El Portador de la Espada Azul.
Bleach no es de mi propiedad, este pertenece a Tite Kubo.
Este Fanfic contendrá violencia, palabrotas y Lemon, si eres menor de edad no deberías leer esto, pero como cada quien hace lo que quiere yo solo te digo
Ya te advertí, yo me limpio las manos.
Diálogos:
-Hola- personaje hablando.
-Hola- personaje pensando.
-Hola- ser superior o personaje comunicándose con algo.
-Hola- ser superior pensando.
Capitulo 2: Revelaciones y comienzo de nueva vida.
Sueño.
¿Qué es el sueño?
Por lo que se, es un estado de reposo en el que el cuerpo está inactivo y sus niveles de actividad fisiológica son bajos (Presión sanguínea, respiración, latidos del corazón).
El sueño se puede practicar tanto de noche como de día, aplicando la denominada Siesta en este último.
Después de un día muy agotador lo que una persona generalmente desea es ni más ni menos que ir a la cama para aliviar su cuerpo con una sesión de sueño.
Normalmente, el tiempo adecuado en el que una persona necesita dormir es de una horas.
Durante este periodo de tiempo ocurre que nuestro cerebro permanece activo y genera los llamados sueños.
Es algo curioso que se llamen igual que el estado en el que ocurren pero eso no es lo importante.
Hay personas que afirman que no pueden soñar, pero eso no es cierto.
No es que no soñemos, es solo que la mayor parte de las veces no recordamos nuestros sueños.
En el periodo de sueño se producen ciertas fases denominadas sueño REM o dicho de otra forma: fase del sueño de movimiento ocular rápido.
Estas fases comienzan a ocurrir después de cierto tiempo de habernos quedado dormidos y los sueños se van volviendo más y más claros a medida que pasan de la fase 1 (Donde usualmente no recordamos nada de lo que soñamos) a la última que es la 6 y en la cual los sueños son mucho más claros y ocurre en la madrugada y en la mañana.
En otras palabras, es en las últimas fases donde tenemos más posibilidades de recordar nuestros sueños.
Aunque creo que eso puede cambiar mediante ciertas prácticas de las que me hablo la persona que me explico esto. No recuerdo muy bien lo que me dijo.
Usualmente cuando estamos dormidos nuestra capacidad de razonar está dormida también, lo que conlleva a que por más cosas raras que sucedan durante el sueño nosotros lo veremos como algo normal.
Tampoco nos damos cuenta para nada de que es un sueño.
Y eso es lo que me da curiosidad del sueño que tuve antes. Ese sueño en el que apareció esa espada y una voz hablaba conmigo.
En ese sueño desde el principio estaba consciente de que era eso.
No entiendo por qué.
Y ahora estoy pasando por una situación como esa.
Actualmente estoy dormido y en un sueño que se que es un sueño.
Pero este sueño es muy diferente al que había tenido antes.
¿La razón?
Pues en primer lugar porque a diferencia del otro sueño, en este no puedo ver absolutamente nada de mi cuerpo y estoy flotando unos metros sobre el aire.
En segundo lugar por la escena que se desarrolla delante de mí.
Pero antes de decirles que es, permítanme hablarles del ambiente en que se desarrolla.
Si hay una palabra que pueda definir este ambiente creo que sería Violento
El suelo estaba en su mayoría cubierto por un líquido rojizo, obviamente sangre y en muchas partes de este había cuerpos tirados de los que dicho líquido salía por numerosas heridas.
A algunos de estos cuerpos les faltaba una que otra parte, brazos, piernas, cabezas, etc.
El cielo del lugar era de un negro absoluto sin ningún brillo más que el que producía una media luna en el punto más alto de este.
Si me fijaba bien podía ver que las partes del suelo que no estaban manchadas con sangre eran blancas.
No tengo idea de a que pertenece este suelo o de que esta hecho, pero lo que menos sabia era hasta donde se extendía porque trate de ver algún borde pero este suelo continuaba hasta el horizonte y seguramente más allá.
Bueno, ahora si les hablare de la escena que ocurre frente a mí.
Parados en aquella gran cantidad de sangre estaban tres figuras masculinas.
Uno de ellos era un anciano. Este era calvo y con algunas cicatrices en su rostro arrugado, sus cejas me parecieron interesantes ya que estas eran algo pobladas y caían a ambos lados de su cara, su color de piel era de un moreno claro. Por lo que note llevaba una especie de Shikakusho pero la parte que cubría el torso estaba plegada en el área de las piernas permitiendo ver un cuerpo musculoso y con múltiples cicatrices que en algunas partes tenía cortes de los que salía sangre. Llevaba puestas una especie de sandalias, aunque solo en un pie ya que la del otro al parecer se había caído. Su rasgo más notable era una barba blanca y larga amarrada con un cordel morado. En su mano llevaba una Katana cuya hoja era cubierta por llamas. Tenía los ojos entrecerrados y miraba fijamente a los otros dos hombres.
Otro de ellos era un hombre con apariencia de mediana edad, de pelo largo y oscuro, en su rostro había un bigote del mismo color que su pelo y tenía un corte sangrante sobre su ceja izquierda, su piel era clara. Llevaba un uniforme blanco con varios cortes y una capa en su espalda que había sido quemada en la parte más baja. En su mano sostenía una espada de un solo filo. Sus ojos mostraban una gran seriedad a la vez que cambiaba su vista entre el anciano y el otro hombre alerta de cualquier movimiento.
Finalmente, el tercer hombre parecía el más joven de los tres. Tenía aspecto de tener unos 25 años o más, con piel blanca sin llegar a la palidez. Su pelo era negro y largo hasta los hombros. Vestía una gabardina blanca algo quemada con una camisa del mismo color en cuyo centro había una corte transversal del que mucha sangre salía tiñendo de rojo su ropa. Llevaba botas negras cubriendo sus pies y pantalones blancos un poco holgados, uno de ellos estaba roto hasta la mitad dejando ver parte de su pierna, la cual tenía algunas quemaduras y cortes. Llevaba un paño azul atado a su cintura, este sujetaba dos vainas, aunque solo una tenía una espada enfundada. El hombre empuñaba una Katana de filo completamente blanco y mango rojo con guardia circular con una mano. Sus ojos verdes miraban detenidamente al hombre y al anciano como analizándolos.
Un momento
¿Cabello negro, piel blanca y ojos verdes?
Esos son mis rasgos físicos.
Viéndolo bien, ese tipo se parece demasiado a mí, ¿Por qué será?
-Tal vez porque en realidad seas tú- en ese instante me sobresalte al escuchar la misma voz del otro sueño en mi oído derecho. Mire en esa direccion pero no pude ver nada.
-¿Dónde?- trate de preguntar pero la voz me interrumpió.
-Detrás de ti- escuche nuevamente.
Sin pensarlo, gire mi cuerpo con un gran deseo de saber quién era el portador de esa voz.
En el momento en que lo vi no pude sino abrir mis ojos de pura sorpresa y miedo.
Allí, justo delante de mí había un ser muy peculiar.
Era alto, como de 1,80 Cm y delgado. Su piel por lo que pude notar era negra, pero esta estaba cubierta hasta el pecho, el cuello parecía estar abierta y parte del rostro por un tipo de armadura plateada con grabados recorriéndola. La parte que cubría el cuello y llegaba a la boca parecía estar abierta. Como dije, la armadura cubría parte del rostro por lo que no podía verlo al completo, pero note que las cuencas en donde deberían estar sus ojos no tenían nada más que una luz roja en ellas. Era lo mismo con algunas partes del pecho y el cuello, había algunas líneas de las que ese brillo rojo salía. La boca también. Esta no tenía labios pero si unos dientes puntiagudos, una luz roja llenaba el interior de esta y en lugar de nariz tenía unos orificios como una calavera y dentro de estos también estaba la luz roja. La parte de la armadura que cubría su rostro parecía una especie de mascara con nariz algo puntiaguda, ojos entrecerrados que dejaban ver algo de los ojos reales y un pequeño círculo en su frente. A los lados tenía unas orejas un poco largas que parecían flexibles, estas eran parte de la armadura. En la parte más alta de su cabeza había lo que parecía ser cabello con un rodete, pero este también era parte de su armadura. Pude notar que sus manos tenían uñas puntiagudas como de animal, sus pies eran lo mismo.
(N/T: Es igual a Chakravartin de Azura´s Wrath, búsquenlo por Google)
Está de más decir que cuando vi a este ser casi siento mi corazón detenerse por el miedo, es decir, su apariencia es muy intimidante.
Trate de abrir mi boca para preguntarle quien era pero estaba completamente paralizado.
-Jajajajajaja- una risa con un tono algo oscuro salió de la boca del ser, eso me asusto un poco más si cabía- No te asustes, no soy tu enemigo- cuando paro de reír me dijo de manera amable para tranquilizarme, aunque su tono seguía siendo oscuro.
Yo respire profundo en un intento de calmarme, funciono lo suficiente para que pudiera hablar.
-¿Q-quien eres tú?- pregunte con un muy leve tartamudeo.
-¿Yo?- respondió con otra pregunta, entonces se puso un dedo en el mentó y empezó a caminar de un lado a otro como pensando- Pues, en el pasado me conocían por varios nombres: El destructor de mundos, El que trae la nada a todas las cosas, El devastador de universos, etc.- dijo de forma casual antes de detenerse y mirarme- pero si tuviera que ponerme un nombre, ese seria por el que menos me conocían. Puedes llamarme el rey del Vacio- se presento el ser.
¿rey del Vacío?
¿Qué clase de nombre es ese?
¿Aunque bueno, no estoy seguro de si puedo opinar ya que ni siquiera conozco mi propio nombre?
-Y ¿Qué es este lugar?- le pregunte, trataba de aliviar los nervios que sentía entablando una conversación.
