Ahora sí, da comienzo oficialmente esta tercera parte de la historia que basé en Volver al futuro. De verdad ha pasado mucho tiempo, pero prometí que le daría la continuidad que merece, y así lo voy a hacer. Que disfruten de la lectura.
En casa de Yuu
Yuu sentía que nunca antes en su vida había hecho algo tan rápidamente. Faltaban menos de treinta segundos y sabía que el Delorean ya estaba en marcha. Yuu tiene que sostenerse del tejado debido a los fuertes ventarrones que lo empiezan a azotar y zarandear y amenazaban con sacarlo de allí. El pararrayos se movía de manera más y más preocupante, y Yuu ya casi lograba alcanzarlo, pero...
─ ¡NOOOOO!
El pararrayos se desprende y casi se escapa del alcance de Yuu, pero él logró detener el pararrayos por la mínima e impide que se fuera, aún a riesgo de que el viento lo expulsara del techo y, de hecho, Yuu y el pararrayos se encontraban en la orilla del alto tejado de la iglesia, casi colgando del mismo. No había tiempo, el Delorean finalmente aparece y el tiempo estaba agotándose.
Aún las muñecas no se daban cuenta de lo que estaba pasando Yuu, y de todas maneras no tenían ya tiempo para hacerlo, ya casi habían alcanzado la velocidad necesaria y estaban por tocar el conductor del pararrayos. Yuu no lo piensa más y se lanza a correr a toda velocidad para instalar el pararrayos en el último instante.
─ ¡AHORAAAAA!
Al menos el rayo cae en el lugar correcto. Yuu sale despedido y cae en el jardín de la iglesia, y además el pararrayos se vuelve a desprender, pero el rayo ya había alcanzado el objetivo y llega al centro del conductor al mismo tiempo que el Delorean entra en contacto con éste. Ya con la energía necesaria, Suigintou pone en marcha el condensador de flujos y desaparecen en un destello enceguecedor. Cuando Yuu se levanta, lo único que ve es una larga estela de fuego en donde supuso pasarían las llantas del auto.
El experimento había resultado en un rotundo éxito. Pasaron por muchas dificultades, Yuu, Shinku y Suigintou estuvieron durante varios días planeando y calculando cada movimiento al más mínimo detalle, y aun así no tenían ninguna garantía verdadera de que fuese a funcionar, pero ocurrió.
La lluvia empieza a hacerse presente, apagando lentamente el rastro de fuego del camino del Delorean, y Yuu empieza festejar, brincar y bailar a mitad de la calle, sin prestar atención alguna a que el pararrayos se haya terminado de caer al suelo. Tenía bastante tiempo para regresar a casa y hablar con Kazuo y preguntarle cómo le había ido en el baile con Hiyori, pero ahora sólo importaba la alegría de haber llevado a las dos muñecas a su tiempo.
Pero su alegría no estaba destinada a durar demasiado tiempo, pues segundos después surge una furgoneta que frena en la calle de enfrente. Yuu estaba por esconderse, pero ve que del furgón surge una niña que llevaba a cuestas una maleta que él muy bien podía reconocer ¡Era la maleta en la que dormían las Rozen Maiden! Yuu no podía creer que, luego de completada su misión, lo primero que viera fuera a esa curiosa niña que vestía de forma tan rara y llevando esa maleta, pero algo lo impulsa a acercarse a la niña para saber qué le pasaba.
─ ¿Pasa algo, muchacha?
─ ¿Sakurada Yuu? ¿Tú eres Sakurada Yuu-san? ─ el joven asiente nervioso ─ Menos mal, eso significa que los datos eran totalmente correctos. He venido porque Shinku-chan y Suigintou-chan están en problemas, y por eso necesito tu ayuda.
─ ¿Shinku y Suigintou? Pero si a ellas… ─ Yuu estaba completamente confundido. No entendía qué quería decir esa niña que había surgido de ningún lado.
─ Mi nombre es Kusabue Mitaku, y he venido por… por… ─ Mitaku estornuda con fuerza, y luego suelta otros estornudos.
Yuu se apiada entonces al ver el estado en que estaba la niña. Esta calada de pies a cabeza, y el furgón que la trajo ya se había ido de allí, ajeno completamente a la suerte que ella pudiera tener. No había otra opción, así que Yuu ayuda a Mitaku con la maleta y la lleva a su propio vehículo para llevarla a casa.
