El Portador de la Espada Azul.

Bleach no es de mi propiedad, este pertenece a Tite Kubo.

Este Fanfic contendrá violencia, palabrotas y Lemon, si eres menor de edad no deberías leer esto, pero como cada quien hace lo que quiere yo solo te digo

Ya te advertí, yo me limpio las manos.

Diálogos:

-Hola- personaje hablando.

-Hola- personaje pensando o leyendo.

-Hola- ser superior o personaje comunicándose con algo.

-Hola- ser superior pensando.

-*Hola*- espíritu de Zanpakuto hablando.

-*Hola*- espíritu de Zanpakuto pensando.

Capitulo 6: Buscando compañeros, parte 3.

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(Gruñido)

¡Ya denme un maldito respirooooooo!

Esto es demasiado tedioso.

¡¿Qué mierda está sucediendo?! ¡¿Por qué no aparecen Hollows?!

Starrk y yo no hemos podido encontrar a ningún otro después de Harribel y esas Adjuchas.

¿Es demasiado pedir que nos encontremos por lo menos con un Hollow más?

No tiene que ser ni Gillian, ni Adjuchas, ni Vasto Lorde, ni Arrancar específicamente; puede ser un Hollow cualquiera, un Hollow inferior de cualquier tipo.

Incluso puede ser una maldita lagartija Hollow.

¿¡Que carajos sucede en Hueco Mundo!? ¿¡Acaso todos los Hollows desaparecieron o que mierda!?

Y ahora que lo pienso mejor, ¿¡Por qué seguimos buscando!?

Estoy segura de que nos perdimos hace tiempo ya, ¿Por qué seguimos buscando Hollows cuando ni siquiera podremos reunirnos con Midori?

Uyyyy, Midori, ¿¡Acaso tenías una puta idea de cómo regresaríamos con ustedes!? Espero que sí, porque si no te juro que si llego a verte de nuevo tomaré la espada de Starrk y te la meteré por tu (Suena un piiiii), es una promesa; no, es un juramento de vida.

-Lilynette, deja de morderme- ¿Eh?

La voz de Starrk me sacó de mis pensamientos llenos de ira. Me percaté de que le estaba mordiendo la cabeza…

¡Como si me importara!

¡Estoy tan furiosa que podría arrancársela!

La dichosa "Semana" que Midori nos dio seguro debió haber pasado ya, estamos perdidos en quien sabe donde en alguna parte de Hueco Mundo, sin ningún Hollow en los alrededores, con hambre, cansados (N/A: será Starrk quien está cansado, ha estado cargándote casi todo el tiempo) y aunque realmente no me importa mucho ya; sin ningún avance en reclutar Hollows.

¿¡Por qué simplemente no tiramos la toalla y nos vamos a algún lado a continuar con nuestra vida!?

Le sugerí eso a Starrk hace un buen rato y su respuesta fue: "Midori nos hizo un gran favor a los dos, no sería correcto ser mal agradecidos"

Bien, lo acepto, sus palabras están llenas de verdad; ¡Pero no significa que me gusten!

Apreté más los dientes.

-Lilynette- otra vez la voz de Starrk me sacó de mis pensamientos.

-¿Qué quieres?- soné algo brusca, supongo que el estar tan furiosa no me deja controlarme bien.

Pam

-Auch- me agarré mi cabeza con dolor, Starrk me dio un coscorrón con su puño.

-Eso fue por no dejar de morderme- giró un poco su cabeza para verme a los ojos sin dejar de avanzar con Sonido, pude apreciar una vena en su frente.

-Si tu Hierro te protege, ¿De qué te quejas?- todavía sobándome y sintiendo molestia por el golpe, le arrojé esas palabras.

-El de mi cabeza no es tan fuerte, esa zona de mi cuerpo es más vulnerable- me respondió señalándola.

-¿Eh? ¿Enserio?- me asombré un poco por eso, la verdad no lo sabía.

-Pues claro que es enserio- ahora él fue quien habló de manera brusca.

Sonreí mucho, sintiendo como el dolor desaparecía de un segundo a otro.

Esa información es muy valiosa.

Ñack

Con toda la fuerza de mis mandíbulas, le di una fuerte mordida a Starrk.

-¡Vengancha!- exclamé no muy claramente por estar mordiéndole la cabeza.

-¡Ehh!- Starrk detuvo sus movimientos repentinamente.

-¡Lilynette, déjame!- Starrk gritó mientras se movía bruscamente, tratando de hacer que lo soltara, parece que si le duele.

-¡Ño lo ayé!- esto es venganza por todas las veces que me hizo lo de los nudillos en mi trasero.

-Lilynette, no quiero lastimarte, ¡Déjame ahora!- gritó más fuerte, ahora sujetándome y tratando de separarme de él.

Je, yo solo me sujete con más fuerza a él, con manos, pies y dientes.

Entonces empezó a girar, creo que está tratando de marearme; sabe muy bien que me mareo cuando giro.

Pero no me rendiré tan fácil.

Me sujeté todavía más fuerte que antes y cerré los ojos.

-¡Ahh!- ahora sí que le debe estar doliendo, me está tratando de tirar. Me sujetó mi ropa y comenzó a tirar de ella.

No funcionó, me sujeté incluso más fuerte.

Qué curioso, estoy saboreando algo extraño; sabe muy mal.

-Suficiente.

BROOOOMMMM

Starrk elevó su reiatsu de golpe, haciendo que se elevara muy alto con un pilar.

-Starrk iyiota, yenemos ell mishmo yeiatsu, no me afeyta- me burlé.

De repente sentí un agarré en mi cabeza.

Sé que es la mano de Starrk, no importa, no podrá separarme de él, me sujetaré con toda mis fuerza si es necesario.

He esperado un buen tiempo por esta oportunidad de vengarme.

Pero entonces pasó algo extraño pero familiar a la vez, el reiatsu en mi cuerpo se liberó inconscientemente.

Ay no no me digan que va a...

De repente dejé de sentir la cabeza de Starrk entre mis mandíbulas.

...

-Patea, Los Lobos-

La explosión de reiatsu que surgió luego de aquellas tres palabras dejó en ridículo la anterior.

La arena se alborotó, las rocas cercanas se cuartearon, una corriente de aire de gran magnitud fue liberada.

Esta explosión de reiatsu fue algo peculiar, ya que en vez de ser el reiatsu azul de Starrk, era más bien un humo de un tono blanco-azulado.

Una vez que este se disipo, una sola figura estaba en el lugar donde antes había dos.

Era Starrk, solo que su aspecto era algo distinto.

Ahora en la zona derecha de su cara se encontraba parte del fragmento de mascara de Lilynette, como si fuera un parche con un lente. En su cuerpo había otras ropas distintas a los harapos que vestían. Era un uniforme blanco con pelaje en los antebrazos, los tobillos, la zona del cuello y bajando. Unos pantalones negros, largos y unos zapatos. También llevaba lo que parecían ser cinturones de bala, aunque estos no tenían ninguna. (N/A: es su forma normal de resurrección, no hay tantos detalles por eso)

Aquella era la Resurrección de Starrk y Lilynette.

Fue la solución más sencilla que se le ocurrió al castaño para liberarse de los dientes de su contraparte.

Algo excesiva desde cierto punto de vista, pero el dolor y la sensación de que su cráneo se quebraría no le permitió cavilar apropiadamente otra manera más eficaz.

Después de todo, Lilynette mordía duro.

Y ahora mismo Starrk estaba al control, o sea: Contraataque.

Este miró la pistola que era Lilynette y la acercó un poco a su pecho, así como también acercó su otra mano a Lilynette luego de enfundar la pistola de su mano derecha.

Le empezó a aplicar la "Tortura de los nudillos" en su retaguardia.

-Auch Auch Auch Auch Auch Auch Auch Auch- la joven Arrancar no paraba de soltar quejidos de dolor ante el "Horrible" castigo que le aplicaba su contraparte.

Y para su completa desgracia, Starrk continuó haciendo aquello por alrededor de quince (15) minutos más.

-¡Ya para, joder!- le gritó con ira y dolor.

-No lo haré- Starrk contestó con las mismas palabras que ella usó cuando él le dijo que parara de morderlo, solo que con mejor pronunciación.

Estuvo como cinco (5) minutos más girando sus nudillos en esa zona, sin embargo, al final sucedió algo inesperado para el Arrancar.

Su mano derecha se movió sola, no, Lilynette logró controlar aquella mano y con esta le dio un golpe en el estomago a Starrk, matando dos (2) pájaros de un tiro: puso fin al sufrimiento de su trasero y le dio un golpe a Starrk.

Más el castaño no se quedó sin responder. Acercó a Lilynette a su cráneo y le propinó un buen cabezazo.

El también se lastimó, sin embargo, a Lilynette le dolió más.

Pero...

Pam

-Kuh- esta vez, Lilynette manipuló la mano derecha de Starrk para alzar la pistola derecha por encima de la cabeza de este, y con su parte trasera le propinó un golpe a Starrk en su entrepierna, teniendo como resultado que el Arrancar abriera los ojos en demasía y apretara los dientes con dolor.

Un golpe propinado por Lilynette en su cuerpo no le dolería nada de nada, ella no era muy fuerte; por otra parte, un golpe propinado por la fuerza de su cuerpo en su Resurrección, eso sí que le dolió.

El pobre castaño cayó al suelo de rodillas, soltó a Lilynette y se sujetó la zona dañada.

Sea Arrancar o no lo sea, un golpe con la suficiente fuerza en esa zona puede dejar fuera de combate a un hombre.

Cuando consiguió reponerse de aquel punzante dolor, miró a Lilynette con una mueca de rabia, la tomó con firmeza y ya con su mano derecha bajo control, volvió a guardar su pistola derecha y le re aplicó aquella Tortura a Lilynette en su retaguardia; parte que no se había recuperado aun de la anterior.

Sin embargo, en esta ocasión la tortura no duró demasiado, pues Lilynette recuperó la mano derecha de Starrk, tomó la pistola, esta vez por la culata y le apuntó al abdomen de Starrk.

Este solo abrió los ojos a tope y miró a su otra mitad.

-No lo harías- le dijo con cierto nerviosismo, que se reflejaba en las gotas de sudor que bajaban por su rostro.

-¿Qué no?- un Cero empezó a cargarse frente a la boca de la pistola.

-Lilynette, no te perdonaré si lo haces- le dijo con seriedad y firmeza, pero todavía sudando.

-Viviré con ello.

Al decir aquello, un Cero azul fue disparado a quemarropa contra el abdomen del Arrancar, quien salió volando por el disparo de su propia arma, la cual fue soltada por este debido a una gran explosión generada por el mismo ataque; al igual que Lilynette.

A pesar del ataque tan cercano, Starrk logró recuperarse en el aire, percatándose en ese momento de la falta de las dos (2) pistolas, por lo que se concentró tratando de ubicar el reiatsu que estas desprendían (ya que la pistola derecha era parte de su poder, tenia reiatsu y Lilynette era la otra pistola, por consiguiente también tenía Reiatsu)

Sintiendo la firma espiritual de ambas en el sitio de la explosión, que ahora era cubierta por una nube de arena levantada por la misma, bajó para pararse cerca de esta y esperar a que dicha nube bajara.

Una vez lo hizo, el Arrancar se acercó, sorprendiéndose en gran medida cuando se percató de que en medio del lugar se había creado un agujero de notable tamaño.

Debajo de este, una oscuridad profunda se mostraba a la vista con claridad.

El castaño observó aquella representación de lo desconocido con fijeza, y la sorpresa que tenía se acrecentó, así como una sonrisa se abrió paso en sus facciones al notar algo.

Allí abajo, los reiatsus de Lilynette y su pistola derecha no eran los únicos existentes. Numerosas firmas espirituales fueron percibidas por el Arrancar en alguna parte de aquella zona desconocida, numerosas firmas espirituales de Hollows.

No perdió el tiempo, sin pensarlo, dio un salto a dentro del agujero, descendiendo con rapidez.

Estuvo cayendo sin freno alguno durante diecisiete (17) segundos, y el fuerte ruido de sus pies tocando el suelo fue lo que señaló el final de la caída.

La otra mitad de Lilynette observó sus alrededores con ojos analíticos y precavidos, teniendo la guardia en alto y el resto de sus sentidos en alerta máxima.

Ciertamente, la oscuridad era absoluta en aquel sitio, ni siquiera podía ver su propio cuerpo, y la luz de la luna que se filtraba un poco a través del agujero no llegaba hasta el.

Pero no necesitaba sus ojos para encontrar lo que buscaba, solo necesitaba seguir las firmas espirituales.

Obviamente, primero iría a recuperar a Lilynette y la pistola; después buscaría aquellas otras firmas espirituales.

Se alejó de donde estaba el boquete por el que accedió al sitio, caminando hacia donde sentía a su otra mitad y su arma, a la derecha, teniendo cuidado donde pisaba; no quería toparse con algún agujero o una piedra en el suelo que lo haga caer.

Pasaron numerosos segundos para Starrk en aquella oscuridad, o al menos eso sintió el, solo transcurrieron diez (10) segundos antes de que llegara a donde percibía a sus dos objetivos, agachándose y tomando cada una de la culata luego de toquetear un momento para saber donde estaba cada parte.

-¡Kyaaaa!- un chillido sorprendido y nervioso proferido por Lilynette se manifestó en ese momento al sentirse sujetada, pero sin saber que se trataba de su otra mitad y mejor amigo.

-Soy yo, Lilynette- los nervios desaparecieron así como la sorpresa cuando Starrk habló con el deseo de tranquilizarla.

-¡Starrk!- habló con cierto alivio de que no fuera algún enemigo.

-¿Estás bien?- inquirió, aun recordando la pequeña riña que tuvieron hace rato, pero dejándola a un lado, su preocupación por su compañera era mayor que la molestia por sus acciones anteriores.

-Sí, aunque me duele un poco la cabeza por la caída- respondió, a lo que Starrk suspiró, guardo la pistola derecha y pasó su ahora mano libre por la boca de la pistola; dando unas suaves caricias con la intención de aliviar aquel mal estar.

-¿Así está mejor?- luego de estar acariciando la cabeza de su amiga por unos momentos volvió a preguntar.

-S-si- su voz sonaba algo apenada- gracias.

-Solo hago lo que debo- se encogió de hombros- más importante, puedo percibir varias firmas espirituales en este lugar- miró hacia el frente, claramente sin poder ver más que oscuridad.

-¿¡Enserio!?- una exclamación asombrada y esperanzada salió de Lilynette, cuya ira pasada había desaparecido luego de la riña con Starrk y caer por ese agujero; así como olvidó por completo que quería desistir de buscar Hollows.

-Sí y por la cantidad de reiatsu que percibo creo que son Gillians- dijo, antes de caminar para seguir las firmas espirituales.

-Starrk, la Resurrección- Lilynette habló de nuevo.

-¿Eh? Oh, sí- si bien el regulador de reiatsu que le puso Midori evitaba que matara a los Hollows cercanos aun en su Resurrección, cavia la posibilidad de que los ahuyentara, razón por la que la desactivó y tanto él como Lilynette dejaron de ser uno.

Starrk con rapidez tomó la mano de la joven rubia. Como ella era pésima para detectar firmas espirituales podía perderse intentando seguirlo, así que con ese acto ambos se ahorrarían muchos problemas.

-Vamos- con aquellas palabras proferidas por Starrk, ambos comenzaron una caminata hacia el frente, donde sentía aquellos reiatsus.

El sonido de sus pasos resonaba en el lugar cortesía del eco, siendo el ruido único en conjunto con las respiraciones de ambos, aunque estas eran más que todo audibles para ambos.

Ninguno supo cuanto estuvieron vagando en la oscuridad, solo sabían (gracias a Starrk) que se acercaban a su objetivo.

Hubo un momento en que Lilynette le dijo a Starrk que creara un Cero para alumbrar el camino, algo que este hizo en su dedo, extrañado porque no se le ocurrió antes.

El Cero fue lo bastante eficiente para iluminar algo del camino, pero no tanto para proporcionar una iluminación total, igual que una farola con una llama débil.

No importaba, con eso era suficiente para continuar con el camino.

Al final, y luego de caminar por numerosos minutos, ambos se encontraron con una pared. Starrk se dio cuenta que justo detrás de esta se hallaban las firmas espirituales.

Pensó de pronto que cabía la posibilidad de que tras aquel muro de roca existiese una cueva oculta, si era así debían tener cuidado, sería el lugar perfecto para una emboscada si es que se trataba de una cueva con múltiples túneles.

-Lilynette, detrás de mi- comandó Starrk apuntando a aquella pared de roca con el dedo que tenía el Cero.

-Si- se apresuró a hacer lo ordenado por la mitad más fuerte.

El castaño cargó más poder en su Cero, haciendo que su tamaño se incrementara un poco.

-Cero- pronunció el nombre del poder.

FIUM

BROOOMMMM

Un desprendimiento de roca fue lo que siguió de una ráfaga azul y una explosión de tamaño considerable.

Al estar ambos en el radio de alcance de la explosión, fueron arrojados hacia atrás con un poco de fuerza; pero Starrk logró caer de pie y sujetar a Lilynette antes de que esta tocara el suelo.

Sip, debió pensar mejor lo de disparar desde tan cerca.

Algunas veces podía ser torpe.

Al recuperarse completamente de la explosión, los dos Arrancars vieron el resultado del Cero.

Fue justo como pensó el castaño, sí había una cueva tras aquella pared de piedra.

Los dos miraron fijamente la entrada que ahora se mostraba y tras eso se miraron, dándose un asentimiento de cabeza cada uno.

Inmediatamente después procedieron a avanzar y a entrar en aquel sitio, con una extraña sensación de emoción en el estomago por la posibilidad de por fin lograr reclutar algún Hollow, aunque fuesen Hollows sin inteligencia como lo eran los Gillians.

Starrk creó otro Cero para iluminar su camino, fue entonces que se percataron de que la cueva era pequeña, ya que las paredes fueron iluminadas con facilidad.

Eso hizo que el castaño se preguntara, ¿Cómo era posible que unos Gillians estuvieran allí?

¿Tal vez al final de esta cueva había algún tipo de cámara gigante?... Quizás.

Como sea, no detuvieron su andar en ningún momento.

Tap tap tap

Tap tap tap

Sus pisadas poco a poco se fueron haciendo más sonoras, ni idea de porqué, parecía como si ahora el eco fuese amplificado con un micrófono.

De un momento a otro pararon su caminar, puesto que ya no había más camino delante de ellos, solo una pared de piedra como la anterior.

Esta vez Starrk decidió no disparar el Cero por el riesgo de que provocase un derrumbe que los enterrara vivos; en cambio optó por arrojar un golpe justo al centro de aquella pared de piedra, con la esperanza de que fuese delgada.

Crack

Fue súper efectivo.

El muro se agrietó y resquebrajó con ese único golpe, permitiendo que a la vista de los dos Arrancars entrara una nueva imagen.

Una nueva imagen bastante admirable.

Era una cámara, de un tamaño que si bien no era colosal, podía pasar fácilmente por muy grande. Su techo y paredes estaban ubicados de una manera que parecían una barrera que rodeaba el suelo de la cámara. En el techo y las paredes se mostraban múltiples agujeros de tamaño considerable de los cuales una luz amarilla salía, brindando iluminación al sitio.

Starrk notó inmediatamente que las presciencias de Gillians que sentía se encontraban detrás de esos agujeros con luz.

También advirtió una presencia varias veces más fuerte que los Gillians en frente de ellos.

Miró en la mencionada dirección y observó a un ser ubicado justo en el centro de aquella cámara.

Un ser con un aspecto que a ojos de ambos Arrancars era verdaderamente singular.

Su cuerpo estaba dividido en dos mitades, una sobre otra. La mitad de arriba poseía un aspecto humanoide, con una piel de tez completamente pálida; pero las sombras del lugar le proporcionaban un tono ligeramente azulado. Su rostro estaba cubierto por lo que vendría siendo una máscara Hollow, una máscara Hollow mucho más extensa que cualquier otra que ambos hubieran visto antes, pues no solamente cubría su fisonomía sino que además se extendía por todo el resto de la cabeza y el cuello. Esta mascara Hollow poseía un aspecto que, como su extensión, también era diferente a cualquier otro que hayan visto esos dos, esto era debido a que parecía tener algunos rostros grabados a sus costados y al frente, así como también una mandíbula que se extendía por todo su límite inferior (el que tocaba los hombros y el torso). Otro rasgo a destacar eran los numerosos ojos esparcidos por su tronco y brazos, así como uno que estaba en la parte donde debía de estar su garganta. Ahora, hablando de la parte de abajo; sin duda esta era más extraña que la de arriba. Tenía el aspecto de una calabaza, con la diferencia de que era de un distintivo color salmón y poseía otras mascaras Hollows, cada una con un ojo como los demás que había en su parte de arriba; pero con la diferencia de que eran más grandes que estos. No mostraba piernas, patas o un agujero Hollow y flotaba en el aire.

Este ser, que en opinión de los dos Arrancars era un Adjuchas, se notaba en silencio, con todos esos ojos cerrados y con sus manos unidas en una posición como si rezara.

Lo más probable era que estuviera meditando.

Starrk y Lilynette lo miraron fijamente por largos segundos, aquel ser no parecía siquiera haber notado su presencia, permanecía totalmente estoico.

Luego de mirarse el uno al otro y asentirse, empezaron a acercarse a él.

Sin embargo, una vez estuvieron separados solo por diez metros, el Hollow habló sin abrir los ojos.

-¡Alto ahí!- su voz firme y gruesa hizo eco en el lugar.

Se detuvieron en el acto, algo sorprendidos por las repentinas palabras.

Entonces se percataron de cómo los múltiples ojos empezaron a abrirse con parsimoniosa rapidez, revelándose estos de un color amarillo.

Cada uno de los ojos que miraban en la direccion de los dos Arrancars se movió y fijó directamente en sus cuerpos.

-¿¡Quienes son!? ¿¡Que hacen en este lugar!?- les pregunto, observándolos detenidamente con alta sagacidad reflejada en todos los ojos que podían verlos, al tiempo que los examinaba físicamente.

Como antes, los dos se miraron por un momento. Starrk, al ser el menos impulsivo y el más inteligente, naturalmente fue quien tomó la iniciativa, dando un par de pasos adelante alzando sus manos, mirandolo con su expresión habitual y manifestando con un tono diplomático:

-No te preocupes, no somos enemigos, a menos que nos ataques- pensó lo último- no tenemos ningún deseo de herirte- aunque sus palabras no tuvieron el efecto deseado, pues el Hollow entrecerró cada ojo, mostrando mayor alerta.

-¿Enserio?- tono suspicaz- ¿Por qué vinieron hasta aquí entonces, Arrancars?- sus palabras provocaron la curiosidad de Starrk y de Lilynette.

-¿Sabes qué es un Arrancar?- el castaño inquirió arqueando una ceja.

-Por supuesto que lo sé, he luchado contra algunos; y los he derrotado también- esas palabras las arrojó con un tono distinto, como de advertencia- así que no intenten nada, no les tendré clemencia si lo hacen- añadió, dejando en claro que, efectivamente, les estaba advirtiendo.

-No pensamos eso- Starrk le aclaró, pensando cada una de sus palabras, naturalmente no quería iniciar alguna trifulca- y cálmate, enserio no vinimos a hacerte nada.

-Entonces respóndanme, ¿Que hacen aquí?- exigió saber.

-Simplemente, queríamos saber si podíamos reclutarte- respondió de modo conciso y simple.

-¿Qué?- el ser se vio desconcertado ante lo dicho por el Arrancar castaño, mirandolo inquisitivamente.

-Bueno- el hombre se rascó la nuca con un aire de fastidio, entendiendo la duda de su oyente, pero sin ganas de dar demasiadas explicaciones- para resumir, se nos dio la misión de buscar y reclutar Hollows.

-¿Una misión? ¿Quién se las dio? Y ¿Reclutar Hollows para qué?- expuso aquellas preguntas.

Suspiró.

-Pues, se podría decir que es nuestro líder- dijo antes de bostezar un poco- y sobre lo de reunir Hollows, lo estamos haciendo para luchar contra...

-¿Luchar?- ante la mención de la palabra, el Adjuchas dejó escapar un aura intimidante mientras decía eso con un tono que parecía molesto y cada uno de sus ojos pasaba de reflejar cautela a una fogosa y extrema ira.

-¿Qué pasa?- Starrk se extrañó y muy ligeramente se preocupó por la hostilidad que ahorma mismo se exponía claramente en los ojos que los veían a él y a su otra mitad.

-nunca- murmuró el Adjuchas- Nunca- habló un poco más alto- ¡NUNCA!- su alarido resonó con fuerza en cada centímetro de la cámara.

El castaño sintió su cuerpo tensarse sutilmente al percibir un ruido en los agujeros del techo y las paredes, así como un reiatsu que se movía por estos.

-¡No me harán luchar, no otra vez!- el Hollow de múltiples ojos separó sus manos que se habían mantenido juntas en todo momento, y justo después de eso, cabezas casi del mismo tamaño que los agujeros salieron de estos.

Cabezas de Gillians, con cuerpos que salieron en parte poco después y el resto se mantuvo en el interior, tapando parte de la luz que salía de los agujeros y disminuyendo considerablemente la iluminación, pero no por completo.

Tanto Starrk como Lilynette advirtieron, con algo de dificultad por la débil iluminación, una peculiaridad en los Gillians: había una especie de marca grabada en las frentes de sus mascaras, una marca con el aspecto de un sol (Aunque estos no lo sabían pues nunca lo habían visto).

-¡Destrúyanlos!- el Adjuchas se movió repentinamente hacia atrás, hasta estar cerca de una pared usando sonido y vociferó esa orden, la cual cada uno de los Guillian acató empezando a cargar un Cero.

-¡Lilynette!- como leyendo sus pensamientos, la rubia asintió y con velocidad presurosa se acercó a su otra mitad y se aferró a su espalda luego de un salto.

FIIIUUUMMM

Al igual que en una coreografía, el disparo de las ráfagas fue unisonó, atravesando el aire con rapidez y eliminando la mayor parte de la distancia en instantes.

-No hay punto de escape- Starrk comprendió con suma rapidez.

Aun así, efectuó una acción en respuesta con prontitud y fluidez. Siendo el proteger a su contraparte su primer pensamiento, rápidamente la tomó y retiró de su espalda para acostarla en el suelo y colocarse sobre ella para cubrirla con su cuerpo.

BOOOOOOMMMMMMM

Múltiples explosiones de un tamaño medio ocurrieron donde estaban ambos, generando fuertes temblores capaces de desprender algunas rocas pequeñas y medianas e iluminando en rojo la cámara.

Una cortina de polvo fue lo que quedó luego de aquel multiataque, la cual impedía ver al Adjuchas cual fue el resultado de su orden, aunque al seguir percibiendo la firma espiritual de ambos Arrancars sin casi ningún cambio, para él no sería ninguna sorpresa verlos casi ilesos.

Y de hecho, así fue.

Al disiparse lo suficiente aquel polvo, el Hollow de muchos ojos confirmó que Starrk y Lilynette seguían allí, pero el castaño lucía algunas quemaduras de primer grado en su espalda y toda su ropa había desaparecido, así como parecía respirar pesadamente.

Su Hierro lo había protegido de la mayor parte del daño, pero no fue capaz de bloquear todo.

Aunque para un Arrancar o Hollow de la clase menos, eso verdaderamente eran solo heridas menores, prácticamente rasguños.

-¿Estás bien, Lilynette?- le preguntó de una manera ligeramente pausada por el dolor.

Ella solo asintió, preocupada por el estado de su mejor amigo.

-Tsk... mi ropa se destruyó- su voz mostró incomodidad, Lilynette por alguna extraña razón totalmente desconocida para ella descendió la vista desde el rostro de Starrk hasta su entrepierna, sonrojándose al verla.

-L-la Resurrección- Lilynette profirió luego de desviar su mirada a un lado.

-¿Um?- Starrk arqueó una ceja ante lo dicho por su contraparte, pero luego abrió ambos ojos al comprender- si.

Agarró a Lilynette de su cabeza, esta entonces comenzó a emitir su reiatsu, para desaparecer luego.

-Patea, Los lobos- y con ese comando de liberación, ambos entraron en su estado de Resurrección, disipando la penumbra del lugar momentáneamente, haciendo temblar la cámara y creando un sentimiento de pesadez en los Gillians y el Adjuchas, principalmente en los Gillians.

Aquello lo hicieron para que Starrk no estuviera desnudo.

-¡No se detengan! ¡Vuelvan a disparar!- algo preocupado porque sus enemigos usaron la Resurrección, nuevamente el Hollow arrojó una orden a los Guillians, quienes cargaron otro Cero.

-¡Starrk!- Lilynette en forma de pistola exclamó.

-Ya lo sé- el castaño respondió enseguida apuntando a varios Gillians que estaban en la pared delante de él con su pistola derecha- Cero Metralleta.

Lo que se dice una tremenda andanada de Ceros fue liberada del arma del castaño brindando un brillo azul bello al lugar. Ceros lo bastante poderosos como para evitar que los Gillians en frente suyo terminaran su ataque, pero no lo bastante para causar muchos daños a la cámara y provocar un derrumbe que los enterrara vivos.

Una vez frenados los Ceros de enfrente, se apresuró a girar, aun disparando la andanada de Ceros y deteniendo a todos los Gillians en el terreno que lo circundaba. También disparó hacia los Gillians en los agujeros del techo, parándolos por poco ya que estaban por atacar.

Aunque al ser los Gillians más resistentes que aquellas paredes de piedra, no fueron destruidos; pero si sufrieron serios daños en sus mascaras.

