Recogí la ropa que él me había sacado y me la puse. La verdad era que me quedaba perfecta, como si la hubieses comprado yo.
— ¿Nos vamos? —me preguntó mientras yo lo miraba vestido con unos jeans desgastados y una camisa gris.
—Sí, vamos. —le contesté mientras me dirigía hacia la puerta y Christian me cedía el paso para ir yo delante.
Al salir al pasillo sentí sus labios en mi oído.
—Ya me haré cargo de ti más tarde. —me dijo mientras me daba una nalgada.
— ¡Ay! —grité por la sorpresa y me giré para verlo sonriéndome y con su pelo desordenado. —No creo que quieras vértelas conmigo. —le dije mientras continuaba caminando.
—Porque no, me gusta vérmelas contigo, sobre todo en la cama. —me dijo pegado a mí mientras nos dirigíamos rumbo al comedor a cenar.
Kate se me quedó mirando cuando llegamos al comedor.
— ¿Ropa nueva? —me preguntó señalándome, y yo solamente me reí.
Christian me hacía olvidarme de todo como era costumbre ya, y ni siquiera le presté atención a la cena o la conversación, solamente había una cosa en mi cabeza y era Christian. Estaba ansiosa, solo quería que la cena terminara rápido, al igual que la película que a Elliot se le ocurrió ver. Y para colmo esta duraba más de dos horas. Chris y yo nos acomodamos en el sofá mientras Elliot y Kate se sentaron en la alfombra del suelo justo delante de nosotros. Y en cuanto comenzó la película Christian pasó un brazo por mis hombros mientras deslizaba la yema de sus dedos en mi hombro desnudo y con la otra mano sujetaba las mías. Sus dedos recorriendo mi hombro enviaban descargas por toda mi piel mientras a cada rato se inclinaba hacia mí para darme un beso en el cuello, deslizar su lengua lentamente por este o simplemente robarme un beso. Cuando había pasado media hora no aguanté más la tensión que había entre nosotros. En ese momento quería sus manos recorriendo mi piel y sus labios en otras zonas de mi cuerpo. Me levanté del asiento y Christian se me quedó mirando al igual que Kate y Elliot que se giraron hacia mí.
—Si nos disculpan, Christian y yo tenemos un asunto que tratar. —les dije muy seria y Christian se me quedó mirando entrecerrando los ojos mientras se recostaba al sofá con los brazos cruzados poniéndose serio también.
—Tienes razón, estábamos tratando el asunto cuando Elliot nos interrumpió. —Elliot y Kate se miraron y después nos miraron a nosotros nuevamente sin entender nada. —Si nos disculpan, tenemos que terminar de dilucidar el asunto. —contestó mientras se levantaba y me seguía rumbo al camarote principal donde cerró la puerta después de entrar.
—Y bien, tenías mucha prisa por terminar el asunto pendiente.
—No sabes lo atormentada…no esa no es la palabra, excitada creo que lo describe mejor, que me tenías con tus leves caricias y besos robados. —le contesté mientras me acercaba a él aún parado en la puerta.
— ¿Te tenía? Eso quiere decir que ya no lo estás. —me contestó mientras yo llegaba donde él estaba y lo miraba a los ojos fijamente.
—De veras quieres que te conteste eso. —le dije mientras enredaba mis manos en su cuello y lo miraba seductoramente.
—No, no hace falta, porque ahora voy a terminar lo que dejamos inconcluso hace un rato. —me decía mientras iba caminando conmigo hasta que al llegar a la cama me empujó sobre esta y él vino sobre mí desvistiéndome rápidamente y devorando mi cuerpo hasta haber saciado su hambre…
El agua caía sobre mi cuerpo y golpeteaba en la carretera mientras la sangre corría por mi rostro. No recordaba cómo había logrado salir del auto...
— ¿Puedes ver la matrícula?
