeta, que te pasa – dijo Delly - ¿Por qué discutieron? No me dijiste que tú y ella se comprometieron

- Si. No lo se

- ¿Entonces porque la trataste así? Creo que ella necesita de ti.

- Al parecer esta con alguien más – dijo saliendo a la fiesta con la charola de galletas.

- Yo creo que debes ir a hablar con ella. - dijo Delly mirando hacia el salón - es más debes ir a rescatarla

- ¿Que? -dijo el rubio y la busco, iba abrazada del hombre con el que la vio el día anterior pero esta vez no se veía feliz.

Katniss miro la terraza, habían salido, era el primer piso de modo que estaban muy cerca del jardín, el aroma de las flores llenaba sus sentidos y los ruidos se habían apagado al cerrar la puerta, están en la parte trasera donde nadie los vería, ni los molestaría.

- ¿Qué es lo que quieres Cato? ¿Por qué no me dejas en paz?

- Katniss porque tienes que ser tan difícil, antes eras tan sumisa.

- De que hablas Cato. Déjame salir. -dijo ella mirando hacia dentro, pero nadie los había notado.

- No hasta que arreglemos esto. Bebe un poco – dijo ofreciéndole su copa.

- No hay nada que arreglar. Yo estoy comprometida. Y no quiero nada de ti.

- Lo estarás conmigo, es un compromiso previo, y así cuando nos casemos podremos salvar mi negocio familiar

- ¿Que? ¿Estas quebrado? Por eso me quieres.

- Invertí mal. Clove se equivocó ahora necesitamos que nos ayudes.

- ¿Necesitamos? Tu y ella siguen juntos y aun así me quieres como tu esposa. Estas loco.

- Claro Katniss, tu padre se pudre en dinero, si lo obtenemos saldremos de esta. Tu finges que eres mi esposa y yo te sigo surtiendo a ti y a Jhoana morplin, verás, el que yo proveo es el mejor de todos.

- Pero yo no… - dijo ella mortificada – Entonces es verdad, tu me drogabas para estar conmigo. ¿Por qué?

- ¿Que? Serás muy puritana ahora no consumes.

- Nunca lo he hecho -dijo ella en un grito de histeria.

- Claro que sí. Al principio era fácil controlarte con él. Luego comenzaste a pedírmelo y bueno hasta que abriste el restaurant, me costo tanto alejarte de tu hermana y de Annie que sospechaban de mí, pero no sabían que eras tu la que me lo pedía.

- Yo no recuerdo.

- Pero no te preocupes toma esto y veras que te sentirás muy bien

- No - digo - déjame salir.

- Espera - dijo y de dos zancadas estaba junto a ella con una jeringa en la mano, que le presiono hasta dejarla vacía. - ¿qué es eso? – dijo sintiendo como todo comenzaba a darle vueltas.

- Oye déjala en paz - dijo Peeta en la terraza y la vio a punto de desmayarse en sus brazos.

- ¿Qué haces aquí? – dijo Cato – invades un área muy personal.

- Katniss ¿estás bien? – dijo Peeta preocupado

- Peeta. Ayúdame. – dijo intentando zafarse de Cato y recargándose en un muro

- Déjanos – dijo de nuevo Cato molesto.

- Ella te lo dijo está prometida y es conmigo así que apártate. La sacaré a la fuerza de ser necesario – dijo el panadero mirándola cada vez en peor estado.

- Vete- de un golpe Cato lo lanzó contra las puertas que se abrieron y cayó hacia la fiesta que se detuvo un momento.

- Déjame – gritó Katniss cuando Cato intento jalarla, pero eso le hizo perder el paso y sentir como iba a caer por la baranda.

- Katniss - dijo Peeta intentando alcanzarla y su mano alcanzó su brazo.

- Peeta no me sueltes- dijo ella, pero cada vez se sentía más cansada y la caída era lo más fácil.

- No lo haré – dijo el - ¡ayuda por favor!

- Peeta ¿que paso? - dijo Gale. Entrando en la terraza, estiró su mano para tomar la de Katniss, pero solo la vieron caer.

- No - grito Peeta y corrió hacia el jardín.

Abajo Katniss había caído en un brezal su rostro estaba sangrando, pero aun respiraba cuando Peeta la removió.

- ¿Sigue viva? – dijo Gale alcanzándolo, ambos recostaron a Katniss en el suelo.

- Cato le inyecto algo. Creo que deben detenerlo. Yo la llevare al hospital.

Sin esperar a nadie la saco de allí y la subió a un taxi para ir a la clínica del Capitolio, Peeta miro a Katniss en sus brazos, sabía que todo era su culpa, si tan solo no hubiera permitido que los celos le dominaran, pero ahora ella luchaba por su vida y el haría todo por ayudarle.

- ¿Qué paso? – dijo un sanador al verla entrar con ella en brazos.

- Cayo por el balcón. Creo que le dieron algún tipo de droga.

- Bien, aquí nos encargaremos nosotros, pasa al registro y te llamaremos cuando sepamos algo.

Peeta informo todo lo que sabía de Katniss, estaba terminando cuando Malcom y Sybil llegaron al hospital, ambos parecían consternados.

- Me puedes decir ¿Qué rayos pasos? – dijo Malcom preocupado. - ¿Por qué arrestaron a Cato? Tu estabas allí.

- Su hija estaba herida. Además, es mi prometida. Cato hizo que cayera por la ventana.

- ¿Que? Pero Cato. – dijo preocupada la madre de Katniss

- Familiares de Srita Everdeen

- Dígame soy su padre.

- Ella está muy mal. Al parecer se administró una dosis muy grande de morplin y está en cuidados intensivos.

- Morplin? Ella no se droga. ¿o sí? - dijo mirando al rubio.

- No lo hace -dijo Peeta - pero creo señor Everdeen. Que ese prometido que le consiguió la drogaba como lo hizo esta noche

- ¿Que?

- Yo vi a Cato inyectándola contra su voluntad.

- Pero ese muchacho es un joven serio imposible que.

- Que va a pasar. - dijo Sybil angustiada. - Malcom ¿que fue lo que hicimos?

- Debemos esperar a que pase el efecto. Pero es difícil saber. Es una droga muy potente. Y con la caída se golpeó debemos esperar.

Ok. Bueno, quizá dio un giro inesperado pero, en mi trabajo he visto situaciones de este tipo, realmente es muy duro ver a las jovenes siendo manipuladas por lo que parece ser amor, cuando es realmente un tipo de obsesión. Y muchas son separadas y desaparecidas de su familia por esas relaciones y usemos la palabra de moda tóxicas.

Asi que si vemos algo así, si nuestras relaciones cambian si una amiga, hermana por un novio comienza a alejarse o viceversa, estemos atentos a eso puede ser por una relación de control. Cuidemos a los que amamos.

En fin, me voy, gracias por leer no olviden comentar. Gracias por leer.

IRES