El Adjuchas observó aquello con sorpresa, pero fue capaz de mantener la calma y volver a ordenar que dispararan, obedeciéndolo los Gillians.

Starrk, quien había detenido su ataque, se preparó para volver a usarlo, pero un Cero disparado por el Hollow de muchos ojos lo forzó a no hacerlo, en cambio disparó un Cero con su pistola derecha al disparado por el Adjuchas con el fin de pararlo, algo que consiguió; pero no fue capaz de destruirlo, sino que este inició un combate con el Cero de Starrk, buscando superarlo.

El castaño al notar esto disparó un nuevo Cero, esta vez con Lilynette, para ayudar al otro, cosa que logró y entre los dos superaron el Cero del Adjuchas y se dirigieron con velocidad hacia él.

FIIUUMMM

-¿Qu?- ni siquiera pudo terminar su pensamiento debido a que todos los Ceros de los Menos Grande impactaron en su cuerpo, causando nuevamente una serie de explosiones de tamaño medio e iluminando el lugar de rojo otra vez.

El Hollow de múltiples ojos había destruido los dos Ceros que iban hacia el disparando uno de más poder que al chocar con ellos incitó a que los tres se cancelaran. Entonces observó como los Ceros impactaban con el cuerpo de Starrk mientras un gesto estoico adornaba sus facciones, pero interiormente tenía algunos nervios aumentando, puesto que el reiatsu del Arrancar había disminuido mucho menos que la vez anterior, o sea que esta vez no disminuyó nada.

Luego de levantarse una cortina de humo y posteriormente disiparse, el Adjuchas pudo contemplar al Arrancar, el cual ahora solo estaba con unos leves daños es su ropa.

-Starrk, esos Gillians son muy molestos, deberíamos encargarnos de ellos primero- la voz de la joven rubia sonaba molesta al expresar dicha sugerencia.

-Si- fue la sola respuesta del castaño.

-¿Usamos eso? Creo que es la única forma de acabar con todos rápidamente- sugirió.

-Hmm- cerró los ojos un momento, con un gesto pensativo- está bien, pero lo haré yo.

-¿Qué?, ¿Acaso no confías lo suficiente en mí para hacerlo?

-Así es- su respuesta franca sacó un "¡¿Ehh?!" en Lilynette y la descolocó- no eres precisamente muy cuidadosa, no quiero que por algún error te pase algo- ahora su tono sonó como el de un hermano preocupado.

-Baka- Lilynette le dijo, antes de dar una pequeña risa- no te preocupes por mí, estaré bien.

- Starrk guardó silencio por un momento y suspiró- solo ten mucho cuidado.

-¡Lo tendré! ¡Hagamos esto!- y con esas palabras, tanto la pistola derecha como Lilynette se volvieron un reiatsu azul que fue hasta las fundas del traje de Starrk.

Al segundo siguiente, y para sorpresa del Adjuchas, varios lobos que parecían estar hechos de fuego aparecieron a los costados, delante y detrás de Starrk.

Era un número de lobos que se igualaba al de los Gillians.

Entonces, de cada uno de los lobos la voz de la joven rubia sonó.

-¡Allá voy!- luego de vociferar esas dos palabras, los lobos fueron contra un Gillian cada uno.

-¿Pero qué...?- el Adjuchas no comprendía que era lo que sucedía, ¿Qué eran esos lobos? ¿Alguna habilidad de ese Arrancar tal vez?

BOOM

Todas esas interrogantes fueron cambiadas por asombro puro en el preciso momento que vio como uno de los lobos mordía a un Gillian en el cuello y al segundo siguiente explosionaba, logrando destruir dicha zona junto con las partes del cuerpo que estaban fuera del agujero y la cabeza; y permitía que la luz que era bloqueada por el cuerpo del Gillian volviera a salir libremente.

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

Aquella explosión solo fue el inicio de una sonora y algo larga sucesión de estallidos, que hacían temblar el techo de la cámara, la iluminaban de un azul blanquecino y agrietaban las paredes, aunque ninguno notó eso último.

El Hollow de múltiples ojos no pudo ni siquiera encontrar alguna orden que dar a los Gillians para evitar que todos fueran destruidos, solo pudo quedarse con la palabra en la boca observando como sucedía todo.

Al final, el suelo se llenó de restos de mascaras Hollow y de partes de los cuerpos de los Menos Grande. La iluminación primeriza del lugar volvió en su totalidad cuando los restos de los cuerpos de los Gillians que siguieron casi intactos dentro de los agujeros de las paredes parecieron aplanarse, como si todo en su interior hubiera desaparecido y solo hubiesen quedado unos mantos negros; y los restos de los cuerpos que estaban en los agujeros del techo cayeron al suelo en el mismo estado que los de las paredes.

Todos los Lobos invocados desaparecieron en esas explosiones. Ambas pistolas reaparecieron entonces en las manos de Starrk, quien observó a Lilynette antes de dedicarle un "Buen trabajo" y ella le respondió con un "Fue sencillo".

El castaño Arrancar volvió su vista al Adjuchas, quien ahora si se sintió muy nervioso, pero aun tenía posibilidades; poseía un par de trucos que podía usar y que podían darle alguna ventaja contra el que ahora entendía, era un oponente peligroso.

El Hollow de muchos ojos volvió a juntar sus manos como antes y vio fijamente a Starrk antes de hablar:

-Lo reconozco, te subestimé, eres más fuerte de lo que creí; mucho más que yo- admitió el Adjuchas.

-Entonces, ¿Te rindes? Siéndote honesto, detesto pelear- le dijo con su tono y ojos perezosos que llevaba casi las veinticuatro (24) horas del día.

-Ya veo, lo siento pero no lo haré. Aunque tu si puedes rendirte e irte, si lo haces no te atacaré. Yo también detestó pelear- su respuesta la dio con un tono honesto.

Eso le ocasionó cierta ironía a Starrk y a Lilynette, ya que él fue quien había hecho que los Gillians los atacaran a él y a la joven rubia.

-Bueno, me gustaría hacerlo pero- se rascó la mejilla con una mueca de fastidio.

-¿Pero qué? Enserio, solo vete por favor- pidió con un tono un poco más molesto.

-Mira, lo que pasa es que mi compañera y yo ya llevamos algún tiempo buscando otros Hollows que reclutar y no hemos podido encontrar a casi ninguno- se masajeó la nuca con una mueca de desgana- Allá afuera parece como si todos los Hollows hubieran desaparecido y no queremos regresar con quien nos dio esta misión con las manos vacías. Pareces un tipo razonable así que solo te pediré esto: ¿Podrías ayudarnos? Es todo lo que queremos- le explicó para luego decir las últimas palabras con un gesto de suplica.

Obviamente, el Adjuchas no tenía motivo alguno por el que ayudarlos, no eran amigos ni se conocían de nada en absoluto, por lo que la petición sonaba estúpida y sin sentido, pero aun así no le respondió de una manera que lo pusiera en evidencia ni mucho menos con respecto ello, como podría ser natural, sino que:

-Uff- dejó salir un suspiro que expresaba cansancio- comprendo tus palabras, pero me niego a hacerlo.

-Pero...¿Por qué?- Starrk ahora hizo un gesto de duda y expuso esa interrogante alzando una ceja.

-Dijiste que estaban reclutando Hollows para luchar ¿Cierto?- el asintió- ya te lo dije, detesto luchar- dio otro suspiro para de tomar aire luego- Hace mucho tiempo yo estaba en la superficie, y vine aquí para escapar de toda la violencia que había allí. Estaba cansado de todo eso, lo único que hacia allí era luchar para seguir viviendo una vida sin propósito. Aquí abajo estoy bien y tengo un objetivo, me paso casi todo el tiempo meditando y tratando de encontrar la iluminación y un motivo para existir. No quiero volver a mí antigua vida ¿Entiendes?

El castaño escuchó cada una de las palabras del Adjuchas frente a él con atención y cuando terminó de hablar fue su turno de dar un suspiro.

-Sí, bueno, la verdad es que es comprensible- se rascó la nuca al decir aquello con un tono y expresión algo serios- está bien.

-¿¡Que!?- Lilynette gritó bastante disgustada por la decisión de su contraparte- ¡Espera un maldito segundo Starrk! ¿¡Enserio lo vas a dejar así como así!? ¡Esta quizás sea la última oportunidad que tengamos para reclutar algún Hollow!

-Ya lo sé, pero- sus ojos no se despegaban del Adjuchas de múltiples ojos- no podemos forzarlo a hacer algo que no quiere- dijo con voz calmada.

-Grrr... uff, ok- primero gruñó igual que un perro rabioso, pero después suspiró resignada, sabiendo que no haría cambiar de opinión a su amigo ahora que en su mirada se mostraba una determinación que solo alguien que lo conocía bien (ella) podía distinguir.

El Adjuchas pareció relajarse, ya que deshizo la postura que había hecho.

-Gracias por entender- habló sinceramente.

-¿Quién soy yo para arruinar la tranquilidad de alguien?- se encogió de hombros.

-Me intrigas un poco, eres un Arrancar bastante distinto a los que me he enfrentado, uno mucho más amable- comentó aquello.

-¿Con cuántos Arrancars has luchado antes?- inquirió Lilynette, lo bastante fuerte para que el Adjuchas pudiera oírla desde donde estaba.

-¿Eh? Esa es tu compañera, ¿Cierto?- no respondió, sino que expuso otra pregunta al castaño.

-Sí, bueno… digamos que somos más que compañeros- profirió el hombre luego de pensar unos segundos que decir para aclarar.

-Hmm ¿Por casualidad ella es tu otra mitad?

Estupor total fue lo que experimentaron el castaño y la joven rubia ante la interrogante del Hollow, algo que manifestaron abriendo los ojos como platos.

Dio justo en el clavo.

-¿Cómo lo sabes?- Starrk estaba completamente anonadado.

-No son el primer caso que veo- fue su respuesta tranquila.

-¿Eh?- ambos emitieron ese ruido, expresando su incertidumbre.

-Hace tiempo, cuando aún estaba en la superficie me encontré con dos Adjuchas, ambos eran hermanos pero resultaba que cada uno era la mitad del otro- comenzó- solo uno de ellos fue lo bastante... "Sociable" como para entablar una conversación conmigo una vez, el otro era... bueno, era distinto a cualquier Hollow que hubiera visto antes. El más "Sociable" me contó que, como ya les dije, eran hermanos y que también eran la mitad del otro, cuando le pregunté a que se refería me dijo que antes solían ser una sola entidad y que debido a ciertos experimentos que hicieron en sí mismos por aquel entonces terminaron separados y con sus poderes bastante disminuidos- terminó de relatar- me di cuenta de que su situación era la misma porque tienen una firma espiritual igual, justo como ellos la tenían.

-Entiendo, ¿Y no sabes donde estén esos Adjuchas?

-Lo siento, fue hace mucho tiempo y seguro deben estar en un lugar muy alejado ya- fue su respuesta, sin comentarios burlescos por la interrogante que sonaba sin lógica.

-Ya veo, gracias- entonces Starrk guardó a Lilynette y la otra pistola para darse la vuelta e iniciar una caminata al agujero-entrada de la cámara- lamento si te molestamos- dijo sin voltearse verlo y sin detener su andar.

-No te preocupes- respondió con calma.

Y justo cuando Starrk estaba a pocos metros del agujero…

Crack

El instinto de Starrk estalló de un segundo a otro, siendo como una ruidosa alarma para el castaño Arrancar, una ruidosa alarma que le advertía de un inminente peligro.

Aquel sonido de ruptura bastó para que no solo Starrk, sino también el Adjuchas observara el techo de la cámara, sobresaltándose este último de pavor en su sitio.

Starrk y Lilynette finalmente se dieron cuenta del daño que sus ataques habían provocado en las paredes y en el techo, donde numerosas grietas se dibujaban a través de estos, alcanzando cada centímetro y brindando un aspecto como si el más mínimo desprendimiento generaría un derrumbe de rocas que los sepultaría a los tres.

El hombre chasqueó la lengua con fastidio y nervios, estaban en una situación extremadamente peligrosa.

-¡Starrk!- la voz de Lilynette sonó- ¡Apresúrate, hay que salir de aquí!

-Si- este solo asintió y retomó su camino hacia la entrada.

BROOM

Parándose en seco, se quedó en blanco al notar como una de las piedras grandes del techo había caído justo delante de la entrada, bloqueando el paso.

Aunque bueno, no es como si no pudiera destruirla de un solo golpe.

Pero no pudo pensar en eso en aquel momento.

¿La razón?

Porque más y más rocas de grande y enorme tamaño empezaron a caer inmediatamente después de la primera.

El Hollow de múltiples ojos observó con cada uno de estos aquello, naciendo en su interior un profundo sentimiento de desesperación.

Ya había visto que el agujero-entrada que Starrk creó a la cámara había sido bloqueado por aquella roca, y la que el usó hace mucho tiempo cuando llegó allí la había bloqueado el mismo.

No había escapatoria.

El miedo sorprendentemente fue capaz de aumentar aunque su nivel estaba muy elevado ya una vez se percató de que una roca de un tamaño superior al del restó empezaba a caer sobre él.

FIUM

BOOOM

De repente, un Cero azul casi del mismo tamaño que esa roca impactó con ella, volándola en pedazos.

Con algunos de sus ojos el Adjuchas siguió la trayectoria del disparo, dándose cuenta de que había sido Starrk quien había volteado a verlo justo a tiempo para observar cómo estaba por ser aplastado y en un rápido movimiento desenfundó su pistola derecha y disparó ese Cero.

-¡Ven aquí!- gritó el castaño. El Adjuchas no comprendió con que motivo- ¡Si quieres sobrevivir ven aquí!- ante aquellas palabras, el Hollow de múltiples ojos usó sonido para viajar en su dirección, apareciendo a su lado en un pestañear de ojos.

Starrk se sorprendió por su velocidad, era mayor a la suya.

-Eres muy rápido para tener un aspecto como ese- comentó aquello con los ojos un poco ensanchados.

-Sí, lo sé, gracias- al no detectar ninguna ironía en sus palabras, agradeció.

-No te alejes de mí, por ahora, esta es la zona más segura- aquello lo profirió dirigiendo su vista hacia arriba, donde cuantiosas rocas de gran tamaño se precipitaban sobre ellos.

Starrk apuntó en esta direccion con la pistola derecha y exclamó.

-¡Cero Metralleta!- y una nueva descarga de Ceros salió al encuentro con las rocas que caían.

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

BOOM

Humo, polvo, brillo azul y fragmentos de tamaño medio, eso era lo que dejaban los choques de los Ceros y las rocas en descenso, choques que parecían no tener fin pues las rocas no paraban de desprenderse y Starrk no paraba de contraatacar.

Pero al final, las rocas dejaron de caer.

Del techo, lo único que había quedado era un vacio enorme como un túnel, las únicas rocas que se podían ver eran las que estaban aun firmes en las paredes.

Un profundo suspiro fue soltado por el castaño, para luego ser sustituido por una inhalación igual de profunda.

Eso lo había cansado un poco.

Con tanto de su poder sellado, ese ataque no era uno que pudiera usar demasiado seguido. La energía requerida pare crear tantos Ceros de forma continua era enorme después de todo.

El Adjuchas se percató del cansancio del Arrancar y le preguntó.

-¿Estás bien?- el castaño le respondió luego de un par de respiraciones más.

-Sí no te preocupes- y con esas palabras, tomó un gran bocanada de aire y la soltó luego, calmando por fin su respiración- ¿Y tú?- fue su turno de preguntar.

-Igual- respondió esa sola palabra.

-Debemos salir de aquí, aun podría haber otro derrumbe- lo dijo percatándose de que a pesar de que cayeron todas esas rocas, no podía ver la luz de la superficie en absoluto.

-Si- estando de acuerdo, ambos se acercaron con velocidad a la roca que bloqueaba la entrada.

PAM

CRACK

Una sola patada de Starrk alcanzó para hacer añicos aquel bloqueo, permitiéndoles ver su ruta de escape.

Y no les gustó lo que vieron.

Tanto Starrk como el Adjuchas entendieron que el derrumbe no solo fue en la cámara, tal parecía que algunas grietas habían alcanzado el interior del túnel de ese agujero-entrada y también hubo un desprendimiento de rocas allí, bloqueándolo completamente.

El Hollow de múltiples ojos sabía que ya no tenían escapatoria, pero no Starrk ni Lilynette, por lo que el primero le preguntó al Hollow.

-¿Conoces alguna otra salida?- el castaño verdaderamente quería que la respuesta fuera si, aquella situación lo estaba poniendo muy tenso.

-No- como dicen por ahí, "La realidad apesta", esa era casi una ley universal que se cumplía bastante seguido.

El Arrancar de pelos castaños apretó los dientes con frustración, la cual fue remplazada por alerta y nervios cuando otro sonido de ruptura, uno mucho más fuerte que los anteriores, llegó sus oídos.

Como si fuese una reacción natural, Starrk y el Adjuchas miraron arriba de si, abriendo Starrk sus dos ojos a tope y el Hollow ensanchando al máximo cada uno de los ojos cuya vista dirigía hacia el techo.

De un segundo a otro, ambos quedaron paralizados por el miedo.

Arriba de ellos había una roca de proporciones descomunales, tan grande que llenaba por completo el vacio que había quedado del techo, pero aun así se resbalaba por las paredes con lenta rapidez.

En otras palabras: estaba cayendo sobre ellos, y ellos no tenían escapatoria.

-... Oye- Starrk llamó al Adjuchas luego de un momento de silencio, sin despegar su visión de aquella roca mortífera- ¿Cómo te llamas?

-¿Qué?- el Hollow lo vio extrañado, ¿Estaban en esa situación y le preguntaba su nombre?- ¿Para qué quieres saberlo?

-Dudo mucho que tengamos alguna posibilidad de sobrevivir a esto- señalando la que posiblemente fuese la representante de un fatídico destino- Me gustaría saber el nombre de quien me acompañará.

-...- El Hollow de múltiples ojos dirigió los que estaban en sus brazos a la roca, suspirando poco después- Zommari Rureaux, ¿Y el tuyo y el de tu otra mitad?

-Soy Coyote Starrk, y ella...- sacando a Lilynette de la funda- es Lilynette Gingerbuck.

-U-Un gusto- Lilynette habló con voz temblorosa, se sentía mucho más asustada que ellos por la situación.

-Igualmente- fue la respuesta del ahora nombrado Zommari.

Los tres miraron reiteradamente la roca.

-Oye Starrk, ¿Y si nos arriesgamos con esa habilidad?- al saber a qué habilidad se refería, el Arrancar la miró fijamente.

-Sabes que si usamos eso sin nuestro poder al completo podríamos morir por la pérdida excesiva de energía- le recordó con un tono muy serio.

-¡Entonces libera el resto de la energía!- a pesar de estar acostumbrado, Starrk se sorprendió mucho por la imprudencia de la niña.

-Lilynette, si lo hago podríamos matarlo a él- mirando a Zommari- no es buena idea.

-Lee el ambiente, Starrk, el riesgo de muerte está aun si lo haces como si no lo haces, pero estoy segura de que si no lo haces la muerte será más dolorosa.

-Bueno en eso te doy la razón- suspiró- supongo que está bien, el es lo suficientemente fuerte para resistir nuestra Resurrección aun con una buena parte de nuestro poder sellado, hay posibilidades de que sobreviva a nuestra Resurrección al cien por ciento (100%)- guardó la pistola derecha y con el pulgar de su mano ahora libre tocó donde estaba el regulador de poder.

Instantáneamente sintió como su poder completó era liberado, así como Zommari sintió como le costaba respirar.

-Debemos ser rápidos- dijo dándose cuenta del estado del Adjuchas- Lilynette.

-¡Hai!- alrededor de Lilynette, un aura azul se mostró, brindándole un tenue brillo a sus partes de color metálico.

Entonces Starrk mordió su pulgar con la fuerza suficiente para hacer que sangre saliera de este, luego lo posó a un costado de Lilynette y apuntó ella a la roca, cubriéndose de aura azul al igual que su contraparte.

Varios Ceros empezaron a formarse delante de la boca de la pistola, Ceros de un color azul algo más brillantes.

Luego de unos momentos, Starrk y Lilynette exclamaron al mismo tiempo.

-¡Gran Rey Cero Metralleta!- y con un sonido semejante al bramido de una bestia, una descarga de Ceros de un tamaño superior a los anteriores fue liberada.

BOOROOBOOROOBOOROOBOOROOBOOROOBOOROOBOOOROOBOOROO

Aquel tumulto de explosiones que se formó en la roca fue el más grande y brillante que Zommari había visto alguna vez.

Esa era, en conjunto con la Jauría de lobos y el Cero Metralleta, una habilidad única de Starrk y Lilynette, y la más poderosa.

Básicamente era un Cero Metralleta súper mejorado, usando el Gran Rey Cero.

Una habilidad con un poder destructivo temible, pero con un costo enorme. La cantidad de energía espiritual necesaria para realizarla era tan grande que con un solo uso, si Starrk y Lilynette no quedaban inconscientes; quedarían súper agotados.

En ese momento tan desesperado, era su única esperanza de salvarse.

Pero parecía que no iban a lograrlo. Aunque destruían mucho de esa roca, todavía quedaba mucho más que destruir, y ambos sabían que no tenían suficiente energía espiritual para estar empleando su habilidad por mucho más tiempo.

Finalmente, luego de disparar continuamente por cinco (5) segundos, debido a la perdida de energía, su Resurrección se desactivó, lo que conllevó a que el Gran Rey Cero Metralleta se desactivara y ambos cayeran al suelo, con Starrk respirando dificultosamente y Lilynette sumida en la inconsciencia.

Lo que quedó de aquella roca colosal era solo un fragmento del tamaño de una roca muy grande; algo muy reducido, pero suficiente para aplastarlos y darles fin.

-Maldición- Starrk golpeó el suelo a la vez que profería aquello, frustrado, antes de mirar a Lilynette y alcanzarla con su mano- por lo menos moriremos juntos- esbozó esa pequeña sonrisa, al tiempo que aquel pensamiento lo consolaba.

Al ver aquello, Zommari sintió pena. Ahora que esa roca no era tan enorme, podía utilizar una habilidad defensiva que poseía para salvarse, pero estaba seguro de que ellos no tenían ninguna habilidad así por lo que vio cuando los Ceros de los Gillians los alcanzaron la primera vez.

Y fue en ese momento en que abrió con fuerza todos sus ojos cuando se le ocurrió hacer algo, que si bien podía ser extraño; también existía una gran posibilidad de que resultara.

-Coyote, acércate- le dijo al Arrancar, llamándolo por su nombre de pila.

-¿Qué?- este lo miró extrañado.

-Acércate- repitió y al mismo hacía uso de uno de sus brazos al completo para efectuar el gesto de "Ven rápido".

-No puedo ya no tengo energía suficiente para caminar- habló muy desanimado y apretando los dientes con tanta fuerza que estos corrían el riego de romperse.

-Eso se puede arreglar- dos de los ojos con los que lo miraba empezaron a brillar en morado- por favor préstame tus piernas un momento, ¡Amor!

Subsiguientemente de vociferar aquella palabra, los símbolos con forma de sol que habían estado en las frentes de los Gillians aparecieron en las piernas del castaño, quien se sorprendió cuando dejó de sentirlas y estas se movieron solas y se levantaron junto con él (Obviamente).

-¿Qué está pasando?- Starrk pensó en voz alta, y Zommari creyó que se lo preguntaba.

-Es mi habilidad especial, no hay tiempo para explicar, toma a Lilynette y ven aquí- las piernas de Starrk se movieron para llevarlo a donde su otra mitad, flexionándose después para que este intentara levantarla, cosa que no consiguió.

-Mis brazos se sienten muy débiles- chasqueó la lengua, observando dichas extremidades, para entonces notar como las mismas marcas de sus piernas aparecían de repente en sus dos antebrazos y dejaba de sentir sus brazos al completo.

Como antes con sus extremidades inferiores, sus brazos se movieron solos y cargaron a Lilynette, para después moverse las piernas nuevamente y caminar hasta Zommari con prisa, quien tomó a Lilynette entre sus brazos.

-Muy bien- para estupefacción del Arrancar, Zommari introdujo su parte superior en la inferior junto con Lilynette.

Entonces las piernas y brazos de Starrk se movieron para subir a la parte inferior de Zommari y poco después introducirse el castaño completamente por un agujero que había quedado donde antes estaba la parte superior del Adjuchas.

Y justo cuando se metió por completo y el agujero se cerró…

La gran roca finalmente cayó sobre ellos.

...

-¡No puedo más, ya sabes!- escuché gritar a Pesche y a Dondochakka (con ese Ya sabes por parte de Dondochakka) a una sola voz, antes de ver como ambos caían de espaldas al suelo unísonamente, con las piernas y brazos abiertos a los lados.

Tsk, no otra vez.

Di un suspiro profundo con fastidio y me acerqué a ellos, como varias veces antes.

-Chicos, tomamos un descanso hace poco, no pueden estar tan cansados ya- hablé con una sonrisa forzada al estar delante suyo.

-Midori ¿Para ti cuanto es hace poco?- fue la pregunta jadeante de Pesche, quien respiraba profusamente.

-Pareciera que ya pasó una eternidad desde eso ya sabes - comentó al respecto Dondochakka.

-Están exagerando- respondí con una gota de sudor bajando por mi nuca como reacción a sus palabras.

-¡Claro que no, ya sabes!- ambos gritaron, no hace falta decir quien dijo lo último, supongo.

-¡Vamos chicos, no sean perezosos!- Nell, quien estaba sentada sobre mis hombros, los animó- ¡Mírenme, yo no estoy nada cansada y soy más débil que ustedes!- rodé los ojos con ironía por aquellas palabras.

-Nell has estado sobre Midori todo el tiempo, ya sabes- Dondochakka le respondió, con su respiración ya normalizada a Nell.

-Incluso en el descanso- complementó Pesche.

Nell solo llevó uno de sus índices a su boca con un gesto pensativo, mirando al cielo durante unos momentos.

-Midowi- ella me llamó erróneamente como siempre y luego los señaló a ellos- ¡Cárgalos a ellos también!- me dijo con voz hiperactiva.

-Ni de chiste- le respondí rápido- no quiero tener que cargar mucho peso innecesariamente, se me hará muy incomodo el caminar ellos mismos pueden pararse y seguir.

-¡No podemos! ya sabes- pero yo no perdí un segundo en hablar cuando terminaron de exclamar aquello.

-Sí que pueden- mi voz sonó un poco más autoritaria, nos queda poco tiempo antes de reunirnos con Starrk y Lilynette y esto nos atrasa- Vamos, levántense.

-¡Pero Midori! ya sabes- su voz suplicante casi, casi logra detener mis palabras siguientes.

-Sin peros- mi tono era serio y autoritario- debemos seguir, levántense ahora.

Lo hicieron entre quejas poco después de que lo ordené.

Este par no me caen mal pero a veces su personalidad es enervante.

Los últimos dos (2) días (que es el tiempo que Silver me dijo que transcurrió desde que los reclutamos y a Nnoitra) estuvimos viajando con Sonido, como es normal, pero con la desagradable diferencia de que hemos estado haciendo paradas constantes para que este par descanse.

La verdad no entiendo cómo es que se cansan tan rápido de usar Sonido, no es algo que requiera demasiada energía y no lo usan demasiado tiempo, lo he cronometrado y siempre duran tan solo treinta (30) minutos, pero tardan como cuarenta (40) en recuperar toda la energía que necesitan para volver a usar Sonido durante todo ese tiempo.

Ya se imaginaran lo que nos atrasamos.

Le pregunté a Silver si tenía alguna idea para solucionarlo, pero no se le ocurrió nada.

Realmente problemático.

Noté como se estaban preparando para usar Sonido nuevamente, pero tomé la palabra otra vez.

-Alto- los detuve, sintiendo desagrado total por lo que estaba por decir- suban a mi espalda.

Buff, soy demasiado blando cuando se trata del sufrimiento de otros.

-¿Eh?- ambos se vieron confusos por mis palabras.

-Dije que suban a mi espalda- me di la vuelta para mostrarles el área aludida y señalarla con mi pulgar derecho- si están tan cansados, supongo que estará bien que los lleve hasta que recuperen su energía.

Y sin siquiera preguntar si podría hacerlo o mostrar el mínimo rastro de querer evitar que me esforzara de más (aunque claro que esto no era nada) ambos saltaron abruptamente a mi espalda. Dondochakka fue el primero, agarrándose a mis hombros y Pesche vino después, sujetando los hombros de Dondochakka, teniendo ambos mucho cuidado con Nell, la cual se trasladó de mis hombros a los de Pesche.

Cabe mencionar que casi pongo una rodilla en la arena debido a que no me preparare adecuadamente para cargar todo el repentino peso, principalmente el de Dondochakka.

-¡Vamos Midori, debemos continuar!- ese fue Pesche, curiosamente con mucha energía en su voz.

-¡Si, ya sabes!- Dondochakka estaba igual.

Sufrí un pequeño tic en mi ceja debido a ello.

¿Por qué siento que fui engañado?

Uff, no importa.

Advertí que Murciélago-san y Nnoitra nos veían desde lejos, tal parece que ellos no se detuvieron de inmediato.

Empecé a caminar hacia ellos, dudo que los tres en mi espalda puedan mantener el equilibrio si uso Sonido para llegar más rápido, o más bien, Pesche quien estaba agarrado de Dondochakka y Nell quien estaba agarrada de Pesche.

Al alcanzarlos dejé salir un ligero Continuemos e íbamos a seguir con nuestro camino pero antes agregué Sin Sonido.

