El Portador de la Espada Azul.
Bleach no es de mi propiedad, este pertenece a Tite Kubo.
Este Fanfic contendrá violencia, palabrotas y Lemon, si eres menor de edad no deberías leer esto, pero como cada quien hace lo que quiere yo solo te digo
Ya te advertí, yo me limpio las manos.
Diálogos:
-Hola- personaje hablando.
-Hola- personaje pensando.
-Hola- ser superior o personaje comunicándose con algo.
-Hola- ser superior pensando.
-*Hola*- espíritu de Zanpakuto hablando.
-*Hola*- espíritu de Zanpakuto pensando.
Capitulo 5: Buscando compañeros parte 2.
Días.
Semanas.
Meses.
Años.
Décadas.
Siglos.
Milenios.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que llegué a este lugar?
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que empecé con el plan de Silver para cumplir con mi destino?
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que Murciélago-san y yo nos separamos de Starrk y Lilynette para cubrir más terreno y tener más posibilidades de encontrar otros Hollows poderosos?
No tengo idea.
Este lugar es igual que el interior de la espada azul en que ninguno permite medir el tiempo.
Últimamente he pensado ello y me parece una cruel ironía. Pareciera que en lugar de salir de aquel lugar, solo entré en una versión, con más color y cosas, de él.
Me resulta tan triste que quisiera llorar, pero luego recuerdo que hace mucho aprendí que llorar no soluciona las malas situaciones y se me pasa.
Y mucho menos la situación en la que me encuentro.
Esta situación solo la podría resolver terminando lo que vine a hacer aquí.
Y para ser honesto con ustedes, deseo terminarla lo más pronto posible.
Tan solo imagínense lo que es estar en un desierto infinito, donde reina el silencio, siempre es de noche; hay criaturas peligrosas en cualquier lugar (aunque eso último no me preocupa tanto) y la única compañía que tienen es alguien que no habla en absoluto y siempre emite un aura melancólica.
Cuando estaba dentro de la espada azul, más de una vez estuve a punto de enloquecer por el vacio y el silencio casi total del lugar.
Lo único que me salvó de eso fue Silver, y tiempo después, también AoiTenshi.
Pero aunque ellos me ayudaban, varias veces sentí como mi mente flaqueaba, y como mi voluntad de mantener la cordura disminuía.
Pensé que al salir, mi mente por fin podría relajarse, pero estoy seguro de que todos ustedes saben esto también como yo.
Que la realidad es una autentica hija de puta.
Y no traten de negarlo damas y caballeros, saben que es verdad.
La realidad es que ahora estoy en un lugar parecido.
La realidad es que continúo luchando mentalmente para mantenerme cuerdo.
La realidad es que voy perdiendo.
Y la realidad es que aun me falta mucho para salir de aquí.
Y es cierto que he aprendido a ser más paciente y he madurado, pero ni mi paciencia ni mi madurez pueden hacer algo contra este estado mental tan deteriorado que poseo ahora mismo. Un estado mental deteriorado que me encantaría que no existiera.
Pero tristemente, la realidad es que existe, y la realidad, por mucho que nos duela, sigue siendo la realidad. Debemos sobrellevarla lo mejor que podamos, como lo estoy haciendo yo ahora, manteniendo una expresión tranquila y actuando normal a pesar de que mi mente se encuentra pendiendo de un hilo.
Y a pesar de la situación, debo reconocer que podría ser peor.
Ahora mismo podría estar totalmente solo, sin Silver y AoiTenshi, sin Murciélago-san; totalmente solo y mucho más susceptible a la locura.
Supongo que por lo menos debería tener un mínimo grado de agradecimiento por mi suerte.
PAM
Kuh
De un segundo a otro pude sentir como algo muy duro chocaba conmigo, no me di cuenta al estar ensimismado en mis pensamientos.
Por el golpe cerré los ojos, así que los abrí, y no pude sentir más ironía por lo que vi.
Una roca de un tono gris oscurecido y de gran tamaño.
No habían chocado conmigo, yo había chocado con algo.
-Jajajajaja, ¡La próxima vez mira por dónde vas!- la molesta risa burlona de Silver resonó en mi cabeza.
Supongo que me lo merezco por estar distraído mientras me muevo con Shunpo, debo ser más cuidadoso la próxima vez.
Me alejé de la roca mientras me sobaba la nariz, el lugar que hizo el primer contacto con la roca, y me tocaba las fosas nasales en busca de cualquier rastro de sangre.
Observé detrás de mí sin detener mi acción y pude ver a Murciélago-san, se había detenido y ahora estaba mirándome con su expresión y calma habituales, sin mostrar preocupación por mi estado.
Ahora mismo estoy cuestionando mucho si debería estar agradecido con mi suerte o no.
No importa.
Cuando el dolor en mi nariz pasó, alejé mi mano de ella y mire la roca por unos segundos. Si no fuese por mi Hierro, seguramente me habría roto la nariz, la roca incluso se agrietó por el choque.
Entonces me di cuenta de algo importante.
-Una colonia- deduje eso inmediatamente después de observar los múltiples agujeros que se hallaban esparcidos en aquella gran roca.
No pude evitar el dejar que una gran sonrisa se adueñara de mis facciones, esto era excelente.
En ningún momento después de que Murciélago-san y yo nos separásemos de Lilynette y Starrk logramos encontrar un solo Hollow, aunque buscamos muy minuciosamente.
Y lo más extraño es que, a pesar de no saber a ciencia cierta cuanto a pasado desde eso, estoy seguro de que ya pasó un tiempo.
Es como si los Hollows se ocultaran de nosotros.
Pero ahora que hemos encontrado esta colonia, tengo un poco más de esperanza.
Le hice una seña a Murciélago-san para que me siguiera y el pareció entender, ya que asintió y lo hizo.
Ambos entramos por el agujero más cercano y empezamos a explorar el lugar.
Me mantuve alerta en todo momento a mis alrededores. Soy muy fuerte, pero un ataque sorpresa bien hecho puede ser fatal.
Debo reconocer que este túnel me da cierto repelús por alguna razón. Tal vez sea por las numerosas estalactitas súper puntiagudas que hay, o por las enormes grietas en el techo y en las paredes que indican la inestabilidad del lugar, o sencillamente porque hay sangre y una que otra extremidad de Hollow en algunas partes del suelo.
No tengo ni idea.
Me detuve súbitamente en el momento en que vislumbré como una de las sombras del lugar se movió.
Cerré los ojos un momento y me concentré con la intención de detectar algún reiatsu cercano que no fuese el de Murciélago-san, pero no encontré nada.
Tal vez solo fuese mi imaginación.
Como el túnel se volvía más oscuro enfrente de nosotros, forme un pequeño Cero en uno de mis dedos índice y apunte hacia adelante como si este fuese una linterna.
Pero sorpresivamente, pude ver una silueta de un tamaño pequeño escondida entre las sombras gracias a la luz generada por el Cero.
La silueta pareció sobresaltarse y luego se alejo con mucha rapidez hacia la oscuridad.
Me revire a ver a Murciélago-san.
-¿Viste eso?- le pregunté tratando de comprobar si aquello había sido real.
El me dio un asentimiento de cabeza en confirmación.
-En ese caso debemos seguirlo- declaré y el asintió otra vez.
Con prisa, nos abrimos paso en la oscuridad con mi Cero siempre delante nuestro, buscando lo que sea que habíamos visto.
Pero en un momento dado, las palabras de Silver resonaron en mi cabeza luego de que me tropecé con algo y dos segundos después me sentí caer hacia la nada.
- ¡La próxima vez mira por dónde vas!- no sabría decir si fue un recuerdo o si me lo repitió.
PAM
Pude sentir algo de dolor en mi cabeza, así como también oí el sonido de algo agrietándose.
Mi Cero se había disipado por la impresión, por lo que formé otro y luego mire hacia abajo. Lo que se había agrietado era el suelo.
-¡Uno de ellos cayó en la trampa, vamos por el otro!- escuché una voz masculina provenir de arriba mío, por lo que miré en esa direccion y, tal y como sospeché, caí por un agujero; un agujero trampa.
ZOOMM
El sonido de energía siendo reunida me fue claramente audible, antes de que una ráfaga amarilla pasara por encima del agujero, iluminando la zona de su interior que era más cercana a la entrada.
Por las palabras de aquella voz masculina, por mi capacidad de detectar firmas espirituales, por las pisadas diferentes que escucho y por ese Cero que paso sobre el agujero; deduzco que Murciélago-san ahora mismo está luchando con tres oponentes a la vez, y por lo visto, y para mi alegría; son Arrancars, lo sé porque aparte de poderes Hollow, también puedo sentir poderes de Shinigami en ellos.
Será mejor que vaya arriba. No es que mi compañero necesite que lo ayude, por lo que puedo notar, los enemigos no son muy fuertes. Estoy subiendo porque quiero evitar que los elimine.
Una vez salí del agujero, pude observar a Murciélago-san luchando con dos de los tres Arrancars. Uno de ellos era delgado y el otro grande, ambos con mascaras bastante raras, lo que me sorprendió, ya que los Arrancars no tienen máscaras completas como las de ellos. Ambos estaban tratando de golpearlo y le lanzaban Ceros, obviamente no lograban ni tocarlo.
-¡Pesche, Dondochakka, ustedes pueden!- gire mi vista hacia mi derecha cuando escuche aquella voz infantil y alegre diciendo eso.
Allí pude ver a una niña pequeña sentada sobre una roca. Parecía estar entre los cuatro y cinco años de edad. Tenía una cabellera corta, de un color verde más o menos azulado. Su color de piel era claro, aunque se veía sombrío debido a la oscuridad de la cueva. Sus ojos eran dueños de un color que nunca vi antes en los ojos de alguien más, siendo estos de un color marrón claro, pero a la vez beige, me pregunto qué color será. Justo de bajo de estos, apenas medio centímetro, una línea de un rosa fuerte se extendía horizontalmente por su rostro. Aparte de dicha línea, pude notar una cicatriz de tamaño considerable extendiéndose desde su frente hasta su nariz. Su vestimenta estaba conformada por algún tipo de camisón de color verde que la cubría hasta sus pies. Lo más interesante de su apariencia estaba en su cabeza, donde había una calavera de un aspecto divertido.
No parecía percatarse de mi presencia mientras lanzaba ánimos a quienes seguramente eran los dos Arrancars que luchaban contra Murciélago-san.
Me sentí sorprendido cuando noté que su presión espiritual era sumamente baja. Hay Arrancars con un nivel de reiatsu más bajo que el de un Shinigami común, normalmente son Arrancars que solían ser Hollows comunes, sin embargo, esos Arrancars seguían poseyendo un poder que no está en los limites mortales. Esta niña Arrancar, en cambio, posé un reiatsu semejante al de un humano cualquiera. Es algo muy extraño.
De repente, la niña se sobresaltó como si algo la hubiese asustado, a continuación giró su rostro en mi direccion de una forma extraña, como si su cuello se trabara a cada segundo y cuando sus ojos se posaron en mi persona, me pareció como si toda la sangre de su cabeza hubiese desaparecido ya que se cara se tornó completamente blanca.
-¡GUUUUAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH!- me dolieron los oídos por el tremendo grito que soltó.
-¡NELL!- otro grito sonó, era la misma voz que escuche cuando estaba dentro del agujero.
Viré mi cabeza hacia donde el grito fue emitido, solo para que a continuación ladeara un poco mi cuerpo como respuesta a un pie que iba en direccion a mi pecho.
Un segundo después me agaché para evadir un puñetazo que apuntaba a mi rostro.
Di un pequeño salto hacia atrás para alejarme de mis atacantes, los cuales, quienes si no, eran los dos Arrancars que luchaban contra Murciélago-san.
Por lo que puedo descifrar gracias al aspecto del pie y el puño, quien me arrojó una patada fue el arrancar delgado y el del puñetazo fue el grande.
Ambos se posicionaron entre mi persona y la niña.
-¡No te atrevas a tocarla¡- el arrancar más delgado me dijo mientras adoptaba una pose de combate.
El otro Arrancar asintió a las palabras del delgado e hizo lo mismo.
¿Arrancars que se preocupan por otros Arrancars? Nada mal, los Arrancars que desarrollan lazos con otros Arrancars son bastante raros, pero según Silver, los hace más fuertes, ya que el proteger a los Arrancars con quienes formaron lazos los motiva a aumentar su poder con rapidez.
Son justo lo que necesito en el ejército.
ZOOOMMM
Salí de mis pensamientos cuando escuché dicho sonido. Fue entonces cuando me di cuenta de que el Arrancar de mascara rara estaba cargando un Cero de color amarillo en ¿Eso es un apéndice?
El Arrancar disparó su ataque, el cual se aproximo hacia mí con un sonido similar al de un rugido.
Quise poner mi mano frente a mí para que esta detuviese el Cero, pero me sorprendí cuando Murciélago-san apareció delante de mí, y con un movimiento descendente de su mano, destruyó el Cero con facilidad.
El Arrancar de mascara grande abrió los ojos a tope.
El Arrancar delgado se veía igual de sorprendido, pero pareció recuperarse de la impresión ya que uso Sonido para aparecer a un lado de Murciélago-san preparado para darle un golpe al rostro, golpe que fue detenido por Murciélago-san con su mano izquierda. Creo que Murciélago-san apretó mucho su mano, ya que el Arrancar delgado empezó a emitir gritos de dolor. Entonces Murciélago-san arrojó a un lado al Hollow delgado como si no pesara nada y este fue a chocar con una roca de tamaño medio.
-¡Pesche!- el Arrancar grande grito. La niña Arrancar también dijo esa palabra hace poco, por lo que supongo que debe ser el nombre de ese Arrancar.
El Arrancar de mascara rara se aproximo a Murciélago-san preparado para golpearlo, pero el resultado fue exactamente el mismo: su golpe fue detenido y Murciélago-san lo arrojó justamente a donde estaba el nombrado Pesche, cayendo sobre él.
Pobres, parece que nos subestimaron. Bueno, es algo normal considerando que tanto Murciélago-san y yo reducimos nuestro Reiatsu hasta el nivel del de un Hollow común.
Eso fue idea mía, se me ocurrió al pensar que si los Hollows sentían nuestra enorme presión espiritual se alejarían de nosotros por temor o instinto. También pensé que así a los Hollows se les ocurriría atacarnos pensando que éramos presas fáciles, por lo visto funcionó con estos Arrancars.
El arrancar grande empezó a ponerse de pie con lentitud, seguido de Pesche.
Ambos nos miraron temerosos, pero de todas formas volvieron a adoptar una pose de combate.
Para mi completo asombro, el arrancar de mascara grande abrió su boca y de esta salió una especie de gusano mucho más grande que él.
Las cosas que ve uno.
-¡Ve por ellos, Bawabawa!- el gusano gigante se aproximó hacia nosotros cuando el Hollow de mascara grande dio esa orden.
Yo me mantuve inmóvil en mi sitio, sin temor alguno. Pero Murciélago-san se movió a una velocidad, que para los ojos no adiestrados se les haría imposible ver, y luego de aparecer sobre el gusano gigante, lo hundió en el suelo de roca con un pisotón.
Eso bastara para dejarlo inconsciente, fijo que sí.
-¡Toma esto!- allí fue cuando me di cuenta de que el gusano gigante solo había sido una distracción, ya que Pesche se acerco con un Sonido a Murciélago-san dispuesto a darle una patada a su brazo izquierdo.
Crack
Y tuvo exactamente el mismo resultado que supuse.
Murciélago-san movió con rapidez su antebrazo izquierdo y bloqueó el ataque a la perfección, pero además de eso, la mitad de la pierna debajo de la rodilla se dobló un poco, clara señal de que estaba rota.
Seguramente agregó mucha fuerza en esa patada y aunando esto a la velocidad con la que Murciélago-san movió su antebrazo contra su pierna, además de su Hierro; sería más que suficiente para que eso pasara.
Pesche cayó al suelo y se sujeto su pierna rota entre fuertes gritos de agonía mientras que rodaba de un lado a otro.
No pude evitar sentir lástima por él.
ZOOOOOMMMMMM
Oh, el Arrancar de mascara extraña está reuniendo mucho poder en ese Cero.
FIIIUUUUMMMMMMM
Un Cero de grandes proporciones fue disparado hacia Murciélago-san, iluminando en amarillo el lugar.
Murciélago-san permanece estoico mientras ese Cero se acerca hacia él.
Bueno, creo que ya ha sido suficiente de solo quedarme parado y observar, no es que Murciélago-san esté en apuros; pero no me gusta ser parte de una batalla y no hacer nada.
En un parpadeo, aparecí enfrente de Murciélago-san y puse mi mano delante de mí, como si fuese a atrapar algo.
Y si que lo hice.
Una vez que el Cero entro en contacto con mi mano, comencé a cerrarla lentamente, provocando que la ráfaga se volviera más y más pequeña, como si fuese una luz que sale de mi mano y mis dedos la taparan al empuñarla.
Finalmente cerré mi puño por completo y el Cero se disipo.
Otra vez el Arrancar más grande tenía los ojos abiertos a más no poder, así como también la boca, cuya mandíbula literalmente le llegaba al suelo.
Pude ver como sus piernas temblaban como si se estuviese congelando, tres segundos después cayó de trasero al suelo.
Por lo que parece, perdió su voluntad de luchar.
Moví mis ojos en direccion a Pesche, este había dejado de gritar y rodar, y estaba igual que el otro Arrancar: lleno de sudor y sin voluntad de luchar.
Lo reconozco, duraron un poco más de lo que pensé que lo harían en un primer momento.
-Ugh-
-Umm- cuando escuche ese ruido, baje un poco la vista, ya que lo había oído venir de abajo.
Allí estaba la niña Arrancar, con enormes lagrimas bajando por sus mejillas y unos grandes mocos saliendo de su nariz.
Ella estaba parada enfrente mío, temblorosa pero a la vez firme, con los brazos extendidos hacia los lados, en un intento de impedirme el paso.
-N-N-N-No l-l-l-los lasti-lastimaras- me dijo con el miedo reflejado en su voz, que se quebraba poco a poco, clara señal de que estaba por romper en llanto- N-¡No te dejare!
Luego de ese grito empezó a darle golpes a mi abdomen, igual que un niño que hace un berrinche.
No pude evitar soltar una pequeña risa por sus acciones.
-¡No dejare que les hagas daño a mis hermanos! ¿¡Me oíste!? ¡Tendrás que pasar por encima de mí si quieres tocarlos! ¡Pero aun así me levantare y te sujetare las piernas y no las soltaré aunque me golpees o me muerdas, aunque me rompas los brazos y me hagas pedazos, no te soltare! ¡Incluso si me atacas con un Cero o me comes! ¡Aun si me arrancas los brazos y las piernas! ¡Me arrastrare hacia ti y te volveré a sujetar con mis dientes!
Lo reconozco esas son palabras muy fuertes para una Arrancar tan pequeña y débil como ella, pero están llenas de determinación por lo que puedo detectar, admirable; aunque el que este llorando y moqueando mientras habla le quita la poca imponencia que debería darle.
Continuó golpeando mi abdomen por unos momentos más, obviamente sin resultados por mi Hierro. Sus puños estaban sangrando y sus golpes cada vez se volvían más débiles, clara señal de que empezaba a cansarse.
Entonces, de un momento a otro dejó de golpearme y se empezó a acariciar los nudillos con aun más lágrimas.