-Creo que eso ya lo sabes- me respondió.
Bueno, es cierto, se que estamos en mi mente ya que esto es un sueño.
-Entonces ¿Podrías decirme que es lo que sucede?- le pregunte refiriéndome al ambiente de mi sueño.
-La pregunta correcta adecuada no es ¿Qué sucede?, sino más bien ¿Qué sucederá?- cuando dijo eso me confundí.
-¿A qué te refieres?- inquirí yo.
-Esto no es un sueño normal, en realidad es una visión del futuro- me sorprendí y quise preguntar cómo era posible pero él se adelanto- la razón de que la estés teniendo es por mi causa.
-¿Por tu causa? ¿Qué significa eso? ¿Por qué estás aquí?- medio exigí cuidándome de no molestarlo, estoy seguro de que es poderoso.
-Tal parece que la energía provocada por mi cuando empezamos a ser capaces de comunicarnos te influencio un poco y te permitió ver el futuro en este sueño. Sobre el por qué estoy aquí, es por qué de ahora en adelante tu y yo seremos compañeros.
¿Compañeros?
Más que responder mis dudas, me está dando más.
-¿Cómo que compañeros?-
-Es una historia un poco larga así que será mejor que te sientes- el dijo eso separando sus pies del suelo y para mis sorpresa levitando en el aire con las piernas cruzadas.
Yo trate de hacer lo mismo ya que a pesar de no ver mis piernas; si las sentía. Con lentitud separe mis piernas del suelo y me senté en el aire.
-Bueno ¿Por dónde empiezo?- se pregunto rascándose la barbilla-¡Ya se! Comenzare por el principio- dijo mirándome.
Estuvo explicándome varias cosas por alrededor de treinta minutos.
Por cierto, cambio el ambiente para poder explicar con mayor comodidad.
Me explico cómo nació.
Como él y su hermano crearon los mundos y todos los seres vivos.
Que existía una sociedad de almas para cada mundo.
Como su hermano creo a los Shinigamis.
Sobre los Hollows y como estos fueron enviados a Hueco Mundo.
Sobre como viajaron hacia el resto de los mundos usando las gargantas y devoraron muchas almas.
Sobre como el rey del Alma hizo que los Shinigamis dieran casa a los Hollows con la intención de eliminarlos.
Como se opuso a los deseos de su hermano y ayudo a los Hollows dándoles una espada creada con el poder que los creo a su hermano y a él e imbuida con los poderes de ambos.
Como fue la gran guerra entre Hollows y Shinigamis y la lucha entre él y su hermanos que finalizo con la victoria del rey de Alma.
Sobre la profecía que dicto antes de desaparecer.
Que uso sus fuerzas restantes para sellar una parte de su alma en la espada y que podía hablar con el ahora mismo porque la espada y yo teníamos una especie de conexión.
Y como ahora yo era el elegido de esa profecía.
También me dijo que la razón de porque hasta hace poco no había podido comunicarse conmigo era porque mi cuerpo todavía no estaba lo bastante maduro para ser compatible con la espada, esto es debido a que el poder que esta tenia podía destruirme si no tenía un cuerpo capaz de resistirlo.
Por cierto, no les he mencionado esto porque no me pareció necesario pero cumplí años la semana pasada.
Tal vez fue en sé momento que mi cuerpo estuvo listo.
Cuando termino de explicarme yo estaba con los ojos completamente abiertos por la sorpresa.
Casi sentía que me desmayaba dentro de mi sueño por el Shock.
Era demasiada información que procesar.
Y yo solo tenía 11 años así que imaginen como estaba mi cabeza.
Pasaron varios segundos en los que estuve sin decir nada hasta que pregunte en un tartamudeo.
-Y-Y ¿D-dónde está esa e-espada?- en realidad tenía mucha curiosidad por saberlo.
-Esta oculta en una dimensión especial y solo aparecerá ante ti cuando liberes tu poder- me respondió con calma.
-¿Mi poder?- interrogue.
-Tu reiatsu. Una vez que este se libere por completo, ya que la parte más grande está dormida, la espada vendrá. Hasta entonces no- me dijo.
-¿Cómo libero mi poder restante?- el me respondió.
-Sintiendo una emoción muy fuerte, esa emoción será la que desencadene tu poder interior- me explico.
-¿Una emoción muy fuerte?-
-Alegría, tristeza, ira, miedo, valor, convicción, impotencia, amor. Cualquier emoción mientras sea fuerte puede desencadenarla. Pero si es una emoción negativa muy peligrosa como la ira o el odio no dejes que te domine cuando se libere tu poder o todo se pondrá feo- dijo para luego agregar después de una pausa- ya te he dicho lo necesario, despertaras en unos momentos.
-¡Espera un momento! ¿Cómo evito que una emoción negativa me domine?- le pregunte.
-Solamente modifícalas para que ya no sean negativas, después de todo, solo las necesitas en un primer momento para que tu poder despierte, no para mantenerlo- respondió.
-Muy bien- asentí con la cabeza cuando dije eso- ¿Nos volveremos a ver?- le pregunte, en realidad me emociona tener algo de compañía aunque sea solo en mi mente.
-Por supuesto. Siempre estaré aquí- mostro una pequeña sonrisa.
-De acuerdo. Nos vemos entonces emm-
-rey del Vacio- respondió mi duda sin que le preguntara.
-Ummm muy largo para mi gusto. Te llamare Silver- le sonreí y el abrió la boca por la sorpresa.
-¿Qué ha pasado con los jóvenes respetuosos de antes?- se pregunto en voz baja con un aura depresiva rodeándolo.
Yo iba a decir algo pero en ese momento desperté.
-Umm sol tomate unas horas más antes de salir.
Pronuncie esas palabras al sentir la luz del astro rey entrando por la ventana e iluminando mis pestañas.
Me di la vuelta para tratar de evitar la luz, sin embargo, el lugar ya estaba iluminado por la luz manitol por lo que después de intentarlo por un rato me rendí.
Con cuidado me levante de la hamaca en donde había dormido anoche y me puse de pie.
Debo decirlo ¡Dormí como un bebe!
Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que despertaba tan bien.
Ni siquiera recuerdo cuando fue esa última vez.
Me dispuse a abrir mis ojos (los cuales seguían cerrados de espacio para) que la luz del sol no me afectara tanto.
No funciono totalmente ya que sentí una leve molestia y algo de ardor cuando los abrí.
Pero al instante me llegaron los recuerdos del sueño.
Lo reconozco, no esperaba que existiera tal historia.
Y con lo claro y realista que se sintió se sueño, francamente dudo que haya sido eso nada más.
Estoy seguro de que eso realmente paso en mi mente.
No puedo evitar sentir un leve sentimiento de orgullo en mi pecho, se siente bien saber que juegas un papel importante en algo así.
Pero no creo que sea el momento de pensar en ese asunto, no ahora.
Entonces mire a mi alrededor y me di cuenta de que John no estaba en la sala de la casa por lo que fui a buscarlo al sótano.
Abrí la puerta y pude ver unas escaleras que llevaban a otra puerta no muy abajo.
Baje por las escaleras y trate de abrir esa puerta, pero esta al parecer estaba cerrada con llave.
Si estaba cerrada es que John no estaba allí, el solo la cierra cuando no está dentro.
Esa puerta es la entrada al almacén subterráneo de la casa, John me dejo entrar una vez y debo decirlo, tiene muchas cosas.
Me dispuse a subir por las escaleras hacia la primera puerta pero cuando estaba a punto de llegar John salió de esta y se sorprendió al verme.
Y doy gracias a Dios que me vio a tiempo porque si no, ambos hubiéramos caído escaleras abajo.
-¿Chico? ¿Qué haces aquí?- me pregunto recuperándose de la sorpresa.
-Es que cuando desperté no te vi por lo que pensé en venir a buscarte- respondí yo.
-Ya veo- asintió- bueno yo salí hace no mucho para ir al distrito 1 a comprar unas cosas, pero en el camino se me olvido mi bolsa por lo que vine a buscarla. Cuando volví me dispuse a ir al almacén a buscar mi bolsa pero te encontré a ti y ahora te estoy contando esto- eso último lo dijo con algo de humor y me reí levemente.
Debo reconocerlo, es alguien con un buen don para la comedia. A pesar de que cuenta muy malos chistes sabe dar un buen toque cómico cuando el momento es el adecuado.
-Oye ¿Quieres venir conmigo? Así puedes ver como son los distritos exteriores- el me pregunto y yo abrí mis ojos con impresión.
¿Yo? ¿Ir a los distritos más bajos?
Honestamente nunca había salido de este distrito por miedo a perderme y no poder regresar, pero siempre albergue un sentimiento de curiosidad por cómo se vive en el resto de los distritos.
Y ahora tenía la oportunidad de ir y de volver.
¿Qué clase de tonto seria si desaprovecho una oportunidad así?
Con una sonrisa asentí a la pregunta de John y este me regreso la sonrisa.
-Muy bien, entonces ve afuera y espera a que valla- me indico, yo lo obedecí al instante.
Una vez en la puerta me quede parado esperando a que John saliera para irnos. No paso mucho tiempo antes que la puerta se abriera y este la pasara sujetando una bolsa en su hombro.
-¿Nos vamos?- me pregunto juguetona, ya conocía mi respuesta.
-Por supuesto- le respondí siguiendo el juego.
Ambos nos pusimos en camino.
Cuando estuvimos cerca de la salida pudimos escuchar un grito.
-¡Oye ojos de árbol! ¿¡Como te va!?- cuando escuche ese apodo y esa voz una sonrisa surco mi rosto y me gire y pude ver a un chico.