Ninguno de ellos mostró algún signo de objeción; es mejor así, el hecho de que casi no encontramos ningún Hollow desde hace dos (2) días ya me tiene un poco tenso y no quiero descargar esa tensión en alguno de ellos.

Caminábamos en total silencio, algo que me resulta extraño considerando al trió a mi espalda; pero es mucho mejor así, de esa manera puedo concentrarme más en mi conversación con Silver:

-¿Enserio no se te ocurre algún motivo Silver?- le pregunté a mi maestro sobre cierta duda que le había planteado con anterioridad.

-Ya te lo dije antes: no se que habrá pasado con los demás Hollows de Hueco Mundo- su voz era cansina y aburrida- ¿Por qué me estas preguntando de nuevo?

-Es que según lo que dijo Yammy, la energía de la espada azul mató a casi todos los Hollows de la zona por la que aparecimos y por donde estaba el, ¿Cierto?- Silver asintió- ¿Hace cuanto salimos de esa zona?

-Hmm entiendo- me dijo después de estar pensando un momento.

-Cuando me dijo eso, pensé que no habíamos encontrado casi ningún Hollow por lo mismo, pero ahora algo debe de estar sucediendo.

-¿Algo como qué?- inquirió.

-No lo sé, pero estoy seguro de que algo pasa- miré la arena, pensativo- ¿¡No será que!?

-Totalmente absurdo- rebatió él a la idea que ni siquiera había sugerido- es imposible que los Hollows se estén extinguiendo, cada día hay miles y miles de almas que pasan demasiado tiempo en el mundo de los vivos y muchos humanos que mueren experimentando la desesperación, el numero siempre está en aumento. Aunque es algo que mi hermano no notó en su momento, el muy idiota, siempre fui el más listo de los dos- se jactó con tono arrogante, pero luego pasó a uno avergonzado en sus palabras siguientes- aunque en ese entonces olvidé ese detalle y traté de defender a los Hollows.

-¿No podían verlo todo?- inquirí extrañado.

-Claro que no, bueno, podíamos ver cualquier cosa que quisiéramos pero no todo al mismo tiempo. En el caso de mi hermano, se encontraba observando a los Shinigamis y a las almas que cuidaban casi todo el tiempo, siempre se interesó en ellos demasiado, podría hasta decir que estaba obsesionado. Yo por mi parte veía a los Hollows y a las razas de los demás mundos, los humanos incluidos, naturalmente.

-¿Lo que quieres decir es que no veían todo en todo momento y solo veían lo que les interesaba?- alcé una ceja.

-Bueno, si lo pones así suena un poco- Silver no terminó de hablar, pues lo interrumpí.

-Básicamente, esa guerra entre Arrancars y Shinigamis y todo esto de mi destino, ¿Tuvo origen por la observación parcial de tu hermano y porque tu olvidaste que los Hollows no podían extinguirse?

-Pues si- la voz con la que habló sonaba apenada.

-¿Y qué pasó con el asunto de la desesperación en los humanos al morir? Si eras tú quien los observaba, ¿Por qué nunca hiciste nada?

-¿Qué podía hacer? Mi único poder es el de destruir, mi hermano era el que podía hacer algo allí y casi siempre estaba con los Shinigamis y los Pluses de las Sociedades de Almas, como ya te expliqué- me respondió.

-Vaya, que hayan requerido del otro para hacer algunas cosas están bastante limitados- suspiré mentalmente- sin ofender, pero como dioses tu hermano y tu dan algo de pena.

-¿Eing?- sonó ofendido- ok, acepto que cometimos errores y nos necesitábamos el uno al otro a veces, pero éramos independientes la mayor parte del tiempo e hicimos cosas bastantes notables.

-¿Cómo por ejemplo?- pregunté, con ganas de fastidiarlo.

-Las múltiples Sociedades de Almas, los distintos mundos, todos los seres vivos, el cosmos entero- aburrido- al Compañero que estás tan contento de tener- eso último lo dijo con un tono divertido.

-¿Eh? ¿Ahora de que estás hablando?- me sentí un poco nervioso por sus palabras, tengo un mal presentimiento.

-Hay por favor, no te hagas el inocente. Se lo que pasa en cualquier sitio de tu mente, tu mundo interior incluido desde que AoiTenshi te dijo su nombre. ¿Crees que no sé lo que pasó entre tú y ella?- un tono pícaro, este cabron.

-N-no sé de qué m-me estás hablando- sentí mis mejillas calientes- nunca haríamos algo parecido. Sabes que pienso en ella como mi mejor amiga, prácticamente mi hermana.

-Aja, claro, claro, tu hermana- su tono era sarcástico- ¿Será que debo recordarte como fuiste a tu mundo interior, en medio de un descanso de una (1) hora que decidí darte hace diez (10) años? ¿Cómo te encontraste con Tu hermana? ¿Cómo la abrazaste, la besaste, la pusiste contra el agua y?

-¡Para tu información nunca la puse contra el agua! ¡Ella se acostó por sí misma y me dijo que me pusiera sobre ella!- grité enojado en mi mente, para luego percatarme de que yo mismo me había lanzado al pozo.

-Oh, así que lo admites- se rió a la vez que decía aquello con un tono burlón.

-¡Cállate!, además ¿¡Qué coño hacías observando!? ¿Acaso eres un Voyeur?- rebatí entre avergonzado y furioso por sus acciones.

-Pero por supuesto que no lo soy, simplemente observaba una conducta extraña- soltó una carcajada- no todos los días ves que alguien se acueste con el espíritu de su Zanpakuto.

-Y-Y-¿Y qué pensabas que hiciera?- finalmente, suspiré en mis adentros- enserio la considero mi familia, pero con semejante cuerpo que tiene, sencillamente no pude evitarlo ¿Sabes cuánto tuve que contenerme todos esos años desde que la conocí? ¡Deberían darme un premio por autocontrol y respeto!

-No te estoy juzgando, de hecho, yo te ayudé en ese momento, ¿Por qué crees que te di ese descanso de una (1) hora aquella vez?- me quedé mudo- en ese momento yo sabía lo que querías hacer, ya te lo dije, se que pasa en tu cabeza; y AoiTenshi también estaba consciente, además que al igual que tu ella también lo deseaba, estoy seguro de que lo comprendiste ese día, a fin de cuentas fue ella la que ya te esperaba totalmente desnuda- me rasqué la mejilla en la realidad- no me sorprendí cuando pasó, ella y tu comparten los mismos gustos, personalidades y rarezas; al igual que tú, que eres capaz de acostarte con tu espíritu de Zanpakuto, ella es capaz de acostarse con su portador.

- ¿Qué tanto viste?- le pregunté.

-Absolutamente todo- respondió de inmediato a mi interrogante.

-¿Viste cuando ella?- Sip- ¿Y cuando yo?- Sip- ¿Y cuando ella me?- Sip- ¿Y cuando la levanté y?- Sip- ¿Incluso cuando nosotros?- Sip, y debo decírtelo, fue extraño.

Sentí tanto calor en mi rostro que pensé que se estaba quemando.

-¿Y aun así dices que no eres un Voyeur?- le pregunté súper avergonzado.

-No lo soy, ya te lo dije, solo observaba una conducta extraña.

-¡Solo observaba una conducta extraña mis huevos!, ¡Estabas espiando, sucio Voyeur!- rebatí.

-Cree lo que quieras- me dijo eso con un tono de Me da lo mismo.

- ¿No la has visto últimamente?- pregunté con mucho interés una vez que mi ira y vergüenza se apaciguaron un poco.

-Nop, sigo sin saber nada de ella desde que pasó aquello- me respondió.

-Habías dicho que podías saber que pasaba en cualquier parte de mi mente, ¿Cómo no sabes nada de ella?

-Lo que sucede es que desde aquella vez pareciera que tu mundo interior, Se cerró bajo llave por así decirlo.

-¿Eh?- no entendí eso.

-En otras palabras, es como si se hubiese aislado de todo, algunas veces he tratado de ir allí para ver qué sucede, pero no puedo entrar- explicó el.

-¿Y no tienes idea de por qué es eso?

-Solo es una teoría, aunque conociéndote, lo más probable es que sea cierta.

-¿Conociéndome? ¿A qué te refieres?

-Ya lo dije antes, ambos tienen las mismas personalidades y sabiendo como estuviste luego de aquello, que apenas podías pensar en ella sin sonrojarte y no querías verla porque te daría mucha pena, o más bien no quieres verla porque te daría mucha pena, a mi juicio simplemente está evitando que entren en contacto para no sentir vergüenza. En ese tipo de temas no son diferentes a unos pre-adolescentes, aun les falta madurar.

Bueno, de hecho es cierto.

-Te lo dije cuando saliste del interior de la espada, que recordaras visitarnos a ella y a mí; fue por otra razón a parte de la que dije en ese entonces. Ustedes dos necesitan conversar.

-¿Pero que no habías dicho que mi mundo interior está Cerrado bajo llave?- sus palabras me extrañaron.

-Así es, pero creo que tú puedes entrar aun así.

-¿Qué te hace creer eso?

-Es una corazonada- respondió.

De pronto, un toque algo fuerte en mi frente me sacó de la conversación mental.

Me percaté de que se trataba de Nell cuando alcé la vista, puesto que en ningún momento la había quitado de la arena.

Entonces noté que ella estaba apoyada sobre mi cabeza, por la sensación que notaba en la coronilla; y me veía con su cabeza colgando al revés.

-¿Midowi? ¿Estás bien?- la mirada que me dedicaba era una extrañada, a la vez que un poco preocupada.

-¿Eh? Si, ¿Por qué no lo estaría?- respondí haciendo una sonrisa.

-Te llamé varias veces y no me respondiste, parecía que no me escuchabas- explicó ella.

Oh, parece que me sumergí mucho en mi conversación con Silver.

- ¿Y para que me llamabas?- inquirí.

-Quería hablar un rato- sonrió como de costumbre lo hacía.

-¿Hablar? ¿De qué?- repetí la acción de preguntar.

-Hmmmm- ella se llevó un dedo a la barbilla y sacó la lengua, haciendo un gesto pensativo gracioso- ¡Ya sé!- exclamó- hablemos de ti.

-¿De mi?- me señalé con un pulgar.

-Si- asintió- ¡Vamos, vamos, dime algo de ti! Cualquier cosa.

-¿Cualquier cosa?- volvió a afirmar y yo me puse a pensar (N/A: eso rimó)-¿Qué podría decirle?

Volví a ver la arena, como si esta me fuera a decir la respuesta.

-Lo tengo- cambié mis ojos a Nell de nuevo- me encanta el chocolate.

Es cierto, cuando estaba en el Rukongai uno de mis tantos conocidos que me enseñaron distintas cosas había vuelto de un viaje que hizo al distrito numero dos (2) y me había traído una galleta hecha totalmente con chocolate.

Fue la primera y única vez que lo comí, pero aun recuerdo lo delicioso que era; nunca comí nada mejor.

-¿Chocolate?- ¡Mierda!, olvide que ella no debe tener ninguna idea de que es.

-Emm, si, es algo que comí hace mucho en la Sociedad de Almas- expliqué.

-¿A qué sabe?- esa fue otra pregunta.

-Hmm, demasiado delicioso- sonreí, y creo que sentí baba salir de mi boca- tiene un sabor dulce, verdaderamente dulce, y cuando lo comes sientes que te revitaliza.

-Debe saber muy bien- allí noté que Nell también babeaba, supongo que se está imaginando el sabor- oye Midowi, ¿Crees que algún día pueda comer chocolate?- preguntó.

-Pues dudo que haya chocolate en Hueco Mundo Nell- le dije sinceramente luego de limpiarme la baba y limpiándosela a ella también.

Pareció deprimirse mientras bajaba un poco la vista.

-Oww- O no, sus ojos se están cristalizando.

Debo actuar rápido.

-Pero no te preocupes- proferí, a lo que ella me miró a los ojos otra vez- Yo te daré un chocolate algún día- ella pareció animarse.

-¿Lo prometes?- me preguntó.

-Lo prometo- asentí.

-¿Lo prometes, lo prometes?- ahora lo repitió dos veces, parece que quiere estar segura.

-Lo prometo, lo prometo- le sonreí.

-¡Muy bien!- exclamó, para luego mostrar un rostro serio- más vale que cumplas tu promesa, ¡Oh me molestaré mucho contigo!- ahora infló sus cachetes, acabando con esa expresión seria y haciendo una más infantil.

-Oh por favor, no te molestes conmigo- le dije con un tono de miedo fingido, algo que al parecer ella notó ya que se rió y dijo.

-Si cumples tu promesa no lo haré- me sacó la lengua sonriendo y ambos nos carcajeamos.

Una carcajada que interrumpí abruptamente por una exclamación de Silver:

-¡Midori, cuidado a la derecha!

Tan rápido acabó de vociferar aquel aviso súbito, miré al lado mencionado con los ojos bien abiertos, llevando mi mano a la empuñadura de AoiTenshi debajo de mi piel.

Pero para desconcierto mío, no vi nada allí.

-¡Debajo de ti!- un nuevo grito de mi maestro fue audible en mi cabeza.

Bajé mis ojos a la dirección indicada, y tan pronto estos llegaron al suelo, la arena que estaba frente a mis pies se levantó, permitiéndome ver una pata con garras que se acercaba a mi rostro.

Me hice para atrás en el momento justo, esquivando ese ataque sorpresa por los pelos.

-¡Cuidado al caer!- grité esas palabras a Pesche, Dondochakka y Nell, antes de hacer que Dondochakka me soltará los hombros para después dar media vuelta y empujarlo con mi palma derecha- ¡Nos atacan!- aunque lo más seguro es que lo notaran ya, prefiero avisar por si acaso.

-Gracias, Silver- agradecí mentalmente a mi maestro.

-¡No me lo agradezcas, céntrate en tu enemigo!- me respondió.

-¡Sí!- Con ese pensamiento, volví mi vista a mí agresor y me percaté de que este había retrocedido unos metros, seguro que para evitar cualquier ataque por mí parte.

Pude detallarlo con claridad al estar distanciados.

Tenía un aspecto de gato, uno muy grande. La mayor parte de su cuerpo era blanco con líneas delgadas recorriendo el torso, las patas delanteras y parte de las patas traseras. En las patas delanteras y traseras tenia partes que eran de color negro, aunque las garras que vi en la pata con la que me atacó habían desaparecido, y de las partes negras de las patas traseras salían líneas negras más gruesas que alcanzaban su torso. Su cuello era negro y su cabeza era la típica de un gato, solo que más aterradora, tenia marcas negras debajo de los ojos que subían hasta sus orejas, que eran en parte negras parte blancas. Partiendo desde la cabeza y recorriendo la espalda como una columna vertebral hasta su parte trasera, lo que era su cola se balanceaba lentamente de un lado a otro.

No me cabe duda de que es un Adjuchas, aunque es muy pequeño; según me ha contado Silver, los Adjuchas suelen ser muy grandes o solo de tamaño medio; pero su tamaño es lo de menos, puedo sentir un poder muy grande proviniendo de él, nada mal.

Este Adjuchas me estaba viendo con fijeza. Pude detectar un enorme instinto asesino en sus ojos, los cuales eran azules y con líneas rasgadas como pupilas.

-Comida- emitió soltando un gruñido al mismo tiempo.

Esa palabra me puso alerta, no me dio buena espina el tono con el que la dijo.

-¡Comida!- ahora rugió con fuerza, alborotando la arena que estaba entre él y yo.

Me cubrí los ojos con mis antebrazos para impedir que me entrara en ellos.

Cuando pasó, pude advertir que el Adjuchas tomó una postura como si fuese a abalanzarse sobre mí, abriendo el hocico de su máscara y permitiéndome ver unos afilados colmillos, así como también volvió a mostrar sus garras.

Ya veo, son retractiles; bueno, es un felino después de todo.

Vi que estaba a punto de saltar, pero me apresuré a gritar, queriendo pararlo:

-¡Espera por favor!- puse mis manos delante de mí, haciendo una doble señal de Detente.

Lamentablemente no me hizo caso.

Se impulsó hacia mí con sus patas traseras y preparó su garra derecha.

Es rápido, acortó la distancia entre nosotros en un parpadeo.

Zas

Moví un poco mi cuerpo para esquivar el ataque, el cual pasó muy cerca de mi cabeza.

El Adjuchas felino cayó en la arena, pero se volteó rápido para verme y volver a saltar para atacarme.

Como antes, me moví y dejé que el ataque pasara a mi lado, esta vez estaba cerca de mi abdomen.

Repitió aquella acción unas cuantas veces más, ocurriendo el mismo resultado siempre: lo esquivé moviéndome como si bailara.

Luego de lo que fue su doceavo (12vo) intento, el Adjuchas rugió con más fuerza que antes:

-¡Comida!- y volvió a abalanzarse.

Esta vez salté al aire.

Por lo visto se aprovechó de ello, puesto que dio un giro de trescientos sesenta grados (360) antes de alcanzar la arena y al tocarla con sus patas traseras saltó hacia mí, teniendo sus colmillos preparados y sus garras extendidas.

Solté un Hmp, confiado.

Fue un movimiento erróneo de su parte.

Justo cuando lo tuve a buena distancia, lo agarré de las patas y puse mis rodillas en su torso, tras eso di una voltereta en el aire de manera que quedé sobre él y el debajo de mí.

Caímos a la arena y el hecho de que él callera de espaldas con mis rodillas en su cuerpo le provocó daño.

Me levanté sin dejar de sujetar sus patas, y al soltarlas me alejé rápidamente de un salto para evitar que me atacara en el momento de dejar sus extremidades libres.

El se alzó en sus cuatro patas y volvió a verme, ahora sentí mucha más ferocidad en sus ojos.

-¡COMIDA!- joder, ese rugido casi me deja sordo.

-¿Podrías parar por favor?- el pitido en mis oídos sonaba fuerte- no quiero pelear contigo.

La respuesta que obtuve fue otro ¡Comida! y un nuevo ataque por parte del Adjuchas.

Que molestia.

Pegué un gran salto a mi derecha que me alejo por lo menos veinticinco (25) metros de ese Hollow, sin separarme demasiado de la arena para poder doblar en caso de que hiciera lo mismo que antes.

El Adjuchas se giró en mi direccion cuando tocó el suelo de nuevo, pero en lugar de volver a saltar abrió sus mandíbulas y cargó un Cero de color azul frente a estas.

Una vez pude sentir la arena en mis descalzos pies, elevé mi mano con la intención de parar ese ataque.

Entonces abrí los ojos como platos cuando en lugar de dispararlo, el Adjuchas empezó a correr hacia mí, aun con el Cero delante de sus mandíbulas para que luego este último se deformara en una energía que cubrió su cuerpo como un aura.

Ahora parecía un cometa azul que venía directo hacia mi persona.

Tengo que decirlo, se ve genial.

La mano que tenia extendida la retraje, empuñándola. Algo me dice que si intento pararla como lo iba a hacer con el Cero me lastimaré la mano y el antebrazo; no lo sé, quizás sea instinto de batalla.

Cuando estuvo cerca, no saltó, sino que puso su cráneo como si me fuera a dar un cabezazo; una envestida.

Arrojé mi puño y...

PAM

Sip, fue bueno que golpeara en vez de intentar pararlo.

Al momento de entrar mi puño en contacto con aquel manto azul, sentí como si mis nudillos y mis dedos se quebraran, así como mi mano; pero seguían intactos, o al menos eso pude ver a simple vista.

Pareciera que en lugar de golpear a un Hollow que venía contra mí en una, Súper envestida, fuera un meteorito gigantesco que había rebasado la velocidad del sonido.

Sin duda lo mejor fue que contraatacara en lugar de recibir el impacto en mi mano, de lo contrario lo más seguro hubiese sido que se me quebrara dicha extremidad y el antebrazo.

La fuerza de su envestida me hizo retroceder un paso, pero antes de retroceder un segundo paso agregué un poco más de fuerza y lo hice retroceder a él lo mismo que el a mí.

Pero ninguno de los dos retrocedió o avanzó ni un centímetro más.

Finalmente, luego de lo que en mi opinión fueron diez (10) segundos, aquel manto azul se disipó y el Adjuchas retrocedió de un salto.

Advertí inmediatamente que respiraba con dificultad, quizás ese ataque le consumió mucha energía.

Le di una rápida ojeada al el puño con el que había respondido a aquella envestida al percibir una leve molestia en él, percatándome prestamente de como los nudillos tenían un aspecto de estar rotos por dentro, así mismo los dedos no daban buena vista, pues se veían algo quebrados.

Así que enserio se me habían dañado los huesos de la mano… Vaya, creo que esa embestida fue más fuerte que el golpe que Yammy me dio con todas sus fuerzas cuando peleamos, y eso ya es mucho.

Ciertamente no se debe subestimar a nadie por su debilidad o su aspecto, siempre cabe la posibilidad de que tengan algún as bajo la manga, recordé eso justo ahora.

Sirviéndome de la regeneración por parte de mi lado Hollow inicié un proceso de sanación en mis nudillos, dedos y cualquier otra cosa que se me hubiese roto en la mano.

A los tres (3) segundos ya estaba como nueva.

-¡Comida!- subí mi mirada al tiempo que ese alarido alcanzaba mis oídos.

Zas

-Guh- como acto reflejo por el corte que el Adjuchas había conseguido efectuar en uno de mis hombros con sus garras, mis ojos se abrieron al máximo.

Debido a la fuerza del ataque, que además fue sustentada con una velocidad vertiginosa, retrocedí cinco (5) pasos, tambaleándome y casi cayéndome.

Tan pronto fui capaz de equilibrarme observé que mi oponente había retrocedido otra vez, pero ahora se acercaba en una carga veloz; con sus mandíbulas abiertas.

Entendí sus claras intenciones sin pensarlo mucho, pero en vez de esquivar me puse firme en mi sitio y lo esperé con los brazos extendidos abajo y a mis lados, con las manos abiertas.

Al estar a tan solo dos (2) metros, saltó sobre mí con garras y mandíbulas listas.

Casi.

Estaba a metro y medio.

Casi.

Estaba a un metro.

Ya casi.

Nos separaba medio metro.

¡Ahora!

Me agaché velozmente, dejando que parte de su cuerpo pasara sobre mí.

Y al instante de estar mi cabeza y su estómago alineados…

Pam

Me puse de pie tan rápido como me había agachado, y de esa forma le di un cabezazo en el abdomen que lo mandó hacia arriba o lo habría hecho de no ser porque lo sujeté con ambos brazos de la cintura, como dándole un abrazo mientras su cuerpo permanecía sobre mi cabeza.

Y manteniendo ese Abrazo, doblé mi cuerpo para atrás.

BROOOOMMMMMMM

La cabeza del Adjuchas colisionó con la arena con tal fuerza que esta se levantó varios metros.

Lo que hice fue aplicarle un conocido movimiento de lucha libre, el Suplex alemán.

Si, ese Silver de verdad que me enseñó muchos estilos de combate.

Deshice el firme agarre que mantenía en la cintura del Adjuchas y de un salto salí del gran boquete que se creó en la arena por el Suplex.

Aterricé en el suelo agachado y permanecí en dicha posición, mirando la nube de arena que había quedado luego de toda la que se levantó antes.

Me sacudí el pelo y mi piel con la mano, puesto que algo de aquella arena había quedado en estos, especialmente en mi piel.

La fuerza que usé en ese Suplex, combinada con el impulso dado por ese salto que el Hollow dio hacia mi después de correr tan rápido, es más que seguro que bastaran para dejarlo noqueado por algún tiempo.

Supongo que eso es bueno.

Abrí mis ojos de golpe.

Acabo de darme cuenta de algo.

¿Y los demás?

Busqué sus firmas espirituales y advertí que estaban algo lejos, detrás de mí.

Me voltee para verlos y los ubiqué rápidamente.

Todos estaban sentados en una duna que estaba algo lejos, observándome.

Alcé una ceja.

-¿¡Que están haciendo que no me ayudan!?- grité debido la distancia que nos separaba.

Percibo una gota de sudor bajándome por la nuca mientras veo lo relajados que están mientras yo peleo por mi cuenta, aunque no es como si necesitara ayuda realmente.

-¿¡Para que!? ¡Lo estás haciendo muy bien tu solo!- ese fue Pesche- ¡Nosotros te daremos animo desde aquí! ¡Ya sabes!- ahora fue Dondochakka el que habló.

Me dio un pequeño tic en la ceja.

Estoy seguro de que esos dos no me están ayudando porque sintieron el poder de este Adjuchas y solo les da miedo que los mate si luchan con él.

Pero que confiables son (nótese el sarcasmo).

No importa.

Cambié mis ojos a Murciélago-san y este pareció notar la interrogante silenciosa que le hacía, ya que señaló a Nnoitra.

Creo que está tratando de decir Debo vigilarlo, si es así que continúe.

Al final, miré al Vigilado.

-¿¡Y tú!?- le pregunté.

-¿¡Q-que!?- suena nervioso, obviamente es porque yo soy quien le habla.

-¿¡Por qué no estás ayudándome!?- le pregunté.

-¿¡Eh!? ¿¡Quiere que le ayude, Midori-sama!?

-¡Sí! ¡Ven aquí!- le hice un gesto con mi mano para que se acercara al decir lo último.

No pareció dudar, pues que se levantó de inmediato y comenzó a caminar hacia mí.

Volví a ver a Pesche y Dondochakka y grité:

-¡Ustedes también vengan!- ordené.

-¿¡Eh!?- naturalmente su respuesta fue una queja- ¡P-Pero Midori, nosotros!-hablaron unísonamente, pero los interrumpí.

-¡Sin peros! ¡Vengan ya!- esta vez dije con un tono autoritario.

No puedo dar mi brazo a torcer, si soy muy suave con mis subordinados van a acabar irrespetándome después.

Ellos me miraron por unos segundos, acercándose después.

Nnoitra, al ser el primero en acercarse claramente llegó primero y ellos se pararon un poco alejados de él.

-Muy bien, ahora- miré hacia la nube de arena.

-¡COMIDA!- como un borrón blanco, el Adjuchas salió de esta con un salto, precipitándose prestamente contra mí mientras llenaba el aire con ese rugido.

Me aparté con un grácil giro sobre mí eje al tiempo que me movía a la izquierda, dejando que cayera a mi lado, pero se giró rápido y volvió a aproximarse.

No lo evadí esta vez, en lugar de ello lo sujeté de los hombros firmemente y lo puse de espaldas al suelo con un movimiento rápido.

Inmediatamente después pisé sus patas delanteras, evitando que pudiera atacarme con estas, y dudo que pueda alcanzarme con las traseras ya que estoy fuera de su alcance, aunque su cola si puede golpearme, pero no es tan fuerte como para molestarme.

-De acuerdo señor Adjuchas, ahora que te veo más tranquilo- sonreí interiormente por el sarcasmo en mi comentario, lo último que este Adjuchas está, es tranquilo- ¿Qué le parece si hablamos?

Ante mi pregunta, solamente respondió con, claramente, un ¡Comida!.

Fue justo allí que por primera vez noté algo en sus ojos aparte de aquella ferocidad con la que me veía.

Estaban totalmente sin brillo, pero no era como la mayoría de los Hollows cuyos ojos no tienen brillo alguno; sus ojos se ven mucho menos brillantes, un millón (1.000.000) de veces más vacios, como si estuviera totalmente sin vida.

-Frenesí de hambre- ¿Qué dices Silver?- Frenesí de hambre, te lo enseñé en el pasado.

Oh, sí, ahora que me acuerdo así es.

-¿Crees que sea eso lo que le está pasando?- inquirí.

-Estoy cien por ciento (100%) seguro de que si, esos ojos tan vacios y feroces y el que esté gritando Comida cada vez que habla me lo dicen.

Un frenesí de hambre es un estado que padecen los Hollow cuando pasan demasiado tiempo sin alimentarse. Al entrar en un frenesí de hambre pierden toda su conciencia, como si se desmayaran, pero sus cuerpos siguen moviéndose ya que su instinto toma control de ellos y los hace atacar a cualquier cosa que se mueva con el fin de alimentarse de esta.

Básicamente, se convierten en autenticas bestias, y solo regresan a la normalidad una vez que satisfacen esa hambre.

Tiene mucho sentido que sea eso lo que pasó con este Adjuchas, digo, apareció de la nada y empezó a atacarme así como así, además, como dijo Silver, grita Comida cada vez que habla y tiene estos ojos que muestran que actualmente la conciencia no es algo que esté en el.

-Será mejor que lo ayudes rápido, no podrás hablar con él en este estado.

-No lo haré.

-¿¡Que!?- ante mi negativa, Silver exclamó con una voz que sonaba sorprendida.

-Lo que escuchaste, no lo haré- acaricié mi pelo, respondiendo con una voz más sosegada en contraste con la suya- no aun, esta es una situación ventajosa para desaprovecharla.

-¿De qué hablas?- sonó curioso.

-Esos tres tienen una pésima relación- miré disimuladamente por él rabillo de mi ojo a Pesche, Dondochakka y Nnoitra quienes estaban a mi derecha, observándonos al Adjuchas y a mi- sería bueno dejar que luchen contra este Adjuchas, de esa forma al menos pueden empezar a desarrollar una relación entre compañeros de batalla, ya sabes, algunas veces el riesgo puede fomentar la confianza.

-¿Acaso te volviste loco?- rodee mis ojos por sus palabras, aunque no vendría siendo la primera vez que me dice así- Ese Adjuchas es más fuerte que ellos tres, pueden morir.

-¿Morir? Solo si yo lo permito, y sabes que no lo haré- Joder, eso sonó genial.

-No, sonó muy insensato- el bufó- De seguro se te acabó de joder el cerebro por todo el Consuelo que te diste los últimos diez (10) años por no recibir más Cariño de AoiTenshi- eso lo dijo claramente con intenciones de molestarme.