Como último intento, me dio una patada en la entrepierna, que tuvo el mismo resultado que el resto de sus ataques.
Me vio fijamente con un miedo aun mayor que el de antes, pero de todas formas no se movió.
En ese momento hablé.
-¿Cuál es tu nombre?- inquirí curioso.
Ella se mostro sorprendida.
-¿Q-Que?-
-Te estoy preguntando ¿Cuál es tu nombre?- repetí la pregunta.
Ella tragó duro, y después me respondió en un constante tembleque.
-N-Nell- fue lo que dijo.
-¿Nell?- trate de confirmar y ella asintió- es un lindo nombre- le sonreí.
-¿Eh?
Entonces me agaché para estar a su altura.
-¿Dijiste que ellos eran tus hermanos?- quise saber ya que sus palabras me produjeron curiosidad.
-S-¡Si, y no dejare que los maten!- me reí cuando me dijo aquello.
-No te preocupes, no queremos hacerles ningún daño- ella me gritó.
-¡Tu amigo le rompió una pierna a Pesche y lastimó a Bawabawa, no te creo!
-Así que si se llamaba Pesche- golpe mi palma con mi puño al haber confirmado mi suposición- ¿Dijiste Bawabawa?- pregunté.
Ella no me respondió con palabras, en lugar de eso miro en otra direccion. Seguí su vista y pude ver al gusano gigante que empezaba a recuperar la conciencia poco a poco.
-¿Es ese gusano?- pregunte sin despegar la vista de tan curiosa criatura.
-S-Si- me dijo.
-Ya veo- en ese momento posicione mis manos en el suelo y bajé la cabeza ante Nell- ¡Lamento mucho el daño causado!- expresé mis sinceras disculpas.
-¿¡EH!?- su grito sonaba lleno de sorpresa.
Estuve en la misma posición por unos segundos hasta que por fin levanté mi cabeza.
Mis ojos se encontraron con los de Nell, y tal y como pensé, se veía totalmente asombrada.
A mí no me sorprende, la mayoría de los Hollows son seres con una personalidad mala; muy pocas disculpas son las que se deben oir en Hueco Mundo.
-¿Cómo se llama tu otro hermano?- mi vista se posó en el Arrancar de mascara extraña que ahora nos miraba con evidente preocupación por Nell, pero también con sorpresa, posiblemente porque en lugar de atacarla estoy siendo amable.
-D-Dondochakka- su tensión parece estar disminuyendo, eso es bueno.
-Nell, Pesche, Dondochakka y Bawabawa, jejeje, unos nombres muy curiosos- no pude evitar la risa, realmente son los nombres más extraños que he oído.
-¿Cuál es tu nombre?- ahora fue ella quien me preguntó.
-Oh, perdona mi descortesía, mi nombre es Midori Sabitsura, pero tú y tus hermanos pueden llamarme Midori- miré a Murciélago-san- el es bueno, no puede decirme su nombre ya que no puede hablar, pero yo le digo Murciélago-san.
-¿Midowi, Muérdago-san? Que nombres más raros.
Me sentí inesperadamente molesto porque dijera mal mi nombre, por lo que la corregí.
-Es Midori, no Midowi- le dije tratando de ocultar mi molestia.
-¿Mitochi?- volvió a decirlo mal.
-Midori- corregí de nuevo.
-¿Mitoki?- se equivoco por tercera vez.
-Midori, no Mitochi, Midowi, Miroti, Mitosi, Misori, Midoki, Mitori; es Midori- esta vez intente ser más claro.
-¿Naruto?-
FACE PALM
¡ESO NI SIQUIERA SE PARECE A MI NOMBRE!
-¿De casualidad lo haces para molestarme?- le pregunté con una sonrisa fingida y una voz vencida.
-Jejejejejeje, Midowi es divertido- ella se rió y repitió el nombre erróneo que dijo al principio.
Esta vez no la corregí.
En lugar de ello le hice otra pregunta para continuar aligerando el ambiente.
-¿Ustedes viven aquí?- la verdad también pregunte por curiosidad, Silver me dijo que los Hollows que viven en colonias son escasos; la gran mayoría vaga por Hueco Mundo sin un rumbo fijo.
-Si- creó que por fin se relajo, ya no se ve ni tensa ni asustada.
Supongo que es fácil ganarse la confianza de los niños.
-Pero- ella dejo sus palabras al aire.
-¿Qué sucede?- inquirí.
-N-Nada- me parece que luce algo inquieta.
-¿Tienes miedo de algo?- hable con voz tranquilizadora.
-Umm-
Parece que acerté.
Es tiempo de aplicar las enseñanzas que Silver me dio para tratar con niños pequeños. No pude probarla con Lilynette ya que ella tiene una personalidad de niña joven, no niña pequeña.
-Si tienes miedo de algo, puedes decírmelo, y si quieres yo también te puedo decir uno de mis miedos.
-¿Te da miedo algo?- se veía sorprendida, parece que mi apariencia puede engañar a las mentes jóvenes, algo esperable.
-Todos tenemos miedo de algo, incluso los tipos grandes como yo.
-Wow, no lo sabía- dijo con los ojos algo más abiertos- ¿Qué te da miedo?
Mostré una sonrisa suave.
-El perder a todos mis seres queridos- respondí.
-¡Entonces eres como yo!- exclamó con una gran sonrisa.
-¿Me dirás que es lo que te asusta ahora?- pregunté
Ella se tensó.
-B-bueno- en respuesta a su evidente duda, acaricié su cabeza.
-Vamos, no te pongas nerviosa- le dije.
Ella me miro por un momento y luego asintió.
-Es que hay un Hollow que nos persigue desde hace mucho tiempo a todos nosotros- vio a sus amigos cuando dijo eso- siempre que nos encuentra nos hace cosas muy feas, luego se va y dice que regresara. Nos ocultamos en este lugar tratando de evitarlo, pero hace unos días nos encontró y nos atacó- unas lagrimas escaparon de sus ojos y empezó a moquear otra vez- nos lastimó mucho más que antes y dijo que la próxima vez seria la ultima realmente es un Hollow muy malo quiero que deje de molestarnos- no pudo contener mas las lagrimas y comenzó a llorar.
No podía ver mi rostro, pero estoy seguro que tengo la mirada ensombrecida.
Yo en lo personal odio a aquellos que se aprovechan de quienes son más débiles.
-¿Podrías decirme como se ve ese Hollow?- quise saber.
-¿Ugh? ¿Por qué me preguntas?- detuvo sus lagrimas por un momento.
-Quisiera ir a hablar con él para que deje de molestarlos- creo que no es necesario que les diga que con Hablar con el quiero decir Darle una paliza.
-¡No lo hagas, te va a matar si te ve!- sonreí con confianza.
-No te preocupes, puedo con él.
-Guh- su cara se ablandó, mis palabras hicieron efecto.
-¿Cómo es el Hollow?- inquirí otra vez.
Ella me miro fijamente unos instantes.
-Bueno- se mordió los labios y puso una cara como si estuviese recordando algo muy triste- es grande, mucho más grande que tu. Tiene un cuerpo delgado y cuatro patas de color amarillo muy delgadas. Sus brazos son largos y en lugar de manos tiene como unas cosas curvas y con dientes. Su cabeza da miedo, tiene dos cuernos en la cima de su cabeza, uno es más grande que el otro, dos mandíbulas de insecto y una boca llena de colmillos; y tiene su agujero Hollow en donde debería estar su ojo izquierdo por lo que solo tiene su ojo derecho.
Vaya, por la descripción que me dio supongo que es un Adjuchas, y uno muy fuerte si puede derrotar a unos Arrancars. Aunque me resulta complicado imaginarlo bien, pero puedo usar la ubicación del agujero Hollow como referencia.
-Ugh- pude ver que Nell está temblando de nuevo y parece que quiere llorar.
Sin duda no le debe gustar pensar en ese Hollow.
En ese momento la rodee con mis brazos en un intento de reconfortarla.
Creo que se sorprendió ya que la sentí agitarse.
-No tengas miedo, si ese Hollow aparece yo los protegeré a ti y a tus hermanos- le hable con un tono amable.
Ella permaneció inmóvil durante los primeros momentos, pero luego sentí como me regresó el abrazo.
Estuvimos así durante unos segundos más y rompimos el abrazo.
Entonces recordé algo.
-Creo que debería curar a Pesche- comenté levantando y acercándome a él.
-¿Eh? ¿Puedes curarlo?- Ella me preguntó.
-Sí, pero le va a doler un poco- respondí sin dejar de acercarme.
Me pare frente a él, ya no puedo sentir la hostilidad de antes por lo que deduzco que estuvo escuchando claramente mi conversación con Nell a pesar del dolor que debía sentir.
Volví a agacharme y sujete la parte rota de su pierna con una de mis manos, a la vez que colocaba la otra en su rodilla y
Crack
-AHHHHHHHHH-
Acomodé la parte rota de forma que parecía estar firme, provocando que Pesche gritara de dolor.
Ahora sigue la curación.
Esta vez solo apliqué la técnica de curación común con Kaido. Puse ambas manos en la parte que estaba rota y estas se cubrieron con Kido curativo.
Al cabo de unos diez segundos la pierna ya estaba curada.
-¡Increíble!- Nell, quien se había parado a mi lado, dio un fuerte grito de asombro.
-No es para tanto- resté importancia con mi mano y una sonrisa.
Pude ver como Pesche se tocaba su pierna como si quisiese comprobar que el bienestar de esta era real.
-Aun debes descansar un poco esa pierna, la curación que hice no fue total- lamentablemente, el método común de usar el Kaido no cura en su totalidad.
Sorpresivamente, Pesche dio un salto y se arrodillo frente a mí.
-¡Muchas gracias, ese dolor era horrible!- exclamo con la frente en el suelo.
-Por favor levanta la cabeza, no es necesario que me agradezcas- respondí automáticamente, pero él no me hizo caso.
-Guag- cuando escuché ese extraño sonido a mis espaldas, me giré y allí vi al gusano Bawabawa.
El se inclino un poco a mí y me mostró su cabeza, allí había una marca de pie, obviamente del pie de Murciélago-san.
Entendí inmediatamente lo que me estaba pidiendo y enseguida le aplique Kaido.
Estuvo mejor en la mitad de tiempo que Pesche.
-Guag- el gusano gigante me lamió toda la cara.
-Jejeje, tomare eso como un Gracias- sonreí.
-Otra vez, sentimos el haberlos atacado, es que teníamos mucha hambre- escuché repetir a Pesche.
-No te disculpes, lo comprendo- le respondí.
-También, muchas gracias por no matarnos, ya sabes- ahora oí hablar a Dondochakka, el cual se puso al lado de Pesche.
-No me agradezcas, la verdad no me gusta matar a los débiles- ambos parecieron deprimirse un poco por mis palabras- lo siento.
-No te preocupes- Pesche respondió más alegre de repente, para mi sorpresa- ambos sabemos que no somos muy fuertes.
-El tiene razón, en realidad ni siquiera podemos hacerle frente a ese Adjuchas, aunque seamos Arrancars, ya sabes- Dondochakka rió al decirlo, aunque esa risa escondía algo de tristeza.
-Ya se lo dije a Nell, si ese Hollow aparece no dejare que los lastime- repetí con convicción.
-Jeje, pues es bueno saberlo, gracias por tu apoyo amigo- Pesche me dijo.
-Es lo menos que puedo hacer, no me gusta que abusen de otros- respondí con sinceridad.
-¡Anda, un héroe en Hueco Mundo, solo te falta la capa y el traje!- añadió.
-O más bien, le falta ponerse un traje; esta casi desnudo, ya sabes- comentó Dondochakka, tal parece que ese "Ya sabes" es su frase de marca.
-Lo lamento, esta es la única ropa que tengo- me excusé.
-Como sea, no es como si nosotros estuviésemos mucho mejor, ya sabes- dijo señalando su propia ropa.
-Por lo menos a ustedes les cubre el cuerpo. A mi apenas me sirve de taparrabos- me da cierta vergüenza decirlo.
-Si quieres te podemos dar algo de ropa, tenemos unas pieles guardadas por allí- esas palabras que dijo Pesche me llamaron mucho la atención.
-¡Por supuesto!- me sorprendí cuando mi voz me pareció la de un niño.
-Entonces síguenos, ya sabes- Dondochakka me tomo del hombro y me guió.
Giré mi cabeza hacia atrás y vi que Murciélago-san nos seguía, supongo que entiende tanto como yo que no debemos separarnos en ningún momento.
De pronto sentí un pequeño peso sobre mis hombros. Cuando quise ver que era, noté que se trataba de Nell quien se había sentado en estos y ahora rodeaba mi cabeza con sus piernas, no sé cómo es que se subió sin que lo notara.
Estuvimos caminando por unos minutos. Realmente era una colonia grande. En un momento dado nos detuvimos frente a una roca que al parecer tapaba un agujero.
Dondochakka se acercó a dicha roca y la jaló hacia atrás.
Sip, estaba tapando un agujero.
-Muy bien Midori, permítenos presentarte- hablo Pesche, pero no completo su oración.
-El súper increíble, moderno y enorme- me extrañó que no dijera ya sabes.
-¡Almacén de ropa de Los Hermanos del Desierto!, ¡Ya sabes!- gritaron haciendo una pose como si mostraran algo valiosísimo. Seguro que no es necesario mencionar que ese "Ya sabes" lo añadió Dondochakka.
Saben, la perspectiva es asombrosa.
Puede convertir algo simple en algo mucho más grande de lo que realmente es, como una roca, la perspectiva puede volverla una montaña.
Ahora mismo, por ejemplo, estoy viendo "El súper increíble, moderno y enorme Almacén de ropa de Los Hermanos del DesiertoDesierto" y no me parece que tenga nada que ver con dichos adjetivos.
Lo único que había detrás de aquel agujero, era un montón de pieles de diversos colores amontonadas en el suelo rocoso.
-Entra Midori, haremos que te veas bien en un pis-pas- Pesche me dio un leve empujón para que entrara al lugar, todavía con Nell sobre mis hombros, y luego él, Dondochakka, Murciélago-san y Bawabawa.
¿Por qué será que presiento que esto va a tardar?
…
Hmm
Hace algo de frio.
Me abrasé a mi misma para tratar de quitar la sensación que me daba el viento de este lugar.
Es una molestia que mis ropas apenas me cubran del frio del lugar, son muy delgadas.
Me pregunto cómo le hace Starrk para estar como si nada cuando sopla el viento.
¿Será por la diferencia entre su Hierro y el mío?
No estoy segura.
FIUUU
Me abrasé más fuerte cuando sentí otra ráfaga de viento más fuerte detrás de mí.
Aunque casi todo el frio lo siento en mi espalda no puedo hacer nada, porque no puedo abrazar mi espalda, así que trato de concentrarme en el calor que siento de frente cuando me abrazo para disminuir el frio.
Debido al viento, vi algunos de mis mechones de pelo más largos moviéndose con un poco de fuerza delante de mis ojos.
A mí me gusta un poco, hace que sienta el frio más cómodo por alguna razón.
ZZZZZZZZZ
Ese sonido me sorprendió.
Miré por donde vino, y tal y como me esperaba, era Starrk, quien dormía en la arena y roncaba.
He estado tanto tiempo con el que ya puedo reconocer sus ronquidos con facilidad.
Pero no es una habilidad que tenga mayor utilidad.
Ya ha pasado algún tiempo desde que nos separamos de Midori y de ese Hollow murciélago sin boca, durante la menor parte de todo este tiempo hemos estado buscando otros Hollows.
Y digo "la menor parte" porque, gracias a la pereza de Starrk, estamos descansando más tiempo del que estamos buscando Hollows.
En este momento estamos tomando otro descanso cerca de un montón de rocas.
Starrk, como dije, está durmiendo y roncando en la arena. Yo estoy sentada en una de las rocas con los brazos cruzados sobre mis rodillas, y mi barbilla sobre estos, mientras veo a Starrk.
Esto me parece una costumbre: el estar despierta y sentada y ver a Starrk cuando duerme.
Desde que nos separamos, aunque me parece bastante obvio, yo he sido siempre la más energética y la que menos duerme entre los dos, mientras que Starrk es perezoso y dormilón.
Es un poco molesto el tener tanta energía, algunas veces me cuesta dormir por eso, pero también es útil. Aunque Starrk y yo seamos muy fuertes, si un Hollow lo bastante fuerte para resistir nuestra presión espiritual nos atacara con la guardia baja, podría acabar con nosotros. Es por esto que cuando Starrk duerme, yo vigilo. Aunque no sea buena detectando firmas espirituales, si tengo una muy buena vista y oído.
FIUUUU
Otra ráfaga de viento sopló en mi espalda, por eso traté de confortarme abrazándome otra vez.
ZZZZZZZZ
Y como siempre, Starrk ni se entera de nada por estar durmiendo.
Eso algunas veces me parece desesperante.
Suspiré.
Estoy empezando a ponerme tensa.
No hemos encontrado a ningún Hollow desde que nos separamos. Por culpa de Starrk y su dichosa pereza apenas nos movemos de un lugar a otro, y desde que nos separamos de Midori y ese Hollow murciélago, no he podido dejar de hacerme esa pregunta.
¿Cuánto tiempo es una semana?
Midori nos dijo que nos reuniéramos en el mismo punto donde nos separamos dentro de ese tiempo, pero aquí en Hueco Mundo nadie tiene idea de cuánto tiempo pasa.
Quizás el tiempo ya pasó y no lo sabemos.
A demás de eso, aun no logro entender cómo es que vamos a volver al mismo punto.
En ese momento, Starrk y yo no nos pusimos a pensarlo porque estábamos sorprendidos por las habilidades de Midori para la curación, pero después de separarnos, intentamos entender cómo es que podríamos volver al mismo punto con una marca que sirve para detectar a quien te la puso, sabiendo que esta persona se movería.
No pudimos encontrar ninguna respuesta, aunque lo hayamos discutido por lo que estoy segura que fue un largo tiempo.
Al final, decidimos que volveríamos a discutirlo en otro momento.
Momento que no ha llegado, pero sé que no lograríamos responder a ninguna duda de todas formas.
En fin.
Ahora mismo, creo que ya va siendo hora de continuar con la búsqueda.
Me puse en pie sobre la ropa con algo de rapidez y luego di un salto hacia la arena. Cuando mis pies la tocaron pensé que me tropezaría, ya que di unos pasos hacia adelante, pero pude mantener el equilibrio.
Por esos pasos que lograron la pérdida de equilibrio, quedé parada a un solo pasó de Starrk.
Se veía profundamente dormido, algo muy normal. El tiene el sueño pesado.
Qué bueno que conozco la mejor manera de despertarlo.
Paso 1: sentarse sobre él, algo que hice, poniendo mis piernas a los lados de su cadera y sentándome en su estomago.
Paso 2: fijar el blanco. Alcé mi mano derecha, estiré mis dedos, los junté y después miré el "blanco", que era la boca de Starrk.
Paso 3: disparar. Rápidamente moví mi mano y se la metí a Starrk en la boca, alcanzando su garganta con la punta de mis dedos.
Fue una misión cumplida.
Starrk abrió los ojos como platos, y después sacó mi mano de su boca. Me impulsé con mis pies para dar un salto hacia atrás y alejarme de él.
Tan rápido como me levanté, Starrk se sentó en la arena, agarrando su garganta, sacando la lengua y tosiendo.
Yo solté una carcajada en mi cabeza.
Después de toser por unos momentos, se calmó y me miró.