Este tenía el pelo rojo corto y algo alborotado. Era de piel morena/clara con algunas manchas de polvo sobre su rostro. Tenía aspecto de tener la misma edad que yo, quizás más. Era un poco más alto que yo e igual de delgado. Sus ojos eran color ámbar y al lado de uno de estos había una cicatriz. Vestía unos pantalones desgastados, una camisa muy sucia dándole un aspecto amarillento, aunque según el mismo, es de color blanco y estaba descalzo.
Este chico era uno de los chicos que John me presento, su nombre es Zack, aunque no conozco su apellido, de hecho, ni el mismo lo conoce pero no le importa.
-Pues aquí me ves tomate, ¿Cómo te va a ti?- le respondí llamándolo por el apodo que le di.
El y yo nos llevamos muy bien ¿saben?, en realidad, creo que él de mis pocos amigos es a quien puedo considerar el mejor de ellos, aunque más que mejores amigos somos más como hermanos.
-Viviendo la vida- me respondió encogiéndose de hombros mientras se acercaba- hola John- lo saludo con su sonrisa.
-Buenas Zack, te vez bien- respondió.
-Sí, sí. Supongo que es algo normal, siempre me veo bien- dijo inflando el pecho.
-Jum engreído- murmure, aunque Zack me escucho.
-¿¡Que dijiste ojos de brócoli!?- me sujeto de la camisa con una vena.
Si se preguntan por qué me llama con esos apodos, es debido a mis ojos. Como soy el único en el distrito 64 con ojos verdes se podría decir que resaltan, y Zack los usa como referencia para darme apodos.
Supongo que también se preguntaran por qué no usa mi pelo entonces creo que la respuesta es obvia: aquí la mayoría tiene el pelo negro por lo que no tiene sentido usarlo para apodos.
Bueno me desvió de la situación.
Después de que me llamo así, yo solo me dedique a arrojar más leña al fuego.
-Lo que escuchaste cabello de fresa- respondí a la vez que le daba una sonrisa ladina.
Vi que su vena creció un poco más. Pero qué fácil es molestarlo, y más cuando usan su detonante numero uno.
A él no le molesta que le digan cabello de tomate, cabeza de tomate o incluso tomatito. Pero nunca le ha gustado que le digan cabello de fresa, nunca he entendido el por qué, pero eso no me importa lo único que me importa es que con eso puedo hacerlo enojar.
-¿¡Pelo de fresa!? ¡Ahora sí que firmaste tu sentencia idiota!- me respondió abalanzándose sobre mí.
Y yo como el escapista profesional que soy, comencé a correr en círculos para que no me alcanzara.
-¡Detente!- grito con una sonrisa.
-¡Nunca!- le respondí igual.
Mire a John y vi que este nos observa con una sonrisa, como un padre que ve a sus hijos jugando.
Debo agregar que el día que nos conocimos, Zack se sentía receloso de mí.
Incluso recuerdo como en ese mismo día me dejo en claro que no permitiría que usurpara su puesto. Al principio no entendí pero luego de un tiempo viendo como se llevaban él y John me di cuenta.
Ambos parecían un padre con su hijo y era justo como se miraban el uno al otro. Un día me entere por boca de John de varias cosas sobre él, como que al igual que yo, Zack nunca conoció a sus padres o que siempre estuvo solo hasta que se conocieron. También me dijo que cuando lo conoció, era una persona muy apagada y sola. John se esforzó por ganarse su amistad por mucho tiempo hasta que finalmente lo logro.
Esa fue la razón de que un día me acerque a él una vez que me lo encontré durmiendo en un callejón y le pregunte si podíamos hablar. El me miro confundido, pero asintió y ambos nos sentamos. Allí le hable un poco sobre mí, sobre que yo tampoco conocí a mis padres y cómo fue que John y yo nos conocimos.
El se notaba sorprendido pero aun así me pregunto ¿Y qué?.
Yo le dije que quería que pudiésemos llevarnos bien ya que ambos pasamos una vida similar, pero él me respondió No necesito más amigos de los que tengo, tampoco necesito tu compasión, estoy bien
Yo me moleste un poco pero solo suspire y asentí.
Luego de ese día le pregunte a John un poco más del pasado de Zack pero este me dijo que eso era algo privado de él, por lo que no podía decirme.
Yo me sentí algo frustrado, pero eso no me detuvo y seguí tratando de hacerme su amigo.
Supongo que se preguntaran ¿Por qué seguiste intentándolo cuando él te dejo en claro que no quería ser tu amigo?
No sabría responder con certeza.
Pero cuando lo veía a él, por alguna razón me veía a mí mismo.
Éramos muy parecidos.
Tanto en personalidad como en pasado.
Ninguno conoció a sus padres.
Ambos pasamos por una gran soledad.
Ambos tuvimos una vida dura.
Ambos fuimos ayudados por la misma persona.
Y ambos nos sentíamos profundamente agradecidos con dicha persona.
Estaba seguro de que en el fondo, aunque lo ocultara, quería tener muchos más amigos y ser feliz con ellos.
Es lo que yo deseo también.
En repetidas ocasiones intente ganarme su amistad, en todas fui rechazado y hasta insultado, pero nunca me rendí.
Entonces aconteció que un día yo estaba caminando por las calles del distrito cuando escuche unas voces saliendo de un callejón.
Por curiosidad me acerque a ver de qué se trataba.
Allí estaban Zack y un grupo de chicos algo más grandes que él, estos lo estaban rodeando en un círculo y tenían unas sonrisas maliciosas.
Pude notar que Zack tenía unas cuantas marcas de golpes en su cuerpo, pero aun seguía de pie y los miraba desafiante.
Uno de esos chicos se acerco a Zack, era el más alto del grupo y era considerablemente más gordo, se notaba a leguas que era el líder.
En el momento en que el chico se preparo para darle un golpe a mi mente llego un recuerdo de algo que sucedió meses atrás.
Yo le había robado su comida a un grupo de chicos como ese y ellos me persiguieron hasta que no pude seguir corriendo. Me acorralaron, me golpearon y luego se llevaron lo que les había robado.
En ese momento sentí que mis piernas se movieron solas y cargue contra ese chico alto y gordo, di un salto cuando estuve a la distancia suficiente y le propine un golpe en la nuca con toda mi fuerza, creo que lo deje algo aturdido ya que se tambaleo por unos momentos.
Demás está decir que cuando me vio, una expresión de completa sorpresa se apodero del rostro de Zack.
Aquel chico fastidioso que lo había estado molestando durante varias semanas.
Aquel chico que no había parado de pedirle ser su amigo una y otra vez.
Aquel chico que había rechazado todas y cada una de esas veces.
Aquel chico ahora lo estaba ayudando.
Yo no leo mentes, pero estoy seguro de que pensó eso.
El resto de los chicos me miraron con hostilidad y el chico gordo, el cual ya se había recuperado me dedico una mirada de furia y se preparo para golpearme.
Pero en ese momento, Zack se levanto y le dio un golpe en la quijada que nuevamente lo puso a tambalearse.
Ahora el sorprendido era yo.
Más aun cuando Zack se puso a mi lado y se puso en posición para pelear mientras miraba a los chicos.
En ese instante me miro y en su mirada había unas palabras ocultas, pero cuando vi ese brillo en sus ojos entendí cuales eran al instante.
Vamos, yo te cubro
Me puse en posición también y mire a los chicos.
Honestamente me sentía bastante emocionado.
Y esa emoción no cayó en ningún momento.
No cayó cuando esos chicos se abalanzaron al mismo tiempo.
No cayó cuando nos golpearon.
No cayó cuando el chico gordo me dio un golpe en el rostro y luego a Zack.
Ni siquiera cayó cuando nos dejaron tirados en el piso con sangre saliendo de varias partes de nuestro rostro.
¿Por qué no cayo?
Porque la emoción no era debido a que tenía la posibilidad de pelear con la ayuda de Zack.
No.
Fue debido a que por un momento sentí que tenía una oportunidad de que me aceptara como su amigo.
Estuvimos acostados en el suelo en silencio por un rato hasta que Zack hablo.
-¿Por qué me ayudaste?- me pregunto sin mirarme.
-¿Por qué no iba a hacerlo?- respondí con otra pregunta.
-Estuviste tratando de hacerte mi amigo durante semanas y te rechace de forma muy fría cada vez que lo intentabas. Si hubiese sido yo, habría dejado que esos tipos te dieran una paliza- me dijo ahora si mirándome.
-Entonces, supongo que es bueno que no sea tú- dijo en una risa.
Lo mire y el tenia el seño fruncido.
-¿Entonces? ¿Por qué me ayudaste?- me pregunto nuevamente.
-Llámalo empatía- le respondí mirando al cielo.
-¿Qué?- mi respuesta por lo visto lo confundió.
-Hace un tiempo, yo estuve en la misma situación, unos tipos me persiguieron por un callejón como este, me acorralaron y me golpearon- hice una pausa- cuando te vi en esa situación, no pude evitar querer ayudarte.
-Nunca te pedí tu ayuda- me dijo con tono seco.
-No la pediste, pero sé que la querías.
-¿Cómo estás tan seguro?- inquirió.
-Porque tú y yo somos iguales- respondí sin despegar mi vista del cielo, aunque pude ver por el rabillo de mi ojo que Zack tenía una expresión desconcertada por lo que lo mire y seguí hablando- ambos hemos pasado por lo mismo, ambos hemos estado solos y obviamente ambos queremos salir de esa soledad, y no me vengas a decir que estas conforme con los pocos amigos que John me ha dicho que tienes porque sabes que no es cierto- me apresure a decir antes de que el hablara- se que tienes el mismo deseo que yo, ese deseo de rodearte de personas y ser feliz con ellas, es por eso que quiero ser tu amigo. Quiero ayudarte a cumplir tu deseo y de paso también el mío- entonces le extendí la mano y lo mire a los ojos otra vez- te lo preguntare de nuevo Zack, ¿Quieres ser mi amigo?