Cosa que logró

-¡Hijo de pu!- grité en mis adentros, con mi rostro tan caliente que el fuego parecía frio, pero Silver me interrumpió en la palabra final.

-Está bien, tus subordinados en verdad necesitaran tener al menos un nexo de ese tipo, pero no dejes que los maten, mira que costó encontrarlos- luego de decir aquello dejó de hablar.

-Tsk, imbécil- murmuré con rabia y sintiendo todavía aquel rubor producto de sus palabras anteriores a esas.

-¿Midori?- la voz de Pesche me trajo a la realidad.

Lo miré y tanto él como Dondochakka y Nnoitra me miraban curiosos, presumo que deben estar extrañados porque me quedé en silencio desde hace unos momentos.

-Muchachos- les dije- quiero que hagan una cosa.

Ellos me miraron fijamente unos momentos, para que fuera Dondochakka quien preguntara.

-¿De qué se trata? Ya sabes- lo miré y entonces respondí.

-Quiero que ustedes tres hagan equipo y luchen con este Adjuchas- miré a este Hollow, que no había parado de gruñir la palabra Comida en ningún momento.

Y en contra del grito con el que creí que me responderían este par y la risa que imaginé en Nnoitra; solo se quedaron en total silencio y Nnoitra pareció tensarse.

Entonces Pesche se me acercó, tomó mi rostro con sus dos manos y empezó a mirarme fijamente, luego hizo que girara un poco mi cabeza de izquierda a derecha mientras seguía viendo para finalmente dirigir su vista a Dondochakka y proferir:

-Oye Dondochakka, ¿Qué crees que le pase?- fueron sus palabras.

-Hmm, quizás ese Adjuchas lo golpeó en la cabeza en algún momento y no nos dimos cuenta, ya sabes- ahora dijo él mientras se sujetaba la barbilla de su máscara, creo que tratando de hacer un gesto pensativo.

-Si, tal vez allá sido eso- entonces me mostró tres dedos- a ver Midori, ¿Cuántos dedos vez?

Fruncí el seño y aparté la mano de Pesche.

-Les dejo en claro que no estoy desvariando- les dije con cierta molestia, comprendiendo lo que insinuaban sus palabras.

-Sí, si, por supuesto- al parecer Pesche no me creyó, entonces cambió su tono de voz por uno similar al de un padre aconsejando a su hijo- Midori, no intentes aparentar que estas bien cuando no es así. Lo que nos dijiste que hiciéramos es algo que solo un desequilibrado diría. Sabes bien lo mucho que detestamos a ese tipo- señaló con su pulgar a Nnoitra quien dejo que un Tsk fuera audible- y ese Adjuchas es incluso más fuerte que él, no podríamos vencerlo aun si peleamos los tres. No te mientas a ti mismo, es más que obvio que perdiste la cabeza- puso una mano en mi hombro al decir la última oración, como dándome apoyo.

Escuché cada palabra que dijo manteniendo una mueca en mis facciones.

Entonces dejé que un suspiro escapara de mis labios.

-Pesche- le sonreí, de una manera amable y hablé calmadamente- no me golpearon la cabeza- retiré su mano de mi hombro con suavidad-no estoy loco- sonreí con más fuerza y cerré los ojos- y ahora, ustedes tres van a luchar contra este Adjuchas, ¿Entienden?- terminé abriendo los ojos, notando enseguida que tanto Pesche y Dondochakka parecían estar temblando, mientras que Nnoitra permanecía quieto donde estaba; o eso parecía ya que ojos entrenados como los míos pueden ver que también esta temblando, solo que de una manera casi imperceptible.

Estaba liberando un poco de mi presión espiritual con el fin de Convencer" a Pesche y Dondochakka de la veracidad de mis palabras y de que cumplan mi mandato.

Aunque parece que también Convencí a Nnoitra, a pesar de que no estaba tratando de Convencerlo a él, ya que seguro aceptaría quisiera o no.

-¿Entienden?- repetí mi pregunta, a lo que los tres asintieron- muy bien.

Quizás lo dije antes; quizás no, pero en caso de haberlo hecho lo repito y en caso contrario lo digo: la intimidación como medio para convencer no me gusta; aunque a veces es la forma más rápida para lograr las cosas.

Me puse de pie, pues había permanecido agachado todo el tiempo, pero aun así el Adjuchas no es capaz de levantarse. No puede vencer la fuerza de mis piernas.

-Pónganse todos en posición- con esas palabras mías, cada uno adoptó una pose de combate distinta- muy bien- me puse en posición como si fuera a saltar- ¡Buena suerte!

BROOM

Añadiendo algo de fuerza en mis piernas, realicé un salto que me elevó en el aire para después dirigir mi aterrizaje en direccion a la duna donde ahora solo estaban Murciélago-san y Nell.

Como resultado adicional de mi primera acción, el Adjuchas fue enterrado a cierta profundidad en la arena y la porción que estaba a su alrededor se alzó, cayendo los granos de esta sobre mis subordinados, pero al no ser mucha no les pasó nada.

Tal y como planee. Esa fue una pequeña ayudita que decidí darles antes de retirarme, aunque lo más seguro sea que no haya afectado mucho al Adjuchas.

Al llegar mis pies a la arena, observé como algo de esta se levantaba, pero nada grande. Aterricé algo lejos de la ubicación de Nell y Murciélago-san.

Miré hacia donde los mencionados y ambos se hallaban viéndome desde sus lugares.

-¡Midowi!- Nell me llamó con un rostro que parecía sorprendido y preocupado- ¿¡Estas bien!?- de pronto, se levantó y vino corriendo a donde yo estaba.

Me desconcerté por tal acción, expresándolo al doblar una ceja.

Una vez se acercó lo suficiente, advertí que veía fijamente algo.

Seguí su línea de enfoque y me encontré con que miraba mi hombro herido por el ataque de antes de ese Adjuchas.

Había olvidado usar la regeneración en el, vaya.

-¡Midowi!- al llegar a mí, Nell saltó para agarrarse a mi cabeza con sus manos, tapándome la cara con su cuerpo- ¡No te mueras, por favor no te mueras!

Note una gota de sudor bajando por mi nuca ante sus palabras, pero también reí.

-Nell, calma- la agarré de la cintura y tras hacerlo la alejé de mi cabeza con suavidad, para que viera mi sonrisa- estoy bien.

-P-pero- ella gimoteó y señaló mi herida- e-esa herida es g-grave.

Aun con mi sonrisa, miré la herida; planeaba decirle que no era nada pero cuando me enfoqué en ella, tuve que esforzarme por mantener la sonrisa y sentí la cara fría, como si me hubiese pasado hielo por ella.

Nell tiene razón, es una herida grave.

Creo que puedo ver el hueso de mi hombro incluso, y sale mucha sangre.

Mi regeneración no será demasiado efectiva en una herida así (No tengo una regeneración mejor que la de un Adjuchas, francamente).

Es posible que no lo notara porque solo le había dado miradas rápidas antes.

Qué problema, esta es la desventaja de aprender a suprimir la mayor parte del dolor de las heridas, luego no te das cuenta de su verdadero peligro sino hasta que las vez; este es un claro ejemplo.

Volví mis ojos a Nell y acaricié su cabeza después de ubicarla en el suelo.

-No te preocupes, estaré bien- que bueno que puedo usar el Kaido, de lo contrario, no podría decirle eso.

Aun siendo tan fuerte como soy, moriré si me desangro.

Otra vez me fijé en la lesión, para posteriormente aplicar en ella el mencionado Kido.

No quedó ni la cicatriz al acabar.

-¡Wow!- reiteradamente puse los ojos en Nell y los suyos estaban muy abiertos. No es la primera vez que uso Kaido delante de ella, pero la ultima vez los efectos no eran tan notables- ¿Eso es magia?

-¿Magia?- alcé una ceja y me carcajeé sutilmente con la boca cerrada- bueno, se podría decir que si- rasqué mi mejilla con una sonrisa suave.

-¿Puedes hacerlo de nuevo?- me pidió.

Cavilé que responder durante unos pocos segundos.

Hmmmmm bien, supongo que no habrá problema si lo hago, no es como si fuera a perder mucha energía espiritual después de todo.

Subí una de mis manos a la altura del pecho, separada de este por pocos centímetros.

Inmediatamente después cubrí mi mano con una barrera de Kido, causando que los ojos de Nell se ampliaran.

Al notar que su mirada estaba totalmente fija en la barrera de forma similar a la de un pez de las profundidades del mar que ve una luz, le dije:

-¿Te gustaría tocar?- mis palabras tuvieron el resultado que deseaba, un efusivo asentimiento por su parte, así como una sonrisa emocionada.

Le acerqué mi mano cubierta con Kido, y ella trató de tocarla, encontrándose con que sus manitas no podían pasar la barrera; pero no se desanimó ni un poco, en cambio sus ojos mostraron un brillo igual que el de un niño que veía un buen juguete.

-¡Genial!- siguió tocando la barrera, pero entonces yo la desaparecí- ¿Eh?- se sorprendió por eso, así como también expuso un gesto de desanimo.

-Lo siento Nell, pero hacer eso me consume energía- prácticamente nada de energía de hecho, la desaparecí porque de no hacerlo algo me decía que seguiría toqueteándola por un rato largo.

Aun así, siguió con el mismo sentimiento plasmado en su fisonomía.

-No pongas esa cara triste- me agaché y repentinamente le empecé a pellizcar los mofletes- sonrieeee~, si no lo haces te seguiré pelliscandoooo~, y luego te haré cosquillaaaassss

~- mi forma de hablar era una que John solía usar conmigo cuando me ponía triste, la típica voz alegre y chistosa que se suele aplicar en los niños para alegrarlos, además de la sonrisa boba que siempre le hace compañía.

Me alegro de recordarlo.

Al principio, ella puso un gesto dolorido por el pellizco en sus mejillas, pero después se rió por mi cara y mi voz donosa, por lo que dejé de pellizcarla y mi risa acompañó la suya.

Debo admitir que es divertido hacerla reír, me gusta.

-Midowi- ella me llamó- ¿Yo también puedo hacer eso que tú haces?- me preguntó.

-¿Umm? ¿El qué?- inquirí.

-Esa barrera azul que pusiste en tu mano, ¿Crees que pueda hacerla también?- su explicación me dejó pensativo.

-Pueess- la verdad el que un Arrancar pueda usar Kido es posible, pero no es para nada común, casi no hay Arrancars así- si tienes suficiente poder de Shinigami puedes hacerlo- le dije, retomando mi sonrisa.

-¿Cómo?- ladeo la cabeza haciendo una expresión confusa.

-Mira- puse mis manos en frente de ella en una posición en la que las palmas miraban arriba. De cada mano salió un brillo de un color distinto, asombrándola- estos dos brillos, representan mis poderes de Shinigami y mis poderes de Hollow.

Le acerqué mi mano derecha, el brillo que salía de esta era de un color azul claro.

-Este, por ejemplo: es mi poder Shinigami- Nell se quedó mirando inseparablemente el brillo azulado, o más bien casi, ya que separó su vista de este con mi siguiente acción- y este- le aproximé la mano izquierda, donde el brillo que emitía también era azul; pero más oscuro, cercano al índigo- es mi poder Hollow.

Ella intercambio su visión entre mis dos manos constantemente por unos momentos, y creo que habría continuado un poco más si no hubiera desaparecido los brillos y le hubiese hablado.

-¿Te gustaría que viera cuanto poder Shinigami tienes? Así sabremos si puedes o no hacer lo que yo hice- sugerí, realmente me interesa, quisiera ver a un Arrancar usando Kido alguna vez.

Sus ojos brillaron de forma soñadora y sobreexcitada, tal y como imaginé.

-Si si si si si si si si si si si- Dios, ¿Cómo puede asentir tan rápido sin dislocarse el cuello?

-Cálmate, cálmate- puse mis manos en sus hombros queriendo tranquilizarla, y luego tomé una de las suyas con mi izquierda- quédate quieta por favor, se me hará más fácil si no te mueves mucho.

-¡Hai!- y con ese último asentimiento, se quedó quieta y silenciosa como una tumba.

Wow, conociendo ya lo inquieta que es me resulta extraño compararla con algo así.

Aproximé mi diestra al dorso de la mano de Nell, que estaba palma con palma con la otra, para subsiguientemente tocarla con mis dedos índice y medio.

Tras aquello cerré los ojos y me concentré.

Qué extraño, su Reiryoku parece estar algo descontrolado. En la mayor parte del cuerpo fluye bien, pero en la zona de la cabeza hay un problema; parece que se escapa, debe tener algún tipo de fuga allí.

Al pasar unos momentos abrí mis ojos y los posé en Nell, quien me seguía mirando fijamente.

-Listo- y como si oprimiera algún botón de activado, ella instantáneamente sonrió igual que un gato de Cheshire y me miró con un aire anheloso.

-¿Puedo hacerlo? ¿Mi poder Shinigami es suficiente?- tenía sus manos empuñadas y hacia adelante, dando brinquitos.

Que linda.

En respuesta, sonreí, cerré los ojos y asentí.

Casi de inmediato me percaté como algo pequeño se lanzaba a mi cabeza.

Obviamente era Nell.

-Si si si si si si si si si si si si si- como hace poco, empezó a decir Si sin parar.

Jeje, se nota a leguas lo feliz que está.

La volví a apartar de mí rostro con delicadeza y la puse en el suelo, para después darle unas palmaditas en la cabeza.

-Bien, supongo que ahora debo de de mostrarte como se hace, ¿No?- es lo lógico, si ya le dije que puede usar Kido, entonces es mi responsabilidad enseñarle ahora.

-¿Lo harías?- me preguntó, juntando sus manos y entrelazando los dedos como si rezara.

-Claro que sí, pero tendrás que esforzarte mucho, toma su tiempo aprender a usar Kido- a mi mente regresaron todos los años que tuve que aprender, practicar, aprender, practicar, aprender, practicar y practicar hasta que alcancé el nivel que tengo ahora.

-¿Kido?- oh, es verdad, no le dije que así se llamaba.

-Es el nombre de lo que hice- le expliqué eso y entonces saqué tres (3) dedos- pero aunque se llamé así, lo cierto es que está dividido en tres (3) ramas con sus propios nombres.

Supongo que estaría bien iniciar ya con las clases, como dice el dicho Al que madruga Dios le ayuda.

Advertí que Murciélago-san se estaba empezando a acercar a nosotros.

Quizás tenga interés por lo que hablamos.

-¿Tres (3) ramas?- Nell me preguntó por aquello.

-Sí, presta atención por favor- bajé dos (2) de los tres (3) dedos- la primera rama se llama Bakudo, y significa Vía de atadura- me puse de pie mientras seguía hablando- son noventa y nueve (99) hechizos que sirven para restringir los movimientos de un enemigo, proteger de ataques, escapar del peligro, entre otras cosas muy útiles para salir con vida de momentos problemáticos- extendí una mano hacia un lado- para utilizarlos, se requieren ciertos encantamientos, algunos largos y otros cortos, además de conocer todos sus conceptos; pero si tienes experiencia suficiente, puedes hacerlos sin encantamientos lo que permite usarlos más rápido, pero tiene como desventaja que su poder estará disminuido.

Observé la mano que tenia extendida.

-Te voy a dar un ejemplo- luego de decir eso, bajé los dedos, hice una pausa y volví a hablar- Bakudo n39: Enkosen.

Al pronunciar el número del Bakudo y su nombre, un escudo de energía espiritual azul surgió de pronto desde la palma de mi mano.

-Uoohhh- vi que Nell tenía estrellitas en los ojos mientras miraba fijamente el escudo en mi mano- ¿Qué puedes hacer con eso?- me preguntó.

-Es solo un escudo- me reí- Oye, Murciélago-san- cambié mi visión al mencionado- ¿Podrías atacarme?- le pedí.

El me observó firmemente por unos momentos, como analizando mi petición; pero luego asintió y creó una de esas jabalinas de energía verde en su mano, con la que después se arrojó contra mí, colocándola en una posición apta para empalarme.

Donn

Como si hubiera golpeado hierro con un tubo, ese sonido se hizo presente en el aire al chocar la punta de su jabalina con mi escudo.

No le hizo ni un rasguño.

Los ojos de Nell se abrieron grandemente, es de esperarse, ese impacto sonó fuerte y aun así mi escudo está completamente intacto.

Murciélago-san desvaneció su jabalina y miró el escudo, con los ojos igual de abiertos que los de Nell.

Es natural, sentí mucha fuerza en ese ataque.

Realmente no duda en tirar a matar incluso con sus compañeros.

Aunque es normal en los Hollows, lo dije en el pasado.

Yo desaparecí el Bakudo y hablé a Nell:

-Luego de los Bakudo, están los Hado; significan Vía de destrucción- ahora mostré dos (2) dedos de mi mano izquierda- los Hado bueno, su nombre claramente lo dice, sirven para la destrucción; o sea, para el ataque- bajé los dedos- son noventa y nueve (99) Hados, al igual que los Bakudos, pero no son tan variados en lo que se puede hacer como ellos- me pasé una mano por el cabello y tomé aire para continuar- su uso es exactamente el mismo, solo se necesita recitar adecuadamente el encantamiento y conocer todos sus conceptos, y para hacerlo más rápido pero más débil necesitas experiencia.

Ahora alcé mi mano al cielo.

-Deja que te muestre uno- posé mis ojos en mi mano- Hado n4: Byakurai.

Un rayo de luz color blanco salió de mi mano con fuerza, elevándose poco después en el cielo nocturno.

-Ese era el Hado número cuatro (4), uno de los más débiles- le dije a Nell, notando como tenía los ojos firmes en el cielo, específicamente la parte donde desapareció mi Hado- como te expliqué ya, los Hados y Bakudos son noventa y nueve (99), cada uno es más fuerte que el anterior: para que te sea más simple de entender, los Bakudo y Hado número dos (2) son más fuertes que el número uno (1), los numero tres (3) más fuertes que el dos (2), los cuatro (4) más que los numero tres (3) y así, hasta llegar a los noventa y nueve (99).

Nell me miró.

-Eso que hiciste hace unos momentos, con tu herida ¿Era un Bakudo?- interrogó ella.

Contesté a su incógnita casi de inmediato.

-No- negué con la cabeza suavemente al tiempo que pronunciaba esa palabra- ya te dije antes que existen tres (3) ramas del Kido, el Bakudo y el Hado son las primeras dos (2), la tercera (3ra) es la que yo utilicé para curar mi herida: el Kaido.

-¿Para qué sirve?- me miró interrogante.

-Eso ya debería estar claro ¿no?- hice una sonrisa un poco forzada cerrando los ojos- sirve para curar heridas tanto internas como externas, ya sabes: cortes, raspones, moretones, huesos rotos, chichones, órganos destrozados, etc, etc- le expliqué- si me preguntas, en mi opinión es la rama más útil, aunque también la más compleja y con el mayor tiempo de aprendizaje.

-¿Por qué?- ladeo la cabeza.

-Tienes que aprender un montón de cosas súper complicadas y tardas mucho tiempo, varios años para ser más exactos- respondí.

-Buuuuuuu- hizo un puchero adorable- Es mucho tiempoooo, quiero aprender ahoraaaaaaa.

-Lo siento Nell, pero el Kido lleva su tiempo aprenderlo; es como cualquier arte- fui franco con ella, encogiéndome de hombros como diciéndole No hay de otra- yo tardé más de trece (13) años para alcanzar un buen nivel, y muchos más para pulir mis habilidades y llegar al nivel que poseo ahora.

-¿Cuál?- vi curiosidad en sus ojos.

Dibuje una sonrisa en mi semblante e inflé el pecho con orgullo.

-Puedo usar todos los Bakudos y Hados del uno (1) al noventa y nueve (99) sin la necesidad de recitar encantamientos, y además poseo un nivel muy alto en el Kaido- hablé con un tono notablemente presuntuoso, pero no es que sea arrogante, es solo que me enorgullezco bastante de todo mi esfuerzo.

-Wow- Nell me vio como si mirara algo increíble, eso me hace sentir bien, sigue mirándome así- ¡Eres increíble Midowi!- me dijo con estrellitas en los ojos.

-Bah, no es para tanto- resté importancia con la mano.

Mentira, SI es para tanto.

Tantos años de trabajo duro me dieron habilidades increíbles.

-Pero- ella dijo, llamando mi atención.

-¿Sucede algo?- dejé ese aire presuntuoso y la miré inquisitivamente.

-Si los Hados y Bakudos son noventa y nueve (99) cada uno, ¿El Kaido también?

-Vaya, te felicito Nell- palmeé su cabeza amablemente, asombrado- si que prestaste atención a todo lo que dije, me alegro- le sonreí, gesto que me devolvió- respondiendo a tu pregunta: no, el Kaido solo es uno (1)- gesticulé con mi dedo- simplemente se trata de curar, aunque lo que si hay son distintas maneras de aplicar esa curación.

-¿Cómo cuales?- ladeo la cabeza como antes.

-Bueno, la forma más básica de aplicar Kaido es tocar a una persona en la zona herida y usar Kaido para curar sus heridas internas o externas, así como manipular partes del cuerpo para hacer algo. Te pondré un ejemplo: Cuando Murciélago-san le rompió la pierna a Pesche, allí usé Kaido para manipular los huesos rotos y los fragmentos que se separaron y unirlos, para después repararlos y que el hueso de su pierna quedara como si nada hubiese pasado. ¿Comprendes?

Como respuesta, un signo de interrogación apareció sobre su cabeza.

Si supongo que no debí sobreestimar su capacidad de entendimiento.

Llevé un puño a mi boca y tosí fingidamente.

-Bueno, supongo que es algo que te explicaré mejor después- me rasqué una mejilla.

-No lo hagas- me dijo de golpe.

-¿Eing?- alcé una ceja.

-Solo enséñame a usar Bakudos y Hados por favor, yo ya puedo curar, no necesito el Kaido.

Eso llamó mi atención, por lo que ahora alcé las dos cejas con interés.

-¿Qué quieres decir?- fue mi turno de sesgar la cabeza.

-Puedo escupirte y sanarte- me dijo con un tono normal, como diciendo algo de cada día.

¿Ehh?

¿Escupirme y sanarme?

-¿Perdón?- hice una cara de WTF.

-Puedo escupirte y sanarte- me dijo lo mismo, ok, eso significa que no escuché mal.

Aunque preferiría que así fuera, ya que me enredó con esas palabras.

-No te entiendo- me rasqué la cabeza con un dedo.

-Lastímate y te mostraré- me sonrió.

Bien, mejor cambio de tema, no entiendo ni pio.

-¿Qué tal si hablamos de otra cosa?- sugerí lo pensado anteriormente.

-Okidoki- concordó verbalmente y con la cabeza.

Ahora el problema radica en que no se me ocurre alguna otra cosa para conversar.

Típico.

-Midowi- Nell me llamó de golpe.

-¿Si?- respondí rápido, con la esperanza de que fuera ella quien iniciara una plática nueva.

Y para mi alegría, así fue.

-¿Seguimos hablando de ti?- aunque no logré comprender primeramente sus palabras.

-¿Eh?- entonces me acordé- ¡Ohh!, es verdad, estábamos hablando de mí y ese Adjuchas nos interrumpió.

Me sorprende que todavía se acuerde, supongo que es ese tipo de niño que no olvida las preguntas que hace pero que no le responden.

-¡Sí!- ella asintió con su cabeza con una leve fuerza y su sonrisa- ¿Quieres que sigamos?

-Claro- regresé el gesto- pero sentémonos, no me gusta conversar parado- dicho y hecho, me senté en el suelo y posé mis manos sobre ella justo detrás de mí- si quieres siéntate a mi lado- con mi derecha, di unas palmaditas a la arena que estaba en mi costado derecho para gesticular.

-¡Sí!- ella hizo lo propuesto por mí casi presurosamente.

Vi que Murciélago-san, a pesar de no haberle dicho nada a él, se sentó a mi otro costado.

¿Tendrá curiosidad por saber algo de mí?

Bueno, la verdad es que hasta ahora le he dicho poco sobre mi persona, más bien seria innatural que no se interesara ni remotamente en mi.

Aunque bueno, no es como si él me preguntara.

Me es muy interesante que ninguno de los otros Hermanos del desierto me hiciera alguna pregunta de ese tipo en estos días que estuvimos viajando juntos, al menos hasta el día de hoy. ¿Por qué será? No lo sé.

-Vamos a ver, ya me preguntaste cual es mi comida favorita, así que, ¿Qué te gustaría saber ahora?- habíamos estado ya en silencio por unos cuantos segundos, pero rompí el silencio con esas palabras.

Nell pareció pensarlo, pues se tocó el mentón con el dedo.

-Mmmm Nos habías dicho que venias del mundo de los Shinigamis antes, ¿Cierto?- fue la pregunta que me hizo por fin luego de durar un poco pensando.

-Sip- sonreí al responder- aunque no se llama Mundo de los Shinigamis, se llama Sociedad de Almas.

-¿Por qué se llama así?- hizo una nueva pregunta.

-Puees supongo que por ser el lugar al que van las almas de las personas que mueren- me rasqué la mejilla al pensar en cómo responderle.

-¿Enserio?- expandió los ojos- entonces Hueco Mundo también es como la Sociedad de Almas- dijo eso.

-En cierta forma, si, pero a la Sociedad de Almas solo van los Pluses; las almas que no son Hollows- le expliqué para corregirla.

-Ohhhh- asintió lentamente, como diciendo Ya entiendo- ¿Y cómo es la Sociedad de Almas?- yo miré al cielo, más específicamente a la luna.

-No muy buena- dije sin apartar la vista de aquel astro- al menos en donde yo vivía, la situación era pésima.

-¿Y donde vivías?- su voz curiosa resonó en mis oídos.

-Pues- suspiré- veras, en la Sociedad de Almas hay un sitio llamado Rukongai; en ese lugar hay muchas zonas llamadas Distritos y allí viven las almas que no son Shinigamis. Hay muchos distritos, y todo el Rukongai rodea el centro de la Sociedad de Almas, que es el lugar donde viven los Shinigamis- recordé algunas veces que desde el distrito sesenta y cuatro (64) podía ver esa montaña tan alta que estaba en el centro de la Sociedad de Almas- yo vivía en una zona alejada del centro, debido a ello era un sitio peligroso y no era fácil vivir. Yo normalmente apenas comía una vez al día, si tenía suerte dos veces, o simplemente no comía. Era solo un niño en aquel entonces y no sabía hacer casi nada, por lo que me vi forzado a robar para sobrevivir, aunque no es como si la gente tuviera mucha comida que robar- hice una mueca al recordar esos días duros- casi no conocía a nadie, la verdad no solía confiar mucho en la mayoría de las personas, solamente algunas me resultaban dignas de confianza.

Me fijé en que Nell y Murciélago-san me veían con atención, oyendo mi relato.

-Estuve la mayor parte de mi infancia allí, con el tiempo conocí a más personas que, verdaderamente llegué a considerar familia- esbocé una sonrisa- al más importante para mí, lo conocí un día en el que había llovido, esa persona me rescató cuando estaba enfermo en un rincón del distrito en que estaba, ya que me había mojado durante la lluvia, y cuidó de mi hasta que mejoré; lo considero el padre que nunca conocí- agrandé el gesto en mis facciones- al segundo más importante, me lo presentó el primero, era un niño como el yo de ese entonces; al principio tuvimos algunos problemas, pero luego nos consideramos mejores amigos y hermanos.

-¿Qué pasó con ellos?- allí la sonrisa se esfumó como si polvo que el viento se llevó, reemplazándola con una cara más grave.

-Con el que considero mi padre: no tengo idea- admití, rascando mi nuca y cerrando los ojos por un par de segundos- pero con el otro- mi semblante se tornó melancólico- el fue asesinado- apreté los puños ligeramente, acordándome de la espeluznante imagen que nos encontramos John y yo al entrar a su casa.

-¿A-asesinado?- Nell se mostraba asombrada por lo que dije, Murciélago-san lucia ojos inexpresivos por su parte, como siempre se le ven.

-Si- cerré los ojos de nueva cuenta, sintiendo todavía algo de pesar por aquel recuerdo que, muy a mi disgusto, permanecía fresco y claro en mi mente, como si hubiese ocurrido tan solo minutos antes.

Abrí mis pestañas otra vez, quedando con la vista fija al frente y proseguí con mi relato.

-Ese día, el y yo nos habíamos peleado con un Shinigami y bueno horas después ese Shinigami fue a donde estaba él junto con otros más y lo asesinaron y creo que lo torturaron primero. Cuando esa persona que considero mi padre y yo llegamos al lugar, vimos la cabeza de mi amigo en una de las espadas de esos Shinigamis- una lágrima solitaria, pero cargada de sentimientos bajó por mi mejilla, cayendo a la arena poco después.

Realmente, creo que nunca seré capaz de superarlo por completo.

-¡Que horrible!- la voz de Nell sonaba asustada, ¡Rayos! olvidé que cosas como esas pueden ser fuertes para los niños.

-Lo siento, no debí contar eso- suspiré pesadamente- mejor hazme otra pregunta.

Su mirada lucia dudosa, pero después de múltiples segundos habló:

-Por favor continúa lo que decías- me sorprendí grandemente por lo que dijo, reflejándolo al abrir mis ojos como platos.

-No debería, eres una niña, no quiero que escuches cosas como esas- fui sincero, si me lo preguntan, ningún niño debería ver o siquiera pensar lo que yo viví en ese entonces.

Aunque ella simplemente tiene aspecto de niña, quien sabe cuántos años tiene realmente, pero la apariencia y personalidad me alcanzan para no querer hacerlo.