-Lilynette ¿Cuántas veces te he dicho que no me despiertes así?- jejeje, no puedo evitarlo, la cara que pone cuando lo despierto así es taaaannn divertida.
-Si lo hiciese de otra forma, nunca despertarías- di esa excusa, pero sé que él ya sabe cuál es la verdadera razón.
Me dio una mirada molesta y luego hizo un sonido con su lengua.
Buuu, le falta voluntad hasta para discutir, algunas veces me cuesta creer que él y yo fuimos un solo ser, con lo diferentes que somos del otro.
Casi siempre he pensado que yo era la mejor parte de ambos. Starrk a veces actúa genial, pero no tiene el espíritu que yo tengo para hacer las cosas.
También somos diferentes sobre nuestra visión de nuestro poder. Mientras que Starrk odia el poder que tenemos, ¡A mí me encanta!, el saber que soy poderosa, aunque solo sea cuando me uno con Starrk, me hace sentir muy bien.
Admito que le tengo envidia a Starrk, me encantaría ser tan poderosa como lo es el.
-¡Uaaahhh!- por estar en mis pensamientos, no vi cuando Starrk se movió y me sujetó de la barriga, me elevó del suelo y me puso con mi estomago sobre su rodilla- ¡ITAIIIIIIII!- dejé escapar un chillido de dolor cuando Starrk, con los nudillos de su mano derecha, comenzó a trazar círculos en mi trasero.
-¡Ya deja de hacer eso allí, pervertido!- le grité adolorida y sintiendo mi rostro caliente, esa acción de Starrk siempre dolia mucho y era muy vergonzosa.
No entiendo por qué Starrk siempre elije hacer eso como castigo.
Estuvo haciendo eso sin detenerse por un rato.
Cuando me dejó ir, no pude sino frotar mi trasero mientras sentía lagrimas caer por mis mejillas.
-¡Eres muy malo!- lo miré y le grité furiosa.
-¡Te lo mereces por hacer travesuras!- ambos chocamos nuestras frentes.
Hay una sola cosa en la que Starrk y yo somos iguales, además de que a ambos nos desagrada mucho la soledad.
¡Cuando nos molestamos nos molestamos de verdad!
Comenzamos un duelo de bofetadas en ese momento.
No era la primera vez, Starrk y yo lo hacíamos muy seguido.
Luego de un rato declaramos un empate.
Otro más a una larga lista.
Nos sentamos en la arena y nos miramos a la cara, pude ver como el sudaba, y por la sensación húmeda de mi pelo en mi cara, se que yo también lo estoy haciendo.
-¿A dónde deberíamos ir ahora Starrk?- luego de estar mirándonos las caras por un momento, decidí preguntar.
-No lo sé, creo que da igual- me respondió.
-Supongo que sí- es cierto, da igual a donde vallamos, es Hueco Mundo después de todo, tarde o temprano encontraremos algún Hollow. Solo espero que lo que hizo Midori con el poder de Starrk sirva o no lograremos nada.
Estuvimos otro rato sentados allí hasta que volví a hablar.
-Starrk, ¿Podemos largarnos de aquí de una vez? Tenemos algo que hacer- le pregunté, no me gusta estar sin hacer nada por mucho tiempo.
El suspiró y me vio con su cara perezosa, pero nada nuevo.
-Bueno- se levantó de la arena y yo lo imité- sube- me dio la espalda y luego me dijo.
Yo salté a su espalda y me sujeté por detrás de su cuello con mis brazos y de su cintura con mis piernas.
Tsk, es muy molesto no saber cómo usar Sonido.
-Allá vamos- esa era la señal que Starrk me daba cuando se iba a mover. Cerré los ojos y me sujeté más fuerte.
Entonces sentí como un fuerte viento me movía mucho el pelo. Abrí los ojos un poco para que el viento no los afectara tanto y pude ver como la arena parecía menos clara al ser distorsionada su visión por la velocidad con la que nos movíamos, pero también parecía más brillante. Todavía podía distinguir las dunas, pero ellas y sus sombras también habían perdido claridad, y se veían más bien como bultos grises.
Esa es una vista que solo puedo ver cuando estoy en la espalda de Starrk mientras se mueve con Sonido.
Pensándolo mejor, no es tan malo no saber usa Sonido.
Avanzamos derecho por un buen rato más, o eso creo, ni siquiera sé muy bien que direccion es cual, todos los lugares se parecen a otros y es posible que nos desviáramos sin saberlo.
Lo digo porque nos ha pasado a Starrk y a mí, o eso creo.
Estaba atenta a los alrededores, Starrk también, aunque tuviese la vista en el frente.
Pero no vimos o sentimos (en el caso de Starrk) ningún Hollow.
No entiendo que pasa, esto es Hueco Mundo, ¿Por qué no se ven Hollows?
-Uhh- me sorprendí cuando Starrk se detuvo repentinamente. Lo miré al rostro y tenía una expresión seria.
-¿Starrk?- lo llamé, me sentía extrañada; es un poco raro cuando pone esa expresión.
-Hay un Hollow cerca- sus palabras me sorprendieron y me alegraron.
-¿¡Pues que estas esperando!?- lo agité un poco con emoción- ¡Vamos! ¿¡Donde esta!?- le pregunté.
El no me dijo nada y solo miró a la derecha.
Yo seguí su vista y me di cuenta poco después.
No la vi claramente porque estaba muy lejos, pero había una figura tirada sobre una duna en la arena.
¿Será algún Hollow herido?
Le di una mirada a Starrk y él me la regresó, aun con ese rostro serio.
-Vamos a acercarnos con cuidado, no te separes de mí y mantente alerta- Starrk me dijo y yo asentí.
El empezó a caminar con un poco de lentitud hacia aquella silueta mientras que yo mantuve mis sentidos atentos a los alrededores.
Y no fue hasta que estuvimos cerca de llegar a esta que mi instinto de Hollow me avisó del peligro.
Todo sucedió en instantes.
BROOMM
Dos elevaciones de arena ocurrieron en nuestros costados de repente y dos figuras salieron.
Pude distinguirlas a pesar de que se movían rápido.
Una de esas dos figuras era un gran Hollow largo, una serpiente blanca con una apariencia rara.
La otra era un Hollow que parecía un león y tenía una máscara dorada, también era grande.
Vinieron hacia Starrk y hacia mí en posturas que parecían ser de ataque.
-Starrk-
-Ya lo sé- cerré los ojos cuando respondió eso y lo siguiente que sentí fue un movimiento repentino y viento sacudiendo mi pelo.
Cuando los abrí, pude ver que estábamos algo lejos de esos Hollows, que sin duda eran Adjuchas.
ZOOOMMMMM
Ese ruido hizo que mirara hacia la izquierda, allí estaba un Hollow con apariencia de ciervo cargando un Cero enfrente de su cabeza, en la punta de un cuerno que tenía en la frente.
No lo noté antes, ¿Habrá estado escondido?
Esta vez Starrk usó Sonido sin avisarme para evitar ese Cero, provocando que me sacudiera con algo de fuerza y sintiera como mi ojo descubierto se secaba un poco, lo que me causó ardor.
-¡Starrk idiota, no uses Sonido de repente!- me quejé.
-Tsk, perdón- me respondió- cúbreme la espalda.
Ante esa petición yo sonreí.
-Jeje, muy bien- le dije mirando a esos Adjuchas.
El Adjuchas león corrió hacia nosotros con su boca abierta, creo que intentará mordernos.
-Lilynette- entendí sus palabras y cerré los ojos mientras aumentaba mi agarre sobre él.
Inmediatamente después sentí como Starrk usó su Sonido.
Abrí mis ojos y vi que estábamos a un lado del Adjuchas león.
-¡Starrk, cuidado!- abrí mis ojos y lo primero que vi fue al Adjuchas serpiente deslizándose rápido hacia nosotros, por lo que le advertí.
Esta vez Starrk dio un salto para atrás para esquivar una mordida que quiso darnos.
De repente pude oír el sonido que sale de un Cero cuando es disparado. Miré por dónde provino y un Cero rojo estaba por alcanzarnos desde la derecha.
Starrk lo notó, porque se giro y detuvo con su mano aquel Cero, cerrándola luego y aplastándolo.
En ese momento pude ver al Adjuchas ciervo lejos de nosotros, parado por donde vino el Cero.
No tuve que pensar para saber que era suyo, el Cero que nos iba a disparar antes también era rojo.
Pude ver que estaba sorprendido.
Je, eligieron mal sus presas.
Oí unos pasos pesados y rápidos a nuestra izquierda, miré y era el Adjuchas león, que ya estaba muy cerca y a punto de atacarnos con una de sus garras.
Yo sonreí, era mi oportunidad de participar.
Cargué un Cero lo más rápido que pude frente a mi ojo tapado por mi fragmento de mascara y se lo disparé a la cara al Adjuchas león.
Sé que no lo lastime mucho, pero pude hacer que se detuviera un momento.
Starrk se giró de repente y le dio un golpe en la máscara al Adjuchas león, mandándolo para atrás sin que pudiera evitarlo.
Otra vez escuché el sonido de unos pasos, pero ahora venían de atrás y eran más ligeros. Vi en esa direccion por encima de mi hombro y noté como el Adjuchas ciervo venia a embestirnos.
-Starrk- lo alerté.
-Lo noté hace un momento- me dijo.
De nuevo, Starrk se dio la vuelta. Ambos nos quedamos mirando al Adjuchas ciervo, y cuando estuvo cerca, Starrk lo tomó del cuerno en medio de su frente, parándolo.
No habrá problema, no puede crear un Cero si la parte donde se reúne la energía está bloqueada por la mano de Starrk.
Entonces, el Adjuchas serpiente apareció enfrente de nosotros con su cola en una posición que dejaba en claro que iba a atacarnos con ella.
Me quedé tranquila, fue un error por su parte atacarnos de frente.
Starrk atrapó el coletazo con su otra mano y lanzó hacia atrás de nosotros al Adjuchas serpiente luego de halar su cola.
PAM
Ese sonido de una cosa golpeando otra me llamó la atención y miré detrás de nosotros.
Solté una risa cuando me di cuenta de que lo que hizo ese sonido fue el choque entre el Adjuchas serpiente y el Adjuchas león, que venía hacia nosotros de nuevo.
Es algo gracioso desde mi punto de vista.
Volví a ver al Adjuchas ciervo y este estaba luchando por liberarse del agarre de Starrk, obviamente sin éxito.
Yo estaba a punto de decirle que se rindiera, pero no pude hacerlo porque Starrk dio un salto hacia la izquierda, soltando al Adjuchas ciervo al hacerlo.
Le iba a preguntar por qué lo hizo después de que caímos en la arena, en una posición en la que podíamos ver al Adjuchas ciervo, pero no lo hice porque me sorprendí al ver a una nueva figura parada allí, apuntándonos con algo que parecía un colmillo muy grande.
Era un poco más pequeña que el Adjuchas ciervo a su lado. Su piel era blanca y por la forma de su cuerpo veo que es una hembra. Vi que tenía una cola grande y el colmillo que ya dije en donde debería estar su mano derecha. De su rostro, podía ver sus ojos, pero la boca era tapada por unos colmillos puntiagudos. Tenía cabello rubio y corto, aunque era más largo y rubio que el mío.
-Vasto Lorde- escuché decir a Starrk.
¿Vasto Lorde? No pensé que vería otro a parte del Hollow murciélago ese. Con lo raros que son los Vasto Lordes.
La escuchamos hablar.
-Sung Sung, Mila Rose, Apacchi, aléjense de aquí rápido, yo lo distraeré- dijo eso, ¿Se los estará diciendo a esos Adjuchas?
-¡Lady Harribel! ¡De ninguna manera haremos eso!- el Adjuchas ciervo gritó eso. Su voz suena femenina, ¿Así que es una hembra?
Y aparte de eso, ¿Esa hembra Vasto Lorde dijo Yo lo distraeré? debe pensar que vamos a atacarla. Además, ¿Acaso no me ha visto o sentido, o solamente no me ve como una amenaza para hablar de distraer solo a Starrk? Si es lo segundo me molestaré.
-Este no es un Hollow cualquiera Apacchi, lo supe desde que lo sentí acercarse. Lo siento, esta vez fui imprudente, pensé que podríamos derrotarlo con un ataque sorpresa, pero me equivoqué.
¿Entonces nos estaban esperando? Bueno, realmente no importa mucho, no lograron nada, y dudo que lo hagan.
-¡Con más razón no podemos dejarla sola!- creo que la Vasto Lorde la llamó Apacchi, ella volvió a gritar eso.
De repente oí unos ruidos detrás de nosotros y como antes, vi por encima de mi hombro.
El Adjuchas serpiente y el Adjuchas león se pararon a cada lado en nuestras espaldas.
Creo que ahora estamos rodeados.
-Sung Sung, Mila Rose, váyanse de aquí con Apacchi, detendré a este Hollow para que escapen- ella medio repitió sus palabras de antes.
-¡Lady Harribel! ¿¡Como puede pensar que haremos algo como eso!?- ese Adjuchas león también es una hembra.
-Oímos lo que dijo antes, es muy posible que esto termine en sacrificio- también él Adjuchas serpiente lo es.
-¡Vamos a luchar junto a usted!- la leona habló de nuevo.
Wow, es muy raro ver tanta lealtad por aquí.
Pero es algo inútil en este momento, después de todo, no tenemos pensado atacarlas.
Tuve la idea de hablar y aclararles las cosas, pero no pude hacerlo porque vi la garra de la leona muy cerca de nosotros.
-¡Starrk!- grité.
El solo atrapó su pata con su mano derecha. Entonces la leona comenzó a rugir de dolor.
Tuve un presentimiento y miré la mano de Starrk, el estaba apretándole la pata.
-¡Mila Rose!- oí a la Vasto Lorde gritar el nombre de esta Adjuchas leona.
-¡Suéltala!- ahora oí a la serpiente. Seguí su voz y noté que estaba a punto de mordernos.
Pam
Me sorprendí cuando Starrk, sin verla, le dio un golpe en la quijada con su mano libre y cuando se nos acercó mucho.
La serpiente cerró su boca por el golpe, y creo que quedó inconsciente, porque cayó al suelo.
-¡Maldito!- esa maldición me llamó la atención, ya que vino desde muy cerca.
Era Apacchi, que estaba por embestirnos con un Cero frente a su cuerno.
Me dio curiosidad que Starrk no se moviera aunque Apacchi ya estuviera a punto de llegar.
PAM
La curiosidad pasó a asombro cuando Starrk hizo algo que nunca lo vi hacer antes. Haló a la leona de la pata que le estaba apretando y la usó para golpear a Apacchi.
Esa es una forma de luchar que nunca he conocido de Starrk, aunque casi nunca lo veo hacerlo.
Ahora parece que solo queda esa Vasto Lorde.
Zas
Starrk se agachó de repente, y al instante entendí él porque. La Vasto Lorde, creo que Apacchi y las otras Adjuchas la llamaron Harribel, lanzó un corte a la cabeza de Starrk con ese colmillo.
Al estar cerca de ella, pude ver que nos daba una mirada hostil.
Está molesta.
…
Que fastidiooooooo.
Quisiera estar durmiendo ahora mismo.
Miré a los ojos a esta Vasto Lorde, ella hacía lo mismo, pero a diferencia mía, en sus ojos pude ver mucha furia.
Tsk, significa que va esforzarse en matarme.
Qué problema, eso solo alargara la pelea.
¿Por qué será que siempre que peleo es con tipos fuertes?
Oh, es cierto, porque justamente yo también soy un tipo fuerte.
"Poder y poder se atraen" no sé donde oí eso, quizás es uno de los pequeños recuerdos de antes de ser un Hollow.
Pero ahora el donde la escuché no me importa.
Durante mucho tiempo tuve la esperanza de que esas palabras fueran ciertas, para que de esa forma, Lilynette y yo pudiéramos rodearnos de otros Hollows.
Y de hecho, así fue.
Algunas veces, algunos Hollows lo bastante fuertes para resistir nuestra presión espiritual pasaban cerca de nosotros y nos notaban.
Eso nos habría alegrado de no ser porque todos esos Hollows, al momento de acercarse a nosotros simplemente nos atacaban.
Era un dolor de cabeza, con lo mucho que odio pelear y tenían que ser justamente oponentes fuertes con los que luchaba todo el tiempo.
Esa era la desventaja de "Poder y poder se atraen"
Y siempre tenía que encargarme yo debido a que Lilynette es débil. Lo peor era que en muy raras ocasiones no venia solo un Hollow, sino dos o tres, una vez incluso vinieron unos siete.
Un enorme problema.
Pero siempre ganaba, aunque nunca salía ileso. Heridas profundas pero no muy graves la mayoría de las veces, otras más; con heridas más graves.
La verdad no sé cómo es que sigo vivo si no puedo regenerarme. Sería lo normal por la pérdida de sangre y la falta de tratamiento.
Como sea, no me gusta partirme la cabeza preocupándome por cosas que no han pasado.
Y ahora mismo tampoco es el momento para estar pensando en estas cosas.
Estoy en medio de otra pelea.
No pude evitar que un suspiro de resignación se me escapara.
-Lilynette- le dije.
Sentí como afirmó su agarre un poco más.
Quisiera que no fuera mi garganta de lo que se sujetara, no tengo un Hierro tan fuerte y ella aprieta mucho.
Con un Sonido me alejé de esa Vasto Lorde por unos metros y me paré, lo mejor será mantener un poco las distancias para ver qué es lo que puede hacer.
Ella adoptó una postura de combate, y un momento después se arrojó hacia nosotros con ese colmillo en alto.
Di un salto hacia mi derecha y el colmillo se hundió en la arena por un corte descendente, incluso levantó mucha de la que estaba enfrente.
Esta Vasto Lorde es fuerte, pero es lo normal, después de todo es eso, un Vasto Lorde.
Retomó su postura y otra vez cargó contra mí
Esta vez salté a mi izquierda, esquivando un corte horizontal que, al igual que el anterior, levantó la arena que estaba enfrente, solo que esta vez fue más.
Nuevamente regresó a su postura normal.
Me asombré cuando súbitamente, ella apareció justo en frente mío con un Sonido y retrocedió el brazo con el colmillo, sin dejar de apuntarme con este ultimo.
Me lanzó una estocada que yo respondí apartándome hacia un lado, sin embargo, no terminó allí.
Cuando me arrojó esa estocada, los filos del colmillo apuntaban hacia arriba y abajo respectivamente. Un segundo después de que la esquivé, ella giró el colmillo de manera que ahora apuntaran hacia la izquierda y la derecha.
Por lo tanto
Zas
Me doblé hacia atrás, dejando que un corte horizontal de su arma pasara sobre mí, muy cerca de mi rostro; casi rosando mi nariz.
Como ella utilizó Sonido para acercarse, yo lo hice para alejarme después de que me enderecé, no sin avisarle a Lilynette, quien volvió a sujetarse más a mi cuello.
Insisto, debe agarrarse de otro lugar, se lo diré en otro momento.
Aparecí en frente de la Vasto Lorde, unos cinco metros nos separaban, más o menos.
La miré y ella hizo lo mismo, pero en contraposición a mi silencio, ella me gritó con una voz que mostraba molestia.
-¡Deja de huir!- yo le respondí rápido.
-No huyo, solo quiero ver de que eres capaz antes de atacar.
No dijo nada, pero dio un salto con el que se me acercó teniendo ese colmillo en alto.