El me miro por unos segundos antes de sonreír y mirar hacia otro lado para luego decir.
-Realmente eres molesto a veces ¿Lo sabías?- eso fue lo que dijo pero aun así tomo mi mano.
Yo sentí mucha alegría en ese momento, tanta que una gran sonrisa se apodero de mi rostro.
-En realidad no, pero muchas gracias por decírmelo- le dije.
Desde ese día nos fuimos volviendo un poco más cercanos los dos.
Con el tiempo nuestra confianza llego hasta tal punto que incluso me conto su pasado.
Y debo decir que si bien yo pensaba en ese momento que tenía una vida demasiado mala, me di cuenta de que la de él había sido peor.
Yo por lo menos tuve a los pocos conocidos y amigos de mis padres que me ayudaron ocasionalmente, de hecho fueron ellos quienes me enseñaron la mayoría de las cosas que se, por lo tanto, no es cierto que estuve completamente solo, pero la mayor parte del tiempo sí.
En cambio, Zack nunca tuvo a nadie y su lucha por sobrevivir fue mayor a la mía.
Una vez incluso se vio en la penosa necesidad de matar a alguien.
Yo me sorprendí cuando me lo dijo pero no lo juzgue y me mantuve en silencio.
Tambien me conto que Zack no era su verdadero nombre, ya que no llego a conocer el nombre que le dieron sus padres al igual que yo y tomo un nombre que escucho por allí.
Ese día nuestra amistad agarro profundidad y con el tiempo nos hicimos mejores amigos, y hoy en día nos consideramos hermanos.
Bueno, bueno, he estado hablando mucho del pasado.
Zack me estuvo persiguiendo por un poco más de tiempo hasta que finalmente John nos detuvo y me recordó que íbamos al distrito 1. Para ser honesto, se me olvido por completo.
-¿Van al distrito uno?- Zack le pregunto a John y el asintió con la cabeza- ¿Puedo ir con ustedes? Me gustaría ver como es por allá- pidió Zack.
-Por supuesto, algo más de compañía nunca viene mal- le respondió John.
-¡Genial!- exclamo emocionado.
Entiendo esa emoción. En comparación a mí, Zack si a salido del distrito, pero nunca muy lejos por lo que no había estado jamás en los distritos más cercanos al centro.
Sin aplazarlo mucho más, los tres nos dirigimos directamente al distrito 1.
Debo decir que me encuentro sorprendido.
Este lugar es completamente diferente al distrito 64.
Aquí todo se ve más alegre.
Puedo ver a chicos de mi edad jugando por allí y a sus padres mirándolos. Hay varias tiendas abiertas mostrando muchas cosas. Ancianos charlando y gente comprando y comiendo cosas que venden en las tiendas.
Es la primera vez que veo esta calidad de vida, esta alegría, este color ¿Es esto lo que llaman una buena vida?
-Bienvenidos al distrito 1 chicos- nos dijo John a Zack y a mí.
-¡Sugoii!- exclamamos al mismo tiempo los dos.
-No se alejen mucho y no causen problemas chicos, iré a esa tienda que está en frente, terminare en un rato, hasta luego- nos dijo mientras se alejaba a dicho lugar.
En ese momento Zack y yo nos sonreímos y comenzamos a correr por el distrito mirando las distintas cosas que había.
Imágenes, olores, sonidos. Todo lo que había era nuevo para nosotros.
Pude notar como algunas personas nos miraban con curiosidad, pero no le di importancia y seguí a Zack cuando vi que este se alejaba.
Estuvimos corriendo por allí y por allá durante un rato más hasta que nos detuvimos en una pequeña plaza y nos sentamos bajo la sombra de un árbol.
Yo aproveche la ocasión para mirar y tocar el árbol todo lo que pude, era la primera vez que veía uno en realidad, lo único que sabía de ellos era que tenían color verde en alguna parte por el apodo que Zack me ponía por el color de mis ojos, aunque ignoro cómo es que Zack lo sabe, posiblemente John se lo conto.
-Eso fue divertido- dijo Zack entrecortadamente por lo agitado que estaba y con los ojos cerrados y una expresión apacible.
-Sí ha pasado mucho tiempo desde la última vez que me divertí así- respondí en las mismas condiciones.
Estuvimos así por unos minutos más hasta que decidimos levantarnos e ir hacia donde estaba John, seguramente ya había terminado y nos estaba esperando.
Afortunadamente Zack era muy bueno memorizando caminos rápidamente, todo lo contrario a mí que me toma algo de tiempo.
Estuvimos caminando por unos momentos antes de escuchar un bullicio no muy lejos. Me dio curiosidad y quise ir a ver de qué se trataba, por lo que mire a Zack y en sus ojos pude ver la misma intención por lo que ambos nos acercamos.
Tuvimos que atravesar una apretada multitud de personas antes de llegar poder ver la razón de que esta estuviera allí en primer lugar.
Allí pude ver a un grupo de personas caminando, estas se distinguían del resto por las ropas que llevaban, ya que estas eran más lujosas.
Estas personas eran acompañadas por unos hombres con Shikakusho negro y espadas en sus cinturas.
Yo no entendía el por qué de de que tantas personas se reunieran así solo para ver a más personas caminando.
-Kuchiki-sama- escuche ese grito de alguien de la multitud.
-¿Kuchiki?- el que dijo eso fue Zack que miraba sorprendido a las personas que pasaban.
-¿Los conoces Zack?- pregunte, sentía curiosidad por saber quien eran.
-John me a hablado de ellos, son una de las grandes familias nobles- me respondió.
¿Grandes familias nobles?
Si mal no recuerdo, la persona que me hablo de la sociedad de algo menciono algo referente a eso. Aunque no puedo recordar lo que me dijo con certeza.
Mire más detalladamente a esas personas.
No eran tantos en realidad, había algunos viejos, otros de mediana edad, había mujeres muy hermosas y uno que otro sirviente atendiéndolos a todos ellos.
Pero entonces mi vista se fijo automáticamente en una de esas personas.
Era una chica, parecía de la misma edad que yo. Tenía el pelo negro, liso y largo hasta la espalda. Su piel era del mismo color que la mía, solo que parecía más delicada. Creo que era un poco más baja que yo. Como el resto, vestía ropas lujosas. Su rostro lucia sereno y de facciones finas. Por desgracia, no pude ver el color de sus ojos ya que estos estaban cerrados. De un momento a otro me fije en sus labios por unos segundos, estos eran rosas y lucían suaves y apetecibles.
-¡Oye ojos de árbol! ¡No me ignores!- escuche un grito en mi oído. Gire mi vista en esa direccion y pude ver a Zack con una venita en la frente.
-Zack ¿Quién es ella?- le pregunte mirando y señalando a la chica.
El la miro también y su vena desapareció al instante.
-Oye, oye, oye no me digas que te enamoraste- me dijo Zack con una sonrisa.
-¿Qué? ¡No! Solo me llamo la atención- me apresure a decir para evitar algún malentendido.
-Que bueno, porque de estarlo te hubieses decepcionado cuando te dijera, que no tienes ninguna oportunidad con ella- me dijo.
¿Y eso es por?- quise saber.
-Pues no es que este seguro, pero hace un tiempo John me dijo que el actual heredero de la familia Kuchiki era una chica- volvió a mirar a esa chica- por las pintas que lleva supongo que debe ser ella.
Yo también mire a la chica.
Es cierto. A pesar de que todos llevan ropas de lujo, solo las de ella y un hombre a su lado sobresalían un poco.
Finalmente terminaron de pasar y unos segundos después pude oír a Zack diciéndome.
-Vámonos ya, John debe estar preocupado- yo asentí a sus palabras y ambos nos dirigimos a donde entramos.
Luego de varios segundos moviéndonos entre toda esa gente por fin salimos y yo respire profundamente.
-Aire- dije como si este fuera un tesoro.
Ese lugar me pareció tan apretado que me costaba respirar bien.
-No exageres- me dijo Zack, que tenía una gotita en la sien.
Después de un momento en que llenaba y vaciaba mis pulmones con el tan necesitado oxigeno, nos encaminamos a donde John se había quedado.
Por el camino me dedique a mirar de nuevo el distrito 1, no sabía si volvería algún día por lo que quería grabar esto en mi mente con fuego.
-Es increíble la diferencia que hay entre este lugar y nuestro distrito- pensé en voz alta con una sonrisa algo triste.
-Eso es por culpa de los Shinigamis. Si se dedicaran a vigilar todos los distritos el nuestro seria igual que este, pero al parecer esa idea no les viene nunca- escuche decir a Zack con cierto tono de rencor.
Olvide decirlo, Zack siente algo de odio a los Shinigamis.
-Supongo que tienes razón en eso- respondí a lo que dijo.
-Bueno, quejarnos no cambiara nada, solo podemos seguir con nuestras vidas y vivir al máximo- dijo Zack sonriéndome en lo último.
-Si- le devolví la sonrisa.
Pero como Zack venía a mi lado y yo gire mi vista para sonreírle deje de ver por dónde iba y choque con alguien y caí al suelo sentado.
-O discúlpeme por favor- me apresura a decir a la persona con la que choque, que bueno que John me enseño buenos modales en el pasado, son muy útiles en momentos como este.
Yo había cerrado mis ojos al chocar y caer al suelo, y cuando los abrí lo primero que vi fue un puño dirigiéndose a mi cara.
Pam
En ese momento sentí como si una roca impactara directamente con mi mejilla y un segundo después me vi un poco elevado sobre el suelo mientras era impulsado hacia atrás.
De un momento a otro sentí como mi espalda y la parte trasera de mi cabeza chocaban con el suelo, provocándome algo de dolor.
Levante mi vista para contemplar a Zack corriendo hacia mí y a mi atacante no muy lejos.