-Por favor- pidió otra vez, con ojos y voz firmes.

Le pregunté alzando una ceja entonces:

-¿Para qué quieres que te lo diga?- ella me dio una contestación casi de inmediato.

-Te vez muy triste cuando recuerdas eso…- señaló- ¡Quiero saber más para intentar ayudarte a superarlo!

Dejé escapar un Hmp con ironía.

-¿Y como se supone que harías eso? ¿Eh?- otra vez, alcé mi ceja al inquirir, a lo que ella se quedó callada- y a parte ¿Para qué quieres hacerlo? En realidad no es de tu incumbencia.

-¡Si lo es!- elevó la voz de repente- Tu ¡Nos ayudaste a nosotros antes con ese tipo malo!- de pronto bajó la cabeza, mostrando un gesto un poquito penoso- quiero quiero agradecértelo de alguna manera- su expresión pasó a una desilusionada- yo soy muy débil para luchar en una batalla siempre soy una carga por eso no puedo agradecerte protegiéndote- sentí algo de gracia por eso que dijo, ¿Protegerme? Francamente no creo conocer algún peligro pronto- mi habilidad para sanar es lo único que tengo aunque tampoco es muy buena- sus ojos se están cristalizando, creo que va a llorar, pero de pronto me miró con ojos llenos de convicción- ¡Quiero serte útil de alguna forma para poder agradecerte lo que hiciste por nosotros! Aunque sea aunque sea quiero ayudarte haciendo que ya no estés triste- derramó unas cuantas lagrimas al exclamar.

Wow, verdaderamente veo en sus ojos la determinación de un adulto.

Esas palabras me conmovieron profundamente.

Acaricié su cabeza y tras hacerlo limpie sus lágrimas con mis pulgares.

-No debes llorar- le di una sonrisa consoladora- claro que haces algo muy útil, Nell- le dije, llamando su atención por lo que parece, ya que me miró.

-¿A si?- me preguntó con una expresión como si estuviera sorprendida, ¿O será una expresión ansiosa?

-Si- asentí también con la cabeza- lo haces junto con tus hermanos, los tres mantienen un ambiente alegre, eso siempre es importante en todo grupo, o incluso un ejército- aunque puedan resultar verdaderamente fastidiosos también.

-¿Enserio?- dudó por lo visto.

-Enserio- otra vez asentí también con la cabeza.

-¿Enserio, enserio?- está tratando de confirmar.

Será mejor que le quite bien las dudas.

-Enserio, enserio, enserio, enserio, enserio, enserio, enserio, enserio- esbocé una sonrisa mostrando mis dientes luego de dar una respuesta y repetirla siete (7) veces más.

Ella soltó una risa, casi siempre es una buena señal casi siempre.

Se vuelve mala señal cuando es la respuesta a una declaración amorosa y viene acompañada de un señalamiento con el dedo.

Si malas experiencias de mi pasado.

Decidí acompañar su risa, pero entonces sentí algo húmedo en mi mejilla.

Abrí los ojos puesto que los había cerrado al reír y vi que

Nell me había dado un beso en la mejilla

-Gracias- Nell me miró y me dedicó una sonrisa dulce.

Ay, que tierna.

Me dan ganas de pellizcarle las mejillas

Cosa que hice.

-Eres tan adorable Nell-chan~- Hmmm, creo que soné algo tonto por la forma en la que lo dije.

-Midowiii, dueleee- jajaja, con esas lagrimitas en sus ojos y ese gesto que hace se ve tan graciosa y aun más tierna.

-Jajajaja- liberé sus mofletes y me reí a pierna suelta- lo lo siento- me sequé una lagrima que se me había salido por la risa- es que no pude contenerme, eso que hiciste fue demasiado lindo- rasqué mi nuca- te lo juro, eres tan linda que si fueras mayor, créeme que te pediría que te cases conmigo- le dije, en parte en broma y en parte en verdad. Realmente, si Nell es tan linda pareciendo y teniendo la forma de ser de una niña, ¿Cómo sería siendo mayor? ¿Cómo sería su aspecto y personalidad? Ahora mismo me produce curiosidad; pero bueno, los Arrancars no cambian de aspecto de acuerdo a su edad, el único cambio suele ser algún crecimiento en el pelo; dudo que algún día pueda responder esa incógnita.

-¿Eh, casarte conmigo? ¿Qué es eso?- ladeo la cabeza.

-¿Eh? Pues bueno- me rasqué el mentón, pensando en que responderle- es cuando dos personas hacen un juramento en el que prometen unir sus vidas para siempre- lo primero que se me ocurrió decir, y en realidad así es.

Advertí que Nell adoptó un gesto pensativo.

-Midowi- clavó sus ojos en los míos- Entonces ¿Te casaras conmigo cuando crezca?- arrojó esa interrogante.

Respondí con una risilla.

-Seguro que si- noté como ella mostró una sonrisa más grande que la mía. (N/A: jajajajaja, Midori, si tan solo supieras en lo que te acabas de meter).

-¡Genial!, ¡Entonces espero crecer pronto!- que inocente es, realmente no sabe que nunca crecerá- Quiero que cuando crezcamos me des algún bebé para jugar.

Casi me ahogo con mi propia saliva cuando me dijo eso señalándome con la misma sonrisa.

-Nell- la miré- tu ¿Sabes cómo se hacen los bebes?- pregunté curioso.

-¡Claro que sí!- me dijo rápido, y creo que entendió la mirada interrogante que le dediqué ya que luego volvió a hablar- ¡Se hacen cuando un hombre y una mujer tienen sexo!

En ese instante, percibí como una ligera y fría brisa mecía suavemente mis cabellos azabaches, así como un profundo y pesado silencio se hacía presente.

La vi a los ojos con un pequeño tic en mi ojo izquierdo.

-Nell ¿C-Como aprendiste eso?- inaceptable, que alguien con una aspecto y personalidad de niña pequeña conozca un dato de ese tipo es inaceptable. No quiero ver que una mente tan dulce sepa algo de un mundo tan nefasto como ese, cosas de ese tipo las deben conocer solo los adultos.

-¿Mundo nefasto? ¡JA! Que yo recuerde, no pensabas eso cuando se lo estabas haciendo como un animal a AoiTenshi, en serio eres un mocoso de pensamientos vanos- Silver, calladito te vez más bonito, ¿Sabias eso?

-Lo leí en un libro.

¡Wow, wow, wow!, espérate un segundito; ¡Solo un segundito!

¿Libro?

¿En qué lugar de Hueco Mundo hay libros?

-¿Dijiste libro?- cabía la posibilidad de que escuchara mal, sí, eso debió ser.

-Así es- bueno, también cabía la posibilidad de que escuchara bien, y así fue.

Más de una idea cruzó mi mente en ese momento, todas con el único propósito de encontrar una respuesta lógica para algo que sonaba ilógico.

Podía ser que algún Shinigami que viajó a Hueco Mundo en un momento dado llevara consigo muchos libros para distraerse un poco, pero fue liquidado y los libros quedaron aquí. Algún tiempo después, los hermanos del desierto por casualidad pasaron por donde estaban estos libros y Nell se interesó en ellos, y quizás ella sabía leer, es una posibilidad.

Tambien podía ser que algún Hollow antigüisimo que guardaba los libros de una vieja civilización de Hueco Mundo en algún momento entró en contacto con ellos y los dejó leerlos por algún motivo en particular.

Hasta podía ser que en algún momento fueran al mundo humano, entraron a una biblioteca o alguna escuela a escondidas y se informaron por curiosidad.

Esas solo eran unas de tantas explicaciones que circulaban por la autopista de mi mente.

Pero hasta yo sabía que las posibilidades eran nulas.

Ningún Shinigami que se precie o sepa por lo menos cuanto es dos más dos (22) estaría lo bastante loco como para venir a Hueco Mundo, solo y con un montón de libros a cuestas que solo serian una carga para él.

En ningún momento hubo una civilización antigua en este lugar, Silver me enseñó que la mayor parte de la historia los Hollows han estado dispersos en pequeños grupos; también que la única vez que muchos Hollows se juntaron fue en la gran guerra, pero no crearon ninguna ciudad o algo de ese tipo.

Ellos dijeron que tenían miedo a los Shinigamis, el mundo humano es el que vigilan los Shinigami, casi tanto como la Sociedad de Almas (Al menos lo que les importa de ella); ir allí sería prácticamente lo mismo que pedir a los Shinigamis que los ataquen, dudo que sean lo bastante tontos para hacer eso.

Al final, decidí responder mis dudas exponiéndoselas a quien las creó.

-Disculpa Nell, ¿Exactamente donde hay libros en Hueco Mundo?- vaya, la pregunta sonó más ridícula al expresarla verbalmente que en mi cabeza.

-En Las Noches- su respuesta me descolocó más de lo que ya estaba.

-¿Las... Noches?- ¿Será algún tipo de sitio?, me pareció serlo.

-¡Hai!- puso sus manos detrás de su espalda al contestar sonriente.

Me rasqué una mejilla haciendo una mueca de confusión.

-Y ¿Que son Las Noches? ¿Es algún lugar?- pregunté la duda que golpeaba mi cerebro.

-Es un palacio que está muuuy lejos de aquí- ¿Palacio?

-¿Silver?- decidí consultar con mi consejero personal.

-En primera: no tengo ni puta de a que palacio se refiere. En segunda: ¡No soy tu consejero personal!

-Ya, ya, no te pongas a hacer un berrinche por eso- pensé con burla rodando los ojos, pero entonces pregunté con más seriedad y algo de duda- ¿Y no se supone que tú sabes todo de Hueco Mundo? ¿Cómo es que no tienes alguna idea de ese palacio?

-¿Eing? ¿Exactamente en qué momento te dije que sabía todo de Hueco Mundo?- alcé una ceja extrañado.

-¿What?- pregunté.

-Midori, la única información que poseo de Hueco Mundo es la de antes de ser derrotado por mi hermano. En la espada azul mi poder de ver todo lo que me interesa está mucho más limitado que cuando estaba en mi cuerpo. Antes podía ver cualquier cosa que me produjera interés a cualquier distancia, sin importar que estuviera a miles de dimensiones de mi; pero ahora solo puedo ver lo que me interesa a una determinada distancia, más específicamente; a una dimensión que esté súper cercana a la que yo esté- el hizo una pequeña pausa- ¿Recuerdas que te dije que había ocultado la espada azul en una dimensión próxima a la del mundo humano?- yo asentí mentalmente- Bueno, durante todo este tiempo solo he podido ver lo que ocurre en el mundo humano. Estoy totalmente desactualizado en lo que respecta a Hueco Mundo o a la Sociedad de Almas.

-¿¡Entonces todo lo que me has enseñado hasta ahora son cosas de hace quien sabe cuántos milenios!?- no pude contener la ira e histeria en mis pensamientos.

-Escucha mejor cuando te hablan, yo dije que: solo he podido ver lo que ocurre en el mundo humano, por lo tanto, esa información está casi fresca, ya que el mundo humano avanza rápido.

-¿Y exactamente de qué me sirve la información sobre el mundo humano? ¿Hmm?- una pregunta molesta.

-Pues te será muy útil si algún día vas para allá- su respuesta tan relajada me molestó, pero solo suspiré, tratando de expulsar el enojo acumulado en mí ser.

-¿Podrías decirme por qué no ocultaste la espada azul en una dimensión que estuviese próxima a la de Hueco Mundo o a la Sociedad de Almas?- si la hubiera ocultado en una dimensión adyacente a la segunda, no tendría la necesidad de hacer algo tan peligroso como infiltrarme en la Sociedad de Almas.

-Porque de haberlo hecho, había una gran posibilidad de que mi hermano se percatara del Reiatsu que desprende- su respuesta hizo que alzara una ceja- al ocultar la espada azul intenté modificarla para que no pudiera detectarlo de ninguna manera, pero al estar reducidas mis habilidades solo pude hacer que no pudiera sentirlo o ver la espada a menos que estuviera a una cierta distancia de la que está él, como es mi caso con las cosas que me interesan ver. La dimensión del mundo humano está lo bastante alejada de donde seguro está él como para que fuese el lugar ideal. Hueco Mundo y la Sociedad de almas por otra parte, se encuentran a una distancia muy cercana la verdad, por lo que hubiese sido fácil que la descubriera si la ocultaba cerca de esas dos dimensiones.

-ya entiendo- asentí mentalmente.

-Un recordatorio mi joven aprendiz: todas las cosas, sin importar lo extrañas o injustas que parezcan, siempre ocurren por una razón. Tenlo presente siempre.

Sonreí.

-Comprendido, maestro- y tan rápido como la sonrisa apareció en mis facciones, fue cambiada por una expresión de alarma al darme cuenta de una cosa importante-Silver, si Hueco Mundo está en la distancia requerida para que tu hermano sienta el reiatsu de la espada azul, entonces ¿Eso quiere decir que?

-Sip, seguramente ya la haya detectado- me respondió con un tono de voz despreocupado.

Hay mama

De ser así, lo más probable será que venga a destruirme, o envié a los Shinigamis a hacerlo.

-Nahh, créeme, mi hermano siempre fue muy confiado; el poder que tienes es una mísera basura en comparación al suyo. Dudo que te tome enserio. Seguramente dejará que hagas lo que quieras por algún tiempo más antes de que te vuelvas más fuerte por puro capricho y aburrimiento, así es el. Y además de eso, ni él ni yo entablábamos mucho contacto con los Shinigami, salvo por situaciones de importancia, y no creo que eso allá cambiado con el tiempo.

-¿Y que haya aparecido el elegido de la profecía que dictaste hace mucho no te parece de importancia?

-Te lo dije el primer día de entrenamiento: para que alcances el nivel requerido para cumplir con esa profecía necesitabas entrenar por mil (1000) años. Actualmente eres igual a una construcción apresurada. No estás listo en absoluto para vencerlo, no durarías ni un segundo frente a él. Te lo acabo de decir: el poder que tienes es una mísera basura en comparación al suyo.

Ok, eso fue un golpe a mi autoestima, un duro golpe.

-Es la realidad, acéptala y alégrate, podrás vivir más tiempo, ¿Cuánto? No lo sé; pero más tiempo.

Esas palabras no es que me animen.

-¡Midowi!- la voz de Nell resonó de repente, sobresaltándome.

-¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué?- mire en todas direcciones, todavía sorprendido.

Tras un par de instantes, mis ojos llegaron a Nell, quien me veía con un gesto que denotaba confusión y algo de preocupación.

-¿Estás bien?- inquirió.

-¿Eh?, si ¿Por qué no habría de estarlo?- ladee la cabeza ante su incógnita.

-Te quedaste callado y te salieron unas venas por un momento, parecías molesto- señaló eso.

Quizás hice alguno que otro gesto inconscientemente.

-Lo siento, es que estaba ocupado con mis pensamientos- me acaricié la nuca dándole una sonrisa falsa- más importante- la vi a los ojos- Nell, ¿Podrías hablarme más de ese palacio?- me produce bastante curiosidad. Si en lo que recuerda Silver de Hueco Mundo no había ninguna civilización o grandes aglomeraciones de Hollows, que se haya construido un palacio es interesante.

Sorpresivamente, ella hizo un gesto mortificado.

-Oh, es verdad, no debíamos hablar de Las Noches- se tocó las mejillas con ambas manos a la vez que ese rostro mortificado se agravaba.

Me miró.

-Midowi, olvida lo que dije por favor- su tono y su expresión pasaron a lucir tan serios como preocupados.

Eso me pica mucho más la curiosidad.

Pero bueno, quizás sea algún tema secreto y delicado, así que no le preguntaré a ella pero a sus hermanos si, después.

-Está bien- sonreí asintiendo levemente con mi cabeza.

Ella me devolvió la sonrisa.

-¿Ya me puedes seguir contando lo que pasó luego en tu historia?- no pude sino desconcertarme por lo que dijo de repente, y creo que lo notó, ya que enseguida retomó la palabra- lo que me estabas contando antes de cuando vivías en la Sociedad de Almas.

Oh, eso.

Parece que lo olvidé por conversar con Silver a profundidad y alterarme.

-¿Aun vas a seguir?- amargué mi semblante.

-Sip- alegremente.

Suspiré con pesadez, MUCHA pesadez.

-Ok- otra vez la miré.

-¡Yai!- elevó los brazos exclamando eso con una gran sonrisa.

Suspiré de nuevo, pero no con tanta pesadez como antes.

-Esa persona que considero un padre se enfureció y luchó contra esos Shinigamis, lo estaba haciendo bien; era más fuerte que ellos, pero fui tomado como rehén por uno que al parecer se había ocultado y esperaba el momento adecuado para hacer algo que le diera ventaja, por lo que las cosas se tornaron en su contra.

Ella soltó un Ohhhh.

-Estaban a punto de matar a esa persona, yo me hallaba bastante asustado e impotente porque no podía hacer nada, por ese entonces era muy débil- apreté los dientes al recordar ese momento.

-¿Y qué pasó?- ella se acercó mucho a mi.

Me alejé un poco, había puesto su rostro muy cerca del mío.

-Bueno, fue como un milagro en aquel entonces- acerqué mi mano a la espada azul envainada bajo mi piel, la tomé de la vaina y la saqué (sin desenvainarla claro) para que Nell la viera- esa persona y yo nos salvamos gracias a esto.

Ella vio fijamente la espada, con una expresión notablemente interesada.

Y allí fue cuando recordé que Murciélago-san también estaba escuchando debido a que el acercó su cabeza a la espada, de manera que pude verlo.

-¿Saben que es esto?- conozco la respuesta, pero aun así expuse esa interrogante.

Ambos me observaron, pero solo una me respondió de manera verbal con un ¿Una espada? mientras que inclinaba la cabeza a un lado y el otro solo hizo lo último.

-Así es, es una espada- la alcé un poco a la altura de mi cabeza- pero no es cualquier espada- sonreí enseñando la dentadura.

Ambos ladearon la cabeza.

Ensanché mi gesto.

-Esta es- hice una pausa dramática- la espada más poderosa de todas.

No parecieron des confundirse.

-Silver, ¿Puedo?- pedí permiso.

-Ya la sacaste y comenzaste, termina ahora- profirió, con una voz que decía Me da lo mismo.

-Déjenme explicarles- bajé la espada, posándola sobre mis piernas- esta espada es un arma legendaria que fue creada hace mucho, muuuchoooooo tiempo, y tiene una leyenda; ¿Quieren oírla?

Me observaron fijamente por algunos momentos, hasta que asintieron.

-Muy bien, pero antes debo contarles una historia para que entiendan- tomé aire- verán

Y mientras que Midori hablaba con Nell y Ulquiorra, los dos hermanos del desierto y Nnoitra luchaban con todo lo que tenían contra aquel Adjuchas pantera.

Zas

Pesche tuvo que apartarse de un salto cuando vio que la garra del Adjuchas estaba a punto de rebanarle la cabeza.

Tenía unas cuantas heridas superficiales y otras más profundas alrededor del cuerpo, pero ninguna que pusiera su vida en peligro.

El combate había iniciado poco después de que el ojiverde llegara cerca de donde estaban el murciélago y la pequeña Arrancar, y desde ese momento el Adjuchas no les había dejado casi ni un segundo para respirar.

Ninguno de ellos sabía como era que Midori pudo con su agilidad cuando estaba peleando con él, era como un rayo; lo tenías frente a ti y en un pestañeo estaba en otro lado.

También estaba su manera de combatir, una demasiado bestial y destructiva, incluso para un Hollow.

Dondochakka estuvo a punto de perder su brazo hace tan solo unos segundos, junto con una buena parte de su pecho.

El susto que pasó el pobre al darse cuenta de ello

Y hablando de este, su estado era un poco mejor que el de Pesche, ya que solo tenía heridas superficiales, pero se le notaba cansado tal como a él.

En cuanto a Nnoitra, su estado era peor que el de esos dos (2), ya que era él quien se había arrojado primero a luchar, y era quien más combatía con él.

Sin embargo, este no se hallaba nervioso como si lo estaban Pesche y Dondochakka. Si bien estaba algo preocupado ya que sabía que su oponente era más fuerte que él, también estaba feliz de poder dar el máximo de sus habilidades contra él.

Similar a cuando luchó con Midori, solo que en ese entonces se encontraba súper desesperado porque el pelinegro lo superaba por un margen mucho más amplio que por el que separa sus habilidades de las del Adjuchas pantera.

En este momento no sentía desesperación porque sabía que tenía más posibilidades de vencer que en dicha ocasión.

Katchin

Las cuchillas de la mantis y las garras de la pantera se encontraron como ya varias veces antes en un sonoro choque, que sacó chispas y alborotó la arena.

-¡Jajajajaja!- una risa maniaca que Nnoitra había estado dejando salir desde hace unos momentos era el ruido más notable en esa batalla.

Mucho más que el de las chispas.

Mucho más que el de las armas de los Arrancars y las cuchillas o garras de los Adjuchas.

Mucho más que el de la piel siendo desgarrada.

Mucho más que el de la arena que se levantaba con violencia.

Mucho más que los gritos de dolor de los hermanos del desierto.

Sin lugar a dudas, el sonido predominante en el aire era el de esas carcajadas del Adjuchas de un solo ojo.

Katchin

Katchin

Katchin

Un corte tras otro era lanzado por Nnoitra y por el Hollow, no parando de sacar chispas que volaban en todas direcciones.

Zas

Aprovechando un pequeño descuido de su rival, la mantis realizó un corte diagonal en uno de sus costados, generando un derramamiento de sangre que fue a parar tanto en su propio cuerpo como en la arena.

Zas

Fue el turno de la pantera de cortar a Nnoitra, moviéndose rápido y seccionando uno de sus brazos, el cual cayó en la arena con un ruido pesado, empapándola con el liquido carmesí, así como al Adjuchas felino.

Sin embargo, Nnoitra no se inmutó siguiera por la repentina separación de su extremidad y simplemente arrojó otro corte con la restante a la vez que regeneraba la perdida.

El Hollow evitó el corte que se aproximaba a su cabeza agachándose, dejando que lo sobrevolara, cargando un Cero tras eso.

Nnoitra hizo lo mismo, cargó un Cero amarillo frente a sus mandíbulas.

Fiuunnn

BOOM

Las ráfagas de poder chocaron, estallando poco después.

Debido a que ambos se encontraban a una distancia muy cercana al otro, la explosión los alcanzó y los hizo retroceder, arrastrando sus patas en la arena; aunque ninguno sufrió más que leves rasguños por esta.

Al pararse su movimiento, se observaron el uno al otro; la mantis con una mirada sedienta de sangre y la pantera con una feroz y sin cordura.

-¡GAAHHH!- Nnoitra se lanzó a él con ese grito de guerra.

-¡COMIDA!- claramente, ese fue el rugido del Adjuchas.

Zas

El zarpazo y el tajo que se propinaron ambos a un costado liberaron más sangre que antes.

Los dos se pararon detrás del otro, dándose la espalda.

Nnoitra había recibido una herida de garra que le recorría del hombro izquierdo hasta el costado derecho.

El Adjuchas llevaba un corte en su costado derecho, uno lineal que le alcanzaba el muslo.

La mantis se dio media vuelta con gran agilidad y blandiendo una cuchilla, queriendo atacar por la espalda a su oponente.

Pero para gran asombro suyo, este último ya se había lanzado sobre él en el preciso instante en que movió sus patas para girar su cuerpo.

Zas

El corte que le atravesaba el pecho fue acompañado por uno nuevo, y este iba exactamente al contrario; del hombro derecho al costado izquierdo, formando una X en la zona alta de su torso.

La pantera también sufrió una nueva herida en uno de sus hombros, pero esta era menos profunda que el resto, prácticamente un rasguño.

Zoom

Aquel ruido, ajeno a los dos Adjuchas, causo que ambos movieran sus cabezas en la dirección donde provenía.

Allí estaban los dos hermanos del desierto, cargando cada uno su propio Cero en uno solo y de gran tamaño.

Su ataque más poderoso, el Cero sincrético.

Nnoitra abrió su ojo con fuerza.

-¡Idiotas! ¡Si usan ese ataque se debilitaran!- no estaba preocupado en absoluto, sus vidas le daban perfectamente igual, sin embargo, si se desmallaban y se volvían presas fáciles seria su deber protegerlos (lo cual no quería ya que le dificultaría pelear), ¿Por qué?, porque de no hacerlo Midori seguramente se enojaría.

Su ataque se detuvo, pero no fue por el grito de Nnoitra o porque ellos quisieran, más bien porque el Adjuchas los interceptó antes de abrir fuego.

Zas

Zas

Dos cortes dados a cada uno de los Arrancar en sus espaldas bastaron para que el ataque se disipara en el acto y estos cayeran de rodillas al suelo, sintiendo el ardor de la herida.

Zoom

El Adjuchas pantera inició la acción de preparar un Cero con el fin de volver polvo a sus dos enemigos ahora indefensos, más sin embargo, la mantis se lanzó contra él a una velocidad vertiginosa y lanzó dos cortes al mismo tiempo, un corte cruzado.

Estando a punto de disparar el Cero, el Adjuchas movió su cabeza hacia arriba, cambiando su objetivo de los dos Arrancars a Nnoitra.

El corte cruzado y la ráfaga azul chocaron, siendo complicado para ambos ataques el avanzar.

Pam

Ni el Adjuchas pantera ni el Adjuchas mantis religiosa se esperaron que tanto Pesche como Dondochakka se levantaran en de golpe y propinaran un fuerte golpe a los costados de la cabeza del felino, provocando que disipara su ataque y las cuchillas de Nnoitra acortaran la distancia que los separaba.

Dos nuevas cicatrices fueron creadas cerca del cuello de la pantera, formando una X como la del pecho de Nnoitra.

-Estamos a mano- siseó la mantis cargando un nuevo Cero en un santiamén y disparándolo a quemarropa al Adjuchas, dando directamente en su cabeza.

-¡Graaaaa!- un rugido de dolor fue puesto en libertad desde lo más profundo de la garganta del Hollow, el cual por la fuerza del ataque fue mandado varios metros para atrás, arrastrándose por la arena y levantando un poco de ella.

Los tres, ambos Arrancars y Nnoitra tomaron posiciones de combate cerca de donde estaba la pantera tirada en la arena, o por lo menos Nnoitra lo hacía; los otros dos apenas y podían mantenerse parados ya por el dolor de las heridas, especialmente Pesche, quien tenía una rodilla en tierra.

-Ustedes dos- Nnoitra habló sin mirar a los Arrancars- manténganse fuera del camino, estorban- les dijo comenzando a acercarse a su oponente.

Ambos arrojaron una mirada molesta al Adjuchas, pero no dijeron nada.

Dondochakka se acercó a Pesche y lo ayudó a ponerse de pie, gestó que este agradeció.

Por su parte, Nnoitra se paró firme delante del Adjuchas y se preparó para dar otro ataque.

-¡Comida!- inesperadamente, el Adjuchas se puso de pie con una rapidez impensable y a continuación su garra se rodeó de energía azul.

A pesar de esto, Nnoitra no flaqueó en su acción y bajó su brazo-cuchilla violentamente.

El resultado del choque de ambos ataques asombró a la mantis y a los dos Arrancars.

Su brazo entero, junto con parte de su torso fue arrancado por el ataque del Adjuchas pantera, y no solo eso, también fueron desgarrados de forma brutal.

Simplemente con ese corte de sus garras.

-¡Gahh!- un aullido de dolor fue emitido por la mantis religiosa, quien dio unos pasos para atrás debido a la fuerza del ataque.

-¡Comida!- la pantera saltó contra él, mordiendo el hombro que le quedaba y enterrando sus garras en su cuerpo.

-¡Bájate gato de mierda!- vociferó con ira Nnoitra, golpeando el cuerpo del Adjuchas felino con su cuchilla restante.

Pesche y Dondochakka, al notar que el Adjuchas mantis parecía requerir ayuda, se acercaron corriendo; o más bien caminando rápido ya que ninguno se sentía ya en las condiciones optimas para hacer eso.

Al estar cerca, Dondochakka tomó a Pesche de los antebrazos y posteriormente, tras dar un giro sobre su propio eje lo arrojó contra los Adjuchas. Pesche apuntó con su pie derecho hacia adelante mientras que retrocedía el izquierdo, así como enviaba su puño derecho al frente y retraía el otro.

Era la tan famosa patada voladora, que fue acompañada con un ¡Washaaaa! del Arrancar.

-¡Ve a volar!- finalmente, Nnoitra se quitó al Adjuchas pantera de encima luego de regenerar su brazo perdido y tras eso lo lanzó lejos de él.

En ese preciso instante escuchó el ¡Washaaaa! de Pesche, por lo que giró su visión a este, solo para encontrarse con un pie que iba directo y sin interrupciones a su rostro.

PAM

Se repite: Sin interrupciones, por lo que el impacto del pie y la cara fue inevitable.

Aunque la patada no fue tan fuerte, Nnoitra retrocedió un par de pasos por el impacto tan inesperado.

Pesche cayó al suelo sentado ya que no logró recuperarse a tiempo.

El Adjuchas mantis religiosa entonces lo observó con un brillo peligroso al darse cuenta de lo que había pasado y vociferó con ira:

-¿¡Que mierda crees que haces!?- se acercó a él con sus cuchillas levantadas.

Aunque fue por error, Pesche disfrutaba interiormente el haberlo pateado, pero en el exterior, alzó las manos como diciendo ¡Soy inocente! mientras temblaba y decía que fue un accidente.