Salté para atrás, pero me sorprendí con lo que pasó después.
En el momento en que bajó el colmillo, simultáneamente, una ráfaga amarilla salió de este en direccion a mí.
Un Cero.
No pude evitar asombrarme, era la primera vez que veía a un Hollow disparando un Cero de esa forma.
Al haber sido un ataque tan repentino, y por sorprenderme por un momento, no pude evitar el Cero completamente, por lo que uno de mis brazos fue parcialmente afectado.
Apreté un poco mis dientes, sin duda necesito entrenar más mi Hierro.
La Vasto Lorde volvió a usar Sonido para aparecer frente a mí, pero esta vez no se puso de pie, estaba agachada y su colmillo pasaba justo por el espacio entre mis piernas.
Esto es malo.
Está en una posición en la que perfectamente puede partirme en dos.
Ella subió el colmillo.
De repente tuve la idea de contrarrestar con un Cero, pero esa idea desapareció cuando
Katchin.
La Vasto Lorde detuvo su ataque justo en el momento en que una espada la alcanzó, sin atravesar su piel.
Era la espada de Lilynette, quien ahora estaba a un lado de la Vasto Lorde sujetando su arma con ambas manos.
-¡Starrk!- ella me gritó.
Entiendo.
Con Sonido, me posicioné detrás de la Vasto Lorde.
Creo que ya debería comenzar a atacar.
Le apunté con mi mano derecha y formé un Cero frente a esta.
-¡Lilynette!- le grite para que se apartara, algo que ella hizo saltando para atrás.
Disparé el Cero y este cubrió a la Vasto Lorde.
Me aseguré de no hacerlo tan fuerte, no quiero matarla.
Luego de un momento, disipé el Cero.
La Vasto Lorde ahora tenía algunas heridas, pero estaba seguro de que podía seguir luchando.
Noté que ella no me miraba, sino que su vista estaba fija en Lilynette.
Miré a Lilynette y ella se veía nerviosa, debe pensar que esa Vasto Lorde la atacará.
-Tu- la Vasto Lorde le dijo a Lilynette- ¿Cuál es tu nombre?
-¿Ugh?- Lilynette dejo salir ese ruido, creo que está confundida. No negaré que yo también lo estoy, no por eso, sino porque en la mirada de esta Vasto Lorde puedo detectar algo de interés.
-¿Cuál es tu nombre?- ella repitió la pregunta.
Lilynette me miró a mí y yo asentí.
-Lilynette- ella le respondió.
La Vasto Lorde asintió.
-Mi nombre es Tier Harribel-
Lilynette también asintió.
-Escuché como te llamaban esas Adjuchas, ya sabía más o menos como te llamabas- Lilynette dijo, supongo que algunas veces ella se da cuenta de más cosas que yo. Por mi parte, ni siquiera había prestado mucha atención a sus nombres, estaba más concentrado en evitar sus ataques.
-Ya veo- entonces me miró a mi- que estás haciendo con él.
¿Soy yo, o su tono llevaba desprecio?
-Pues, eso es un poco molesto de explicar- Lilynette se rascó la nuca.
-¿A qué te refieres?- ella se había sentado en el suelo, supongo que le interesa más su conversación con Lilynette que el atacarme, muy bien por mí.
Lilynette volvió a mirarme.
Como antes, asentí.
Lilynette tomó aire.
Entonces comenzó a contarle él como antes estábamos solos y luego nos volvimos Arrancars para escapar de la soledad.
-¿Arrancars?- Harribel le preguntó aquello.
-Si- ella señaló su fragmento de mascara- son Hollows que se arrancan la máscara ellos mismos y se vuelven más fuertes, también se ven más humanos luego de hacerlo.
-Entiendo, eso explica porque se ven tan diferentes a los Hollows a pesar de que puedo sentir reiatsu Hollow en ambos- dijo Harribel.
Volvió a mirar fijamente a Lilynette.
-¿Quieres unírtenos?- ella le preguntó.
Tanto Lilynette como yo nos sorprendimos por las palabras de Harribel hacia ella.
-¿Eh?
-Veras- Harribel tomó aire- hace algún tiempo, me di cuenta de que las hembras somos mucho más cazadas por los machos- eso lo dijo con un tono desagradable- lo hacían por qué nos consideran más débiles. Eso al principio no me molestaba mucho, pero todo cambió un día que vi como una hembra fue asesinada de una manera muy cruel por un macho. Eso me enfureció, pero también me hizo dar cuenta de algo. Las hembras en Hueco Mundo no somos débiles, de hecho, somos mucho más inteligentes en combate que los machos, por lo que tenemos más potencial; pero si somos consideradas las presas fáciles por los machos entonces estamos en constante riesgo, más aun cuando estamos solas; pero si nos unimos y nos cuidamos entre nosotras, ningún macho podrá vencernos. He estado recorriendo Hueco Mundo, buscando otras hembras y tratando de unirnos a todas desde entonces- miró a las Adjuchas que seguían inconscientes- he tenido éxito en mi búsqueda, ellas se unieron a mi hace tiempo, pero aun sigo buscando más mujeres- regresó su vista a Lilynette- es por eso que quiero que te nos unas- le extendió su mano normal.
Lilynette observó esa mano fijamente por unos momentos.
Pero de todas formas dijo.
-Nop- fue su respuesta, respuesta que sorprendió a Harribel.
-¿Puedo saber por qué?- inquirió.
-Porque si hago eso me separare de Starrk, y no quiero eso- fue una respuesta despreocupada, una respuesta despreocupada que me conmovió.
-¿Qué?
-Que no quiero eso- repitió lo último que dijo- si me separo de Starrk, nunca más volveremos a poder unirnos, y nunca podre volver a sentirme fuerte.
Esas palabras, además de acabar con el buen sentimiento que tenía, provocaron que mostrara una pequeña mueca.
Aunque yo sabía que también era porque no me quería dejar solo, pero también sé que no lo dirá.
-Si te nos unes, te entrenaré para que seas más fuerte- Harribel le ofreció eso, ¿Qué ira a responder?
-Interesante- Lilynette se tocó el mentón con su dedo índice, poco antes de negar con la cabeza- pero no gracias. Además de eso también hay otra razón.
-¿Cuál?- yo igualmente sentí curiosidad.
-Tenemos cierta deuda que pagarle a alguien- entendí a quien se refería sin siquiera ponerme a pensar en sus palabras.
-¿Deuda?- preguntó Harribel.
-Así es- Lilynette le sonrió- la deuda que tenemos por habernos sacado de nuestra soledad, debemos pagársela a esa persona, es por eso que no puedo ir con ustedes.
-Ya veo- Harribel se puso de pie sin despegar su mirada de Lilynette- bueno, no se puede hacer nada, no puedo forzarte a unírtenos.
Lilynette le dijo.
-¿Por qué no vienen con nosotros?
-¿Qué?- Harribel mostró clara sorpresa.
Yo sentí cierta pena por mí mismo.
No puedo negar que siento muy vergonzoso el que yo sea el más maduro de los dos y sea ella quien haga esa petición.
Sin embargo, tampoco negare que ella es mucho mejor para hablar con otros que yo. Aunque es un poco grosera y algunas veces algo ingenua, las palabras le salen con más facilidad y casi nunca dice mentiras cuando habla.
-La persona con la que tenemos una deuda está buscando Hollows fuertes. Tú eres una Vasto Lorde, así que estoy segura de que debes serlo.
-¿Con que fin está haciendo eso, el buscar a Hollows fuertes?
-Según él, para luchar con los Shinigamis y derrotarlos- me pregunto si por lo menos pensó en si ella sabe lo que son Shinigamis.
-¡¿A los Shinigamis?!- parece que si lo sabe, su rostro mostró mucha sorpresa.
-¿Sabes qué son?- ahora si lo pregunta, esta chica.
-Sí, y dudo mucho que puedan derrotarlos por más Hollows fuertes que reúnan- eso en su voz es ¿Miedo?
-¿Eh?- Lilynette al parecer también está desconcertada.
-Les diré una cosa, díganle a esa persona que desista de sus planes, nunca podrá derrotar a los Shinigamis- esta vez tembló luego de decir la palabra "Shinigamis". Si, parece que les tiene miedo- no importa que haga, ellos son demasiado fuertes.
-Harribel ¿Acaso has peleado con ellos?- Lilynette hizo la pregunta que yo quería hacerle, no importa.
-Sí, hace mucho tiempo- su mirada pareció distante por un momento- créanme, son verdaderos monstruos cuando luchan, si se enfrentan a ellos lo único que conseguirán es que los maten.
-Umm- los tres volteamos la vista hacia la fuente de ese ruido que sonó de repente.
Fue allí cuando nos dimos cuenta de que las Adjuchas empezaban a despertar.
-Váyanse- Harribel nos dijo. Yo me confundí, y sé que Lilynette también- ya no creo que sean enemigos, así que no hay motivos para que sigamos luchando, pero esas tres guardan rencor con facilidad. Váyanse antes de que los vean y los vuelvan a atacar.
Yo asentí, pero Lilynette habló.
-Entonces ¿No se unirán verdad?- a estas alturas ya es demasiado obvio, no entiendo por qué pregunta eso.
-No. Ya se los dije, no hay posibilidades de vencer a los Shinigamis, y aun si las hubiera, odio la idea de estar subordinada a otros. Lo siento, pero no nos uniremos a ustedes.
-Entiendo- Lilynette habló con un tono de desilusión.
La entiendo, el pensar que podrá estar junto a muchos otros Hollows la emocionó al igual que a mí. Pero el recordar que no todos los Hollows se querrán unir seguramente la entristeció.
Me acerqué a ella y la tomé del hombro, normalmente esto la anima, le recuerda que me sigue teniendo a mí.
-Continuemos buscando- le dije, ella asintió luego de un instante.
Le di la espalda para que se subiera, lo que hizo rápidamente.
-¡Lady Harribel!- esa fue la voz de esa Adjuchas cierva.
No perdí el tiempo y usé Sonido para alejarnos.
Lilynette al parecer cerró los ojos y se sujetó más fuerte de mi cuello como reflejo al escuchar a la Adjuchas, supongo que sabía cuales serian mis acciones.
Mientras nos movíamos con mi Sonido, no pude evitar sentirme un poco desanimado.
Tuvimos un mal comienzo.
Ellas fueron los primeros Hollows que encontramos luego de separarnos de Midori y ese Hollow murciélago, y fallamos en unirlas.
Suspiré.
Al menos espero que a ellos les esté yendo mejor.
…
¿Alguna vez se han preguntado que se siente que los desnuden en contra de su voluntad y los hagan ponerse más de veinte pieles diferentes?
Supongo que la respuesta es no.
Le aconsejo que sigan sin preguntárselo.
Como es normal, no tengo ni la más remota idea de cuánto tiempo pasó desde que entramos a El súper increíble, moderno y enorme Almacén de ropa de Los Hermanos del Desierto, pero siendo franco con ustedes…
Una eternidad se queda corta en comparación a lo que me pareció.
No solo me hicieron lo que dije antes, también me pusieron a modelar cada piel como si fuese algún tipo de conjunto de ropa de calidad.
A parte de ello, las pieles desprendían un olor desagradable.
Un olor desagradable que si tuviera que compararlo con algo, seria con el de las axilas sudorosas.
Buag, me dieron ganas de vomitar.
Y eso que pensaba que yo era fuerte.
Creo que el olor de la comida podrida que comía en el Rukongai (en situaciones de emergencia extrema) me gustaba más; y eso que el hedor era de pesadilla.
Bueno, al menos resultó algo bueno de todo ese, hmm Desfile de modas.
Sí, creo que es el nombre más apropiado, después de todo, así se le dice a los concursos de modelaje en el mundo humano según me enseñó Silver.
Como iba diciendo.
Algo bueno resulto de todo esto: ya no estoy casi desnudo.
Luego de un rato en el que juzgaron mi apariencia con cada piel, finalmente dieron el visto bueno a una que era de color rojo opaco.
Prenda que ahora mismo estoy llevando, con mis dos Zanpakutos siendo cubiertas también por ella.
Lo bueno es que no huele tan mal como el resto, el porqué me es desconocido, pero no me importa.
Justo ahora estoy sentado en una roca cercana al almacén, descansando del tan embarazoso momento que terminó hace poco.
-Te iría bien como modelo luego de que cumplas tu misión, jejeje- oh, cállate, no quiero repetir algo como eso- ¿Umm? ¿Ahora el niño se volvió tímido? Y eso que nunca te importó ir con ese taparrabos por allí- es diferente- ¿En qué?- p-pues ¡Ahora hay una niña!-¿Niña? ¡La edad no es nada para un Arrancar idiota!- ¡Hey! ¿¡A quien llamas idiota, idiota!?- a un idiota con ojos de brócoli.
Guh
Ojos de brócoli.
-Uyy, lo siento- se disculpó él.
-N-no te preocupes- sonreí con tristeza.
Ojos de brócoli, vaya, hace mucho que no me decían así.
Zack.
-No te pongas así, ya lo habías superado ¿Recuerdas?- sí, pero sigue siendo triste, fueron pocos años los que lo conocí; pero lo consideraba mi propio hermano- comprendo cómo te sientes, pero a él no le hubiera gustado que te pusieras así siempre que lo recuerdas.
-Cierto, seguramente me daría un golpe en la cabeza y me gritaría que soy un idiota por estar deprimiéndome- me reí al pensarlo.
-Y te diría la verdad si hiciera eso- me reí un poco más fuerte, gracias por animarme amigo- para eso estoy.
-Midowi, ¿De qué te ríes?- me sobresalté y casi me caí de donde estaba cuando oí esa voz. Era Nell, quien al parecer se había acercado a mí sin que me diera cuenta.
-Emm, de nada- mentí, obviamente si le digo el porqué no lo entenderá.
-Nadie se ríe de nada, no me mientas- no evité abrir mis ojos por la sorpresa, no esperaba que dijera eso con un entrecerrar de ojos- te lo dije, la edad no es nada para un arrancar- si, ahora lo confirmo totalmente.
-Solo recordé a un viejo amigo- dije simplemente.
-¿Viejo amigo?- Hmp, preferiría que dejara de preguntarme. No me gusta hablar sobre ese tema.
-Es una historia de mi pasado, no es importante- me levanté de la roca- ¿Y los demás?
Ella pareció dubitativa por un segundo, como si deseo de ignorar mi pasado fuera sospechoso para ella, pero aun así profirió
-Pues, Pesche y Dondochakka están tratando de ponerle ropa a Muérdago-san dentro de nuestro almacén- dio esa respuesta colocando un índice en su barbilla con gesto pensativo.
-¿Ropa?- por un instante a mi mente llegó la imagen de Murciélago-san llevando una piel, fue raro y gracioso a la vez; pero más raro- ¿Y cómo les está yendo?
BOOMM
Di un pequeño brinco como reacción a una sonora explosión repentina, la cual voló la roca que bloqueaba la entrada al almacén de ropa, generando una nube de polvo que llenó por completo mi rango visual. Acción totalmente distinta a la de Nell, quien saltó a mi pecho y se agarró de la piel que llevaba con manos y piernas, temblando como si pasara el peor de los fríos.
De entre el polvo, de un momento a otro salieron Pesche y Dondochakka corriendo y gritando de una forma de lo más chistosa, para luego ponerse detrás de mí como si yo fuera algún tipo de barrera protectora.
A pesar de que no puedo ver sus rostros, hasta un siego podría notar lo aterrorizados que están.
Creo que me puedo hacer una idea de que sucede.
Redirigí mi vista al humo y esta vez vislumbré dos círculos verdes brillantes que se mostraban en medio de este. Después de unos segundos, advertí que se trataban de los ojos de Murciélago-san, quien salió del polvo, desprendiendo reiatsu en cantidades extremas, causando que el lugar temblara.
Lo admito, esa imagen de sus ojos brillando entre el humo me asustó un poquito.
Le mandó una mirada a Pesche y Dondochakka detrás de mí, mirada en la que, fijándose bien, se vislumbraba molestia. Sentí como ambos Arrancars temblaron en mi espalda.
-¡M-Midori! ¡Por favor! ¡No dejes que nos mate!- me suplicó fue Pesche, con un tono desesperado.
-¿Qué fue lo que pasó?- le pregunté con cierta incomodidad por la mirada penetrante de Murciélago-san, que si bien no estaba dirigida a mí, yo me encontraba en su línea de visión, razón por la que me afectaba levemente.
-P-Pues- ahora fue el turno de Dondochakka para hablar, con un tartamudeo y un mar de sudor bajando por su máscara. Ya sé lo que va a decir- estábamos intentando ponerle algo de ropa también y... Glup, ya sabes-tragó duro.
-Si, Nell me lo había comentado hace poco- le di un asentimiento, observándolo por encima de mi hombro- ¿Qué pasó entonces?
-Bueno, n-no nos dejó ni siquiera ponerle el primer a-atuendo- es divertido llamen Atuendo a unas pieles de colores- cuando nos acercamos a él nos disparó un Cero, eso fue lo que destruyó la roca.
¿Eh? ¿Eso es todo?
Pensé que había pasado algo más, no sé, algo que justificara el hecho de que parezcan estar a punto de sufrir un paro cardiaco, y eso que ni siquiera tienen corazón.
-Midori.
-¿Sucede algo Silver?- respondí rápidamente al llamado de mi compañero.
-¿No se te ha pasado por la cabeza que "Probablemente"- puso mucho énfasis en esa palabra- estén asustados por todo el reiatsu que desprende el Vasto Lorde y por su obvio instinto asesino?
-¿Su reiatsu?- me extrañé por la pregunta.
Es verdad que Murciélago-san está dejando salir mucho de su Reiatsu, pero yo estoy acostumbrado, así que apenas me afecta.
FACE PALM MENTAL
POR SUPUESTO, como estoy acostumbrado a las grandes firmas espirituales un reiatsu del nivel del de Murciélago-san a penas me afecta, (N/A: daré una explicación más detallada: Midori estuvo con Silver durante 100 años, Silver tiene un Reiatsu de un nivel abismal, en algún punto luego de tanto entrenar con Silver, el cuerpo y la mente de Midori se acostumbraron a las presiones espirituales gigantescas, es por eso que el reiatsu de Ulquiorra a penas le afecta) pero ellos no lo están, así que si les afecta mucho más.
-Que despistado eres, a veces me das pena, pareciera que no te enseñé yo- Silver suspiró.
-¿Eso que oigo es arrogancia?- inquirí alzando una ceja con una sonrisa irónica.
-¿Yo? ¡Qué va! Claro que no- je, ese tono inocente sonó más falso...
ZOOOMMMM
Mi dialogo mental con Silver se vio interrumpido en el momento justo que dicho sonido llegó a mis oídos.
Me fijé en que se trataba de Murciélago-san, quien estaba reuniendo energía para un Cero en su dedo.
Espérate, Espérate, Espérate ¿De verdad va a disparar? ¿Aun estando yo, frente a Pesche y Dondochakka? ¡Y yo que creí que ya habíamos formado algún lazo ya, con todo lo que habíamos estado viajando! ¡Pareció una eternidad y, ¿No le importa?! ¡Voy a llorar!... ok no.
Esto en verdad es algo de lo más normal, muy para mi disgusto. La gran mayoría de los Hollows no tienen sentimientos, y en el caso de tenerlos son muy escasos y en su GRAN mayoría, negativos. Solo algunos pocos tienen sentimientos positivos.