Casa Sakurada
Para el joven era extraño que Kazuo todavía no regresara, viendo lo tarde que se había hecho. Posiblemente todavía esté en la escuela. Una noche de valor dudosamente sería suficiente para que su hermano menor intentase avanzar tanto como creía, pero igual lo dejaría ser por el momento. La prioridad era aquella niña que conocía a las Rozen Maiden.
─ Puedes tomarte un baño caliente, y yo iré a buscar algo de ropa y una toalla limpia para ti, y luego será que me puedes decir lo que pasa, ¿de acuerdo?
Mitaku asiente mientras tiritaba descontrolada. Yuu le señala entonces la ubicación del baño y va a buscar las cosas que había dicho, pone las cosas frente a la puerta y luego va a la cocina para preparar algo caliente. Él mismo no había cenado esa noche, y suponía que Mitaku tampoco habría comido nada. Al cabo de varios minutos y después que Yuu también se bañara, y pese a lo tarde que se había hecho, ambos podían comer una cena que resulta satisfactoria, cosa que ambos sabrían agradecer.
─ ¿Ahora me puedes decir lo que está pasando? ¿De dónde conoces a Shinku y Suigintou? ─ empieza Yuu al ver que no hacía falta preámbulo alguno.
─ No solo a ellas dos. También conozco a todas las Rozen Maiden y su historia, y también conozco la historia de los médiums que ellas han tenido, y eso se debe a que yo vengo del futuro ─ lo que Mitaku había dicho sonaba demasiado increíble, pero la experiencia reciente de Yuu le enseñó a creer ese argumento ─. Debido a un accidente que sufrimos en el futuro, el Taiki del futuro pretendió cambiar el tiempo para hacerse con el control de todo, desatando un apocalipsis en el futuro. Shinku-chan, Suigintou-chan y yo tuvimos que viajar a este tiempo para detenerlo y quitarle un almanaque deportivo de mi tiempo que pensaba usar para hacer una gigantesca fortuna a través de las apuestas, pero en cuanto lo logramos las cosas se salieron nuevamente de control. Suigintou-chan fue lanzada al pasado junto con el Delorean, y Shinku-chan se rompió de pronto y sin ninguna razón.
─ ¿Shinku se rompió? ¿Lo dices enserio?
Mitaku asiente y busca la maleta para seguidamente abrirla ante el chico. El horror y la desilusión se apoderan de las facciones de Yuu al ver cómo de entre las ropas de Shinku sobresalían varias piezas rotas de porcelana y otros fragmentos, igualmente rotos. Esa visión era toda la prueba que hacía falta para ver que Mitaku decía toda la verdad, y por tanto era el deber de Yuu ayudar en lo que fuese necesario, pero todavía había una duda que atormentaba su mente.
─ ¿Dices que te llamas Mitaku-chan? ¿Cómo sabes que Suigintou ha viajado al pasado?
─ Recibí una carta de ella, y al parecer data de varias décadas atrás. Sólo existe una persona que me puede ayudar a saber dónde está Suigintou-chan y reparar a Shinku-chan, y esa persona eres tú, Yuu-san.
En ese momento Mitaku busca el sobre en que guardaba la carta y se la pasa a Yuu para que la leyese. Pese a todo el cuidado que había procurado, el sobre estaba bastante empapado, casi inutilizado, pero la carta había logrado mantenerse bastante seca y en perfectas condiciones para ser leída. Yuu no duda entonces en leer la carta, mostrando una sorpresa comparable a la de Mitaku cuando la leyó al momento de recibirla, pero parecía asimilar con mayor rapidez lo que encontraba.
─ ¿KM? ¿El invento de esa persona? Es un poco extraño…
─ ¿A qué te refieres con eso? ¿Te suena conocido?
─ No conozco los detalles completos, pero sé que la invención del condensador de flujos fue de parte de alguien del antiguo e importante clan Kakizaki, y esta K en las iniciales me dice que la persona que escribió la carta pertenece a esa familia ─ explica Yuu mientras le mostraba la carta a Mitaku ─. La creadora del auto que usaron para viajar en el tiempo se trata de una futura médium de Suigintou, Kakizaki Megu. Las mismas Suigintou y Shinku así me lo dijeron, y los planos originales del condensador de flujos debieron ser creados por un ancestro directo de ella.