Nnoitra chasqueó la lengua y se dio la vuelta para buscar con la mirada a su oponente, momento que Pesche aprovechó para sacarle el dedo medio mientras que debajo de su máscara movía su boca para dedicarle un silencioso Te lo mereces imbécil". Entonces el Adjuchas se dio la vuelta para verlo y este ya no le sacaba el dedo, sino que se ponía en pie lentamente, por lo que volvió a voltearse y Pesche nuevamente le hizo una peineta, solo que esta vez regalándole un Púdrete.

Dondochakka, ya cerca de ellos, tuvo que contener su risa al ver eso.

Como si estuviera aturdido, la pantera se levantó tambaleándose un poco y sacudiendo la cabeza.

Nnoitra se percató de ello y de un salto acortó la distancia que los separaba, elevando lo más que podía sus cuchillas, listo para atacar con todas sus fuerzas.

Zas

BROOMM

La fuerza con la que blandió las cuchillas fue tal que no solo cortó profundamente en la piel de la pantera, sino que una cantidad enorme de arena fue levantada.

Nnoitra dio un nuevo salto, esta vez para salir del nubarrón de arena que se formó y quedar separados por unos diecisiete (17) metros.

Los dos Arrancars llegaron a sus lados pocos segundos después.

Sus miradas permanecían fijas en aquella cortina de polvo, esperando

Sabían que ese Adjuchas continuaba vivo, su firma espiritual seguía allí.

De un momento a otro ocurrió.

-¡COMIDAAAA!- el Adjuchas felino salió de la arena, cargando con rapidez contra el trió.

Cada uno de ellos estaba muy cansado y herido, y aunque Nnoitra no lo pareciera; ya casi no tenía más fuerzas para seguir de pie. Si bien sus heridas habían sanado por su regeneración, tantos ataques recibidos y contraataques lanzados lo agotaron en gran medida; aparte de eso, el usar esa habilidad también le costaba energía.

Sabían que debían derrotar al felino lo antes posible, no podrían seguir luchando mucho más.

-Ustedes par de débiles- los Llamó- por esta vez volvamos a usar el combo tres (3)- los miró, primero a Pesche y después a Dondochakka.

Ambos lo vieron fijamente, y soltaron un Si luego de parecer estar pensándolo por unos cuantos segundos.

El Adjuchas se hallaba muy cerca ya, y estaba alistando sus garras para rebanarlos.

-A mi señal- reiteradamente posó su ojo en el Adjuchas pantera.

- ambos adoptaron una pose de combate lo mejor que pudieron.

Tan solo los separaban unos cuatro (4) metros cuando el Adjuchas mantis gritó.

-¡Ahora!- y dicho eso, arrojó un tajo cruzado al felino, que lo paró utilizando las dos garras.

Con una rapidez sorpresiva, Pesche y Dondochakka se movieron con Sonido y aparecieron a los costados del Adjuchas, con sus puños listos.

PAM

Con toda la fuerza que poseían, propinaron un golpe al estomago del Hollow, mandándolo para atrás con alta velocidad.

Entonces, Nnoitra extendió sus brazos-cuchillas a sus costados, y ambos Arrancars saltaron a donde el Adjuchas y se pararon en estas, como si fueran ninjas.

-¡Vayan!- el Adjuchas amante de las batallas lanzó a los dos hermanos del desierto hacia el felino Hollow con todas sus fuerzas.

Como con Pesche hace poco, el dúo se puso en posición de dar una patada voladora cada uno, aunque esta vez no hubo ningún grito.

El Adjuchas pantera consiguió recuperarse en el aire y cayó de pie (Como todo gato) en la arena, pero se arrastró algunos metros para atrás, con la vista posada hacia abajo.

De pronto sintió como algo se aproximaba hacia él, elevó la visión y

PAM

-¡Graaa!- el ser emitió ese gruñido de dolor recibir los pies de los Arrancars en su cabeza.

Crack

Su máscara se agrietó sutilmente debido al fuerte impacto.

Y cuando su cuerpo estaba por salir volando otra vez

POOOMMM

Una de las patas de Nnoitra, (Quien había dado un gran salto hacia el Adjuchas felino tras lanzar a Pesche y Dondochakka), lo empujó contra la arena en un súper pisotón, provocando que vomitara sangre y una onda expansiva de arena se creara.

Entonces miro a los Arrancars, quien se había tapado los ojos de sus mascaras para evitar que callera arena en estos.

-¡Usemos el TriCero! ¡Rápido!- exclamó alejándose de su enemigo caído y acercándose a ellos.

Al escuchar sus palabras, asintieron.

Se posicionó entre ambos, Pesche estaba a su izquierda y Dondochakka a su derecha.

-¿Listos?- les preguntó, cargando un Cero delante de sus mandíbulas.

Estos contestaron haciendo lo mismo, solo que Dondochakka en el apéndice que salía de su boca y Pesche en sus manos.

Los tres dispararon sus Ceros hacia el frente y estos se encontraron y combinaron, formando una esfera tricolor.

Que estalló al alcanzar un gran tamaño.

ZOOMM

La ráfaga combinada atravesó el aire con una velocidad vertiginosa, siguiendo una trayectoria que iba linealmente a su adversario.

El Adjuchas pudo ponerse de pie a duras penas, tambaleándose incluso más que antes.

Estaba en las últimas ya.

Su pelea con Midori lo dejó con un buen dolor de cabeza por el Suplex que le aplicó, además, cuando usó esa Súper envestida sufrió una pérdida de energía enorme.

Ahora, luchando con el dúo de Arrancars y el Adjuchas de un solo ojo no había sufrido el mismo daño, pero también se había cansado un poco esquivando sus ataques y había sufrido heridas por parte de Nnoitra, Pesche y Dondochakka, especialmente en la patada que estos le dieron hace poco; le habían dejado una pequeña contusión, que aunque se le pasaría luego, no cambiaría su estado.

Alzó su cabeza como anteriormente lo había hecho, queriendo ver a sus enemigos y atacarlos otra vez; pero no los vio, lo único que entró en su campo de visión fue una gran luz de tres colores.

Que lo envolvió totalmente.

Estallando poco después.

-¡GRAAAAAA!- el aullido de dolor más fuerte que había emitido la pantera.

Luego de unos segundos, el ataque cesó.

Tanto Pesche como Dondochakka cayeron de cara al suelo, aunque no estaban inconscientes, simplemente ya no podían ni estar de rodillas.

Nnoitra por su parte, si estaba de rodillas mientras jadeaba. El tenía mucha más energía espiritual que ambos Arrancars, así que en realidad ese ataque no lo cansó tanto como a ellos; pero ya había gastado mucha de esta en la lucha, era por eso que estaba así.

Tomó una gran bocanada de aire y luego suspiró.

Su respiración se normalizó con eso.

-Esa fue- dijo, levantándose con lentitud poco después- ¡Una gran pelea!- su tono era alegre.

Por su lado, los dos hermanos del desierto le dedicaron una mirada incrédula desde donde estaban, aunque luego chasquearon la lengua, sabiendo que así era él.

Al estar completamente erguido, Nnoitra observó la gigantesca nube de arena que quedó tras la explosión del ataque.

Abriéndose sus ojos a tope de pronto.

Allí, dentro de aquella cortina de polvo, no podía verlo; pero si podía sentir la presión espiritual del Adjuchas pantera.

Y esta estaba aumentando a cada segundo.

No era posible, ¡Absolutamente no era posible!

¡Le habían lanzado un ataque de ese calibre y lo había recibido de lleno! ¡No había forma de que sobreviviera!

¿O si la había?

¡No, no la había! ¡Definitivamente no la había!

Entonces ¿Cómo?

¿Cómo lo imposible se estaba volviendo posible?

¿Cómo pasaba lo que no debería de pasar?

Una vez disipada la arena, su pregunta encontró respuesta.

A pesar de la distancia que los separaba, el Adjuchas de un solo ojo pudo contemplar claramente el estado de su enemigo después de aquel ataque combinado.

Ahora le faltaba una (1) de sus patas delanteras, ya que esta había desaparecido desde el hombro. En su cuerpo había múltiples quemaduras de segundo grado: algunas en su cola, otras en su torso, abdomen y patas restantes y una en su cuello. De cada una de las quemaduras salía sangre en pequeñas cantidades, prácticamente hilillos, sin embargo, la efusión era constante.

Pero no era ninguna de las quemaduras o hemorragias leves lo que para Nnoitra era más destacable, ni siquiera la falta de una pierna completa, sino lo que veía en su máscara.

Estaba parcialmente rota. La zona del ojo derecho había sido destruida y ahora este se podía ver más claramente, así como también parte de su verdadero rostro.

Lo que si no pudo ver Nnoitra era que en dicho ojo ya no había pupila, ahora solo la esclerótica y el iris estaban presentes. Lo mismo sucedía con el otro órgano visual.

Eso pasaba cuando un Hollow en medio de un frenesí de hambre llegaba a un nivel de furia extremo, uno que solamente podía ser alcanzado si se hacia lo que más puede enojar a un Hollow.

Destruir su máscara, o solo romperla seriamente. (N/A: Inventado por mi persona :D)

Para a Nnoitra, al ver como parte de la máscara se había roto, fue más que obvio el porqué de que el poder del Adjuchas pantera estuviese aumentando a niveles enormes a pesar de estar en un estado claramente crítico.

Era debido a la ira generada por la destrucción parcial de su máscara.

Advirtió de una forma casi inmediata como, a pesar de faltarle una pata, adoptó una pose que decía con claridad que estaba a punto de lanzarse sobre ellos.

Los dos Arrancars, quienes vieron al Adjuchas poco después de que el polvo que lo ocultaba pasó, se alarmaron en gran medida al notar sus acciones también.

Un solo pensamiento pasó por la cabeza del trió en un momento unánime:

-Estamos en problemas- cada uno sintió sudor frio bajando por sus rostros.

-ROOOOOOOAAAAAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRRR- un autentico bramido ensordecedor salió violentamente de la garganta de la pantera, al tiempo que su reiatsu estallaba y su pata faltante se regeneraba.

-Y ahora estoy aquí, contándoles esto- tomé una gran bocanada de aire para recuperar el aliento.

Me tomó más de lo que pensé el contarles la leyenda de la espada azul, junto con su historia, debido a que a cada momento Nell me preguntaba algo.

Terminé por contarles todo debido a eso.

Y cuando digo Todo, más bien es Lo importante"

No solo hablé de la espada azul.

Les conté que yo había resultado ser el elegido de aquella leyenda, aunque eso lo supieron cuando se las estaba diciendo.

Continúe la historia de mi pasado en la parte en que desperté mi poder interior y la espada apareció.

Les hablé de Silver.

De mis cien (100) años de entrenamiento.

De mis habilidades (Claramente, fue una petición de Nell)

Del plan para matar al rey del Alma.

Básicamente, les conté mi historia.

Otra vez: conté lo importante, lo importante de cada cosa.

¿Y cómo quedaron ellos?

Pues Nell, tiene una cara de asombro, aunque es normal.

Murciélago-san está abriendo los ojos mucho más de la cuenta, por lo que deduzco que también está estupefacto.

Bueno, es una historia que dejaría estupefacto a cualquiera, así que no son nada raras sus reacciones.

Luego de transcurrir unos pocos segundos bajo un pesado silencio, les pregunté a los dos:

-¿Y bien? ¿Van a decir algo o no?- alcé una ceja esbozando una sonrisilla.

Naturalmente, la primera que reaccionó fue Nell.

Saltó a mí pecho gritando:

-¡Genial genial genial genial genial genial genial genial genial genial genial genial!- el abrazo que me daba era algo fuerte, como el de algún pequeño a un peluche- ¡Midowi! ¡Eres como los héroes de los libros de aventuras que leía en Las Noches!

Pero que divertido, si hace rato dijo que no podía hablar de ese sitio, hasta me pidió que olvidara lo que dijo de él; y otra vez lo está mencionando.

¿Tal vez se le olviden algunas cosas que dice?

Es una hipótesis que se contradice al recordar cómo no olvidó la petición que me hizo antes de proseguir con la narración de mí historia, pero eso se puede explicar con lo que yo mismo pensé poco después.

Aunque bueno, no es que sea algo importante quizás.

La separé de mí, ella mantenía una enorme sonrisa en sus facciones y brillitos en los ojos.

Sonreí, recordando una de las palabras que dijo en la oración de antes.

Héroes

Si, la verdad cuando era niño siempre quise ser un héroe como esos héroes de cuentos que me contaban algunas de las personas que conocía, incluido John.

Esos héroes tan asombrosos.

Esos héroes tan fuertes y tan amables.

Esos héroes capaces de derrotar monstruos o ejércitos enteros ellos solos.

Esos héroes que siempre salvaban a los demás.

En ese entonces para mí no era más que un sueño, uno imposible.

Pero ahora, realmente parece que me he convertido en un héroe así.

Soy asombroso (Vanidad fuera, solo digo la verdad).

Soy muy fuerte y también muy amable- Salvo cuando te pones de pésimo humor- Esa es información innecesaria Silver.

Soy capaz de derrotar a un monstruo gigante yo solo y con facilidad (En algún lugar de Hueco Mundo, un suave viento golpeaba el cadáver cortado a la mitad de una gran bestia de la ira), aunque no he probado con un ejército pero, estoy seguro de que puedo.

Y creo que ahora efectivamente soy capaz salvar a los demás a mí alrededor cuando estén en problemas.

Jejeje, si el yo de hace más de cien (100) años me viera, seguramente se sentiría orgulloso.

-Oye, Midowi- la voz de Nell resonó de imprevisto, sacándome abruptamente de mis pensamientos.

Puse mi mirada en ella y me fije en que había disminuido su sonrisa a una normal, así mismo, sus ojos ya no tenían brillitos y estaban posados en mi.

-¿Puedes mostrarme la espada azul?- me pidió, haciendo un gesto soñador.

Mi respuesta fue rápida, simplemente tomé la espada azul envainada y se la mostré.

-Claro- pero ella frunció sutilmente el seño.

-Noo- en conjunto con su cabeza, también negó con las manos- sin la vaina- especifico.

Cuando me dijo eso, lo que hice no fue lo pedido, al contrario, guardé la espada azul donde estaba antes y dije:

-No- wow, sonó algo seco, no fue mi intención.

-¿¡Eh!?- abrió la boca y amplió los ojos, para después inflar sus mejillas- ¿¡Por qué no!?

-Sería peligroso si lo hago- ante su gesto que expresaba ¿Que quieres decir? me apresuré a continuar- si la desenvaino, saldrá mucha energía que podría lastimarlos, y no quiero eso- le expliqué, de una manera simple y no muy exacta para no confundirla.

No tengo idea acerca de si mi corazón sigue considerándolos enemigos en alguna parte o si dejó de hacerlo, pero prefiero no arriesgarme.

Ella asintió con un rostro medio serio que me decía que comprendía.

Le sonreí y acaricié su cabeza, se ve algo tierna con ese rostro serio.

Entonces advertí como algo daba unos toquecitos a mi hombro izquierdo.

Miré en la direccion aludida y me percaté de que se trataba de Murciélago-san, queriendo llamar mi atención.

¿Ocurre algo, Murciélago-san?- inquirí, curioso y viéndolo fijamente.

Asintió, para señalarme luego, extrañándome.

-¿Eh?- doblé una ceja.

Continuó señalándome y posteriormente movió su mano hacia abajo, para apuntar a donde estaba la espada azul bajo mi piel.

Parece que tiene muy buena vista, señaló el lugar exacto donde la tengo.

Ni yo podría con una piel tan gruesa como esta.

Aunque sigo sin entender que quiere decir.

-Lo siento, no comprendo que tratas de decirme- le expresé mis pensamientos.

Dejó de señalar y miró hacia el suelo, con un aire pensativo a su alrededor.

Subió la vista de manera súbita entonces, y a los segundos la volvió a descender, pero esta vez puso el dedo con el cual me señaló en la arena que estaba delante de mí, empezando a arrastrarlo por ella tras eso.

-¿Qué ha?- paré de hablar cuando me percaté de que escribía unos símbolos.

Entiendo, intenta comunicarse textualmente.

Esos símbolos si mal no recuerdo se llamaban Kanjis.

¿Será que antes de ser Hollow era un humano asiático?

Escribió en el suelo por cuantiosos segundos. Su letra se notaba muy torpe, pero aun así entendible.

Quizás no ha escrito en demasiado tiempo.

O era la primera vez que escribía como Hollow.

Finalmente, apartó su dedo de la arena y pude leer lo qué quería expresar:

-¿Por qué aceptas cumplir con ese destino tuyo así como así? ¿Estás obligado a hacerlo? ¿Quieres hacer esto? ¿Tienes algún motivo para hacerlo? O ¿No lo tienes y solo lo haces por hacerlo?- Wow, cuantas preguntas.

Tal parece que tiene mucho que decir a pesar de no poseer boca.

Me rasqué la nuca pensando una respuesta a sus dudas, las cuales se resumían en una sola: ¿Por qué haces esto?

¿Por qué lo hago?

Pues

-Porque quiero ayudar a los que sufren- me encogí de hombros al dar esa respuesta, como si fuese obvia.

Con sus ojos, el me dijo, ¿Qué dices? o eso creo yo.

Me froté la nuca, pensando en una forma de responder a su duda sobre mi respuesta.

¿Soy yo o eso sonó algo raro?

Posé mis manos en la arena detrás de mí y le dije a Murciélago-san:

-Ya escuchaste mi historia- comencé- No tenia padres, era pobre, tenía que hacer cosas muy deshonrosas para sobrevivir, casi no tenía amigos o conocidos, no tenía un hogar que entrara siquiera en lo más o menos decente, pasaba frio casi todas las noches, me enfermaba mucho; más de una vez fui robado o agredido de manera violenta, entre otras tantas cosas que no quisiera recordar- dejé salir un pesado suspiro de mi boca- mi pasado estuvo plagado de mucha dificultad desde que tengo memoria, y debido a eso, desarrollé una gran empatía por las personas que también la padecen- moví mis manos de donde estaban, a una la transferí a mi rodilla y a la otra la llevé a mi cabellera para acariciarla con suavidad- Ustedes por ejemplo- dije para inmediatamente después añadir- Silver me habló mucho de la manera en que viven los Hollows el día en que lo conocí, fue debido a eso que acepté el hacer todo esto- Aunque no era tu elección de todas maneras- Shhhh, Silver, estoy en medio de una explicación importante- Sabes, ustedes y los que viven en los distritos altos del Rukongai tienen unas vidas similares, en mi opinión- paré de acariciarme el pelo- La diferencia es que ustedes sufren hambre y la única manera de alimentarse es matando a otros, además de que como extra los Shinigamis los cazan.

Los orbes verdes que son los ojos de Murciélago-san no se han movido en ningún momento, salvo para parpadear.

Se me hace difícil tener al menos una vaga idea de lo que piensa ahora mismo.

-Honestamente el que esto sea mi destino me importa un bledo- mi tono pasó de ser uno calmado a uno más determinado en esa oración- La principal razón de por qué hago esto es por eso, y créeme, lo haría si fuera mi destino o si no lo fuera, solo necesito tener el poder para hacerlo, el cual ya tengo- toqué la espada azul debajo de mi piel y luego continué hablando, cambiando el tono de determinación por el mío usual, el tan querido calmado y amable- Lo de decir que es porque es mi destino solo es una fachada que uso para no hablar de cosas tan personales, no me gusta mucho hacerlo al menos no con gente que no he conocido por mucho tiempo- di un suspiro cerrando mis ojos, retomando la palabra y abriéndolos segundos después- Simplemente, no puedo quedarme de brazos cruzados cuando alguien está sufriendo y sé que puedo ayudarlo.

Recordé ciertos días en el Rukongai, algunas veces que robaba comida de sobra, y luego de que comía y mi antojo de sabor quedaba satisfecho le regalaba lo que quedaba a quienes me encontraba por el camino.

Tambien un par de veces que me tropecé con unos chicos de mi edad abusando de otros más pequeños. Aunque yo sabía que no podía ganar, de todos modos iba a enfrentarlos, o si podía, simplemente atraerlos para que las victimas escaparan.

Je, acabo de darme cuenta de que por aquel entonces ya era un héroe, no uno tan genial, pero un héroe a fin de cuentas.

Después de todo, un héroe es aquel que está dispuesto a arriesgarse para ayudar a otros, así sean desconocidos.

Oh eso me dijeron, ya ni me acuerdo bien.

Da igual.

Otra vez, vi con fijeza sus ojos grandes.

-¿Sabes?, dos (2) de tus interrogantes son correctas, Murciélago-san- saqué dos (2) dedos entonces, para después guardarlos y continuar con una sonrisa- Ciertamente, estoy obligado a hacer esto, obligado por mi propio sentido del deber-Y también por mi- Silver, ya déjalo aunque no es que me moleste, ya que también quiero hacerlo. A parte, tengo otro motivo por el que lo hago.

Sus ojos por fin me hablaron. En ellos identifiqué una sola interrogante, ¿Cuál?.

-El hecho de que odio a los Shinigamis y al rey del Alma- no perdí mi sonrisa a pesar de expresar tales palabras.

No lo voy a negar, en el fondo de mi corazón los aborrezco profundamente.

Pero creo que eso es algo obvio para todos los que leen, en mi opinión. (N/A: Midori Sabitsura, rompiendo la cuarta pared desde el capitulo uno [1] XD)

Es decir, ¡Vamos!, el distrito sesentaicuatro (64) y muchos otros estaban como estaban por culpa de la vigilancia parcial de los Shinigamis.

Muchos sufrían, se enfermaban, eran robados, violados, agredidos, asesinados, secuestrados y algunas veces hasta torturados por puro placer.

¿Saben lo que es eso?

¿Todo el miedo que uno siente tanto de día como de noche?

¿Toda la tristeza al ver como alguien que conocías murió o desapareció de la noche a la mañana solo para reaparecer muerto y con el cuerpo en un estado que daría un repelús extremo y le constreñirían las tripas violentamente hasta al más duro de mente?

¿Todas las enfermedades y heridas que uno debe de soportar por la falta de atención médica, o incluso de medicinas?

¿Todo el sufrimiento, desesperación e ira que uno experimenta por el simple motivo de que aquellos que tienen poder y pueden hacer algo para mejorar esa situación no se preocupan por eso debido a cosas que no deberían tener importancia?

Cuando ese Shinigami de afro nos reveló la causa de que no fueran Shinigamis a los distritos altos, francamente, no solo sentí esa ira que dije que sentía en ese entonces.

Tambien experimente el mayor deseo asesino que me había invadido hasta la fecha, solo que no lo mencioné.

Es una mala costumbre mía, no suelo mencionar mucho de mis puntos y pensamientos negativos para que los demás tengan una buena impresión de mí.

Que puedo decir, en el fondo, me importa un poco la opinión ajena, aunque mi autoestima sea alta.

Lo reconozco, ese deseo asesino en realidad fue mayor a todos y cada uno de los sentimientos negativos que experimenté cuando vi lo que pasó con Zack, lo que ya es decir demasiado.

Nunca antes tantos pensamientos en los que estaba mi persona agrediendo, torturando y posteriormente asesinando de maneras excesivamente crueles a alguien habían pasado por mi cabeza.

Simplemente, la palabra Matar era predominante en todos y cada uno de los rincones de mi cabeza y de mi ser en ese instante.

Pero al final, las enseñanzas de John prevalecieron.

No importa que pase, siempre obedeceré cada una de estas como si fuese un credo.

Eso quisiera decir la verdad, pero es todo lo contrario…

Estos cien (100) años, como todos ustedes saben, cambiaron mi personalidad y mentalidad.

¿Me he vuelto mucho más maduro?

Si.

¿Me he vuelto muy amable y juguetón?

Si.

¿Me he vuelto más humilde y más sabio?

Si.

¿Me he vuelto más paciente y más educado?

Si

¿Me he vuelto mucho más decidido y valiente?

Si

¿Me he vuelto más protector con aquellos que quiero?

Si.

¿Mis ganas de ayudar a quien sufre aumentaron en todo este tiempo?

Si.

¿Sigo buscando la paz antes que la guerra?

Sin duda.

Y un etc.

Ha habido muchos cambios y mejoras positivas en mi personalidad, eso es innegable.

Pero

No todo lo que hubo fue eso.

Así como tuve cambios y mejoras positivas, también hubo varios cambios negativos.

Entre ellos, por ejemplo, están:

Me he vuelto alguien con un bajo grado de piedad con aquellos que demuestran no querer colaborar de ninguna manera conmigo cuando quiero que se unan a mí o se rindan durante un combate, aunque me pongo algo triste por tener matarlos para evitar que luego puedan causar algún tipo de daño, como habrán notado anteriormente.

Ciertamente soy amable, pero una vez que me enfurecen eso cambia totalmente.

Soy honorable al combatir, pero al volverse la lucha complicada puedo recurrir a los métodos más sucios que uno puede conocer.

No tengo ningún reparo en torturar de manera física o mental a quien sea con tal de lograr conseguir información o lograr algo.

Francamente, de ser necesario, puedo ser un completo desalmado a la hora de Aleccionar a aquellos no me hacen caso (mis subordinados) aunque aún no ha pasado, lo cual me alegra mucho.

¿Mentir? Tampoco tengo problemas con eso.

Y como mencioné antes, sin duda prefiero buscar el sendero de la paz antes que ir por el sendero de la guerra, sin embargo, si la lucha llega a darse, la disfruto bastante.

No lo negaré, me da mucho gusto pelear, especialmente cuando mi oponente es alguien muy fuerte. Es genial sentir toda la adrenalina y la sangre hirviendo y fluyendo con vehemencia por mis venas, los latidos de mi corazón aumentando de fuerza cada vez, su sonido creciendo tanto que siento que lo tengo en el oído.

Bueno, más que un gusto, sin duda es como un enorme placer insano.

Lo amo.

Amo tomar mi Zanpakuto y cortar con ella.

Amo chocarla con otras armas.

Amo seccionar las partes del cuerpo de mis enemigos.

Incluso amo cuando logran cortarme.

Ok, no es un placer insano, sino más bien como una felicidad absoluta y enferma.

Pero no estoy loco.

Bueno, no negaré que debido al casi total silencio del interior de la espada azul y a los rigurosos entrenamientos de Silver antes de lo de mis poderes Hollow perdí una pequeña porción de mi cordura.

Un diez por ciento (10%) o veinte por ciento (20%) nada más.

No tiene ningún efecto que me vuelva violento o peligroso como si a algunos otros, sin embargo, de vez en cuando sufro mucha paranoia y nervios de la nada.

En esas situaciones solía pedir a Silver y a AoiTenshi cuando estaba en el interior de la espada o en mi mundo interior que me dejaran solo hasta que me pasara.

Lo bueno es que solo dura unos pocos minutos nada más.

Pero enserio, en esos minutos no me gusta que haya gente cerca.

Cuando estoy así, todo me parece sospechoso, incluidas cosas como mi respiración o mis parpadeos, mi sudor, cuando trago saliva, todo.

Pero eso no me hace un loco.

Bueno, ya me estoy alejando mucho del tema principal.

Como iba diciendo antes, al final, las enseñanzas de John prevalecieron, por eso fue que en lugar de acompañar a Zack a atacar a ese Shinigami, intenté pararlo.

Ya saben que ocurrió después.

Zack golpeó al Shinigami.

El Shinigami cortó en el pecho a Zack poco después.

En ese momento todos aquellos sentimientos negativos superaron con creces el respeto e importancia que le tengo a John, por lo que hice a un lado sus enseñanzas y golpeé con todas mis fuerzas al Shinigami.

El Shinigami después me iba a atacar y John me salvó.

John derrotó en un instante al Shinigami afro y luego nos fuimos.

Varias horas después ocurrió ese suceso negro.

Zack murió.

Estaban por matar a John.

Simplemente, yo estaba despavorido, desconsolado y colérico en realidad.

Me alegro de haber aprendido nuevas palabras en todo este tiempo, así puedo explicar mejor como me siento y aclarar sentimientos pasados, como los que intenté expresar con palabras que yo sabía no los denotaban al completo.

Bien.

¿Resumen de todo esto?

Simplemente que yo, posiblemente, odie a los Shinigami mucho más de lo que John y Zack lo hacían.

No por mi propio sufrimiento nada más.

Mi odio hacia ellos fue generado por el sufrimiento general de todos los que ignoran.

Simple y honestamente.

Ni más, ni menos.

¿Y por qué odio al rey del Alma también?

Eso debería ser tan obvio como el por qué de que odie a los Shinigamis.

El es el líder absoluto de los Shinigamis; los errores de los subordinados y los daños que causan son responsabilidad del que manda.

No tengo idea de si tiene contacto con ellos o no, pero si lo tiene, entonces solo lo hace más culpable, ya que puede hacer algo para remediar las cosas; y si no lo tiene, igualmente es culpable, ya que está siendo negligente.

No sé que piensen los demás, pero yo creo firmemente que así es.

-¡Midowi!- ¿Cuántas veces la voz de Nell me ha sacado de mis cavilaciones ya?

Bajé mi rostro para verla, puesto que me había quedado mirando para adelante.

Me desconcerté cuando observé enormes lagrimones cayendo de sus ojos, así como también su rostro, que lucía grandemente mortificado.

Ella no me estaba devolviendo la mirada ni estaba sentada ya, sino que observaba a otra dirección de pié; más específicamente, a donde siento que están Pesche, Dondochakka y Nnoitra peleando con ese Adjuchas.

Algo no va bien.

Siento sus firmas espirituales demasiado débiles, casi como una llama a punto de extinguirse, y la de ese Hollow mucho más grande que antes.

Me apresuré a girar mi cuerpo todavía sentado en la arena, para que en mi campo visual entraran los cuatro casi al instante.

Lo que vi no me gustó.

