Primero de todo y mas importante, los personajes no me pertenecen, son todos de mi reina Rumiko.
Traigo algo diferente esta vez. Tengo varias historias en mi cabeza desde hace tiempo y he decidido juntarlas en un fic que estará compuesto de One-shots. Algunos serán muy cortos (incluso drabbles) y otros un poco mas largos pero espero que tenga buena acogida y me digáis que os parece esta idea. Las historias no tendrán relación entre si pero tendrán un factor común, todas serán de Ranma y Akane como pareja principal.
Siento mucho si se me escapa alguna falta de ortografía y espero que me dejéis vuestras opiniones, tanto buenas como malas. Agradecer a todos aquellos que me dejan un review, de verdad animan muchísimo, también agradecer a los que añaden a favorito y a seguir, aunque para vosotros sea darle a un simple botón o escribir un par de palabras, para los que escribimos significa la vida ya que lo que hacemos os divierte y entretiene. Muchas gracias de corazón.
Sin mas, a leer
¿Quién quiere más?
- Estas loca si piensas que tú me quieres más que yo a ti.
- Y tú eres un imbécil si piensas que te voy a dar la razón cuando sabes bien que yo te quiero muchísimo más a ti que tú a mí.
Esas eran las discusiones que se escuchaban en el dojo Tendo desde que los prometidos más famosos de Nerima se hubieran declarado. Y diréis ¿pero siguen peleándose? Por supuesto, sino no serían ellos.
Los habitantes del dojo Tendo ya estaban más que acostumbrados a sus peleas, incluso a las de quien quiere más a quien y aunque esa pelea había empezado como una tontería se estaba tornando seria por culpa de la cabezonería de ambos jóvenes.
- Akane, está claro que yo te quiero más.
- No es cierto, yo te quiero más y lo sabes.
Ranma se cruzó de brazos poniendo un simpático puchero en su cara para mostrar su indignación – Para nada, por si no lo recuerdas yo te quería desde el momento en que me sonreíste.
- Yo te quería cuando me dijiste que era bonita sonriendo.
-¡Mentira! – Grito con furia – tú amabas al doctor Tofu.
- Eso era un encoñamiento infantil – se quejó Akane de que sacara ese tema.
- Pero le querías a el mientras yo te quería a ti, por lo tanto yo te quiero más y desde hace mas tiempo. Fin de la discusión.
- ¡De eso nada! – Gritó Akane – Por si no lo recuerdas tu tenías tres prometidas más a las que les decías lo bonitas que eran ellas y lo marimacho que era yo y ahí estaba la tonta de Akane siempre a tu lado ¿Conclusión? Yo te quiero más porque si no te quisiera te habría mandado a la mierda por cretino hace tiempo.
Ranma se indignó terriblemente con su chica sin poder creer que le hubiera atacado de esa forma. Bien sabía que sacar el tema de sus antiguas acosadoras era una puñalada trapera y ella la había usado para ganar la batalla. Pero no lo permitiría.
- Que bajuno me ha parecido ese ataque – dijo el muchacho – habíamos dejado claro que lo hacía por protegerte ¿Por qué? Por qué no quería que nada ni nadie te dañara, siempre estuviste por encima de ellas y lo sabes, yo me partía la cara por ti ante esas locas mientras que tú me pegabas palizas y sonreías a Ryoga. Eso demuestra que yo te quiero mucho más que tú a mí.
- ¡No digas tonterías! – esta vez la indignada era ella ante la mención de Ryoga – Ryoga es mi amigo, yo nunca le he dado esperanzas de nada a diferencia de otro – dijo entrecerrando los ojos cruzándose ella esta vez de brazos – Yo te quiero más y siempre lo hice, por si no lo recuerdas yo también estuve siempre a tu lado, incluso cuando perdiste tu fuerza y te convertiste en un simplón patético.
Ranma dio un gritito llevándose la mano al pecho – ¿Cómo osas decir eso? Que quede claro que una vez me abandonaste por un ama-árboles desmemoriado y yo te seguí para traerte de nuevo conmigo, incluso luche contra un monstruo de no se cuantas cabezas por ti, si eso no es amor que venga Dios y lo vea.
- ¿Tengo que darte las gracias por meterte en mis asuntos? – Preguntó la muchacha con molestia – además eso no es nada yo me puse delante de ti cuando te iba a caer el agua ese que te convierte en rana.
- Yo me he enfrentado a príncipes milenarios por ti – espetó el muchacho acercando su mal humorada cara a la de Akane.
- ¿A sí? Pues yo di mi vida por ti en Jusenkyo ¿Qué mayor prueba de amor hay más que esa?
- ¡Y bien idiota que fuiste! ¡Casi me muero al ver que no despertabas! – gritó con molestia pues el solo recordar el tenerla inerte entre sus brazos le llevaba a un estado de tristeza y ansiedad que no le gustaba para nada – eso no fue por amor, fue una locura. Prueba de amor verdadero es lo que hago yo cada vez que me convierto en gato y te busco como un minino amaestrado.
Akane bufó molesta, por una vez se estaba quedando sin argumentos, pero claro, ella era Akane Tendo, heredera del estilo todo vale y la mujer más cabezota de la tierra – A mí no me importa que tengas tu maldición, me importa muy poco que te conviertas en mujer cuando tocas el agua fría porque sigues siendo tu – Ranma se paralizó ante las palabras de su prometida, abrió la boca varias veces intentando rebatir algo pero la muchacha al verse vencedora sonrió de forma ladeada y con voz de triunfo dijo – y con esto he dejado claro que yo te quiero más a ti.
Ranma una vez más abrió la boca para reclamar pero al no encontrar nada empezó a gesticular de manera desesperada causando una risita en Akane. El muchacho se giró para observarla enfadado pero verla así de sonriente derretía ese duro corazón de guerrero que él se empeñaba en demostrar que tenía, aunque siendo sinceros, cuando Akane estaba cerca ese carácter hostil de "hombre entre hombres" desaparecía dando paso al ser más bobo y tierno del planeta.
Suspiró y tomó con cuidado la cabeza de Akane enterrándola en su pecho para luego rodearla con sus brazos. Siempre era igual con ellos, siempre peleaban como fieras por tonterías, pero así era su relación y así eran felices juntos.
Pero en este tema por muy derrotado que se viera Ranma no iba a dejarse vencer, porque él sabía de buena tinta que él quería muchísimo más a Akane que ella a él. Y no le importaba.
Akane se acomodó en su pecho como un gatito mimoso y Ranma sonrió murmurando en su pelo – Digas lo que digas yo te quiero más a ti.
- No, yo te quiero más a ti – susurró Akane en un tonito juguetón.
- No, tengo muchos argumentos para rebatir tu idea pero como te quiero más te daré la razón porque me gusta tenerte contenta.
La chica soltó una risita – entonces ¿lo dejamos a empate?
Ranma apretó más su abrazo aspirando el aroma a miel y limón que desprendía Akane. No importaba que pasaran la vida peleando si al final del día su marimacho acababa entre sus brazos – Esta bien, empate.
Akane sonrió enamorada y acarició la espalda de su chico con cariño pensando que esa pequeña disputa había quedado a un lado, pero sus pensamientos felices se desinflaron cuando la voz de Ranma dijo:
- Pero yo te quiero más.
Akane solo pudo suspirar.