Mitaku asiente entusiasmada. Saber tales detalles le daban esperanza, y Yuu revisa el sobre para sacar más cartas y planos que mostraban varias cosas que podrían serles de utilidad para descubrir la localización del Delorean y Suigintou. La primera hoja mostraba un complejo bosquejo de las partes del Delorean, explicando las partes que se habrían dañado y la manera en que deberían ser arregladas o reemplazadas. También consiguieron mapas que explicaban la localización del auto. Estaba escondido en unas minas abandonadas que no eran explotadas desde la época de Edo, además que en ese momento existía la leyenda urbana de que en esas minas rondaban los fantasmas de aquellos que habrían muerto en su interior, por lo que Yuu confiaba en que podría encontrar sin mayor problema el auto. La siguiente carta, la última que estaba contenida en el sobre, representaban las últimas instrucciones dadas por "KM", y al parecer lo escribió siguiendo el dictado de Suigintou:
No sé qué nos depare el destino luego de que esta carta sea entregada a la oficina de correos con las indicaciones adecuadas, pero Suigintou quiere que sepas, Shinku, que las cosas para ella han cambiado completamente desde que este viaje comenzó. Su percepción de su destino como Rozen Maiden ha dado un vuelco que jamás había creído posible, y todo gracias al tiempo que han convivido y tenido que unir fuerzas contra Taiki y todas aquellas dificultades que les tocó soportar. Ahora finalmente comprende cómo consiguió Suiseiseki convertirse en Alice mientras ustedes dos yacían en un continuo viaje por el espacio-tiempo en busca de simplemente el retorno a casa.
Suigintou piensa que lo mejor será que sólo tú y Mitaku regresen a sus respectivas épocas, y una vez que lo hayan hecho, el Delorean debe ser destruido para prevenir nuevos males para el destino del mundo y las Rozen Maiden. Shinku, Suigintou te agradece el poder vivir todo aquello, y por ha decidido cambiar para mejor, encontrarse de una manera distinta y comprender el propósito verdadero de que poseyese una Rosa Mística de las siete que conforman a Alice. Está segura de que tarde o temprano se volverán a ver, y mientras tanto te desea lo mejor y que Barasuishou no rompa la armonía que has conseguido en tu vida en común con Hinaichigo, Suiseiseki, Souseiseki y Kanaria. Y también espera que llegue el día en que Suigintou misma pueda formar parte de esa vida.
15 de octubre de 1872
─ Eso… fue hermoso ─ Yuu se limpia una fugaz lágrima y vuelve a leer la carta ─. Se me hace curioso que Suigintou haya caído precisamente en el año de 1872.
─ ¿Y qué tiene de curioso aquello? ─ se interesa Mitaku.
─ Resulta que en ese año fue la apertura de la primera línea ferrocarrilera de Japón. Se trataba de la línea que comunicaba a Tokio con Yokohama. Supongo que KM ya conocería los ferrocarriles y habría viajado en uno, aunque los autos no serían conocidos en Japón hasta 1902 de la mano de Uchiyama Komanosuke que fabricaría el primer modelo con un motor traído de Estados Unidos.
Yuu guarda las cartas cuidadosamente en un sobre nuevo, pues el otro no estaba en condiciones de guardar aquel contenido, y Mitaku toma nuevamente la maleta en que se encontraban las piezas de Shinku. Al menos ya sabía dónde buscar y cómo reparar el Delorean, pero todavía había una pregunta al aire.
─ No fue Suigintou-chan.
─ ¿Hmm?
─ En un principio pensé que Suigintou-chan quizá habría hecho daño a Shinku-chan para dejarla hecha pedazos, pero con esta carta me doy cuenta de que no es así, pero eso sólo me deja con la pregunta ¿Qué pasó?
─ No lo sé, Mitaku-chan ─ Yuu guarda el sobre para volver a estudiarlo al día siguiente ─. Pero hay una cosa de lo que estoy seguro, y es que, si Shinku quedó rota, es porque algo muy malo pasó, y la presencia de Suigintou en el pasado tiene algo que ver. No sé cómo, pero lo averiguaremos juntos. Haremos esto por Shinku y Suigintou.
Mitaku asiente con una sonrisa melancólica y se levanta para irse a dormir. Yuu la lleva hasta la habitación de invitados, donde deja la maleta de Shinku y aprovecha por fin el tener una cama cómoda para conciliar el sueño. Sabía que iba a necesitar ese descanso reparador, aunque no estaba del todo segura de lo que podría esperarle en su aventura por arreglar aquel problema.
CONTINUARÁ…
Finalmente da comienzo oficial la tercera parte de esta historia. Ya había pasado muchísimo tiempo desde la publicación de la segunda parte, así que es mejor darle cuerda a esta historia. Cuídense mucho y nos vemos pronto.
Hasta otra