Este tenía pelo Marrón y un afro, además de un Shikakusho negro y una espada atada a su cintura con una cinta blanca. Supe que era un Shinigami justo cuando vi su vestimenta.
-¿Estás bien?- me pregunto Zack con voz preocupada cuando estuvo a mi lado y me ayudo a levantarme.
-Sí, no te preocupes- le dije mientras me sobaba el lugar donde me golpearon, de verdad que me dolía, es más, creo que me aflojo un diente.
Vi a Zack y este estaba mirando a mi atacante con evidente ira.
-¿Quién demonios te crees para golpearlo así?- le pregunto.
El solo mostro una sonrisa arrogante.
-Je, deberías mostrar más respeto mocoso. Por tipos como yo es que viven bien en este lugar. Y lo golpee porque se atrevió a empujarme.
¿Empujarlo? Si solo choque con él.
Estoy seguro de que lo sabía, tal vez solo está usando eso como excusa para agredirme.
Además, ¿Qué eso de que vivimos bien en este lugar por tipos como él?
¿Acaso piensa que somos de este distrito?
Mire a Zack y me sorprendí cuando note que su mirada estaba desbordante de una ira pura que nunca había visto.
-¿Vivir bien... por tipos como tú?- su voz era temblorosa, es una clara señal de que esta por explotar.
Trate de sujetar su hombro pero Zack empezó a caminar hacia él con los puños muy apretados.
Al instante supe que estaba por hacer él y también supe que era lo que tenía que hacer yo.
Me levante de sopetón del suelo y me apresure a pararme frente a Zack y sujetarlo por los hombros.
-Zack cálmate, no hagas algo de lo que te arrepientas- le dije, ese tipo tenía una espada, estaba preocupado por Zack.
-Suéltame- dijo en voz baja.
-No Zack, debes controlarte- replique.
Malas palabras.
En ese momento Zack estallo.
-¿¡Cómo me dices que me controle!? ¡Ese idiota! ¿¡Como se atreve a decir algo así!?- grito furioso.
Honestamente entiendo cómo se siente.
A pesar de que ese Shinigami no sabe que no somos de este distrito, para Zack, esas son palabras que lo enfurecen por completo.
Y es que tanto Zack y yo hemos pasado por una vida muy dura porque los Shinigamis no se preocupan por nuestro distrito.
No sé cómo explicarle, pero el que alguien que es un Shinigami diga eso, independientemente de que sepa que somos de un distrito u otro, es como si le dijesen a Zack que vive bien en el distrito 64 por ellos.
Lo que obviamente, si se dijera directamente creo que ni yo podría controlarme.
Mantuve bien sujeto a Zack hasta que logre hacer que se calmara un poco.
El respiro hondo y exhalo luego.
Cuando sentí que ya estaba lo bastante tranquilo lo solté.
-Disculpa- hablo con los ojos cerrados.
-Tranquilo- le dije con una sonrisa suave.
Pero en ese momento, ese Shinigami hablo.
-Ey un momento. Ustedes no son de este distrito, sus ropas están muy mal para serlo. ¿Acaso son de los distritos de números más altos? Jaja, que pena por ustedes, esos lugares están completamente abandonados por nosotros, es muy problemático tener que enviar patrullas hasta allá- lo escuche decir riéndose.
Ya veo, así que era por eso.
¿Solamente porque les resulta problemático enviar patrullas hasta allá?
¿Solo por eso vivimos así?
Sentí mi ira crecer dentro de mí, pero esta palidecía ante la ira que se reflejaba nuevamente en el rostro de Zack.
Esta vez fue muy rápido para mí.
Zack paso a mi lado corriendo.
Pude ver su objetivo claramente en sus ojos.
Tenía un profundo deseo de acabar con ese Shinigami.
Gire mi vista hacia atrás y vi a Zack corriendo con su puño preparado.
-O, así que el niño quiere jugar- el Shinigami dijo eso con una sonrisa maliciosa a la vez que desenvainaba su ¿Zanpakuto? Creo que así se llamaban las espadas de los Shinigamis.
Sentí mi espalda fría cuando ese Shinigami preparo su espada para asestar un corte en Zack.
Pero antes de que el filo lo alcanzara, Zack se agacho le dio un gancho a ese Shinigami en toda la mandíbula inferior.
Me sorprendí un poco cuando vi que el Shinigami se elevo unos centímetros por el golpe y cayó de espaldas al suelo.
Pero no termino allí. Zack se sentó en su pecho y comenzó a golpearle el rostro.
Corrí hacia ellos y sujetando a Zack de la cintura lo aparte del Shinigami que ahora tenía su nariz sangrando.
No mentiré, yo también quería hacer eso, pero no quiero que Zack cometa una barbaridad por su ira.
-¡Suéltame! ¡Voy a matarlo!- Zack gritaba y se retorcía tratando de soltarse de mi agarre.
-Tranquilízate. No dejes que la ira te domine- respondí- recuerda lo que John nos ha enseñado, la venganza no es buena- le recordé.
Pude sentir a Zack temblar.
Si había alguien capaz de dominar su furia ese era John.
Pero como no está cerca por el momento, solo me queda usar sus enseñanzas.
-La venganza solo causa dolor eso fue lo que nos enseño en el pasado, no me digas que vas a desobedecer sus enseñanzas- le dije y el pareció aplacarse un poco.
Una vez se calmo de nuevo lo solté y el miro al Shinigami por unos segundos antes de decirme sin voltear a verme.
-Vámonos-
Asentí a sus palabras y comenzamos a alejarnos, pero ninguno conto con lo que paso después.
-¡Maldito mocoso!- el Shinigami se levanto y de un salto se posiciono detrás de Zack, y cuando este se volteo ya era tarde.
Zas
El Shinigami arrojo un corte al pecho de Zack, provocándole una herida de la que salió mucha sangre.
-Gaaa- gruño Zack.
-¡ZACK!- grite al verlo caer al suelo de espaldas mientras su camisa era teñida de rojo.
-Je, eso le enseñara a ese moco- el Shinigami estaba hablando, pero sus palabras fueron interrumpidas por un golpe mío en el rostro que lo tiro de espaldas al suelo.
Yo me hallaba furioso en ese momento por lo que no pude evitar darle ese golpe, pero no podía dejarme segar por la ira, debía ayudar a Zack.
Me apresure a arrodillarme a su lado para luego cargarlo al estilo nupcial y luego me dispuse a correr hacia donde estaba John.
No estábamos muy lejos, recuerdo esta parte del distrito ya que me concentre bastante en verla por la gran cantidad de tiendas de flores que hay por aquí (Así es, me gustan las flores), no está muy lejos de donde esta John.
Lamentablemente, el Shinigami por segunda vez se levanto.
-¡Pequeña y asquerosa rata! ¿¡Como te atreves!?- me dijo sujetándose el rostro con su mano libre y alzando su Zanpakuto con la otra.
Yo cerré los ojos y me prepare, estaba de espaldas a él y mis manos estaban ocupadas por lo que no podía defenderme.
Pero justo en ese momento
Katchin
Al escuchar ese ruido de metal chocando con otro abrí mis ojos y mostré una gran sonrisa cuando vi a John allí con su propia Zanpakuto bloqueando la de ese Shinigami.
-Ustedes dos no saben obedecer ¿No es verdad?- nos pregunto sin mirarnos.
Zack y yo nos reímos levemente, aunque Zack con algo de dolor.
-¿¡Una Zanpakuto!? ¿También eres un Shinigami?- el Shinigami parecía asombrado.
-Solía serlo- respondió John con tono serio y algo sombrío.
Huy, cuando John habla así significa que está muy molesto.
John empujo a ese Shinigami hacia atrás y le dijo.
-Soy un hombre pacífico, por lo que si te vas olvidare lo que hiciste- dijo John.
Bueno, es algo molesto que le dé una oportunidad a quien hirió a Zack, pero John es un pacifista hasta la medula por lo que no se puede hacer nada.
El Shinigami solo se rio.
-¿Irme? Está bien, pero voy a acabar con ese mocoso primero- dijo eso mirándome- no lo perdonare por golpearme.
Cuando dijo eso último John me miro y note que con su mirada me decía que luego me preguntaría lo sucedido. Entonces volvió su mirada al Shinigami.
-Lo siento, pero no puedo dejarte hace eso- respondió.
-Bueno, en ese caso tendré que acabarte primero, no creo que alguien se preocupe por un Shinigami retirado- dijo para luego abalanzarse hacia John con su espada lista.
Zas
En el suelo cayo un poco de sangre de un momento a otro.
Ahora John estaba de espaldas al Shinigami con el filo de su espada goteando sangre.
El Shinigami permanecía inmóvil, con su Zanpakuto sostenida firmemente frente a él con ambas manos, con un pequeño corte en su pecho y con los ojos muy abiertos.
Splash
En ese momento el pequeño corte se abrió desde el hombre izquierdo del Shinigami hasta su costado derecho, de este salió una gran cantidad de sangre que mancho el piso. El Shinigami cayó en un charco de su propia sangre.
Yo me sorprendí en gran medida, no pude ver ni siquiera cuando John movió su espada para cortarlo y de un momento a otro ya estaba detrás de él.
-Uff creo que me excedí un poco- oí decir a John quien miraba al Shinigami con algo de pena. Entonces John se acerca a mí y me dice- vámonos rápido, hay que curar a Zack.
-Si- asentí y ambos comenzamos a caminar rápido.
Pude notar que varias personas habían estado viendo lo que sucedía desde hace un buen rato. Creo que está de más decir que el pánico reino cuando Zack fue cortado y más cuando John dejo a ese Shinigami fuera de combate.
-Muy bien, veamos que tenemos aquí- John dijo eso a la vez que yo recostaba a Zack en el suelo de su casa.