No sé si dije esto antes creo que sí.
Da lo mismo.
Ese Cero cada vez está más grande.
No es que vaya a afectarme, mi Hierro me puede proteger perfectamente, el problema radica en que Nell está agarrada a mi pecho y tengo a estos dos sujetos a mi espalda como si su vida dependiera de ello (De hecho si), sin lugar a dudas los afectará a ellos.
-Murciélago-san, detente por favor- le pedí, preparado para extender un brazo al frente y parar el Cero en caso de que disparase.
Y así fue.
FIUMM
Esa ráfaga verde eliminó la distancia que nos separaba casi en un abrir y cerrar de ojos. Más sin embargo, mi brazo ya estaba delante de mí y mi mano la estaba esperando abierta. La palma recibió el ataque, pero no me movió ni un milímetro.
Luego de unos segundos, Murciélago-san desvaneció el ataque.
De mi mano salía humo como si en esta hubiese algún incendio en miniatura, y podía sentirla muy caliente como si la hubiera pasado por fuego, pero no me dolía.
Ese ataque no estuvo nada mal, un poco más de poder y podría haber atravesado mi Hierro y causarme una pequeña quemadura.
Miré a Murciélago-san a los ojos, seguía teniendo la misma expresión.
-Guh- en mi pecho un pequeño gemido llamó mi atención. Moví mi visión a dicha zona y allí Nell temblaba mucho más que antes y lagrimeaba, estaba verdaderamente asustada.
Que cambio más irónico, hace rato hasta me dio una patada en la entrepierna y ahora viene hacia mí en busca de que la proteja del peligro.
Lo repito: es fácil ganarse la confianza de los niños.
Llevé la mano con la que detuve el Cero de Murciélago-san a su cabeza, específicamente, a su fragmento de mascara para no lastimarla con el calor de esa mano, y le di unas cuantas palmaditas.
Hay, esto me genera un sentimiento de nostalgia; recuerdo cuando estaba en el Rukongai y lloraba algunas veces, John me consolaba de la misma forma.
Quién diría que ahora seria yo quien consolara así a alguien, bueno, pensándolo mejor era más que seguro que sucediera en algún momento.
-Deja de llorar Nell, una niña tan linda como tu se ve mal llorando- le dije con suavidad y una sonrisa.
-G-guh, ¿Niña linda?- detuvo sus gimoteos y me miró con ojos confundidos, lagrimas en la comisura de los mismos y moco saliendo de su nariz- ¿Nell es una niña linda?- me preguntó en tercera persona, curioso, pero en cierta forma tierno.
-¿Pero qué pregunta es esa? ¡Claro que sí!- ensanché mi sonrisa- ¡Nell es la niña más linda que he visto!
En realidad es cierto, comparada con aquellas niñas de pelos desarreglados, cara sucia, actitud de marimacho, lenguaje grosero, violencia extrema y arrebatos de ira del Rukongai, Nell es una niña preciosa.
-Jeje, Midowi también es muy lindo- me regresó la sonrisa.
-Hay, gracias- aunque sea una niña, ¡Me encanta que me halaguen!, por lo que proferí llevando una mano a mi mejilla con un pequeño sonrojo. Un gesto no muy masculino, pero no me importa.
-Cof, cof...pedófilo...cof, cof- con la lentitud y el movimiento de un robot cambié mi vista otra vez, esta vez a quien había dicho eso.
Si, fue Pesche.
-¿Podrías repetir eso, Pesche?- pedí con una sonrisa amable. (N/A: sonrisa amable estilo Yachiru Unohana).
Pesche empezó a sudar de un momento a otro, razón por la cual le pregunté "Confuso".
-¿Estás bien Pesche? Te veo nervioso- no me gusta asustar a otros, pero me gustó mucho menos que me llamara de una forma tan denigrante, aunque solo fuera una broma.
Soy… algo serio respecto a ciertos insultos.
-S-si, n-no te preocupes- Oooohh, sus ojos están más aterrados que con Murciélago-san.
Vi sutilmente a Dondochakka, el también se vio afectado por mi sonrisa aunque esta era solo para Pesche.
Je, puedo ser intimidante si me lo propongo.
Inflé el pecho de forma inconsciente.
ZOOMM
Otra vez ese ruido.
Volví a ver y era Murciélago-san de nuevo.
¿Esta vez debería de ser más claro?... sí, creo que sí.
-Murciélago-san, ya vasta- mi expresión, que era tranquila, la cambié por una más seria, a la vez que dirigía un poco de mi presión espiritual hacia él.
Tal y como deseaba, disipó ese Cero en el acto.
Esto me trae más nostalgia, en conjunto con una sensación de ironía: otro recuerdo de cuando era un niño. Cuando otros niños me podían intimidar con una mirada o solo con su apariencia, y ahora yo intimido criaturas que pueden comérselos con facilidad solo con mi poder. ¿Quién es el tipo duro ahora? Sí, soy yo.
Tomé a Nell de su cintura y la separé de mí con delicadeza, luego le sequé las lágrimas y retiré el moco que quedaba en su cara.
-Así estás mejor Nell, de nuevo eres una niña muy linda- le sonreí, gesto que ella me devolvió- Ahora, ¿Podrían separarse por favor? Me siento incomodo con ustedes dos sujetándose a mis hombros- les dije a Pesche y Dondochakka.
-S-Si- dijeron los dos al mismo tiempo mientras que se separaban.
-Muchas gracias- les sonreí también.
Miré de nuevo a Murciélago-san.
-¿Sabes? Tal vez si deberías usar algo de ropa, tu si estas desnudo jajajajaja- dije en broma con la intención de aligerar aunque fuera un poco el ambiente tan tenso que se formó por el ataque de Murciélago-san hacia Pesche y Dondochakka.
Estos tres apenas nos tienen una muy diminuta confianza (bueno, con excepción de Nell que parece que ya confía en mí por completo). Sería muy inconveniente que desconfiaran de Murciélago-san, si planeo volverlos mis subordinados entonces necesito que haya confianza entre todos.
Sería un verdadero dolor de cabeza que alguien se ponga a pelear con sus propios compañeros.
Después de un par de segundos, mi risa se contagió a ellos tres, justo lo que quería.
-jejeje Por cierto, ¿Quieren comer algo?- Pesche nos preguntó dejando de reír, haciendo que lo viéramos- Se nos está acabando el alimento, pero tenemos suficiente para darles un poco.
Cuando dijo aquello, me apresuré a negar con la cabeza.
-Lo siento, no podemos aceptar- hablé por los dos con una pequeña sonrisa, espero que Murciélago-san no quiera comer.
-¿Eh? ¿Por qué no?- ahora fue Dondochakka quien me preguntó.
-Son sus últimos alimentos ¿cierto?- los tres asintieron- entonces ¿Como esperan que los comamos?, No quiero que pasen hambre por nuestra culpa- espero que a Murciélago-san no le importe, enserio.
-Lo repito, un héroe- se rió Pesche- pero por favor, acepta, es lo menos que podemos hacer por ustedes después de haberlos atacado.
-En primera, no es necesario que hagan nada por nosotros; comprendo que lo hicieron por necesidad. En segunda, aun si tuvieran que hacer algo, por lo menos a mí ya me dieron esta piel, y no creo que a Murciélago-san le importe, ¿Verdad, Murciélago-san?- le pregunté a mi compañero.
En un primer instante no respondió nada, pero luego me dio un leve asentimiento de cabeza, para mi tranquilidad.
-En ese caso, ¿Qué tal si en vez de hacerlo por esa razón, los invitamos a comer? Sería bueno tener algo de compañía- Silver, dame un consejo por favor, me incomoda mucho el tener que rechazar propuestas de buena fe y no soy de dar muchas excusas.
-Mi consejo para ti es que aceptes, se nota demasiado que esos Arrancars son un par de cabezas duras.
Bueno, te doy la razón.
-Muy bien- suspiré resignado.
-¡Perfecto!- de un momento a otro, sentí como me jalaban de los brazos para que los siguiera.
Espero que esto no resulte incomodo.
...
Muy bien, he comido muchas cosas.
Manzanas podridas.
Panes duros y rancios.
Algunas sopas hechas con mesclas de lo más locas.
Insectos.
Incluso he comido lombrices en busca de eliminar el ansia de sabor.
Pero esto esto se lleva el premio gordo.
Estoy sentado junto a Murciélago-san y frente a nosotros están Nell, Pesche, Dondochakka y Bawabawa.
En mis manos hay un fragmento de mascara de algún Hollow.
Sip, esta es la comida.
Esto es, según aprendí, el único alimento de por aquí.
Deprimente, no cabe ninguna duda.
Que tengan que cazarse unos a otros para no morir de hambre es una vida muy dura la verdad, no quiero ni pensar en lo que deben sentir.
Aunque no es tan diferente al Rukongai en ciertos distritos muy elevados.
Estos momentos son los que me recuerdan lo afortunado que soy de no poder sentir hambre, ciertamente es una bendición.
Miré como cada uno de ellos comía tranquilamente, solo Murciélago-san no comía por obvias razones; me pregunto cómo llegó a ser un Vasto Lorde si no tiene boca para comer trozos de mascara.
Obviamente yo no tenía ni el más mínimo deseo de siquiera probarlo, nunca he sido quisquilloso con la comida, pero es que esto me provoca un desagrado total.
Aunque, lamentablemente debía comer o me seguirían insistiendo, lo que yo no buscaba.
Sin embargo, puedo atrasar un poco la llegada de ese momento.
-Y que tal si nos cuentan un poco más sobre ustedes, con todo lo que pasó no tuve oportunidad de preguntarlo- una manera bastante cliché de posponer momentos desagradables, pero efectiva si hay cooperación.
Fue justo allí que un temblor se mostró en la totalidad del cuerpo de Pesche y Dondochakka, para mi curiosidad.
-¿S-Sobre nosotros?, P-pues, no es nada especial, ya sabes- Dondochakka habló con un tono de voz axiomáticamente nervioso.
-E-Es cierto, somos c-como cualquier otro Hollow, vivimos viajando por Hueco Mundo como todo Hollow, lo hemos hecho si-siempre, e-eso es todo.
Voz temblorosa, palabras inseguras, desvíos de mirada, se rascan sus respectivas nucas, sudan, muestran nerviosismo; puedo apostar lo que sea a que están mintiendo.
-No hay duda, se delataron ellos mismos- Silver agregó aquello.
Bueno, deben tener alguna razón, por lo que no preguntaré, por ahora.
-Entiendo- asentí a sus mentiras, fingiendo que no me había dado cuenta.
-¿Y qué hay de ustedes?, ya sabes- Dondochakka expuso esa interrogante.
-Puees- ellos no me dijeron la verdad, por lo que no me veo obligado a hacerlo yo, pero tampoco es que sea bueno inventando historias así que voy a decirles la verdad a medias- Casi lo mismo, Murciélago-san y yo nos conocimos hace algún tiempo y decidimos viajar juntos- fue mi respuesta.
-Ahora que lo pienso bien, ¿Eres un Hollow?- fue el turno de Pesche de hablar, la verdad me pareció raro que él no hablara primero, ya es algo obvio que es más hablador que Dondochakka.
-¿A qué se debe la pregunta?- contesté con otra pregunta.
-Pues, antes vi que tenias un agujero Hollow y supuse que eras un Arrancar, pero como no podía ver ningún fragmento de mascara dudé- supongo que ahora si puedo decir una verdad completa.
-Soy mitad Hollow, es por eso- una verdad completa muy resumida, pero al fin y al cabo, una verdad completa.
Los tres me mandaron una mirada cargada de desconcierto.
-¿Mitad Hollow?- Pesche volvió a indagar.
-Larga historia, que no estoy muy dispuesto a contar por los momentos- respondí, tal vez soné algo tajante, pero no quiero entrar en detalles sobre eso, no ahora.
Ellos me vieron por un momento, pero luego asintieron.
Me alegro que entiendan.
Fue allí donde me di cuenta de que ahora observaban el fragmento de mascara que seguía en mis manos, sin una sola mordida de mi parte.
Rápidamente comprendí que debía comenzar a comerlo.
Volví a ver el fragmento de mascara que sujetaba y decidí probarlo por fin.
Con mucha parsimonia, acerqué el fragmento hasta mi boca, la cual abrí cuando estuvo lo bastante cerca y al introducirse un poco en esta, mordí.
Tal y como me esperaba, al estar hecha de hueso era dura, pero luego de un momento fui capaz de separar aquella pequeña parte del resto del fragmento.
Inicié el proceso de masticar con cuidado, ya que a diferencia de los Hollows mis dientes no tenían la bastante dureza para romper los fragmentos de mascara.
Me pareció un tiempo mucho más largo, pero en realidad solo pasaron unos segundos antes de que pudiera tragar el fragmento.
Una experiencia un tanto desagradable la verdad.
-Guh- abrí mis ojos de un momento a otro cuando sentí una sensación totalmente nueva en mi cuerpo.
Partiendo del centro de mí estomago, un sentimiento de vacio empezó a ganar terreno dentro de mi cuerpo, acompañado de una ansiedad que era mil veces más fuerte que la ansiedad de sabor.
No sabía que pasaba, me sujeté el estomago en un intento de aliviar esa sensación; pues era donde estaba más fuerte.
Entonces el fragmento de mascara en mi mano nuevamente entró en mi rango visual y fue como si mi cuerpo se moviera por sí solo. No tengo ni la menor idea de cómo lo hice sin que se me resquebrajaran los dientes; pero comencé a devorarlo con desespero, como si lo necesitara para vivir.
Lo engullí totalmente en un santiamén, pero esa sensación no se iba.
Otra vez vi a Murciélago-san, más específicamente al fragmento de mascara que sostenía y sin siquiera pensarlo; se lo arrebaté con brusquedad y como con el otro, lo comí con desespero.
-Hmm interesante- la voz de Silver resonó en mi cabeza.
-¡Silver! ¿¡Que me está sucediendo!?- le pregunté sumamente alterado por mis propias e involuntarias acciones.
-Bueno, es solo una pequeña teoría- dijo el- Pero, es probable que al comer ese trozo del fragmento de mascara, tu lado Hollow se activó.
-¿Mi lado Hollow?- otra vez pregunté sin entender por completo.
-No estoy hablando de tu Hollow interno, sino de tu naturaleza Hollow- hizo una pequeña pausa- ese fragmento de mascara, de alguna manera, despertó momentáneamente esa naturaleza que hasta ahora había permanecido dormida. Específicamente, la parte alimenticia de la naturaleza Hollow.
-¿Y no hay alguna forma de volver a dormirla?- a cada segundo me sentía más desesperado, ya le había quitado su comida a Nell y a Pesche, y estoy por ir a por la de Dondochakka.
-Bueno, ya que no eres un Hollow completo, solo será algo momentáneo; pero trata de suprimirla o terminaras atacándolos cuando ya no encuentres fragmentos de mascara. Recuerda lo que te enseñé hace años: la mente puede más que el cuerpo.
-Es fácil para ti decirlo, tú no estás experimentando esto- estábamos comiendo cerca de donde tenían sus reservas de comida, y yo ya había visto donde era, por lo que salí corriendo hacia dicho lugar lo más rápido que pude.
No era mucha, era solo una pequeña pila, pero de todas formas me abalancé sobre ella y la devoré en instantes.
Muy bien Midori, auto control, ten algo de auto control.
Piensa en algo bonito.
Piensa en algo bonito.
En algo que te relaje.
En algo que te haga olvidar la enorme ansiedad que estas sintiendo.
En algo que te ayude a suprimir el deseo de comer.
En algo que evité que ataques a los demás.
Pero qué ironía más grande, hace poco el que tensó las cosas era Murciélago-san y ahora soy yo.
-Aunque las acciones de Murciélago-san fueron intencionales- pensé aquello como un inútil intento de no sentirme tan mal.
La sensación de un momento a otro se volvió tan grande que me vi obligado a golpear mi cabeza contra el suelo varias veces desesperadamente, tratando de controlarme, agrietándolo mucho en el proceso.
Para mi asombro funcionó un poco, me sentí más dueño de mis acciones nuevamente, por lo que seguí haciéndolo.
Mi Hierro evitará el daño craneal y más importante, el cerebral.
Estuve asiendo eso por lo que según yo fueron varios minutos hasta que finalmente sentí que aquella ansiedad se esfumó.
Tomé una larga bocanada de aire y posteriormente lo exhalé de forma exagerada.
-Lo mejor será que me aleje de los fragmentos de mascara Hollow- pensé en voz alta.
-Concuerdo contigo- Silver comentó.
-¿Mi-Midowi?- Escuché la voz de Nell a mi espalda, sonaba temblorosa.
-¿Si, Nell?- me voltee a verla, y una vez entro en mi campo de visión noté que estaba abrazando la pierna de Dondochakka mientras me veía con una mirada llena de sorpresa.
-L-la comida- Pesche dijo eso con un leve tembleque.
Muy bien, lo reconozco.
He metido la pata, sin querer.
Ahora de seguro, o desconfían de mi o están molestos conmigo por haber devorado su comida.
Que se supone que haré ahora.
BRRRRRRROOOOOOMMMMMMM
Tsk, ¡¿Ahora qué?!
Ensanché los ojos con sorpresa y fastidio cuando aquel sonido llegó a mis oídos y un temblor violento sacudió la cueva, causando que algunas piedras cayeran del techo.
-¡Es el!- Pesche y Dondochakka lanzaron ese grito al mismo tiempo y Nell saltó al pecho de Dondochakka con un rostro que denotaba miedo puro.
Supongo que con el se están refiriendo a ese Adjuchas que los ha atacado.
Lo único que faltaba era eso. Creo que me va a dar dolor de cabeza.
-Relájate, en tu entrenamiento pasaste por más estrés, no te vas a poner así por algo como esto ¿O sí?- Silver me preguntó.
-Tienes razón, gracias- sonreí.
-No me lo agradezcas, solo demuéstrame que estos cien años de entrenamiento no fueron un desperdicio de tiempo- me respondió con tonó motivador.
Copiado y entendido, maestro.
Me puse de pie y miré al trió.
-Por favor escóndanse, yo me haré cargo- noté que Dondochakka me iba a decir algo, pero hablé otra vez mirando a Murciélago-san- ese Adjuchas puede traer otros Hollows con él, en caso de que los envíe aquí mientras luchamos, necesitaré que te quedes y los detengas ¿Puedes hacerlo?- el asintió rápidamente- muy bien- sonreí.
-¡E-Espera, Midowi!- Sentí como Nell abrazaba mi pierna- ¡Por favor!, si vas a luchar con él, solo ¡Por favor no mueras!- me pidió con lagrimas saliendo de la comisura de sus ojos.
Vaya, me siento un poco conmovido por ese acto. Creo que puedo contar con los dedos de mi mano a todas las personas que he visto que se han preocupado tanto por mí. Esta niña realmente se encariña rápido con otros.
-Es una promesa- le sonreí.
Fue justo un segundo después que escuché un grito proveniente del exterior, así como un fuerte reiatsu manifestarse.
-¡USTEDES, DEBILES DE MIERDA, SALGAN DE ALLÍ DE UNA PUTA VEZ PARA QUE LOS DESPEDACE!
Aquella voz hizo temblar de nuevo a estos tres.
Supongo que lo mejor será salir a Hablar con este Hollow para que los deje en paz.
Al menos espero que me dé pelea antes de morir.
-Regresaré en unos momentos- les dije para luego desaparecer de allí con un Sonido.