Dondochakka estaba tirado en el suelo y Pesche estaba a su lado. Creo que a Dondochakka le falta un brazo.

Nnoitra aun continúa peleando contra ese Adjuchas felino, pero sus movimientos son muy lentos, y creo que también le falta un brazo.

A esta distancia no soy capaz de detallarlos correctamente, será mejor que me acerque.

-Nell, quédate aquí- no la miré al proferir aquello para después ponerme de pie y empezar a caminar hacia Pesche y Dondochakka- Murciélago- san, cuídala- así como a Nell, no lo miré y seguí caminando.

Mientras iba hacia adelante, escuchaba la voz de Silver:

-¡Te lo dije grandísimo idiota, te lo dije!- si, su voz no me es muy agradable justo ahora- ¡Será mejor que esos dos sigan vivos, porque si no, créeme que te aplicaré el método correctivo número nueve (9).

Un repelús de proporciones colosales atravesó mi cuerpo, haciendo que me parara en seco y experimentara un frio glacial en todo mi ser.

-N-no es necesario llegar a-a e-esos extremos, m-maestro- no pude sino sentirme dócil ante él ahora mismo.

-¡Lo será si esos dos no siguen respirando!- cuando lo oí decir eso ultimo, retomé mi caminata y la hice más rápida que antes, casi estaba corriendo.

En cuestión de segundos, llegué a donde estaban los dos (2) hermanos del desierto tirados en la arena.

No pude si no experimentar un paro cardiaco momentáneo (Aunque no tengo corazón) al ver el estado de ambos.

Mi observación anterior fue correcta, a Dondochakka le faltaba un brazo, pero no era lo único. En su cuerpo se extendían numerosos arañazos de los cuales delgadas y gruesas líneas de sangre salían, deslizándose por su cuerpo hasta caer en la arena y teñirla de escarlata.

Lo que consiguió que reanudara la acción de respirar, ya que por un momento la corté, fue el advertir que él lo hacía.

Me toqué el pecho, dando un suspiro muy profundo poco después.

Entonces fue el turno de Pesche para ser visto por mí.

Oh, mierda, su estado es ufff.

Sus dos piernas fueron cortadas de raíz, y en las zonas donde fueron escindidas estaba presente una gran efusión de sangre, la cual se había extendido desde donde caía hasta su alrededor por lo que veo, formando un charco rojo debajo de él, posiblemente en colaboración con los delgados ríos carmesís que brotaban de las múltiples heridas en el resto de su cuerpo y de la otra hemorragia que salía de la herida que se hallaba en donde antes comenzaba su brazo izquierdo, que también fue cercenado.

No es necesario pensarlo para saber quien está peor.

Por lo menos también respira, pero será mejor que los trate cuanto antes.

Toqué a cada uno con una mano, aprovechando que estaban muy cerca, para luego aplicar Kaido avanzado en ellos.

Si uso el común se morirán desangrados antes de acabar de cerrar sus heridas, esto es mejor.

Dejé que un profundo suspiro como el de antes escapara de mis labios.

Qué alivio, que enorme alivio.

Realmente no quiero volver a experimentar el método correctivo número nueve (9).

Bueno, eso y que no quiero que estos dos se mueran.

Aunque, no lo entiendo.

¿Cómo no me di cuenta de esto antes?

Moví mis ojos a donde el Adjuchas felino estaba peleando con Nnoitra, quien espero pueda resistir un poco más.

Realmente, ¿Como no me di cuenta?

Ese aumento de poder tan grande debió haber llamado mi atención, ¿Cómo es que no lo noté?

-Porque te distraes mucho- Silver habló, con un tono más tranquilo, para mi alivio, aunque seguía sonando algo molesto todavía- Siempre que hablas con alguien dejas de estar atento a las firmas espirituales a tu alrededor, eso está mal, si una persona se acercara de repente a atacarte mientras hablas ni lo notarias. Ashh- lo escuché dar un pequeño resoplido- debes eliminar esa mala costumbre, si no lo haces tarde o temprano te costará la vida.

Oh, es cierto, sin duda debió ser por eso.

Pero, ¿Qué puedo hacer? No soy bueno para mantenerme alerta cuando hablo con otros, es muy difícil tener la guardia en alto así.

Lo siento Silver, cambiar eso no me será posible por ahora.

-Pff bien, pero trata de hacerlo de todas maneras, te lo estoy diciendo por tu bien- lo sé, siempre lo haces.

Luego de que nuestra conversación mental acabó, me centré totalmente en curar a los dos (2) hermanos del desierto, lo que hizo el proceso más rápido en consecuencia.

En apenas un par de minutos acabé la curación, sin embargo, ambos permanecían inconscientes.

Supongo que está bien, así podrán descansar.

Remiré en direccion a donde mi compañero peleaba contra aquel Hollow, notando casi de inmediato que ya estaba a punto de ser derrotado.

Me erguí en un parpadeo y luego de dar unos cuantos pasos al frente y alejarme de mis compañeros inconscientes usé Sonido, quedando a tan solo unos metros de ambos combatientes.

Zas

-¡GAAAA!- tuve un puesto en primera fila para ver como el Adjuchas cercenaba el brazo restante de Nnoitra, que cayó a la arena con un ruido sordo, así como grandes gotas de sangre.

ZOOOMMMM

El Adjuchas empezó a cargar un Cero, uno muy grande.

Se nota a kilómetros que Nnoitra está que se desmalla en cualquier momento, dudo que pueda resistir ese ataque a quemarropa.

Sujeté del mango a AoiTenshi y reutilicé el Sonido para aparecer justo delante del Adjuchas felino.

-Ya es hora de ir a dormir, lindo gatito- murmuré aquello para posteriormente desenvainar mi Zanpakuto y lanzar un tajo horizontal hacia el Adjuchas, o más bien, a su Cero.

Zas

Como si el Cero fuese papel, mi espada se abrió paso por él, cortándolo de lado a lado y causando que se desvaneciera.

Al parecer el Cero no se había concentrado lo suficiente para causar una explosión al cortar.

Era solo tamaño y no poder, eso es bueno para mí.

Retrocedí mi pierna derecha violentamente, para luego lanzarla de golpe hacia adelante en una veloz y fuerte patada.

PAM

Una veloz y fuerte patada que impactó directamente en la máscara del Adjuchas, mandándolo para atrás vertiginosamente.

Guardé mi espada y otra vez usé Sonido, quedando a cuantiosos metros detrás del Adjuchas felino en un parpadeo.

Diez por ciento (10%), por ahora usaré eso en este golpe.

El Adjuchas felino se está acercando a mí.

Yo mantuve mi cuerpo firme, pero empuñe mi mano derecha y la elevé por encima de mi cabeza.

Está por llegar a mí.

Espéralo.

Espéralo.

Espéralo.

Espéraloooo

Lo tuve justo delante de mí.

¡Ahora!

PAM

BROOMM

Bajé mi puño con suma rapidez y le propine un golpe de martillo en la máscara al Hollow, teniendo como consecuencia a mí accionar que este se fuera para abajo e impactara de cabeza con la arena, lo que a su vez tuvo como consecuencia un enorme levantamiento de esta.

Cerré mis ojos para que no me entrara polvo en ellos, así como también desempuñé la mano.

No necesito mirar ahora mismo, estoy absolutamente seguro de que eso lo dejó inconsciente.

Empecé a sentir entonces como la arena volvía a descender al suelo, cayendo algo de ella en mi pelo y piel, razón por la cual me los sacudí usando mi surda.

Una vez todo el polvo regresó al suelo, pude ver al Adjuchas tirado, pero grande fue mi sorpresa al notar que ya estaba consciente de nuevo, más no parecía poder continuar peleando.

Lo hizo bien, es un Hollow muy fuerte.

-Entonces deja de perder el tiempo y sácalo de ese frenesí de hambre para tratar de reclutarlo- la voz algo fastidiada de Silver sonó en mi cabeza de golpe.

-Estaba por hacerlo- respondí.

Llevé una de mis manos a mi rostro en ese instante, dejándola a tan solo un par de centímetros de mi mejilla izquierda y tras eso, reiatsu de un color azul oscuro se reunió en dicha zona.

Al momento subsiguiente la aparté, dejando al descubierto un fragmento de mascara blanco, más específicamente, una parte de una dentadura.

-Ha pasado tiempo desde que sentí un poco de mi mascara Hollow en mi rostro- pensé aquello en voz alta, para luego, con la misma mano que usé para aparecer aquel fragmento, agarrarlo y retirarlo.

Lo miré en mi mano fijamente.

-Los colmillos nunca me gustaron- comenté para posteriormente agacharme y ver al Adjuchas, quien luchaba por incorporarse al menos parcialmente.

Acerqué el fragmento de mascara a su cabeza y él, al notarlo lo empezó a olisquear.

-Comida- su tono era débil, supongo que debe estar muy herido y cansado ya.

-Come, no podré hablar contigo en ese estado- le dije, aunque estoy seguro que no presta atención a lo que hablo.

Con cierta lentitud, tomó el fragmento con sus colmillos y empezó a masticarlo.

Al segundo subsiguiente de tragárselo, sus ojos se abrieron cual platos, para ulteriormente caer reiteradamente a la arena.

Me puse de pie sin apartar los ojos de él y me dediqué a esperar…

A los pocos segundos empezó a moverse de nuevo.

Naturalmente, la única forma de detener un frenesí de hambre es alimentando al Hollow que lo sufre, lo cual hice.

Aunque nunca basta con un fragmento de mascara o una máscara completa para que el Hollow en cuestión salga de ese estado, sino que se necesita una cantidad enorme de mascaras, o masiva en caso de comer solo fragmentos para lograrlo.

Después de todo, como ya expliqué antes, un frenesí de hambre pasa cuando los Hollows duran mucho tiempo sin comer; una cantidad abismal de tiempo.

Pero en mi caso, un solo fragmento de mi mascara es suficiente para eliminar un frenesí de hambre.

¿La razón?

Antes de decir eso, ¿Saben por qué razón los Hollows se comen las mascaras de otros Hollows?

¿No?

Es por la energía que existe dentro de estas.

El punto de reunión de los poderes de un Hollow está en su máscara. Mientras más poder tenga el Hollow en cuestión, más energía habrá en su máscara y esta debe acostumbrarse para poder soportarlo todo.

Esa es la causa de que las mascaras de los Hollows cambian al evolucionar.

Los Hollows se alimentan de esa energía; mientras más exista en las mascaras que devoran, más saciados quedaran.

La energía que existe dentro mi mascara Hollow es colosal. En ese solo fragmento había mucho más poder que el que pueden almacenar veinte (20) Vasto Lordes, es por ello que no fue necesario más.

Seguí mirando de reojo al Adjuchas, quien con un tembleque incesante, se erguía en sus cuatro patas.

Noté casi de inmediato que sus ojos ya no expresaban ese vacío infinito, sino una confusión inmensa.

Normal, ningún Hollow puede recordar lo que hizo durante un frenesí de hambre.

-D- ¿Dónde estoy?- Hmm, su voz suena algo adormilada, como alguien que recién despierta de un sueño- Kuh ¿Pero qué?, ¿Por qué estoy tan herido?- me fijé en que él observó detenidamente su cuerpo luego de sobresaltarse ligeramente.

Se percató de ello más rápido de lo que creí que lo haría.

Normalmente un Hollow no tiene demasiada sensibilidad en su cuerpo luego de despertar de un frenesí.

Tal vez sus heridas son más serias de lo que a primera vista se percibe.

No tengo dudas de que esta ha sido una pelea con daños bilaterales.

Pero claro, algunos sufrieron más que otros (Nnoitra, Pesche y Dondochakka).

Y mientras yo pensaba eso, no me percaté de que el Adjuchas finalmente se dio cuenta de mi presencia, por lo que con un sonoro gruñido y a pesar de sus heridas, dio un brinco para atrás, creando una distancia unos pocos metros entre nosotros.

-¿¡Quien carajos eres tú!?- oh, genial, otro Hollow con lengua pedestre.

Rodee los ojos con un cierto fastidio debido a ello.

Pero de todas maneras y como siempre, contesté de manera educada.

-No te preocupes, no soy un enemigo- elevé ambas manos en un acto de paz para acompañar mis palabras.

Y tal y como esperaba, no tuvo el efecto que quería.

Al contrario, cargó un Cero y me apuntó.

-¡Respóndeme mierda, quien eres!- hmm, supongo que debe de estar algo alterado, como dije antes, es normal.

-Midori Sabitsura, otra vez, no soy un enemigo- me presenté y repetí mis anteriores palabras sin inmutarme por su tono hostil.

De nuevo, no surtió el efecto que deseaba, pues el tamaño de su Cero se amplificó.

-¿¡Donde estoy!? ¿¡Donde está mi grupo!?- la primera pregunta me sacó una risa interior, pero permanecí con un semblante apacible en el exterior.

-Primero: Estas en Hueco Mundo- respondí, dando mi mayor esfuerzo para no mostrar sarcasmo en esas palabras- Segundo: no tengo ni la menor idea de a qué grupo te refieres.

Y reiteradamente, hizo crecer el Cero, que alcanzó un tamaño mayor al suyo.

-¡No juegues conmigo!- vociferó con agresividad- ¡Seguro que los mataste maldito!- su voz estaba llena de ira.

¿Ara?, ¿Sus compañeros le importan?

Supongo que empecé a hacer juicios con mucha prontitud.

Mi error.

-No lo hice, realmente no se dé que grupo me hablas- trataba de sonar tranquilizador, pero es como si tratara de cargar arena con un saco roto.

De pronto pasó.

ZOOMM

Su Cero no vino contra mí en forma de ráfaga, sino que conservó su aspecto circular.

¿Qué hice yo como medio autodefensivo?

Suspire de fastidio, bajé las manos, miré con un gesto neutro la esfera de color azul que se me aproximaba

PAM

Y le propiné un tremenda patada con el pie derecho que la mando al cielo.

BOOOMMM

Estallando con enorme fuerza en medio de este.

Liberando un sonido semejante a un bramido estentóreo.

Logrando generar una brisa que llegó al suelo y alborotó la arena.

-¡GOOOOLLLLLLLLLAAAAAAAAZZZZZZZZOOOOOOOOOO!- Tsk, Silver, esto no es un partido de futbol, no grites- Y el premio para el mayor aburrido de toda la historia es para ¡Midori Sabitsura! (Aplausos).

Ojojo, vaya muchas gracias por darme este premio quisiera dar un gracias especial a mis queridos padres a mi perro Steven a mi novia Sofía y también a, ¡VE A QUE TE JODAN, SILVER!

-JAJAJAJAJA.

Suspiré.

Cof cof.

Tosí falsamente.

A veces yo soy el inmaduro, otras lo es el; y nunca nos aguantamos, ¿Qué tal?

Me fijé de nueva cuenta en el Adjuchas, este me devolvía la mirada, solo que pude notar cierta tensión en el.

-¿¡C-Como desviaste mi ataque maldito!?- la típica pregunta que cualquiera en esta situación me haría.

-Solamente le di una patada- me encogí de hombres al darle aquella respuesta- ahora, si eres tan amable de tranquilizarte para que podamos hablar con calma- le dije, pero él en ese momento alzó su cabeza al aire y como que empezó a olisquear.

-Este olor- lo escuché murmurar- ¡Yylfordt!- ahora exclamó, dándose la vuelta tras hacerlo y empezando una corrida a gran velocidad, aunque con dificultad por lo que puedo observar.

Alejándose mucho en instantes.

¡No puedo perderlo!

Estaba dispuesto a comenzar a perseguirlo, pero en eso Silver me habló con un tono de reprimenda:

-¡Idiota!, ¡Primero encárgate de las heridas del Adjuchas!- oh, es cierto, olvidé que Nnoitra estaba herido.

Cambie mi vista hacia donde sentía que estaba y me alarmé al verlo tirado en la arena, con un montón de sangre por debajo suyo.

Corrí hacia él y luego de agacharme a su lado empecé a aplicarle Kido curativo avanzado.

Rayos, el sí que está en un estado crítico.

Como mencioné antes, sus dos brazos fueron cortados, en su cuerpo hay múltiples heridas tanto profundas como superficiales. Le falta una pata, una parte de su abdomen al parecer fue arrancado violentamente, hay tres grandes cortes muy cerca de su cuello, numerosas quemaduras de segundo grado en partes al azar en su cuerpo (seguramente por Ceros) y algunos agujeros.

Está hecho papilla.

Y lo peor es que su respiración es muy lenta.

Debo aplicar más energía rápido o morirá.

ZOOMM

La barrera de Kaido resplandeció altamente, logrando que entrecerrara un poco mis ojos.

Sus heridas comienzan a cerrarse con más velocidad, pero lo que más me preocupa es la pérdida de sangre.

-Espero que esto te enseñe a no ser tan descuidado y temerario- ya entendí Silver, no necesito que me estés reprochando a cada rato, uff.

Luego de que transcurrieran algunos de los segundos más tensos en toda mi vida hasta ahora, acabé con el tratamiento.

Le van a quedar cicatrices de por vida al igual que a los otros dos, pero eso será todo.

Me paré y me masajeé un hombro.

Las situaciones estresantes las resisto perfectamente, pero aun así me ponen tensos los hombros.

Y lo peor es que el estrés no termina allí.

Me masajeé el otro hombro también al percatarme de que el Adjuchas había desaparecido de mi vista.

Tsk, y ahora como se supone que lo encontraré.

-¿Firma espiritual quizás?- la voz irónica de Silver se manifestó para darme una sugerencia.

-Vaya, ¿Cómo estaría sin ti?- dije con algo de pena.

-Ni la menor idea, pero no creo que en una buena situación- lo reconozco, es verdad.

-¡Midowi!- me di la vuelta como acto reflejo al oír a Nell.

Le dije que se quedara donde estaba y a Murciélago-san que la cuidara.

Ella saltó a mi pecho tan pronto estuvo a una distancia optima.

-¡Midowiiii!- advertí lágrimas y mocos saliendo de sus ojos y nariz en grandes cantidades, así como cascadas de saliva, estaba llorando bastante- ¡Pesche y Dondochakka snif están muy maaallllll!- lloriqueó con fuerza, iba a decirle que no era así ya, pero continuó sollozando- ¡A Pesche snif le faltan las dos piernas snif y un brazo y Dondochakka snif perdió uno de los suyos! Snif.

Vaya, se me está partiendo el corazón (O lo que sea) al verla llorar así.

Está llorando mucho más que todas las otras veces anteriores.

La abrasé firmemente contra mi pecho y acaricié su cabeza.

Solo funcionó parcialmente. Dejó de temblar un poco, pero por lo demás seguía igual.

-Descuida, Nell- con una voz baja y suave le dije aquello- ellos están bien.

Dejó de temblar de golpe, para luego elevar su vista y observarme con una cara de obvia confusión.

Le di una sonrisa, sacando los dientes.

-Mira- al instante de decir eso, use Sonido para aparecer en donde estaban ambos, logrando una reacción de sorpresa en Nell- ellos están bien.

Con mis ojos, señalé a ambos para que los viera.

-PeroSnif... sus brazos y piernas- aun está lagrimeando.

-Pero están vivos y fuera de peligro- señalé eso- además, puedo restaurar las partes que les fueron cortadas- revelé, generando otra reacción de asombro por parte de ella.

-¿De verdad?- yo respondí rápido.

-De verdad de veras- de nuevo, acaricié su cabeza.

-¿Puedes hacerlo ahora?- me pidió, secándose esta vez ella misma las lagrimas, los mocos y la saliva.

-Está bien- la bajé para poder hacer esto- observa y admira- me aproximé a Pesche y le acerqué mis manos.

La barrera de Kaido se exteriorizó inmediatamente.

-Ahora- como si esa palabra fuese una señal, la barrera se volvió de un azul oscuro.

Las extremidades cercenadas de los dos hermanos del desierto empezaron a crecer otra vez.

Una barrera de Kaido mejorada con poder Hollow, no hay método de curación singular mejor que este.

Es capaz de curar heridas aunque la piel haya sido totalmente destrozada, de restaurar huesos aunque estos fuesen hechos polvo, de reparar órganos aunque estos hubiesen sido destruidos por completo, e incluso de recuperar partes cortadas de un cuerpo; lo que hago justo ahora.

Si tan solo la barrera de Kaido pudiera amplificarse para que pasara de ser singular a plural sería el mejor método de curación de todos.

Pero lamentablemente, eso no es posible por ahora.

-Wooww- Nell, quien se acercó a mi lado, dijo eso.

Su cara es igual a la de un niño que observa algo increíble.

Je, no me canso de ver esa expresión, es bastante linda.

Regresé mis ojos a Pesche y Dondochakka, reparando enseguida en que las piernas y el brazo de Pesche así como el de Dondochakka estaban por acabar de crecer.

Finalmente, se regeneraron al cien por ciento (100%).

Deshice la barrera de Kaido y me acaricié el cabello, suspirando un poco.

Lamentablemente, la gran desventaja de la barrera de Kaido mejorada con poderes Hollow es que es más complicada de controlar.

Había cerrado mis ojos al frotarme el pelo, por lo que los abrí con el fin de ver a los dos Arrancars.

Ellos y Nnoitra despertaran en un rato, seguramente.

Me froté el pelo un poco más fuertemente.

Esto es muy frustrante.

Por un lado: si me quedo esperando, ese Adjuchas se puede alejar tanto que corro el riesgo de no poder hallar su firma espiritual. Por otro lado: si voy tras él y le pido a Murciélago-san que se encargue de cuidarlos a ellos (miré a los tres inconscientes y a Nell) corro el riesgo de que los ataquen mientras no estoy.

Sé que Murciélago-san es fuerte, pero aun así me preocupa.

Quizás los ataque algún Arrancar o un Vasto Lorde más fuerte que Murciélago-san, aunque esas serian situaciones muy poco probables, más aun considerando que parece que casi todos los Hollows en Hueco Mundo se esfumaron, pero pueden suceder.

-Si me preguntas mi opinión, te recomiendo hacer lo segundo. Es muy poco probable que los ataquen y si lo hacen, ese Vasto Lorde es lo suficientemente fuerte para encargarse- hmm, tal vez tengas razón- Claro que la tengo. Pero eso sí, si sigues a ese Adjuchas y te alejas tanto de ellos que queden en el límite de la distancia en la que puedes percibir firmas espirituales, deberás dejarlo ir, de lo contrario podrías no poder volver con ellos.

Entiendo.

-¡Murciélago-san!- al sentir que no estaba muy lejos detrás de mí, exclamé- Por favor cuida de Pesche, Dondochakka, Nnoitra y Nell. Yo iré a tratar de reclutar a ese Adjuchas y luego volveré.

Sin siquiera voltearme para ver su respuesta, empecé a andar al frente, pero me paré en seco al sentir algo pequeño chocar con mi espalda, sujetarse de esta y escalarla hasta alcanzar mi nuca y agarrarse de mi cuello.

-Nell, por favor bájate- pedí sabiendo de quien se trataba, mirándola por encima de mi hombro luego.

-¡Nop!- al responder aquello infló los mofletes con una expresión molesta que la hacía ver más linda- ¡Yo voy contigo!

No puedo decir que me sorprendió mucho, sería una completa mentira, pero tampoco puedo decir que no me sorprendió.

-¿¡Estás loca!? Es peligroso, quédate aquí- ordené, pero ella me respondió con otro ¡Nop!- Nell, no voy a ir a jugar, posiblemente tenga que luchar (Algo me dice que no será Posiblemente sino más bien, Seguramente), no quiero que te pase algo malo.

-¡Nop!- de nuevo, uff, que complicado- ¡Estaría mal que dejara a mi futuro esposo ir solo a hacer algo peligroso!- y eso que dijo me dejó lo que se dice BIEN estupefacto.

Eso hasta que recordé lo que habíamos hablado antes.

Me quedé mudo por un momento, no teniendo idea de que decir ahora.

Vamos Midori, piensa, piensa

¡Lo tengo!

-Y estaría peor dejar que mi futura esposa se arriesgara de esa forma por mí, sabiendo yo que no me pasará nada- le seguí el juego, más que nada por no romper su ilusión, no soportaría hacerle eso; le he agarrado cierto cariño a esta pequeña Arrancar ya.

Ella se sonrojó por lo que dije.

-Y además de eso- añadí alzando un dedo- una buena esposa debe honrar y obedecer a su marido, así que hazme caso- lo sé, lo sé, soné como un machista; pero prefiero eso a que la lastimen.

-Pues creo que no estoy hecha para ser una buena esposa, sino una regular- de pronto me contestó eso, dedicándome una mirada que más claramente que el agua me decía, ¡No podrás detenerme!.

Un pesado suspiro se hizo fugitivo al salir de mi boca entonces.

John tenía razón cuando decía, A veces las mujeres son problemáticas", lo confirmo ahora mismo, aunque ella tenga tanto apariencia como personalidad de niña.

-Si te digo que corras; corre- empecé a hablar, con tono serio- si te digo que te escondas; escóndete- retomé la caminata- si te digo que me abandones para salvarte; no dudes en hacerlo, ¿Entendido?- pregunté, viendo al frente.

-¡Entendido!- con su voz alegre y determinada, ella respondió.

Espero que sea una respuesta totalmente verídica y no solo una de seguridad momentánea.

Tras ese último pensamiento, le pedí que se agarrara fuerte, algo que ella hizo y yo usé Sonido para dar inicio a la persecución.

Si Starrk tuviese que rememorar todos los momentos extraños o bochornosos que había experimentado, ciertamente el número sería bastante reducido por obvias razones.

La amnesia casi completa de su vida antes de ser Arrancar, que igualmente, Lilynette soportaba.

Debido a ello, no había más que unos pocos recuerdos raritos entre todos los que se hallaban en lo que quizás fuera tan solo un fragmento de su memoria.

El momento que conoció a Lilynette fue uno de ellos.

Es decir, ¿No dejaría patidifuso a cualquiera el abrir los ojos y estar sin casi ningún recuerdo del pasado de un momento a otro, además de con una chica que parece no tener más de doce (12) años totalmente desnuda en frente, estando uno mismo casi desnudo?

Claramente, eso confundiría en el mejor de los casos a cualquiera, en otros uno podría horrorizarse al pensar en que pudo haber pasado allí y en otros casos más, simplemente podría excitarse y alegrarse, pensando en lo mismo que en el ejemplo anterior (N/A: lolicones, los estoy observando).

Otro momento, bueno, eso era algo que tanto Starrk como Lilynette habían jurado guardar entre ellos dos, tanto que ni siquiera el escritor lo sabe (N/A: Realmente, ni yo lo sé).

Otro más ese estaba incluso más restringido que el anterior.

Como sea, el punto es que sufrió momentos extraños y vergonzosos en compañía de su casi hermana menor.

Ahora mismo, se sumaba otro a la lista.

Para Starrk y Lilynette, aquella era la primera vez que se encontraban rodeados completamente de sangre y órganos.

Y no, no es que se hallaran en medio de los restos de algún tipo de masacre, sino que justo en ese momento se localizaban en el interior de la mitad inferior de Zommari.

Un lugar un poco asqueroso y muy viscoso en opinión de Starrk, quien era el único, aparte del dueño de aquel sitio, que se encontraba consciente, pues Lilynette aun no volvía en sí y estaba siendo sujetada por uno de los brazos de Starrk.

En sí, el lugar era lo normal que se puede esperar en el interior de un cuerpo, habiendo sangre por todos lados así como órganos, venas, entre otras cosas comunes en la anatomía. Sin embargo, no estaban en contacto con ninguna de ellas, sino que eran separados gracias a lo que parecía ser algún tipo de bolsa de carne semitransparente, similar a una membrana, que salía de la zona más baja del torso de Zommari.

Tan viscosa y húmeda que daba asco al poderoso Arrancar, además de que poseía un hedor desagradable, causando que el castaño se tapara la nariz con los dedos de la mano de su brazo libre.

Habían permanecido allí desde que la cámara en donde estaban se derrumbó por completo, probablemente ya hubiera pasado una hora.

Apenas habían hablado, no porque no quisieran, sino porque no tenían nada de qué hablar en realidad.

Lo único que estuvieron haciendo fue esperar.

¿Esperar que?

A que Starrk recuperara la energía suficiente para arrojar un Cero lo bastante fuerte para apartar las toneladas de rocas (la roca de grandes proporciones que cayó sobre ellos se resquebrajó por completo al chocar con la parte baja de Zommari y con el piso) y arena que tenían encima de ellos en el exterior.

¿Porque no lo hacia el Adjuchas de múltiples ojos?

Quizás se pregunten eso.

Por el simple motivo de que para hacerlo era necesario que saliera, lo cual no era algo recomendable en absoluto, puesto que para hacerlo se debía abrir por completo el agujero por el cual habían entrado en primer lugar.

Como se dijo antes, afuera había toneladas de rocas y arena, que si bien no eran capaces de entrar todas, si podía hacerlo una mínima cantidad (Guijarros y pequeñas porciones de arena) al momento de abrirse el agujero.

Una mínima cantidad que bastaba para llenar toda la bolsa y posiblemente rasgarla por el peso.

Esa bolsa que los mantenía apartados de los órganos, sangre y todo lo demás dentro de la parte baja de Zommari serbia para que este pudiera ocultarse allí sin correr el riesgo de ahogarse con su propia sangre.

Claramente, al rasgarse la bolsa la sangre podría entrar y se ahogarían no siendo capaces de salir al exterior por todo lo que lo evita.

Starrk y Zommari tenían mucha fuerza, pero no tanta cargar varias toneladas de roca, ni siquiera ayudándose mutuamente.