Tomé el cuaderno de dibujo a mi lado, lo abrí en una de las últimas páginas y anoté lo poco que pude visualizar de la matrícula y el modelo del auto. Entonces todo sucedió una vez más, el choque, el auto dando vueltas sobre la carretera y yo saliendo de este…
Desperté sobresaltada y me senté en la cama, el sueño había sido muy intenso. Christian a mi lado se despertó al sentirme con la respiración acelerada.
— ¿Otra pesadilla?
—Si nuevamente con el accidente, recordé algo más. —le dije mientras él me miraba abriendo mucho los ojos. —Recordé que anoté la matrícula del auto en mi cuaderno de dibujo.
—Eso es genial amor, con eso espero que podamos encontrar al culpable. —me dijo mientras tomaba mis manos entre las suyas. —Mañana en cuanto lleguemos a tierra iremos al Departamento de Policía, ahora vamos a dormir. —me dijo mientras me acariciaba lentamente la mejilla y yo asentía.
Me recosté en la cama y mientras Christian me abrazaba y besaba mi cabello, me quedé dormida.
Tras llegar al puerto y despedirnos de Kate y Elliot fuimos directo a mi apartamento. Decidimos no contarles nada, no quisimos que se involucrara más gente en esto después de que Christian recibiera la llamada telefónica. Al llegar al apartamento fui directo a mi habitación y busqué el cuaderno de dibujos, lo abrí en la última página y comencé a hojearlo hacia adelante hasta que encontré la página que estaba buscando. La arranqué del cuaderno y se la di a Christian que se quedó mirando el papel estupefacto.
—Bien, no está anotada completa pero creo que con esto servirá para que inicien una investigación. —dijo mientras me tomaba de la mano fuertemente. — Vamos, cuanto antes mejor.
—Vamos. —le dije mientras salíamos del apartamento rumbo al Departamento de Policía.
Entregamos los datos de la matrícula del auto y tras dar nuestros números de celular prometieron mantenernos al tanto si avanzaban algo en encontrar a quien pertenecía. Ahora solo nos quedaba esperar a ver si aparecía el culpable.
Kate se fue con Elliot a su apartamento, así que estábamos nosotros solos. Preparamos una cena rápida de macarrones con queso y después estuvimos abrazados sentados en el sofá mientras en la Tv había alguna película a la cual no le estábamos haciendo ni caso. Solamente estábamos abrazados mientras Christian deslizaba su mano por mi hombro y yo sonreía ante el contacto de su mano. Y me giraba para mirarlo a los ojos. El solamente me sonrió mientras acercaba sus labios a los míos y me besaba lentamente a medida que sus manos iban apretando mi cuerpo contra el suyo y yo gemía contra sus labios unos segundos antes de que me cargara en sus brazos y me condujera rumbo a la habitación.
A la mañana siguiente despertamos temprano y después de desayunar salimos caminando rumbo al museo.
Era una mañana hermosa, y los rayos del sol nos bañaban calentando poco a poco nuestra piel. Caminábamos tomados de la mano mientras nos sonreíamos. No teníamos que decirnos nada, nuestros gestos lo decían todo. Nos amábamos y no importaba nada más.
Al pasar una semana recibimos la tan ansiada llamada de la policía. Estábamos en el apartamento y para variar estábamos los cuatro riéndonos de algún chiste que había hecho Elliot cuando sonó el teléfono.
—Yo voy. —les dije mientras me levantaba del sofá y me dirigía a coger el teléfono que sonaba insistentemente. —Oigo. —dije mientras aún reía.
—Buenas tardes, por favor con Anastasia Stelle.
—Sí, es la que habla. —le contesté mientras todos me miraban por un momento.
—Disculpe, es del Departamento de Policía, llamamos por lo de su accidente. —me decía mientras yo me dirigía donde estaban todos y ponía el teléfono en speaker para que todos escucharan.
Al final le habíamos contado a Kate y a Elliot que había recordado algo del accidente, pero solo le contamos eso.