...
FIIUUMM
BOOOOMMMMM
ZOOOOOOMMMMMM
FIIUUUMMMM
BRROOOOMMMMM
Llamas de tono naranjo-amarillento que se elevaban y descendían constantemente.
Explosiones ensordecedoras que agitaban la tierra y la arena.
Desprendimientos de rocas que llevaban a más desprendimientos.
Un humo negro producido por las llamas que se camuflaba perfectamente con el cielo permanentemente nocturno.
Rafas amarillas que chocaban constantemente con aquella colonia.
Y disparándolas, una silueta parada sobre una duna cercana a aquella colonia.
Era un ser que podía considerarse de tamaño gigante, alcanzando los cuatro metros y medio con suma facilidad. La mayor parte de su cuerpo era de un color amarillo llamativo, en conjunto con algunas partes de color negro. Su figura corpórea, en sí, era la de una mantis religiosa, solo que tenia ciertos rasgos diferentes a los de dicho insecto. En su cabeza, en lugar de antenas, tenía un par de cuernos de tamaño desigual, siendo el derecho más pequeño que el izquierdo. También estaban sus ojos, que presentaban dos diferencias destacables. En lugar de estar a ambos lados de su cabeza, estaban de frente, y aparte de eso; su ojo izquierdo no estaba, en su lugar había un agujero que dejaba ver qué había detrás de él. Finalmente, sus patas delanteras, que tenían una forma más redondeada de lo normal, pareciendo más un par de garfios.
El ser disparaba aquellas ráfagas amarillas constantemente, mientras dejaba salir una risa cruel y sádica.
-¡¿PUEDEN SENTIRLO, PUEDEN SENTIRLO?! ¡ESTAN MUERTOS MALDITOS! ¡LOS DESTRUIRE Y LUEGO LOS DEVORARÉ JAJAJAJAJAJAJA!- vociferaba de forma vehemente y casi maniática, como si destruir aquella colonia le causara el mayor de los placeres.
Pero se hallaba tan ensimismado en disparar Ceros a la colonia, que no se dio cuenta de que una figura de un tamaño mucho más pequeño que el de él apareció a su lado y lo miraba fijamente con un rostro tranquilo.
-Un agujero en lugar de su ojo, umu- nuestro protagonista analizó aquello para luego asentir- ¡Disculpa, Hollow-san!- le gritó en un intento de llamar su atención.
No funcionó en la primera instancia, por lo que repitió una segunda; y después una tercera.
Cuando se disponía a llamar una cuarta, el Hollow mantis religiosa cesó sus ataques para empezar a jadear.
Al parecer esos disparos lo habían cansado un poco.
Viendo esto como una oportunidad, Midori efectuó la cuarta llamada.
-¡Hollow-san!- esta vez, el Adjuchas se sobresaltó y miró hacia donde el pelinegro.
-¿Eh? ¿Y tu quien mierda eres?- le preguntó vulgarmente.
-Esto casi, casi es un deyavu- pensó recordando a Yammy- me llamo Midori Sabitsura, mucho gusto, ¿Y tú eres?- ni el mismo Midori entendía por qué estaba siendo educado con él cuando tenía planeado acabarlo.
-¿Eh? ¿Y por qué demonios debería decirte mi nombre, basura?- mentalmente, el ojiverde rodó los ojos con fastidio, otro Hollow arrogante.
-Supongo que por educación, aunque realmente no importa- la expresión serena que tenía fue remplazada por una más seria- ¿Por casualidad eres el Hollow que ha estado atacando a los tres Arrancars que están en esa cueva?- inquirió señalando dicho lugar, nuevamente no entendiendo por qué lo hacía, cuando ya lo sabía.
-¿Hm? ¡Ah, sí! ¿Por qué? ¿Acaso conoces a esos debiluchos?- el aproximó su cabeza al pelinegro a la vez que preguntaba lo último.
-Así es, y les prometí que me aseguraría de que los dejaras en paz- reveló con voz firme pero pacifica.
-¿Eh?- acercó un poco más su cabeza. Midori pudo ver un brillo peligroso en el único ojo del Adjuchas- ¿Enserio? ¿Y cómo lo harás?- siseó con un tono cargado de menosprecio.
-Matándote- declaró con normalidad llevando una mano dentro de la piel que vestía para después sacar a AoiTenshi desenfundada.
-¡Jajajajaja!- el Adjuchas arrojó una risa cargada de burla al cielo para luego mirarlo fijamente y apuntarle con una de sus patas delanteras- ¡¿Tu?! ¡¿Matarme?! ¿¡Un mísero gusano!? ¡No me hagas reír!- profirió con un tono de lo más arrogante, aunque claro, el ojiverde suprimía el 35% del 40% de poder que tenia libre para no matar a los Hermanos del desierto o afectar a Ulquiorra, y en ningún momento dejó de hacerlo a pesar de que ya estaba lo bastante lejos de ellos, por lo que obviamente el Adjuchas creía que su nivel era superior.
-Mísero gusano ¿Eh?- Midori mostró una diminuta sonrisa.
No lo negaría, tenía un cierto fetiche secreto.
El DETESTABA la arrogancia, no le gustaban las personas que se creían superiores al resto, prefería la humildad e igualdad.
Mas sin embargo...
Le ENCANTABA pelear contra sujetos arrogantes, disfrutaba demasiado sus rostros y reacciones cuando eran superados con facilidad.
No sabía a ciencia cierta en qué momento adquirió dicho gusto. Supuso que había sido cuando era niño y peleaba con otros chicos con el ego muy alto. Usualmente no luchaba y la mayoría de las veces perdía; pero cuando ganaba, no podía negar que, para él, era un deleite visual ver como su orgullo se quebraba a pedazos cuando perdían, y mucho más cuando ganaba fácilmente, era un autentico espectáculo, otra vez, para él.
En cierta forma, era un sádico de closet, al menos cuando se trataba de la destrucción del orgullo ajeno.
Nunca se lo comentó a John porque sabía que lo reprocharía y le daría un sermón que al final lo convencería. Y él no quería abandonar ese fetiche, era de las cosas que más lo divertían.
Lo curioso era que ni Silver ni AoiTenshi habían hecho nada al respecto tan poco.
Y bueno, actualmente siendo tan fuerte como era y estando en un lugar donde seguro había muchos tipos arrogantes, se podía decir que era como un niño en un parque de diversiones gigantesco con cientos de boletos para los juegos.
-¿Y si comprobamos quien de los dos es el mísero gusano?- le preguntó agrandando un poco más aquella sonrisa.
Esa situación era provechosa por dos razones.
La primera: había una gran probabilidad de que ganara mucha más confianza por parte de los otros dos hermanos del desierto, quizás suficiente para pedirles que se unieran a ellos.
La segunda: porque se divertiría mucho pisoteando la arrogancia de ese Adjuchas.
Era una buena situación.
-Jeje- el Adjuchas rió y lo volvió a ver con un brillo peligroso manifestándose en su ojo- buena idea, solo espero que no seas tan débil como pareces.
-Oh, te sorprenderás Hollow-san, te sorprenderás- regresó la risa y luego le apuntó con su espada.
Zas
Katchin
Sin ningún aviso, el Adjuchas arrojó un tajo hacia Midori con su pata delantera derecha a una velocidad pasmosa. Tajo que fue respondido con otro de la espada del pelinegro, parándolo sin ningún problema y empezando un forcejeo.
-Un ataque repentino, buen primer movimiento- elogió el ojiverde, para luego hacer un poco más de fuerza con su Zanpakuto- pero no es suficiente- declaró empujando a su enemigo.
El Hollow dio un par de pasos hacia atrás debido al empujón, sorprendido por la fuerza del pelinegro.
-¡Ahora observa este ataque!- y con esa exclamación risueña, Midori desapareció usando Sonido y reapareció arriba del Adjuchas, listo para arrojar un corte descendente.
El Hollow ladeó su cuerpo justo a tiempo y dejo pasar el ataque.
BROOMM
La hoja de la Zanpakuto del pelinegro chocó con la arena, causando que se levantara en línea recta al frente.
-Una esquivada en el momento justo, fue bueno que lo hicieras, de lo contrario estarías partido a la mitad ahora mismo- le volvió a sonreír.
-Je, no te creas tanto- el Adjuchas de nueva cuenta lanzó un ataque con una de sus apéndices a Midori, y este volvió a bloquear, más el ser luego mandó la otra, la cual se le acercó peligrosamente con rapidez- ¡Muere!
Pero de nuevo quedó pasmado en el momento en que aquella parte de su cuerpo que le serbia no solo de brazo si no de arma, en lugar de cortarlo simplemente chocó con la piel y ni siquiera le causo un rasguño.
-Necesitaras más que eso- Midori volvió a empujar al Adjuchas y luego le apuntó con una mano- Cero.
La ráfaga roja se aproximó como un cohete hacia su objetivo, impactando de lleno en su pecho, arrastrándolo hacia atrás con elevada rapidez.
Aprovechando que la guardia del Adjuchas se había quebrado, Midori se impulso contra él, listo para seccionarlo a la mitad.
Zas
Shhhhhh
Los ojos de Midori se abrieron como platos, no hubo sangre ni piel cortada como resultado del tajo que arrojó, sino que en su un sinnúmero de chispas saltaron cuando la hoja de AoiTenshi alcanzó el cuerpo del Adjuchas.
-Jaja- el Hollow se percató inmediatamente de la sorpresa en los ojos de su enemigo- ¡Toma!
Zas
Si antes los ojos del ojiverde se habían abierto como platos, ahora se abrieron como bandejas.
Un rasguño, un solo rasguño sangrante en su antebrazo fue lo que dejó ese corte lanzado por el Adjuchas.
Podía no parecer mucho, pero para Midori era algo grande.
Era la primera vez... la primera vez desde que llegó a Hueco Mundo que un Hollow había conseguido herirlo.
A pesar de que tenía casi todo su poder suprimido, su Hierro debía ser lo bastante fuerte para poder resistir sin problemas los ataques de cualquier Hollow.
Parece que cometió el pequeño error de considerar al Hollow frente a él como Cualquiera.
-...- no salía de su estupor, el asombro había dominado toda su mente.
Fue por eso que no pudo reaccionar a tiempo al siguiente ataque.
Zas
Un nuevo rasguño sangrante fue generado en el cuerpo del pelinegro, esta vez la cuchilla desgarró la piel que vestía y dejo la herida en su pectoral izquierdo.
Zas
Su abdomen.
Zas
Su pierna.
Zas
Su otro pectoral.
Zas
El centro de su pecho.
Zas
Su otro antebrazo.
Zas
Zas
Zas
Zas
Zas
Zas
Cortes y más cortes llegaban al ojiverde consecutivamente, logrando que diminutas gotas de sangre cayeran a la arena.
-interesante- el discípulo del rey del Vacio murmuró observando detenidamente cada una de las heridas.
No estaba preocupado, en absoluto.
Su poder y el del Adjuchas que lo atacaba tenían una diferencia tan grande como la distancia entre el Cielo y la tierra. No, era incluso más grande que eso.
Era por eso que lograr aquellos rasguños eran un autentico merito para él, aun teniendo la mayor parte de su poder sellado y otra parte era suprimida.
-Eres verdaderamente interesante- le dedicó una sonrisa dentuda- tal vez no deba matarte, sería un desperdicio.
-¿Qué?- el Adjuchas no entendió primeramente, pero luego se enfureció cuando supuso, erróneamente, que estaba diciendo que no valía la pena matarlo- ¿¡A sí!?
El tajo que mandó a continuación de aquella exclamación-interrogante fue capaz de dejar un rasguño más grande y profundo en el centro del vientre del pelinegro, haciendo que una cantidad de sangre algo superior a las anteriores se derramara y tiñera el suelo.
Pero esta vez el ataque no se quedó sin respuesta.
Zas
-Gah- de izquierda a derecha en el pecho del Hollow mantis religiosa, un gran corte apareció como la estela de la Zanpakuto de Midori, así como mucha sangre en instantes siguientes, la cual descendió con movimiento paulatino por su cuerpo hasta caer a la arena como gotas.
Decir que el Adjuchas no estaba sorprendido seria mentira.
Su Hierro, el que según él era el más fuerte de todos, había sido superado por alguien más débil que el (según él).
Sin embargo, su pasmo no prevaleció mucho tiempo en su mente, debía concentrarse en el combate.
Cortó el aire con su cuchilla sin importarle el dolor ardiente de su herida, acercándola en un diminuto instante a Midori.
Este sin embargo, esquivó por poco el ataque doblando su cuerpo en la misma direccion por la que iba la cuchilla, siendo alcanzados nada más unos cuantos mechones de pelo.
Zas
Katchin
El pelinegro, aun estando doblado, mandó una blandida ascendente, con el objetivo de dejar otra herida en el pecho del Adjuchas, más este bloqueó el corte con su otra cuchilla.
El ser movió una de sus patas con fuerza al estomago del ojiverde, buscando patearlo y alejarlo de él, pero este ultimo contraataco sujetando la pata apenas a unos centímetros de su abdomen.
Instantáneamente después, soltó la pata y él mismo se alejó del Adjuchas con Sonido, parándose a tres metros de distancia frente a él.
-Sabes...- la atención del Hollow fue capturada por esa sola palabra del pelinegro- eres un Hollow muy fuerte- Midori lo vio sonriendo entre dientes- ¿No te gustaría unirte a mi?
-¿Estás seguro, Midori?- la voz del rey del Vacio resonó dentro de la cabeza del mencionado.
-Sin duda, Silver- emitió una leve risa- es un Hollow bastante malvado, pero su fuerza le da puntos, puede ser útil.
-Como quieras, pero no te descuides- le advirtió con seriedad.
-Ok- asintió mentalmente.
-¿Unirme a ti?- el Adjuchas medio repitió la pregunta, entre algunos jadeos por los movimientos de hace poco.
-Sí, veras, estoy viajando por Hueco Mundo y reuniendo Hollows fuertes, ya tengo a tres, pero necesito muchos más. Noté que tienes mucho potencial, así que me gustaría que tú también te unieras- le explicó, sin bajar la guardia en ningún momento.
Como respuesta esperada por el pelinegro, el Adjuchas dejó salir una sonora carcajada.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!- se mantuvo riendo durante varios segundos, hasta que se detuvo para respirar- ¿Yo? ¿Unirme a ti?- habló con sorna- antes muerto que unido a un gusano débil- arrojó esa declaración todavía subestimando a Midori.
-Un gusano débil que te está dando pelea- rebatió con un tono que era una mescla entre diversión y calma.
-Bahh, solo estas teniendo suerte, ni siquiera estoy peleando enserio- en contra de sus palabras, un pequeño sentimiento de inseguridad estaba aflorando en su interior.
-En ese caso, te sugiero que comiences a pelear enserio, porque si no...- detuvo sus palabras medio segundo antes de usar Sonido para quedar delante del Hollow con su espada lista- estarás muerto, con el 10% bastará, terminaré esto ahora- completó con una calma y monotonía que sencillamente podía dar repelús y pensó lo último, dejando de suprimir otro 5% de su presión espiritual.
-¿Qué mier...?- su oración se vio interrumpida por el filo de AoiTenshi, que cortó a través de ser rostro, pero solo superficialmente para no matarlo.
-No te asustes- aquellas tres palabras proferidas por Midori con el mismo tono monótono sonaron justo antes de que el Hollow perdiera todo el aire por causa de un poderoso puñetazo al centro de su cuerpo, mandándolo hacia atrás con un impulso vertiginoso.
El ojiverde reutilizo el Sonido para quedar a unos metros detrás del Adjuchas en su línea de lanzamiento.
-No te confíes- cuando iba a llegar a él, Midori se apartó con rapidez y agarró una de las patas del Hollow mantis, luego la apretó con fuerza para dos segundos después azotar al ser con suma violencia contra el suelo repetidas veces antes de lanzarlo a un lado.
-¡Maldito!- un Cero amarillo se formó entre las mandíbulas del Hollow, siendo disparado poco después.
Asombro absoluto fue lo que experimentó cuando Midori sencillamente apartó el ataque con su mano, como si no fuese más que una mosca molesta.
-No te alteres- le apuntó con su índice, delante del cual un Cero de color azul se generó en medio segundo.
FIIUUMMM
La ráfaga fue tan rápida que el Adjuchas ni siquiera pudo pensar en reaccionar.
BRRROOOOMMMMM
Una explosión azul tiño la arena de dicho color momentáneamente, además de levantarla en grandes cantidades y generar un fuerte vendaval.
-No subestimes a tu oponente, lecciones básicas- comentó el ojiverde con sus cabellos azabaches siendo mecidos suavemente por el viento.
Al esfumarse la explosión, se percató de en el lugar había quedado un gran cráter, en medio del cual el Hollow luchaba por mantenerse en pie.
Esa explosión fue bastante útil para proveer de un gran cambio de imagen al Adjuchas de un ojo.
Uno de sus cuernos había sido destruido a la mitad, el más largo, había perdido una de sus Cuchillas; una de sus patas, parte del abdomen, también tenía numerosas quemaduras en muchas partes de su cuerpo, todas de segundo grado y sangre salía de cada herida.
Midori no podía verlo, pero el Adjuchas estaba incrédulo al máximo.
Semejantes heridas le fueron causadas por el ataque de un sujeto que era más débil que él, ¿Cómo era posible eso?
Una de las tantas preguntas que aquel ser se hacía en esos momentos, preguntas de las que el pelinegro era totalmente ignorante.
Por cierto, este último ahora estaba manteniendo una pequeña charla mental con su maestro.
-¿No querías reclutarlo acaso? ¿Por qué le disparas con un Cero de verdad? Además ¿Para qué usas tu 10%, con el 5% que usabas te bastaba?- el rey del Vacio no entendía las acciones de su aprendiz, no por completo.
-Relájate, solo quería probar ese Hierro que tiene, nada más, y respecto a lo otro, es solo para adelantar un poco el resultado de esta pelea- respondió sin preocupación alguna.
-Pero pudiste matarlo- rebatió algo molesto por aquella actitud tranquila.
-Considéralo un "Ataque de fe"- se rio un poco por ese término.
-¿Ataque de fe? ¡Debes ser más cuidadoso cuando hagas estas cosas!- lo regañó.
-Pff, si recibía más daño del necesario lo iba a curar, ya deja de alterarte tanto- respondió fastidiado.
-Tsk, a veces eres un necio de primera- profirió igual.
-Y tú un aburrido de primera- esta vez su maestro no le respondió.
Un momento después, prestó atención al Adjuchas, que comenzaba a salir del cráter.
-¡Oye!- Midori lo llamó, clavando su Zanpakuto en la arena y colocando sus manos a ambos lados de su boca a modo de altavoz.
El Adjuchas lo vio en respuesta al llamado.
-¡¿Cuál es tu nombre?!- le preguntó.
-¡Otra vez! ¡¿Por qué tendría que decírtelo?!- respondió dando un gritó lleno hasta los bordes de una profunda ira.
-¡Podrías morir en esta pelea, me gustaría saber tu nombre en ese caso!- aquellas palabras, fueron suficientes para elevar la ira del Adjuchas a un nivel inimaginable.
-¡Mi nombre es Nnoitra Gilga! ¡Y te asesinaré!- con aquel grito, semejante a uno de guerra, el ahora conocido como Nnoitra se arrojó con furia siega y un cojeo constante al pelinegro, dispuesto a segar su vida con la única cuchilla que le quedaba.