Si querían eliminar esos impedimentos sin correr el riesgo de morir por asfixia, lo más recomendable era que Zommari abriera solo un poco el agujero para que después Starrk sacara una mano por este, disparara un Cero y al estar despejado el camino, los llevaría a la superficie (Zommari no puede volar alto, solo levitar cerca del suelo) (N/A: de eso no estoy seguro la verdad, me lo estoy inventando).

Solo debían ser pacientes por un poco más, Starrk ya estaba casi listo para realizar dichas acciones.

Solo un poco más

El problema radicaba en que se les estaba terminando el aire que Zommari había almacenado en su interior.

Poseía ciertas partes en su cuerpo que le servían para reunir y guardar aire para usarlo después cuando fuese requerido.

Algo así como tanques de oxígeno.

Se encargó de llenarlos de aire justamente el día en que decidió quedarse en aquella cámara para meditar como medida de precaución en caso de que ocurriera lo que ocurrió.

Fue una buena decisión por su parte no dejar salir ese aire durante todo ese tiempo, de haberlo hecho, él y los dos Arrancars estarían muertos justo ahora.

Pero no era eterno, desgraciadamente. Como se dijo hace poco, se estaba terminando.

La buena noticia era que sus cuerpos no sufrían demasiado por el bajo nivel de oxigeno al ser superiores a los de los seres humanos comunes o incluso a los de los Shinigamis.

Sin embargo, si se sentían un poco mareados.

Los que estaban despiertos claro está.

-Oye, Coyote, ¿Ya estás listo?- el dueño del lugar le preguntó, parpadeando un poco y sujetándose la cabeza en un intento de aliviar el leve desvanecimiento que sufría.

-Casi- le respondió el aludido con una voz algo chistosa por estar tapándose la nariz, experimentando también el mismo desvanecimiento y sintiéndose un poco raro por ser llamado por su nombre y no por su apellido como normalmente lo hacen los que conoce, pero no llegando a molestarle.

El Adjuchas pegó un alargado y profundo suspiro, después de dar una extensa inhalación.

-No respires tan profundo, no queda mucho aire- reclamó suavemente Starrk.

El Hollow de múltiples ojos se limitó a responder, empezando a sentirse algo agobiado por el bajo nivel de oxigeno.

-Yo lo almacené, hago lo que quiero con el- sus palabras llevaban consigo una muy ligera molestia.

El Arrancar le hubiera respondido algo por su mala contestación, pero se lo guardó para sí mismo.

En ese momento, Starrk se percató de que su otra mitad empezaba a despertar, pues se estaba moviendo en sus brazos.

De un segundo a otro, sus ojos se abrieron lentamente y tomó una gran bocanada de aire, algo que logró sacar una mueca en los dos hombres del lugar.

-No respires tan profundo- esta vez, ambos dijeron unísonamente, haciendo que Starrk rodara los ojos con ironía ante la hipocresía en las palabras del Adjuchas, quien hizo lo mismo hace tan solo instantes.

-Hmmm- más ella no les prestó atención y se frotó los ojos con sus manos empuñadas, alarmándose un poco al sentirlas viscosas y asqueándose porque dicha viscosidad llegó a sus parpados y cejas.

Sus manos habían estado todo el rato en contacto con la membrana, era debido a eso que se encontraban glutinosas.

La joven Arrancar empleó sus antebrazos entonces para limpiar su cara de la viscosidad, no consiguiendo mucho y poniendo aquellas partes de sus brazos tan pegajosas como sus manos, pero limpiando lo suficiente para que pudiera abrir sus ojos sin preocuparse de que estos se ensuciaran con lo que sea que fuese aquella sustancia pegajosa y transparente.

-¿Dónde?- se mostró pasmada al mirar el inusual ambiente en el cual se hallaba y estaba a punto de efectuar aquella pregunta a nadie en particular, pero la voz de su contraparte le llamó la atención, impidiéndolo:

-Lilynette- la joven rubia movió su vista hasta dar con el rostro de su mejor amigo, quien mostraba un casi imperceptible aire de preocupación en sus ojos; pero que para ella, quien lo conocía mejor que nadie, era más claro que el agua- ¿Te encuentras bien?

Tardó un momento en caer en cuenta de a qué se refería.

-Si- asintió, para entonces regresar su vista al sitio- ¿Dónde estamos?- completó la pregunta que anteriormente dejó al aire, solo que antes la iba a proferir en singular.

-En el interior de Zommari- su respuesta la descolocó, pero fue en ese momento que se percató del olor del lugar, tapándose la nariz igual que Starrk casi automáticamente.

-¿Qué peste?- se quejó con su rostro adoptando un tono algo verde.

-Me disculpo por ello- se sobresaltó por escuchar la voz repentina de Zommari. Giró su mirar en direccion a donde esta provino y se percató de que el Adjuchas la observaba- el olor de este lugar me produce asco incluso a mí, siéndoles sincero.

La joven rubia no prestó atención a lo que dijo, estaba concentrada en la zona más baja del torso del Adjuchas, específicamente, el punto donde salía la bolsa en la que se hallaban.

En sus ojos rosados se mostraba gravada una sola palabra, Woow, mientras que un brillo de curiosidad permanecía presente en el centro de estos.

Si, la personalidad de niña que tenía salía a relucir en momentos al azar.

Starrk solo pudo suspirar al ver eso, pero también dibujó una leve sonrisa, puesto que eso dejaba en claro que su otra mitad realmente estaba bien.

Lilynette acercó uno de sus dedos al inicio de la membrana, sin embargo, antes de que la tocara Zommari la detuvo.

-No hagas eso- le dijo con una voz seria- esa parte es muy delicada, si la tocas puedes romper esta membrana- explicó el motivo.

Pero Lilynette aun tenía toda su atención puesta en el inicio de aquella bolsa semitransparente, intentando hacer avanzar su dedo, claramente en vano ya que el Adjuchas no se lo soltaba.

Parecía una polilla queriendo traspasar inútilmente el vidrio de una bombilla para llegar hacia la luz.

Al final, fue un suave golpe en su cabeza propinado por la palma de Starrk el que la trajo en sí.

-Contrólate, Lilynette- habló con su usual tono de voz calmado.

Ella se sobó la cabeza (Aunque no le dolía) y miró en todas direcciones, como alguien que no reconociera su entorno.

Desde cierto punto de vista, es una escena graciosa.

Starrk entonces cambió su visión de Lilynette a lo que al parecer se trataba de un agujero mediano cerrado, el cual se hallaba por encima de ellos.

-Ya puedo hacerlo- tres palabras, solo tres palabras que hicieron que Zommari sintiese alivio y que Lilynette, quien ya había vuelto completamente en sí, se confundiera.

El agujero de un momento a otro inició el acto de abrirse gradualmente y mientras lo hacía, pequeños guijarros y arena entraban por el orificio paulatinamente creciente.

-Apresúrate- el Adjuchas le dijo a al Arrancar castaño, quien asintió y elevó su brazo para que saliera por el agujero, el cual detuvo su expansión.

Starrk pudo sentir en la palma de su mano las grandes cantidades de arena y pedruscos, así como piedritas de mayor tamaño que caían dentro de la mitad inferior del Hollow multiojos.

Al terminar de sacar su mano, la detuvo a un centímetro por encima del orificio y con una rapidez asombrosa cargó un Cero frente a esta, con cierta dificultad por la arena y roca que chocaba con este.

-Cero- y tras esa pronunciación, un estallido de energía hizo acto de presencia frente a la palma del Arrancar castaño, dando paso a una ráfaga azul que salió disparada en direccion lineal ascendente a una velocidad vertiginosa, mandando en distintas direcciones gran parte de todo lo que se encontraba sobre ellos.

-¡Ahora!- Starrk exclamó al ver eso y siendo como una señal para Zommary, este abrió por completo el hueco súbitamente.

-¡Vamos allá!- Zommari agarró a Starrk y a Lilynette en un abrazo y posteriormente se precipitó hacia arriba con ellos, saliendo de su zona baja.

Ambos Arrancars fueron libres del abrazo del Adjuchas al acabar de salir. Entonces fue el turno de Starrk de agarrar a Zommari y a Lilynette en un abrazo, teniendo ligera dificultad con Zommari por obvias razones.

Inmediatamente después de abrazarlos, comenzó a volar hacia un gran agujero que había quedado muy arriba de ellos, el cual claramente llegaba a la superficie puesto que a través de este se admiraba el cielo permanentemente nocturno de Hueco Mundo.

No tardaron mucho en pasar por él para posteriormente aterrizar en la arena.

Los dos Arrancars se sentaron en el suelo al instante siguiente de que Starrk rompiera el abrazo y Zommari, por su parte, simplemente dejó caer hacia adelante su mitad superior sobre la inferior como si esta fuese algún tipo de cama, dando un gran suspiro.

Cada uno sentía cansancio, preponderantemente los dos hombres. Lilynette había descansado un poco al estar desmayada, ahora simplemente sufría algunas secuelas de la fatiga por el Súper ataque de hace rato.

Los tres lo sabían, otra vez, principalmente los dos hombres.

Habían estado cerca de palmarla allí abajo, terriblemente cerca.

-Y yo que pensaba que nunca más volvería a experimentar este alivio de seguir vivo luego de casi morir- comentó en voz alta, aunque más que todo para sí mismo, el Hollow multiojos.

-Esto es Hueco Mundo el peligro siempre está presente solamente dejaras de sentir ese sentimiento luego de que te maten- le dijo el castaño, jadeando un poco, después de todo el había sido quien hizo todos los movimientos importantes.

-Si, en realidad tienes razón- mientras decía aquellas palabras, escarbaba un poco en sus memorias del pasado.

Enserio que era cierto.

Ninguno se percató del pequeño brillo de tristeza que nació en los ojos del Adjuchas y que al igual que una estrella fugaz, desapareció al instante.

Se sumieron en un silencio prácticamente total luego de esas palabras del Hollow. Los jadeos de Starrk eran lo único que impedía que llegara a ser el de una tumba.

Nadie supo cuantos minutos transcurrieron antes de que la voz del Adjuchas cortara cual espada dicho silencio.

-Creo que ya es momento- los dos Arrancars le arrojaron una mirada de confusión en el momento que terminó de decir aquello, poniendo firme su parte superior y para mirarlos- fue un gusto conocerlos, muchas gracias por su ayuda allí abajo- bajó un poco su cabeza en señal de agradecimiento para después alzarla de nuevo y verlos fijamente- ahora debo encontrar un nuevo lugar donde meditar sin ser molestado. Les deseo lo mejor- se dio la vuela entonces y empezó a flotar hacia adelante.

-Espera- la voz repentina del castaño paró su acción- ¿Estás seguro de que no quieres venir con nosotros?

El hombre Adjuchas solamente giró un poco su mitad superior para poder ver a los ojos a Starrk y darle una respuesta rápida:

-Completamente seguro- declaró con un tono muy firme- lo último que deseo es volver al mundo de la violencia.

-¡Que hipócrita!- Lilynette exclamó en respuesta a las palabras de Zommary, con el ceño fruncido- ¿¡Como dices eso si en un principio tú fuiste quien nos atacó primero!?- su voz iba cargada de ira.

Si, un carácter terriblemente impulsivo, claramente era la contraparte de Starrk.

Aunque estaba justificada en cierta manera, pues al principio le había querido decir aquello a Zommari la primera vez que dijo que no le gustaba la violencia, pero decidió contenerse.

¿Por qué lo hizo ahora?

Ella no era precisamente el tipo de persona que se contiene dos (2) veces en alguna cosa, es debido a eso.

Tanto Starrk como Zommari se frotaron la nuca. Uno algo cansado por la actitud de su mejor amiga y otro avergonzado por la verdad en sus palabras.

-Lo siento por eso- habló solemnemente, acabando de masajear la parte anterior de su cuello- es que cuando mencionaron la palabra Luchar, actué muy precipitadamente estoy muy apenado por mis acciones- agachó la cabeza, diciendo la última frase con voz arrepentida- realmente, lo siento por eso, lo siento mucho.

Al percatarse de la autenticidad de sus palabras, la joven rubia dejó salir un Perdonado por los dos, sabiendo que a Starrk no le importaba en realidad.

-Gracias- enderezando su cabeza y viéndola, dijo aquello con una voz que sonaba como de alivio.

Lilynette suspiró.

-La verdad te comprendo- comenzó- entiendo lo que es actuar precipitadamente, es algo que yo hago a menudo; simplemente es parte de mi personalidad- admitió encogiéndose de hombros, como queriendo decir que no le importaba mucho.

Aunque no le gustaba que se lo dijeran, ella era plenamente consciente de sus defectos.

Starrk sonrió un poco.

Ese lado maduro de Lilynette no era muy visible a menudo.

-¡Pero qué fastidio!- un puchero infantil adornó su gesto de repente- ¡Es la segunda vez que dejamos ir a un Hollow!- dando un pequeño pisotón al suelo, expresando su frustración.

El castaño deshizo la pequeña sonrisa para dar paso a una mueca irónica y posteriormente voltear los ojos.

Desgraciadamente, cada vez que aquel lado de la rubia salía a flote se hundía rápido, como si nunca hubiese estado…

-Vendrán más oportunidades, Lilynette, compórtate un poco- suspiró Starrk.

Ella lo vio con un gesto irascible.

-¡Y una mierda! ¡Es por tu culpa que no hayamos reclutado a ningún Hollow hasta ahora! ¡Eres demasiado comprensivo!- lo señaló acusadoramente.

-¡Silencio!- Starrk también se molestó por el hecho de ser culpado de esa manera, resaltándose este hecho por la aparición de una venita en su frente- ¡No es mi culpa que ellos no quieran unirse! ¡Ya te dije que no podemos obligarlos!

Ambos chocaron sus frentes, apretando sus mandíbulas.

-¡No me vengas con eso! ¡Eres inteligente, puedes tratar de convencerlos!- ella rebatió, con la misma vena, solo que en la mejilla.

-¡No todos son como tú, Lilynette! ¡No son tan fáciles de convencer como tú!- su respuesta le hizo crecer la vena a la joven.

-¿¡Me estás diciendo ingenua!?- presionó más su frente con la de su contraparte.

-¿¡Tú qué crees!?- y con esa última frase, ambos iniciaron un duelo de bofetadas.

Zommari miró esto con una (1) gotita de sudor bajándole por la nuca.

Esos dos (2) no eran muy diferentes a un par de humanos.

Si, verdaderamente admiraba eso de los Arrancars.

La proximidad que tienen con la humanidad es increíble.

Los Arrancars eran lo más humanos que podían llegar a ser los Hollows alguna vez.

El quería volverse un Arrancar también, pero le daba miedo el no lograrlo y perder todos sus poderes en el proceso.

Quizás era algo natural en la gran mayoría de los Hollows el no querer ser impotentes.

La verdad es que es un misterio.

Cuando finalmente su duelo acabó en empate (Como siempre), se dedicaron a jadear por el cansancio mientras se recostaban en la arena y veían la luna con fijación.

-Estoy segura que a Midori le debe ir mejor que a nosotros en esto de reclutar Hollows- comentó la joven rubia entre sonoros jadeos- Cuando nos pregunte por qué no pudimos reclutar ningún Hollow le diré que fue por tu culpa- otra vez, Starrk se enojó.

-Bueno quizás sea así pero no creo que haya reclutado todo un ejército ya- contestó- si lo que quiere es reclutar Hollows para pelear y derrotar a los Shinigamis según lo que nos dijo Harribel se necesitaran demasiados.

Ninguno de los dos (2) se percató de que con la mención de la palabra Shinigamis el aire alrededor de Zommari cambiara, volviéndose más pesado.

-Ese no es el punto- Lilynette dejó de ver la luna y vio a su contraparte con una mueca- El punto es

-¿Shinigamis?- ella no pudo completar su oración por la interrupción abrupta de Zommari, quien habló con un tono notablemente sombrío

Tanto Starrk como Lilynette cambiaron su visión al Adjuchas entonces.

-¿Dijiste, Shinigamis?- le preguntó a Starrk.

El aludido dobló una ceja con extrañez por aquel tono del Adjuchas, pero aun así respondió.

-Si- guardó silencio un segundo, empezando una explicación después que este transcurrió- Es para lo que estamos reclutando Hollows. Quien nos encomendó hacerlo quiere formar un ejército para derrotar a los Shinigamis, pero no hemos tenido mucha suerte en

-Acepto- como con Lilynette, Zommari interrumpió a Starrk de golpe, generando confusión en ambos. El Adjuchas se percató de ella y rápidamente agregó- acepto ir con ustedes.

Una mueca de sorpresa y una de alegría se manifestaron en los gestos de Starrk y Lilynette respectivamente.

-¿Por qué el cambio tan repentino?- no era que Starrk no se sintiese feliz por el hecho de que al fin podrían reclutar un Hollow, enserio lo estaba en el interior, pero le resultaba verdaderamente raro que aceptara así de repente cuando antes aseguró con tanta firmeza que no lo haría.

-¡Yo odio a los Shinigamis!- el tono tan enérgico y seguro los tomó por sorpresa, así como también lo hizo la mirada de Zommari, que ahora mostraba un brillo de ira absoluta incluso mayor al que mostró cuando hizo que los Gillians los atacaran en la cámara- no son más que un montón de asesinos sin escrúpulos que cazan y matan a cada Hollow que encuentran como si no fuesen más que animales rabiosos- apretó con fuerza extrema los puños, pero solo por un momento antes de suavizarlos y cambiar aquel brillo colérico por uno melancólico mientras que bajaba la cabeza- esos Shinigamis ellos por su culpa terminé solo- aquel murmullo fue expresado con una voz cargada de melancolía.

-¿Eh? ¿Qué dijiste?- Lilynette preguntó, ya que no fue capaz de oír aquella oración.

Starrk por su parte sí que la escuchó, más no dijo nada, pues dedujo por el tono del Hollow que era algo nada agradable de recordar.

Zommari nada más negó con la cabeza.

-No importa- afirmó con tono suave.

El silencio reinó una vez más entre ellos, pero fue mucho más pasajero que antes.

-Vaya- Zommari habló de repente, fijándose en los alrededores- había pasado tanto tiempo desde que estuve en la superficie que ya no me acordaba bien como era- observó firmemente la luna, con ojos algo ausentes- había olvidado la belleza del brillo lunar- elevó su mano hacia el único iluminador de Hueco Mundo, como queriendo tocarlo- la tranquilidad que brinda no ha disminuido en absoluto- con la misma mano, tocó su pecho y quedó en silencio, como pensando.

-¿Zommari?- Starrk lo llamó, consiguiendo que su silencio se viera interrumpido por un ¿Eh? proferido por el Hollow- ¿Estás bien?

-Sí, descuida- restó importancia con una de sus manos, para entonces mirar a ambos Arrancars con ojos interrogantes- más importante, ¿Por qué no siento ningún otro Hollow a parte de nosotros?- inquirió, extrañado por ese hecho.

-Te lo dije antes, ¿Recuerdas?, parece que la mayoría de los Hollows desaparecieron- respondió Starrk rápidamente.

Zommari miró el suelo, con un brillo meditabundo en los ojos.

-¿Será que los Shinigamis tuvieron algo que ver?... no, los Hollows siempre están naciendo, es imposible que consigan acabar con nosotros- pensó en voz alta-baja el Adjuchas, sujetándose el mentón con sus dedos.

Subió la mirada para ver a sus ahora compañeros, específicamente a Starrk.

-Quiero rectificar. ¿Ese... líder suyo, les dio la misión de reunir a muchos Hollows, no?- a pesar de ser consciente de la respuesta más que obvia, decidió inquirir aquello.

Ambos asintieron con la cabeza y un Umu.

-Por lo que noto- mirando los alrededores como antes y poniendo sus brazos en jarra- Eso va a ser bastante complicado- refiriéndose a la evidente falta de Hollows.

Los dos Arrancars suspiraron, sintiendo desilusión por sus palabras a pesar de que ya poseían plena conciencia de aquella realidad.

-Pero creo que hay algo que podemos hacer al respecto- como si fuese lo más interesante del mundo, Starrk y Lilynette vieron interrogativamente y con fijeza a Zommari.

Este sonrió debajo de su máscara al ver aquella conducta.

-Debemos viajar a Las Noches- decretó, confundiendo a sus dos compañeros- esperen, ¿¡No saben que es Las Noches!?- expandió los ojos cual platos, incrédulo.

Negaron con la cabeza, unísonamente.

Debajo de la máscara, Zommari mantenía un gesto desencajado por aquel hecho, pero logró reponerse de la sorpresa en poco tiempo y dio una tos falsa luego de colocar su puño frente a su boca.

-Verán- nuevamente tosió para aclararse la garganta e iniciar una explicación con voz de orador- en el centro de Hueco Mundo existe un lugar, una especie de santuario que fue erigido hace ya bastante tiempo- extendió los brazos hacia arriba a los lados, queriendo expresar que se trataba de un sitio muy grande- se dice que en ese lugar los Hollows no pasan hambruna, por lo que muchos suelen ir allí para poder descansar de este tormento- se tocó el abdomen al enunciar eso ultimo- al menos un poco, ya que así como se cuenta que no hay hambre; también que los Hollows no pueden permanecer allí demasiado tiempo, por lo que deben irse un tiempo y regresar luego- tomó una respiración profunda y prosiguió- No sé que haya ocurrido aquí para que apenas se encuentren Hollows, pero es imposible que en Las Noches suceda lo mismo, es el único sitio en Hueco Mundo donde se tienen todas las posibilidades de encontrar Hollows.

Al finalizar la explicación, los dos (2) Arrancars se miraban con un rostro asombrado por semejante historia.

-Increíble- Lilynette musitó, para que después Starrk dejara escapar un Si de sus labios.

-¿De verdad nunca habían oído de Las Noches?- aun no se lo creía por completo el Adjuchas.

-Lo que ocurre es que en el pasado nunca pudimos estar cerca de otros Hollows como para enterarnos de cosas como esa- el castaño se rascó una mejilla con un dedo, manteniendo una mueca y un ojo cerrado en su fisonomía.

-¿Y eso porque?- el Hollow preguntó, pero al percatarse del gesto melancólico que hicieron ambos, volvió a hablar- Lo siento, si es algo personal- Starrk lo interrumpió.

-Está bien- poniendo una palma extendida delante de él, queriendo decirle que no dijera nada más- más importante- lo observó seriamente- ¿Cómo llegamos a este sitioLas Noches?- le preguntó.

-Sencillo- miró hacia arriba y apuntó al astro rey de Hueco Mundo- debemos seguir la luna.

Y en respuesta a sus palabras, el castaño y la joven rubia vieron a Zommari como si a este le hubiera salido una segunda cabeza.

-¿Seguir- Lilynette inició.

-la luna?- Starrk complementó la duda.

-Así es- ratificó el ser multiojos.

Seguían observándolo de la misma manera.

Zommari se rascó la nuca, dejando que un pesado suspiro escapara de su boca mientras lo hacía.

-Están pensando que estoy loco, ¿verdad?- interrogó, recibiendo la respuesta esperada: un Si honesto- es comprensible, la primera vez que oí la historia pensé lo mismo de quien me la contó, pero es tal y como escuchan; debemos seguir la luna para llegar a Las Noches- con ojos que decían Seriedad y seguridad habló.

- ¿Cómo puede ayudarnos a llegar?, si la luna se ve igual desde todas partes, creo que más bien nos perderíamos si la seguimos- quien formuló la pregunta y dio aquella opinión no fue otra que Lilynette.

-Te lo explicaré- Zommari volvió a apuntar a la luna- la luna está justo encima del centro de Hueco Mundo. Como ya dije, Las Noches está allí también, es por eso que al seguir la luna llegaremos- hizo una pequeña pausa, cerrando los ojos- sobre lo de perdernos al seguirla eso es imposible.

-¿Eh?- Lilynette elevó una ceja.

-Solo mira la luna fijamente por un momento y concéntrate totalmente en ella, tanto en la parte negra como en la blanca- le pidió.

Aunque no entendió el porqué de aquella petición extraña, no rechistó e hizo lo dicho por el Hollow.

Se sorprendió grandemente.

-¿¡Pero qué!?- con la boca abierta, Lilynette mantenía sus ojos pegados en aquella media luna.

Starrk se extrañó por aquella exclamación y por curiosidad imitó la acción de su contraparte.

Sintió la misma sorpresa.

El cielo alrededor de la luna estaba muy diferente.

Habían innumerables cuadros en el cielo, como los de un mapa, además alrededor de la luna estaban todos los puntos cardinales y semicardinales (Norte, sur, este, oeste, noreste, noroeste, sureste, suroeste). (N/A: para que les sea más fácil de imaginar y explicar, es como cuando el mar se volvió un mapa en Percy Jackson y el mar de los Monstruos, solo que en el cielo).

Era, literalmente, un mapa en el cielo.

Nada que ellos hubieran visto antes.

Buscando explicaciones, miraron al Adjuchas, percatándose que también veía la luna.

-Para serles sincero, ni yo mismo lo sé- sabiendo sus dudas, respondió sin verlos- es algo que podemos ver todos los Hollows, quizás sea parte de nuestro instinto.

Siguieron viéndolo fijamente, como si haciendo eso pudieran encontrar más respuestas, pero claramente aquello era inútil, por lo que desistieron y volvieron su vista a la luna.

-Debemos seguir el norte- señaló la N que señalaba la dirección indicada- es el camino al centro, los otros simplemente harán que vaguemos sin rumbo.

Como si fuese el líder o alguna clase de guía, Zommary se adelantó en efectuar lo indicado por sí mismo.

Lilynette miró a Starrk y este hizo lo mismo con ella, ambos verdaderamente anonadados todavía por aquello tan increíble, buscando en el otro alguna idea de que hacer, pues sus cerebros seguían procesando lo que vieron y no estaban precisamente en optimo estado para hacerlo por ellos mismos.

Si, el estar acostumbrados a lo monótono y aburrido puede generar que las grandes emociones se sientan mucho más fuertes de lo que ya son.

Acabaron tomado la opción más obvia: seguir a Zommari.

-Por cierto, será mejor que usemos Sonido, el centro está bastante lejos- Zommari no paró de levitar hacia el frente al sugerir y señalar aquello.

Ambos pararon en seco, con sus mentes por fin recuperándose del Shock de antes.

Lilynette fue la primera en reaccionar, subiendo a la espalda de Starrk y este permaneció inmóvil, esperando a que ella se sujetara bien.

Al hacerlo, ambos dejaron salir un Muy bien unisonó.

Zommari asintió sin verlos y antes de desaparecer con Sonido, les dijo:

-Intenten seguirme el paso.

Al segundo de que el Hollow multiojos usara aquella técnica, Starrk hizo lo mismo y Lilynette cerró los ojos.

Nuevo miembro:

Zommari Rureaux.

Fin del Capitulo.

¡AAAAAAAALLLLLLL FIIIIIIIINNNNNNNNN!, ¡Al fin terminé el capitulo!

Rayos, es el capitulo más largo que he escrito de esta historia, no, de todas mis historias.

No.

¡Es lo más largo que he escrito en mi vida!

Dios, me costó acabarlo, pero lo logré y aquí lo tienen.

Lamento si Starrk y Lilynette no tuvieron mucha participación, es que me llega mucha más inspiración cuando escribo desde el punto de vista de Midori.

La verdad no tengo mucho que decir esta vez, salvo por ciertas cosas como por ejemplo: que la cosa por fin se está poniendo buena.

Por fin estamos a punto de llegar a lo más importante de este arco, lo que seguro algunos están esperando.

¡Que Midori vaya a Las Noches!

Si, realmente yo también estoy ansioso por escribir como será ese suceso y créanme, lo que tengo planeado será genial.

Ya verán que lo será.

Pero lamentablemente, van a tener que esperar algún tiempo para verlo.

¿Por qué?

Verán, pienso hacer una pausa de esta historia ya que quiero avanzar un poco más rápido en El Ángel Guardián de las Llamas Blancas.

Lo que pasa es que esa historia es muy larga y al borrar The History of Heavenly Hero me atrasé bastante en los capítulos, así que quiero tener todo el tiempo posible para, por lo menos, subir los capítulos suficientes para que esa historia y esta estén igualadas en lo que a capítulos actualizados se trata.

Simplemente quiero llegar al arco en el que estaba The History of Heavenly Hero más rápido.

Es debido a ese deseo mío que esta vez les diera un capitulo completo.

Por favor no se vayan a molestar ni piensen que abandonaré esta historia, porque no lo haré.

Solamente tengan paciencia por favor.

Y con eso dicho, los dejo con algunos avances del próximo capitulo: (En el capitulo anterior olvidé poner esta parte, lo lamento por eso)

-¿Las Noches? ¿El rey de Hueco Mundo?

-¡Si quieres que nos unamos y te obedezcamos tendrás que derrotarnos!

-Oye Nell, mejor agárrate fuerte, este tipo va a venir con todo.

-¡Midowi cuidado!

-¿Cómo es posible que secuestraran a Murciélago-san, Pesche, Dondochakka y Nnoitra?

-¡Me da lo mismo si eres un ser perfecto o no! ¡Deja en paz a mis compañeros!

-¿N-Nell? ¿E-eres tú?

-Ustedes dos, quisiera que me expliquen que pasó aquí, ¡Y nada de mentirme como lo hicieron la otra vez!

Siguiente capitulo de El Portador de la Espada Azul: el Tigre blanco vs la Pantera y la Gamuza vs la Mariposa.

Por cierto, el próximo capitulo será completamente del lado de Midori, así que no habrá nada de Starrk y Lilynette.

Con todo eso dicho.

Hasta el próximo capitulo.

No olviden dejar sus Reviews, me recuerdan que hay gente a la que le gusta leer lo que escribo y eso me alegra.

Que pacen feliz navidad y Dios los bendiga.

Muchas gracias por leer :D