El camino fue largo y Zack perdió una buena cantidad de sangre, pero finalmente llegamos al distrito 64 y ahora John puede tratarlo.
-A perdido mucha sangre, lo primero será cerrar esa herida- John puso sus manos en el peco de Zack a la vez que decía eso.
Entonces el mismo brillo verde con el que me curo el día anterior apareció en sus manos.
Estaba usando Kido.
Estuvo usándolo por varios segundos hasta que la herida en el pecho de Zack se cerró.
-Perfecto, ahora- John metió una mano en su bolsa, la cual estaba a su lado y saco una especie de esfera roja de esta- muy bien Zack, traga esto; te ayudara a producir sangre más rápido- mientras decía eso introducía la esfera en la boca de Zack, el cual hizo lo dicho por John y se la trago.
-Estará bien en unos momentos, por suerte el corte no alcanzo nada importante- hablo John para mi gran alivio- ahora, chico-
John me hablo con voz seria y yo lo mire.
Sabía que quería decir.
Estuve explicándole todo lo sucedido por un par de minutos a John.
Cuando termine, su rostro se había suavizado.
-Ya veo, uff Zack debe aprender a controlar sus impulsos. Comprendo sus razones para molestarse, pero debió darse cuenta que no era alguien con quien debiera pelear, un civil común, especialmente uno tan joven no podría con un Shinigami aunque este también fuera joven- dijo con una mueca y rascándose la nuca.
-Si- suspire y mire a Zack, hace poco estaba pálido pero ahora recupero su color normal- ¿cuánto crees que tarde en despertarse?
Ante mi pregunta John miro a Zack y me dijo.
-Tal vez en una hora o dos, había perdido mucha sangre- respondió cruzándose de brazos.
Nos sumimos en un incomodo silencio por varios segundos. Yo hable tratando de romperlo.
-Me alegra que llegaras a tiempo- le dije.
-Bueno, como estaban tardándose en volver fui a buscarlos yo mismo, se podría decir que fue una casualidad que se me ocurriera comenzar a buscarlos primero en la parte en la que estaban- hablo John.
-Ya veo-
El silencio regreso, pero no por mucho ya que pregunte.
-Y ¿Qué fue lo que compraste?- el me respondió sin mirarme.
-Unas medicinas y algunas flores- eso último lo dijo con cierto tono triste, yo suspire.
Me gustaría que las respuestas duraran más, este silencio es molesto.
Finalmente le pregunte sobre algo que rondaba mi mente desde hace rato.
-Oye John, Zack me comento algo pero quisiera que me lo aclararas ¿Es cierto que la heredera de la familia Kuchiki es una chica?- quise saber yo.
Lo sé, es un tema que no debería importarme; pero resulta que soy alguien muy curioso.
-Así es, aunque no sé por qué me preguntas eso- esta vez si me miro al decir eso.
-Bueno, lo que sucede es que antes de lo ocurrido con ese Shinigami Zack y yo vimos a una multitud reunida en un lugar y quisimos ir a ver de qué se trataba. Resulto ser la familia Kuchiki que al parecer estaban pasando por allí- hice una pausa y luego continúe- y bueno, entre ellos pude ver a una chica de mi edad, le pregunte a Zack si tenía idea de quién era y él me dijo lo que te dije.
En ese momento John puso un rostro pensativo a la vez que se frotaba la barbilla.
-Así que el líder de los Kuchiki todavía gusta de dar paseos acompañado de su familia por el distrito 1- murmuro.
¿Qué dijo?
¿El líder de los Kuchiki gusta de dar paseos?
¿Acaso John lo conoce?
En ese momento se me ocurrió algo.
-Ey John- lo llame, el me miro curioso- ¿De casualidad sabes el nombre de la heredera de los Kuchiki?- inquirí.
Bueno, puede parecer un poco raro pero cuando la vi me sentí extrañamente cautivado al instante.
No sé cómo explicarlo pero me interesa en cierto modo.
John por primera vez en un buen rato mostro un rostro claramente sorprendido, que luego paso a una sonrisa picara.
-Uyy acaso el pequeño se enamoro- me pregunto tocándome el hombro levemente con el codo.
Es la segunda vez que me preguntan eso.
-No, es solo que me produce curiosidad- le dije.
-Si por supuesto- me dijo y luego paso uno de sus brazos detrás de mi cabeza y me acerco a él- sabia que algún día lograría hacer que te fijaras en el sexo opuesto, con Zack ya había perdido las esperanzas pero tu ¡Estoy muy orgulloso de ti!- me dijo abrazándome y soltando lagrimas.
Algo que no les comente. John podrá ser un tipo amable, pacifista y muy paternal pero también es un completo mujeriego y un gran pervertido.
O al menos lo es desde ese día.
Y ahora que lo pienso.
-John ¿No deberías ir a su tumba? Hoy se cumplen diez años desde su muerte por lo que me contaste- le pregunte.
En ese preciso momento el rostro de John se ensombreció un poco y dejo atrás su actitud.
-Es cierto, debería ir ahora- dijo ahora con un tono más apagado y metiendo una mano en su bolsa.
Cuando la saco pude ver que sujetaba unas flores amarillas, seguramente las que me dijo que había comprado.
Eran unos narcisos.
Según me conto, eran sus favoritos.
-Tengo tiempo antes de que Zack despierte, iré rápido- me dijo.
-Puedo acompañarte- le pregunte, e muy bien que este día John necesita apoyo para eso.
-Está bien, vamos- dijo levantándose.
Yo hice lo mismo.
Sin más palabras salimos de la casa.
El distrito 80 del este.
Como explique antes hay 80 distritos repartidos en cada punto cardinal.
Por lo que he escuchado de algunas personas que han estado allí, el distrito 64 es agradable en comparación con el 80.
Ahora veo por qué.
Este lugar está peor que allá. Todos los edificios tienen grietas, hay un fuerte y apestoso olor por todos lados y rastros de sangre seca por las paredes y el suelo.
Me puedo hace runa idea de cómo viven las personas de por aquí.
¿Por qué estoy en un lugar tan peligroso como este?
Es porque el camino al lugar al que voy con John pasa por aquí.
Qué bueno que ya casi salimos, este lugar me pone de los nervios.
Supongo que se preguntaran a donde estamos yendo John y yo.
Bueno, en las afueras de este distrito hay una pequeña colina.
Y en esa colina esta la razón.
Antes les dije que John era un Shinigami que se retiro por una razón ¿Cierto?
Están por descubrir esa razón.
Pero es algo muy triste.
Honestamente no me gusta que John haga esto cada año ya que sufre bastante.
Pero es su decisión.
Cuando por fin salimos me detuve para respirar con gran alegría el aire limpio. Un aire que no tenía ninguno de esos olores desagradables.
Puedo parecer algo exagerado pero el olor de ese lugar era una extraña combinación de orina, sangre y caca.
Me di cuenta de que John había seguido caminando por lo que me apresure a alcanzarlo.
Cuando llegue a su lado note que tenía una expresión complicada en el rostro.
No sé explicarlo bien, pero era como si estuviera tenso.
Bueno, es algo normal. Sabe muy bien que no podrá estar calmado mucho tiempo.
Pasaron unos cuantos minutos, minutos en los que estuvimos en silencio hasta que finalmente llegamos a la colina.
Por cierto, hay un árbol torcido en la cima de esta.
John y yo nos acercamos a paso lento.
Mire a John y este se notaba muy tenso por lo que lo tome de la mano para darle apoyo.
El me miro y luego me sonrió como diciendo gracias.
Yo regrese el gesto, dedicándole así un De nada silencioso.
Cuando estuvimos en la cima de la colina John se arrodillo frente al árbol.
Aquí comienza lo deprimente.
John miro a los pies del árbol y hablo pausadamente.
-Hola Sasha Hola Sofía ha pasado un año desde la última vez que vine- hablo John, luego volvió a hablar- traje al chico otra vez pero Zack no pudo venir resulto lastimado en una pelea que tuvo contra un Shinigami y ahora descansa en mi casa estoy seguro de que se recuperara.
Yo solo observaba en silencio, no quiero interrumpir, este es un tema delicado para John.
-Con este ya han sido 10 años desde que murieron en aquel incidente que rápido pasa el tiempo ¿No?- su voz poco a poco se estaba quebrando- lo siento si hubiera sido más listo en ese momento ustedes no hubieran muerto si no hubiese sido tan ingenuo ahora estaríamos juntos pero todo resulto así- puso las flores al pie del árbol- estas eran sus favoritas, espero que las alivien un poco.
Esto puede resultar algo tonto para algunos.
Tanto John como yo sabemos que cuando un espíritu de la sociedad de almas muere, este renace como un humano en una nueva vida y por lo tanto, ellas no lo escuchan ni lo recuerdan.
¿Quiénes son ellas?
Bueno, Sasha era la esposa de John. Me conto que se conocieron cuando el aun era un aspirante a Shinigami. Sofía era la hija de ambos, John dijo que era una niña muy tierna y amable.
Los tres vivían en el distrito número 3, eran muy felices.
Por desgracia, ambas murieron en algo que paso hace 10 años.
No me gusta nada recordar esa historia, pero lo hare de todas formas.
Ese día John tenía una misión en el mundo humano que le fue encargada de repente. Al parecer se habían reportado una serie de ataques Hollow en este.
Por ese entonces la sociedad de almas no estaba protegida por barreras. Me resulta fastidioso explicarles lo de las barreras así que no lo hare.
Ese día un grupo de Hollows atacaron la sociedad de almas bajo las órdenes de otro Hollow.
Aparecieron justamente en el distrito número cuatro y atacaron este.
Obviamente los Shinigamis de la zona los combatieron y lograron superarlos, pero el Hollow que dirigía al resto logro escapar al distrito tres en vista de que tenía esa batalla perdida.