— ¿Descubrieron algo? —les pregunté esperanzada.
—Sí, hay un vehículo que coincide con los datos que nos dio. Pertenece a Alex Powell, lo reportó como robado hace poco más de un mes. ¿Lo conoce?
La verdad era que ese nombre no me sonaba de nada.
—Lo siento, pero no lo conozco.
—Eso es todo lo que hemos averiguado hasta ahora, estamos avanzando en la investigación para localizar el auto robado y el ladrón, en cuanto tengamos más información se lo informaremos.
—De acuerdo, gracias. — le dije mientras colgaba el teléfono. —Nos encontramos donde mismo comenzamos. —dije mientras me dejaba caer al lado de Christian en el sofá.
—Al menos ya están avanzando, ya verás como terminan atrapando al culpable. —me dijo mientras me frotaba los hombros y yo le sonreía levemente.
Solo esperaba que encontrara al culpable.
Más tarde esa noche y después de que Christian se hubiera dormido yo aún me mantenía despierta mientras el me abrazaba.
Desde hacía dos o tres días no podía dormir bien. Por una parte continuaba sintiendo la sensación de que me vigilaban pero no veía a nadie, y no le quise decir nada a Christian. Sobre todo después de que llevaba unos días muy extraño. Nunca tenía reuniones y ya llevaba varios días de reuniones donde Elliot era el que me recogía en el trabajo mientras él se quedaba y llegaba unas horas más tarde.
No sé porque me parecía extraño, era el jefe, en algún momento tendría que reunirse con sus superiores. Últimamente todo me parecía fuera de lo normal.
Lo mejor sería dejar a un lado mi paranoia y olvidarme de todo eso. Me giré en sus brazos mientras me recostaba contras su pecho y el sonreía dormido.
El me amaba y eso era lo importaba.
— ¿Otra reunión? —le pregunté enarcando una ceja mientras me sentaba en una silla de su oficina.
—Lo siento, Taylor dice que es urgente y que no demorará mucho, pero sabes cómo es eso. —me decía mientras yo lo miraba fijamente.
— ¿Entonces no almorzaremos juntos?
— ¡Mierda! Lo olvidé.
—No te preocupes si me apuro alcanzo a Mia y Ethan, voy a mandarles un mensaje para que me esperen.
—De veras lo siento Ana, tenía planeado algo especial para el almuerzo, pero al parecer tendrá que ser en otra ocasión. ¿Quizás en las cena? —Me preguntó esperanzado.
—De acuerdo, nos vemos después. —le dije mientras le daba un rápido beso y me dirigía hacia la puerta de la oficina.
Pero justo antes de salir, cuando ya la tenía abierta Christian me llamó.
—Anastasia, ten cuidado. —me dijo preocupado.
Aun recordaba la amenaza que le habían hecho a Christian pero ya había pasado mucho tiempo de eso.
—Lo tendré. —le contesté con una sonrisa mientras le lanzaba un beso y salía de su oficina.
Estaba bajando los escalones de la entrada del museo cuando divisé a los chicos del otro lado de la avenida esperándome y les hice un gesto con la mano. Había mucho tráfico a esta hora. Un momento antes de cruzar sentí el celular sonando, avisando de un mensaje. Cuando miré la pantalla era de Christian.
Molesta, porque iba a estar molesta.
Estaba parada en la acera así que decidí contestarle y comencé a escribir una respuesta a su mensaje. En ese momento una camioneta negra frenó rápidamente frente a mí chillando las gomas y asustándome.
— ¡Idiota! —Le grité.
Y entonces alguien salió de la camioneta con un pasamontañas puesto evitando así que le viera el rostro y me tomó fuertemente por las manos mientras me metía a la camioneta y el celular caía de mis manos. Y mientras yo forcejeaba tratando de liberarme, me puso algo en él rostro y poco a poco fui perdiendo el conocimiento.