-...Un placer conocerte- sonrió sacando su espada de la arena.
Zas
Lo ocurrido a continuación fue casi simultáneo.
Un movimiento de AoiTenshi.
El sonido del viento siendo cortado.
Una estela blanca posterior al movimiento de la hoja, creada por el reflejo de la luz de la luna y el movimiento vehemente.
Sangre que cayó a la arena insonoramente, pintándola de carmesí.
Y un brazo cuchilla que se elevó en el aire como un ave y bajó al suelo como una piedra, enterrándose en la pálida arena.
Todo pasó en menos de dos segundos.
El pelinegro ojiverde había blandido su Zanpakuto con rapidez en respuesta al ataque de Nnoitra, cortando su brazo-arma desde el hombro en un tajo limpio.
El Adjuchas mantis cayó al suelo, arrodillado con las tres patas que le quedaban.
Al notar aquello, Midori enfundó a AoiTenshi, se dio la vuelta y se aproximó a Nnoitra a pasó parsimonioso.
Nnoitra ahora no estaba furioso, ese sentimiento fue reemplazado de un instante a otro por uno más bien de miedo y desesperación.
Tenía que pensar algo en ese momento o estaba acabado.
Pero no tuvo ni siquiera oportunidad de empezar, ya que Midori llegó frente a él rápidamente, pues no estaban nada lejos.
Nnoitra lo miró con el sentimiento de la desesperación abundando en su ser, respirando con cierta dificultad por el miedo que empezaba a sentir.
-Muy bien, ahora tienes dos opciones- el pelinegro mostró dos dedos de su mano derecha al pronunciar aquellas palabras con tono serio- presta atención, no me gusta repetir- su voz estaba cargada de calma pero también de una leve pereza- la primera, aceptas unirte a mi por las buenas y obedecerme sin oponerte- fue directo con sus palabras, sabía que tipos como ese debían mantenerse con la correa apretada si se volvían subordinados- si lo haces te curaré y velaré por ti como si fueras mi familia- aquello lo dijo con una pequeña sonrisa y un tono honesto- y la segunda, sencillamente te mato aquí- lo dijo volviendo serio su rostro otra vez, con un tono monótono como si aquello fuese algo normal, pero con perspicacia se podía percibir la falta de ganas de cumplir con la amenaza- ¿Cuál eliges? La primera o la segunda- interrogó.
- se quedó en silencio.
-¿Me escuchas?- Midori le preguntó- ¿Cual eliges?
- continúo en silencio.
-¡Oye!- esta vez habló con un poco más de fuerza, acercándose un poco.
-... la tercera- murmuró por fin.
-¿Qu...?
Chuck
-Buag- el pelinegro ojiverde dejó salir una gran bocanada de sangre, sangre que cayó en el rostro de Nnoitra.
-¡Te dije que no te descuidaras, fue por esto!- lo amonestó su maestro, más por ira de que no le hiciera caso que por preocupación.
Sabía que no perdería, ese solo era una caricia en comparación a todas las heridas que le hizo el al entrenarlo con su Zanpakuto.
-¡Tu mueres!- exclamó para luego dar una risa cruel.
Los brazos cuchillas que habían sido eliminados por los dos ataques del pelinegro se regeneraron en un abrir y cerrar de ojos, siendo luego movidos con rapidez para perforar el estomago del ojiverde.
-Me subestimaste- Nnoitra dijo enterrando más sus brazos cuchillas- puedo regenerar las partes de mi cuerpo a muy alta velocidad, especialmente mis brazos. No debiste acercarte tanto, pero gracias por hacerlo, de lo contrario hubieras esquivado, jajajajajaja.
Sacó violentamente ambas cuchillas, desgarrando más el estomago de Midori y la piel que llevaba, provocando una efusión que dejó un gran charco de sangre.
Ahora el que cayó al suelo de rodillas fue el aprendiz del rey del Vacio.
Nnoitra comenzó a levantarse mientras regeneraba las otras partes de su cuerpo.
-Ahora, por subestimarme...- elevó su cuchilla derecha lo más alto que pudo- ¡Te mataré y te devoraré!
Zas
El sonido del aire siendo cortado fue perfectamente audible para Midori, lo que para él era una clara señal de que el brazo-cuchilla se acercaba a su cabeza.
Más sin embargo, sonrió.
-¿De veras?- un solo susurro cargado de ironía.
BRRRROOOOOOOOMMMMMMMMMMMMMMM
Como una explosión, el Reiatsu de Midori se disparó de golpe, elevándose en el cielo como una torre de altura indefinida.
Nnoitra fue mandado a volar varios metros hacia atrás por la repentina muestra de poder.
-¿Yo, morir? Por favor no me hagas reír- se puso de pie despacio sin apartar la vista del suelo a la vez que su reiatsu se comprimía en un aura azul que lo cubrió- para que puedas matarme, te hacen falta varios cientos de años más- declaró elevando su vista al Adjuchas.
Sus iris de color verde ahora brillaban en un azul intenso.
-me siento un poco triste, en verdad detesto el tener que matar a otros- comentó con pesar reflejado en sus facciones- pero has elegido.
Nuevamente llevó su mano hasta dentro de su ropa y desenfundo su espada otra vez.
-Ahora tú, vas a morir- le apuntó.
Nnoitra ya se había recuperado de la repentina explosión de reiatsu y ahora miraba al responsable de esta, con cada parte de su cuerpo sumida en un tembleque impetuoso.
Se había equivocado.
No quería admitirlo, pero sabía que era así.
Había subestimado a su oponente, lo había menospreciado demasiado.
Su poder lo superaba con creces, ahora lo sabía.
El miedo que sentía era tanto que ya no podía moverse, aunque también podía ser por la presión espiritual que no lo dejaba.
Aunque no importaba la razón realmente.
Con paso lento, el ojiverde se aproximó al Adjuchas, listo para terminarlo.
-¡A-Alto!- alcanzó a articular.
- Midori no respondió esta vez.
-¡N-No me mates!- ni Nnoitra sabia como, pero logro comenzar a retroceder un paso por cada paso que daba su enemigo.
-¿Um? ¿Me suplicas piedad? ¡Qué gracioso!- se rió- ¿Dónde está esa arrogancia de hace un momento?
Midori estaba disfrutando demasiado aquello, había hecho trizas la arrogancia de Nnoitra y ahora sencillamente no podía evitar atormentarlo un poco.
-¿Dónde quedaron esos aires de superioridad? ¿Dónde quedó ese instinto asesino de antes?- le preguntó ensanchando un poco más su sonrisa.
-Glup- tragó duro.
De un momento a otro su retroceso se vio interrumpido por una duna grande.
Podía escalarla o rodearla, pero en el momento en que se paró, sintió que ya no podría moverse de nuevo.
Luego de unos segundos en los que reinó el silencio, Midori quedó frente a Nnoitra, separados por solo un metro.
-¿Unas últimas palabras, Nnoitra?- inquirió cambiando a una expresión y tono serios, comenzando a subir su espada.
- las palabras se habían atorado en su garganta.
- entonces, adiós- murmuró lo suficientemente alto para que lo escuchara cuando tuvo su espada lo más alto que podía.
-...e-
-¿Qué?- arqueó una ceja por aquel sonido que había conseguido sacar de su garganta.
-e... espe- se detuvo por un momento, momento en el que Midori decidió bajar su espada- ¡ESPERA!
Aquel grito salió de manera tan violenta y con tanta fuerza, que Nnoitra sintió su garganta lastimarse.
Midori por su parte, detuvo el filo a tan solo un centímetro de la cabeza del Adjuchas.
-¿Qué sucede?
-Lo haré- profirió en voz baja finalmente, con su orgullo destruido.
-¿Disculpa? No te escuché- mintió, había escuchado perfectamente, pero quería alargar un poco más la pulverización de lo que quedaba del orgullo de Nnoitra.
-Lo haré, me uniré a ti- dijo entre suspiros de resignación y miedo hacia quien estaba frente a él.
-¿Y me obedecerás sin rechistar?- le preguntó con una sonrisa satisfecha.
-si- volvió a suspirar resignado, sin orgullo que lo evitara.
-Si ¿Qué?- volvió a soltar otra pregunta.
-Sí, lo haré- sorpresivamente, su cabeza fuera hundida en la arena violentamente por causa del pie del pelinegro, que la empujó hacia abajo.
-esa no es la respuesta, debes hablarme con el respeto debido, ahora eres mi subordinado- Oye Midori, ¿Desde cuándo interpretas el papel de Jefe autoritario?- desde que se me ocurrió hace unos segundos.
Nnoitra no entendió en un primer momento, pero luego de analizar las palabras del ojiverde, dijo aun con más vergüenza que antes.
-Sí, señor- el pelinegro sonrió- lo haré, lo obedeceré sin rechistar- terminó de decir Nnoitra.
-En ese caso- quitó el pie de la cabeza del Adjuchas y ensanchó su sonrisa- Bienvenido a dentro, mi nuevo compañero- le dijo.
...
Mientras tanto, en la cueva:
El humor de Ulquiorra a cada segundo empeoraba.
Entre la preocupación que mostraba Nell desde que Midori fue a hacerle frente a Nnoitra y las bromas estúpidas que hacían los otros dos hermanos del desierto con tal de calmarla, lo ponían de los nervios.
Él, quien normalmente era alguien tranquilo, en ese momento sentía una necesidad la cual nunca antes se había presentado en su ser:
La necesidad de destruir a todos a su alrededor.
Usualmente le importaba un bledo lo que sucediera a su alrededor, mientras no le afectara a él, pues no se interesaba en absoluto en el mundo o en los demás.
Era su día a día hasta que conoció a Midori, una vida vacía en la que solo importaba una palabra: sobrevivir.
Más bien, era el día a día de cada Hollow en Hueco Mundo. Un eterno y constante "Cazar para sobrevivir y sobrevivir para cazar", así de simple.
Aquel pensamiento lo llevaba claro, pero para él estaba limitado increíblemente, puesto que todo su mundo era aquel pozo oscuro cuya única iluminación estaba en las partes más próximas a la superficie.
Parte en la que obviamente el no vivía y, por tanto, no tenía ni la más ínfima idea del exterior.
No era solamente por el estilo de vida tan vacio que había llevado que tenía una personalidad tan igual a su estilo de vida.
Podía parecer; pero no lo era.
Muchos otros Hollows tenían personalidades diferentes, algunas hasta extravagantes, y tenían el mismo estilo de vida, incluso peor.
¿Cuál era la razón de su personalidad entonces?
Pensamiento y reflexión.
Su día a día consistía en, cazar para comer, estar sentado en lo profundo de la cueva en la que vivía, estar sentado en lo profundo de la cueva en la que vivía, estar sentado en lo profundo de la cueva en la que vivía, algunas veces eliminar a los que osaban invadir la misma, cazar para comer, estar sentado en lo profundo de la cueva en la que vivía...
Y así continuaba y continuaba sin parar.
Como era normal, tenía mucho tiempo para pensar en esa vida rutinaria.
Pensaba principalmente en la razón para existir.
Tuvo muchos pensamientos, hipótesis, reflexiones, ideas, creencias y siempre meditó profundamente cada uno.
En algún momento le resultaron interesantes; pero con el tiempo, todos llegaron a un solo significado para él.
Nada.
La vida.
La esperanza.
Los sentimientos.
Para el todo valía lo mismo.
Nada.
La vida según él no tenía sentido en un mundo de desesperación, pero de todas formas se seguía viviendo o por miedo a la muerte, o por otra razón.
La esperanza era solo una tontería a la que se aferraban ciegamente los demás para creer que la vida podía mejorar.
Y los sentimientos eran irreales.
Esto último fue lo que más reflexión le produjo en su momento, pero al final, como lo demás, dejó de tener un significado para él.
Incluso adquirió la idea de "Si no puedo verlo, no es real"
Posiblemente porque casi nunca los sentía, y si los sentía usualmente el sentimiento era tan diminuto que casi no parecía verdadero; o simplemente era porque según el, "Sus ojos lo veían todo".
Era por eso que, ahora mismo, no tenía idea de que pensar.
Se estaba molestando como nunca antes lo había hecho por la estupidez mostrada por Pesche y Dondochakka.
No le gustaban esas cosas, esas tonterías.
Era muy serio, siempre había sido muy serio, por eso no las soportaba.
Pero si los eliminaba en ese momento, era seguro que Midori no lo dejaría impune.
No era que lo respetara ni el hecho de que sintiera agradecimiento hacia el por sacarlo de ese pozo, bueno tal vez un poco de esto último pero mayormente era porque sencillamente le temía.
Así es, temor, otro sentimiento que invadía sus pensamientos, que golpeaba su creencia.
Era natural.
Sabía que podía eliminarlo si quería, cuando lucharon no pareció ni esforzarse y pudo con él, era un claro indicativo.
Esa era la cadena que sujetaba firmemente sus oscuros deseos contra un muro imaginario.
Ni más ni menos.
El hombre llamado Midori Sabitsura.
Hombre quien de un momento a otro apareció a su lado con una sonrisa.
-¡Tenemos un nuevo miembro!- le dijo alegre el pelinegro ojiverde al Murciélago ojiverde.
Este simplemente reaccionó alzando una ceja.
-¡Midowi!- al segundo siguiente, una Nell con una radiante sonrisa y tremendos lagrimones en los ojos saltó hacia el mencionado, abrazando su pecho.
-Ay Nell, deja de llorar, no puedo ver tu lindura natural cuando tienes la cara llena de lágrimas y mocos- se quejó el pelinegro haciendo un pequeño puchero y devolviendo el abrazo.
-Es que... snif... Nell está contenta- dijo con voz quebradiza- estaba muy preocupada por Midowi estoy muy contenta de que estés bien... snif- esas palabras fueron más suficientes para generar un sentimiento de calidez y una pequeña opresión en el corazón (o lo que sea que tuviera con ese agujero en su pecho) del aprendiz del rey del Vacio.
Este último no era de dolor, sino de nostalgia.
Los sentimientos de aquella pequeña arrancar sin duda le recordaban mucho a los de sus seres más cercanos en el Rukongai.
Al igual que él, habían pasado serios percances cortesía de la pobreza y el peligro, pero todos tenían claro que la unidad y la confianza eran claves para superarlos.
Esa enseñanza les fue instruida por un anciano que vivió en el distrito 65, y que lamentablemente asesinaron en el mismo.
Midori lo conoció, y mientras vivía lo llegó a considerar algo así como su abuelo, por lo que se sintió muy deprimido cuando murió.
También John, Zack y todos los otros que eran cercanos a ellos y a él.
Un número reducido de personas fue el que asistió al Funeral que le hicieron, entre ellos John, Midori y Zack, las otras personas que fueron instruidas por él y cinco mujeres y dos hombres que no conocían.
Lo normal, si alguien se moría allí casi nadie lo lamentaba, y quienes lo lamentaban eran pocos.
Pero por lo menos su enseñanza les llegó, por lo que siguieron unidos por algún tiempo.
Eso fue poco después de conocer a John y de volverse amigo de Zack, Midori no solía recordar mucho a esas personas ya, posiblemente ni estuvieran vivos aun.
Pero como sea, nos estamos desviando mucho.
El pelinegro acarició suavemente la cabeza de la pequeña Arrancar con una sonrisa suave y un poco triste por los recuerdos.
-¡Yo sabía que lo conseguirías!- ahora fue el turno de Pesche de abalanzarse sobre él con lagrimas de alegría estilo anime saliendo de los ojos de su máscara.
-¡Igual yo! ¡Ya sabes!- Dondochakka lo imitó con las mismas lagrimas.
-¡Guaaag!- incluso Bawabawa, quien Dios sabe cuando salió de Dondochakka, aunque él no estaba llorando.
-¡Esperen, chicos!- un alarmado Midori gritó aquello, apresurándose en alejar a Nell para que no se lastimara.
PAM
Y como si fuese algún programa de comedia, los tres cayeron sobre el ojiverde dándole un fuerte abrazo, aplastándolo contra el suelo.
Solo su cabeza quedó a fuera, para su alivio.
Alivio que desapareció y su lugar fue tomado por el miedo cuando Nell abrazó su cabeza contra su cuerpo.
Muy bien, el podía resistir cortes profundos, podía resistir que le rompieran los huesos a golpes, podía resistir que le desgarraran los órganos, podía resistir que lo quemaran con Ceros, podía resistir que destruyeran sus órganos desde dentro con un Cero, podía resistir ser empalado por una Zanpakuto, podía resistir que cientos de armas lo empalaran al mismo tiempo.
Nada de eso lo mataría, su resistencia se había tornado casi antinatural con los años.
Pero lo que no podía resistir era la falta de aire, no se había entrenado mucho en ese aspecto.
Apenas podía durar cincuenta segundos sin respirar, y solo si se esforzaba.
Ahora, los dos hermanos del desierto, en conjunto con Bawabawa parecían pesarle más de una tonelada, y le estaban sacando el aire debido a eso.
Además, los cuatro (con Nell) parecían no querer soltarlo en mucho más tiempo que el que podía durar sin respirar.
No podía usar su fuerza para quitárselos de encima, cavia la posibilidad de que los lastimara.
Tampoco podía pedirlo porque Nell tapaba su boca.
Pero ya habían pasado varios segundos y se estaba quedando sin aire.
¿Qué hacer?
¿Qué hacer?
¿Qué hacer?
Y como si fuese ayuda divina, Ulquiorra se acercó a él y a los hermanos del desierto y Bawabawa.
Sin ningún tipo de tacto o suavidad, los apartó a los tres del ojiverde, quien en parte agradecía su intervención y en otra parte estaba algo disgustado por la forma en que lo hizo.
No le dijo nada de todas maneras, estaba concentrado en dar grandes bocanadas de aire.
Por su parte, Ulquiorra estaba experimentando cierta satisfacción por lo que hizo, extrañamente el estrés que había sentido junto con la ira se esfumaron como si nunca hubiesen existido, cosa que extrañó un poco al Murciélago.
Después de unos segundos en los que Midori respiraba y Pesche y Dondochakka le reclamaban a Ulquiorra por lo que hizo para luego ser callados por una mirada intimidante de este, todos prestaban atención a Midori quien ahora hablaba después de pedir su atención.
-Antes que todo, debo decirles a ustedes tres…- miró a Pesche, Dondochakka y Nell, Bawabawa ya había entrado a Dondochakka nuevamente- que no maté al Hollow.
Y con esas cuatro palabras, un escalofrío recorrió de pies a cabeza a los tres Arrancars, acompañado con un miedo profundo y pequeñas lágrimas en la comisura de los ojos de Nell.
-En lugar de eso...- miró a la entrada de la pequeña cámara en la que se encontraban.
Con pasos lentos, silenciosos y la cabeza y el cuerpo muy agachados, Nnoitra pasó por esta, aun con dificultad por su tamaño.
Antes su visión los tres Arrancars se sorprendieron, incluso Ulquiorra, ya que no sentían nada de su presión espiritual, así como un aumento de nivel en el temor de los tres hermanos.
-No teman chicos- puso su palma extendida frente a él, haciendo la señal de Esperen pero en este caso era de Calma- el y yo hablamos y lo convencí de no hacerles ningún daño- sonrió de nuevo y miró a la mantis- ¿Verdad, Nnoitra?- le preguntó para que este lo confirmara.
-S-si- con su voz temerosa, respondió teniendo absoluto cuidado de no faltar el respeto al pelinegro.