En ese distrito las personas ya habían sido informadas del ataque Hollow por lo que permanecían escondidas en su hogares.
John me conto que en para ese momento ya había vuelto y escucho que ese Hollow había ido al distrito donde habitaba, pero no se preocupo.
¿La razón?
Simple fanatismo.
En aquellos años John confiaba ciegamente en los Shinigamis.
Era así desde joven, siempre los alababa como si fuesen dioses y confiaba plenamente en que si su familia se hallaba en peligro ellos los protegerían.
También estaba el hecho de que por ese entonces, John era un capitán Shinigami y estos tenían la protección de su familia asegurada (N/T: eso último es inventado por mí).
Imagínense su sorpresa cuando se entero de que ese Hollow entro a su casa de entre todas las demás, asesino a su familia y destruyo su casa.
John no se lo podía creer.
Con su mente hecha un caos le pregunto al líder de los Shinigamis que había sucedido y este le respondió Lamento lo de tu familia, hubiese enviado Shinigamis pero estaba concentrado en los Hollows del distrito 4 y tuve que enviarlos allí John le pregunto el por qué no pudo enviar algún teniente o un capitán a proteger a su familia y él le respondió Hasta la pregunta es tonta, ¿Quién en su sano juicio movilizaría a una parte de la elite de sus fuerzas solo para proteger a una mujer y a una niña que nada tenían que ver con las fuerzas Shinigamis? afortunadamente John pudo contener su ira y logro preguntarle si podrían financiar los funerales de su esposa e hija pero el líder de los Shinigamis le dijo Lo siento, pero esos fondos están destinadas a las reparaciones de los hogares, lo único que puedo hacer es mandar a reparar el tuyo cuando John escucho eso solo asintió y se retiro.
Al día siguiente corrió la noticia de que John se había retirado.
Tomo las pertenencias de su esposa e hija y las enterró en esta colina ya que solían ir a ese lugar a jugar. Días después planto una bellota para creciera ese árbol. Cuando le pregunte por qué él me respondió que a su hija le encantaban las bellotas y una vez le prometió que plantaría un árbol de estas para que las comiera cuando quisiera, promesa que cumplió después de que su hija murió, pero la cumplió.
Puede parecer una historia simple pero piensen un poco.
Los Shinigamis son los encargados de proteger a todas las almas, por lo tanto, deberían hacer hasta lo imposible para evitar la muerte de alguna de ellas. Pero no. El mismo líder de los Shinigamis dijo que no iba a movilizar a su elite solamente por proteger a una mujer y a una niña.
Eso fue un golpe duro para las creencias de John.
Todo el dolor y la ira de su pérdida fueron distribuidos en tres lados diferentes.
Los Shinigamis por no cumplir correctamente con su deber de guardianes.
Los Hollows porque fue uno de ellos quien mato a su familia.
Y el mismo, por haber sido tan ingenuo en confiar ciegamente en los Shinigamis.
Después de ese día, John se fue del distrito 3 y se mudo al distrito 64.
Quería alejarse de todo en ese momento.
Consiguió una casa, que es la que tiene actualmente y poco a poco se fue estableciendo adecuadamente.
Esa es la razón de por qué a John no le caen bien los Shinigamis.
Porque para él son en parte culpables de la muerte de su familia.
Mire a John y este estaba temblando, pude divisar unas cuantas lagrimas cayendo por sus mejillas.
Al parecer fue mucho para él.
Me acerque a él y sujete su hombro para darle apoyo.
-Hola Sasha, Sofía, es un placer- dije yo con una sonrisa suave mirando el pie del árbol- lamento no poder presentarme adecuadamente ya que no conozco mi nombre- agregue con mi sonrisa volviéndose algo triste.
Me arrodille frente al árbol y seguí hablando.
-No se preocupen por John, le está yendo bien en su vida. Tiene una casa y muy buenos amigos. Es algo mujeriego pero es un gran tipo, y Zack y yo lo consideramos nuestro padre, aunque no lo sea, es como uno- mi sonrisa creció un poco- quisiera haber podido conocerlas cuando estaban vivas, John me ha dicho que eran muy buenas personas, que usted señora Sasha cocinaba delicioso y que tu Sofía eras muy alegre, creo que me hubiese gustado ser tu amigo- hice una pausa para luego continuar- Pueden descansar en paz, les prometo que cuidare a John si se mete en problemas- eso dije, aunque en realidad es John quien siempre cuida de mi.
Y hablando de John, lo mire y este tenía una sonrisa y muchas lagrimas cayendo de sus ojos.
-gracias- dijo en voz baja- Gracias- ahora lo dijo más alto dándome un abrazo paternal, abrazo que yo correspondí.
Nos mantuvimos en esa posición por un rato más y una vez que rompimos el abrazo decidimos irnos.
…
Acabábamos de pasar la entrada del distrito 64 y nos dirigíamos a la casa de John.
Hace poco le había preguntado si podía volver a dormir en su casa y el acepto gustoso.
Después de eso hubo un silencio largo pero cómodo que duro hasta ahora.
-¿Me pregunto si Zack ya despertó?- pensé en voz alta rompiendo el silencio.
-Esperemos que si, ya es hora de la cena- respondió a mi duda.
Era cierto. La ida y vuelta entre el distrito 64 y el 1 tardo unas cuantas horas, después de todo, el Rukongai es muy grande por lo que la distancia es larga.
Luego de eso estuvo la ida y vuelta entre el distrito 64 y el 80.
Con todo el tiempo que empleamos ya estaba anocheciendo.
Después de un rato de caminar por fin llegamos a la casa de John, pero al momento de ver la puerta nos alarmamos porque esta estaba hecha pedazos y estos se hallaban desperdigados por el suelo.
Nos apresuramos a entrar y observamos que el interior de la casa era un desastre. El vidrio de la ventana estaba roto, la gaveta también, la hamaca estaba quemada, la olla tirada en el suelo y la puerta que lleva al sótano estaba destruida.
En ese momento ambos nos dimos cuenta de que los que provocaron esos daños seguían allí y junto con ellos estaba algo que me perturbo profundamente y me provoco una gran tristeza a la vez que furia y estoy seguro de que a John también.
Allí estaba el Shinigami del afro acompañado por otros dos, estos nos veían con sonrisas maliciosas y nos mostraban con más claridad lo que nos había perturbado/enfurecido/entristecido.
En la Zanpakuto del Shinigami del afro estaba clavada la cabeza de Zack, esta tenía la boca abierta y los ojos muy abiertos, y su cuerpo estaba clavado al piso por otra Zanpakuto, seguramente de alguno de los otros dos Shinigamis.
De no haber sido por la gran furia que sentía seguramente hubiese roto a llorar, pero igualmente unas pequeñas lagrimas escaparon de mis ojos, aunque me las limpie al instante.
Afortunadamente John siempre llevaba su Zanpakuto con él como medio de defensa cada vez que salía. Sin siquiera decir algo la desenfundo y apunto con ella a los tres Shinigamis los cuales hicieron lo mismo.
-¿Enserio pensaron que iban a salir impunes por lo que paso? Les enseñare a no meterse con sus superiores- hablo el Shinigami del afro.
Cada palabra que salió de su boca no hizo sino enfurecerme más de lo que estaba.
Mire a John y este estaba en posición para luchar.
-Te di una oportunidad y la desperdiciaste, ahora hiciste esto, ya no puedo perdonarte- hablo y vi que había una gran furia reflejada en cada una de sus palabras.
Yo lo sabía.
John se lanzaría en cualquier momento a ellos.
Me sentía nervioso.
Si bien es cierto que John alguna vez fue un capitán, eso fue hace diez años y ya no está a su cien.
La última vez que él y el Shinigami afro se enfrentaron John le gano muy rápido, pero después de pensarlo un rato llegue a la conclusión de que eso fue porque el Shinigami del afro lo había subestimado y tenía la guardia baja.
Ahora no lo subestimaría y tenía la guardia al 100, y aparte de eso tenía a otros dos Shinigamis ayudándolo.
Katchin
Ese sonido me trajo de mis pensamientos, alcé mi vista y vi que John ya estaba luchando con los tres Shinigamis.
John bloqueo un corte arrojado por uno de los Shinigamis que acompañaban al del afro y luego se agacho para evitar la Zanpakuto de este. Posteriormente le dio un codazo en el estomago al Shinigami del afro, haciendo que abriera la boca y diera unos pasos hacia atrás.
Debió haber sido un codazo muy fuerte para haber tenido ese efecto
John arrojo un corte hacia el Shinigami cuyo ataque estaba bloqueando, este logro esquivarlo a tiempo pero no vio cuando John le propino un izquierdaso al rostro que lo tiro al suelo. John giro la vista hacia el Shinigami del afro que ya se había recuperado y se acercaba a él con su Zanpakuto alzada, listo para realizar un corte vertical.
Katchin
Bloqueando y desviando con su espada, John arrojo a una pared al Shinigami del afro y luego le dio un puñetazo en el rostro, provocando su nariz y boca sangraran y la pared se agrietara.
John se agacho para dejar pasar la Zanpakuto del Shinigami que había golpeado antes y estiro su pierna hacia atrás para patear a este en el estomago y mandarlo al suelo nuevamente.
Yo no podía sino mirar asombrado.
John se estaba encargando de esos Shinigamis sin problemas. Ni siquiera lo habían dañado.
El Shinigami afro nuevamente se levanto y arrojo varias estocadas furiosas a John quien las esquivaba o desviaba con su espada.
El Shinigami que pateo hace unos segundos lo ataco con su Zanpakuto por detrás, me preocupe en ese momento.
Pero la preocupación no duro mucho cuando John se puso en cuclillas y dejó pasar el corte, el cual fue a dar directo al pecho del Shinigami afro.
¡Había usado la fuerza de su contrincante para dañar a otro!
¡Sorprendente!
John se giro blandiendo su Zanpakuto y propino un corte directo en el pecho del otro Shinigami quien con un gruñido y su pecho sangrante cayó al suelo.
Como si fuese algún tipo de baile John repitió el movimiento y giro con gracia sobre su propio eje para entregar una estocada en un costado del abdomen del Shinigami afro que se sujeto dicha área cayendo al suelo y recostándose contra una pared.
Así que esta es la fuerza de alguien que fue capitán.
En el momento en que John los había herido así y no había recibido ni una herida supe que ya había ganado la batalla contra esos dos Shinigamis.
Un momento
¿Dos? Yo había contado Tres.
-¡Te tengo!- escuche un grito detrás de mí y lo siguiente que sentí fue un brazo pasarse por mi cuello y apretarlo contra algo que por cómo se sentía deduje que era un cuerpo.
Levanté la vista y vi al Shinigami que quedaba sonriéndome de forma maliciosa a la vez que me apretaba con más fuerza contra él.
Logre comprender lo que había pasado sin pensarlo mucho.
Este Shinigami se había ocultado durante la batalla y esperaba el momento preciso para hacer algún movimiento.
¡Pero qué cobarde!
Dirigí mi vista a John y este pareció escuchar la exclamación del Shinigami ya que volteo a ver y se sorprendió cuando me vio tomado como rehén.
-Si te mueves un solo centímetro lo mato- advirtió el Shinigami a la vez que acercaba la punta de su Zanpakuto a mi estomago- tira tu Zanpakuto- ordeno.
John a regañadientes lo obedeció.
-Lo siento John- me disculpe con tristeza y apreté mis dientes.
-No te preocupes chico, todo saldrá bien- dijo John.
-No todo- dijo el Shinigami que me mantenía de rehén.
Todo sucedió en cámara lenta.
Justo cuando el Shinigami dijo eso, el Shinigami del afro se levanto detrás de John, quise avisarle pero este tipo me tapo la boca por lo que no pude hacer nada más que ver como John abría los ojos por la sorpresa y el dolor al ser atravesado en el estomago por la Zanpakuto del Shinigami afro.
-Gaa- John gruño a la vez que tosía sangre.
-jeje- oí reírse al Shinigami afro que saco bruscamente su Zanpakuto del abdomen de John.
En ese momento vi como el hombre que salvo mi vida, el hombre que vi como si fuese mi padre, caía al suelo que poco a poco se lleno de la sangre que salía de su abdomen.
-Jejeje- volvió a reírse el Shinigami del afro- ahora que estas indefenso puedo hacerte pagar por lo que me hiciste- dijo antes de darle una patada a John en la herida de su abdomen y hacer que quedara boca arriba.
-¡GAAA!- John soltó un grito de dolor por la patada.
-¡JOHN!- exclame desesperado después de que emitió ese grito.
-Je, no te preocupes mocoso, después de que lo mate a él seguirás tu- puso una sonrisa desquiciada.
-¡Desgraciado! ¡Para empezar! ¿¡Como sabias que John vivía aquí!?- grite iracundo.
-Bueno, después de que me dejaron en mal estado fui rescatado por mis dos amigos- señalando a los Shinigamis que lo acompañaban- luego fui con el Capitán Comandante para decirle que había sido atacado por un delincuente, el me pidió una descripción y cuando se la di me dijo que esos rasgos coincidían con un antiguo capitán, luego mando a traer un libro donde tenían fotos de capitanes tanto del pasado como del presente y me mostro una en particular, le dije que ese era el que me ataco y él me respondió que en ese caso tenía permiso de matarlo si se había vuelto un delincuente y me dio su localización. Luego de eso le pedí a mis amigos que me ayudaran y ellos aceptaron con gusto- finalizo su explicación y agrego- es muy ventajoso tener la confianza de todos los demás Shinigamis, puedo engañarlos fácilmente y hacer lo que se me dé la gana.
Este tipo ¡Es un completo bastardo!
No solo mintió, sino que también abusa de la confianza de otros.
Me da asco.
-Pero bueno eso no importa ahora, voy a matar a este viejo y luego iré por ti así que espera- dijo el Shinigami para elevar su Zanpakuto, preparándose para apuñalar a John en el pecho.
¡No!
John está mal para hacer algo y yo estoy siendo sujetado por el cuello con fuerza.
No hay nada que pueda hacer.
¡Maldición!
Primero matan a Zack y ahora van a matar a John.
No quiero.
No quiero perder a John.
No quiero perder a quien considero mi padre.
Gracias a él pude sentir en parte lo que es tener una familia.
¡No quiero que esto acabe así, aun es muy pronto!
¡No!
¡NO QUIERO ESTO!
Pude sentir lágrimas deslizándose por mis mejillas debido a la impotencia que sentía al saber que no podía hacer nada para salvar a John.
Ahh quiero ser fuerte.
Quiero ser fuerte para protegerlo.
Quiero dejar de ser débil.
Necesito dejar de ser débil.
¿Pero cómo me hago fuerte?
¿Cómo me puedo hacer fuerte en unos segundos?
Esta situación es muy frustrante.
No sé qué hacer.
Pero en ese momento mire la Zanpakuto del Shinigami del afro.
Al instante recordé esa espada azul de mi sueño.
También recordé algo que me dijo Silver.
Algo sobre liberar mi poder.
Dijo que debía sentir una emoción muy fuerte.
Ahora la estoy sintiendo.
Siento una gran impotencia y un gran deseo de salvar a John pero carezco del poder para hacerlo.
Necesito ese poder.
Entonces vi como el Shinigami se preparaba para atravesar a John.
No puedo impedirlo.
No soy capaz de moverme hasta allá.
No soy capaz de salvar a John.
Lo siento Zack, Sasha, Sofía y sobre todo John.
Lo siento por ser débil.
Lo siento.
Siendo víctima de una gran impotencia cerré mis ojos para no ver la que posiblemente seria la escena más triste de mi vida.
Pero en ese momento me sentí extraño.
No sé por qué, pero sentí como una sensación de calor, fuerza y mucha energía.
Abrí mis ojos y los Shinigamis y John me veían fijamente, al principio no entendí por qué, pero luego vi mis manos y estas estaban brillando en un azul celeste.
Sentí mi cuello ser liberado. Mire hacia atrás y el Shinigami que me tenia sujeto había retrocedido con su Zanpakuto en guardia, al parecer piensa que estoy usando algún tipo de poder.
Y cuando menos me lo espere
BRROOMM
El techo de la casa destruido cuando un pilar de al parecer energía de color azul salió de mi, sorprendiéndome.
Entonces, delante de mi apareció una esfera de energía azul, esta se disipo y dejo una espada flotando en el aire.
Tan pronto como la vi me quede sin aliento.
Era la espada que apareció en mi sueño.
Esta empezó a bajar y acercarse más al suelo.
Y una vez que la punta de la espada toco el suelo.
BOOM
Una onda de energía azul salió de esta y mando a los Shinigamis contra las paredes.
Sorprendentemente ni siquiera nos movió a John o a mí.
-Tómala- me sorprendí cuando escuche la voz de Silver en mi cabeza- toma la espada- me dijo.
Yo no entendía por qué, pero igualmente (con el pilar de energía azul todavía saliendo de mi) camine de espacio a la espada y acerque mi mano a su empuñadura.
Y al instante en que la toque.
ZOOOMMMMM
El pilar de energía azul desapareció. El brillo azul que me cubría se concentro en mi mano y posteriormente paso a la espada, un segundo después otra onda de energía azul salió de la hoja y aplasto a los Shinigamis. Creo pude escuchar Crack viniendo de ellos, sentí curiosidad y los mire; tenían mucha sangre saliendo de su boca y sus ojos en blanco.
Nuevamente no nos hizo nada a John y a mí.
Cuando salí de mi estupefacción por lo ocurrido mire a John el cual me veía asombrado, quise acercarme a socorrerlo pero en ese momento, la hoja de la espada emitió un brillo azul segador que me cubrió.
Note una sensación curiosa en la mano que tenia libre por lo que la mire y la estupefacción domino mi mente cuando vi que dicha mano estaba desapareciendo. Lo mismo era con mi abdomen, en este se estaba formando un agujero pero sorprendentemente no me dolía. Poco a poco sentí como mi cuerpo desaparecía hasta que llego el turno de mi cabeza.
-¡Chico!- pude escuchar el grito de John antes de que sintiera mis oídos desaparecer y posteriormente el resto de mi cabeza.
FIN DEL CAPITULO.
Buenas mis queridos lectores aquí esta Ace Darkbringer trayéndoles el nuevo capitulo de El Portador de la Espada Azul.
Lo sé, lo sé muchos sucesos repentinos. Pero es que estaba impaciente por comenzar con la parte buena y lo hice así (Además de que se me ocurrieron varias de estas cosas para remplazar las que tenia para este capitulo)
Séanme sinceros, que les parecieron la parte en la que se hablo de la familia de John y la parte en que ese Shinigami del afro mostro la cabeza de Zack. Acéptenlo, debió sorprenderlos por lo menos una.
Si alguien se pregunta sobre si esos tres Shinigamis volverán a aparecer entonces déjenme decirles que no.
Solo eran relleno para ayudarme a escribir la muerte de Zack y la liberación de poder del personaje, al que ya se me ocurre un nombre que ponerle.
Sobre la heredera Kuchiki, creo que ustedes ya saben quién es de solo escuchar lo de heredera Kuchiki.
De todas formas se revelara luego.
Recuerden dejar sus Reviews, estos me motivan a seguir escribiendo.
Bueno sin nada más que decir.
Hasta el próximo capitulo.
Muchas gracias por leer :)