-Ahí lo tienen- volvió a ver a los tres Arrancars- también acordamos que se disculparía con ustedes- y nuevamente cambió su visión a Nnoitra.
Al sentir la mirada de Midori sobre si, el Adjuchas procedió a colocar con total rapidez sus apéndices delanteras en el suelo y bajar su cabeza hasta tocar este.
-¡Lo siento mucho! ¡Nunca más volveré a hacerles daño ni atentar contra ustedes! ¡Por favor, les ruego que me perdonen!- su orgullo estaba más que destruido a esas alturas, pero le seguía resultando humillante pedir disculpas a quienes continuaba considerando débiles.
Qué decir de los rostros de los hermanos del desierto, tenían los ojos abiertos como platos y quienes se les veía boca, la tenían abierta a más no poder.
-¿Que me dicen chicos? ¿Lo perdonaran?- les preguntó.
A pesar de estar cada uno anonadado por lo que ocurría; pudieron responder al instante.
-De ninguna manera- Pesche, con un tono y ojos sorprendentemente cargados de rencor.
-Nunca lo perdonaremos- ahora fue Dondochakka, quien curiosamente no dijo Ya sabes.
-Fue muy malo, no lo perdonaré jamás- Nell, con un rostro y tono afilados que sorprendieron al ojiverde, finalizó las respuestas.
-Comprendo- suspiró Midori- bueno, no hay nada que se pueda hacer.
-Midori- llamó Pesche quien se acercó a él todavía con esos ojos, pero sin ese tono rencoroso- ¿Por qué no lo mataste?- le preguntó.
-Vi su potencial, me pareció que sería muy útil para el ejército- respondió, mencionando intencionalmente lo del ejército en busca de dirigir la conversación a ese tema.
-¿Y no te importa nada su forma de ser? ¡Es muy cruel y despiadado!- esta vez Pesche levantó la voz con mucha ira mirando a Nnoitra quien no despegaba la cabeza del suelo- ¡A nosotros nos ha hecho cosas horribles! Y quien sabe que le habrá hecho a otros Hollows, ¡Es simplemente un monstruo!
-Realmente no me importa- esa respuesta monótona asombró a Pesche- su pasado es su pasado, de ahora en adelante me aseguraré de que no vuelva a hacerlo. No tengo idea de que fue lo que les hizo a ustedes, pero ya se disculpó aunque no tiene ningún remordimiento obviamente y dijo que no lo haría de nuevo porque lo obligué, no veo ninguna razón para que me importe lo que haya hecho, hay que hacer "Borrón y cuenta nueva" como dicen por allí- fue su respuesta tranquila, pensando ciertas partes y algo frustrado porque la conversación no fue por donde quería. Le extrañó que Pesche no preguntara por lo del ejército siquiera.
Pesche solo lo miró, todavía sorprendido y también molesto. No podía perdonar a Nnoitra, sencillamente no podía, o más bien, no quería, absolutamente no; pero aun así no rebatió más al pelinegro.
-Midowi- la pequeña Nell ya había retornado a su expresión usual y se acercó corriendo al aludido- ¿Qué dijiste hace un momento?
-¿Sobre qué?- Midori inquirió ladeando un poco la cabeza y viéndola fijamente.
-Sobre un ejército- ¡Allí estaba! Una diminuta sorpresa fue la que sintió el hombre cuando la niña Arrancar le hizo la pregunta que buscaba.
-Oh, es cierto- ahora Pesche habló, regresando de un momento a otro a su actitud normal- yo también quisiera saber- también lo miró.
El obviamente oyó las palabras del pelinegro, más no le había preguntado por la furia momentánea por la respuesta que le había dado a su primera pregunta.
Dondochakka no dijo nada, pero se acercó a ellos y Midori supuso que también estaba interesado.
-Bueno- tomó aire para hablar…
Les explicó rápidamente lo más básico y les habló un poco de los Hollows que ya había reclutado (en realidad no le gustaba dar la misma explicación varias veces), además de responder tranquilamente a un reclamo de Pesche al darse cuenta de que les había mentido en su conversación de antes.
Al terminar de hablar, los tres hermanos del desierto tenían su mirada fija en el pelinegro.
-¿Cuántos Hollow necesitas?- sorpresivamente, fue Nell quien hizo aquella pregunta.
-No hay un numero especifico, mientras más mejor- respondió con simpleza.
-¿Y para que lo estas reuniendo de todos modos? Ya sabes- ahora fue el turno de Dondochakka de inquirir.
-Shinigamis- la sola mención de la palabra generó un escalofrío a nivel corporal en los tres, y en Nnoitra cierto interés que se vio reflejado en que miró sutilmente a Midori todavía con la cabeza en el suelo- estoy buscando derrotarlos.
-¡¿Sh-Shi-Shinigamis?!- los tres exclamaron con expresiones de terror.
-¿Hmm? Si- Midori no comprendía él porqué del cambio tan repentino en ellos- ¿Les pasa algo? Se ven aterrados.
-Lo sentimos, es solo que los Shinigamis nos aterran demasiado- dijo Pesche rascándose la nuca, temblando un poco todavía.
-¿Por qué?- ladeó la cabeza, sintiendo extrañeza.
-¡¿Nunca has visto uno acaso?!- Pesche nuevamente habló.
-Ahora que lo mencionas...- el pelinegro ojiverde miró al techo sujetando su mentón con los dedos, recordando.
Los únicos Shinigamis que había visto antes habían sido John (aunque estaba retirado) y los Shinigamis que los atacaron la noche en que se fue de la Sociedad de Almas.
A parte de ellos, ningún otro, o eso creía.
-Solo unos cuantos, pero uno ninguno era aterrador en verdad- confesó.
Entonces Pesche hizo una mirada seria.
-¿Tenían una ropa blanca sobre la negra que suelen llevar?- le preguntó.
El hombre arqueó una ceja y posteriormente profirió unas palabras.
-No- única respuesta de Midori, única respuesta que le dio Pesche:
Un suspiro.
-Los que nos dan miedo son los que tienen esa ropa blanca, ya sabes- le aclaró Dondochakka, antes de temblar como antes- ellos son verdaderamente poderosos y despiadados con los Hollows, pueden acabar con cientos de ellos en muy poco tiempo, ya sabes- hablaba con voz temblorosa, voz temblorosa que pasó a ser de molestia- y lo hacen como si no importaran en absoluto, como si fuésemos bestias- apretó los puños.
-Los capitanes- Silver habló en la mente del ojiverde.
-Si- comentó con sus pensamientos el mismo.
-Midori- prestó atención a Pesche, quien lo había llamado de nuevo- Te estamos agradecidos por lo que hiciste por nosotros, por eso te tengo que decir esto: Por favor, desiste de esos planes- profirió con voz de suplica mientras simultáneamente se inclinaba un poco y bajaba la cabeza- si intentas vencerlos solo conseguirás morir, tienen demasiado poder.
Dondochakka lo imitó y también Nell.
Sin embargo, Midori simplemente sonrió sutilmente.
-Ganaré- su voz sonaba segura.
Los tres lo vieron a los ojos.
-¿Cómo estás tan seguro? Ya sabes- Dondochakka le preguntó.
La sonrisa de Midori creció un centímetro.
-Porque siempre que los demás me dicen que no puedo hacer algo, acabo haciéndolo- declaró.
-Kuh- la determinación de sus palabras asombró a los tres.
-¡Midori-sama!- el mencionado se extrañó cuando Nnoitra lo llamó de esa forma y abandonó su posición de pedir perdón y la cambió por una reverencia de respeto, arrodillando cada una de sus patas y colocando una de sus apéndices contra su pecho, a la vez que bajaba la cabeza- ¡Si va a luchar contra los Shinigamis, tiene mi total apoyo! ¡Permítame despedazarlos por usted!
-¿Quién te dio permiso de que dejaras tu posición?- le preguntó con una fingida voz gélida, haciendo que se estremeciera y extrañando un poco al resto de los presentes, incluso a Ulquiorra- ya deja esa actuación de tirano, no te luce- no seas aguafiestas, es muy divertido- ¿Qué no dijiste que querías que tus subordinados te obedecieran no por temor sino por respeto? Te estás contradiciendo a ti mismo- tsk, buen punto- como sea, te lo dejaré pasar esta vez porque me gustó tu determinación, pero solo por esta vez, ¿Entendido?
Nnoitra asintió, asustado.
-Muy bien- sonrió entre dientes- y en cuanto a tu petición, ten por seguro que lucharas, no sé si los despedazaras, pero lucharas.
-Midowi- el pelinegro volteó a ver a Nell- ¡deja que me una!- le pidió, o más bien le exigió.
-¡Nell!- Pesche y Dondochakka estaban incrédulos y súper alarmados- ¡¿Qué dices?! ¡Es muy peligroso! ¡De ninguna manera te dejaremos hacerlo!
-¡Quiero ayudar a Midowi!- gritó con determinación a sus hermanos.
-¿Y cómo lo harás? ¿Eh?- le preguntó Pesche colocando sus brazos a modo de jarra- Perdón por tener que recordarte esto, pero eres la más débil de nosotros, ¿Cómo crees que serás de utilidad para luchar contra los Shinigamis?
Aquel argumento bastó para callar a la pequeña peli verde, quien se encogió donde estaba con pequeñas lagrimas en la comisura de sus ojos.
-No le bajen tanto los ánimos- el ojiverde se acercó a la pequeña y le acarició la cabeza- aun si es débil, no importa realmente, puede unirse- lo dijo mirando a la peli verde quien lo vio asombrado.
-¡Espera un momento Midori! ¿Cómo que puede unirse? ¡La matarán si lucha!, ¡Realmente es muy débil!, ya sabes- Dondochakka dijo más alarmado que antes.
-Eso ya lo sé- habló sin perder la calma- es por eso que si se une la entrenaré para que sea fuerte, así como los entrenaré a ustedes si se unen, para que puedan protegerla cuando esté en problemas- a eso le llamó yo utilizar bien las palabras, estoy orgulloso de ti- gracias.
Ambos lo miraron asombrado.
-Tu... ¿Realmente nos puedes volver más fuertes?- le preguntó con cierta duda Pesche.
-Por supuesto que sí, mientras ustedes tengan la determinación, los puedo volver Arrancars muy poderosos.
Ante esas palabras, Pesche y Dondochakka se miraron por unos segundos y luego volvieron su vista a Midori.
-Bueno si estas tan seguro...- Pesche.
-entonces podríamos hacerlo, ya sabes- Dondochakka.
-¿Quieren unirse?- les preguntó arqueando una ceja con una pequeña sonrisa.
Ambos dudaron por un instante, pero finalmente dijeron.
-Si- al mismo tiempo- por favor, permítenos unirnos a tu ejército- se pusieron igual que Nnoitra, de rodillas y con sus manos en el pecho.
-Entonces, bienvenidos- les extendió sus manos para que las sujetaran.
Ambos las tomaron y Midori los ayudo a ponerse de pie.
Posteriormente Nell saltó al pecho de Midori, abrazándolo.
-¡Ahora viajaremos juntos! ¿Cierto?- primero gritó muy feliz, pero luego preguntó con duda.
El aprendiz del rey del Vacio asintió con una sonrisa, causando que Nell volviera a gritar.
...
Varios minutos después todos estaban fuera de la colonia.
Midori estaba frente a los tres hermanos con Ulquiorra a su derecha y Nnoitra a la derecha de este, siendo vigilado por el murciélago por petición del ojiverde (Aunque este sabía que no intentaría nada con el presente).
A Midori se le había dado otra piel para remplazar la otra ya que se había dañado mucho, era del mismo color; pero más apestosa.
-Bueno, debemos continuar, tenemos solo una semana para reunir el mayor número de Hollows que podamos antes de reunirnos con los otros dos Arrancars de los que les hablé.
-¿Qué es una semana?- le preguntó Nell, quien estaba sentada en sus hombros.
-Es... una cierta cantidad de tiempo, y no sé cuánto de ese tiempo ha pasado desde que Murciélago-san y yo nos separamos de ellos, por lo que debemos darnos prisa. Quiero que todos los que puedan sentir firmas espirituales permanezcan alerta siempre, desde que comenzamos con la búsqueda no hemos encontrado casi ningún Hollow y es imprescindible que se den cuenta de la presencia de uno a la mínima ¿Entendido?
Todos asintieron.
-Midori- el rey del Vacio llamó al pelinegro.
-¿Llamaste?- inquirió este curioso.
-Sí, quería decirte que la cantidad de tiempo que ha pasado desde que se separaron de Starrk y Lilynette ha sido de dos días- le reveló.
-Wow, wow, wow, espera un segundo, ¡¿Tu sabias cuanto tiempo ha pasado y nunca me lo dijiste antes!?- le preguntó asombrado y molesto.
-Así es- respondió con tranquilidad.
-¡¿Por qué?!- interrogó.
-Porque nunca preguntaste, en primer lugar; y en segundo, para molestarte- dijo con tono desinteresado lo primero y lo ultimo con tono burlón.
-Silver, mi querido amigo; mi querido maestro, solo quiero decirte que, ¡ERES UN CABRONAZO!- gritó hecho una furia en su interior y manteniendo su rostro apacible en el exterior.
Más el rey del Vacio no le respondió.
-Tsk, como sea- chasqueó la lengua mentalmente- bueno muchachos, el tiempo corre a sí que…- miró de reojo a todos y se dio la vuelta- ¡En marcha!- comenzó a caminar.
Nell se había bajado de sus hombros y ahora se agarraba a su cuello desde su espalda con firmeza.
Tal vez se mencionó antes; pero sin duda se había apegado al ojiverde con demasiada rapidez.
Todos iniciaron el acto de seguirlo.
De un instante a otro, Midori desapareció con Sonido, siendo imitado por todos los demás poco después.
...
Nuevos miembros:
Nnoitra Gilga, Pesche Guatiche, Dondochakka Birstanne y Nelliel Tu Odelschwanck.
...
Fin del Capitulo.
¡Ho- Hola soy Ger... ejem, digo, Soy yo Ace Darkbringer! Trayéndoles el ultimo fragmento del capitulo 5 de El Portador de la Espada Azul.
Tal vez algunos querían saber un poco más de Starrk y Lilynette, pero me pareció que este capitulo ya estaba bien así que decidí volver a hacerlos aparecer en el siguiente.
¿Qué les pareció el combate con Nnoitra? ¿Simple? ¿Interesante? ¿Aburrido? ¿Épico? Déjenme una respuesta en los comentarios por favor.
A que no se esperaban esa faceta de Midori, yo tampoco, se me ocurrió mientras escribía, y debo decirlo, ¡Creo que fue genial!
Están reuniéndose poco a poco los Arrancars y algunos Espada. Les seré sincero, no voy a escribir escenas en las que reúnen a todos los demás Espada, habrá algunas que si escribiré; pero no todas.
Pobre Nnoitra, Midori lo va a tener verdaderamente con la correa apretada.
Ahora bien, aquí están los Reviews que respondí antes:
Deidara Kamiruzu (Primer Review): ¡Gracias! créeme que tengo algunas cosas pensadas para después. Te agradezco mucho la motivación, yo también se que esta historia y las demás serán conocidas algún día. Gracias por decir que mi trabajo es excelente, me alegra saber que hay gente a la que le gusta lo que escribo. Para mí es un placer escribir esto, ya que a mi también me gusta mucho esta historia. Yo también espero que muchos la conozcan pronto. Muchas gracias.
alexander .petroni (primer Review): Muchas gracias por tus palabras, realmente me motivan, no te preocupes, los capítulos seguirán siendo subidos y actualizados.
alexander .petroni (segundo Review): es muy probable que sea por eso, creo que a la mayoría le gustan las historias que tienen a los personajes originales como protagonistas. Gracias por decir eso de mi personaje, si me preguntas, es uno de mis favoritos de todos los que tengo en mente para las historias. Sobre mi manera de escribir, no sé si lo notaste porque no sé si leíste los primeros capítulos de mi primera historia, pero al principio mi forma de escribir era muy cutre, ahora soy mejor gracias a que he aprendido de algunos fanfics muy buenos como dragon del Génesis. No sé si todo es perfecto, la perfección en la escritura esta en los ojos de quien escribe y de quien lee. Disfruta la lectura colega.
Deidara Kamiruzu (segundo Review): Gracias, me alegró que te gustara. Sobre lo White y el pozo de Ulquiorra, hay que reconocerlo, esa escena en realidad es muy buena para Ulquiorra, es un Hollow murciélago después de todo, un lugar como el pozo o la Abisal Scar son lo más adecuado para él. Sobre si poner o no algún Hollow op, mira, no sabría muy bien qué hacer con él en la historia, un Espada no puede ser, todos los puestos están llenos, que sea una fracción tampoco es muy recomendable si es ese tipo de personaje, solo imagina, un numero más poderoso que un Espada, creo que solo Wonderweis, pero un op en mi opinión sería demasiado. Pero de qué puedo hacer que haya op que no sean Hollows por supuesto que sí, de hecho, en esta historia los capitanes serán mucho más poderosos que en la original, ¿Qué tanto?, serán tan fuertes que cada uno podrá barrer el piso con sus versiones originales. Este es un gran Spoiler la verdad, pero se los iba a decir luego así que no importa. Es bueno saber que disfrutes los capítulos. Relax, actualizare los capítulos cuando vea que están listos.
Deidara Kamiruzu (tercer Review): gracias. De nada, es un placer, y ya actualicé :)
alexander .petroni: no tengo idea por qué ocurrirá eso, nunca me ha pasado, pero sin duda debe de ser problemático. Me alegra que te gustara. Gracias por leer ese fic, es importante para mí. Comprendo tus razones, la verdad a mí tampoco me gusta saber que el protagonista morirá desde el principio, pero creo que estuvo bastante bueno, ya sabes, lo de hacer que los lectores se pregunten ¿Quién es ese personaje? o ¿Cómo pasó esto? tú me entiendes. No es necesario que lo leas si no te gusta o no tienes tiempo. Tengo la costumbre de revisar los perfiles de aquellos que agregan a favoritos y siguen mis historias, por lo que vi tu perfil y debo decirlo, realmente eres un lector a respetar, tienes muchas historias favoritas. Yo tampoco estoy seguro ahora de si una semana alcance, pero prefiero dejarlo así. Si no alcanza, lo decidiré con el antiguo y muy conocido método para tomar decisiones justas, lanzar una moneda y ver si sale cara o cruz :D. Ya respondí a quien me envió ese heater cuando publique el capitulo 2, no sé si lo leyó o no, supongo que no importa. Me alegra que te gusten mis oc, yo los hago porque no se me da muy bien lo de imitar las personalidades de los personajes canon, aunque lo intento.
ByAlex111: pues no te desenganches, ahora es que falta historia por contar. Si con trama repetitiva te refieres a esa trama de Persona x que viaja a Hueco mundo, forma a los espadas y lucha contra la sociedad de almas no sabría decirte, no he visto tantos fics así, pero me gusta mucho esa trama. Siempre y cuando la escriban de una forma diferente y emocionante, será una trama que te entretenga, es lo que creo. Parecido a lo que opino de los Spoilers: no importa si te arruinan la sorpresa, es diferente que te digan que a un personaje le pasó tal cosa, a ver el cómo y el por qué le pasó. Seguiré así, quizás hasta mejore XD.
Y esos son todos los Reviews, pero espero que no los últimos O_O
Bueno, sin nada más que decir.
Hasta el próximo capitulo.
Muchas gracias por leer :)
